En Suramérica se construirá la primera planta de fertilizantes verdes del mundo, con una capacidad de 260.000 toneladas anuales.
Luego de dos años de estructuración y eliminación de riesgos, finalmente Villeta es el primer proyecto de fertilizantes verdes que se va a construir en el mundo. Lo curioso es que el proyecto no queda en el caluroso municipio de la Provincia del Gualivá, en Cundinamarca, sino en Paraguay. Este pequeño país suramericano le ganó la partida al planeta.
Y es que finalmente los planetas se alinearon sobre Paraguay para que el proyecto fuera posible: energía renovable barata para producir el hidrógeno, financiación multilateral y apoyo gubernamental, con reglas claras, estabilidad institucional y seguridad jurídica.
Con una inversión total estimada en 650 millones de dólares y una producción prevista de 260.000 toneladas anuales, principalmente nitrato de amonio cálcico, el proyecto exportará fertilizantes verdes a los países del Mercosur.
La noticia de la decisión final de inversión (FID, por sus siglas en inglés) llegó desde Londres en la primera jornada del quinto Congreso Internacional de Hidrógeno, que se realizó en Bogotá el 13 y 14 de mayo pasados.
Liderada por la empresa británica Atome PLC, la planta estará ubicada en la ciudad de Villeta, cerca de Asunción, y apunta a convertirse en una de las mayores inversiones privadas en la historia del país suramericano.

Para que sea verde un proyecto de fertilizantes debe producir el hidrógeno, la principal materia prima, con fuentes renovables. En este caso, el proyecto tomará la electricidad de la red hidroeléctrica de Paraguay, principalmente de la Represa de Itaipú, la más grande América y la segunda más grande del mundo.
La empresa desarrolladora informó que el proyecto contará con un suministro asegurado de 145 MW de energía hidroeléctrica, que será entregada por la estatal paraguaya ANDE mediante un acuerdo de compra de energía (PPA). Según la compañía, este contrato se firmó con la tarifa industrial más baja disponible en Paraguay.
Atome explicó que el proyecto utilizará “100% energía hidroeléctrica de base” proveniente de Itaipú para alimentar los electrolizadores que producirán hidrógeno verde. Ese hidrógeno luego se combinará con nitrógeno para fabricar amoníaco y fertilizantes bajos en carbono.
La ubicación de la planta no es casual. El complejo industrial estará junto a una subestación eléctrica en Villeta, lo que permite conectarse directamente al sistema eléctrico paraguayo.
Paraguay tiene una ventaja estructural para este tipo de proyectos: consume solo una parte de la energía que le corresponde de Itaipú y exporta el excedente a Brasil y Argentina. Atome sostiene que ese excedente hidroeléctrico permite producir fertilizantes con una de las matrices energéticas de menor huella de carbono del mundo.
Además de ATOME PLC, el Proyecto Villeta reúne a un grupo de bancos multilaterales, fondos especializados en hidrógeno, empresas industriales y entidades financieras regionales.
Financiadores multilaterales
El paquete de deuda por US$420 millones fue coordinado por BID Invest, que además actúa como principal prestamista individual. También participan la International Finance Corporation (IFC), el European Investment Bank (EIB Global), el FMO y el Green Climate Fund (GCF)
Por su parte, el principal inversionista privado es Hy24, considerado el mayor gestor mundial enfocado en hidrógeno bajo en carbono. Hy24 lidera la inversión de capital del proyecto a través de su fondo Clean Hydrogen Infrastructure Fund. El consorcio accionario también incluye a KfW DEG, IFDK, Sudameris y la propia Atome PLC.
El comprador estratégico del proyecto es Yara International, que firmó un contrato de largo plazo para adquirir el 100% de la producción de fertilizantes de la planta. En ingeniería y construcción participa Casale.
Durante la etapa de construcción se generarán más de 1.200 empleos directos, y luego en la operación serán más de 5.000 empleos entre directos e indirectos.
Mientras Villeta en Cundinamarca seguirá siendo famosa por la dulzura de su panela, la paraguaya Villeta ganó la partida y construirá la primera planta de fertilizantes verdes del planeta.