Minenergía giró más de $1 billón en subsidios de energía

La última semana de 2020, se giraron cerca de $24.000 millones para cubrir el saldo pendiente de los subsidios correspondientes al primer trimestre del año; más de $452.000 millones para cubrir el tercer trimestre; y $540.600 millones para hacer un pago parcial del cuarto trimestre.

31 de diciembre de 2020.   El Ministerio de Minas y Energía pagó más de $1,01 billones para cubrir los saldos de subsidios de energía eléctrica pendientes a la fecha, tras la emisión de Títulos de Tesorería TES Clase B por parte del Ministerio de Hacienda y Crédito Público.

En total, la última semana dela año se giraron cerca de $24.000 millones para cubrir el saldo pendiente de los subsidios correspondientes al primer trimestre de 2020; más de $452.000 millones para cubrir el tercer trimestre; y $540.600 millones para hacer un pago parcial del cuarto trimestre.

“Con esta gestión, el Ministerio de Minas y Energía cierra el 2020 estando al día en el pago de subsidios de energía eléctrica pendientes hasta el momento, beneficiando a más de 12 millones de hogares en todo el país. De esta manera, seguimos garantizándoles a las empresas los recursos necesarios para su operación y para que los colombianos reciban una adecuada prestación de este servicio”, aseguró el ministro de Minas y Energía, Diego Mesa Puyo.

Con estos nuevos pagos, el Ministerio completó giros por más de $3,4 billones durante el 2020 para cubrir los saldos de subsidios de energía eléctrica que estaban pendientes desde el segundo trimestre de 2019, beneficiando así a usuarios conectados al Sistema Interconectado Nacional (SIN).

También se pagaron más de $306.000 millones a compañías que atienden a usuarios de Zonas No Interconectadas (ZNI) para cubrir el déficit de los subsidios de energía que se tenían pendientes y seguir al día en 2020.

Adicionalmente, el Ministerio de Minas y Energía realizó durante el 2020 giros por más de $1,07 billones para cubrir el pago de los subsidios de gas natural por redes que se tenían pendientes de 2019 y los primeros tres trimestres de 2020 y reconocer el aumento del 10% al subsidio que reciben los usuarios de estratos 1 y 2, que se otorgó en el marco de la emergencia por la Covid-19.

En cuanto a GLP por cilindros, se pagaron cerca de $50.000 millones a empresas comercializadoras para cubrir los subsidios de 2020, beneficiando a 269.846 hogares de Caquetá, Nariño, Putumayo, San Andrés, Amazonas y Cauca.

Colombia: desarrollarán tecnologías para la transición energética

El acuerdo está alineado con las recomendaciones de la Misión de Sabios que lidera la Vicepresidencia de la República y prioriza iniciativas como la construcción de ecosistemas y la transferencia de tecnologías para la gestión del agua, entre otros aspectos. También, se estudiará el aprovechamiento del hidrógeno como combustible limpio.

22 de diciembre de 2020.   Ecopetrol presentó los términos de un convenio marco que acordó con el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (Minciencias) que busca la construcción de una Colombia productiva, sostenible y equitativa a través del fortalecimiento del ecosistema científico y tecnológico para la protección y el aprovechamiento del agua, la energía y la biodiversidad.

Los frentes de trabajo fueron priorizados por Ecopetrol en línea con las recomendaciones de la Misión Internacional de Sabios, una iniciativa del Gobierno Nacional liderada por la vicepresidente de la República, Marta Lucía Ramírez y ejecutada por Minciencias en colaboración con el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SNCTeI).

Dentro de sus objetivos, el convenio incluye la construcción de capacidades de investigación, desarrollo tecnológico e innovación para la transición energética, con foco en la producción y aprovechamiento del hidrógeno como combustible limpio, así como la captura de dióxido de carbono y su conversión a productos valiosos.

“Con este convenio avanzamos en la construcción de una Colombia productiva, sostenible y equitativa a través del fortalecimiento de un ecosistema científico, tecnológico y de innovación con el fomento de las capacidades del país en torno a la sostenibilidad, mitigación del cambio climático y la adaptación a la transición energética”, afirmó la ministra Mabel Torres Torres.

