Barómetro Petrolero: percepción de la reputación de la industria

En medio de un momento crítico, los oleoductos ganan posiciones en el ranking de reputación del sector petróleo y gas en Colombia. Ecopetrol se mantiene en el primer lugar, seguido por Hocol y Geopark, que escaló tres posiciones.

En el marco de la VIII Cumbre de Petróleo y Gas, el Barómetro Petrolero presentó el informe de reputación del sector y la segunda edición del Ranking de las Empresas de Petróleo y Gas con Mejor Reputación en Colombia.

El estudio consolida las percepciones de 2.427 ciudadanos, 240 funcionarios de gobierno y 194 directivos de la industria, y permite ver cómo la reputación del sector evoluciona entre quienes viven en los territorios, quienes regulan y quienes operan la actividad.

El apoyo de la opinión pública hacia la industria se mantiene en niveles históricamente altos. El 80% de los colombianos afirma que la industria petrolera es positiva para el país, y el 78% reconoce su papel decisivo en la financiación de los programas sociales y de inversión pública del Estado. A nivel nacional, la narrativa del aporte fiscal y macroeconómico sigue siendo una de las bases más sólidas de legitimidad del sector.

Sin embargo, el Barómetro Petrolero 2025 registró un deterioro en las regiones productoras. El apoyo a que se desarrollen actividades de exploración, producción y transporte en los municipios petroleros cayó de 70% en 2024 a 64% en 2025, impulsado principalmente por la disminución del respaldo en Meta, Tolima y Huila. Este descenso refleja una brecha persistente entre lo que la ciudadanía siente que recibe a nivel local y los aportes que reconoce a nivel nacional: mientras el país ve al sector como una fuente crucial de ingresos para el Estado, en las regiones productoras la percepción del aporte directo en empleo y desarrollo local sigue siendo baja e inconsistente.

Los funcionarios de gobierno muestran una visión más positiva

El estudio muestra una mejor evaluación de las empresas por parte de las autoridades, especialmente en temas de relación con el Estado y gestión ambiental. El 80% de los funcionarios de gobierno afirma que las empresas de petróleo y gas están comprometidas con el cuidado del medio ambiente, el nivel más alto registrado desde que se realiza el estudio. También crece la satisfacción con la comunicación entre empresas y Estado.

No obstante, persisten desafíos en el manejo de regalías, la contribución al desarrollo local y la percepción sobre el cumplimiento de reglas, especialmente entre autoridades ambientales y nacionales.

Directivos: pesimismo persistente y ajustes internos

A pesar de un contexto en el que la opinión pública y varios segmentos del gobierno parecen más favorables, los directivos de las empresas mantienen niveles altos de pesimismo.

  • El 95% considera que el entorno político actual está afectando las decisiones de inversión en exploración y producción de gas.
  • El 31% afirma que la inversión social voluntaria de sus empresas disminuyó durante el último año, mientras otro 34% afirma que se mantuvo igual.

Estos ajustes presupuestales ya están impactando la reputación del sector, especialmente en las zonas donde operan las compañías. Menos inversión social, menos presencia comunitaria y menor actividad comunicacional son factores que se reflejan en la caída del respaldo en algunas regiones productoras.

Una industria que debe apostar por la confianza

Para Jaime Arteaga, director de Arteaga Latam, este es un momento decisivo para el sector: “No sólo la opinión pública, sino también las autoridades y la realidad económica del país muestran señales que la industria de petróleo y gas podría reactivarse con fuerza en el próximo año. Aunque persisten barreras tributarias y de conflictividad social, el pesimismo de los directivos puede profundizar estas dificultades si se traduce en decisiones operacionales que deterioren las condiciones en los territorios. La reputación no es un efecto colateral, es un activo estratégico: la recuperación del sector pasa por cuidar la confianza, fortalecer la presencia local y proyectar optimismo informado sobre el futuro.”

Empresas con mejor reputación

El Ranking de Reputación 2025 destaca el avance de las empresas de oleoductos, que mejoraron su posición frente a los tres grupos de interés medidos. Su desempeño en continuidad operacional, gestión ambiental y relacionamiento territorial fue ampliamente reconocido.

“Sin gas perdemos todos. Pierden las industrias y los hogares”: Frank Pearl

El presidente de la ACP señaló que en 2025 el país ya importa en promedio el 17% de la demanda nacional de gas. Pearl presentó una agenda de crecimiento para el futuro energético de Colombia centrada en adición de fuentes energéticas, crecimiento económico y desarrollo socioambiental.

