Una de las mayores apuestas de Ecopetrol y una campaña retadora por la profundidad de perforación, la dificultad técnica y una alta inversión, resultó en un fracaso exploratorio.
Así como Sirius es la esperanza en el offshore para recuperar la autosuficiencia en gas natural, las apuestas en tierra estaban puestas en el Piedemonte Llanero.
Luego de más de un año de perforación, tres meses de procesamiento de la información y una inversión de cien millones de dólares, Floreña-N-18, una de las campañas más retadoras en el piedemonte Llanero, resultó seco. Así lo confirmó a guiadelgas.com un alto ejecutivo de Ecopetrol.
Efectivamente, el pozo Floreña N-18Y ST-1, localizado en Yopal, Casanare, comenzó a ser perforado en junio de 2024, campaña que terminó en mayo de 2026, con un retraso de seis meses a lo inicialmente programado. El procesamiento de la información concluyó en agosto pasado, pero Ecopetrol no se ha pronunciado oficialmente sobre el resultado.

La profundidad objetivo del pozo eran 18.500 pies (algo más de seis kilómetros), con una desviación de dos kilómetros, una perforación sin precedentes en el país.
De acuerdo con las estimaciones de Ecopetrol, se esperaba que el yacimiento contara con un potencial de 250 millones de barriles equivalentes, compuesto principalmente por gas natural y condensados.
La campaña despertó gran expectativa dentro de la empresa y en el resto de la industria, pero la probabilidad de éxito era del 35 por ciento.
Finalmente, luego de más de dos años de trabajos, Floreña N-18 resultó seco.