Bogotá será sede del Foro Regulatorio Internacional de energía

La Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas) y la Universidad Externado de Colombia realizarán el próximo 13 de noviembre en Bogotá la cuarta edición del Foro Regulatorio Internacional.

Bajo el lema “Regulación que transforma: energía, innovación y futuro”, el encuentro reunirá a miembros del Gobierno Nacional, los entes reguladores, expertos industriales y académicos nacionales e internacionales para conversar sobre temas clave como: la política regulatoria para el sector energético, el rol del gas natural en la seguridad energética, los avances de la regulación en la transición energética, la calidad regulatoria como base de confianza e inversión, el uso de la inteligencia artificial en la regulación económica y la gobernanza institucional, entre otros.

“Los asuntos regulatorios deben evolucionar al ritmo de las transformaciones tecnológicas y de la transición energética que ocurren en el país y el mundo. Este foro representa una oportunidad para construir una regulación moderna, que impulse la inversión, genere confianza y respalde los procesos de innovación de la industria energética en beneficio del país”, declaró Luz Stella Murgas, presidente de Naturgas.

Entre los invitados especiales de este año se destaca la participación del presidente de la ANH, Orlando Velandia, quien acompañará al ministro de Energía, Edwin Palma Egea y a la Viceministra de Energía, Karen Schutt, junto con Juan Carlos Bedoya, director de la Oficina de Asuntos Regulatorios y Empresariales del Ministerio de Minas y Energía; Antonio Jiménez, director Ejecutivo de la CREG; María Jimena Padilla Berrío, líder de mejora regulatoria del Departamento Nacional de Planeación; María Margarita Zuleta, directora de la Escuela de Gobierno Alberto Lleras Camargo de la Universidad de los Andes.

También contará con la participación de los congresistas Daniel Carvalho, Katherine Miranda, Pedro Flórez, Óscar Villamizar y Jénnifer Pedraza, quienes abordarán los principales desafíos legislativos del sector energético en la recta final de Gobierno.

El foro también reunirá expertos internacionales, como Anne Sophie Corbeau, investigadora global del Centro de Políticas Energéticas Globales de Columbia; Olivia Andrea Mendoza Enríquez, investigadora del Centro de Investigación y Docencia Económicas, CIDE–México; Marzia Sesini, líder del equipo de investigación – Moléculas y materiales de la Escuela de Regulación de Florencia; Íñigo del Guayo, catedrático de la Universidad de Almería y vicepresidente de la Asociación Española de Derecho de la Energía (AEDEN); Volker Röben, decano de la Escuela de Leyes de la Universidad de Durham, Reino Unido, y Mauricio Roitman, presidente de Energeia (Energía e Infraestructura S.A.), entre otros.

El Foro Regulatorio Internacional busca consolidarse como un espacio de diálogo técnico y plural, orientado a construir una visión regulatoria moderna y coherente con los desafíos de la transición energética, la seguridad del suministro y la competitividad de la industria.

Propuestas del CREE para evitar el colapso energético

La crisis energética fue uno de los temas que abordaron seis centros de pensamiento para proponer salidas al país de cara al próximo cuatrienio: 2026-2030, con motivo de la Asamblea General de ANIF el pasado 6 de noviembre. El CREE fue el encargado de la energía.  

“El próximo presidente de Colombia no va a poder gobernar si no empieza a resolver los temas de energía de manera decidida”. Con esa frase, el director del Centro Regional de Estudios de Energía (CREE), Tomás González, abrió su intervención en la Asamblea de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF). Su mensaje fue claro: la energía no es un asunto técnico o de especialistas, sino el pulso que mantiene vivo el sistema económico y social del país.

“La energía es la sangre del sistema económico”, insistió González ante empresarios y banqueros. Sin energía no hay crecimiento, ni empleo, ni ingresos fiscales que sostengan el gasto social. Solo en los años 2022 y 2023 —recordó—, el sector de petróleo, gas y carbón aportó alrededor de 3,5 puntos del PIB en impuestos, dividendos y regalías: casi la mitad del déficit fiscal. “Por eso necesitamos que la energía sea fuerte, dinámica y organizada”, subrayó.

Una crisis que avanza en silencio

El panorama que trazó González dista mucho de ser alentador. Según el director del CREE, Colombia está entrando en una crisis energética silenciosa, producto de una insuficiente oferta frente a una demanda que no deja de crecer. “Nos estamos comiendo las reservas del sistema eléctrico”, advirtió. Si el país enfrenta condiciones de hidrología crítica, en 2028 podría no estar garantizado el abastecimiento de energía, según proyecciones de XM, el operador del mercado.

Por el lado de la generación, los proyectos avanzan a paso lento: apenas se construye una cuarta parte de la capacidad que debería entrar al sistema; y en transmisión, los retrasos promedio rondan los cuatro años y medio.

A este déficit físico se suma un problema financiero que amenaza con desbordarse: una deuda acumulada de unos 6 billones de pesos en el sector eléctrico, entre subsidios pendientes, alivios de pandemia sin pagar y obligaciones de entidades públicas. “Eso equivale a dos años de ingresos de los comercializadores. Tenemos una bomba de tiempo financiera que no hemos desactivado”, alertó.

