Autogás y Nautigás, ¿por fin una realidad en Colombia?

El gobierno anunció recientemente que su objetivo es terminar el cuatrienio con 10.000 vehículos movidos con GLP. Por ahora trabaja en los lineamientos para el uso de este combustible en el país.

13 de septiembre de 2019.   Desde hace ya más de un año el Ministerio de Minas y Energía trabaja en las adiciones al Decreto Único Reglamentario 1073 de 2015, que contiene los lineamientos para el uso del gas licuado del petróleo (GLP) como carburante de transporte automotor y otros usos, y que estaría próximo a salir.

Por su parte, el viceministro de Energía, Diego Mesa, anunció en el pasado Congreso de Gasnova, que la meta del Gobierno es terminar el cuatrienio con 10.000 vehículos impulsados por Autogás en el país.

Autogás y Nautigás son los nombres con los que se conocen en el mundo el uso del GLP como combustible en los vehículos automotores y naves acuáticas. A comienzos de 2019 había alrededor del mundo más de 27 millones de vehículos movidos por GLP y 76.000 estaciones de servicio.

Ante la necesidad global de remplazar el diésel y la gasolina por combustibles alternativos menos contaminantes, el Autogás está resurgiendo en algunos países, especialmente de Asía, Europa y algunos de América, como los Estados Unidos, México y Perú; gracias también a los bajos precios que se registran por el aumento de la producción estadounidense. Al momento de escribir esta nota (septiembre de 2019), el precio spot del galón de propano en Mont Belvieu se cotizaba por debajo de 50 centavos de dólar, uno de los precios más bajos del último decenio.

Dada la cercanía de Estados Unidos y Canadá (otro de los países que está entrando fuertemente al mercado del gas natural, gracias al desarrollo de sus yacimientos no convencionales), se espera que América Latina se beneficie en los próximos años de una sobreoferta de propano y butano a precios competitivos.

Beneficios

El Autogás tiene beneficios económicos y ambientales frente a sus competidores. En el continente americano se estima que el ahorro del GLP frente a la gasolina y el diésel oscila entre el 30 y el 40 por ciento.

Pero, tal vez lo más importante son sus beneficios al medio ambiente y la salud humana. El Autogás emite 21% menos de CO2 que la gasolina, y un 74% menos de Óxidos de Nitrógeno y un 81% menos material particulado que el diésel.

Otras ventajas del Autogás están representadas por la infraestructura de distribución. Al ser un combustible líquido, no requiere ser licuado o comprimido como en los casos del GNL y el GNV. En consecuencia, las estaciones de carga son más sencillas y la inversión es significativamente menor frente a una estación de GNV. Esas condiciones hacen que el Autogás pueda ser implementado de forma rápida en cualquier parte del mundo.

En Colombia, la legislación solo permitía usar GLP en los camiones repartidores de cilindros y en montacargas; pero desde el Plana Nacional de Desarrollo del gobierno anterior (2014-2018) se autorizaba “el uso del GLP como carburante en motores de combustión interna, como carburante en transporte automotor (Autogas) y demás usos alternativos del GLP en todo el territorio nacional.” Sin embargo, el sector no despega por falta de reglamentación, algo a lo que el actual gobierno se ha comprometido, pues ve en el GLP un combustible limpio y adecuado para diversificar la matriz energética.

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