Abastecimiento del GLP está asegurado: GASNOVA

  • El presidente de Gasnova, Alejandro Martínez, aseguró que el abastecimiento del Gas Licuado del Petróleo (GLP) está asegurado para los colombianos, y recomendó que Plan Piloto de Subsidios debe continuar y ampliarse a todo el país.

10 de septiembre del 2018.   El anuncio lo hizo Alejandro Martínez Villegas, presidente de la Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA), desde la sureña ciudad de Pasto, donde el dirigente gremial se reunió con El-Laythy B. Safa Husein, gerente General de la empresa Montagas, para exponer las perspectivas de crecimiento de la demanda nacional del GLP.

“Con los volúmenes del proyecto de Cupiagua, el abastecimiento del GLP está asegurado”, afirmó el dirigente gremial. Durante el 1er Congreso Internacional del GLP, que se realizó el 29 y 30 de agosto en Bogotá, Ecopetrol confirmó que con la planta de Cupiagua, que estará disponible en 2019, ofrecerá al servicio público domiciliario entre 10.000 y 12.500 toneladas mensuales adicionales para el servicio público domiciliario, con lo cual el país estará ante un escenario de autoabastecimiento.

Martínez Villegas añadió que el mercado nacional del GLP no solamente queda autoabastecido, sino que se generarán algunos excedentes para atender crecimientos en la demanda.

“Si se llegaran a requerir cantidades adicionales, se cuenta con la posibilidad de importación desde los Estados Unidos, cuya producción ha aumentado vigorosamente, al punto en que se estima que abra excedentes de GLP en el mercado mundial por los próximos 10 años”, argumentó.

En cuanto a la adopción del Autogás como fuente de combustible para el parque automotor colombiano, Martínez dijo que es necesario expedir a la mayor brevedad posible los reglamentos técnicos que el Ministerio de Minas y Energía está elaborando para el desarrollo de dicho sector.

Generación eléctrica con GLP

Otro de los usos potenciales que tiene el GLP es la generación eléctrica, la cual se ha visto comprometida como consecuencia de los problemas con Hidroituango.

“Dado que se requerirá generación térmica, el GLP es una excelente alternativa con garantía en el suministro y su continuidad, por la posibilidad de realizar importaciones, para lo cual la CREG cuenta con un borrador de regulación que seguramente será expedida en próxima fecha”, destacó el presidente de GASNOVA.

Señaló además que en las zonas no intercontectadas del país, y aquellas ubicadas en las regiones geográficamente más apartadas o de difícil acceso en donde la generación de electricidad se hace con diésel, “tanto por costos como por los beneficios ambientales, el GLP es la mejor alternativa y, además, una fuente energética de transición a las energías renovables”.

Subsidios al GLP

Martínez Villegas explicó que el Plan Piloto de Subsidios al GLP que el Gobierno Nacional  impulsó para cinco departamentos (Nariño, Cauca, Putumayo, Caquetá y San Andrés) ha tenido gran éxito, entre otras razones, porque logró una reducción del consumo de leña del 25% al 1,14%, y el de carbón del 4% al 0,04%.

“Esto se traduce no sólo en bienestar y calidad de vida para los usuarios beneficiados, sino una disminución del 19% en las enfermedades respiratorias por cocinar con leña”, aseveró.

Agregó que 982.000 familias aún consumen leña en el país, según cifras del DANE, y que por ello es importante ampliar los subsidios al GLP a todo el territorio nacional, para sustituir la leña y con ello contribuir a mejorar las condiciones de salud y ambientales de las diferentes regiones del país.

El dirigente de GASNOVA finalizó explicando el esquema de subsidios, que se haría sobre un consumo de 33 libras mensuales para cada familia: “Esto incluye una inversión inicial de $225.000 por familia, correspondiente al kit básico de consumo para GLP que consta de un cilindro de gas, estufa, manguera y regulador”.

Presentan lineamientos de política para el GLP

  • La Asociación Colombiana del GLP (Gasnova) elaboró un documento para la estructuración e implementación de una política pública para este combustible.

