Retos de la nueva ministra de Energía

En su alocución del pasado 13 de julio, el presidente electo de Colombia, Abelardo de La Espriella, anunció el nombramiento de María Nohemí Arboleda Arango como ministra de Minas y Energía del nuevo gobierno. Los gremios y las empresas del sector saludaron el nombramiento al tiempo que anunciaban los principales retos que le esperan a la nueva alta ejecutiva, frente a un sector en crisis.

Arboleda es ingeniera electricista de la Universidad Nacional de Colombia y tiene una maestría y una especializaciónen Ingeniería de Transmisión y Distribución Eléctrica de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín.

Además, la ministra designada tiene más de 25 años de experiencia en planificación y operación de sistemas eléctricos de potencia, planeación energética y transacciones del mercado de energía mayorista, durante su paso por ISA y XM, pues desde 2016 es la gerente General de la operadora del Sistema Interconectado Nacional y del mercado mayorista de energía.

Luego de un gobierno enemigo abierto del sector y que deja al país con pérdida de autosuficiencia en gas natural y al borde de un apagón eléctrico, el sector celebra la llegada de una ingeniera al frente de la cartera.  “El país necesita un liderazgo con rigor técnico y conocimiento del sector que fortalezca la seguridad energética, impulse la infraestructura estratégica y genere confianza para seguir construyendo desarrollo y bienestar para todos”, trinó la Empresa de Energía de Bogotá.

En ese mismo sentido se manifestaron algunos gremios, entre ellos, ACIEM, Andesco, ANDEG y CEERA, que coinciden en que el país necesita recuperar la confianza para la inversión, garantizar la seguridad energética y acelerar la ejecución de proyectos estratégicos.

Entre las principales solicitudes de los gremios a la nueva ministra están:

1. Garantizar la seguridad energética y evitar riesgos de desabastecimiento

  • Asegurar el abastecimiento de energía y gas.
  • Preparar al país para un eventual fenómeno de El Niño.
  • Incorporar nueva capacidad de generación.
  • Fortalecer la infraestructura de transmisión.
  • Diversificar la matriz energética sin excluir tecnologías.
  • Andesco propone incluso crear un Consejo Presidencial de Seguridad Energética para hacer seguimiento permanente a las variables críticas.
  • Por su parte, CEERA plantea instalar una Mesa de Alto Nivel para la Seguridad Energética y acelerar decisiones regulatorias antes de que aparezca una crisis.

2. Recuperar la confianza para atraer inversión

Existe consenso en que la inversión privada requiere reglas claras y estabilidad. Los gremios piden:

  • Seguridad jurídica.
  • Estabilidad regulatoria.
  • Respeto por los contratos.
  • Independencia técnica de las entidades.
  • Reducción de la incertidumbre regulatoria.

3. Destrabar la infraestructura energética

Otro punto transversal es acelerar proyectos que llevan años de retraso. Las solicitudes incluyen:

  • Destrabar proyectos de generación.
  • Acelerar líneas de transmisión.
  • Reducir obstáculos regulatorios, ambientales y prediales.
  • Facilitar nuevas inversiones.

En concreto, Andesco pide reactivar la Comisión Intersectorial de Infraestructura y priorizar los proyectos estratégicos.

4. Tomar decisiones técnicas y no políticas

Los gremios reclaman un ministerio con mayor rigor técnico y separar la política de la regulación, que incluya.

  • Políticas públicas sustentadas en evidencia, no en la ideología.
  • Independencia de los reguladores.
  • Meritocracia para nombramientos.
  • Mayor participación de expertos y academia.

5. Resolver la crisis financiera del sector eléctrico

Andesco y Andeg consideran que la situación financiera requiere decisiones inmediatas, como:

  • Pago de las deudas derivadas de la intervención de Air-e.
  • Giro oportuno de subsidios.
  • Garantizar liquidez para las empresas.

ANDEG recuerda que las acreencias de Air-e con el sector ascienden a $2,9 billones, de los cuales $1,8 billones corresponden a empresas térmicas. Por su parte, Andesco estima que el Fondo Empresarial necesitaría cerca de $6 billones para garantizar la continuidad del servicio.

6. Impulsar una transición energética con criterios técnicos

Ningún gremio cuestiona la transición energética, lo que solicitan es que:

  • Sea gradual.
  • Preserve la confiabilidad.
  • Aproveche todas las tecnologías disponibles.
  • Garantice competitividad.

En conjunto, los gremios transmiten un mensaje consistente: la prioridad de la nueva ministra de Minas y Energía debe ser combinar seguridad energética, inversión, infraestructura, estabilidad regulatoria y sostenibilidad para responder a la creciente demanda de energía en Colombia y reducir los riesgos de suministro en los próximos años.