El convenio contempla:

  • El cierre de brechas identificadas en capacidades para transferencia de tecnología.
  • El fortalecimiento de capacidades de empresas receptoras de tecnología.
  • El apalancamiento financiero para procesos de transferencia de tecnología.
  • La infraestructura para escalado de procesos de manufactura de tecnologías convergentes.
  • El desarrollo socioeconómico basado en tecnología, en regiones de influencia de Ecopetrol.
  • La construcción de capacidades tecnológicas para la transición energética.
  • La promoción de la convergencia tecnológica.

Los aportes de Ecopetrol a través de este convenio ascenderán a 30 millones de dólares en los próximos tres años.

“Este convenio que presentamos hoy con Minciencias responde a nuestro propósito superior de ser energía que transforma a Colombia y está alineado con nuestro plan de negocios 20-22 en el que la transición energética, la descarbonización y el uso eficiente de la energía y el agua son prioridad para el Grupo Ecopetrol”, dijo Felipe Bayón, presidente de Ecopetrol.

Para la ejecución del convenio se prevé ejecutar un plan de trabajo con tres frentes: i) Construcción de ecosistemas y capacidades para la transición energética, ii) Cierre de brechas para el escalado de procesos de manufactura, y iii) Piloto de transferencia de tecnologías para agua a empresas regionales de Santander, para maquila de equipos y productos y desarrollo de nuevos servicios.

En la última década, la inversión en estudios de investigación y desarrollo tecnológico de Ecopetrol ascendió a US$105 millones. La compañía cuenta con uno de los centros de innovación y tecnología más importantes de Latinoamérica con más de 30.000 m2 dedicados al desarrollo de nuevas tecnologías en petróleo, gas y fuentes alternas de energía.

Ecopetrol tiene una meta de reducción de emisiones de tres millones de toneladas de CO2 al 2023, adicionales a los 6,6 millones de toneladas reducidas entre 2010 y 2019.

Consumo de combustibles crecería 16% en 2021: ACP

De acuerdo con un estudio de la ACP, en el mediano plazo se prevé una demanda de combustibles en aumento, aunque a menor ritmo, y un mercado con mayor competencia entre importadores y distribuidores, y entre energéticos

22 de diciembre de 2020.   Luego de que el consumo de combustibles líquidos disminuyera 20% en 2020, debido principalmente a las medidas de aislamiento social adoptadas para controlar la propagación de la Covid-19, para 2021 se proyecta un crecimiento del 16% en el país, de acuerdo con el más reciente informe económico de la Asociación Colombiana del Petróleo (ACP).

Según el informe Evolución y perspectivas 2020 – 2021 del mercado de combustibles líquidos en Colombia, para el 2021 se esperan crecimientos del 17% en el consumo de gasolinas, 12% en diésel y 50% en jet. Con estas expectativas, la gasolina alcanzaría el 100% del nivel de demanda de 2019, y en diésel y jet se esperarían recuperaciones del 93% y 62%, respectivamente.

El restablecimiento total del consumo de diésel podría darse hacia el 2022, y en el caso del jet, este podría tardar hasta el 2023, debido al alto nivel de incertidumbre sobre los efectos de la Covid-19, como viajes de negocio, recuperación del turismo y aumento del teletrabajo, entre otros.

Dentro de las proyecciones para 2021, se esperan también inversiones de 500 mil millones de pesos por parte de las empresas del sector, de los cuales el 62% será destinado al mejoramiento de estaciones de servicio, el 17% a ampliaciones y mantenimiento de plantas, el 6% para proyectos de transición energética (electrolineras), el 2% para gestión socio-ambiental y el 13% en otras actividades (lubricantes y complementarios).

“Vemos como algo muy positivo el inicio de la recuperación de la demanda y la tendencia que se ve para el próximo año, luego de la fuerte caída sufrida por la pandemia. El consumo de combustibles es un indicador de la recuperación económica; en ese sentido, las perspectivas a partir del 2021 son optimistas no solo para el sector sino para la reactivación del país”, afirmó Francisco José Lloreda Mera, presidente de la ACP.

Con relación a las perspectivas de mediano plazo (2021-2030), las empresas encuestadas para el informe (refinadoras, transportadores y distribuidoras mayoristas), vislumbran en cinco años un sector marcado por la transición energética, la entrada de nuevos importadores y una reorganización en el mercado de distribución, es decir, mayor competencia y cambio de actores. 

