Segundo ciclo de asignación de bloques petroleros recibió 17 ofertas para 15 áreas

Durante la Audiencia de Depósito de Propuestas del segundo ciclo del Proceso Permanente de Asignación de Áreas (PPAA) de 2019, las compañías petroleras habilitadas para participar en la última puja del 2019, presentaron 17 ofertas por 15 bloques de los 59 en disputa.

26 de noviembre de 2019.   Luego de cinco años sin haber firmado contratos de exploración y producción de hidrocarburos por concurso, Colombia, por intermedio de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), alcanzó una histórica tasa de éxito de colocación de 37 % (26) sobre las 70 áreas ofrecidas en 2019. Dos bloques continentales, LLA 124 de la cuenca Llanos Orientales y SIN 26 de la cuenca Sinú – San Jacinto, fueron los más apetecidos por los inversionistas con dos ofertas recibidas para cada uno.

De acuerdo con Luis Miguel Morelli, presidente de la ANH, “el resultado global del ciclo de subastas del PPAA 2019 arroja una tasa de éxito de asignación de 37 %, un resultado que supera el promedio internacional de 30 % para asignación de áreas por concurso. En el comienzo de esta segunda puja se recibieron 17 ofertas por 15 bloques continentales, con compromisos de inversión superior a los 500 millones de dólares. Esta cifra puede crecer luego de la audiencia de contraofertas prevista para el próximo 5 de diciembre. El ejercicio muestra la confianza de los inversionistas petroleros en el desarrollo del país, en un entorno retador de precios bajos y turbulencia social en la región. La reactivación del sector está en marcha y para 2020 esperamos que la inversión comprometida comience a reflejarse en la dinámica económica nacional y regional”.

Por su parte, la Ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez, sostuvo que “la adjudicación de 26 bloques en el Proceso Permanente de Asignación de Áreas, y la firma de 5 contratos costa afuera en este Gobierno, después de cinco años sin firmar contratos de exploración y producción, confirma la reactivación del sector en beneficio de los colombianos. Esto se traduce en nuevas oportunidades de empleo, inversiones estimadas por más de 2.700 millones de dólares e ingresos para seguir cerrando brechas de equidad en las regiones. Los hidrocarburos seguirán siendo necesarios durante un tiempo y debemos responder al crecimiento de la demanda de estos energéticos a la vez que avanzamos en la transformación energética”.

Las empresas habilitadas que presentaron propuestas en el segundo ciclo del PPAA son: Amerisur, Canacol Energy, Ecopetrol, Frontera Energy, Gran Tierra. Hocol, Parex, Geopark y la unión temporal La Luna – Captiva.

De las 15 áreas que recibieron propuestas, seis se encuentran en la cuenca de Llanos Orientales, tres en Putumayo, cuatro en el Valle Inferior del Magdalena, una en Sinú – San Jacinto y una en el Valle Superior del Magdalena.

Lo que sigue

Las propuestas recibidas serán validadas por una firma auditora independiente, y el 3 de diciembre la ANH publicará la lista definitiva de mejor Propuesta Inicial para cada una de las 15 áreas que recibieron oferta y la declaración de área no asignada para aquellos bloques que no recibieron propuesta de los inversionistas. Estas últimas áreas podrán ser incluidas en las nuevas subastas que programe la ANH el próximo año.

La puja continuará el jueves 5 de diciembre, en el Hotel Marriot Bogotá (Avda. El Dorado # 69B-53) a las 8:00 a.m., cuando se celebre la Audiencia de Contraofertas, donde las compañías tendrán la posibilidad de mejorar la propuesta inicial de cada una de las 15 áreas que se mantienen en competencia. Luego de la validación de las contraofertas por parte de la firma auditora, la ANH publicará el 11 de diciembre la declaración de la contraoferta más favorable para cada una de las 15 áreas en competencia. El 12 de diciembre, únicamente los proponentes iniciales de cada área en disputa podrán ejecercer la opción de mejoramiento de la respectiva contraoferta.

Finalmente, el 18 de diciembre, previa validación de la auditoría independiente, la ANH publicará mediante acto administrativo la adjudicación de las 15 áreas en competencia a la mejor oferta alcanzada para cada una de ellas. A partir del 11 de diciembre se realizará la suscripción de contratos para aquellas áreas que no reciban contraoferta, y desde el 20 de diciembre para las áreas que reciban contraoferta.

Ecopetrol invertirá más de US$4.500 millones en 2020

El 80% de las inversiones se concentrará en exploración y producción. El Grupo producirá orgánicamente entre 750 mil y 760 mil barriles de petróleo equivalente por día en 2020. Las refinerías de Barrancabermeja y Cartagena procesarán conjuntamente una carga promedio de 380 mil barriles por día.

25 de noviembre de 2019.   Ecopetrol informó a través de un comunicado que en 2020 el Grupo Ecopetrol (GE) planea invertir entre US$4.500 millones y US$5.500 millones, lo que representa un aumento de entre 25% y 53% frente a la cifra estimada de inversiones orgánicas para 2019.

El plan aprobado por la Junta Directiva, que prioriza las oportunidades bajo estricta disciplina de capital, está dirigido a mantener la dinámica de crecimiento y consolidación de la Empresa, materializando eficiencias que aseguren la rentabilidad con un enfoque de sostenibilidad en materia energética, ambiental y social.

El plan fue construido con una expectativa de precio Brent en un rango de US$50 a US$60 por barril. En este rango el plan tiene como objetivo asegurar un retorno promedio sobre el capital empleado (ROACE) superior al 12%, lo que mantendrá a Ecopetrol como una de las compañías de mayor generación de valor entre sus pares, y prevé eficiencias por $1,6 billones, que se sumarán a los más de $11 billones alcanzados en los últimos 5 años.

El plan contempla un precio de equilibrio al cual se generaría utilidad neta positiva en 2020 de alrededor de US$30 por barril, lo que demuestra la resiliencia de la Compañía a fluctuaciones de precio del petróleo.

En línea con las actuales prioridades estratégicas del GE, el plan está centrado en el crecimiento disciplinado del segmento de exploración y producción, al cual se destinará el 80% del total de las inversiones, lo que permitirá que la producción orgánica alcance entre 750 mil y 760 mil barriles de petróleo equivalentes por día (petróleo y gas), y la incorporación de nuevas reservas probadas equivalentes a por lo menos el 100% de la producción anual.

El 78% de dichas inversiones se destinará a proyectos en Colombia y el remanente se invertirá en el posicionamiento y desarrollo de operaciones del Grupo en Estados Unidos, México y Brasil.

