Giro de 180 grados en la política minero energética

Más petróleo y gas, reactivación de la exploración, apertura al fracking y utilización del sector minero-energético como fuente de crecimiento económico, divisas y recursos para el Estado.

Por razones ideológicas, Gustavo Petro le declaró la guerra al sector minero energético. Lo asfixió con nuevos impuestos, suspendió unilateralmente las exportaciones de carbón, canceló nuevos contratos de exploración y producción de hidrocarburos, marchitó y corrompió a Ecopetrol, y no pagó los subsidios, la opción tarifaria ni las deudas de entidades oficiales. En consecuencia, se perdió la autosuficiencia en gas natural y llevó al país al borde de un apagón.

Pero, con la posesión del presidente Abelardo De La Espriella, se ve luz al final de túnel, con un giro de 180 grados en la política para el sector minero energético colombiano.

Aquí destacamos lo que anunció en esta materia durante su posesión: 

En primer lugar, le dio singular importancia al sector al afirmar que “la seguridad energética es un asunto de soberanía nacional. Ningún país del mundo puede aspirar a un futuro de prosperidad si deliberadamente renuncia a aprovechar los recursos que el creador puso en su territorio”, dijo y agregó:

“Ecopetrol, la empresa más importante del país y uno de los mayores patrimonios de la Nación, fue alevosamente depredada durante los cuatro años que hoy concluyen. Sus utilidades pasaron de 32 billones en 2022 a 9 billones el año pasado. Perdió la Pación, pero también perdieron cientos de miles de compatriotas que invirtieron sus ahorros en esa compañía. Recuperar Ecopetrol será una prioridad definitiva y absoluta de mi gobierno.

“No podemos resignarnos a tener reservas probadas de petróleo para apenas unos años, ni aceptar la caída de nuestra reserva de gas. Impulsaré una política firme de exploración y producción de hidrocarburos. Anuncio que se autorizará, bajo los más altos estándares técnicos y ambientales, el desarrollo del fracking responsable y sostenible.

“Gracias a esta decisión podremos garantizar nuestra seguridad energética y evitaremos que continúe el empobrecimiento sistemático de nuestro país. Creo en la transición energética. Estoy convencido de que debemos avanzar hacia fuentes de energía cada vez más limpias, eficientes y diversificadas.

“Pero esa transición debe erigirse desde la fortaleza y no desde la debilidad, desde la autosuficiencia y no desde la dependencia. Recuperaremos la solidez de Ecopetrol, ampliaremos nuestras reservas estratégicas y aseguraremos el abastecimiento de petróleo y gas, atrayendo nuevamente la inversión a ese importante sector de la economía colombiana.

“Recibo un sistema energético en una situación crítica, con reservas insuficientes, proyectos fundamentales paralizados o retrasados y una demanda que crece a un ritmo superior a nuestra capacidad de generación. La irresponsabilidad de estos años puso en grave riesgo la seguridad energética del país. El fenómeno de El Niño no da espera. Para superarlo es imperativo implementar soluciones urgentes.

“He dado instrucciones para que se adopten las decisiones regulatorias y de inversión necesarias para recuperar el margen de seguridad, aceleración de proyectos estratégicos y evitar la amenaza del racionamiento o apagones.

“Le anuncio al país que fortaleceré la generación térmica, protegeré los embalses y diversificaré la matriz energética para reducir nuestra vulnerabilidad frente a las sequías que se avecinan. Eso es lo responsable con Colombia”, concluyó al respecto.