Durante la VIII Cumbre del Petróleo, Gas y Energía, en Cartagena, Frank Pearl, presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP), hizo un llamado urgente por el futuro energético del país y planteó una hoja de ruta para retomar el crecimiento del sector, garantizar el abastecimiento de hidrocarburos, asegurar la sostenibilidad y fortalecer la seguridad energética nacional.

De acuerdo con el dirigente gremial, Colombia enfrenta un periodo crítico en materia energética: producción en descenso, exploración en retroceso y aumento en la dependencia de importaciones de gas, así como incremento de la conflictividad social y deterioro del orden público.

Pearl planteó la necesidad de recuperar la autosuficiencia en gas como un desafío prioritario del país. “Sin gas perdemos todos. Pierden las industrias, los hogares. Sin gas perdemos competitividad, confiabilidad eléctrica y seguridad energética. En 2025 ya se ha importado en promedio el 17% de la demanda nacional y el Gestor del Mercado de Gas Natural estima incremento de ese déficit”, aseguró.

Recordó que la reposición de reservas de gas, por ejemplo, ha caído drásticamente: “mientras que hace 15 años reponíamos 13 de cada 10 pies cúbicos del gas que consumíamos, hoy reponemos apenas 0,3 de cada 10”.

Frank Pearl agregó que “en 2024 la inversión en exploración cayó 14% en comparación con 2023, que desde 2022 no se adjudican nuevas áreas, y que, de 282 contratos firmados con la ANH, solo 91 se encuentran en exploración; por ello, la prioridad es incrementar la exploración, garantizar estabilidad fiscal, seguridad jurídica y condiciones de seguridad, entre otros factores, para mejorar la competitividad del país, volver a atraer inversión y así, poder mantener las contribuciones del sector al desarrollo del país”.

De acuerdo con el líder gremial, si no se reactiva la exploración, con las reservas actuales de petróleo, Colombia no podrá mantener la producción que se requiere para garantizar los ingresos del Marco Fiscal de Mediano Plazo, lo que generaría un déficit de 40 billones de pesos entre 2027 y 2035.

Frente a este panorama, planteó una agenda de crecimiento basada en tres pilares:

  • Crecimiento energético: Reactivar la exploración y retomar la asignación de áreas; priorizar el desarrollo de yacimientos no convencionales y el offshore; estabilizar las reglas fiscales, jurídicas y regulatorias; moderar la carga tributaria; y garantizar un licenciamiento ambiental ágil y predecible.
  • Crecimiento económico: Usar la riqueza energética para diversificar la economía regional; fortalecer los encadenamientos productivos; impulsar los fondos de innovación y competitividad; y lograr una mayor capacidad regional para formular proyectos de regalías.
  • Crecimiento social y ambiental: Promover un ordenamiento territorial concertado; impulsar inversión social participativa y verificable; construir proyectos compartidos entre empresas, comunidades y autoridades; y trabajar por una gestión ambiental rigurosa.

El papel de los hidrocarburos en la economía

Frank Pearl hizo énfasis en que el petróleo y el gas continúan siendo pilares para la estabilidad económica del país. Los aportes de la industria —que representaron en 2024 el 16% de la inversión extranjera directa, el 30% de las exportaciones nacionales, el 4% del PIB del país ($70 billones), $43 billones en aportes fiscales, $8,2 billones en regalías y más de 360 mil empleos al año— demuestran que el sector sigue siendo esencial para el desarrollo de Colombia y sus regiones.

Pearl reiteró que la transición energética no debe entenderse como la sustitución inmediata del petróleo y el gas, sino como un proceso de adición de fuentes de energía. En el mundo, recordó, los hidrocarburos seguirán representando más del 50% de la demanda energética global hasta 2050. “El mundo necesitará más de 100 mil millones de barriles de nuevas reservas entre 2030 y 2050”, señaló.

Finalmente, el presidente de la ACP hizo un llamado a que el país defina una hoja de ruta energética a la colombiana entre 2026 – 2050, construida con evidencia técnica, visión de largo plazo y cooperación entre gobiernos, industria y comunidades. Se trata, dijo, de tomar decisiones responsables para asegurar el abastecimiento, impulsar el crecimiento y garantizar una adición energética viable para Colombia. “El sector de hidrocarburos debe ser el motor de crecimiento de Colombia, porque con Energía hay futuro, puntualizó”.

Ecopetrol anunció plan para fortalecer la seguridad energética de Colombia

Ecopetrol presentó la hoja de ruta, con una estrategia integral que busca asegurar el abastecimiento, reducir vulnerabilidades y preparar al país para un futuro con mayores demandas energéticas.

Durante la VIII Cumbre de Petróleo, Gas y Energía, realizada en Cartagena, Ecopetrol presentó una hoja de ruta destinada a reforzar la seguridad energética del país con medidas de corto, mediano y largo plazo.