En ese sentido, el informe proyecta que la demanda de gasolina y diésel en la próxima década continúe en aumento, pero a menor ritmo (posiblemente al 2% anual vs. crecimientos del 4% en los últimos años), debido principalmente al menor crecimiento económico y también a la influencia que pueda ir ejerciendo la penetración de la movilidad eléctrica y otras tecnologías.

“Las perspectivas a mediano plazo nos indican que el consumo de combustibles seguirá creciendo aunque probablemente no al mismo ritmo. En ese sentido, los grandes desafíos que afrontarán los agentes de la cadena serán mejorar su rentabilidad, la apertura a las importaciones, la oferta de valor a sus clientes y mejorar la calidad de los combustibles en un mercado cada vez más competido, no solo entre agentes sino entre energéticos”, explicó Lloreda Mera. 

Finalmente, en este nuevo escenario, las empresas consideran que la política pública del sector de combustibles de mediano plazo deberá estar orientada a flexibilizar la regulación, garantizar el abastecimiento, viabilizar importaciones de terceros migrando a una liberación gradual de precios, y mejorar la calidad y eficiencia en la prestación del servicio.

La ACP rechaza tomas de campos petroleros en Puerto Gaitán

Con relación a la alteración del orden público y la toma violenta de campos de producción por parte de algunos miembros de comunidades indígenas en Puerto Gaitán, Meta, la Asociación Colombiana del Petróleo (ACP), emitió un comunicado a la opinión pública.

  • de diciembre de 2020.    En el comunicado, la ACPO expresa que:
  • En tres meses se han registrado tres tomas violentas a campos de producción en Puerto Gaitán (Meta) por parte de algunos miembros de distintas comunidades indígenas. Las tomas se han hecho en campos de diferentes compañías operadoras del municipio, entre octubre 11 y diciembre 18.
  • Rechazamos estos hechos que ponen en grave peligro la vida, integridad y seguridad de las personas en el campo, trabajadores, las comunidades vecinas y habitantes del municipio, las operaciones, e incluso el medio ambiente al poderse presentar alteración e indebida manipulación de los equipos de operación durante la ocupación violenta de las instalaciones.
  • Infortunadamente, estas tomas se han presentado a pesar del diálogo y los múltiples espacios de participación con altos funcionarios del Gobierno nacional, las empresas y las comunidades indígenas de Puerto Gaitán, en donde se ha trabajado articuladamente para dar respuesta a las peticiones de estas comunidades, en el marco de los procedimientos establecidos y la normatividad nacional. Es importante precisar que son algunos indígenas quienes han acudido a las vías de hecho alegando incumplimiento de acuerdos.
  • Estos ataques minan la confianza y atentan contra los procesos de diálogo alrededor de temas laborales, de inversión social y de compra de bienes y servicios, que se vienen adelantando en este municipio. Además de poner en peligro a trabajadores, la comunidad y a los mismos agresores.
  • La industria hace un llamado para que se rechacen unánimemente estas actuaciones, se restaure el orden público, y se establezcan reglas orientadas a facilitar un diálogo con garantías que conduzca a acuerdos razonables, en beneficio de las comunidades y el desarrollo social de Puerto Gaitán.

Se frenó la moratoria

El exministro Amylkar Acosta analiza la revocatoria por parte del Conejo de Estado de la suspensión de la explotación de gas metano asociado a los matos de carbón en la mina de La Loma, de la multinacional Drummond.

20 de diciembre de 2020.  Habíamos advertido de las nefastas consecuencias que se podían derivar del auto proferido hace un año por la Sección Tercera del Consejo de Estado en respuesta a una demanda por un supuesto desacato por parte de la multinacional Drummond de las medidas cautelares tomadas por la misma corporación suspendiendo las normas concernientes al uso de la técnica del fracking en Colombia.

A raíz de la demanda de nulidad interpuesta contra tales actos administrativos expedidos por parte del Gobierno Nacional entre los años 2013 y 2014, el Consejo de Estado mediante providencia fechada el 8 de noviembre de 2018 decretó dicha suspensión, con lo cual en la práctica conllevaba una moratoria del uso del fracking en todo el territorio nacional.

Así como en todo yacimiento de petróleo éste se encuentra asociado con gas natural, en todo yacimiento de carbón entre sus intersticios se aloja metano asociado a los mantos de carbón (CBM, por sus siglas en inglés).

