Promigas presentó resultados positivos del segundo trimestre de 2025

A través de 77.536 km de redes de gas natural, Promigas impacta positivamente la calidad de vida de más de 25 millones de personas en 1.060 poblaciones de Colombia y Perú.

Promigas presentó sus resultados financieros y operativos correspondientes al segundo trimestre de 2025, destacando avances en su estrategia de diversificación, sostenibilidad y consolidación como holding energético regional.

La compañía continúa fortaleciendo su presencia en Colombia y Perú, con 6,85 millones de clientes conectados en distribución de gas natural y 467.000 en energía eléctrica, beneficiando a más de 25 millones de personas.

En el negocio de soluciones energéticas, durante el primer trimestre de 2025 se amplió el portafolio hasta alcanzar 144,2 MW, de los cuales 105 MW corresponden a capacidad solar (+37% vs. 2T 2024) y 39,2 MW a auto y cogeneración a gas.

En el segmento de transporte de gas natural, Promigas fortaleció su infraestructura con la bidireccionalidad en el tramo Barranquilla-Ballena, alcanzando un uso de 66 millones de pies cúbicos diarios (MPCD), lo que permite atender la demanda del interior del país, a través de la interconexión con el sistema de transporte en La Guajira.

En materia de distribución de energía eléctrica, a través de la Compañía Energética de Occidente (CEO), Promigas ha mejorado la calidad de vida de más de 1,5 millones de personas en 38 poblaciones del Cauca, gracias a su gestión con comunidades y territorios durante 15 años. Al 2T 2025, CEO alcanzó un total de 467.486 clientes conectados acumulados.

Resultados financieros

Al cierre del 2T 2025, Promigas registró ingresos consolidados de $3,61 billones, lo que representa una variación del 4% frente al mismo periodo de 2024.

En cuanto a cifras consolidadas, Promigas reportó una utilidad neta de$586.306 millones.

A nivel individual, alcanzó una utilidad neta de $588.168 millones y un EBITDA de $717.754 millones, logrando una ejecución presupuestal del 107% en la utilidad esperada para el periodo.

“Con estos resultados, Promigas reafirma su compromiso con el cumplimiento de su propuesta de valor mediante un crecimiento ordenado, responsable y sostenible, trabajando como actor clave en el soporte de la matriz energética de Colombia y Perú”, señaló Juan Manuel Rojas, presidente de la compañía.

La CREG convoca subasta de expansión por cargo por confiabilidad

La CREG puso en marcha el proceso de subasta para la expansión del parque de generación mediante el mecanismo del cargo por confiabilidad.

La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) publicó la Resolución 101 079 de 2025, con la cual inicia el proceso de convocatoria para la subasta de expansión del cargo por confiabilidad para el periodo 2029- 2030.

El objetivo de estas subastas es cubrir la demanda que se proyecta para este lapso, de acuerdo con las estimaciones realizadas por la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME).

El sirector Ejecutivo de la entidad, Antonio Jiménez Rivera, explicó que en esta nueva subasta de expansión se ampliaron los incentivos para aquellas plantas de generación de energía que puedan iniciar su operación antes de diciembre de 2029 y para aquellas que deseen realizar procesos de renovación tecnológica para utilizar un recurso primario más eficiente o para mejorar o cambiar la tecnología de producción de energía.

Adicionalmente, se incorporan los análisis realizados en mesas de trabajo interinstitucionales realizadas entre la CREG, la UPME y el Ministerio de Minas y Energía, que buscan facilitar la participación en la subasta para aquellos proyectos sin capacidad de transporte asignada.

En ese sentido se expidió para comentarios el Proyecto de Resolución CREG 701 095 de 2025 y se estableció en la resolución de la convocatoria un conjunto de acciones por parte de la UPME.

“Los proyectos sin capacidad de transporte asignada que vayan a participar en esta subasta de expansión recibirán suficiente información técnica para conocer el impacto de la conexión de sus proyectos y presentar una oferta en la subasta valorando adecuadamente sus riesgos”, afirmó el director.

Tras la publicación de esta resolución, XM presentará a la ciudadanía y a los interesados en participar las fechas exactas de cada una de las etapas de este proceso.

Los generadores de energía tendrán aproximadamente tres meses para evaluar su participación a través de una

manifestación de interés, posteriormente deberán cumplir algunos hitos para seguir haciendo parte de este ejercicio.