En materia exploratoria se prevé la perforación de 18 pozos ubicados en las cuencas de mayor materialidad, con un énfasis en Colombia, representando un total de 16 de los 18 pozos a perforar.

Adicionalmente, se tiene previsto continuar la evaluación y desarrollo de los descubrimientos gasíferos costa afuera realizados en el Caribe colombiano, con inversiones por US$76 millones.

En materia de yacimientos no convencionales, se continuará con la maduración de las iniciativas asociadas al Proyecto Piloto de Investigación Integral de Yacimientos No Convencionales (PPII) en la cuenca del Valle Medio del Magdalena y el escalamiento de las actividades de desarrollo en la cuenca Permian en Texas, Estados Unidos.

Las inversiones en los segmentos de refinación, que representan el 11%, y en transporte, con el 7%, estarán orientadas principalmente a asegurar la confiabilidad y rentabilidad sostenida de la operación de las refinerías de Barrancabermeja y Cartagena, y de toda la red de oleoductos y poliductos. Estas inversiones también permitirán optimizar los costos de operación futuros gracias a la actualización de equipos y mejora de su desempeño.

Se destaca el proyecto de interconexión de la unidad de crudo original de la refinería de Cartagena con la nueva refinería, lo que permitirá incrementar su capacidad a más de 200 mil barriles por día en 2021. Esta iniciativa contempla inversiones por US$85 millones en 2020, lo que permitirá mejorar el abastecimiento nacional de combustibles y posiciona al Grupo para aprovechar las oportunidades comerciales asociadas a la disminución global del tope de contenido de azufre en combustibles marítimos (Marpol).

En el segmento de refinación, en el que la carga esperada de las refinerías para 2020 estaría alrededor de 380 mil barriles por día, se contemplan recursos para los programas de calidad de combustibles y gestión de agua residual, asegurando que los efluentes sean cada vez más limpios.

El segmento de transporte continuará la senda de fortalecimiento de su rentabilidad, apalancado en mayores volúmenes tanto en oleoductos como en poliductos, mejores resultados operativos y menor capital empleado. Los volúmenes transportados se estiman en 1,2 millones de barriles diarios, en línea con las expectativas de producción de crudo del país y una mayor demanda de productos refinados.

Finalmente, el plan incluye recursos de maduración para avanzar en la incorporación de fuentes de energía renovable, el programa de transformación digital y el desarrollo e implementación de tecnologías para optimizar la operación del Grupo en toda la cadena, así como para el fortalecimiento de los programas de inversión socio-ambiental.

Ecopetrol invertirá US$150 millones para la transición energética y la descarbonización en 2020. Así se continúa el avance hacia la meta de reducir 1,8 millones de toneladas de CO2 al 2022, adicionales a las 5 millones de toneladas ya reducidas en los últimos 5 años.

El plan contempla recursos récord para el programa de inversión socio-ambiental de mediano plazo, con recursos estimados en $1,7 billones para los siguientes tres años, destinados a cerrar brechas sociales e impulsar el desarrollo sostenible y bienestar comunitario.

Para fortalecer la transformación digital, se destinarán US$91 millones a la captura de beneficios asociados a tecnologías de inteligencia artificial, blockchain y bots, entre otros. Adicionalmente, se invertirán US$35 millones en el apalancamiento de nuevos procesos de innovación, incluyendo la creación de alianzas estratégicas y ecosistemas de innovación.

“Este plan contempla un aumento significativo de nuestras inversiones para continuar el camino del crecimiento rentable y sostenible. Adicionalmente, traza la ruta para que el Grupo haga una transición energética ordenada, en línea con nuestro compromiso de aportar a la seguridad energética del país y producir cada vez más energía limpia que aporte al bienestar de todos los colombianos”, aseguró el Presidente de Ecopetrol, Felipe Bayón Pardo.

El plan de inversiones se financiará con recursos propios. La sólida posición de caja y el bajo nivel de endeudamiento del Grupo brindan flexibilidad financiera para aprovechar  oportunidades inorgánicas que sean consistentes con la estrategia del Grupo.

Promigas, primera empresa latinoamericana en obtener certificación GIMI

La certificación, otorgada por la entidad sin ánimo de lucro Global Innovation Management Institute (GIMI) de Cambridge, Massachusetts (EEUU), valida desde hace 10 años el liderazgo de innovación de más de 200 empresas del listado Fortune 500.

20 de noviembre de 2019.   En el marco del evento Innova Latam llevado a cabo el pasado viernes 15 de noviembre en Cartagena, Promigas recibió la certificación Nivel 3 de GIMI – Global Innovation Management Institute– constituyéndose así en la primera empresa de América Latina en alcanzar este galardón.

La certificación emerge como un estándar de la industria a nivel global para medir y certificar la estructura y capacidades de innovación de personas, gobiernos y empresas.

El reconocimiento otorgado -competencia en innovación– valida que el sistema y el modelo de gestión con el que cuenta la empresa es idóneo para contribuir al crecimiento del negocio. También certifica “que existe una masa crítica de colaboradores en formación de innovación, compromiso de la alta dirección, y un portafolio de proyectos de innovación en diferentes unidades de negocio orientado a la creación y captura de valor en el largo plazo”.

La estrategia de innovación de Promigas define como focos de acción la búsqueda de nuevos energéticos para diversificación del portafolio, la generación distribuida de energía eléctrica y térmica, y la integración de soluciones de industria 4.0 para la transformación del negocio.

Esta estrategia es coordinada desde la gerencia de innovación de Promigas, y desplegada a través del Centro de Investigación e Innovación en Energía y Gas (CIIEG), al cual están adscritas 12 empresas del portafolio de inversiones de la compañía.

En palabras de Eric Flesch, presidente de Promigas, “este es un reconocimiento al equipo más talentoso y comprometido con la innovación sostenible en Colombia, que ha consolidado a Promigas como la primera empresa privada transportadora de gas natural en América Latina”. Más de 200 empresas del listado Fortune 500, entre ellas Cigna, Verizon, Bunge, P&G, Alibaba, Eastman Chemical, Natura y Emirates NBD, han participado en el desarrollo de competencias en innovación basadas en la metodología desarrollada por el Global Innovation Management Institute. Este instituto ha certificado cerca de 10.000 personas y 800 empresas, en más de 60 países en el mundo.

ANH lanzó libro sobre los aportes del sector petrolero al desarrollo de Colombia

El 14 de noviembre, en el marco de la II Cumbre de Petróleo y Gas, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) hizo el lanzamiento del libro Aportes de la industria hidrocarburifera al desarrollo del país (1918 – 2019).