Colombia, donde el gas escasea y sus reservas a duras penas alcanzan para ocho años, tiene en los yacimientos de carbón un gran potencial de 6,9 terapiés cúbicos, según Arthur D Little Inc (2007), casi el doble de las reservas probadas remanentes, que el país está en mora de aprovechar.

Desde años atrás, Drummond viene autogenerando la energía eléctrica que demanda su operación utilizando ese gas como combustible. Pero intempestivamente, el Consejo de Estado al resolver un incidente de desacato de las medidas cautelares por él dispuestas, alegando que la operación adelantada por la Drummond en el campo de La Loma (Cesar) iba a contrapelo de las mismas, decretó como medida cautelar la suspensión de sus operaciones, aduciendo que a estas les aplicaban “los efectos jurídicos de una técnica suspendida”. Si bien el CBM se puede catalogar como yacimiento no convencional, de ello no se sigue que se tenga que utilizar para extraerlo la “técnica suspendida” del fracking.

Error garrafal del Consejo de Estado al confundir la estimulación hidráulica, que se viene utilizando en el país por espacio de más de 60 años tanto en yacimientos convencionales como no convencionales con la técnica del fracking. Sin embargo, en su fallo, la sección tercera del Consejo de Estado asume, con cierta ligereza, que la estimulación hidráulica y el fracking son una misma cosa.

La técnica del fracking comporta la perforación de pozos horizontales, además de los verticales y, a diferencia de otras técnicas de estimulación, se apela a la estimulación hidráulica multietapa, amén de que sólo es aplicable en aquellos yacimientos no convencionales tipo shale. Esta y sólo esta es la forma cómo puede penetrarse la llamada roca generadora en la cual está atrapado el hidrocarburo para que fluya y pueda ser extraído.

A contrario sensu, como lo afirmó el presidente de Drummond José Miguel Linares en su alegato, “los pozos de gas de mantos de carbón actualmente en operación por Drummond son pozos verticales perforados en una formación geológica no de tipo “shale” y que requieren estimulación hidráulica convencional, una única vez, en pocas etapas, como se hace en pozos convencionales”. Así de claro.

De haber prosperado la tesis que dio lugar a esta medida cautelar, ello habría conllevado a la virtual parálisis de toda la actividad de la industria petrolera en el país, lo cual sería impensable en este momento cuando la dependencia de la economía colombiana con respecto a la misma es protuberante. Ello hubiera sido equivalente a una moratoria total de la actividad petrolera en Colombia con todas sus consecuencias.

Por fortuna, al no encontrar méritos en la acción de nulidad que había dado lugar a la medida cautelar de marras, la sección tercera del Consejo de Estado acaba de revocarla y, en consecuencia, la Drummond podrá reanudar sus actividades en los 15 pozos de Caporo Norte de gas metano en La Loma, a las que se le había puesto el freno de mano.

Aduce la alta corporación en su auto, al referirse a la actividad adelantada por Drummond, que “al decidirse si la medida cautelar fue desacatada no puede considerarse que, porque la resolución y el decreto que regulaban una actividad fueron suspendidas y esa actividad quedó sin regulación, tal actividad quedó prohibida a partir de la medida».

Se explica, además, en dicha providencia que para suspenderla “era necesario que esa actividad quedara expresamente prohibida y además estuviese descrita y delimitada con precisión en la providencia que decretó la medida cautelar». Y este no era el caso.

Por ello advierte, en una clara referencia al desaguisado del auto que se revoca, que «no resulta procedente considerar en el auto en el que se declara el desacato, que en la medida cautelar se prohibieron las actividades de exploración, explotación y producción en yacimientos no convencionales, bajo cualquier modalidad de estimulación (vertical u horizontal), y que los únicos proyectos no afectados por la medida son aquellos en los cuales ya no se esté realizando ninguna labor, como lo entendió el magistrado sustanciador en el auto suplicado». Definitivamente a esa medida cautelar le faltó cautela y sindéresis.

Esta decisión ha sido de buen recibo por parte de la industria petrolera y augura un buen futuro para la recuperación de las reservas de gas del país, en momentos en los que más lo requiere y de paso con ello, contrariamente a lo que piensan y alegan los detractores de esta actividad, se hará una gran contribución para alcanzar la meta, ahora más ambiciosa, de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para el 2030 en un 51%.