Y la situación del gas natural no es mejor. “Nos dormimos en los laureles”, admitió González. Las reservas nacionales se agotaron sin que se repusieran a tiempo, y para 2026, la oferta local solo cubrirá el 70% de la demanda esencial, es decir, la de hogares, pequeños comercios e industrias.

Riesgos que frenan la inversión

Para el exministro de Minas y Energía, las causas de esta parálisis energética se dividen en dos grandes frentes: los riesgos de entorno y los riesgos regulatorios.

El primero tiene que ver con los cuellos de botella que enfrentan los proyectos energéticos en Colombia: conflictos con comunidades, demoras en licencias, trámites ambientales interminables y una falta de acompañamiento institucional. “En los proyectos solares, solo el 25% del tiempo se dedica a la construcción; el resto se va en permisos, estudios y temas de tierras”, explicó.

El segundo frente, quizás más grave, es el deterioro de las señales regulatorias. González criticó la falta de independencia en la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), que lleva años sin una composición completa y estable. “No es una CREG independiente; muchos de sus comisionados han sido subordinados del Gobierno”, afirmó.

Esa inestabilidad, sumada a intervenciones directas del gobierno nacional, como los techos de precios en la bolsa de energía, ha erosionado la confianza de los inversionistas. “Si las señales son incorrectas y el acompañamiento deficiente, la inversión no llega, y los proyectos se atrasan. Eso es exactamente lo que estamos viendo hoy”.

Tres pasos para corregir el rumbo

Pese al diagnóstico sombrío, González presentó tres medidas concretas para evitar un colapso energético y recuperar la confianza de los inversionistas.

  1. Reconstruir las instituciones técnicas.
    “En los primeros diez días del nuevo gobierno hay que nombrar una CREG completa, técnica e independiente”, planteó. El objetivo: devolver la credibilidad al regulador y garantizar decisiones basadas en criterios técnicos, no políticos.
  2. Reactivar los “Pines” para destrabar proyectos.
    González propuso recuperar el modelo de los Proyectos de Interés Nacional Estratégico (Pines), que en el pasado permitió hacer seguimiento de alto nivel a las obras más importantes en energía e infraestructura. “Era un espacio con metas claras, compromisos y gerencia; eso tenemos que retomarlo”, dijo.
  3. Resolver la crisis financiera dentro del sector.
    Según el CREE, eliminar el subsidio al diésel sería suficiente para cubrir las deudas acumuladas del sistema eléctrico. “Subir el precio del diésel liberaría unos 8 billones de pesos anuales, según cálculos del propio Gobierno. Con eso se puede pagar la deuda, financiar inversiones en acceso y apoyar a los transportadores más afectados”, explicó González.

Energía para gobernar

Las cifras y advertencias del CREE son una llamada de atención para el país y, sobre todo, para quienes aspiran a gobernarlo. González fue enfático en que ningún presidente podrá ejecutar su plan de desarrollo si no resuelve antes la crisis energética.

La magnitud de la tarea es enorme: entre generación y transmisión, Colombia necesitará inversiones cercanas a 70 mil millones de dólares de aquí a 2040. Un esfuerzo imposible sin la participación del sector privado. “Tenemos que ponerle tapete rojo a la inversión”, resumió.

El mensaje del CREE fue un recordatorio de que el tiempo se agota. Resolver los problemas del sector no es solo una cuestión técnica, sino una condición política y económica para la gobernabilidad.

Si las advertencias de González se ignoran, el próximo gobierno podría empezar su mandato con la peor de las herencias: un país sin energía suficiente para sostener su desarrollo.

La Bolsa Mercantil creció en ingresos y utilidades al cierre del tercer trimestre

El ebitda creció 72 % y el retorno sobre el capital llegó a 44 %. El Registro de Facturas y el Mercado de Compras Públicas impulsaron los resultados del trimestre.

La Bolsa Mercantil de Colombia cerró el tercer trimestre de 2025 con un crecimiento de 36 % en los ingresos operacionales frente al mismo periodo de 2024, al pasar de $68.392 millones a $93.241 millones, mientras que la utilidad neta aumentó 70 %, de $17.617 millones a $29.881 millones.

El ebitda ascendió a $50.991 millones, con un incremento interanual de 72 %. El margen neto se ubicó en 32 % y el retorno sobre el capital (ROE) en 44 %, frente al 29 % de 2024. Los gastos operacionales crecieron 11 %, llegando a $45.698 millones.

“El resultado del tercer trimestre ratifica que nuestra estrategia genera valor a los accionistas y apoya el desarrollo empresarial.  Refleja la confianza del mercado en nuestros productos que conectan oportunidades y movilizan recursos donde más se necesitan”, afirmó María Inés Agudelo Valencia, presidente de la Bolsa Mercantil.

Este resultado estuvo asociado con el comportamiento de los principales mercados y un dinamismo creciente de los productos de financiación no bancaria. El Registro de Facturas generó ingresos por $57.947 millones, un 37 % superior frente a 2024.

El Mercado de Compras Públicas, que permite a las entidades públicas adquirir bienes y servicios bajo la modalidad de selección abreviada por bolsa de productos, registró ingresos por $22.083 millones, un crecimiento del 59 %, con un volumen negociado de $2,47 billones, 81 % superior frente a 2024.

Financiación no bancaria

El volumen transado en Atra-e, el único mercado bursátil de facturas electrónicas del país, creado en 2024, creció quince veces, pasando de $4.044 millones a $59.274 millones.