18 de noviembre de 2019.   El lanzamiento se realizó en el café Amarti, en la plazoleta de Usaquén, durante un evento organizado por la embajada de Canadá y Canacol Energy Ltd. para conmemorar el segundo aniversario de labores de la Fundación Entretejiendo.

El libro recoge los principales aportes al desarrollo del país, al conmemorarse el primer siglo de actividades de la industria petrolera en Colombia.

A la reunión asistieron, entre otros, el embajador y funcionarios de la misión de Canadá, directivos de la Agencia Nacional de Hidrocarburos y altos ejecutivos del sector petrolero, quienes atendieron la presentación del libro que hizo Luis Miguel Morelli, presidente de la ANH.

Colombia: El petróleo y el gas tienen futuro en la transición energética

Reproducimos las palabras de Francisco José Lloreda Mera, presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo (ACP), durante la clausura de la Segunda Cumbre del Petróleo y Gas, que se realizó en Bogotá, del 13 al 15 de noviembre.

15 de noviembre de 2019.   Hace un año señalé en este escenario que Colombia parecía empeñada en dejar su petróleo y gas bajo tierra. Y culpé de tal situación a que somos contradictorios y dubitativos. Somos un país vergonzante de sus combustibles fósiles. Nos beneficiamos y dependemos de estos, pero nos da pena defender su extracción y uso, como si fuese un hijo bastardo.

Y dije que no se le podía atribuir al gobierno del Presidente Iván Duque, pues llevaba solo cien días de gobierno. Agregué sí, que estaba en sus manos tomar una decisión: impulsar la industria de hidrocarburos o verla desvanecer sin pena ni gloria. Hoy puedo decir, sin perjuicio de los desafíos que tenemos, que usted y su equipo de gobierno, decidieron jugársela por la industria, lo cual agradecemos. Tienen clara su importancia estratégica para el país.

La industria del petróleo y gas en Colombia está en proceso de reactivación.Se han tomado decisiones importantes que empiezan a surtir efecto. Se registra una recuperación en las reservas y un incremento en la producción. Además de nuevas áreas, nuevos contratos de exploración y producción en tierra firme y costa afuera, y nuevos yacimientos y técnicas en el horizonte, para desarrollar el enorme potencial que tenemos.

Tenemos además un puñado de empresas, grandes, medianas y pequeñas, consolidadas y en etapa de emprendimiento que, pese a la crisis de precios y su volatilidad y a las complejidades de nuestro país, le han apostado y le siguen apostando a Colombia.

Apuestas exploratoriasde empresas como Gran Tierra, Amerisur y Vetra en Putumayo; Parex, Geopark, Frontera, Hupecol, Perenco, Cepsa, Emerald, Tecpetrol, ONGC y Hocol, en los Llanos Orientales, y muchas otras empresas en las diferentes regiones, que han permitido incorporar cerca de 800 millonesde barriles de nuevas reservas de petróleo en la última década, fruto de inversiones que para dicho periodo superaron 10.500 millones de dólares, además de ser una fuente importante de contratación de bienes, servicios y mano de obra. Qué decir de aquellas que en silencio exploran o producen en pequeñas cantidades.

En gas natural, propuestas geológicas de empresas como Canacol, Frontera, Lewis, Hocol, Petrosud, entre otras, permitieron desarrollar el Valle Inferior del Magdalena: una frontera de gas que hoy aporta el 14%de la producción nacional y, gracias al desarrollo de producción de más de 20descubrimientos en la Costa Atlántica, se mitigó la declinación de campos como el de Guajira, que por décadas abasteció al país. Sin estos esfuerzos en exploración y producción en nuevas áreas en el Caribe, y en el interior, el país hoy ya estaría importando gas para abastecer el mercado colombiano.

A lo anterior hay que agregarel importante aporte de empresas como Mansarovar, Oxy y Frontera, cuyo conocimiento en recobro mejorado y extracción de crudos pesados aumentó varias veces la producción en los campos donde éstas tecnologías se han implementado, permitiéndole al país alcanzar el millón de barriles en 2014y, de la mano con Ecopetrol, aumentar en más de 5.000 millonesde barriles las reservas del país en la última década, resultado de revaluaciones de reservas -es decir “raspando la olla”- en los campos maduros.

Mención especial merece Ecopetrol, que de perder 3,9 billones de pesos en 2015 registró utilidades por 9,2 billones a septiembre de este año. Un ejemplo de resiliencia en una de las crisis de precios más profundas, hoy con inversiones en el Golfo de México, en Brasil y en Permian (EE.UU), uno de los campos más importantes de no convencionales en Texas.

Pero es a lo largo de toda la cadena que esta industria es ejemplo de emprendimiento y resiliencia. Ahí están Reficar y Barranca, produciendo combustibles de excelente calidad; un sistema de oleoductos, gasoductos y poliductos fortalecido; distribuidores mayoristas y minoristas de combustibles y lubricantes que no paran de innovar. Hoy Terpel puso en funcionamiento la primera de 8 estaciones de carga para vehículos eléctricos en la ruta de Bogotá a Medellín; y Primax, Biomax, Texaco, Petrobrás, Total, Shell, Zeus y Petromil, entre otras empresas, contribuyen a que el país se mueva por tierra, ríos, mar y aire.

Esta es nuestra industria del petróleo y gas, la que le ha traído progreso a Colombia, la que nos permite aún ser autosuficiente en hidrocarburos y sostenibles en lo fiscal. La que más recursos aporta al medio ambiente y al desarrollo de regiones distantes y olvidadas, la única con exigencias de contratación laboral local y que asumimos con responsabilidad y que complementa las inversiones del Estado.

La nueva revolución energéticaes posible gracias a nuestras empresas operadoras, a las de bienes y servicios, a nuestros ingenieros de petróleo, ambientales, mecánicos y eléctricos, a geólogos y geofísicos; a sociólogos, abogados, economistas y comunicadores, y de decenas de disciplinas; a técnicos y tecnólogos que en los campos y ciudades hacen que está industria trabaje 24 horas.

Mención especial merece la vinculación creciente de mujeres a la industria. Como lo señaló la Ministra de Energía en la instalación, hay ocho empresas del sector, con Sello de Equidad Laboral “Equipares” y varias en proceso de reconocimiento. Es una gran noticia, pues permite superar la brecha salarial entre hombres y mujeres, en especial en las zonas rurales. Si esta industria es la que es, principalmente manejada por hombres, imagínense como será el día, no muy lejano, en el que esté principalmente liderada e integrada por mujeres.

