El mundo se mueve hacia el GNL: ¿Cómo juega Colombia?

En la Segunda Convención de Exploración Energética, la Guía del Gas habló sobre la actualidad del gas natural en el mundo con el geólogo colombiano Luis Carlos Carvajal, doctor en Geología del Petróleo de la Universidad de Houston y quien ha trabajado en varias compañías extranjeras.

Doctor Carvajal, ¿cómo está el sector del gas natural licuado (GNL) a nivel mundial?

El sector del GNL es un sector que muchas compañías, y más que las compañías, varios países están mirando como una opción nueva de energía, porque tiene bajo contenido de contaminantes, de CO2, y además es una energía que se puede transportar fácilmente.

Las grandes compañías están moviendo grandes capitales para invertir en proyectos de GNL, para mantener la seguridad energética de cada país en el largo plazo.

¿Cómo está viendo a futuro el mercado del GNL y cuáles son los nuevos países frontera, dónde se está explorando?

Luego de la pandemia de la COVID-19, algunos países vieron la necesidad de moverse hacia una nueva fuente de energía, lo que se ha llamado energía de transición. Así, muchas empresas empezaron a salirse de la actividad pura del petróleo y buscar más oportunidades en gas, puede ser biogénico o termogénico.

Desde ese momento, las empresas de petróleo empezaron a volverse más concentradas en buscar gas y empezaron a explorar en diferentes partes del mundo.

Una de las grandes áreas para gas es la parte oriental de África, donde están Tanzania y Madagascar, una zona que tiene una gran capacidad de acumulaciones de gas, pero estos sitios están lejos de los principales mercados, como son Asia y Europa, por lo que las empresas se han volcado a explorar más cerca de esos mercados. Esa es hoy la prioridad número uno.

¿Mercados como cuáles?

Recientemente fui asignado a trabajar en un equipo en Egipto, aplicando esta filosofía de buscar acumulaciones de gas cerca de mercados, también porque Egipto requiere una gran cantidad de gas para su estabilidad energética.

Y cómo está Colombia

Dentro de ese panorama, ¿cómo está Colombia, qué oportunidades tiene el país?

Colombia es casi como el ejemplo de Madagascar o de Tanzania, donde se han hecho campañas, se ha demostrado que hay grandes acumulaciones de gas en el offshore y eventualmente de petróleo, pero hemos sido frenados por diferentes regulaciones, diferentes aspectos más allá de lo técnico, más allá de la realidad geológica.

Hay proyectos exploratorios que han encontrado grandes acumulaciones de gas en el Caribe colombiano, pero no han tenido la opción de tener la viabilidad económica, porque hay muchos aspectos que tienen que considerarse, y unos de esos aspectos son la parte impositiva y el cierre financiera.

En Colombia existe la geología, pero necesitamos trabajar más en la parte comercial y en las partes no técnicas, las de regulación y de impuestos. Falta un atractivo fiscal para atraer a las grandes empresas.

En pocas palabras, lo que estamos haciendo es aplicar muchas veces regulaciones del onshore, que es tierra adentro, de campos maduros que han estado produciéndo por 50 o 60 años, y aplicando las mismas regulaciones a campos que ni siquiera se han probado que sean técnicamente viables. Y si hacemos eso automáticamente ponemos una barrera.

Las compañías quieren poner un capital a un riesgo altísimo, pero

al comienzo hay que flexibilizar los términos. Y hoy en día no existen esos términos y por esa razón muchas compañías han salido del país, porque no han encontrado el punto para decir que el proyecto va a generar valor.

Tenemos que trabajar como colombianos, como industria del petróleo, para mostrarle a la gente, especialmente al nuevo gobierno, que tenemos que flexibilizar los términos fiscales.

Tenemos que abrir las puertas a la inversión con un mercado regulado, con una exploración regulada y con las últimas técnicas de exploración que son seguras.

Tenemos que invitar a todas las compañías y volver a traer la inversión al país, porque no podemos dejar nuestros recursos enterrados, pues las implicaciones son grandísimas.

El potencial de los no convencionales

¿Qué opina usted sobre la tecnología del fracking en Colombia?

La tecnología ha sido probada en diferentes partes del mundo, Argentina, Estados Unidos, pero como toda tecnología tiene sus riesgos, tiene ciertos requerimientos técnicos mínimos que no han sido probados en Colombia completamente.

¿Por qué no han sido probados? Porque hay regulaciones políticas, comerciales, que no han dejado ni siquiera probar esas cosas. No sabemos siquiera lo que tenemos en el subsuelo y ya estamos diciendo que es malo.

Entonces, por la parte de los no convencionales, simplemente, primero probamos y vemos si realmente se puede producir. Y una vez que vemos que se puede producir, miramos los otros aspectos.

Además, hay que tener en cuenta un componente social. La diferencia de Colombia con Argentina y los Estados Unidos es que Colombia, en cualquier parte que usted vaya, va a estar altamente poblada. En Argentina o en Estados Unidos son campos extensos sin población, pero en Colombia, donde se ha determinado que funciona el fracking, enfrentaría ese problema social.

Podemos cambiar el rumbo del país si le traemos un poco más de reservas, dejando explorar esas áreas que no nos han dejado explorar hasta ahora.