Durante el Quinto Summit Internacional de GLP, que realizó el 4 y 5 de junio pasado en Cali la Asociación Gremial Colombiana de Comercializadores de Gas (AGREMGAS), la GUÍA DEL GAS habló con Juan Manuel Morales, gerente General de Empresas Gasco Colombia
En este momento, ¿qué cantidad de GLP está provee Ecopetrol y cuánto importa el país?
En este momento la importación de GLP ha aumentado considerablemente y en la balanza Ecopetrol atiende más o menos el 40% de los requerimientos del país y un 10% lo están atendiendo pequeños productores colombianos, lo que suma más o menos el 50% y el restante 50% lo importamos.
¿Qué tanto se están pasando los industriales y otros sectores del gas natural al GLP?
Es una tarea que se viene trabajando como sector desde bastante tiempo y lo que hemos buscado es ofrecerle una alternativa a la industria en virtud del problema de abastecimiento de gas natural.
Las industrias dependen sustancialmente de la zona donde estén ubicadas. Una cosa son los industriales en la costa Caribe y otra que se encuentran en el interior, entendiéndose como Medellín, Bogotá, el Eje Cafetero y el Valle del Cauca.
Entonces, en la zona norte colombiana la conversación del gas natural es distinta, porque los costos de transporte y el acceso a la molécula tiende a ser más fácil en este momento. El GLP compite, pero es más difícil de atender a esos clientes.
De ahí para adentro empezamos a tener más competitividad, lo cual ha permitido que en Antioquia se esté haciendo sustitución, y en las zonas de Cundinamarca, Llanos y Boyacá, y obviamente al sur también empieza a tener más competencia.
En conclusión, sí hay mucho industrial que ha venido migrando, pero más que migrando yo lo que veo es que se le ha ayudado a complementar los problemas que han tenido y creo que parte de la tarea que como sector ha hecho el GLP es ofrecerse una opción que permite tener flexibilidad.
Eso significa que en la medida en que uno pueda complementar al gas natural pues funciona muy bien y si puede en un momento reemplazarlo pues lo reemplazará, pero es una alternativa, porque lo más importante es que la industria siga operando.
En términos de precios, ¿cómo está el GLP frente al gas natural?
El tema de precios es lo que todo el mundo quiere saber y la respuesta es depende. ¿Y por qué depende? Porque la logística marca mucho la diferencia.
Lo que pasa es que frente al gas natural importado, que ha venido incrementándose sustancialmente y ha tenido una escasez, el GLP ha podido competir. Eso significa que, dependiendo de la zona del país, el GLP puede presentarles ahorros a los industriales, que pueden ser de 2, 3 dólares por millón de BTU en ciertos momentos.
Aquí lo que uno busca son condiciones de precio, porque las distancias son diferentes y el acceso a la molécula es diferente. Entonces, no es un número absoluto, simplemente es cómo se logra, pues hay volatilidades en los diferentes mercados, que tenemos que trabajar en el tiempo.
Finalmente, ustedes están construyendo una planta de importación en Puerto Bahía, ¿qué nos puede contar del proyecto?
Lo primero es que, como visión de mercado, lo que particularmente el país requiere es fortalecer la infraestructura para tener una molécula más competitiva. Entrar a jugar en las economías de escala de nivel mundial.
Uno de los grandes retos en el mercado colombiano en general es que es pequeño, y al ser pequeño traer los volúmenes que se requieren hace que sean más caros que lo que ocurre en mercados un poco más grandes.
Entonces, la filosofía del desarrollo de Puerto Bahía parte de cuál es ese tamaño de tanque o de parcela que permita tener mejores economías de escala. Y eso depende de la cantidad de barcos que hay en el mundo y de la capacidad de esos barcos de poder entrar a puertos colombianos.
En los análisis que hemos hecho identificamos que el mejor tanque debería estar entre las 20.000 y las 30.000 toneladas. Eso suena a un espacio muy grande en este momento, en virtud de lo que se ve en la demanda, pero lo que estamos definiendo es que el tanque sea posiblemente 30.000 toneladas, con el propósito de traer una parcela mucho más grande y tener un mejor costo en los fletes.
El proyecto ya avanzó en todas sus ingenierías y en este momento está en el proceso de asignación del EPCista para que inicie la construcción.
En ese orden de ideas, lo que esperamos es que el tanque inicie construcción prontamente y en la fase de obra y construcción se puede tardar entre 12 a 18 meses, para que esté listo a comienzos de 2028.
Lo estamos haciendo en asocio con Frontera Energy, y la idea es que sea un proyecto de infraestructura para el país, donde las diferentes empresas puedan acceder a una capacidad de importación y almacenamiento para traer el producto que necesita la demanda nacional.