“A través de Atra-e, se ha movilizado liquidez a proveedores que acceden a una fuente de financiación que comienza a generar interés como alternativa para financiar capital de trabajo”, explicó Agudelo. 

Las Órdenes Irrevocables de Giro y el SIMM (registro de cesión de derechos económicos) sumaron ingresos por $2.663 millones, 89 % superiores frente a 2024. El valor registrado pasó de $305.388 millones a $484.449 millones.

Estos productos ampliaron las oportunidades de financiación no bancaria para proveedores y contratistas, bajo los estándares que da ser una operación bursátil y trazabilidad de pagos entre sector público, privado e inversionistas. 

En materia de mercados energéticos, la CREG renovó la designación de la Bolsa Mercantil como Gestor del Mercado de Gas Natural, garantizando la continuidad de esta función dentro del marco regulatorio vigente.

La Bolsa ejerce este rol desde hace más de una década, recopilando, centralizando y publicando la información operativa del sector para optimizar el uso de la infraestructura y brindar mayor visibilidad al mercado.  

“El desempeño de la Bolsa en 2025 reafirma su posición como la única bolsa de productos y servicios del país, con un modelo de crecimiento sólido y sostenible. La diversificación ha fortalecido su estabilidad y la confianza del mercado”, concluyó María Inés Agudelo Valencia durante la presentación de resultados. 

ACGGP: Colombia requiere una política de Estado en materia minero energética

Colombia necesita entender su potencial minero energético, conocer el subsuelo, y plantearse cómo en el largo plazo va a aprovechar esos recursos y hacer que sean fuente de bienestar para todos los colombianos.

Siempre se ha dicho que Colombia es un país privilegiado, tanto por su ubicación geoestratégica como por sus recursos naturales. Infortunadamente, el desconocimiento y el desaprovechamiento de esas ventajas también ha sido una constante histórica.

Las decisiones en materia minero energética tomadas desde la desinformación, la política y la ideología han llevado a que el subsuelo del país esté poco explorado, con lo cual los recursos de que dispone no han sido fuente de riqueza y desarrollo.

Por el contrario, en los últimos años, el mundo se ha embarcado en la transición energética y en una carrera por obtener tierras raras y minerales estratégicos, fundamentales en la actual revolución tecnológica.

“Estamos en un momento histórico, en el que las decisiones que tomemos van a ser fundamentales para nuestro bienestar, así que lo mejor es que tengamos la mejor información posible para tomar las mejores decisiones, y en eso nosotros jugamos un papel y ofrecemos todo nuestro concurso”, dice Jaime Checa, presidente de la Junta Directiva de la Asociación Colombiana de Geólogos y Geocientíficos de la Energía (ACGGP).

Checa agrega que Colombia tiene una condición muy especial que no la tienen muchos países. Tiene hidrocarburos, y por su historia geológica de tener la cordillera de Los Andes, también existe un potencial para minerales de todo tipo.

Además, en términos de energía, tiene posibilidades geotérmicas, en agua y en recursos renovables, como viento y sol, así que es un país que tiene una riqueza enorme en términos de posibilidades de generación de energía. El tema ha cobrado una importancia estratégica hoy en día, porque el paso a fuentes de energía más limpias demandan una gran cantidad de minerales.

“Creo que Colombia necesita entender su potencial, de conocer el subsuelo, y de plantearse cómo en el largo plazo va a aprovechar esos recursos y hacer que sean fuente de bienestar para todos los colombianos.

“El país que tenga hoy en día la seguridad de acceder a ciertos minerales, por ejemplo, aquellos con los que se fabrican los chips, aquellos que permiten que funcionen los grandes complejos de inteligencia artificial, aquellos que permiten que funcionen los aparatos de comunicaciones como los celulares, pues tiene un poder inmenso”, agrega Checa.

Para el dirigente gremial, Colombia tiene ese tipo de minerales, que suelen estar en áreas relativamente remotas, por lo que el país tiene el reto de llevar la institucionalidad a esos lugares y hacer explotaciones ordenadas y bajo las normas.

En ese sentido, señala que el trazado de políticas minero energéticas es un tema de largo aliento. “Uno necesita tomar decisiones y armar planes de largo plazo que sean robustos, que sean compartidos, pero sobre todo que sean basadas en la técnica, en el conocimiento científico, y creo que ha faltado eso, y no sólo en Colombia, sino en el mundo, donde se han tomado decisiones un poco con el sentimiento o con la pasión o con la ideología, en vez de tomar las decisiones con base en criterios técnicos”.

Al respecto señala como el mundo se propuso hacer una transición energética relativamente rápida, pensando que en 20 años iba a dejar de necesitar los combustibles fósiles, que no necesitaba explorar, y hoy en día se dio cuenta que no era así.

Por ejemplo, Europa tuvo que echar para atrás y se está viendo cómo las grandes empresas petroleras están volviendo a la exploración, porque faltó aterrizaje a las ideas de la transición.

“Hoy en día lo que ve el mundo, y lo que debería estar viendo Colombia, es que la transición debe ocurrir, sí, pero con una gradualidad razonable, ese tema nos lleva a que los fósiles tengan un papel todavía muy preponderante y sea apalancador de la transición.

