Fábricas de IA y redes híbridas: macrotendencias en infraestructura de datos

La ola de Inteligencia Artificial dispara en 41% los data centers en Latam y acelera millonarias inversiones en infraestructura.

La acelerada adopción de la inteligencia artificial (IA) y la demanda sin precedentes de procesamiento de datos están transformando de manera radical el ecosistema tecnológico en América Latina.

Durante el primer trimestre de 2026, la región experimentó un crecimiento interanual del 41,3% en capacidad instalada de data centers, superando el ritmo de mercados consolidados como Norteamérica (33%), consolidándose como un nodo estratégico y receptor de inversiones.

Este crecimiento, impulsado en gran medida por proyecciones que estiman que la IA generativa aportará hasta USD 15.7 billones a la economía global para 2030, obliga a rediseñar la infraestructura digital tradicional hacia el concepto de «Fábricas de IA» (AI Factories). Se trata de instalaciones de alto rendimiento capaces de soportar cargas térmicas y energéticas complejas.

A diferencia de las búsquedas web tradicionales, el procesamiento asistido por IA requiere hasta 10 veces más energía. Mientras los centros de datos operaban habitualmente con densidades de entre 5 kW y 15 kW por rack, el despliegue masivo de clústeres acelerados por GPU está elevando los requerimientos a rangos de entre 100 kW y hasta 600 kW por rack, sobrepasando los límites físicos del enfriamiento por aire convencional.

Cinco tendencias para el futuro de la infraestructura

En este contexto de hiper-expansión digital, Schneider Electric identifica cinco tendencias tecnológicas fundamentales que marcarán la evolución del sector en la región:

  1. Refrigeración Líquida (Liquid Cooling): adopción acelerada de sistemas Direct-to-Chip o por inmersión para remover el calor directamente de los componentes de mayor procesamiento sin saturar las instalaciones.
  2. Despliegue de Edge Computing: microdata centers más cercanos al usuario final para reducir la latencia en aplicaciones críticas de tiempo real.
  3. Nuevas arquitecturas eléctricas modulares: soluciones de protección energética compactas con eficiencias operativas de hasta el 99% en modo eConversion, que reducen la huella de carbono y de espacio en las salas.
  4. Gemelos Digitales (Digital Twins): plataformas avanzadas de simulación previa (como ETAP) para modelar virtualmente el comportamiento térmico y eléctrico antes de ejecutar cambios físicos, disminuyendo costos y riesgos.
  5. Software inteligente e IA Operativa: uso de plataformas IoT y DCIM para monitoreo dinámico y analítica predictiva del consumo energético en tiempo real.

«Latinoamérica vive un momento coyuntural en su infraestructura digital. La irrupción masiva de la IA impone una densidad por rack que redefine el diseño físico de las salas, la distribución eléctrica y la sostenibilidad del ecosistema. Para absorber esta demanda y captar capitales en países como Colombia, Chile, Perú y Argentina, se requieren centros de datos altamente resilientes, digitalizados y capaces de optimizar el consumo de energía en tiempo real», afirma Luis Santamaría, CS&P Segment Leader para SAM en Schneider Electric.

La urgencia de un modelo de gestión térmica híbrido

Uno de los principales paradigmas que enfrenta la industria es la transición en la gestión del calor. Lejos de implicar una sustitución total, la refrigeración líquida está dando paso a modelos de gestión hídrica y térmica híbridos. En estas arquitecturas, el enfriamiento por aire se mantiene para cargas convencionales y climatización perimetral, mientras que el liquid cooling absorbe de forma localizada las altas densidades de los servidores de IA.

Dado que el sistema de refrigeración puede representar entre el 30% y el 40% del consumo eléctrico total de un data center tradicional, la integración de soluciones líquidas permite reducciones sustanciales de OPEX, una sustancial mejora en el indicador PUE (Power Usage Effectiveness) y la preservación del recurso hídrico.

«El liquid cooling dejó de ser una alternativa de nicho para convertirse en una necesidad operativa crítica frente al crecimiento acelerado de la IA. No obstante, el futuro del sector será híbrido: el liquid cooling se enfoca directamente en el chip para extraer el calor de alta densidad, coexistiendo con el aire en el resto del entorno», destaca Paula Pinto, business Development Manager Cooling SAM en Schneider Electric.