El presidente de la compañía, Ricardo Roa, aseguró que el mayor desafío de esta administración ha sido “sentar las bases más relevantes para una transición energética que mantenga la sostenibilidad del petróleo y gas”, en un contexto marcado por el aumento de la demanda, condiciones climáticas adversas y presiones sobre el abastecimiento.

La estrategia de la petrolera estatal combina más exploración con mayor disponibilidad de gas natural, un proyecto clave de regasificación en Coveñas y una apuesta creciente por energías renovables, con el objetivo de asegurar un suministro estable y resiliente para hogares, industrias y generación eléctrica.

Gas natural: el eje central de la estrategia 2040

Roa afirmó que “el foco central es el gas”, al exponer los cinco capítulos de la Estrategia 2040 de Ecopetrol. Según el presidente, este energético será “el vector de crecimiento de la transición energética en Colombia”, dada su versatilidad, menor huella de carbono frente a otros combustibles fósiles y su papel como respaldo del sistema eléctrico.

La compañía ha acelerado metas internas para sustituir combustibles líquidos por gas en sus operaciones, avanzar en electrificación y reducir emisiones. Al mismo tiempo, busca reforzar la disponibilidad de gas para el país mediante nuevos proyectos, un mayor ritmo exploratorio y el desarrollo de infraestructura crítica como la regasificación (Buenaventura, Coveñas y La Guajira).

Otro de los mensajes de Roa en Cartagena fue la necesidad de fortalecer la actividad exploratoria. Ecopetrol aumentó su meta anual de pozos: pasó de 10 a 13 para 2025, con una inversión estimada de 328 millones de dólares.

La compañía también ratificó la declaración de comercialidad de cuatro campos, un paso clave que confirma viabilidad técnica y económica y habilita su entrada en la fase de desarrollo. Estos avances, explicó Roa, garantizan recursos adicionales que ayudarán a sostener la oferta de petróleo y gas en los próximos años.

La exploración y la maduración acelerada de descubrimientos recientes buscan reducir la dependencia de importaciones, ampliar la vida útil de las reservas y mejorar la capacidad de respuesta ante picos de demanda o eventos climáticos.

Coveñas refuerza el suministro de gas natural

El anuncio más relevante en materia de GNL fue la habilitación ambiental para avanzar en la instalación de una unidad flotante de regasificación (FSRU por sus siglas en inglés) en Coveñas.

Este proyecto tendrá una capacidad inicial de 100 millones de pies cúbicos por día (MPCD), pero puede llegar a 400 MPCD, y permitirá procesar gas natural licuado importado para cubrir déficits identificados desde hace dos años.

Roa reveló que la compañía recibió cerca de 40 manifestaciones de interés de empresas internacionales para participar en el proyecto, de las cuales 15 ya fueron invitadas a la fase técnica.

Una FSRU en la costa Caribe también facilitaría la diversificación de fuentes y rutas de suministro, reduciendo la vulnerabilidad ante eventos climáticos y variaciones de producción interna.

Renovables y eficiencia: pilares complementarios

Aunque el gas es el núcleo de la estrategia, la compañía también ratificó inversiones en energías renovables. Ecopetrol sumó 1,3 gigavatios entre proyectos solares y eólicos adquiridos recientemente, un movimiento que Roa describió como “una apuesta estratégica alineada con lo que ya hacen las grandes petroleras del mundo”.

El presidente defendió además un plan de eficiencia que proyecta 15 billones de pesos en ahorros en 2025, recursos que permiten liberar capital para inversión estratégica y mejorar la resiliencia financiera.

El presidente de Ecopetrol insistió en que la estabilidad regulatoria, la coordinación entre entidades públicas y privadas y la capacidad de licenciamiento serán fundamentales para ejecutar los proyectos con el ritmo que exige el país.

El portafolio anunciado combina: Más exploración, desarrollo acelerado de campos, regasificación en Coveñas, expansión de renovables, programas de ahorro y eficiencia, y optimización operativa

Si estos componentes avanzan de forma simultánea, Ecopetrol podría reforzar sustancialmente la seguridad energética en los próximos años y contribuir a una transición ordenada, concluyó Roa.

Retos de Colombia para asegurar su soberanía energética

Durante la apertura de la VIII Cumbre de Petróleo, Gas y Energía, en Cartagena, el presidente Ejecutivo de Campetrol, Nelson Castañeda, trazó un panorama retador sobre el futuro energético de Colombia.

En su discurso de apertura, Castañeda lanzó un mensaje central: el país deberá sumar capacidades, inversión y estabilidad institucional si quiere mantener su soberanía energética en las próximas décadas.