“Así que, yo creo que el país necesita retomar esa discusión, necesita repensar lo que se ha estado haciendo en estos últimos años y volver a construir un plan de largo plazo en el que todos creamos y que pueda, sobre todo, sobrevivir a los gobiernos. Este no es un tema de un gobierno, sino es un tema de Estado, de país, a dónde queremos llegar y que cada gobierno cumpla su parte”, dice Jaime Checa.

Finalmente, señala que en eventos como la próxima Cumbre de Petróleo, Gas y Energía, que se realizará en Cartagena del 19 al 21 de noviembre, se convoca a toda la industria y a todos los actores para construir ese plan, “basados en cosas concretas, ver lo que está pasando en el mundo, aprender de las experiencias y tratar de construir un futuro conjunto por el que todos podamos empujar”.

Enel conectó el servicio eléctrico a más de 560 familias en Ciudad Bolívar

Durante la jornada de energización, que involucró a más de 34 cuadrillas y 100 trabajadores en terreno, Enel invirtió más de $1.350 millones de los cerca de $9.000 que ha destinado para la conexión de 2.000 usuarios en la ciudad en 2025.

Enel Colombia habilitó la conexión provisional de más de 560 familias en los barrios Verbenal y El Triunfo, en Ciudad Bolívar, como parte de su iniciativa ‘Energía segura para todos’.

Estas comunidades, identificadas en coordinación con la Alcaldía Local y la Secretaría del Hábitat de Bogotá, no contaban con acceso regular al servicio eléctrico y presentaban condiciones de riesgo, ya sea por infraestructura que no cumplía con los estándares técnicos establecidos o por ubicarse en zonas desconectadas.

Con esta estrategia se busca mitigar los peligros asociados a las conexiones ilegales y prevenir accidentes, pérdidas humanas y otros eventos derivados de instalaciones no seguras.

La Compañía destinó más de $1.350 millones, desplegó 34 cuadrillas —incluyendo grúas y móviles de inspección— y movilizó a más de 100 personas en terreno para avanzar en la normalización del servicio eléctrico.

Además, durante varias semanas, dispuso un equipo de atención móvil para responder a las solicitudes de los nuevos clientes y de la comunidad, y ejecutó labores de instalación de postes, tendido de red y equipos de medida. Posterior a la energización, se realizarán seguimientos para garantizar la atención de requerimientos asociados al inicio del proceso de facturación.

Como resultado de estas acciones, en 2025 se han normalizado más de 1.000 usuarios para su conexión formal al servicio de energía eléctrica, y se espera cerrar el año con 2.000 conexiones completadas, mediante una inversión superior a los $9.100 millones.

Gracias a esta iniciativa, en los últimos 12 años se ha logrado beneficiar a aproximadamente 14 mil clientes en más de 200 zonas vulnerables de Bogotá y Cundinamarca, lo que se traduce en la mitigación de riesgos eléctricos y mejoras en la calidad de vida vinculada al servicio de energía.

Las competencias que necesitan los partners IT para sobresalir en el mercado

La irrupción de la inteligencia artificial, la necesidad de mayor eficiencia energética y el compromiso con la sostenibilidad están a la orden del día. Hoy, los socios que combinan conocimiento técnico, visión consultiva y certificaciones especializadas se posicionan como piezas clave para acelerar la transición hacia infraestructuras digitales más resilientes, eficientes y sostenibles en América Latina.

En un entorno empresarial definido por la inteligencia artificial, la automatización y la sostenibilidad, los partners tecnológicos se enfrentan a una transformación profunda. Ya no basta con ofrecer soluciones; hoy, la clave está en desarrollar nuevas competencias que les permitan anticiparse al cambio, integrar tecnologías emergentes y convertirse en verdaderos asesores estratégicos para sus clientes.

La rápida adopción de IA, la transición energética y la digitalización industrial están reconfigurando el mercado latinoamericano. Según IDC, más del 60%de las empresas en la región acelerarán la automatización de sus operaciones para 2026, y más del 45% busca partners que integren soluciones basadas en IA y eficiencia energética.

Pero el reto no es solo técnico, también es cultural: adaptarse a un modelo de negocio más consultivo, sostenible y centrado en el cliente.

De distribuidores a aliados estratégicos

El canal ha dejado de ser un simple intermediario entre fabricante y cliente para convertirse en un socio estratégico que impulsa la transformación digital. Hoy, los partners tienen la responsabilidad de entender a fondo los retos de negocio de sus clientes y acompañarlos en la integración de soluciones que conecten la infraestructura física, el software y los servicios de gestión.

El modelo tradicional de distribución ya no es suficiente. Las empresas buscan aliados que no solo vendan tecnología, sino que diseñen estrategias de eficiencia energética, automatización y sostenibilidad adaptadas a cada entorno.

“El éxito de los partners ya no se mide solo en ventas, sino en su capacidad para generar impacto sostenible. Quienes comprendan las necesidades del cliente, integren la tecnología de manera inteligente y apuesten por la formación continua, serán los líderes del nuevo ecosistema digital”, afirma Natalia Mora, IT Channel Manager SAM de Secure Power – Schneider Electric.

De acuerdo con IDC, el 80% de los partners a nivel global ya ha invertido en fortalecer sus credenciales de sostenibilidad, respondiendo a la creciente demanda de los clientes por prácticas responsables y medibles.