Y entre las mujeres líderes de nuestra industria, hay una a la que hoy queremos hacerle un reconocimiento especial: María Victoria Riaño, presidente de una gran empresa, con un equipo extraordinario, Equión Energía. Le ha dado ejemplo a nuestra industria y al país de cómo hacer las cosas pensando en los seres humanos, con extraordinarios resultados.

La transición energética

Pero nos reúne no solo el creer en esta industria, sino porque somos conscientes de su responsabilidad con el planeta. No tiene sentido poner en discusión el cambio climático. Independiente de si el incremento en la temperatura es cíclico o no y a su sustentación, es innegable el impacto de origen antropogénico.

Tampoco tiene sentido negar la diversificación energética: las renovables llegaron para quedarse. Cada región del planeta, cada país, avanzará a su propio ritmo, en razón a sus necesidades y especificidades, en esta evolución, reconversión, transformación o transición energética, y de si tome 25, 50 o 100 años. Dependerá principalmente de la tecnología, de las necesidades y características de cada país: de su cultura, sus recursos naturales, su acceso y capacidad de pago de las distintas fuentes de energía, y claro, del costo de las mismas. Y representa para nuestra industria del petróleo y gas, en toda su cadena, oportunidades y desafíos. En la ACP lo tenemos claro. Ecopetrol lo tiene claro. La industria lo tiene claro.

Por eso, los riesgos del cambio climático y los factores que contribuyen a este, no son ajenos a nosotros. Varias empresas trabajan y están comprometidas en reducir emisiones y la quema y venteo de gas; en generar su electricidad con renovables no convencionales. Un ejemplo, Ecopetrol pronto generará 300 MW adicionales a las 1.300 MW ya instaladas. Fuimos además el primer sector en comprometerse con la iniciativa de Economía Circular. Y pronto las empresas serán de energía; el petróleo y gas serán parte de su portafolio.

Pero seamos claros, para detener el cambio climático se requiere un esfuerzo integral.

La deforestación es la segunda causa del calentamiento global y aporta el 24% a los Gases de Efecto Invernadero. El reto, restaurar 350 millones de hectáreas a 2030, lo que permitirá capturar una sexta parte del dióxido de carbono. Este es un tema crítico para Colombia, pues si no hacemos nada, en diez años tendremos 450.000 hectáreas deforestadas. Según el Ministerio de Ambiente, seis departamentos concentran el 81% de la deforestación y aquellos donde opera esta industria concentra el 68%. Las causas son bien conocidas: cultivos de coca, extracción ilícita de minerales, ganadería extensiva y la tala ilegal. Para no mencionar el impacto del derrame de crudo de los grupos guerrilleros.

En buena hora el Gobierno Nacional ha reducido la tasa de deforestacióny nuestra industria está comprometida con esta causa. No solo participa con el uso del 1% de inversión forzosa ambiental y recursos de compensación, sino que tenemos empresas como Gran Tierra que invierte 10 millones de dólares en reforestación y conservación en Putumayo. Similar labor es la de Equión Energía en Casanare con su programa Conectando Bosques.

Pero no solo debe preocuparnos los Gases de Efecto Invernadero; Colombia solo aporta el 0.4% de estos a nivel global y si los países que más contaminan no toman con seriedad el Acuerdo de París, habremos hecho poco. Igual o más importante es la calidad de aire en nuestras ciudades, que ocasiona 8.000 muertos al año por enfermedades respiratorias y en lo que podemos hacer una gran diferencia, para lo cual es fundamental un transporte de carga y el colectivo de pasajeros con motores de combustión eficientes con combustibles líquidos, a gas e híbridos. Lo dijo el alcalde Enrique Peñalosa: para efectos de impacto ambiental, de material particulado en las ciudades, son igual de limpios los buses a gas y los eléctricos, pero estos son más costosos. Y de similar condición son los vehículos Euro VI que operan con diésel. Pero la percepción es otra.

Un reciente estudio sobre externalidades ambientales en Bogotá señala que el 79% de las emisiones contaminantes lo ocasiona el transporte de carga y de pasajeros, en especial por la obsolescencia de los vehículos de carga, cuya edad promedio son 21 años. En buena hora el Gobierno Nacional con el Ministerio de Transporte lidera un ambicioso programa de modernización que apunta al reemplazo de 50% de los vehículos de carga en el país.

Y es hora de darle atención a las motos, que representan el 8% de la contaminación en las ciudades y el 59% del parque automotor. Su auge es resultado de fallas en el mercado. Pero crecen de manera exponencial en medio de la anarquía, incluso en condiciones que no se corresponden con sus externalidades negativas. A la par de la modernización del transporte de carga y de pasajeros, se requieren iniciar la conversión de motos de combustión a motos eléctricas, con incentivos y desincentivos. Como lo dijo el exministro Luis Ernesto Mejía, con absoluta razón: para el transporte unipersonal de pasajeros la solución es eléctrica. Si no, la contaminación del aire en las principales ciudades del país se saldrá de control.

Lucha contra la deforestación y programas masivos de reforestación, y modernización del parque automotor de carga y de pasajeros, y el de motos, deben ser una prioridad en el combate al cambio climático y para mejorar la calidad del aire en nuestro país.

Demanda de energía

Debemos además ser realistas y no pretender tapar el sol con las manos. La demanda mundial de energía crece: para 2040 se espera un incremento entre 20% y 25% y por más crecimiento de las energías renovables, las proyecciones indican que no será suficiente ni siquiera para atender el incremento en la demanda. Similar ocurre en Colombia: si todos los gobiernos en los próximos 20 años incrementaran las renovables al ritmo del actual, no alcanzaría siquiera para cubrir el crecimiento de la demanda de electricidad, ni hablar de toda la demanda de energía. Es decir, se continuarán requiriendo el petróleo y el gas, y no es exagerado señalar que, salvo una disrupción tecnológica, que puede darse más temprano que tarde, los fósiles estarán presentes muchos años, más, si se avanza en la captura de carbono.

En especial el gas, que lidera a nivel mundial la transición energética; que en Colombia cada día gana más espacio y cuyo potencial esperamos pronto confirmar con un estudio del Ministerio de Energía, que no dudamos aconsejará una revisión regulatoria, que permita entre otras la inversión a riesgo en infraestructura y tarifas razonables en todas las regiones.

Los hidrocarburos no son el enemigo, son parte de la solución. De no ser por ellos, el mundo no habría dado el salto al desarrollo que hoy conocemos, que ha permitido a miles de millones de personas salir de la pobreza y mejoras significativas en la calidad de vida. Igual para Colombia: el progreso del país en los últimos cien años está íntimamente asociado a esta industria. Que algunos no lo tengan claro o no lo quieran aceptar, es otra cosa.