“Las subastas de expansión son el mecanismo a través del cual trabajamos por el suministro confiable de energía en el mediano plazo, al tiempo que damos señales positivas para la inversión en Colombia. Muestra de ello es el ejercicio que finalizamos en febrero del año pasado, en el que se desarrollaron compromisos de 4.400 megavatios con fuentes renovables y una inversión de más de 4.000 millones de dólares que deben estar a disposición de nuestro sistema para diciembre de 2027”, recordó el director de la CREG.

Un mercado disfuncional sacude el sector energético

El sector energético mundial se encuentra en un «reseteo histórico» liderado por la geopolítica, con un futuro marcado por una disrupción en los mercados y un crecimiento más lento a corto plazo.

El mundo vive un «reseteo histórico» en su sector energético, donde las decisiones geopolíticas tienen hoy un peso mayor que los fundamentos tradicionales del mercado en la determinación de los precios del petróleo.

Así lo afirmó Jaime Brito, director Ejecutivo de Refinación y Derivados del Petróleo de OPIS, durante el 7° Congreso Internacional del GLP de Gasnova, quien proyectó un panorama complejo y disfuncional para los próximos años, con una recuperación económica global prevista para 2026.

Según Brito, el sector ha experimentado cambios drásticos en los últimos ocho meses, marcados por una polarización creciente que está reconfigurando el comercio y la regulación a nivel global. El mundo, que desde finales de los ochenta tendía hacia la globalización, ahora se enfrenta a una fragmentación impulsada por eventos disruptivos como la pandemia de 2020 y la invasión rusa en Ucrania. Este nuevo escenario de tensiones comerciales y aranceles ha provocado que el precio del crudo Brent se mueva no por la oferta o la demanda, sino por los anuncios y decisiones políticas de los gobiernos.

Cuando la geopolítica manda sobre el mercado

Brito destacó cómo el precio del Brent ha fluctuado en rangos inusuales a lo largo del año. Mientras que a principios de 2025, tras las sanciones a Rusia, se mantenía en los ochenta dólares por barril, la sola mención de nuevos aranceles por parte de la administración Trump lo hizo caer a un rango de setenta a setenta y cinco dólares. La situación se agravó tras el anuncio de los aranceles definitivos en abril, cuando el precio se desplomó hasta los sesenta o sesenta y cinco dólares.

«El Brent de este año no se ha movido por fundamentales de mercado, se ha movido por anuncios geopolíticos y comerciales», enfatizó Brito. Puso como ejemplo la nula reacción del mercado ante el anuncio de la OPEP de incrementar la producción en 2.4 millones de barriles por día. En este contexto, el experto de OPIS considera que el precio del Brent mantendrá un piso entre sesenta y sesenta y cinco dólares, a la espera de una mayor certidumbre económica y política a nivel global.

Pronósticos de demanda: La población contra el “Green Deal”

A pesar de los desafíos geopolíticos, la demanda de hidrocarburos seguirá creciendo, impulsada por el aumento de la población mundial y el desarrollo económico. Actualmente, el consumo de derivados del petróleo ronda los 104 millones de barriles diarios. Brito proyecta que, sin restricciones ambientales, esta cifra podría llegar a los 130 millones de barriles diarios para 2050, simplemente por el aumento de 1.500 millones de personas en el planeta y el crecimiento económico que estas demandarán.

Sin embargo, el pronóstico de Brito, que considera las regulaciones ambientales y las eficiencias tecnológicas, es más conservador, estimando un consumo de 111 millones de barriles diarios para 2050. Este crecimiento se dividirá en dos tendencias: una disminución en la demanda de combustibles tradicionales como la gasolina y el diésel, que alcanzarán su punto máximo entre 2030 y 2035, y un crecimiento sostenido en la industria petroquímica y de gas, que continuará demandando naftas y gas licuado de petróleo (GLP).

La transición energética en perspectiva

En su análisis, Brito cuestionó la narrativa dominante sobre la rápida transición hacia fuentes de energía sostenibles. La producción de biocombustibles, a pesar de los subsidios y la regulación de los últimos 20 años, apenas representa entre el 2% y el 2.3% de la producción total de hidrocarburos. El experto señaló que la vasta infraestructura de 100 años del sector petrolero es muy difícil de sustituir a corto o mediano plazo.

Además, Brito destacó la aparición de otros 12 «mini-mercados» de commodities como el litio, el hidrógeno y el metanol, que fragmentan la oferta y reducen la liquidez, haciendo que los precios sean más volátiles y la cadena de suministro más vulnerable. En este escenario, la dependencia del exterior es alta: el 85% de la refinación de litio, por ejemplo, está en China.