Frente a la meta global de descarbonización a 2040, Schneider Electric continúa liderando la integración de soluciones «del chip al sistema de refrigeración», combinando diseños de referencia integrados junto a aliados globales de semiconductores como NVIDIA, con el objetivo de convertir a Latinoamérica en un hub tecnológico altamente competitivo, eficiente y bajo en emisiones.

Industria pide acelerar el desarrollo de Yacimientos No Convencionales

Según la Agencia Internacional de Energía (EIA), el estimativo de recursos prospectivos recuperables de los YNC solo en el Valle Medio del Magdalena es de 4.600 millones de barriles de petróleo y 18 terapiés cúbicos de gas.

En la clausura del XXIII Congreso de Petróleo, Gas y Energía, el director ejecutivo de la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos (Acipet), Óscar Ferney Rincón, concluyó que Colombia debe avanzar hacia el desarrollo de los Yacimientos No Convencionales (YNC) como una apuesta de desarrollo regional, con generación de empleo, formación de talento e impulso hacia los encadenamientos productivos.

«La pregunta para Colombia no es simplemente si podemos desarrollar nuestros Yacimientos No Convencionales (YNC), la pregunta es cómo hacerlo», explicó Rincón, quien añadió que las cifras de reservas de gas y petróleo obligan a actuar ahora, porque las decisiones de hoy determinarán el abastecimiento de los próximos años. «Recuperar capacidad de producción y ampliar las fuentes de suministro no puede ser una conversación para después», resaltó.

Desde Acipet se reiteró que es necesario avanzar desde tres frentes: el impulso a la exploración; la optimización de los activos existentes con recobro mejorado y el desarrollo de las nuevas alternativas como los YNC; y garantizar una transición energética fiscalmente sostenible.

Rincón agregó que encontrar nuevas reservas no basta, pues también se necesita infraestructura, reglas claras, estabilidad jurídica y procesos institucionales más eficientes, sin renunciar a las garantías ambientales y sociales.

«La seguridad energética no se construye únicamente en el subsuelo. También se construye en las carreteras, en los gasoductos, en los puertos, en las comunidades, en las universidades, en las empresas y en las decisiones que tomamos como país», señaló.

Durante el tercer y último día del evento, representantes del Gobierno, la industria y el sector técnico coincidieron en la relevancia de los yacimientos no convencionales dentro de la discusión sobre el futuro energético del país. En este contexto, el vicepresidente de Colombia, José Manuel Restrepo, destacó el papel estratégico que tendrán los hidrocarburos y el gas en la agenda económica del nuevo Gobierno.

“Tenemos que volver a prender el motor de hidrocarburos y gas en el país”, afirmó Restrepo, quien también planteó la posibilidad de volver a firmar contratos y permitir el desarrollo de Yacimientos No Convencionales, destacando el aporte del sector a las exportaciones y a la generación de recursos para financiar la política social.

La urgencia se refleja en las cifras de abastecimiento. Nelson Castañeda, presidente de Campetrol, advirtió que es necesario priorizar el desarrollo de los YNC en las cuenca del Magdalena Medio y Cesar-Ranchería con inversión y respaldo del Gobierno. 

Se estima que se podrían encontrar hasta 4.600 millones de barriles de petróleo y 18 terapiés cúbicos (TPC) de gas en recursos prospectivos recuperables solo en el Valle Medio del Magdalena, a través de los YNC. Eso equivale a más del doble de las reservas probadas de crudo del país, de 2.064 millones de barriles, y a nueve veces las de gas, de 2 TPC.

Las experiencias de Estados Unidos y Argentina muestran que sí se puede avanzar en estos desarrollos, manteniendo reglas de juego claras y una regulación sólida que permita incluir a empresas, comunidades, industria y Gobierno en un ecosistema que trabaje para un mismo fin: garantizar la seguridad y soberanía energética.