Si aprovechamos como corresponde los recursos del subsuelo, no solo en esta sino en otras actividades económicas, si los extraemos con los más altos estándares ambientales y la mejor tecnología disponible y responsabilidad social -como es el compromiso de la industria-y si destinamos sus rentas a proyectos estratégicos de las regiones y del país -como lo es la infraestructura de transporte-, podremos apalancar sectores promisorios como el agrícola y el turismo, y diversificar nuestras exportaciones, hoy dependientes del petróleo y la minería.

Pero eso se logra con recursos y este sector tiene una capacidad excepcional de generar caja. Es más, la diversificación económica y la transformación energética del país serán menos complejas, si contamos con un sector como el petrolero que pueda apalancarlas.

Tenemos una gran oportunidad, la de ser no solo autosuficientes en petróleo y gas, sino, en aprovechar la creciente demanda de estos combustibles en la región y a nivel mundial. Por eso, el diversificar nuestra matriz energética y transformar la eléctrica, como lo lidera el Gobierno Nacional, no es incompatible con aprovechar nuestros hidrocarburos. Por eso debemos impulsar sin titubeos el desarrollo de nuestros yacimientos convencionales en tierra firme y costa afuera, y los no convencionales que podrían incrementar las reservas probadas de petróleo 6.2 a 23.7 años y de gas de 9.8 a 25.

En el corto plazo, exprimir al máximo los campos actuales con técnicas de recobro mejorado e incentivar con urgencia nueva exploración en las áreas asignadas. En el mediano plazo, incorporar nuevas áreas por parte de Ecopetrol, la ANH o en conjunto, y desarrollar los no convencionales, iniciando lo antes posible con los proyectos piloto. Y en el Largo plazo, el desarrollo de gas y líquidos costa afuera, sin perjuicio de que puedan desarrollarse antes.

Apostarle a los diferentes tipos de yacimientos y las distintas técnicas de la industria.

Vamos en el camino correcto. Las tres reuniones de trabajo de la ACP con el Presidente Duque y sus principales ministros y altos funcionarios, una por semestre, así lo constatan. El Proceso Permanente de Asignación de Áreas, la firma de seis contratos de exploración y producción en Costa Afuera, contar con una sede neutral para arbitraje internacional, la convocatoria y recomendaciones de la Comisión de Expertos de los no convencionales y las condiciones tributarias, son ejemplos de las decisiones acertadas del actual gobierno.

Como lo son, la decisión de definir una hoja de ruta que permita atender los desafíos en el abastecimiento de combustibles, para cerrar la brecha entre el precio de importación y el precio interno, resolver de una vez las condiciones para la importación de biocombustibles y mejorar cada día más la calidad de los combustibles líquidos refinados en Colombia.

Hay una ventaja coyuntural: una vez más, la incertidumbre regional juega a favor nuestro. Nos beneficiamos durante década y media de la debacle del régimen de Chávez y Maduro en Venezuela; y contrario a lo previsto hace unos años, el giro político en México, nos beneficia. Pero esa ventaja no está garantizada, si la demagogia y la politiquería logran tener eco. Con razón señaló Carlos Pascual, del IHS-Markit, que el desafío de Colombia es convencer a un mundo convulsionado que no se contagiará de los factores de inestabilidad social y política que hoy afectan a varios países de la región.

Pero debemos hacer más, todos debemos hacer más. Gobierno e Industria; empresas de régimen privado, grandes, medianas y pequeñas, y Ecopetrol. Debemos todos hacer más en especial en materia exploratoria. Tres años consecutivos de 50 pozos exploratorios en promedio al año cuando el país requiere al menos 100; una sísmica en tierra que ligeramente sobrepasa los 1.000 km equivalentes al año, cuando deberíamos estar en mínimo 8.000; inversiones anuales de 5.000 millones de dólares, cuando se requieren 7.000 millones de dólares año sostenidos, es insuficiente. Sobre el particular y con toda razón se pronunció la Ministra de Energía. Destinar menos del 30% de los recursos de inversión a exploración da resultados en el corto plazo, pero anticipa un escenario incierto a mediano plazo. Más si el 70% de la inversión en exploración la realizan empresas privadas y ha sido difícil atraer nuevas empresas y si la participación de las privadas en el mercado es cada vez menor.

Hemos iniciado con la ANH la valoración de una serie de iniciativas, que aspiramos sean de buen recibo en su Consejo Directivo. De los recursos por encontrar, el 50% está en cuencas con producción comercial. Debemos buscar entonces la manera de desarrollar ese potencial: facilitar el traslado de inversiones entre proyectos e incentivar a las que ya están operando en dichas áreas, para que exploren. Esta es una figura que se utilizó en el pasado, y encontrar mecanismos para desarrollar áreas que están congeladas. Y abrirles camino a empresas emprendedoras bajo nuevas modalidades de operación; con estándares, pero con flexibilidad. Además de las grandes empresas, necesitamos a las medianas y pequeñas.

El petróleo y el gas tienen futuro en la transición energética. Pero no cualquier petróleo y gas: solo el que sea competitivo. Si es competitivo en precio y calidad, y accesibilidad, estarán por muchísimos años junto a las fuentes renovables.

Desafíos

Hemos avanzado, pero hay desafíos que no son menores, en los que estamos y seguiremos trabajando con las entidades del Gobierno, la Vicepresidencia de la República en el marco del Pacto por el Crecimiento y con el Señor Presidente. Mencionaré algunos.

Primero: Hacer menos compleja la operación de las empresas en territorio. Operar, en muchos casos, es tarea de titanes. El país se acostumbró, en especial en la última década, a que la ley se negocia. Se promueven o cohonestan las vías de hecho, se pisotean los derechos de los terceros para presionar a las empresas y al Gobierno.

Y como poco o nada pasa, lo hacen una y otra vez. No deben escatimarse esfuerzos para evitar llegar a vías de hecho, pero la ley es la ley. Confiamos en que el protocolo de protesta social ayude a poner orden y a decidir a tiempo el ingreso de la Fuerza Pública, si se requiere. La labor de la ANH y el Ministerio del Interior en estas circunstancias ha sido muy valiosa.