A nivel de consumo final, la adopción de nuevas tecnologías no siempre va de la mano de la intención política. El director de OPIS citó el caso de Estados Unidos, donde la demanda de gasolina ha crecido desde la pandemia, a pesar de las inversiones en ciclovías y la disponibilidad de vehículos eléctricos e híbridos. «El consumidor americano decidió comprar vehículos grandes, más pesados, menos eficientes», lo que demuestra que la decisión de compra no siempre se alinea con los objetivos de sostenibilidad.

Brito concluyó que, si bien el consumo de gasolina y diésel podría disminuir marginalmente, la transición de combustibles para el transporte de carga, como en camiones de varias toneladas, será un reto logístico y estructural muy complicado de superar a corto plazo.

Oportunidades y retos en un mundo polarizado

El panorama actual, aunque complejo, presenta oportunidades de inversión en áreas como el almacenamiento y el comercio de energía. Sin embargo, Brito advirtió sobre la diversificación excesiva, recomendando a las empresas concentrarse en nichos específicos.

Finalmente, el ejecutivo de OPIS enfatizó la necesidad de tener acceso a fuentes de información y análisis creíbles para tomar decisiones estratégicas en un entorno tan volátil. «Creemos que lo más importante es que tengan acceso a buenas fuentes de información, que les permitan hacer las mejores estrategias», concluyó.

Así, el futuro del sector energético estará marcado por la incertidumbre, donde la capacidad de adaptación y el acceso a datos precisos serán clave para sortear los retos y aprovechar las oportunidades.

ANDEG: Sector eléctrico requiere soluciones oportunas y reglas claras

La décima segunda versión del Foro Energético de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (ANDEG), realizada en Barranquilla el 21 y 22 de agosto, analizó los principales retos y oportunidades del sector eléctrico colombiano.

El evento evidenció la creciente fragilidad institucional y financiera del sector. En particular, se destacó que la subasta de Cargo por Confiabilidad de 2024 no logró adjudicar la energía firme mínima para garantizar el equilibrio energético en el mediano plazo.

“Lo más preocupante es que de los proyectos adjudicados, se estima que solo cerca del 25 % entraría realmente en operación y la asignación al parque térmico —aliado estratégico para la generación firme y segura— fue muy baja. De allí la importancia de que la nueva subasta asegure la adjudicación de cerca de 2.500 MW de capacidad, de los cuales al menos 800 MW deberían ser térmicos”, afirmó Alejandro Castañeda, presidente Ejecutivo de ANDEG.

El gremio recordó que el Cargo por Confiabilidad ha permitido la expansión de más de 12.000 MW de capacidad instalada, con inversiones superiores a USD 10 billones, y ha hecho posible que Colombia sea el único país de Latinoamérica que no ha experimentado racionamiento eléctrico en los últimos 30 años.

A esta situación se suma la fuerte presión financiera sobre el sistema eléctrico, derivada de la intervención de la empresa Air-e y de los retrasos en los giros de subsidios por parte del Ministerio de Hacienda.

Según Castañeda, esto intensifica el riesgo de un “apagón financiero”, que podría comprometer la sostenibilidad del servicio. “Es urgente encontrar una solución estructural a la situación de Air-e y cumplir con el pago de la deuda con los agentes térmicos, para garantizar la compra de combustibles y mantener la confiabilidad del SIN”, agregó.

El Caribe, clave para la confiabilidad energética del país

La región Caribe ha sido un motor histórico del sector energético colombiano, aportando divisas, regalías, inversiones y confiabilidad al sistema eléctrico. Hoy emerge como el escenario con mayor potencial para profundizar este legado, gracias a sus recursos en gas offshore, sus yacimientos no convencionales y su riqueza en energías renovables.

Esta región del país concentra cerca del 80 % del potencial solar y eólico del territorio nacional, suministra el 90 % del carbón térmico y el 25 % del gas consumido en Colombia.

“Sin embargo, esta riqueza energética convive con retos estructurales como la pobreza energética y la falta de modernización de la infraestructura”, puntualizó el presidente de ANDEG.

En ese contexto, subrayó la importancia de una matriz de generación basada en la complementariedad, donde se reconozca a todas las tecnologías, especialmente aquellas que históricamente han dado seguridad y firmeza al sistema.

El Foro también resaltó el papel del carbón, recordando que el desafío no es el combustible sino las emisiones. En este sentido, existen oportunidades para un uso más sostenible mediante tecnologías como el CCUS.

