Colombia: Térmicas están generando a pérdida

Cerca de un 25 por ciento de los costos de generación térmica no estaría siendo remunerado.

De acuerdo con Alejandro Castañeda, presidente Ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (ANDEG), a la deuda acumulada por 2,5 billones de pesos que tiene A-ire con los generadores se suma el Estatuto de Riesgo de Desabastecimiento (ESRD), que emitió la CREG y que distorsiona el esquema de precios, el cargo por confiabilidad y la remuneración de costos.

“Si el gobierno no se busca una solución al tema de seguir generando a pérdida, pues se sigue generando desangre todos los meses, desangre que viene desde hace más de dos años. Aquí hay un mercado el cual funciona a través de incentivos, y los incentivos no están siendo los correctos”, dijo Castañeda.

El dirigente gremial señaló que, pese a que las térmicas han entregado la energía, no se ha tenido en cuenta un contexto y que el estatuto desconoce.

Primero, desconoce el cargo por confiabilidad, pues no deja que el mecanismo funcione; y segundo, desconoce la parte técnica del sistema y es que por esta época hay 600 megavatios en mantenimiento.

“Las plantas hacen los mantenimientos en los meses de agosto a noviembre, entonces yo no puedo juzgar a alguien que está haciendo los mantenimientos para prepararse en el momento más crítico que arranca en diciembre y va ir hasta abril del próximo año, no lo puedo juzgar antes de haber desconocido las condiciones técnicas del sistema”, dijo Castañeda.

Generación térmica

Y es que frente al estrés hídrico que ya se siente por el Fenómeno de El Niño, las térmicas están produciendo entre el 35% y el 40% de la electricidad que consume Colombia.

A comienzos de noviembre, las térmicas estaban produciendo entre 93-95 gigavatios hora al día, con gas, carbón y combustibles líquidos. Frente a las obligaciones de energía firme eso es el 85%.

Pero Castañeda señala que las obligaciones de energía firme tienen un contexto y es que es entregable únicamente cuando el precio de bolsa supera el precio de escasez.

Y justamente ese mecanismo es el que no está funcionando por el llamado Estatuto de Riesgo de Desabastecimiento que, con el objetivo de mantener los precios bajos distorsionó el mercado. A través de la resolución de la CREG el precio ha estado en 637 pesos el kilovatio hora, mientras el precio de escasez está en 1.464 pesos. Ese es el precio que se debería estar pagando en octubre para que el cargo funcione.

“Si el objetivo es mantener los precios bajos, pues nunca se va a dar la sanidad del cargo. No se puede hacer exigible una obligación del cargo, que es la obligación de energía firme, mientras tenga unos precios bajos”, dijo Castañeda.

Agregó que básicamente hoy bajo el mecanismo del Estatuto de Riesgos los tienen generando a pérdida, porque el estatuto dice que paga el costo del combustible, la generación de seguridad.

“Lo que pasa es que ese combustible no reconoce otros costos variables, como son los impuestos, los costos de financiamiento e, incluso, la misma compra del combustible y elementos que el cargo reconoce en el día a día. Entonces nos quitó las rentas marginales, que son necesarias para poder hacer la inversión en las plantas a largo plazo”, dijo.

Nueva generación

Finalmente, Castañeda señaló que en las cuentas que tiene el gremio, se requieren como mínimo 4.000 megavatios de nueva generación que le dé firmeza al país, de los cuales el sector térmico debería aportar 1.500 MW, para llenar un hueco que están viendo hacia 2030 del 10% de la energía firme.

Pero la decisión habría que tomarla ya, pues lo que dicen los suministradores de equipos es que una planta nueva está demorando entre 5 y 6 años.

“Si no comenzamos ya, no vamos a llegar. Va a ser muy complejo porque el mercado internacional, por la gran demanda que están teniendo en este momento para poder nutrir de energía a todos los temas de inteligencia artificial y la industria de data centers, está demandando mucha energía firme, mucha energía térmica y eso presiona los mercados de todos los suministradores de equipos, de turbinas, de motores y demás, un mercado que está muy peleado. Entonces, si no arrancamos ya, no vamos a ser capaces de que esa generación entre a tiempo”; concluyó Castañeda.