Segundo: Trámites razonables en tiempos competitivos; Desde la firma de un contrato hasta la comercialización del hidrocarburo transcurren seis a siete años: 83% de tiempo en trámites. Eso no puede ser. La buena noticia es que estamos trabajando con el Ministerio de Ambiente y la ANLA en la revisión de cada caso, en criterios de evaluación, una guía de vedas a incluir en la licencia ambiental y un nuevo modelo de licenciamiento. Y el ICANH se dispone a reglamentar sus trámites; faltaría revisar el alcance de sus requerimientos. Lo anterior, al tiempo de organizar la consulta previa, con su fortalecimiento institucional, la aplicación de la tasa por expediente, la expedición de otra directiva y la presentación de la Ley Estatutaria.

Tercero: Construcción continua de confianza y valor compartido en el territorio. La nuestra no es una industria infalible: acierta y también comete errores. De ahí la importancia de fortalecer todos los días, de manera genuina, la relación con las autoridades locales y las comunidades donde opera. De igual a igual, como socios, con diálogo y pedagogía. Las empresas que así lo hacen, que entienden su presencia en territorio como oportunidad de transformación, suelen tener experiencias maravillosas y poca conflictividad. Confiamos en que una mejor asignación de regalías, los PDET, los programas de reforestación, contribuirán a construir una relación más armónica. Ese es un desafío permanente, y vital.

Cuarto: Fortalecer la seguridad jurídica, uno de los principales activos del país. Tres han sido los pilares para atraer inversión a Colombia: su coherencia macroeconómica, su estabilidad política, y seguridad jurídica. Pero se ha perdido confianza en lo jurídico. El abuso de los instrumentos judiciales al acceso del ciudadano, la judicialización de decisiones de política pública, las restricciones por vía judicial de las funciones del Ejecutivo, los cambios en posiciones jurisprudenciales, han debilitado la seguridad jurídica. Y no se trata de repartir culpas; cada Rama cumple con su función. Lo que a veces pareciera no darse es aquello de que estas “deben colaborar armónicamente para cumplir los fines del Estado”.

Quinto: Revisar asimetrías. Tenemos una gran empresa de mayoría estatal de la que nos sentimos todos orgullosos. Y día a día crece más su participación en el mercado, y en algunos eslabones es monopólica. No entraré a juzgar si esto es bueno o malo. Lo importante es ser conscientes del modelo que tenemos y si responde al espíritu de la reforma de hace 16 años. De introducir o no más competencia y su impacto en la competitividad. Y tomar decisiones, que van desde separar de verdad la producción del transporte de hidrocarburos, proteger o no tarifas de oleoductos absurdamente costosas -que benefician a uno de los productores a costillas de los otros-, de viabilizar o no la importación de combustibles líquidos por parte de terceros, y facilitar o no el acceso de todos por igual a la infraestructura de poliductos.

Estas cinco reflexiones, tienen un objetivo: reafirmar los importantes avances en estos quince meses de gobierno, y recordar que tenemos mucho por hacer en estos años.

Nos sentimos parte de un solo equipo. Se han tomado decisiones importantes, algunas con génesis en el pasado, la mayoría resultado del liderazgo y la gestión actual. Se ha logrado regresarle a la industria la esperanza. Una esperanza no exenta de incertidumbre, pero esperanza.

El desarrollo no se logra distribuyendo pobreza sino generando riqueza. De ahí la importancia de la Ley de Financiamiento, que le apuesta a un crecimiento a partir del sector privado y la generación de empleo formal. Confiamos en que el Congreso de la República le dará pronto trámite a la reforma tributaria, sin cambios sustanciales. No tendría sentido utilizar esta contingencia legal para poner al Gobierno contra la pared y volver al pasado y cifrar la relación del Ejecutivo y el Legislativo a partir de una lógica transaccional, basada en puestos y en contratos direccionados. A una corrupción en sus justas proporciones, como lo dijo un ex presidente de la República.

Esta situación nos debe llevar a una reflexión profunda sobre lo que está sucediendo. Es difícil de entender que en momentos en que la economía crece al 3.3% y se estima crecerá al 3.4% el próximo año, por encima de todos los países de la región e incluso del promedio mundial; cuando los homicidios están en uno de sus momentos más bajos en años; cuando se han destrabado los proyectos de infraestructura de transporte de cuarta generación, cuya mayoría estaban enredados; cuando el sector educativo superior recibe la mayor inyección de recursos en décadas, para citar ejemplos, se cuestione al Gobierno Nacional, con inquina.

Más cuando la inconformidad estaría ligada a la equidad, la bandera del Presidente Duque. Es decir, pareciera no importar si lo está haciendo bien o mal; priman otros factores.

El nuestro es un país que ha sorteado todo tipo de adversidades:violencia bipartidista, dominio de carteles de la droga, aislamiento internacional, y una guerrilla envalentonada. Y poco a poco hemos salido adelante, con el esfuerzo de varias generaciones, que se evidencia en una mejor calidad de vida de millones de personas y la reducción de la pobreza extrema. Por eso no podemos ser ajenos ni callar cuando está en juego el futuro de los colombianos. Cuando se pone en riesgo la institucionalidad y se atiza la polarización y la violencia.

Falta muchopara que nuestro país crezca más y de manera continua, para que crezca con mayor equidad social, para armonizar mejor el progreso con el medio ambiental, para que los derechos y los deberes se ejerzan en el marco de la ley, para que el emprendimiento individual y colectivo sean nuestra impronta. Y cese la violencia y haya paz con legalidad.

Ese país no es inalcanzable. Depende de todos, lograrlo. La Industria está dispuesta a poner su parte. Las condiciones están dadas, sigamos adelante.

Los hidrocarburos seguirán siendo parte importante en Colombia: Minenergía

La ministra colombiana de Energía hizo un balance del sector en la apertura de la II Cumbre del Petróleo y Gas.

14 de noviembre de 2019.   Durante su intervención en la apertura de la II Cumbre deL Petróleo y Gas, la ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez, resaltó que si bien el país ha logrado avances determinantes en la diversificación de la matriz energética, tras el éxito de la subasta de energías renovables, los hidrocarburos continuarán siendo parte importante de la transición.

“Trabajamos en diversificar la canasta de energéticos y eso no es excluyente con lo que debemos hacer en materia de hidrocarburos. Estos energéticos, según proyecciones, seguirán siendo necesarios durante algún tiempo. En el escenario más optimista, en 2050 el petróleo y el gas aún serán necesarios en un 50%”, dijo Suárez.

En ese sentido, destacó las acciones y estrategias que han permitido avanzar en la reactivación del sector, entre ellas, la exploración costa afuera, la reactivación de contratos, la promoción de los yacimientos continentales, las tecnologías de recobro mejorado y las alternativas en yacimientos no convencionales.