Además, la generación térmica a carbón genera más de 130.000 empleos, principalmente en pequeña y mediana minería, con un impacto social y económico decisivo en las regiones productoras.

Finalmente, la Asociación reiteró que la transición energética en Colombia debe ser viable, segura, confiable y financieramente sostenible. Para ello, es fundamental fortalecer la institucionalidad, consolidar un marco regulatorio claro y predecible que estimule la inversión, y definir una hoja de ruta que responda a las necesidades del sector de manera oportuna y eficiente.

El tic-tac de la crisis energética: Retrasos y deudas amenazan el sistema eléctrico

Colombia al borde del apagón: Subsidios impagos y falta de capacidad llevan al país a un riesgo energético extremo. Contralor exige acciones urgentes ante una crisis energética «de grandes proporciones».

Colombia se encuentra al borde de una «crisis energética de grandes proporciones». La advertencia fue lanzada por el Contralor General de la República, Carlos Hernán Rodríguez Becerra.

Durante su intervención en el 12° Foro de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg) en Barranquilla, el funcionario instó al Gobierno nacional a tomar acciones inmediatas para evitar una situación que, según sus palabras, amenaza la estabilidad del sector, la economía del país y la calidad de vida de millones de colombianos. El reloj avanza mientras la Nación enfrenta una peligrosa combinación de deudas masivas, déficit de generación y graves retrasos en la infraestructura de transmisión.

El Contralor Rodríguez Becerra detalló una situación crítica marcada por varios factores. Uno de los más apremiantes es la deuda acumulada por subsidios tarifarios, que supera los $5 billones y amenaza directamente la sostenibilidad financiera del sector.

De hecho, la deuda del Gobierno con las empresas de energía y gas por subsidios y opción tarifaria alcanzaba los $7,6 billones a enero de 2025. Aunque el Ministerio de Minas y Energía reportó un pago de $2,5 billones en mayo de 2025 para cubrir obligaciones del año anterior, los pasivos continúan creciendo sin un respaldo presupuestal claro, lo que compromete la liquidez de las compañías prestadoras.

Esta situación no solo exige una reforma en la gestión de subsidios, incluyendo la medición de impacto y la actualización de fórmulas tarifarias, sino que también pone en riesgo el acceso al servicio para la población más vulnerable.

Además de la crisis de pagos, el país enfrenta un déficit preocupante en la capacidad de generación eléctrica. A pesar de la subasta de cargo por confiabilidad realizada el 15 de febrero de 2024, donde se adjudicaron 4.489 megavatios, en su mayoría de fuentes solares, aún no existe suficiente capacidad firme para suplir la creciente demanda que ya supera el 7% de incremento anual. La capacidad de generación efectiva es de apenas 15 GWh/día, un volumen insuficiente para las necesidades actuales.

Retrasos en transmisión

La infraestructura de transmisión también presenta un panorama desolador. De los 16 proyectos registrados por la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME), 14 presentan retrasos, con un promedio de 30,7 meses. A esto se suma el envejecimiento de las líneas existentes, ya que el 75% de las líneas de 500 y 230 kilovatios superan los 35 años de operación, incrementando la vulnerabilidad del sistema ante posibles fallas.

El jefe del ente de control enfatizó que estos retrasos afectan directamente la seguridad energética del país y requieren señales regulatorias claras, así como una coordinación interinstitucional para garantizar la reposición de activos críticos.

La Contraloría también puso el foco en la crítica situación de Air-e S.A., empresa que presta el servicio de energía en Atlántico, La Guajira y parte del Magdalena, y que se encuentra bajo intervención de la Superintendencia de Servicios Públicos desde 2024.

La compañía registra deudas cercanas a los $900.000 millones de pesos con proveedores de energía, mientras que el Fondo Empresarial, encargado de respaldar a las empresas intervenidas, enfrenta una fuerte presión financiera con solo $167.000 millones de saldo disponible frente a obligaciones por $324.000 millones.

Ante este panorama, el Contralor Rodríguez Becerra fue enfático: «La sostenibilidad y seguridad energética del país no pueden estar a merced de decisiones tardías ni de vacíos en la gestión». Hizo un llamado a la implementación de una institucionalidad sólida y coordinada que involucre a los ministerios de Energía, Ambiente y Hacienda, con el objetivo de evitar los choques que actualmente retrasan proyectos estratégicos, como las conexiones desde Chivor hacia Bogotá o el licenciamiento de proyectos gasíferos en La Guajira.