Rafael Guzman, CEO and Country Chair de Ecopetrol USA, recordó que Ecopetrol está en la cuenca del Permian, en Texas, desde 2019, y ya completa 550 pozos, con un potencial de hacer otros 850 en los próximos años.

Como cierre del Congreso, Acipet pidió al Gobierno Nacional fortalecer el trabajo conjunto para garantizar la soberanía energética del país. “Como asociación gremial, seguiremos aportando conocimiento y capacidad técnica a las decisiones que enfrenta Colombia”.

Joaquín Gutiérrez Caballero asume como presidente de Ecopetrol

El nuevo presidente de Ecopetrol es Administrador de Empresas, cuenta con tres especializaciones y tiene una amplia trayectoria en distintos sectores productivos del país.

La Junta Directiva de Ecopetrol en pleno y por unanimidad, designó el 24 de septiembre a Joaquín Gutiérrez Caballero como nuevo presidente de Ecopetrol.

Gutiérrez Caballero asumirá el cargo a partir del 28 de septiembre de 2026, en lo que constituye el inicio de una etapa trascendental para la Compañía, que tendrá como propósito impulsar el renacer de Ecopetrol, mediante el fortalecimiento de sus capacidades y la recuperación de la confianza de sus grupos de interés, para proyectarla como una Empresa sólida, competitiva y generadora de valor para todos los colombianos.

El nuevo presidente asume el desafío de liderar la Compañía más importante del país, que es activo estratégico y motor de desarrollo, inversión y bienestar para Colombia, manchada por la corrupción y los pésimos resultados en la pasada administración.

Así, Gutiérrez tendrá la misión de construir puentes de confianza entre la Empresa, el Estado, los trabajadores, las regiones, las comunidades, los inversionistas y los socios, alrededor de un propósito común: el renacer de Ecopetrol.

Joaquín Gutiérrez Caballero es administrador de empresas de profesión, tiene tres especializaciones: una en gerencia de proyectos de las telecomunicaciones, otra en derecho de las telecomunicaciones y otra en gerencia de servicios de salud.

Ha construido una trayectoria marcada por principios como planificar, organizar, dirigir y gestionar. Su experiencia se ha caracterizado por asumir retos en diferentes sectores, estructurar organizaciones, identificar oportunidades y rodearse de equipos especializados para generar valor que impulse el crecimiento

Su trayectoria se ha desarrollado en sectores como el jurídico, la salud, la construcción, la agricultura y la ganadería.

Ahora, al frente de Ecopetrol, Gutiérrez Caballero asume el mayor desafío de su trayectoria profesional, con la convicción de que la disciplina empresarial y el trabajo colectivo se complementarán con el conocimiento técnico de los trabajadores de la Empresa para el logro de resultados que le generen valor a Colombia.

Una vez asuma el cargo, el presidente Gutiérrez iniciará el proceso de recuperación de la Compañía, para enderezar el rumbo institucional y encausarla de nuevo por el camino del crecimiento, luego de los graves hechos que conoce la opinión pública sobre presuntos actos de corrupción, que afectaron la reputación y la gestión eficiente de Ecopetrol en sus distintas áreas.

Colombia se enfrenta a un racionamiento simultáneo de electricidad y gas

El sector energético colombiano está transitando por el filo de la navaja. Tanto en gas como en electricidad, los sistemas están al límite.

En materia energética, parece que Colombia se encuentra en el peor de los mundos: déficit de electricidad y gas, en medio de un fenómeno de El Niño, que estresa ambos sistemas, y precios internacionales al alza de los combustibles.

En ese sentido, Sandra Fonseca, moderadora del panel ‘Convergencia energética: avances, oportunidades y retos’, en el marco del XXIII Congreso de Petróleo, Gas y Energía de Acipet en Bucaramanga, preguntó cómo enfrentar un posible doble racionamiento de gas y energía.

Alejandro Castañeda, presidente de ANDEG, llamó la atención sobre el riesgo de apuntarle a una sola tecnología, como lo hizo el anterior gobierno, dedicándose exclusivamente en la energía solar.