El dirigente gremial recordó que el bienestar de millones de colombianos depende de un sistema energético robusto, moderno y seguro. Con esa premisa, invitó a empresas, Gobierno y ciudadanía a “poner los ojos en el futuro energético de Colombia y el corazón en los territorios”.

Según Castañeda, las tendencias globales indican que hacia 2050 la demanda de electricidad aumentará un 70 %. En Colombia, para lograr los niveles de desarrollo que permitirían reducir la pobreza, impulsar el crecimiento y avanzar en digitalización, el consumo energético deberá crecer a una tasa del 5 % anual hasta 2040.

Para dimensionarlo, el consumo per cápita del país —actualmente de 11.700 kWh al año— debería subir a 18.500 kWh en 2030 y alcanzar los 34.000 kWh en 2040, niveles comparables con los de Brasil y España.

Ese incremento sería necesario para cumplir objetivos como:

  • Reducir la pobreza extrema a menos del 3 %.
  • Disminuir la pobreza energética severa por debajo del 2 %.
  • Bajar la inseguridad alimentaria del 25,5 % al 5 %.
  • Impulsar un crecimiento del PIB superior al 5 % anual.

“Un país que se desarrolla necesita consumir más energía”, reiteró el presidente de Campetrol.

Reservas limitadas y señales de alerta

Castañeda puso sobre la mesa datos que muestran la fragilidad del panorama energético actual: Las reservas de petróleo ascienden a 2.035 millones de barriles, con un índice R/P de 7,2 años; mientras que las reservas de gas se ubican en 2.064 gigapiés cúbicos (Gpc), con un R/P de 5,9 años.

A ello se suma una disminución en la actividad operativa: en octubre de 2025 se registraron 30 taladros de perforación y 80 de reacondicionamiento, cifras inferiores a las del año anterior. En perforación, la caída acumulada desde 2022 es del 50 %.

Estas señales, advirtió, reflejan el desafío de sostener la autosuficiencia energética, un logro que Colombia ha mantenido durante cuatro décadas y que marcó un hito desde la primera exportación de crudo Caño Limón, en 1985.

El peso del sector en la economía

Más allá de las cifras de reservas y producción, el presidente de Campetrol recordó que el sector de hidrocarburos sigue siendo clave para el país:

  • Aporta el 31 % de las exportaciones.
  • Representa el 13 % de la inversión extranjera directa.
  • Contribuye con cerca del 9 % de los ingresos del Gobierno nacional.
  • Genera el 68 % de las regalías.

“La energía es la columna vertebral de nuestra economía y de nuestro bienestar”, afirmó.

Frentes clave para asegurar la soberanía energética

Castañeda propuso cuatro iniciativas prioritarias para recuperar el dinamismo de la industria y volver a atraer inversión internacional, siguiendo ejemplos de países como Brasil, Guyana, Estados Unidos y Argentina:

1. Aumentar el factor de recobro

Colombia tiene un promedio de 15,3 %, frente a un estándar mundial del 35 %. Mejorarlo podría extender significativamente la vida útil de los campos.

2. Retomar la exploración y el desarrollo

Varios descubrimientos recientes enfrentan retrasos por temas regulatorios y de seguridad. Desbloquearlos será clave para recuperar la senda exploratoria.

3. Aprovechar el potencial offshore

El país posee 7,4 terapiés cúbicos en recursos de gas natural costa afuera, equivalentes a cuatro veces las reservas probadas actuales.

4. Avanzar en los yacimientos no convencionales

Colombia cuenta con un potencial equivalente a 70 veces sus reservas de gas y cuatro veces las de petróleo.

Estas acciones, dijo Castañeda, requieren un entorno propicio basado en tres pilares: seguridad operativa, seguridad jurídica para la inversión y seguridad institucional, especialmente en procesos de licenciamiento y coordinación entre autoridades.

Para Castañeda, las decisiones que se tomen hoy definirán la Colombia del 2040. Los proyectos que se materialicen en la próxima década dependerán de la capacidad de diálogo, coordinación y visión de largo plazo del sector.

“La Colombia soñada depende de lo que hagamos en esta industria. Sin energía no habrá un país más desarrollado, competitivo, innovador y equitativo”, concluyó Castañeda.

Canacol Energy inicia en Canadá proceso de restructuración

Luego de que un tribunal del Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá condenara en primera instancia a Canacol a pagar $22 millones de dólares a VP Ingenergia, la petrolera canadiense solicitó un proceso de reorganización, que busca protección frente a los acreedores. 