La Contraloría ha priorizado esta alerta en su agenda de vigilancia preventiva y, concomitante, adelanta un seguimiento de los montos y trámites de las deudas públicas, y estructurando un tablero de control en tiempo real para monitorear mensualmente las apropiaciones y pagos.

El proyecto de presupuesto para 2026 contempla un aumento significativo en los recursos asignados al Ministerio de Energía, lo que genera la expectativa de que los subsidios previstos sean cubiertos adecuadamente. Sin embargo, el mensaje del Contralor es claro: «Colombia necesita una planeación rigurosa y una ejecución oportuna de los recursos públicos para garantizar que la energía llegue con calidad, eficiencia y a precios justos a todos los ciudadanos».

El futuro energético del país, y con ello el bienestar de su población y el desarrollo económico, pende de un hilo, esperando una respuesta contundente y eficaz del Gobierno.

Enel Colombia inició la construcción de las líneas de alta tensión La Guaca–Colegio

La obra beneficiará directamente a más de 73.000 habitantes de La Mesa, Tena y El Colegio, y en general al departamento de Cundinamarca.

Enel Colombia empezó la construcción de las Líneas de Alta Tensión La Guaca – Colegio 1 y 2, obras que garantizarán la prestación del servicio en los municipios de La Mesa, Tena y El Colegio, en Cundinamarca, permitiendo la conexión de un nuevo proyecto de energía renovable no convencional al sistema eléctrico.

La primera línea de alta tensión a 115 kV reemplazará la línea existente de transmisión La Guaca – Colegio 1 construida en 1966, que ya ha alcanzado su capacidad máxima.

Igualmente, el proyecto contempla la construcción y puesta en servicio de una nueva línea denominada La Guaca – Colegio 2, para mejorar la confiabilidad del sistema eléctrico de la zona ante fuertes cambios climáticos que puedan afectar el suministro eléctrico. Ésta última tendrá una longitud de 4,2 km y contará con un diseño de doble circuito que permitirá atender de la creciente demanda energética de la región. Se prevé que entre en operación a finales de 2025.

Además de asegurar un suministro de energía más confiable para los habitantes y sectores productivos de la zona, este proyecto posibilitará la conexión del parque solar Barzalosa, con capacidad de 100 MW, ubicado en los municipios de Nariño y Girardot, desarrollado por un tercero.

“La construcción de las Líneas de Alta Tensión La Guaca – Colegio 1 y 2 son una muestra de nuestra visión a largo plazo para modernizar la infraestructura eléctrica de Cundinamarca, conectando territorios con energía más limpia y resiliente. En Enel Colombia trabajamos para brindar un servicio seguro, innovador, sostenible y de calidad, alineado con los retos del cambio climático y el desarrollo regional”, afirmó Adrián Albarracín, subgerente de la Operación Regional y Metropolitana de Enel Colombia.

Iniciativas para una transición energética

En paralelo con las actividades técnicas, Enel Colombia desarrolla iniciativas con las comunidades del área de influencia. Entre ellas se destaca la siembra de 2.200 árboles en el Agroparque Sabio Mutis, en el municipio de Tena, en colaboración con estudiantes universitarios y autoridades locales, como parte de las medidas de compensación ambiental del proyecto.

Asimismo, se realizaron jornadas de capacitación ambiental, seguridad y gestión social en seis veredas de la zona de influencia, incluyendo actividades lúdicas, educativas y de siembra de árboles, fortaleciendo el vínculo con la comunidad y promoviendo el cuidado del entorno.

Con estas acciones, Enel Colombia reafirma su compromiso con la transición energética, integrando el desarrollo de infraestructura con el bienestar de las comunidades y el respeto por el medio ambiente.

Enel dará energía al RegioTram de Occidente y al Metro de Bogotá

La Subestación Montevideo, ubicada en Puente Aranda, y la Subestación Porvenir, localizada en Bosa, serán las encargadas de suministrar la energía necesaria para la operación del RegioTram de Occidente y de Línea 1 del Metro de Bogotá.

Enel Colombia avanza en la construcción de dos subestaciones que suministrarán la energía necesaria para permitir la operación del RegioTram de Occidente, el primer tren del país 100% eléctrico; y de la Línea 1 del Metro de Bogotá.

La Subestación Montevideo, ubicada en la localidad de Puente Aranda, específicamente en el Patio Taller del RegioTram, será la infraestructura que habilitará la operación de los trenes que conectarán a los municipios de Funza, Mosquera, Madrid y Facatativá con la capital del país.

El objetivo principal del RegioTram es reducir en un 60% los tiempos de desplazamiento, beneficiando a más de 130.000 personas diariamente y a 43 millones de pasajeros al año.