“Poner todos los huevos en la misma canasta no es una solución. El gobierno pasado enfocó todos sus esfuerzos hacia las energías renovables, prácticamente hacia la energía solar y sacó de la ecuación todo lo que generaba confiabilidad, seguridad, autoabastecimiento, etcétera”, dijo Castañeda, lo que llevó al país a la situación compleja actual, con el agravante que en el sector energético las inversiones son de largo plazo.

En electricidad, Castañeda mencionó que este sector tiene dos problemas de cara a los próximos cuatro años: el primero es la falta de energía firme.

“Lo que pasó en los últimos cuatro o cinco años es que lo único que entró fue energía solar y pues esa energía no sirve para darnos contratos firmes, y no nos está llenando toda la necesidad”, dijo el dirigente gremial.

El otro problema que mencionó es la falta capacidad de generación. “Capacidad significa cómo atiendo a los usuarios, a la demanda, al consumo del país, entre las seis y las nueve de la noche que es cuando consume más energía eléctrica”, dijo.

Y para solucionarlos señaló que primero se debe generar confianza, que fue lo que se perdió en los últimos cuatro años. “Si quiero volver a tener inversiones en el sector pues tengo que generar confianza, y confianza es que haya una regulación que sea predecible”.

Castañeda estima que en los próximos diez años las inversiones en el sector eléctrico son de entre 20 y 30 billones de pesos. Inversiones que incluyan todas las fuentes: térmicas, hidroeléctricas, energías renovables, solar y eólica, y hasta pensar en la energía nuclear.

“El reto es muy grande, lo que esperamos que suceda en estos cuatro años es volver a generar confianza, generar reglas claras para que vuelvan las inversiones y saquemos el país adelante, no solo desde el punto de vista de energía a los usuarios, sino que sea una energía competitiva para el sector productivo”, concluyó Castañeda.

El gas también en la encrucijada

Desde la industria de gas natural, Camilo Morales, secretario General de Naturgas, dijo que ven varios elementos preocupantes. El primero es la coyuntura internacional, pues con el conflicto del Medio Oriente los precios pasaron de entre 10 y 15 dólares a 25 dólares por millón de BTU en el mercado spot.

Lo peor es que con Europa con unos niveles de almacenamiento reducidos y próxima al invierno, se prevé que los precios del gas alcancen entre 27 y 30 dólares en los próximos meses, justo cuando Colombia enfrenta el fenómeno de El Niño.

Otro problema que enfrenta el país es la situación de Canacol, una empresa que tenía una producción de cerca de 200 millones de pies cúbicos al día, y hoy produciendo solo 50 millones de pies cúbicos.

Ante el proceso de reorganización de la empresa, Morales dijo que esperan tener una renegociación sensata de los contratos, pensando en lo que puedan ofrecer al mercado.

También señaló que la gestión de los embalses va a ser crucial, pues se tienen previstos mantenimientos de El Guavio y Chivor, que va a poner al sistema en una presión alta.

Por eso también señaló que se debe planificar el uso de SPEC, que es la única planta de regasificación que ofrece confiabilidad, pero que hoy opera 360 de los 365 días del año, “y esto es como tener un carro sin llanta de respuesta, en cualquier momento se cae algo y nos quedamos realmente al filo de la navaja”, dijo Morales.

Energía para volver a crecer

El sector minero-energético acumula un rezago estructural, con un valor agregado 30% por debajo de su nivel en 2013 y una menor contribución a las cuentas fiscales.

Por: Equipo de investigación de ANIF.

El sector minero-energético colombiano lleva más de una década sin recuperar su nivel de actividad. El valor agregado de minas y canteras se encuentra hoy cerca de 30% por debajo de su nivel de 2013, mientras que el crecimiento total de la economía creció 37,4% en el mismo periodo. Este rezago también tiene implicaciones fiscales, dada la menor contribución del sector a los ingresos públicos.

A este deterioro estructural se suma ahora un choque coyuntural: un fenómeno de El Niño que se perfila como uno de los más intensos de las últimas décadas. La menor hidrología reduciría la generación hidroeléctrica y aumentaría el despacho térmico, con presiones sobre los costos de generación eléctrica y sobre los precios del gas. A su vez, las alteraciones en los patrones de precipitación podrían afectar la oferta de alimentos.