“La demanda de los energéticos va a seguir creciendo, y debemos responder a ella. Colombia tiene un potencial enorme en hidrocarburos. Necesitamos más exploración, más hallazgos, y continuar por esta senda de reactivación de la industria que, además, aporta al desarrollo social y económico en beneficio de todos los colombianos”, agregó.

El gas, protagonista de la transición
Por otra parte, la Ministra recordó que el gas aumentará su participación en la canasta energética y jugará un rol fundamental en la transición energética por su aporte a la mitigación de los efectos en el cambio climático.

«Con gas, un vehículo reduce en un 40% las emisiones de CO2 y en un 96% el material particulado. Vemos en el gas una oportunidad muy importante, y por eso nuestra preocupación por la autosuficiencia. Hace solo 5 o 7 años nuestras reservas de gas alcanzaban para más de 15 años, y hoy estamos por primera vez en menos de 10 años, en un combustible que aumentará su demanda y que es importante para el desarrollo sostenible”, afirmó.

Hidrocarburos, oportunidades y beneficios para las comunidades
Por otra parte, la Ministra de Energía hizo un llamado a las empresas sobre la necesidad de fortalecer el relacionamiento con el territorio y de ampliar la pedagogía sobre los recursos de las regalías, los cuales provienen de esta industria y son de gran importancia para financiar proyectos de educación, infraestructura, agua y saneamiento básico.

“Hay muchos desafíos en los territorios como para dejar la riqueza en el subsuelo. Debemos invertirla bien. La apuesta del Gobierno es que la industria del petróleo y gas siga creciendo, y que esa bonanza la pongamos al servicio de la diversificación de la economía”, puntualizó María Fernanda Suárez.

Por último, señaló que el sector de hidrocarburos debe seguir trabajando para combatir el cambio climático, usando toda la tecnología disponible para mitigar el impacto. “Con orgullo digo que este sector es el primero que tiene un plan de cómo va a generar las reducciones de emisión de carbono”, concluyó la funcionaria.

Colombia: $24 billones anuales, costo de pérdida de autosuficiencia petrolera

Si Colombia no logra revertir la tendencia de la curva de descenso de las reservas de hidrocarburos, en 2024 dejaría de exportar petróleo, con un recorte de ingresos por 24 billones de pesos anuales.

14 de noviembre de 2019.   El dramático panorama del descenso de las reservas de petróleo y gas del país, de seis años para el primero y menos de diez años para el segundo, lo dibujo Germán Espinosa, presidente de la Cámara Colombiana de Bienes y Servicios Petroleros (Campetrol), durante el discurso de inauguración de la II Cumbre del Petróleo y Gas, que se realiza en Bogotá del 13 al 15 de noviembre.

Espinosa agregó, que si en un caso extremo Colombia debiera importar petróleo, el costo anual para el país sería de 30 billones de pesos anuales.

No obstante, la Cumbre se desarrolla dentro de un ambiente de optimismo por la reactivación de la industria, pues luego de cinco años en que no se firmaron contratos de exploración y producción, en los primeros 15 meses del gobierno del presidente Iván Duque se han tomado medias que alientan las inversiones.

Prueba de ello son las once áreas adjudicadas en la primera ronda del Proceso Permanente de Asignación de Áreas y las 59 que saldrán a oferta a finales de noviembre, por parte de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).

Además, el off shore en el Caribe Colombia se abre como una nueva frontera de oportunidad, luego de 40 años que no se hacía exploración en aguas marinas. Según Espinosa, se estima que el fondo marino colombiano tiene un potencial de reservas de 6.400 millones de barriles equivalentes.

Aunque la entrada en producción de los campos off shore puede tardar unos ocho años, estos cambiarían el panorama energético nacional. Actualmente hay firmados 16 contaros de Exploración y Producción en el Caribe colombiano, con un área de 96.000 kilómetros cuadrados, equivalentes al 15 % de la plataforma continental. Se espera que en 2020 comience la perforación de pozos exploratorios.

Para el tema del gas natural, Espinosa resaltó que la situación es crítica, pues el país ha consolidado una red que atiende millones de domicilios, comercios e industrias, además del respaldo a la generación térmica.

El dirigente gremial aseguró que si bien la exploración en la cuenca del Valle Inferior del Magdalena ha sido exitosa en materia de gas, la explotación en campos tradicionales no es suficiente; pero ve una oportunidad si se logra remover los obstáculos a 12 proyectos que están definidos y que aliviarían la situación de la caída de las reservas.

Finalmente, para el caso del petróleo, Espinosa resaltó lo que la industria viene haciendo en la incorporación de nuevas tecnologías para aumentar el recobro en los campos maduros, con caso exitosos especialmente en crudos pesados, lo que le ha permitido mantener la producción nacional en un promedio de 880 mil barriles diarios.

Señaló que de los 54 mil millones de barriles originarios in situ en 101 años de historia de la industria, solo se han producido unos 11.000 millones barriles, es decir, un factor de recobro del 19%, mientras el mundo se mueve entre el 28 y el 34 %.

Espinosa señaló que un punto porcentual en la mejora del recobro, le aportarían al país nuevas reservas equivalentes a entre 450 y 500 millones de barriles.

Finalmente, dijo que Colombia es un país sub explorado y con varias cuencas poco desarrolladas, pero “es necesario aunar esfuerzos en la lucha contra el fantasma del desabastecimiento, y la única forma de encontrar hidrocarburos es explorando, haciendo sísmica y perforando pozos.”

Ecopetrol y OXY cierran acuerdo de inversión en la cuenca Permian en EEUU

El Joint Venture le permitiría al Grupo Ecopetrol la incorporación de reservas probadas por cerca de 160 millones de barriles de petróleo equivalente para cierre de 2019.

13 de noviembre de 2019.   Ecopetrol cerró la transacción anunciada el pasado 31 de julio, mediante la cual la Empresa y Occidental Petroleum Corp acordaron la conformación de una alianza estratégica o Joint Venture para ejecutar un plan conjunto para el desarrollo de Yacimientos No Convencionales (YNVC, en aproximadamente 97.000 acres de la cuenca del Permian en el estado de Texas (EEUU).

Para el efecto, Ecopetrol Permian LLC, 100% de propiedad de Ecopetrol S.A., ha adquirido el 49% de participación en la sociedad Rodeo Midland Basin LLC, compañía constituida en el estado de Delaware, con un capital social de acuerdo con lo exigido por la jurisdicción americana y cuya actividad económica estará dirigida a ejecutar el plan de desarrollo conjunto en el marco del Joint Venture. Con ocasión de la transacción por el valor aproximado de 1.500 millones de dólares (50% en efectivo y 50% en carry) OXY conservará el 51% de Rodeo Midland Basin LLC a través de su afiliada Occidental Midland Basin LLC.