15 de septiembre.   A continuación se presenta un resumen de los principales aspectos del documento ‘Bases de una política pública para el Gas Licuado del Petróleo (GLP), presentado por Gasnova.

El país tiene dos retos principales en materia de hidrocarburos: la pérdida de autosuficiencia en petróleo, gas natural y combustibles fósiles, y la necesidad de avanzar hacia una canasta energética más limpia.

Para atender el segundo reto es fundamental un periodo de transición entre combustibles altamente contaminantes (emisiones de CO2) y energías limpias renovables. Para esa transición es prioritaria la ampliación de la cobertura y el crecimiento del uso de los gases combustibles en el país: gas natural y GLP.

El GLP tiene enormes ventajas por su eficiencia energética, así como por su portabilidad. Esto permite, de una parte, que usuarios de los estratos 1 y 2 accedan a esta fuente de energía en zonas urbanas y rurales, así como diferentes empresarios en los sectores agrícola, industrial, de servicios y de generación eléctrica.

Es particularmente ventajoso el impulso del GLP para las regiones más apartadas del país, dado que no se requieren grandes inversiones en infraestructura para su transporte y distribución.

Así que es prioritario impulsar el crecimiento del mercado del GLP por consideraciones: energéticas, ambientales para disminuir la huella de carbono del país y por su impacto en la deforestación al reemplazar el uso de la leña, y por su impacto en la salud de los usuarios que reemplacen la leña por GLP.

El documento contiene 4 capítulos. Los 3 primeros corresponden a asuntos estructurales del mercado, cuyo desarrollo se considera indispensable para asegurar el abastecimiento y la continuidad en el suministro al servicio público domiciliario de distribución de GLP.

En la propuesta se pone especial énfasis en promover la accesibilidad y asequibilidad del GLP a la población de menores ingresos y ubicada en regiones periféricas o distantes de los centros urbanos.

En el capítulo final se tratan los temas de formalización del sector y control de la ilegalidad que, si bien vienen mostrando positivos avances, requieren una continua y especial atención para lograr resultados eficientes.

Abastecimiento

La demanda de GLP para servicio público domiciliario se atiende mayoritariamente con oferta nacional, a precios inferiores a los del producto importado. Esta oferta ha disminuido a través de los años y, en consecuencia, el sector ha tenido que completar la atención de sus necesidades con importaciones.

Actualmente existen dos instalaciones portuarias habilitadas para importar GLP, ambas en Cartagena. Una es propiedad de Ecopetrol con capacidad para manejar 2.500 toneladas mensuales; la otra es propiedad del consorcio G5, con capacidad para manejar hasta 6.000 toneladas mensuales.

No obstante, esta infraestructura es insuficiente para completar el balance oferta-demanda, aún en el escenario de menor déficit y por lo tanto se requiere infraestructura adicional de importación.

Suministro

La producción de GLP en el país es superior a la demanda por parte del servicio público domiciliario. No obstante, existe un déficit permanente de producto, dado que Ecopetrol destina parte del GLP a la atención de otros usos por consideraciones empresariales.

Este déficit implica la necesidad de aumentar la oferta nacional y, si persiste el déficit, desarrollar la infraestructura para importar, almacenar y transportar el producto para así equilibrar el balance oferta-demanda.

Oferta nacional

La oferta nacional de GLP con destino al servicio público domiciliario cayó de 22,5 miles de barriles diarios (kbpd) en 2006 a 18,8 kbpd en 2016. Las cifras de oferta de 2017 muestran una reducción a 17,4 kbpd, explicadas por una declinación en la oferta de Barrancabermeja, a pesar de aumentos en la producción de Cusiana y TYGAS.

Tarifas de transporte

Comparando las tarifas totales reguladas por ducto de CENIT con las totales por carretera, se obtienen diferencias desde $76/kg hasta $165/kg3, favoreciendo a la opción de transporte por carretera. Esta diferencia económica entre las dos alternativas hace que el sistema por ducto no sea una opción eficiente para transportar el GLP.

De hecho, la estampilla de transporte a San Andrés está teniendo el efecto negativo de que no se esté utilizando la infraestructura de transporte por ducto actual, afectando los precios al usuario final.

