Buquebus, Scania y Galileo se unen en proyecto de GNL en Argentina

La empresa naviera Buquebus presentó el nuevo proyecto de integración vertical sustentable, que involucra la incorporación de dos nuevos generadores a gas natural de la firma Caterpillar, un surtidor Galileo Patagonia de GNL y dos camiones Scania P340 6×2. La inversión fue de seis millones de dólares.

29 de octubre de 2020.   La iniciativa argentina se suma a la que había comenzado hace ocho años con la adquisición del buque Francisco que opera con gas natural licuado (GNL) y la instalación de una planta de licuefacción modular en San Vicente, provincia de Buenos Aires, la cual está equipada con estaciones Cryobox desarrolladas por Galileo Technologies para proveer el GNL que alimenta a la moderna embarcación.

Los nuevos generadores permitirán aumentar la flexibilidad de dicha central y le darán la capacidad de autoabastecerse de electricidad con energía confiable, de máxima eficiencia y bajo impacto ambiental al utilizar gas natural como combustible.

Por su parte, los camiones Scania Green Efficiency convierten a Buquebus en una de las primeras compañías del mundo en incorporar esta tecnología ya que las unidades son impulsadas exclusivamente con GNL. Los camiones serán usados para transportar el GNL desde la planta de San Vicente hasta la terminal de Buquebus en Puerto Madero, para abastecer al buque Francisco.

Estos vehículos a gas permiten una autonomía de hasta 1.100 kilómetros, aumentan la eficiencia, reducen el impacto sonoro en un 50% y disminuyen las emisiones de CO2 hasta un 20%, con respecto a las versiones diésel convencionales. Además, logran una reducción de los costos operativos de hasta un 50%. Todos los motores Scania superan las exigencias de la norma Euro VI, la más estricta de Europa en relación al control de emisiones.

El ciclo se completa con la incorporación de un moderno surtidor Galileo Patagonia, cuya manguera le dispensará 150 litros de GNL por minuto a los nuevos camiones ecológicos para una carga rápida.

El equipo permite operar a través de gasoductos virtuales, es decir, se puede transportar e instalar en centros logísticos o industriales ya que no requiere conexión a la red soterrada de gas. A su vez, está preparado para dispensar bio-GNL, lo que reduce aún más las emisiones contaminantes.

“En 2013 arrancamos este sueño con Juan Carlos, la primera planta de nano GNL del mundo, que abastece al ferry Francisco, a su vez el ferry a GNL más veloz del mundo. Destaco la unión de las empresas, porque ahora nos juntamos con Buquebus y con Scania para desarrollar este proyecto y darle GNL a los camiones de Buquebus que trasladan el combustible que se produce en esta planta a su terminal en Puerto Madero.

“En cuanto al GNL, podemos tomar gas de gasoductos convencionales, como este caso; pero al mismo tiempo hay muchos pozos no conectados en Argentina, a donde podemos acercarnos, licuar el gas, colocarlo en isocontenedores y trasladarlo a distintos lugares, como plantas eléctricas. También podemos ir a industrias, desarrollar corredores azules con estaciones de GNL, crear ciudades armando un city gate; todo eso nos da una oportunidad de crecimiento y nos permite fomentar las economías regionales, bajar el costo del transporte y fundamentalmente aportar un combustible limpio”, dijo Juan Ojanguren, vicepresidente de Galileo Energía.

Por su parte, Andrés Leonard, CEO de Scania Argentina expresó: “El camino hacia un transporte sustentable y eficiente debe ser encarado por todos los eslabones que conformamos el sector. Estos camiones de nuestra línea Green Efficiency fueron diseñados para funcionar exclusivamente con GNL, y la elección de Buquebus por este tipo de combustible alternativo es esencial para continuar disminuyendo las emisiones contaminantes”.

Por su parte, el presidente de Buquebus, Juan Carlos López Mena, expresó: “Estamos en la planta de San Vicente, donde se toma el gas natural y se convierte en GNL. Nosotros tenemos dos grandes proveedores hoy, Galileo en la parte de licuefacción de gas y Scania en la parte de transporte de ese gas licuado, que también consumen gas licuado. Es una integración perfecta. Lo que me llevó a mí hace 12 años a pensar en el gas como propulsión de los barcos era que disminuía mucho las emisiones contaminantes y me pareció apasionante.”

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