De igual forma, esta Subestación beneficiará a 60.000 habitantes del área de influencia del proyecto y a alrededor de 20.000 usuarios directos de las localidades de Puente Aranda y Teusaquillo.

Con una inversión cercana a los 91.000 millones de pesos en infraestructura, Enel Colombia intervendrá y reforzará las estructuras existentes, con el fin de atender la creciente demanda energética en la región.

“El RegioTram de Occidente y la Línea 1 del Metro de Bogotá son dos de los proyectos de transporte masivo más relevantes e innovadores para el país, y en Enel Colombia nos enorgullece ser aliados estratégicos en su electrificación. Contribuir a su operación con soluciones sostenibles reafirma nuestro compromiso con la movilidad eléctrica y con el desarrollo de infraestructura que aporta a la eficiencia energética de Colombia. Estamos apostando por el fortalecimiento del sistema de distribución eléctrica y así acompañar la transición energética del país”, afirmó Mónica Cataldo, gerente de Distribución de Enel Colombia.

La Subestación Montevideo, que estará lista finalizando 2025 y que será 100% digital y completamente telecontrolada, contará con dos transformadores de potencia de 40 millones de voltamperios (MVA) cada uno, dos líneas de transmisión de 115 kilovoltios (kV), que la conectará con las Subestaciones La Paz y Salitre; y una conexión al Patio Taller de RegioTram PK5.

A la fecha, en la Subestación, que presenta un avance de obra del 60%, se han adelantado las actividades de localización y replanteo para dar inicio al relleno y compactación del terreno, se tienen armados los aceros de las cimentaciones de los equipos de patio y próximamente se iniciará la construcción de la cimentación de la casa de control.

Por otro lado, la infraestructura que habilitará la operación de la Línea 1 del Metro de Bogotáserá la Subestación Porvenir, ubicada en el Patio Taller, en la localidad de Bosa; la cual servirá como punto de conexión para el suministro de energía requerido para el funcionamiento del Metro, uno de los proyectos de transporte masivo de mayor envergadura de la capital, pues permitirá movilizar a más de 72 mil pasajeros hora/sentido (más de un millón de pasajeros al día), beneficiando de manera directa a los habitantes de 78 barrios, en nueve localidades.

La inversión en esta Subestación será de alrededor de 60 mil millones de pesos y su construcción incluirá dos transformadores de potencia para una capacidad total de 80 MVA y nuevas líneas de transmisión asociadas a 115 kV, que se ubicarán en las localidades de Kennedy y Bosa, y partirá la línea existente Chicalá-Colegio, hasta la llegada de la nueva Subestación Porvenir.

“Actualmente, en la Subestación Porvenir trabajamos a muy buen ritmo, pues ya tenemos un avance de obra superior al 70%, por lo que esperamos que el proyecto culmine su construcción en el segundo semestre de 2025. Una vez la infraestructura esté lista servirá para alimentar los vagones del Metro y ofrecerle a la ciudad una obra de última generación que será fundamental para el suministro eléctrico confiable, sostenible y seguro”, resaltó Cataldo.

Durante la ejecución de estas dos subestaciones se vincularán a alrededor de 250 personas, que también aportarán con su trabajo a la construcción de una cultura entorno a la importancia de la transición energética y el medio ambiente.

Con la construcción de las subestaciones Montevideo y Porvenir, Enel Colombia no sólo electrifica dos de los proyectos de transporte más ambiciosos del país, sino que también reafirma su papel como aliado estratégico en la transición energética de Colombia.

Estas obras representan un paso firme hacia un sistema de movilidad más limpio, eficiente y sostenible, que beneficiará a millones de ciudadanos y marcará un antes y un después en la innovación de la infraestructura eléctrica del país.

La Inteligencia Artificial reta a la tecnología y el suministro de energía

La expansión acelerada de la inteligencia artificial está redefiniendo los requerimientos técnicos y operativos de los centros de datos.

Aplicaciones de cómputo intensivo como el entrenamiento de modelos generativos, están elevando las cargas por rack a niveles sin precedentes, que podrían superar el megavatio. Este cambio de escala está impulsando un rediseño estructural de la infraestructura digital a nivel global.

Según Colliers, la inversión global en centros de datos impulsada por la expansión de la IA alcanzó los 57 mil millones de dólares en 2024, marcando un récord histórico. Este crecimiento refleja una aceleración en la demanda de infraestructura tecnológica capaz de sostener cargas de procesamiento masivo y alta densidad energética.