No obstante, una parte importante del rezago del sector es estructural: mientras la producción de crudo y gas viene en descenso, es en este último donde la brecha entre oferta y demanda se ha vuelto vinculante. La producción comercializada de gas se contrajo 17,1% en 2025 y alcanzó un mínimo histórico de 692,9 millones de pies cúbicos diarios (MPCD) en enero de 2026.

La menor oferta nacional, en un contexto de creciente demanda, ha obligado a cubrir una proporción cada vez mayor del consumo con importaciones. Estas pasaron de representar menos de 3% del suministro entre 2015 y 2023 a superar el 30% del consumo nacional en julio de 2026. Las proyecciones apuntan a que la brecha entre oferta nacional y demanda podría seguir ampliándose en los próximos años. Una mayor dependencia del gas importado expone el abastecimiento nacional a precios internacionales y ya se ha traducido en presiones sobre las tarifas.

Del lado de las reservas, el diagnóstico es aún más severo. Las reservas probadas de gas cayeron de 2.064 en 2024 a 1.717 giga pies cúbicos (Gpc) en 2025, una reducción de 16,8% en la que una parte importante de la caída no responde únicamente a la extracción, sino también a una menor estimación de los volúmenes técnicamente recuperables. Aun así, la relación reservas/producción (R/P) se mantuvo en 5,9 años, pues la caída de las reservas fue compensada por una reducción similar de la producción.

La comparación regional refuerza el diagnóstico: entre 2015 y 2025, Argentina amplió su horizonte de 8,2 a 10,3 años y México de 5,6 a 9,5, mientras Colombia pasó de 9,9 a 5,9 años y terminó con el menor horizonte frente a sus pares regionales.

La recuperación del sector minero-energético es clave para fortalecer las cuentas fiscales, contener las presiones sobre los precios y recuperar competitividad. Para ello, se requiere atender las brechas de oferta en el corto plazo y reactivar la inversión y la exploración en el mediano plazo, con mayor seguridad jurídica y reglas claras. Más que una agenda sectorial, se trata de una condición para sostener el crecimiento y la competitividad del país.

La ANH promete recuperar el tiempo perdido

El objetivo del nuevo gobierno es recuperar el liderazgo técnico de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), fortalecer el conocimiento del subsuelo, convertirlo en inversiones, reservas, producción y bienestar para las regiones.

El presidente de la ANH, Ernesto Forero, señaló en la inauguración del XXIII Congreso Colombiano de Petróleo, Gas y Energía, de Acipet, que la política hidrocarburífera del nuevo gobierno es recuperar parte de lo que no se hizo durante los últimos años.

El funcionario expresó que la seguridad energética es una tarea de Estado, que no puede alcanzarla una sola entidad trabajando de manera aislada, sino que “requiere empresas capaces de invertir y de operar, profesionales que conozcan el subsuelo, instituciones que den confianza y regiones y comunidades que participen de los beneficios del desarrollo”.

Agregó que durante el primer mes de gobierno, la entidad se ha enfocado en una tarea fundamental y elemental: mirar los números de frente y entender con precisión cuál será el punto de partida.

Forero indicó qu el diagnóstico inicial deja tres mensajes fundamentales. “El primero de ellos es que necesitamos recuperar la actividad exploratoria, que de manera deliberada renunciamos. La producción que hoy sostiene al país son el producto del resultado de decisiones, inversiones y descubrimientos hechos años atrás, muchos de ellos del siglo pasado. Sin exploración hoy no tendremos reservas que necesitaremos mañana”, señaló.

El segundo mensaje es que el país debe fortalecer el conocimiento del subsuelo. “Perdimos en estos cuatro años la inercia del conocimiento del subsuelo, la reducción de adquisición sísmica de la perforación exploratoria y la generación de nueva información, lo que limita la capacidad del Estado para administrar los recursos y la del inversionista para adoptar decisiones. Sin información no hay prospectos maduros, sin prospectos maduros no hay decisiones de inversión, y sin inversión no habrá nuevos descubrimientos”, dijo.

