Con un mes de retraso, con el portal web caído y sin la tradicional presentación y rueda de prensa para la entrega de resultados, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) publicó el más reciente Informe de Recursos y Reservas 2025.
De acuerdo con el informe, a 31 de diciembre de 2025, las reservas probadas de gas natural de Colombia se ubicaron en 1.717 giga pies cúbicos (Gpc), un 17% menos que al finalizar 2024, cuando fueron de 2.064 Gpc.
No obstante, la relación reservas producción (R/P) se mantuvo en 5,9 años. Esto debido a que la producción comercializada también viene cayendo desde 2021. Efectivamente, mientras en 2024 la producción comercializada de gas fue de 351 Gpc, en 2025 fue de 290 Gpc, una caída del 17%.
De hecho, el país perdió la autosuficiencia en gas natural desde diciembre de 2024, por lo que ha tenido que recurrir a importaciones cada vez mayores, que a mediados de 2026 rondaban el 35% de la demanda.
En ese sentido, la Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas) señaló que “los resultados del Informe constituyen una nueva señal de alerta sobre la necesidad de fortalecer la seguridad energética de Colombia”.
Para Naturgas, el mensaje es claro: Colombia no enfrenta una ausencia de recursos, sino el desafío de desarrollar con mayor velocidad los proyectos estratégicos que permitirán garantizar el abastecimiento en los próximos años.
“En los últimos 5 años se ha observado una caída de las reservas probadas del 46% que debe asumirse como un urgente llamado a la acción. Colombia tiene gas natural atrapado en tierra firme y costa afuera, y dispone del conocimiento técnico para desarrollarlos. Lo que necesitamos es acelerar la ejecución de los proyectos para que esos recursos se conviertan en energía disponible para los colombianos”, afirmó Luz Stella Murgas, presidente de Naturgas.
Efectivamente, en el Informe se detalla que le país cuenta con recursos contingentes por 10.540 Gpc, de los cuales el 75% se encuentran en cuencas costa fuera.
Pero el único proyecto offshore que se desarrolla en la actualidad es Sirius, en aguas del Caribe, el cual está programado para entrar en producción en 2030.
Mientras tanto, se vienen desarrollando varios proyectos de importación, de los cuales solo dos entrarían en operación a finales de 2026: la Regasificadora del Pacífico, en el corredor Buenaventura-Buga, y Puerto Bahía, en Cartagena.
Sin gas y con Niño
Murgas explicó que esta coyuntura adquiere una relevancia aún mayor ante la inminente llegada del Fenómeno de El Niño, escenario en el que el gas natural desempeña un papel fundamental para respaldar la generación de energía eléctrica ante la disminución de los aportes hídricos.
“La seguridad energética comienza por la capacidad de anticiparnos. Cuando el país enfrenta sequías, el gas natural es el aliado que permite respaldar la generación eléctrica, preservar el agua de los embalses y garantizar la continuidad de un servicio esencial para millones de colombianos”, señaló.
Naturgas advirtió, además, que la situación actual exige avanzar simultáneamente en el incremento de la producción nacional y en el fortalecimiento de la infraestructura de transporte y regasificación para habilitar todas las fuentes de suministro.
Para la Asociación, la seguridad energética no es un debate sectorial; es una condición indispensable para proteger la competitividad del país, garantizar la seguridad alimentaria, la estabilidad económica y la calidad de vida de más de 36 millones de colombianos, que son los consumidores del energético.