Al mismo tiempo, solo en los Estados Unidos, el consumo eléctrico asociado a esta tecnología podría representar entre el 8% y el 12% de la demanda total de electricidad hacia 2030, según proyecciones de Bloom Energy. En este contexto, el desarrollo de soluciones eficientes y sostenibles se ha vuelto una prioridad estratégica.

En respuesta a este escenario, Schneider Electric presentó una nueva línea de infraestructura orientada específicamente a clústeres de IA de alta densidad. Entre sus principales novedades se encuentra el Centro de Datos Modular EcoStruxure Pod, con una arquitectura escalable que permite implementar racks de hasta 1 MW, integrando refrigeración líquida directa al chip, distribución de potencia de alta capacidad y sistemas de contención térmica.

Himamshu Prasad, vicepresidente Senior de Schneider Electric, señaló que “el poder y la densidad que requieren los clústeres de IA crean cuellos de botella que exigen un nuevo enfoque para la arquitectura del centro de datos. Los usuarios necesitan soluciones de infraestructura integradas que no solo manejen cargas térmicas extremas y perfiles de potencia dinámicos, sino que además se implementen rápidamente, escalen de forma predecible y operen de manera eficiente y sostenible”.

La compañía también renovó su portafolio de racks NetShelter, adaptados para cargas de trabajo intensivas en potencia y compatibles con tecnologías de refrigeración líquida desarrolladas por Motivair. Estas soluciones están alineadas con los estándares del Open Compute Project (OCP) y con la arquitectura MGX de NVIDIA.

Por su parte, Vladimir Troy, vicepresidente de Ingeniería de centros de datos, operaciones, software empresarial y servicios en la nube en NVIDIA, indicó que “las soluciones innovadoras de Schneider Electric proporcionan la infraestructura confiable y escalable que nuestros clientes necesitan para acelerar sus iniciativas de IA. Juntos, estamos abordando las crecientes demandas de las fábricas de IA -desde racks de kilovatios hasta megavatios- entregando soluciones preparadas para el futuro que maximizan la escalabilidad, densidad y eficiencia”.

Estos desarrollos reflejan una tendencia más amplia en la industria tecnológica: la necesidad de adaptar rápidamente la infraestructura digital frente al crecimiento exponencial de la inteligencia artificial y su impacto en el consumo energético global.

Resiliencia a través de la diversificación: el futuro energético de Europa

Asegurar nuevos suministros de gas a precios competitivos a medio y largo plazo sigue siendo esencial para la resiliencia económica de Europa.

Por: CARSTEN POPPINGA*

En el cambiante panorama energético mundial, la necesidad de sistemas energéticos resilientes, fiables y descarbonizados nunca ha sido tan urgente.

Mientras Europa continúa su ambiciosa transición energética, los recientes cambios geopolíticos, como el cese del suministro de gas ruso a través de Ucrania, han puesto de relieve la importancia estratégica del GNL y la diversificación de las fuentes de suministro.

El gas natural como puente estratégico

El gas natural sigue siendo indispensable para la matriz energética europea, especialmente durante la transición hacia la neutralidad climática. Facilita la eliminación gradual del carbón, impulsa la competitividad industrial y estabiliza la red ante la intermitencia de las energías renovables.

Sin embargo, el mercado del gas en 2025 es notablemente diferente al de años anteriores. Con la reducción de los niveles de almacenamiento y la cambiante dinámica de la demanda mundial, el GNL desempeña ahora un papel fundamental para garantizar la seguridad del suministro no solo en Alemania, sino en toda la Unión Europea.

En Uniper, nuestra misión es clara: suministrar energía segura y asequible a nuestros clientes en Alemania y Europa hoy, invirtiendo a la vez en la infraestructura baja en carbono.

Jugamos un papel decisivo en el desarrollo de la primera terminal de GNL de Alemania en Wilhelmshaven en 2022, clave para la diversificación del suministro de gas y la preparación para las importaciones de hidrógeno. Al aprovechar los contratos a largo plazo, la flexibilidad del mercado y el almacenamiento estratégico, contribuimos a mitigar la volatilidad y a garantizar la disponibilidad energética incluso en tiempos de incertidumbre.

Diversificación de la oferta y la infraestructura

La base de la resiliencia energética es la diversificación de fuentes, rutas, tecnologías y alianzas. En 2025 se prevé que la UE aumente las importaciones de GNL un 20 %, impulsada por la disminución de los suministros de gasoductos y la robusta demanda.