SierraCol Energy comienza a operar campos adquiridos a Occidental

SierraCol se proyecta como uno de los líderes independientes de exploración y producción petrolera de Colombia. En 2021 invertirá alrededor de 120 millones de dólares en sus operaciones en el país.

18 de diciembre de 2020.   La empresa petrolera SierraCol Energy, perteneciente al Grupo Carlyle, asumirá, a partir de la fecha, las operaciones e intereses sobre los activos adquiridos a Occidental en Colombia. Así lo anunció Tony Hayward, presidente Ejecutivo de SierraCol. 

Tal como se anunció el pasado 1º de octubre, Occidental Petroleum Corporation vendió todos sus activos en tierra en Colombia, que en la actualidad aportan una producción, conjuntamente con sus socios, de alrededor de 85.000 barriles de petróleo por día.

SierraCol, que tendrá sus oficinas principales en Bogotá, realizará, en 2021, una inversión de alrededor de US$120 millones en sus activos de exploración y producción, en las cuencas de Llanos, Magdalena Medio y Putumayo. A partir de la fecha se iniciarán los trámites pertinentes para formalizar el cambio de nombre de las entidades que hacen parte de SierraCol.

“Hoy comienza una nueva etapa en las operaciones con los activos adquiridos a Occidental en Colombia. SierraCol es la nueva organización que se apalancará en el talento y las enormes capacidades profesionales del equipo humano para ser exitosa en Colombia, y para proyectar también su crecimiento hacia otros países de Latinoamérica”, afirmó Hayward, y añadió que “el nombre de esta empresa fue inspirado en la geografía de Colombia y su logotipo tiene los colores de la bandera nacional, demostrando así su motivación de continuar siendo protagonista en el sector de la energía en Colombia”.

Al conservar al equipo humano que Occidental tenía en el país, SierraCol seguirá siendo un operador comprometido con Colombia, seguro y confiable, reconocido por su integridad y por trabajar con los más altos estándares de seguridad industrial y de responsabilidad social y ambiental.

Hayward anunció además el nombre del nuevo presidente y CEO de SierraCol: Bernardo Ortiz, quien ha tenido una destacada carrera en altas posiciones durante más de 15 años con Occidental, tanto en Colombia como a nivel internacional.

“Construiremos progreso sobre el éxito y liderazgo que nos deja Occidental como legado”, puntualizó Hayward en una reunión con los empleados, a quienes invitó a conservar las buenas prácticas que hasta hoy los han caracterizado, y a continuar aportando todo su profesionalismo y compromiso para que la historia que comenzará a escribir SierraCol Energy sea excepcional.

Ecopetrol invertirá entre US$3.500 y US$4.000 millones en 2021

El Plan de Inversiones aprobado por la Junta Directiva está orientado a restablecer la senda de crecimiento, aumentar la competitividad, cimentar la transición energética del Grupo Empresarial y profundizar la agenda de sostenibilidad. Cerca del 80% de la inversión se seguirá destinando a proyectos en Colombia y el 20% restante a inversiones en Estados Unidos y Brasil, principalmente.

14 de diciembre de 2020.   Ecopetrol S.A. informó que su Junta Directiva aprobó el plan de inversiones orgánicas para el Grupo Ecopetrol (GE) con un monto estimado entre US$3.500 y US$4.000 millones para el 2021.

A través de un comunicado, la empresa manifestó que “el plan está orientado a restablecer la senda de crecimiento, al tiempo que continúa priorizando las oportunidades generadoras de caja y con mejores precios de equilibrio, con foco en la ejecución de los planes de desarrollo de los activos estratégicos, y en la preservación del valor de los activos mediante inversiones que permiten dar confiabilidad, integridad y continuidad a la cadena de valor del Grupo.”

El plan fue construido con una expectativa de precio Brent promedio de US$45 por barril para el 2021.

El 80% de las inversiones estará enfocado en proyectos en Colombia y el remanente se invertirá principalmente en el desarrollo de proyectos en Estados Unidos y Brasil.

El plan mantiene como objetivo estratégico el crecimiento del segmento de exploración y producción, al cual se destinará el 77% del total de las inversiones, con enfoque en la aceleración de la progresión de recursos y reservas estimados en 3,7 billones de barriles, a través de exploración, perforación y recobro mejorado.

Así, la producción en el 2021 alcanzaría niveles entre 700 y 710 mil barriles de petróleo equivalentes por día (81% petróleo y 19% gas). Las inversiones contempladas en el plan habilitan niveles de producción cercanos a 750 mil barriles en 2023.