La canadiense Canacol Energy y sus subsidiarias solicitaron una orden de protección frente a acreedores ante la Corte de King’s Bench de Alberta, de conformidad con la Companies’ Creditors Arrangement Act (CCAA).

La CCAA es una ley federal en Canadá que permite a las compañías insolventes que califiquen reestructurar sus asuntos bajo la supervisión de la corte, con el objetivo de maximizar el valor para las partes interesadas y preservar las operaciones de la empresa.

Bajo la CCAA, la Compañía continúa operando mientras trabaja en reestructurar sus asuntos. La CCAA está diseñada para facilitar una suspensión de procesos, dando a la compañía estabilidad y un “respiro” frente a las acciones de los acreedores, mientras desarrolla un plan de arreglo o, de otro modo, llevar a cabo su reestructuración. El Monitor es designado por la corte para supervisar el proceso, informar a la corte y actuar como enlace entre las partes interesadas.

Según Canacol, “la decisión de iniciar el procedimiento bajo la CCAA fue adoptada por la Junta Directiva después de una consideración cuidadosa de la situación financiera de la Compañía y una amplia consulta con sus asesores legales y financieros”.

Y es que la Canacol enfrenta una inminente crisis de liquidez derivada de próximos pagos de intereses y capital bajo sus obligaciones de deuda; la decisión arbitral desfavorable en reclamación presentada por VP Ingenergia que da lugar a un laudo arbitral por 22 millones de dólares; una reducción en la producción de gas natural; y un incremento en las cuentas por pagar.

Canacol busca una Orden Inicial que incluye, entre otras cosas, suspensión de procesos en beneficio de la Compañía y sus subsidiarias canadienses, y el nombramiento de KPMG como monitor.

La Compañía también tiene la intención de solicitar el reconocimiento de la Orden Inicial y de sus procedimientos bajo la CCAA en los Estados Unidos conforme al Capítulo 15 del United States Bankruptcy Code, y en Colombia conforme al Título III de la Ley 1116 de 2006.

Finalmente, Canacol anunció que se prevé que la Bolsa de Valores de Toronto y las demás bolsas donde se encuentran listadas las acciones sometan a la Compañía a una revisión para su desliste.

Chevron ha invertido en Colombia más de USD 83 millones en los últimos 5 años

La compañía ha destinado recursos en infraestructura, terminales estratégicas y la red Texaco, que suma más de 550 estaciones de servicio y genera más de 6.500 empleos.

Durante los últimos cinco años, Chevron ha invertido más de USD 83 millones en la modernización de su infraestructura y el fortalecimiento de la red Texaco en Colombia.

Su operación ayuda a garantizar el suministro de combustibles que moviliza a más de 12 millones de motos, 7 millones de vehículos particulares, así como el transporte terrestre de 183 millones de toneladas de carga al año y 56 millones de pasajeros.

Para lograrlo, la compañía cuenta con seis terminales propias, cuatro conjuntas, una planta de lubricantes, distribución de combustibles de aviación y una red robusta que permite responder de manera confiable y segura a las necesidades del mercado.

“En Chevron creemos en Colombia y en su potencial de crecimiento. Por eso, mantenemos una apuesta que se traduce en inversiones concretas, infraestructura sólida y generación de empleo. El combustible asequible, confiable y cada vez más limpio es esencial para lograr la prosperidad económica, la seguridad energética y la protección del medio ambiente”, afirma Alejandro Riveros González, gerente de Asuntos Corporativos para Colombia y Centroamérica.

Como parte de ese compromiso, Chevron ha destinado esfuerzos en fortalecer sus capacidades operativas en diferentes regiones del país invirtiendo aproximadamente 30 millones de dólares, destinados a mejorar la infraestructura de terminales y la optimización de la operación bajo altos estándares de seguridad y eficiencia.

Se realizaron inversiones en la terminal de Buenaventura, única en el Pacífico conectada a la red nacional de poliductos, para lograr mejoras en la operación y dotación de equipos de evaluación de calidad de producto. En Cartagena se invirtió en proyectos de mejoras al equipamiento de seguridad y operaciones.

También se destinaron recursos para la modernización del sistema de carga de la terminal de Medellín; en Bogotá, para reforzar la distribución de combustibles de aviación y la producción de lubricantes de alta calidad; en San Andrés, para implementar la mezcla de etanol y modernizar la flota aeroportuaria; y en Yumbo, en sistemas de distribución y tratamiento de aguas residuales.

Adicionalmente, con el propósito de fortalecer su red de estaciones de servicio Texaco a nivel nacional, Chevron ha realizado en los últimos años inversiones de alrededor de 53 millones de dólares, consolidándose como un socio confiable para el desarrollo, la seguridad energética y la competitividad nacional.