El tercer mensaje es que se debe reactivar la promoción del país. “Desde el 2021 no se realiza un nuevo proceso de asignación de áreas de exploración y producción. Entretanto, el capital ha seguido tomando decisiones y otras jurisdicciones han presentado oportunidades. Nuestra respuesta será no improvisar una ronda y ofrecer áreas simplemente por aumentar una estadística.

“Estamos construyendo una estrategia que permita responder para cada oportunidad de recurso que necesita Colombia, qué información tenemos, qué inversionista puede desarrollarlo y cuál es el instrumento de asignación más adecuado. Colombia mantiene una prospectividad importante en cuencas continentales y costa afuera, tanto en convencional como en yacimientos no convencionales. Nuestro desafío es convertir esa prospectividad en oportunidades técnicamente maduras, competitivas y ejecutables”.

En ese sentido, dijo que desde finales de septiembre la entidad iniciará con unos ciclos de conocimiento del subsuelo. “Lo hemos denominado Oportunidades Exploratorias en Hidrocarburos 2026 y será un espacio técnico y recurrente para compartir el proceso de maduración de oportunidades exploratorias, contrastar información, identificar necesidades de conocimiento y acercar progresivamente el potencial del subsuelo colombiano a quienes toman decisión de inversión. La construcción de conocimiento no puede ser una conversación cerrada dentro de la agencia. Este es el rumbo que estamos trazando. Los invito a recorrer juntos ese camino, con datos, con rigor técnico e instituciones fuertes”, concluyó Forero.

Acipet propone al Gobierno recuperar la exploración y optimizar activos

Acipet le pidió al Gobierno recuperar y mantener la exploración de nuevos yacimientos de petróleo y gas, tanto en territorio continental como costa afuera, y elevar los proyectos estratégicos del sector de hidrocarburos a la categoría de Proyectos de Interés Nacional Estratégico (PINES).

En la inauguración del XXIII Congreso Colombiano de Petróleo, Gas y Energía, la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos, Energía y Tecnologías Afines (Acipet) presentó al Gobierno Nacional tres propuestas orientadas a fortalecer la seguridad energética de Colombia, aprovechar el potencial de sus recursos y garantizar que la transición hacia nuevas fuentes de energía cuente con un respaldo económico sostenible.

Las medidas fueron planteadas por Martha Villarreal, presidente de la Junta Directiva de Acipet, y parten de la premisa que “Colombia necesita mantener y fortalecer su capacidad de producir petróleo y gas mientras avanza en la diversificación de su matriz energética”.

Para el gremio, la exploración, la optimización de los campos existentes y la innovación tecnológica son determinantes para asegurar las reservas y los recursos que requerirá el país en las próximas décadas.

En ese sentido, la primera propuesta del gremio es recuperar y mantener la exploración de nuevos yacimientos de petróleo y gas, tanto en territorio continental como costa afuera, y elevar los proyectos estratégicos del sector de hidrocarburos a la categoría de Proyectos de Interés Nacional Estratégico (PINES).

Para el gremio, recuperar la actividad exploratoria es fundamental para ampliar las reservas, reducir el riesgo de una mayor dependencia de las importaciones y mantener el flujo de regalías que contribuye al desarrollo de las regiones productoras.

“Colombia necesita tomar decisiones hoy sobre la energía que requerirá mañana. La exploración permite ampliar el conocimiento del subsuelo, encontrar nuevas reservas y generar los recursos que el país necesita para financiar su desarrollo,” dijo Villarreal.

La segunda propuesta está enfocada en aumentar la eficiencia de los campos que actualmente producen petróleo y gas. El gremio plantea estructurar un plan de choque que facilite la incorporación de tecnologías avanzadas de recobro mejorado, innovación técnica y nuevas soluciones para la optimización de campos maduros. Estas herramientas permitirían incorporar producción adicional en el corto y mediano plazo, aprovechando infraestructura y conocimiento ya disponibles.

El gremio también plantea evaluar de manera técnica y responsable el potencial de los yacimientos no convencionales, comúnmente llamado fracking, considerando las características geológicas de cada zona y las condiciones necesarias para garantizar la protección de los ecosistemas.