En exploratoria, se prevé la perforación de 9 pozos exploratorios, 8 de los cuales estarían ubicados en Colombia en las cuencas de Llanos Orientales, Valle Medio del Magdalena, Valle Inferior del Magdalena y Sinú-San Jacinto, así como la continuación de actividades orientadas a delimitar recursos descubiertos por más de 450 millones de barriles equivalentes.

En materia de yacimientos no convencionales (YNC), se prevén inversiones superiores a US$600 millones para el aumento de las actividades de desarrollo en la cuenca Permian en Texas, Estados Unidos;  y continuar las inversiones para la maduración de las iniciativas asociadas a Proyectos Piloto de Investigación Integral (PPII) en la cuenca del Valle Medio del Magdalena.

La inversión en el segmento de refinación seguirá enfocada en el aseguramiento de la confiabilidad y sostenibilidad de la operación de las refinerías de Barrancabermeja y Cartagena, así como a desarrollar los programas de calidad de combustibles y gestión de agua residual, asegurando efluentes cada vez más limpios.

La carga conjunta esperada de las refinerías para 2021 estará entre 340 y 365 mil barriles por día, en línea con la recuperación esperada de la demanda y de los márgenes de refinación. Se mantiene la prioridad de inversión en el proyecto de interconexión de la unidad de crudo original de la refinería de Cartagena con la nueva refinería, al que se le asignarán inversiones por US$48 millones en 2021.

Al segmento de transporte le corresponderá el 7% de la inversión, dirigida principalmente a garantizar la integridad y confiabilidad de la infraestructura, al tiempo que avanza en flexibilidad y eficiencia en la logística para la evacuación de crudos pesados. Estas inversiones también permitirán optimizar los costos futuros de operación gracias a la actualización de equipos y la mejora de su desempeño. Los volúmenes transportados se estiman por encima de un millón de barriles diarios, en línea con las expectativas de producción de crudo del país y la demanda nacional de productos refinados.

Siguiendo la estrategia de transición energética, el Grupo invertirá más de US$150 millones en la agenda de descarbonización donde se destacan proyectos de eficiencia energética, reducción de fugas y venteos y la construcción del Parque Solar Rubiales. Estas inversiones también permitirán avanzar en la meta de incorporación de 400 MW de energías renovables al 2023.

En términos de transformación digital, se destinarán cerca de US$50 millones a la captura de beneficios asociados a tecnologías de inteligencia artificial, blockchain, y bots, entre otros. El Instituto Colombiano del Petróleo realizará inversiones por cerca de US$30 millones principalmente en proyectos de transición energética, materiales avanzados e incremento del factor de recobro.

“El 2020 puso a prueba a la Compañía y ésta mostró su capacidad de resiliencia y adaptación a un entorno adverso y volátil. El plan de inversiones para 2021 busca restablecer la senda de crecimiento de la Compañía, potencializar su competitividad, profundizar en la agenda de sosTECnibilidad y establecer la ruta hacia la transición energética, en línea con nuestros pilares estratégicos de protección de la caja, eficiencia en costos, disciplina de capital y crecimiento rentable y sostenible. Con este plan de inversiones usamos nuestra energía para seguir construyendo un país de todos para todos”, concluyó el presidente de Ecopetrol, Felipe Bayón Pardo.

Los ingenieros de petróleos se manifiestan sobre los pilotos de fracking

La Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos (Acipet) se manifiesta sobre una carta enviada al presidente Duque por parte de un grupo de congresistas y manifiesta su apoyo a la realización de los pilotos de franckig dentro de los estándares de la ciencia.

Por: CARLOS ALBERTO LEAL NIÑO

7 de diciembre de 2020.   Un grupo de 50 congresistas firmó una carta dirigida al presidente Duque, para solicitarle la suspensión del proceso de contratación para la ejecución de los Proyectos Piloto de Investigación Integral (PPII) y los Contratos Especiales de Proyectos de Investigación en yacimientos no convencionales (YNC), alegando que las decisiones se han tomado en un tiempo desconcertante y no se ha generado un debate riguroso sobre los dos proyectos de ley, que buscan prohibir el fracking en Colombia.