Conclusiones del Foro Regulatorio Internacional 2025

Colombia necesita una política regulatoria moderna que garantice el gas natural para todos los usuarios.

Con la participación de autoridades del Gobierno Nacional, reguladores, congresistas, expertos internacionales y académicos, concluyó en Bogotá la cuarta edición del Foro Regulatorio Internacional, organizado por la Asociación Colombiana de Gas Natural (NATURGAS) con la Universidad Externado de Colombia, y el apoyo de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).

El certamen inició con un llamado urgente, liderado por la presidente de Naturgas, Luz Stella Murgas, para acelerar las regulaciones que permitan la exploración de nuevos proyectos, clave para fortalecer la soberanía energética.

Hoy, alrededor del 20% del gas que consume el país es importado y cerca de 8,4 millones de colombianos aún viven en pobreza energética, mientras que campos como Sirius podrían suministrar hasta el 45% del gas que requiere Colombia y ayudaría a cerrar estas brechas, pero a partir de la próxima década. Además, reiteró que el problema del país no es de recursos, sino de decisiones.

Por su parte, los expertos invitados coincidieron en que el gas natural representa cerca del 30% del consumo energético y fue descrito como un motor de transformación económica y social. En este sentido, se resaltó que la exploración sostenible es una obligación para la transición energética, por lo que producir nuestro propio gas significa cuidar el bolsillo de los hogares, proteger a la industria, garantizar energía disponible, confiable y con menores emisiones.

En materia de equidad, se presentaron análisis que muestran los costos de decisiones apresuradas. Durante su intervención, Juan Benavides, investigador de Fedesarrollo, afirmó que el valor presente de sustituir la cocción a gas por estufas de inducción eléctrica en todos los hogares asciende a 18,27 billones de pesos.

Además, cambiar subsidios de gas por subsidios a la electricidad en los estratos más bajos exigiría adicionar cerca de $0,74 billones por año. El mensaje fue que la transición debe ser responsable con el clima, pero también con las finanzas públicas y el bolsillo de los usuarios.

La calidad regulatoria, uno de los ejes protagónicos

Los panelistas coincidieron en que una regulación técnicamente sólida, predecible y adaptable es un pilar de un sector energético confiable. Entre los elementos de una regulación de calidad se destacaron la transparencia y la predictibilidad, la evaluación de impacto y las decisiones basadas en evidencia, con procesos de consulta pública robustos.

El foro también abordó el papel de la inteligencia artificial en la regulación económica, su potencial para mejorar el análisis de datos y la supervisión, y los retos éticos asociados.

En el panel sobre gobernanza institucional y en la conversación sobre la agenda energética del Congreso, se insistió en que la regulación debe ir de la mano de la política pública para tomar las mejores decisiones posibles.

El cierre de la agenda académica estuvo a cargo de Rafael Fajardo, vicepresidente de Operaciones, Regalías y Participaciones de la ANH, quien destacó los avances en la construcción de la Hoja de Ruta de la Transición Energética, un proceso que integra al gas natural como energético relevante para el país, y recalcó la importancia del trabajo articulado entre el Gobierno Nacional, los entes reguladores y la industria, para alcanzar los objetivos trazados.

CCE: Colombia necesita inversión y reformas rápidas para garantizar su energía

Colombia enfrenta un panorama energético complejo, con riesgos de racionamiento si no se toman medidas inmediatas para impulsar nuevos proyectos, agilizar la inversión y fortalecer la seguridad del sistema eléctrico.

La economía de Colombia atraviesa un momento crítico en el sector energético. Según el presidente Ejecutivo de la Cámara Colombiana de la Energía, Jorge Hernando Pedraza, el país se encuentra en un momento de angustia y exige decisiones inmediatas para evitar lo que él califica como “un racionamiento inminente”.

Pedraza analiza los retos estructurales del sistema eléctrico, la urgencia de atraer inversión y los pasos que el próximo gobierno debe dar para garantizar la seguridad energética nacional.

“Vivimos un momento de angustias. Es un sector golpeado y necesita rápidamente que haya un redireccionamiento”, advierte Pedraza, quien señala que el llamado “apagón” no es una amenaza lejana sino una posibilidad real en uno o dos años, si no se corrige la falta de nuevos proyectos de generación frente al consumo creciente. El déficit entre oferta y demanda se agrava día tras día, y la inacción puede traer consecuencias severas para hogares, industrias y la competitividad del país.

