El Centro de Estudios de la Energía Renovable y el Agua (CEERA) hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para adoptar decisiones que fortalezcan la confiabilidad del sistema eléctrico y la seguridad energética del país, tras conocerse el Boletín 349 de XM, que confirma un escenario de creciente presión sobre la operación del Sistema Interconectado Nacional.
El informe XM revela una convergencia de factores que exige actuar con anticipación. En junio de 2026 la demanda de energía creció 6,49 % frente al mismo mes del año anterior y alcanzó máximos históricos de consumo y potencia. A ello se suma una probabilidad superior al 95 % de consolidación del fenómeno de El Niño, el atraso en la entrada de nueva infraestructura y una red de transmisión cada vez más exigida.
De los 4.475 MW previstos para entrar en operación durante 2026, apenas ha iniciado operación comercial el 7,4 %, mientras cerca del 60 % de los proyectos de transmisión presentan retrasos. Solo entre abril y junio, XM impartió 165 instrucciones de desconexión preventiva de carga para proteger la operación del sistema, que hoy registra 36 restricciones en estado de emergencia y 48 en estado de alerta.
«El principal riesgo para Colombia no es únicamente el fenómeno de El Niño; es enfrentarlo con proyectos que no han logrado entrar en operación y con una infraestructura que no ha crecido al ritmo de la demanda. Todavía estamos a tiempo de actuar, pero esa ventana de oportunidad es cada vez más estrecha», afirmó Catalina Rueda, directora Ejecutiva del CEERA.
Frente a este panorama, CEERA plantea unas acciones concretas para fortalecer la confiabilidad del sistema eléctrico y garantizar la seguridad energética del país.
- Recuperar la capacidad de ejecutar la infraestructura energética. Crear una Mesa Nacional para la Seguridad Energética, liderada por la Presidencia de la República, que articule a las entidades del sector para destrabar los proyectos estratégicos de generación y transmisión, resolver los principales cuellos de botella institucionales y acelerar la entrada en operación de la infraestructura que hoy requiere el país.
- Garantizar el respaldo operativo del sistema. Asegurar la disponibilidad de combustibles para el parque termoeléctrico ante la alta probabilidad de un fenómeno de El Niño de fuerte intensidad, garantizando el suministro de gas nacional, gas importado, carbón y combustibles líquidos, así como la logística necesaria para respaldar la operación continua de estas plantas durante los meses de mayor exigencia.
3. Impulsar un entorno que acelere la inversión y la expansión de la infraestructura eléctrica. Modernizar las convocatorias de expansión de transmisión para atraer nuevos inversionistas nacionales e internacionales, habilitar plenamente mecanismos como las conexiones compartidas y las fronteras embebidas, y establecer mecanismos ágiles para ejecutar las obras que aún no cuentan con inversionistas, especialmente en las regiones donde XM identifica mayores riesgos para la atención de la demanda.
4. Convertir la seguridad energética en una política de Estado. Formular un Plan Nacional de Seguridad Energética que fortalezca la planeación de largo plazo, incorpore el monitoreo permanente de las condiciones de confiabilidad, promueva la gestión eficiente de la demanda y genere un marco regulatorio que permita acelerar proyectos estratégicos sin disminuir los estándares ambientales y sociales.
En este contexto, las Pequeñas Centrales Hidroeléctricas (PCH) representarían una oportunidad para fortalecer la resiliencia del sistema eléctrico. En ese sentido, piden acelerar la entrada en operación de las PCH que hoy enfrentan retrasos regulatorios, ambientales o administrativos, lo que permitirá incorporar nueva capacidad de generación.
«La seguridad energética no puede seguir dependiendo de respuestas coyunturales. Colombia necesita una política de Estado que garantice la entrada oportuna de nueva infraestructura, promueva la inversión y aproveche todas las tecnologías que aportan confiabilidad al sistema. Esa es la mejor manera de proteger a los usuarios y preparar al país para los desafíos energéticos de la próxima década», concluyó Catalina Rueda.