El hidrógeno podría reducir costo de los fertilizantes

La volatilidad internacional de los fertilizantes vuelve a poner presión sobre el agro colombiano y reabre el debate sobre la necesidad de producir insumos estratégicos dentro del país.

En los últimos meses, factores como tensiones geopolíticas, disrupciones logísticas y cambios en el comercio global han impactado el precio y la disponibilidad de fertilizantes. Para Colombia, esto tiene efectos directos sobre la economía, el agro y el costo de vida.

Actualmente, el país importa cerca de 2 millones de toneladas de materias primas para fertilizantes (830 millones de dólares), lo que representa el 83% de la demanda total del agro colombiano. Esta alta dependencia expone al sector agrícola a variaciones constantes, afectando la competitividad y generando presión sobre la seguridad alimentaria.

El impacto es significativo si se tiene en cuenta que los campesinos representan el 28,2% de la población, es decir, cerca de 14,6 millones de personas. En este contexto, el acceso a fertilizantes se convierte en un factor crítico no solo para la productividad, sino también para la estabilidad económica y social del país. Frente a este panorama, el hidrógeno empieza a posicionarse como una alternativa estratégica.

Más allá de su papel en la transición energética, el hidrógeno es un insumo clave en la producción de amoníaco, base de los fertilizantes nitrogenados. Su desarrollo, especialmente a partir de fuentes renovables, abre la posibilidad de producir fertilizantes en Colombia, reduciendo la dependencia externa y fortaleciendo capacidades industriales,” dijo Brayaham Villa, presidente de la Asociación Colombiana de Hidrogeno.

Algunos países de América Latina ya avanzan en esta dirección. En Paraguay, el proyecto Villeta, financiado por la Corporación Financiera Internacional (IFC) y la Green Climate Fund, busca consolidar una de las primeras plantas industriales de fertilizantes basados en hidrógeno verde, utilizando energía hidroeléctrica para producir sin combustibles fósiles y reducir la dependencia de importaciones.

En Colombia, el sector también muestra avances. Actualmente existen más de 40 proyectos de hidrógeno en desarrollo y se trabaja en una ley que permitirá que cadenas como fertilizantes, combustibles sostenibles y transporte accedan a beneficios regulatorios para acelerar su implementación.

Después de varios años de desarrollo, el hidrógeno comienza a consolidarse en aplicaciones donde su impacto es más tangible. El caso de los fertilizantes se posiciona como uno de los más relevantes, al conectar una necesidad estructural del país con una solución industrial viable.

Este será uno de los temas centrales del Quinto Congreso Internacional del Hidrógeno, que se realizará el 13 y 14 de mayo en Bogotá, y que reunirá a líderes del sector, empresas, gobierno e inversionistas para analizar cómo acelerar la implementación de estas soluciones en el país.