ANDESCO: A Colombia se le agotó el tiempo para prepararse para El Niño

El gremio reiteró que el sector energético colombiano cuenta con las herramientas, la experiencia y la institucionalidad para afrontar el desafío, siempre que las decisiones se tomen con la urgencia que la situación exige.

En el marco del 15° Seminario de Eficiencia Energética, la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones (Andesco), advirtió que el país enfrenta una ventana crítica de tres a cuatro meses para adoptar las medidas necesarias que permitan garantizar el abastecimiento de energía eléctrica y gas natural antes de que el Fenómeno de El Niño 2026-2027 golpee con toda su intensidad.

La alerta adquiere especial urgencia luego de que el Ministerio de Ambiente y el Ideam informaran, con base en los reportes de la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA), que incrementaron del 62% al 82% la probabilidad de llegada anticipada del fenómeno al país, en el trimestre mayo-julio, con una intensidad prevista entre fuerte y muy fuerte, y que podría alcanzar el 98% entre agosto-octubre.

El Fenómeno dejó de ser expectativa para convertirse en realidad, en lo corrido de mayo de 2026, se han registrado temperaturas superiores a máximos históricos en distintas regiones del país, y lluvias por debajo de lo normal de los últimos meses, que podrían hacer que El Niño llegue a un sistema hídrico ya deficitario, aumentando las presiones sobre los embalses y el riesgo de incendios forestales.

Para el sistema eléctrico colombiano, estas cifras climáticas se traducen en una amenaza concreta. Colombia depende de la generación hidráulica en un 65% a 70% de su matriz eléctrica, lo que hace al sistema especialmente vulnerable a las sequías que caracterizan a El Niño.

XM, operador del sistema eléctrico nacional, ya emitió alertas técnicas señalando que los embalses deben alcanzar al menos el 80% de su capacidad antes de septiembre de 2026 (Hoy están en el 64%), y que durante el Fenómeno las plantas térmicas deberán operar a su máxima capacidad disponible para sostener el suministro.

«Llevamos más de dos años advirtiendo sobre esta amenaza y lamentablemente el Gobierno Nacional minimizó estas alertas. Hoy el tiempo se agota y tenemos cinco factores que pueden materializar un racionamiento eléctrico: el clima y el Fenómeno de El Niño, la falta de energía firme y las señales adversas a las generadoras, el insuficiente gas natural nacional, los problemas financieros por falta de pago, y el inesperado incremento en la demanda. Estamos dispuestos a trabajar articuladamente con el Gobierno, pero necesitamos incentivos y decisiones contundentes ahora», afirmó Camilo Sánchez Ortega, presidente Ejecutivo de Andesco.

“Colombia jamás debió perder la soberanía energética, teníamos las ventajas comparativas para no depender de ningún país, tenemos carbón, pero de la noche a la mañana decidimos dejar de exportar, perdimos empleos y valor agregado. Colombia no salva al mundo, lo que dejamos de producir de petróleo y gas otro país lo produjo”, agregó.

En lo corrido de mayo, la demanda de energía se incrementó un 7,99 % frente al mismo periodo del año anterior, mientras que durante marzo y abril se ubicó por encima del escenario medio proyectado por la UPME. Incluso, el pasado 7 de mayo se registró un máximo histórico de 258,69 GWh, especialmente impulsado por regiones como Caribe, Antioquia, Oriente y Centro.

Uno de los factores de mayor riesgo identificado por el gremio es la deuda acumulada con las empresas de 8.2 billones de pesos distribuidos así: deuda de subsidios 1.8 billones, deuda de Air-e Intervenida con los demás agentes del mercado de energía mayorista 2.7 billones, opción tarifaria 2.2 billones y deuda de entidades oficiales 1.5 billones.

A esta situación se suma la creciente escasez de gas natural. El 15% de la capacidad de generación eléctrica del país es a base de gas natural y Colombia ya importa en promedio el 23% del gas que consume. La tensión geopolítica incrementa esa escasez y presiona los precios de importación.

Andesco también llamó la atención sobre el déficit estructural de energía firme del sistema. En los últimos seis años, solo el 17,3% de la capacidad de generación comprometida en subastas anteriores entró efectivamente en operación, principalmente por trabas ambientales y sociales. A ello se suma que el 55% de los proyectos de transmisión presentan retrasos similares, limitando la capacidad del sistema para distribuir la energía disponible en todo el territorio nacional.

Andesco le solicita al Gobierno Nacional actuar de manera inmediata en cinco frentes: garantizar el pago urgente de la deuda de Air-e con prioridad a los generadores térmicos; activar el marco regulatorio del programa de respuesta de demanda antes de julio de 2026; actualizar el Plan de Abastecimiento de Gas Natural con escenarios de El Niño fuerte; agilizar la entrada en operación de proyectos de generación y transmisión listos para 2026 y 2027; convocar una mesa de trabajo sectorial con todos los actores del sistema para construir un plan de acción coordinado, y hacer una campaña masiva de ahorro de energía y agua.

El gremio reiteró que el sector energético colombiano cuenta con las herramientas, la experiencia y la institucionalidad para afrontar este desafío, siempre que las decisiones se tomen con la urgencia que la situación exige.

Por último, el presidente del gremio lanzó la campaña El Niño no es un Juego, para invitar, empoderar y dar información constante e incentivos a los ciudadanos para que actúen desde sus hogares, tengan sentido de pertenencia con los servicios públicos, hagan uso responsable de los mismos y sean parte de la solución.