ACM: Colombia necesita tomar la decisión de ser un país minero

Pese a que Colombia tiene grandes cantidades de reservas de carbón, la producción ha venido cayendo en los últimos años.

Ante la nueva coyuntura de la geopolítica y los nuevos equilibrios del comercio internacional, el carbón colombiano es un energético de muy buena calidad y confiable en su abastecimiento.

Así lo aseguró Juan Camilo Nariño, presidente de la Asociación Colombiana de Minería (ACM), en la Decimoquinta Colombia Genera, que se realiza en Cartagena.

Nariño dijo: “Esas matrices del abastecimiento mundial toman cada vez más relevancia, ya no solo el precio, sino también mercados que puedan abastecerse de manera confiable y segura y atender así esa inestabilidad que está sucediendo en el mundo con una guerra tras otra. Y los carbones colombianos tienen un papel que jugar en esa dinámica mundial de demanda.”

Sin embargo, pese a que Colombia tiene grandes reservas de carbón, la producción ha venido cayendo en los últimos años. En 2017 el país produjo 90 millones de toneladas de carbón, en 2023 pasó a 69 millones, en año 2024 a 60 millones, y en 2025 cayó a 55 millones de toneladas.

“Pero el mundo sigue demandando carbón. Es decir, mientras el mundo demanda más, nosotros producimos y exportamos menos. ¿Qué debería hacer el próximo gobierno entonces para impulsar la producción y exportación de carbón colombiano? Rodear a los productores de carbón en el país, del norte del país y del centro del país”, señaló Nariño.

Y es que el potencial de crecimiento y de generación de renta y de generación de regalías del carbón es cercana a los 4 billones de pesos anuales a los precios de hoy.

Además, el dirigente gremial expresó que se debe generar seguridad en el territorio y pensar de manera estratégica cómo ganar competitividad.

“Hoy nuestros carbones tienen que ir a regiones más lejanas y eso resta competitividad. Como país tenemos que rodear las industrias para abordarlas desde los factores de competitividad. Nunca antes un ministerio de Comercio ha abordado y atendido a la industria minera, menos a la industria de carbón”, dijo Nariño y agregó:

“El consumo del mundo va a seguir subiendo y nosotros vamos a perder una oportunidad realmente histórica. Pero no solo nosotros, miles de personas y de familias que dependen de la industria del carbón en todo el territorio colombiano.”

En contravía del mundo

Al ser consultado sobre la restricción del gobierno de exportar carbón a Israel. Nariño dijo: “Hoy el mundo está sacando decretos, leyes y resoluciones para fomentar la inversión minera, para hacer que los países produzcan más de manera responsable y de manera más verde. Colombia está sacando lo mismo: resoluciones, leyes, decretos y nuevos impuestos, pero para lo contrario, no para atraer la inversión, sino para alejar la inversión, para generar incertidumbre en relación al largo y mediano plazo que esta industria demanda.

“No ha sido solamente el decreto de Israel, ha sido una gran cantidad de decretos y resoluciones que hoy suman más de 200. Eso ha producido que la inversión extranjera directa en minería caiga 86% en relación con el año anterior y que el sector minero sea el que menos crezca en la economía colombiana, decreciendo con cifras cercanas al 8.6%.”

Eso se ha reflejado en el government take de la minería del carbón en Colombia, que está por encima del 75%, muy alto en comparación con sus pares en el resto del mundo.

Finalmente, sobre las peticiones del sector al próximo gobierno, Nariño expresó que primero se debe tener una conversación honesta y, segundo, que ya es hora de que Colombia decida ser un país minero.

“Y tomar la decisión de una vez por todas de ser un país minero implica también otorgar títulos mineros, atraer la inversión extranjera en exploración y tramitar con agilidad los permisos ambientales”, concluyó.