Colombia asegura el suministro de GLP con expansión portuaria

Ante el declive de la producción nacional de gas natural, el sector del Gas Licuado del Petróleo (GLP) viene preparándose desde hace 10 años con inversiones en infraestructura de importación.

Las ampliaciones de las terminales portuarias Okianus y Puerto Bahía, en Cartagena, garantizan la confiabilidad del suministro de GLP a mediano y largo plazo y fortalecen el abastecimiento energético del país.

Marco Antonio Vélez, gerente de operaciones de Colgas, señaló que durante los últimos 10 años se ha adelantado obras en el puerto Okianus, con una inversión 100% privada que asciende a los 34 millones de dólares.

En la fase actual, el puerto alcanza 7.500 toneladas de capacidad de almacenamiento en 37 tanques, y el atraque de buques de hasta 20.000 toneladas, lo que le da una capacidad de importación de 65.000 toneladas mensuales.

«Para este año vamos a importar 560.000 toneladas, lo que representa el 58% de la demanda que requiere el país. En 2027 serán alrededor de 720.000 toneladas de importación que se llevarán a cabo por este puerto de Okianus», explicó Vélez.

El directivo precisó que el sistema logístico terrestre está preparado para transportar esos volúmenes. Okianus cuenta con 16 bahías para carga de cisternas simultánea, respaldadas por un parque automotor nacional de aproximadamente 700 camiones, con capacidad para movilizar hasta 90.000 toneladas al mes. Esta seguridad en el suministro ha permitido que 60 clientes del sector industrial hayan migrado de gas natural a GLP.

Puerto Bahía con almacenamiento refrigerado

Por su parte, Pedro Rosales, director ejecutivo del proyecto de importación de GLP de Puerto Bahía, expuso los avances de un nuevo complejo de recibo ubicado en Mamonal, en la margen izquierda del río Magdalena, el cual aprovecha un calado natural de 20 metros.

Rosales dijo que desde marzo de 2026 iniciaron una etapa temprana de operación, habilitando una capacidad de entrega de 20.000 toneladas mensuales mediante el uso de barcazas de 4.400 toneladas.

No obstante, la gran apuesta es construir un tranque refrigerado con capacidad de almacenamiento de 30.000 toneladas, que entraría en operación a medidos de 2028.

«Tendremos unas condiciones que nos permitirán entregar, inicialmente, hasta 720.000 toneladas por año», puntualizó Rosales.

Esta nueva facilidad permitirá recibir buques gaseros de formato Very Large Gas Carrier (VLGC) y Medium Gas Carrier (MGC), generando eficiencias logísticas que reducirán los costos de flete y el precio de la molécula.

Ambos directivos concluyeron que con la infraestructura de importación en Cartagena se cubrirá hasta el 85% de la demanda nacional.