La tercera propuesta parte de que ACIPET reconoce la necesidad de avanzar hacia una matriz energética más diversificada, y plantea que este proceso debe desarrollarse de manera gradual y financieramente sostenible.

Para ello, propone una hoja de ruta en la que el petróleo y el gas continúen generando los recursos necesarios para impulsar nuevas fuentes y tecnologías energéticas. Desde esa perspectiva, las regalías, impuestos e inversiones asociados a la industria pueden contribuir a financiar proyectos de hidrógeno, geotermia, nuevas energías y conectividad regional.

Energía: la gran fuente de crecimiento de la ‘Patria Milagro’

Para el Gobierno de De La Espriella, los minerales estratégicos, el petróleo y el gas, son sectores clave en la política de Estado.

El vicepresidente de la República, José Manuel Restrepo, dijo que la energía es uno de los sectores estratégicos para recuperar la senda de crecimiento del país, luego del desastre heredado del gobierno Petro, donde los sectores de salud y minero energético fueron los más perseguidos.

El anuncio lo hizo en la inauguración de 18° Congreso de Energía de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen).

El funcionario señaló que la energía forma parte central de los encargos del presidente Abelardo de la Espriella y consignados en el Decreto 1373 de 2026, por el cual se le confían unas misiones al vicepresidente de la República.

Efectivamente, en el artículo 3,3 le confía “coordinar y articular con la institucionalidad las acciones orientadas a dinamizar los proyectos relacionados con recursos estratégicos, como son, entre otros, la generación y transmisión de energía, hidrocarburos, minerales críticos y las energías renovables”.

“En el marco de la Misión Crecer estamos trabajando en nuevas formas de incentivos para atraer esa inversión y, simultáneamente, dar estabilidad jurídica, dos caminos que los inversionistas del mundo reclaman para este sector en particular”, dijo Restrepo.

En ese sentido, señaló que el gobierno será neutro sobre las tecnologías. “Tenemos la convicción de que es con energía eólica, solar, térmica, hidro y también de nuevas fuentes, incluida la energía nuclear”, dijo.

Agregó que la única manera para solucionar la problemática que atraviesa el sector es destrabar trámites y demoras en licencias ambientales y consultas a comunidades, “que han hecho inviable no solo este sector sino muchos otros sectores de la economía”.

Agregó que las licencias ambientales se demoran hasta 800 días y las consultas previas pueden llevar hasta cuatro años.

Para el vicepresidente, existe claridad de que en la medida en que haya más energía el producto interno bruto crece. Una correlación directa entre lo uno y lo otro.

En ese sentido invitó a construir a todos los actores de la sociedad. “Necesitamos construir de la mano del sector privado y vamos a hacer todo el esfuerzo para establecer reglas de juego claras y estables, destrabar también los nudos financieros y apoyar las nuevas tecnologías, todas las tecnologías”, dijo Restrepo.

“En la medida en que hagamos un esfuerzo mancomunado, vamos a ser capaces de llegar más lejos. Solo pido tres cosas: uno, confiar en el futuro del país, volver a tener esperanza, no en el país de los cuatro años, sino en el país del 2050; dos, confiar en el gobierno de que estamos construyendo con el interés de poner el acento en las poblaciones más vulnerables y, finalmente, que juguemos juntos en la misma dirección, que nos pongamos la camiseta por el país. Tenemos el potencial, lo que tenemos que hacer es liberarlo”, concluyó el vicepresidente Restrepo.

Acolgen alerta sobre déficit de energía firme más allá de El Niño

Para recuperar el sector energético, se necesita acelerar la generación y transmisión, garantizar combustibles, agilizar trámites y recuperar reglas de juego estables.

Por: ANDREA JARAMILLO, Especial para Guía del Gas

En el congreso anual de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen), su presidente Natalia Gutiérrez advirtió que el país enfrenta un déficit de energía firme que eleva los riesgos para la confiabilidad del sistema durante El Niño y en los próximos años.

“Para superarlos, el país requiere acelerar nueva generación, transmisión, combustibles e inversión”, dijo la dirigente gremial.  