Para la adquisición de la participación y el cierre de la transacción, Ecopetrol S.A. hizo un pago inicial aproximado de 876,5 millones de dólares, correspondientes al 50% del valor total de la transacción, es decir 750 millones dólares, y de alrededor de 126.5 millones de dólares correspondientes al gasto estimado de inversión en actividad y plan de desarrollo de 2019, desde la fecha efectiva del Joint Venture definida entre las partes, es decir, el 1° de agosto de 2019.

Actualmente, en la zona existen dos taladros en operación, y dos pozos han sido perforados y se encuentran en etapa de completamiento, de los cuales se espera contar con la primera producción hacia finales de 2019. La actividad continuará en aumento, por lo cual se prevé que al final del 2020 sean cuatro los taladros en operación. El Joint Venture le permitiría al Grupo Ecopetrol la incorporación de reservas probadas por cerca de 160 millones de barriles de petróleo equivalente para cierre de 2019.

La transacción está alineada con las prioridades estratégicas del plan de negocios 2019- 2021 de la Empresa, enfocado en el crecimiento de reservas y producción bajo una estricta disciplina de capital, y el cual está soportado en exploración, recobro, hidrocarburos no convencionales e internacionalización, y fortalece la relación con un socio estratégico, con altísima experiencia en el desarrollo de yacimientos no convencionales, e histórico de Ecopetrol.

Ecopetrol contrató $2,7 billones con empresas locales en zonas donde opera

En los primeros nueve meses se hicieron negocios por $1 billón con proveedores locales de bines y servicios. Ecopetrol abrió nuevos mercados para que empresas regionales y locales comercialicen en otras zonas del país por $1,7 billones.

6 de noviembre de 2019.   Ecopetrol continúa comprometida con las regiones y una muestra de ello es que entre enero y septiembre de 2019 contrató $1 billón con proveedores de las zonas en donde opera, en comparación con los $907.000 millones en el mismo periodo del año anterior, lo que significa un incremento cercano al 11%.

Si a la contratación local ($1 billón) se le suman otros $1,7 billones de ‘exportación local’, es decir, aquella que registra las ventas de bienes y servicios que hacen los proveedores locales a otras regionales donde opera Ecopetrol en Colombia, el monto asciende a $2,7 billones.

Contratación de la Empresa por regiones:

  • Regional Central (incluye operaciones en Antioquia, Bolívar, Boyacá, Caldas, Cesar, Cundinamarca, Norte de Santander y Santander): contrató $1,7 billones, de los cuales $602.000 millones corresponden proveedores localesde Barrancabermeja, Piedecuesta, Bucaramanga, Yondó, Sabana de Torres, Tibú, Cúcuta, Floridablanca y San Vicente de Chucurí, de bienes y servicios como obras integrales, mantenimiento en paradas de planta, salud y mantenimiento de tanques, entre otros.
  • Regional Orinoquía (Casanare, Arauca y Meta, sin incluir Puerto Gaitán): contrató $1,5 billones, de los cuales $218.000 millones corresponden a proveedores localesde Villavicencio, Yopal, Aguazul, Castilla La Nueva, Tauramena y Acacías, principalmente en obras integrales, vías y movimiento de tierras.
  • Regional Oriente (Puerto Gaitán y Puerto López): contrató $532.000 millones, de los cuales $12.000 millones fueron con proveedores locales de Puerto Gaitán en aseo y cafetería, obras integrales y servicios de salud, entre otros.
  • Regional Sur (parte de Antioquia, Caldas, Caquetá, Cauca, Huila, Putumayo, Quindío, Risaralda, Tolima y Valle): contrató $402.000 millones, de los cuales $128.000 corresponden a proveedores localesde Neiva, Orito, Aipe, Medellín y Cali para obras integrales, vías, movimiento de tierras y servicios de salud.
  • Regional Caribe (Atlántico, Bolívar, Cesar, Córdoba, Chocó, La Guajira, Magdalena y Sucre): contrató $149.000 millones, de los cuales $44.000 millones corresponden a proveedores locales de Cartagena, Barranquilla, Coveñas, Sincelejo, Aguachica, Santa Marta, Cicuco y Valledupar. Estos contratos estuvieron enfocados principalmente en construcción de ductos, servicios de salud y transporte terrestre de personal.

Mercados para proveedores locales

La estrategia de ‘exportación local’ impulsada por Ecopetrol, permite a los proveedores ofrecer sus bienes y servicios en otras regiones del país donde tiene operaciones la Empresa.

Los contratos generados por la Compañía bajo este modelo ascendieron a $1,7 billones, distribuidos en las regionales así: Caribe, $575.000 millones; Sur, $566.000 millones; Central, $540.000 millones; Orinoquía, $88.000 millones, y Oriente, $4.000 millones.

En su compromiso por contribuir con el crecimiento sostenible y la competitividad regional, Ecopetrol ha promovido que sus aliados también contraten productos y servicios del mercado local.

Según las cifras reportadas, con corte a agosto de 2019, estas generaron contratos comerciales con proveedores locales por $706 mil millones y exportaciones locales por $1,2 billones para un total de $1,9 billones.

Fuente: Ecopetrol

Hocol perforará entre 8 y 10 pozos exploratorios en 2020

La compañía tiene planeado perforar entre 8 y 10 pozos exploratorios en las tres zonas donde opera: Valle Inferior del Magdalena, Valle Superior del Magdalena y Llanos Orientales.

22 de octubre de 2019.   Este sería un incremente del 33% frente al 2019, cuando aspiran a cerrar el año con seis pozos exploratorios: dos en el sur del país y cuatro en la costa norte. Hocol tienen una producción de 30.000 barriles de petróleo equivalentes diarios, de los cuales la tercera parte es gas, que sale especialmente de los campos Bonga y Mamey, ubicados en el departamento de Sucre.

No obstante, Rafael Guzmán, presidente de Hocol, dijo que la producción el próximo año será igual a la de 2019, pero que a largo plazo tienen una meta de crecimiento. “La exploración da frutos varios años después, los resultados de la campaña exploratoria los veremos en unos tres años,” señaló.

Hocol participó en la primera ronda del Proceso Permanente de Asignación de Áreas (PPAA), realizado por la Agencia Nacional de Hidrocarburos, donde la empresa perteneciente al Grupo Ecopetrol, aseguró cuatro bloques, uno al ciento por ciento y tres en consorcio con Geopark. Además, planean participar también en la segunda ronda a finales de año.

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