Al organismo de control le preocupa el
retraso en el cronograma de la planta regasificadora del Pacífico, que debía
entrar a operar en 2021 y se proyecta ahora para 2024.
3 de
marzo de 2020. Colombia perderá su
autosuficiencia en gas natural a
partir de 2021, lo que coincide con el retraso de la entrada en operación de la
planta regasificadora del Pacífico,
prevista ahora para 2024, señala un reciente
estudio de la Contraloría General
de la República (CGR), donde
evalúa la perspectiva del sector en el corto y mediano plazo.
Para el organismo de control, el país requiere de la infraestructura de
respaldo que le permita atender la demanda de gas natural en términos de seguridad y confiabilidad, la cual
ha sido propuesta por el
Gobierno Nacional desde el 2010 en los diferentes planes de desarrollo.
A la CGR le preocupa en particular el
retraso en los cronogramas de los proyectos que respaldarán la demanda de gas natural,
como es la Regasificadora del Pacifico, ante el descenso
sostenido de las
reservas de gas natural que se viene dando desde el 2012 y los pobres
resultados del proceso de exploración y explotación.
En el estudio sectorial denominado “Viabilidad
de la construcción de una planta de regasificación en la Costa Pacífica”,
¿Perdió Colombia la autosuficiencia en gas natural?”, la Contraloría Delegada de Minas y Energía
analiza el comportamiento de las reservas frente
al crecimiento del sector en términos de oferta y demanda, así como
el futuro de estas variables.
El documento pone en evidencia
debilidades en el control que ejerce
el Ministerio de Minas y Energía sobre entidades adscritas, como la Unidad de
Planeación Minero Energética (UPME), la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH)
y la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), por cuanto se maneja
información que no es procesada oportunamente y compartida.
Ejemplo
de lo anterior son los métodos diferentes que utilizan el Ministerio y la ANH
para calcular las reservas de gas natural, así como declaraciones a
medios que dio en su momento el saliente director de la ANH cuyo alcance no era
de conocimiento de la cartera ministerial.
Según
el análisis, “estas debilidades en el control y coordinación ocasionan retrasos
en la entrada en operación de los proyectos, lo que aunado a la ocurrencia simultanea de un escenario de perdida de auto suficiencia,
generaría un déficit en el balance oferta demanda
con sus consecuentes implicaciones en el precio
del gas natural y las tarifas
de energía eléctrica, afectando a los usuarios más vulnerables”.
En
2022 el gas no alcanzará para cubrir la demanda
Las reservas de gas natural de Colombia vienen en franco descenso desde
el año 2012, debido a que fuentes de la Costa Caribe (Chuchupa y Ballena) se
encuentran en decadencia, pues en sus mejores tiempos sostuvieron el plan de
masificación aportando en el 2002 el 85% de la oferta total (unos 599 MPCD) y
en 2018 solo aportaron un 27%, de una oferta de 912 MPCD. La otra gran
fuente, Cusiana, gracias
a desarrollos operacionales ha compensado en
algo los volúmenes necesarios para atender una demanda que supera los 1.000 MPCD.
La Contraloría señala que con la información proporcionada por los productores y los estimativos del crecimiento de la demanda, se observa que al 2022 la cantidad
de gas natural disponible para la venta no alcanzará
para cubrir la demanda.
“Esta situación ha sido de conocimiento del Gobierno Nacional, que ha
contemplado la construcción de dos plantas de regasificación como alternativa
para importar gas natural y garantizar el abastecimiento en términos de
seguridad y confiabilidad”. Señala la entidad en un comunicado.
No hay claridad sobre la planta del
Pacífico
La planta regasificadora para la costa
Pacífica debía entrar
a operar en el 2021, según el informe técnico publicado
por la UPME, pero por diferentes motivos se ha retrasado el cronograma diseñado
a tal punto que a la fecha no ha asignado el inversionista y la proyección de
entrada en operación se ha trasladado al 2024.
Para la Contraloría, ha faltado coordinación de la CREG y la UPME en el
nuevo proceso para la selección del inversionista que se encargará de la
construcción, operación y mantenimiento de la Regasificadora del Pacífico. En este caso, la CREG debe establecer
cómo será la remuneración de la inversión y requiere que la UPME le informe
quiénes serán los usuarios de la demanda, y esta información aún no se le ha reportado.
“La planta del Pacífico se viene planeando desde 2010, y al día de hoy no hay claridad
en algunos aspectos, tales como la demanda que atenderá
la planta a fin de establecer la remuneración, aspecto que mantiene el proyecto en stand by y el desarrollo del cronograma establecido por la UPME para la entrada en operación no se
ha modificado y, con lo avanzado al día de hoy, no se dará cumplimiento a este
hito”, concluye el comunicado.