Los problemas se dividen en dos categorías: coyunturales y estructurales. Entre los primeros, la presión sobre el sistema actual; entre los segundos, la debilidad del marco institucional, la falta de inversión y los trámites que dilatan la puesta en operación de nuevas fuentes de generación. “Tenemos varios problemas, unos de orden coyuntural, otros de orden estructural… Se avecina un apagón, que prefiero llamarlo racionamiento”, subrayó.

Tres barreras que frenan al sector

Para Pedraza, los tres principales obstáculos que enfrenta el sistema energético colombiano son:

  • Infraestructura insuficiente: La generación, transmisión y distribución requieren actualización y ampliación urgente. La ausencia de nuevos proyectos agrava un déficit que se traduce en vulnerabilidad.
  • Obstáculos ambientales y sociales: Se estima que hay cerca de 65 proyectos liderados por el Gobierno en espera del beneplácito ambiental, junto con demoras en las consultas previas. Esto obliga a demoras excesivas y eleva el riesgo país para los inversionistas.
  • Incertidumbre regulatoria y percepción de riesgo: “Hay uno genérico que es la percepción de inseguridad, de incerteza, de desconfianza país”, afirma Pedraza. Esa percepción inhibe la llegada de capital extranjero que podría acelerar la incorporación de nuevas tecnologías y fuentes.

Frente a estos tres problemas, la Cámara Colombiana de Energía propone una visión optimista: convertir la crisis en oportunidad, incentivando inversión rápida y eficaz que genere retornos importantes y al mismo tiempo fortalezca la seguridad energética del país.

Cambio de rumbo: la hoja de ruta del próximo Gobierno

Pedraza advierte que el nuevo Gobierno tendrá la responsabilidad de actuar con rapidez para frenar la deriva del sector. Propone una legislación de tipo Fast Track, acompañada de regulaciones ágiles que permitan superar los obstáculos ambientales, sociales y regulatorios. Además, subraya la necesidad de atraer inversión extranjera mediante condiciones claras, estables y competitivas.

La diversificación de la matriz energética es otro componente clave: “Proyectos de energía sustentables de energía no convencionales, como la solar y la eólica, que nos permita cumplir las metas de mitigación de huella de carbono”, explica. Pero Pedraza también hace una apuesta pragmática: no descartar las fuentes térmicas o hidráulicas. Colombia depende hoy en 67 % de la generación hídrica y cerca del 30 % es generación térmica, “por lo que un mix equilibrado es indispensable para evitar un apagón que le costaría caro al país”.

Una industria que debe subir el ritmo

La industria eléctrica colombiana se sobrepuso en su momento a la segmentación de la Ley Eléctrica de 1994 (generación, transmisión, comercialización y distribución). Hoy, los clústeres eléctricos en Bogotá-Cundinamarca, Medellín y el Valle del Cauca juegan un papel fundamental en empleo, tributación y desarrollo regional. Pedraza destaca que estas plataformas industriales muestran la dimensión del negocio eléctrico y su potencial.

No obstante, la urgencia exige que la industria acelere su ritmo: “La feria de FISE, realizada en Medellín a mediados de noviembre, con amplia presencia internacional, muestra que Colombia tiene capacidad industrial para generar, transmitir y comercializar, pero debe acelerar el paso”. La infraestructura que hoy existe puede servir de base, pero necesita expansión y adaptación para responder al reto que se presenta.

Finalmente, Jorge Hernando Pedraza hace un llamado: la Cámara Colombiana de la Energía se ofrece como articulador del sector. “Somos un gremio transversal, con varios segmentos dedicados a la prestación de bienes y servicios en toda la cadena del sector”. Este rol de facilitador se vuelve clave para alinear los intereses del Estado, la industria, los servicios y la inversión extranjera, bajo un mismo propósito: asegurar una Colombia con energía confiable, asequible y sostenible.

Las decisiones que se adopten en los próximos 12 a 24 meses definirán si Colombia entra en una etapa de transición energética con ventajas competitivas o enfrenta un racionamiento que impactará a toda la sociedad.

Los geólogos abren el calendario energético de 2026

Se aproxima la segunda edición de la Convención de Exploración Energética, organizada por la ACGGP.

Del 24 al 27 de febrero de 2026, el Hotel Hilton en Cartagena será el epicentro del primer evento energético con el que se abrirá el año, de la mano de la Asociación Colombiana de Geólogos y Geofísicos de la Energía (ACGGP): la segunda Convención de Exploración Energética.

El encuentro reunirá a más de 500 asistentes, 70 conferencias técnicas, 6 charlas magistrales y delegaciones de más de 20 países, convirtiéndose en un escenario clave para discutir los desafíos de la transición energética, la exploración responsable y la seguridad energética, de la voz de expertos nacionales e internacionales, académicos y líderes de empresas y organizaciones como Ecopetrol, la ANH, la ANM y muchas más.