En respuesta a esto, Uniper trabaja para expandir su presencia de GNL mediante alianzas a largo plazo con proveedores de confianza en todo el mundo, desde EE. UU. y Australia hasta Oriente Medio y el Norte de África. Una cartera de gas más diversificada que nunca, tanto en términos geográficos como de estructura contractual.

Acuerdos recientes, como el de GNL con la australiana Woodside, ejemplifican la resiliencia a largo plazo. Mientras tanto, nuestros activos de almacenamiento, que representan el 25 % de la capacidad total de Alemania, siguen siendo un pilar fundamental para la flexibilidad energética y la seguridad del suministro.

Amoníaco: desbloqueando la economía del hidrógeno

De cara al futuro, el camino hacia la neutralidad climática requiere no solo sistemas de gas resilientes, sino también soluciones de hidrógeno escalables. Consideramos el amoníaco como el factor clave para la importación de hidrógeno a gran escala. Es un portador de hidrógeno eficiente y maduro, que permite conectar la producción global con la demanda europea.

Así, nos preparamos para la distribución global de amoníaco verde y azul, y estaremos listos para satisfacer la creciente demanda de soluciones sostenibles de amoníaco en los próximos años.

*Director Comercial de Uniper SE.

Carbón, corazón de las economías regionales y columna del sistema eléctrico

ANDEG insiste en que fortalecer los encadenamientos productivos y aprovechar el desarrollo tecnológico son claves para asegurar una minería cada vez más sostenible.

La Asociación Nacional de Empresas Generadoras (ANDEG) reiteró la importancia de la actividad minera formal —en todas sus escalas— como motor para la seguridad energética del país, la generación de empleo y la dinamización de las economías regionales.

En particular, el gremio destacó el rol estratégico del carbón. “Este recurso representa el 82% de las regalías del sector minero y cerca del 80% de la participación del eslabón minero en el PIB nacional. El carbón térmico colombiano es, además, el principal producto mineral de exportación hacia regiones como Asia-Pacífico (Corea del Sur, China, Taiwán), Europa (Polonia, Alemania, Países Bajos, España), y también tiene una participación significativa en los mercados de América, el norte de África y Oriente Medio.”

En el ámbito nacional, la pequeña y mediana minería de carbón es una industria altamente encadenada, que contribuye en departamentos como Boyacá, Cundinamarca, Santander y Norte de Santander con más de 35.000 empleos directos formales y más de 120.000 puestos de trabajo indirectos.

Como parte de ese encadenamiento, Colombia cuenta con una capacidad instalada de generación de energía a carbón de 1.654 MW, lo que equivale al 9% de la capacidad total del país. Esta participación aporta complementariedad tecnológica al Sistema Interconectado Nacional (SIN) y brinda firmeza y confiabilidad.

Durante episodios de hidrología crítica, como el fenómeno de El Niño 2023-2024, las plantas térmicas a carbón lograron atender hasta el 16% de la demanda eléctrica nacional. En años de alta hidrología, el consumo de carbón alcanza aproximadamente 1,8 millones de toneladas anuales, mientras que en periodos de baja hidrología puede estar cerca de los 4,6 millones de toneladas.

Mirando hacia el futuro, se prevé que el carbón térmico continúe siendo parte de la matriz energética mundial hasta 2050, y dado que Colombia cuenta con reservas abundantes y de alta calidad, existen oportunidades para potenciar ingresos fiscales mediante tecnologías limpias, así como para diversificar la canasta exportadora en un marco de complementariedad productiva.

A nivel ambiental, es relevante considerar que Colombia aporta solo cerca del 0,6% de las emisiones globales de CO₂. Dentro del país, las emisiones asociadas a toda la cadena del carbón representan entre el 10% y el 15% de los gases de efecto invernadero, y apenas el 3,2% proviene de la generación térmica con carbón.

En el mediano y largo plazo, las tecnologías de alta eficiencia y bajas emisiones, la captura y almacenamiento de carbono (CCUS), el blending con biomasa o residuos y los modelos de economía circular, representan opciones reales para optimizar el uso de este recurso de manera responsable y sostenible.

“Desde ANDEG consideramos necesario que el país logre consensos sobre esta industria, con una hoja de ruta de transición ordenada, donde no se ‘apaguen’ sectores, sino que se definan soluciones que permitan un equilibrio para alcanzar las metas climáticas al tiempo que se promueve el crecimiento productivo de manera responsable y sostenible”, concluyó Alejandro Castañeda, presidente Ejecutivo del gremio.

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