Lo que resulta desconcertante es el desconocimiento por parte de este grupo de congresistas al trabajo que ha realizado de manera consensuada el Gobierno Nacional en los últimos años. El país no está improvisando, luego de un juicioso estudio, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) anunció que Ecopetrol, bajo un ambiente controlado, tendrá a cargo el proyecto piloto Kalé, el cual está ubicado en el Valle Medio del Magdalena (VMM) y contará con una inversión de US$76,7 millones, donde se espera inicie la perforación en el segundo semestre de 2021, una vez surtan los trámites de licenciamiento ambiental.

Igualmente, la petrolera debe contar con las líneas base ambientales, sociales e hídricas, que son el punto de partida para realizar las mediciones de los efectos e impactos que tenga el piloto en la zona, así como la labor de socialización y acompañamiento de la comunidad de la zona de influencia, para garantizar la seguridad en las operaciones de los PPII; por lo que no resulta serio con el país emitir este tipo de comunicaciones de tinte netamente mediático y con intereses políticos.

Además, según la información del Gobierno, las demás compañías que llevarán a cabo los PPII en el VMM son de reconocida experiencia como ExxonMobil, mientras que el otro proyecto se desarrollará en la cuenca Cesar-Ranchería en La Guajira por Drummond. Si estos pilotos se ponen en marcha, se prevé que exista un potencial para ampliar las reservas de petróleo de 6,3 años hasta un rango entre 8 y 22 años, mientras que en gas podrían incrementar de 8,1 años hasta entre 35 y 50 años.

Es por esto que los argumentos de la referida comunicación demuestran un desconocimiento total de la política energética y de la dinámica del sector de hidrocarburos. Esta corta visión se nota en el desconocimiento de la crisis a la que se enfrentaría la economía del país ante una eventual importación de combustibles, o el no entendimiento de las razones por las que se exportan hidrocarburos, con las cuales se generan ingresos a la Nación que representan 3,4% del PIB. 

Pero si por un lado existen estas posiciones obtusas, debemos celebrar la iniciativa de la Comisión Quinta de la Cámara de Representantes, que convocó mesas técnicas en donde todos los interesados presentaron sus argumentos a favor y en contra de este crucial proyecto para el país. En ese sentido, desde la academia y los gremios se ha ofrecido la realización de nuevas sesiones, para ahondar en conceptos técnicos y científicos que expliquen las razones por las que estamos listos para incursionar en este proyecto.  

La iniciativa de la Comisión Quinta debería replicarse por el pleno del órgano legislativo, para que así todos y cada uno de quienes toman las decisiones sobre los YNC, lo hagan con conocimiento de causa y de una manera responsable.
*Presidente de la Junta Directiva de Acipet.

Cambio tecnológico y legitimidad social en la transición energética

Con la publicación de diferentes escenarios de futuro para explorar las implicaciones de la transición energética en Colombia, el nuevo Centro Regional de Estudios de Energía (CREE) inició su trabajo investigativo en el país y presentó las primeras recomendaciones sobre las transformaciones y ajustes a seguir para lograr la transición energética.

4 de diciembre 2020.   Los escenarios identificados por el equipo técnico del CREE, en alianza con Trust -firma especializada en prospectiva-, muestran que las principales fuerzas que determinarán las necesidades de la transición energética en Colombia son: el crecimiento económico y qué tan ambiciosas sean las metas de reducción de emisiones.

De acuerdo con los hallazgos, en un escenario que combine alto crecimiento económico con carbono neutralidad para 2050, se requiere que la economía se electrifique a un ritmo acelerado y aumente ocho veces su capacidad de generación, en donde el 90% de este aumento sea con energías renovables.

Para los hogares, la industria y el comercio, este escenario implicaría electrificar casi la totalidad de sus procesos productivos y cambiar los equipos para hacer el consumo energético más eficiente.

Por su parte, en el transporte habría una necesidad de modernización y electrificación de la flota, al tiempo que se requeriría el uso de hidrógeno y biocombustible avanzados.

Dichos procesos de cambio, advierte el análisis, tendrían implicaciones en materia de precios de la electricidad, que podrían multiplicarse más de cinco veces ante la necesidad de expansión del sistema y cambio de equipos.