Además, más del 55% de las empresas europeas integran criterios de sostenibilidad (KPIs) en sus procesos de selección de partners, lo que demuestra que la sostenibilidad se ha convertido en un diferenciador competitivo y un requisito para crecer en mercados maduros.

En este sentido, los partners que más destacan son aquellos capaces de ofrecer asesoría consultiva, identificar oportunidades de ahorro energético y apoyar a sus clientes en la reducción de emisiones. Además, las alianzas más exitosas se construyen sobre esquemas de colaboración estrecha con los fabricantes, donde el intercambio de datos, la coinnovación y la especialización sectorial son claves para generar valor a largo plazo.

Competencias técnicas y digitales para una nueva era

En un entorno dominado por la inteligencia artificial, el edge computing y la automatización, y las competencias técnicas se han convertido en el principal motor del crecimiento del canal. La formación continua en ciberseguridad, gestión energética y eficiencia operativa permite a los partners adaptarse a entornos híbridos y sostenibles, al tiempo que responden a la demanda de soluciones integradas para infraestructuras digitales críticas.

En Latinoamérica, Schneider Electric aporta mediante su programa global EcoXpert, una red exclusiva de partners certificados que integran la electrificación, la automatización y la digitalización para ofrecer soluciones sostenibles de alto impacto.

A través de este programa, los aliados acceden a formación técnica continua, certificaciones especializadas por segmento —como Power Continuity, Critical Infrastructure, Precision Cooling y DCIM—, y herramientas digitales que potencian su crecimiento comercial y su rol como consultores de sostenibilidad.

En la región SAM, el programa se ha convertido en un motor de profesionalización del canal, generando sinergias entre distribuidores, integradores y especialistas en servicios, y consolidando una comunidad de partners preparados para los retos del mercado digital.

El valor de la sostenibilidad y la eficiencia energética

El reporte de IDC Worldwide Sustainability/ESG 2024 Predictions menciona que para 2026, el 60% de las grandes organizaciones exigirán una estrategia de neutralidad de carbono como parte de sus procesos de compra. Esto significa que la sostenibilidad dejó de ser un compromiso reputacional para convertirse en un motor de competitividad y rentabilidad.

No se trata solo de ofrecer soluciones de bajo consumo, sino de asesorar estratégicamente sobre la gestión de la energía, la descarbonización y la integración de tecnologías digitales que permitan medir, optimizar y reportar resultados.

En este contexto, las alianzas con fabricantes que cuentan con un portafolio integral de eficiencia energética, software de gestión y soluciones IoT, como los que promueve el ecosistema de Schneider Electric, permiten a los partners posicionarse como consultores de sostenibilidad, capaces de ayudar a las organizaciones a reducir costos operativos y su huella ambiental al mismo tiempo.

Los próximos años marcarán la diferencia entre quienes se limitan a vender tecnología y quienes impulsan soluciones que transforman industrias completas.

Con el programa EcoXpert y la incorporación de nuevas certificaciones enfocadas en infraestructuras críticas, IA aplicada a la gestión energética y soluciones de edge computing, Schneider Electric eleva el estándar de especialización del canal en la región.

Enel Colombia acelera la transición energética con 400 MW solares y nuevas subestaciones

Con 400 MW solares en construcción, subestaciones estratégicas en marcha y una expansión sostenida de su base de clientes, Enel Colombia refuerza su papel como actor clave de la transición energética en el país.

Enel Colombia continúa su trabajo en la transición energética del país, con inversiones que fortalecen la infraestructura eléctrica y amplían la generación con fuentes renovables.

Durante los primeros nueve meses de 2025, la compañía destinó más de 1,9 billones de pesos a proyectos que buscan mejorar la calidad y confiabilidad del servicio, impulsar la movilidad eléctrica y contribuir al desarrollo sostenible de las regiones donde opera.

El impulso inversor se refleja en los resultados financieros: entre enero y septiembre, Enel Colombia registró un EBITDA consolidado de 5,7 billones de pesos y una utilidad neta de 2,56 billones, respaldadas por un modelo de negocio que combina crecimiento y sostenibilidad.

Avances en energía solar y modernización hidroeléctrica

Uno de los hitos del trimestre fue la entrada en fase de pruebas del Parque Solar Guayepo III, que recientemente inyectó su primer kilovatio al Sistema Interconectado Nacional. Con un avance del 76% y una inversión superior a 920.000 millones de pesos, este complejo de 180 MWac reúne más de 450.000 paneles solares y ha generado 1.650 empleos durante su construcción.

En paralelo, avanza el Parque Solar Atlántico, también de 180 MWac, que ya alcanza un 68% de ejecución y una inversión estimada de 832.000 millones de pesos. En conjunto, ambos proyectos suman 360 MWac de capacidad solar y refuerzan la apuesta de Enel por diversificar la matriz energética colombiana.

Gracias a estos desarrollos, Enel Colombia se mantiene como el principal generador de energía solar del país, con una producción acumulada de 1,1 TWh entre enero y septiembre, equivalente al 35% de la generación solar nacional.

Además de su expansión en renovables, la compañía avanza en la modernización de las hidroeléctricas Paraíso y La Guaca, con una inversión cercana a 40.000 millones de pesos destinada a reforzar la confiabilidad del suministro eléctrico de Bogotá y el oriente del país. Estas centrales, con una capacidad conjunta de 600 MW, aportan cerca del 3% de la demanda nacional.

