Importación de gas: del dicho al hecho

Finalmente, después de tantos dimes y diretes, el tema de la importación de gas natural en Colombia se está poniendo en blanco y negro.

Luego de que durante varios años la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) pusiera a la regasificadora del Pacífico como un proyecto prioritario para el abastecimiento del país; después de dos intentos de adjudicación, fallidos, porque definitivamente el proyecto no es bancable; y luego del anuncio de otros 14 proyectos de regasificación cuando Colombia perdió la autosuficiencia en diciembre de 2024, el mapa de la importación de gas natural licuado (GNL) está tomando forma.

Por el momento, tres proyectos son los que están más avanzados: la Regasificadora del Pacífico, con 80 millones de pies cúbicos diarios (MPCD) contratados; Puerto Bahía, con 126 MPCD contratados y una capacidad de 400 MPCD; y Caribe, con 60 MPCD.

El proyecto de La Guajira (TGI), que ya cuenta con la FSU contratada y una capacidad estimada en 400 MPCD, permanece en stand by hasta que se logre comercializar un volumen significativo.

“Hace un año teníamos más incertidumbre. Hoy ya tenemos un camino que nos asegura una molécula desde Buenaventura a partir de noviembre. Además, tenemos el proyecto de Puerto Bahía con Frontera, de 400 millones de pies cúbicos, donde nosotros contratamos parte de esa capacidad”, dijo Byron Triana, vicepresidente de Energías para la Transición de Ecopetrol, durante el Foro de Gas 2026, realizado por el Gestor del Mercado el 30 de julio pasado.

Triana señaló que el otro proyecto de Ecopetrol en Coveñas, de 400 MPCD, ya no tiene sentido, pues con los proyectos que están andando se tendría una capacidad de unos 1.200 MPCD (150% del consumo actual del país), por lo que ahora se concentrarían en la conversión en gasoducto del Oleoducto de Colombia, “que no es únicamente para el offshore y para el abastecimiento con gas propio, sino que garantizar la confiabilidad, lo que nos va a permitir competitividad de todas las fuentes que vamos a tener en la costa Caribe”.

Por su parte, Orlando Cabrales, CEO de Frontera Energy, manifestó que desde que se pensó construir en el país una terminal de regasificación, hace 13 años, Puerto Bahía ya estaba interesada, solo que ese proceso lo ganó SPEC en ese momento.

“Puerto Bahía, desde hace muchos años, ha tenido la posibilidad de desarrollar un terminal de importación de gas. Ahí ha estado el puerto siempre y hace dos años empezamos a trabajar el tema”, dice Cabrales, y agrega:

“Hace año y medio aproximadamente salimos al mercado y ofrecimos lo que podía ser el proyecto de Puerto Bahía, porque podíamos estar muy rápido en el mercado haciendo este proyecto de gas. Primero, porque ya era un puerto consolidado, con una inversión de 650 millones de dólares, licencia ambiental vigente, concesión portuaria vigente, ya estábamos conectados a la Refinería de Cartagena, a través de una tubería de casi ocho kilómetros, y estamos a 300 metros de la estación Mamonal de Promigas, que es el punto de entrada al Sistema Nacional de Transporte”.

El contrato firmado con Ecopetrol para los primeros dos años es por 126 millones de pies cúbicos diarios. Frontera Energy presta el servicio de infraestructura y Ecopetrol se encarga de la comercialización de la molécula, tanto a nivel internacional como a nivel local.

Cabrales señaló que la fecha contractual para entrar en operación es febrero de 2027, pero están trabajando para que pueda entrar antes.

Finalmente, el tercer proyecto que están en construcción es Caribe, en Tolú, con una capacidad inicial de 60 MPCD y que se espera entre a finales de 2026 o comienzos de 2027.

Pese a que la UPME hace planes de expansión, los proyectos nunca se ejecutan en los tiempos esperados. En el pasado, la planta de SPEC no estuvo a tiempo para atender el Niño de 2016.

En esta ocasión la situación es más compleja. Se perdió la autosuficiencia en gas natural, el país ya importa el 35% de la demanda, se aproxima un Niño intenso y la guerra del Golfo Pérsico aumentó los precios internacionales del energético.

En esas circunstancias, hay tres proyectos de regasificación en una carrera contra el tiempo y, seguramente, los demás ya no tendrán un mercado abierto, pues la importación de gas natural ya se está definiendo.