En cuanto al futuro de los hidrocarburos, su desarrollo dependerá del nivel y la posibilidad de acceso a nuevas fuentes como los yacimientos no convencionales y costa afuera. Estos proyectos, que a su vez dependerán de los acuerdos que logre el país, así como de los precios internacionales y costos de extracción, determinarán la capacidad que tenga Colombia para cargar sus refinerías y abastecer la demanda de gas con recursos propios.

El análisis advierte que las importaciones de hidrocarburos supondrían una pérdida de recursos fiscales, la necesidad de hacer inversiones en infraestructura de importación y mayores precios a los consumidores finales.

“Colombia forma parte del esfuerzo global de transición, pero para que nuestro aporte sea efectivo, debemos empezar por reconocer nuestras particularidades: emitimos poco y nuestras emisiones no vienen mayoritariamente de nuestra matriz eléctrica como en el resto del mundo, pero somos muy vulnerables al cambio climático. Además, tenemos todavía una deuda social grande, necesitamos mejorar nuestro crecimiento económico y la inversión pública requerida depende todavía de los combustibles fósiles”, señaló́ el director del CREE, Tomás González.

El estudio del CREE también identificó dos factores que serán fundamentales en esta transición. El primero es el cambio tecnológico, que determinará qué tan rápido disminuirán los costos de generación de las energías renovables y de las baterías de almacenamiento, así como la disponibilidad de tecnologías como el hidrógeno o la captura y secuestro de carbono.

El segundo aspecto es la capacidad del país para lograr acuerdos sobre los estándares de los proyectos y de asegurar su legitimidad social, pues sin los acuerdos institucionales requeridos difícilmente podría avanzarse en la ruta de la descarbonización, la sostenibilidad y el crecimiento incluyente.

“Hay diversos escenarios posibles para Colombia, lo importante es tener en cuenta que en ningún caso hay caminos libres de sacrificios y que la ruta de transición que escoja el país debe tener en cuenta las disyuntivas, los requerimientos y la preparación necesaria para lograrla. Debemos abrir la discusión alrededor de estos tres elementos, es la única manera de hacer una transición energética realista, sostenible y costo-efectiva”, puntualizó el director del CREE.

Leves aumentos de la producción de gas y petróleo en octubre

Frente a septiembre de 2020, la producción comercializada de gas natural creció 1,9%, y la de petróleo, 0,28%.

26 de noviembre de 2020.   La producción comercializada de gas en Colombia fue de 1.091 millones de pies cúbicos por día (mpcd) en octubre de 2020, lo que significa un aumento del 1,9% frente a lo registrado en septiembre pasado (1.070 mpcd). En comparación con octubre de 2019 (1.112 mpcpd), la producción de este energético tuvo una disminución del 1,8%.

En octubre se registró un incremento del gas comercializado en los campos Chuchupa y Ballena (Manaure, La Guajira), Clarinete (La Unión, Sucre), Cupiagua (Aguazul, Casanare) y Breva (Sahagún, Córdoba), debido al comportamiento de la demanda de gas durante el mes.

En los primeros diez meses de 2020 la producción promedio de gas comercializado en Colombia registró una disminución del 3,3%, llegando a 1.029 millones de pies cúbicos por día (mpcpd) frente a los 1.065 mpcpd reportados en el mismo periodo de 2019.

En cuanto a la producción de petróleo, en el mes de octubre de 2020 fue de 751.374 barriles promedio día, que representa un aumento del 0,28% frente a los datos reportados en septiembre pasado (749.254 bpd). Con respecto a la producción de octubre de 2019 (882.677 bpd), se presentó una disminución de 14,8%.

El incremento en la producción de petróleo durante octubre se debió, principalmente, al desarrollo, optimización y restablecimiento de la producción de los campos Bacano (Villanueva, Casanare), Chichimene SW y Chichimene (Acacías, Meta) y a la reactivación del campo Akacías (Acacías, Meta).

En lo corrido del año, la producción promedio de petróleo alcanzó 785.526 barriles promedio día, lo que muestra una reducción del 11,4% frente al mismo periodo de 2019, cuando se tuvo una producción de 886.777 barriles día.

Finalmente, en octubre de 2020 se inició la perforación de 5 pozos exploratorios y 19 pozos de desarrollo en Colombia, para un total en lo que va del año de 23 pozos exploratorios y 224 de desarrollo. Además, durante este mes se adquirieron 56,1 kilómetros cuadrados de sísmica para un total de 283 kilómetros de sísmica 2D en lo que va del año.

Fuente: Minminas

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