Citando cifras de XM, Gutiérrez señaló que el déficit frente a la demanda en 2026 es de 5,4%, pero en 2027 será de 7,8%, por lo que el problema no termina cuando pase este fenómeno de El Niño

Menor colchón hídrico

Con los embalses llenos, el sistema tendría unos 66 días de cobertura de demanda sin lluvias en este Niño, frente a 87 días en 2015 – 2016.

Colombia es un país más grande y consume más energía: el 28 de agosto pasado alcanzó un récord de 262 GWh/día, con crecimiento anual de 6,26%, más del doble del crecimiento histórico cercano al 3%.

Por su parte, las plantas térmicas dan respaldo crítico cuando el agua no alcanza: ya aportan 90 GWh/día, cerca del 40% de la demanda.

En un escenario crítico, XM señala que podrían requerirse entre 90-100 GWh/día durante los 11 meses consecutivos, algo sin precedentes para el sistema.

Pero hay un problema de ejecución. Los proyectos existen pero están retrasados: En 2022 ingresó al sistema apenas el 28% de la energía esperada; en 2023, el 17%; en 2024, el 25%; en 2025, el 10,8%; y en 2026 ha ingresado el 23% de la energía que se esperaba.

Para dimensionar el impacto de un racionamiento de energía sobre Colombia, Gutiérrez cita dos estudios:

Fedesarrollo estima que un racionamiento similar al de los años 90 implicaría una contracción de la economía en 1,5 puntos porcentuales del PIB. También se perderían 230.000 empleos, llevaría a la pobreza a 203.000 personas y a la pobreza extrema a 102.000 personas

Por su parte, el Banco de Bogotá prevé que el costo de una hora al día de racionamiento de energía podría ser de hasta 204.000 millones de pesos (alrededor de US$65.4 millones); los sectores más afectados serían manufactura, minería y comercio, los cuales representan 24% del PIB y 30% de los empleos del país

“El país tiene hoy la oportunidad de tomar decisiones que permitan recuperar la confianza y volver a poner en marcha los proyectos que Colombia necesita”, dijo Gutiérrez.

“Se necesita acelerar la generación y transmisión, garantizar combustibles, agilizar trámites y recuperar reglas de juego estables a 20, 30, 40 años para atraer inversión de largo plazo”, concluyó.

Enel Colombia duplicó la capacidad de la subestación Nueva Esperanza

La ampliación requirió una inversión cercana a los 75.000 millones de pesos y el montaje de tres transformadores de última generación, de 120 toneladas cada uno, conectados directamente al Sistema de Transmisión Nacional.

Enel Colombia amplió de la Subestación Nueva Esperanza, ubicada en el municipio de Soacha. Este proyecto, integrado al Plan de Expansión Bogotá-Región 2030, contó con una inversión total cercana a los 75.000 millones de pesos y responde al aumento sostenido de la demanda de energía en la capital y en el centro-oriente del país.

La obra, energizada en tiempo récord, consistió en la instalación de un segundo banco de autotransformación 500/115 kV, con una capacidad de 450 MVA, un hito técnico que permitió duplicar la capacidad total de la Subestación Nueva Esperanza hasta alcanzar los 900 MVA.

Esta infraestructura es clave para fortalecer la confiabilidad de la red regional y mitigar riesgos operativos ante posibles contingencias en el suministro.

Para materializar el incremento de potencia, llegaron a la Subestación tres transformadores de última generación diseñados específicamente para transformar el nivel de tensión de 500 kV a 115 kV.

Cada uno de esos equipos pesa cerca de 120 toneladas y tiene un volumen equivalente a tres buses biarticulados del sistema TransMilenio, cuya incorporación permite conectar la Subestación directamente al Sistema de Transmisión Nacional.

La operación logística involucró controles técnicos, cierres viales programados, pasos controlados sobre el río Bogotá y adecuaciones estructurales en las vías de acceso a la Subestación. Un despliegue de alta ingeniería y planeación estratégica para superar desafíos geográficos y de infraestructura.

Con este proyecto, además de beneficiar a más de cuatro millones de personas, la red eléctrica del centro-oriente colombiano refuerza su estabilidad, facilita la distribución de grandes volúmenes de energía y respalda el crecimiento habitacional e industrial de la zona.

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