Durante el periodo también se concretó la venta del proyecto eólico Windpeshi a Ecopetrol, tras el cumplimiento de las condiciones contractuales, mediante el traspaso del 100% de la sociedad Wind Autogeneración S.A.S.

Al cierre de septiembre, Enel Colombia ocupó la segunda posición entre los generadores de energía del país, con una participación del 19,3% en capacidad instalada neta y del 20,2% en energía entregada al Sistema Interconectado Nacional. Su generación total en los primeros nueve meses del año ascendió a 12.688 GWh, impulsada por condiciones hidrológicas favorables y el crecimiento de la energía solar.

Infraestructura eléctrica para la movilidad sostenible

En el frente de distribución e infraestructura, Enel Colombia ha realizado inversiones en subestaciones eléctricas que acompañan el desarrollo urbano y la movilidad sostenible.

En el tercer trimestre de 2025, la compañía inauguró la Subestación Tren de Occidente, en Facatativá, con una inversión cercana a 75.000 millones de pesos. Esta infraestructura será el primer punto de conexión del RegioTram de Occidente, el sistema de transporte masivo 100% eléctrico que movilizará a unos 130.000 pasajeros diarios y beneficiará a más de 226.000 habitantes de la Sabana Occidente. Diseñada con tecnología digital y automatización avanzada, la subestación garantiza energía confiable y segura para la movilidad eléctrica y el desarrollo regional.

A la par, Enel avanza en la finalización de dos proyectos estratégicos para Bogotá: la Subestación Porvenir, cuya entrada en operación está prevista para noviembre, y la Subestación Montevideo, que concluirá en diciembre. Ambas serán fundamentales para la Primera Línea del Metro de Bogotá y el propio RegioTram, además de mejorar la calidad del servicio en localidades como Bosa, Puente Aranda y Teusaquillo.

También continúa la construcción de la Subestación Bochica, en Gachancipá, dentro del plan Bogotá Región 2030. Su puesta en marcha, prevista para finales de 2025, atenderá el crecimiento industrial de la zona y reforzará la confiabilidad del suministro eléctrico en el norte de Cundinamarca.

Además, en coordinación con el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), la empresa adelanta obras eléctricas preventivas para proyectos viales como la Avenida 68 y la Autopista Norte, con el objetivo de garantizar la disponibilidad de redes y minimizar afectaciones durante las obras civiles.

En el ámbito regional, Enel da continuidad a la modernización del sistema eléctrico de Cundinamarca con la construcción de las Líneas de Alta Tensión La Guaca–Colegio 1 y 2, que beneficiarán a más de 73.000 habitantes de los municipios de La Mesa, Tena y El Colegio, mejorando la calidad y continuidad del servicio.

Con estos avances, Enel Colombia superó los cuatro millones de clientes en el país, consolidándose como el principal operador de distribución eléctrica. La compañía también reportó mejoras en los indicadores de calidad del servicio: redujo en 7,9% el SAIDI (duración promedio de interrupciones) y en 13,8% el SAIFI (frecuencia de interrupciones), reflejando una mayor eficiencia operativa y confiabilidad del sistema.

En el ámbito internacional, Enel Green Power Panamá entregó Certificados Internacionales de Energía Renovable (I-REC) a nueve empresas líderes, equivalentes a más de 144.000 MWh, impulsando la trazabilidad de la energía limpia en la región.

La producción de petróleo y gas en Colombia sigue de capa caída

Aunque la inversión extranjera directa (IED) en el sector mostró un crecimiento notable durante el primer semestre del año, la producción de petróleo y gas continúa en terreno negativo, según revela el más reciente Informe de Taladros y Producción de la Cámara Colombiana de Bienes y Servicios de Petróleo, Gas y Energía (Campetrol).

Efectivamente, entre enero y agosto de 2025, la producción promedio de petróleo fiscalizado alcanzó los 747,3 mil barriles por día (KBPD), lo que representa una caída del 4,2% frente al mismo periodo de 2024, equivalente a 33.000 barriles diarios menos.

La cifra consolida una tendencia descendente que se ha mantenido desde finales del año pasado, marcada por factores operativos, ambientales y sociales.

En el caso del gas natural, el retroceso fue aún más pronunciado. La producción fiscalizada se situó en 1.269 millones de pies cúbicos diarios (MPCD), una disminución del 12,4% respecto al año anterior, mientras que la producción comercializada —aquella efectivamente vendida al mercado— fue de 807,9 MPCD, un 17,7% menor que la de 2024.

Este comportamiento se refleja también en el comercio exterior. Durante los primeros ocho meses del año, las exportaciones de petróleo y derivados totalizaron 8.557 millones de dólares FOB, un 16,7% menos que en el mismo periodo del año anterior. El impacto de la menor producción, sumado a la caída en los precios internacionales, ha reducido el flujo de divisas hacia el país.

Más inversión, pero menos ingresos fiscales

A pesar del panorama productivo adverso, la inversión extranjera directa en el sector petrolero mostró señales positivas. Entre enero y junio de 2025, la IED alcanzó 1.514 millones de dólares, un incremento del 15,6% respecto al mismo periodo de 2024.

Según Campetrol, este aumento refleja la confianza de los inversionistas en la estabilidad del sector, especialmente en proyectos de recobro mejorado y optimización de campos maduros.