“La conversación energética no puede quedarse en los extremos. La coexistencia entre fuentes tradicionales y nuevas energías es posible si se construye con conocimiento, tecnología y diálogo entre sectores”, afirma Jaime Checa, presidente de la Junta Directiva de la ACGGP.

Más que un evento técnico, una hoja de ruta

Durante cuatro días, los asistentes participarán en cursos especializados, salidas de campo, sesiones técnicas y espacios de networking, además de una muestra comercial con más de 17 empresas nacionales e internacionales, que tiene como objetivo articular la ciencia, la industria y el territorio en torno a un modelo energético sostenible, responsable y competitivo.

El espacio además contará con una amplia agenda donde se abordarán temas esenciales para el país como:

  • Exploración de hidrocarburos y soberanía energética.
  • Geociencias y uso de datos para la exploración y desarrollo
  • Minerales estratégicos y nuevos energéticos del subsuelo
  • Inteligencia artificial aplicada a la exploración.
  • Gestión territorial y participación comunitaria.

“Esta será la conversación que marcará el inicio del año energético de Colombia. La Convención de Exploración Energética 2026 será la brújula para entender hacia dónde vamos y qué papel jugarán las geociencias en las decisiones del país”, destacó Flóver Rodríguez, director Ejecutivo de la ACGGP.

La Convención, bajo el lema “Camino a la Coexistencia”, llega en un momento clave, en el que Colombia deberá definir la hoja de ruta de su política energética, en medio de la coyuntura de las elecciones nacionales, el aumento de la demanda energética y la discusión sobre la autosuficiencia en gas y petróleo.

La ACGGP invita a profesionales, investigadores, empresas, universidades y medios de comunicación a participar e inscribirse a la Convención a través de su página web: https://convencion.acggp.org/inscripcion/.

Cómo evitar los apagones digitales

En una economía impulsada por datos, la nube se ha convertido en el sistema nervioso del mundo digital. Sin embargo, las recientes interrupciones globales han demostrado que incluso las plataformas más robustas dependen de una infraestructura invisible pero esencial: el software de monitoreo, automatización y resiliencia.

La reciente caída de varios servicios cloud a nivel global evidenció una verdad: la nube no se sostiene por sí sola. Detrás de cada aplicación o plataforma crítica existe una red compleja de centros de datos que deben anticipar, no solo reaccionar, ante cualquier evento de riesgo.

En este escenario, los sistemas de monitoreo inteligente se han convertido en el eje central de la operación digital. A través de la analítica predictiva y la inteligencia artificial, el software permite visualizar en tiempo real la salud de la infraestructura, detectar anomalías, redistribuir cargas y garantizar que los servicios sigan activos incluso bajo condiciones extremas.

Según el Uptime Institute (2024), más del 70 % de los incidentes en centros de datos están relacionados con fallas de monitoreo o gestión ineficiente. Por eso, la automatización y el análisis de datos ya no son herramientas opcionales, sino que son la base para mantener la nube operando con continuidad, eficiencia y sostenibilidad.

Energía inteligente para una nube ininterrumpida

Las soluciones de monitoreo y respaldo energético avanzan hacia un modelo más predictivo y automatizado. Plataformas como EcoStruxure de Schneider Electric integran datos en tiempo real de energía, enfriamiento y rendimiento, permitiendo una visión completa de la operación.

Estos sistemas no solo detectan posibles fallas antes de que ocurran, sino que también priorizan el consumo energético y la sostenibilidad. Al usar algoritmos de IA y analítica avanzada, permiten una resiliencia digital capaz de mantener la nube activa incluso bajo condiciones extremas, reduciendo pérdidas operativas y mejorando la eficiencia energética.

“Los apagones digitales no siempre se pueden evitar, pero sí se pueden anticipar. La clave está en contar con una infraestructura capaz de responder automáticamente ante fallas y mantener la continuidad de los servicios esenciales. En un entorno dominado por la nube, la resiliencia energética y el monitoreo inteligente ya no son opcionales, son el corazón de la economía digital”, afirma Juan Mejía,gerente Senior de Ventas de Software para Sudamérica de Schneider Electric.

El crecimiento exponencial del tráfico de datos, la IA y los servicios 24/7 exige infraestructuras más inteligentes y autónomas. Las empresas que inviertan en soluciones de respaldo, monitoreo y automatización no solo evitarán pérdidas millonarias ante interrupciones, sino que también fortalecerán la confianza de los usuarios y la sostenibilidad de sus operaciones.

En un futuro cada vez más digital, mantener la nube encendida será sinónimo de mantener activa la economía global.

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