Sin embargo, los beneficios fiscales no acompañaron esta tendencia. En el primer semestre del año, las regalías por explotación de hidrocarburos sumaron 3,5 billones de pesos, un 14,9% menos que en 2024.

Esta reducción afecta directamente los ingresos de las regiones productoras, que dependen en buena medida de estos recursos para financiar proyectos sociales y de infraestructura.

Comportamiento reciente

En agosto de 2025, la producción diaria de petróleo se ubicó en 750,1 KBPD, una leve alza del 0,5% frente a julio, aunque aún 3,5% por debajo del mismo mes del año anterior. En cuanto al gas, la producción fiscalizada fue de 1.218 MPCD, con un aumento mensual de 1,9%, pero una caída interanual del 15,1%.

El DANE reportó que las exportaciones petroleras de agosto alcanzaron 960 millones de dólares, una reducción del 25,8% frente a 2024 y del 13,3% frente a julio.

El comportamiento se explica, en parte, por la volatilidad de los precios internacionales: la referencia Brent se mantuvo estable en septiembre en 68 dólares por barril, apenas un 0,1% más que en agosto, pero 8,2% por debajo del valor observado un año atrás.

Taladros, con leve recuperación

En materia de actividad operativa, septiembre cerró con 112 taladros activos en el país, de los cuales 31 corresponden a perforación y 81 a reacondicionamiento. Esta cifra representa un incremento del 2,8% interanual, aunque sin variaciones frente a agosto.
El número de taladros de perforación aumentó en dos equipos respecto al mismo mes de 2024, mientras que los de reacondicionamiento sumaron uno más.

Para Campetrol, el dato evidencia una estabilización en la actividad de campo, impulsada por el repunte parcial de inversiones, pero todavía lejos de los niveles de 2019 o 2022.

Retos en las regiones productoras

El informe también advierte sobre alertas sociales y logísticas en zonas petroleras clave. En departamentos como Antioquia (Yondó), Córdoba (Pueblo Nuevo y Sahagún), Meta (Puerto Gaitán) y Santander (Barrancabermeja), se presentaron bloqueos y retenes ciudadanos que exigen certificados de residencia para la contratación de personal y la compra de bienes y servicios locales.
Estas acciones, aunque impulsadas por demandas de empleo regional, han afectado el movimiento de equipos y la normalidad operativa de los campos, generando demoras y sobrecostos en las operaciones.

Sector en transición

En conjunto, los datos confirman que el sector petrolero colombiano enfrenta un año de ajustes. La caída en la producción y en las exportaciones contrasta con el aumento en la inversión extranjera y la relativa estabilidad del número de taladros.

El país sigue dependiendo en gran medida de los ingresos provenientes de los hidrocarburos, pero la disminución de regalías y de divisas exportadoras podría reabrir el debate sobre la necesidad de acelerar la diversificación energética y fortalecer la seguridad jurídica para mantener la confianza inversionista.

El cierre de 2025 será crucial para determinar si la industria logra revertir la tendencia descendente o si el sector entra definitivamente en un nuevo ciclo de menor producción estructural.

Se acerca la VIII Cumbre de Petróleo, Gas y Energía

Colombia enfrenta el reto de garantizar energía suficiente y competitiva, impulsando la inversión en exploración y producción para asegurar el abastecimiento de petróleo, gas y energía.

La VIII Cumbre del Petróleo, Gas y Energía, organizada por ACP, CAMPETROL, ACGGP y ACIEM, reunirá a más de 2.500 participantes nacionales e internacionales, consolidándose como el principal escenario de diálogo sobre seguridad, transición y desarrollo energético del país.

La VIII Cumbre será clave para definir rutas que fortalezcan la matriz energética, con soluciones basadas en ciencia, ingeniería, inversión y reglas estables que aseguren la competitividad, sostenibilidad y bienestar para los colombianos.

El sector en cifras

Entre enero y julio de 2025, la producción promedio de petróleo fiscalizado se ubicó en 746,9 KBPD y, la producción comercializada de gas en 809 MPCD (muy por debajo de lo que se menciona). Asimismo, la actividad de taladros de perforación se redujo un 28,9% (12 equipos menos). Esto se vio reflejado en la pérdida de más de 25.000 empleos entre directos e indirectos.

Estos indicadores reflejan la urgencia de promover la inversión, agilizar los proyectos y recuperar el dinamismo exploratorio para asegurar la sostenibilidad del abastecimiento energético.

Desde la ACGGP, su presidente, Jaime Checa, señaló que la ciencia será determinante en las discusiones: “La geología y el conocimiento técnico no son un lujo, son la base de decisiones responsables”. Colombia necesita seguridad energética, pero también sostenibilidad, y esa ecuación solo puede resolverse con evidencia científica”.

Para la ACIEM, su presidente, Carlos Arturo Cárdenas, el foco estará en la infraestructura: “La ingeniería debe ofrecer soluciones prácticas que permitan modernizar y proteger los sistemas energéticos. La Cumbre será un escenario para hablar de eficiencia, seguridad y competitividad con impacto real en la vida de los colombianos.”

Por su parte, Frank Pearl, presidente de la ACP, señala: “La VIII Cumbre es el lugar para ponernos de acuerdo en lo esencial: garantizar energía para los colombianos hoy y en los próximos años. Eso exige más inversión para sostener la producción, decisiones ágiles para destrabar proyectos y garantizar condiciones adecuadas para la viabilidad de las operaciones. Solo con reglas estables, seguridad y metas de país vamos a asegurar competitividad y desarrollo en una transición responsable”.

“Colombia tiene una valiosa ventana de oportunidad. Los recursos existentes pueden gestionarse de forma eficiente y sostenible para atender las necesidades fiscales, sociales y de transición energética. Las compañías que representamos generan empleo y desarrollo en las regiones, y la innovación será clave para la competitividad y el vínculo entre el sector y el país. Atraer inversión exige seguridad jurídica, eficiencia regulatoria y un entorno competitivo internacional, lo que también ayuda a mantener tarifas razonables para todos los colombianos.”, asegura Nelson Castañeda, presidente ejecutivo de CAMPETROL.

La VIII Cumbre de Petróleo, Gas y Energía se desarrollará del 19 al 21 de noviembre de 2025, en el Centro de Convenciones de Cartagena.

La agenda incluye más de 120 conferencistas, 30 sesiones académicas, cuatro agendas simultáneas y una feria empresarial con más de 120 stands, además de ruedas de negocios que permitirán articular alianzas estratégicas entre empresas, inversionistas y comunidades. Los interesados pueden visitar la página oficial www.cumbrepetroleoygas.com.

Taladro Escuela: un referente mundial en la industria de oil & gas

El Taladro Escuela del SENA es el único al servicio público que existe en América y es un referente mundial en la formación de personal para la industria petrolera.

De las múltiples actividades que encierra la industria de los hidrocarburos, la perforación de pozos es la más crítica, pues allí es donde se juegan todos los recursos, es la hora de la verdad del sector.

En la operación de perforación —que puede tardar entre algunas semanas y varios meses, de acuerdo con la profundidad y los retos de la formación geológica—, confluyen años de estudios y millonarias inversiones. Es el momento de mayor tensión en las compañías, pues de los resultados obtenidos se sabe si el proyecto es viable técnica y económicamente.

Esa actividad requiere de decenas de personas involucradas, desde ingenieros hasta operarios y personal de servicios, para que en un trabajo coordinado lleven a superficie el recurso anhelado: gas y petróleo.

Por eso es que se requiere de personal altamente capacitado para esas labores que involucran, entre otras, el manejo del taladro, la elaboración de lodos de perforación, y el manejo de brocas y tuberías en la mesa de trabajo del taladro, además de labores que cubren áreas de salud y seguridad en el trabajo y manejo ambiental.

Pensando en ofrecer esa formación fue que en 2014 la industria petrolera de Colombia adoptó la iniciativa de crear un taladro escuela. Finalmente, Ecopetrol destinó 5,7 millones de dólares para la compra del taladro, que fue ubicado en un terreno de 3,8 hectáreas en el Centro Agroindustrial de la seccional Meta del SENA, cerca a Villavicencio.

El Taladro Escuela comenzó a operar desde 2017, donde se simulan procesos reales de la operación de la industria de hidrocarburos, y hasta el momento ha formado más de siete mil técnicos y operarios.

El taladro es de quinta generación, funciona con un motor eléctrico de 400 caballos, que reduce el nivel de ruido, y tiene capacidad de perforar hasta una profundidad de 2.000 pies.

Sus servicios de aprendizaje están abiertos a todas las empresas de la industria, con lo cual se ahorran tiempo y logística en la preparación de personal en sus propios campos.

Por eso, el Taladro Escuela no solo se ha convertido en el único taladro público de América, sino en un referente en el resto del mundo. Por ejemplo, empresas como la multinacional Halliburton trae sus operarios de todos los rincones del planeta para formarse en este centro de capacitación especializada.

Geotermia, el nuevo reto del SENA

En las mismas instalaciones del Taladro Escuela y gracias al conocimiento adquirido, el SENA adelanta un proyecto de investigación para utilizar la hidrotermia en proyectos de climatización.

El proyecto denominado ‘Geotermia de baja entalpía, recursos renovables disponibles para todos’, se dirige a aprovechar las aguas calientes subterráneas para dirigirlas a una bomba de calor y generar frío o calor en superficie, según las necesidades, y climatizar ambientes como edificaciones o invernaderos.

Este proyecto es pionero en Colombia. Fue formulado en 2023 por el ingeniero Jorge Daniel Zipa Rodríguez, quien en sus inicios también fue el coordinador académico del Taladro Escuela.

“En 2024 se hizo todo el proceso de contratación y este año cuando llegaron los equipos empezamos con la perforación. El proceso consiste en establecer puntos de perforación para hacer circular un fluido y que ese fluido llegue a una bomba de calor”, señala el ingeniero Jorge Jaramillo, supervisor del proyecto.

Además, agrega que en Estados Unidos se ha avanzado mucho en esta tecnología y los pozos petroleros que han sido abandonados los están utilizando para producción hidrotérmica.

Una vez terminado el proyecto de Villavicencio, el taladro de perforación se trasladará a las instalaciones del SENA de Cedeagro en Duitama y luego a Barrancabermeja, para hacer pilotos similares, en el primero para generar calefacción y en el segundo frío.

Finalmente, Jaramillo señala que Colombia tiene un potencial en geotermia por encontrarse en el Cinturón de Fuego del Pacífico, que genera gran actividad volcánica.

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