Sin perjuicio de la necesaria revisión de la metodología tarifaria para los ductos en el país que genera tarifas altas de transporte, para el caso del GLP el valor de la estampilla, que es un subsidio, debe ser eliminado de la estructura tarifaria de transporte por ducto para que sea competitivo.

Este subsidio debe ser incluido en el Presupuesto General de la Nación, lo que llevará a la reactivación de la infraestructura de transporte de GLP por ductos.

Expansión de la cobertura

El principal reto que afronta el país en materia energética es garantizar el abastecimiento de combustibles en un escenario de pérdida de autosuficiencia en hidrocarburos y en una coyuntura internacional en que debe dar cumplimiento a los compromisos adquiridos según la agenda ambiental (COP 21).

Para cumplir con lo referente a reducción de emisiones de CO2 mediante el uso de energías renovables, se hace necesaria la transitoriedad con combustibles con menores contenidos de carbono, como lo son los gases combustibles (gas natural y GLP).

Dentro de este escenario, el GLP es el combustible que constituye la mejor opción de la canasta energética nacional para la transición hacia las energías renovables en el largo plazo, dadas sus características de eficiencia, versatilidad y beneficios ambientales.

Con base en el nuevo planteamiento energético nacional, la expansión de cobertura del GLP en el sector residencial y para nuevos mercados como el de energía eléctrica y vehicular, es la alternativa más factible para lograr la diversificación de la canasta energética y el cumplimiento gradual de los compromisos ambientales.

Por las razones expuestas, se hace imperativo diseñar mecanismos que permitan ampliar la cobertura actual del GLP y robustecerlo como un combustible confiable para la atención de las necesidades energéticas de un amplio sector de la población.

Estos mecanismos deberán incluir señales para maximizar la producción nacional de GLP que se destina al servicio público domiciliario, cuidando que el precio final al consumidor sea asequible.

Generación eléctrica

En las zonas no interconectadas (ZNI), donde la generación eléctrica se realiza con combustibles líquidos como ACPM o fuel oil, el GLP se posiciona como el sustituto ideal debido a su versatilidad, beneficios ambientales y bajo costo.

Así, el mercado del GLP puede incrementarse de manera importante si se genera con él la energía eléctrica requerida en las ZNI y si se involucra este tipo de generación en campos petroleros que aun usan diésel.

Ahora bien, pese a que el incentivo actual es que este tipo de generación sea con fuentes de energías renovables no convencionales, debe haber un proceso transitorio que asegure la confiabilidad al sistema eléctrico, siendo el GLP la mejor alternativa por su portabilidad.

El potencial de demanda para la generación eléctrica está dado por la UPME en su documento: “Plan Indicativo de cobertura eléctrica 2013-2017”. Este establece que hay aproximadamente 139.300 viviendas sin servicio de energía eléctrica, que representan un potencial de 12,8 GWh/mes.

Autogás

El principal uso de los combustibles líquidos (ACPM y gasolinas) es el de transporte por carretera. Como alternativa para diversificar esta canasta de combustibles para el uso vehicular, años atrás se apoyó el uso del gas natural vehicular (GNV) con varios incentivos tributarios para el cambio de tecnología en el motor de los vehículos.

No obstante, la nueva canasta de combustibles para uso vehicular debe considerar al GLP como una opción técnica y económicamente viable pues el GLP es más eficiente que el gas natural en la medida que su poder calorífico es mayor, por lo que daría un mayor rendimiento y sería más económico que el ACPM y las gasolinas.

Desde la perspectiva del distribuidor mayorista, las instalaciones para el almacenamiento en las estaciones de servicio son de un costo significativamente menor a las de los demás combustibles, lo que lo hace una opción a considerar.

Actualmente, el Ministerio de Minas y Energía está finalizando los reglamentos técnicos para desarrollar el Autogás en el territorio nacional, lo que abriría el camino al uso del GLP en el mercado vehicular.

Es muy importante completar esta iniciativa para poder contar con un marco legal y regulatorio que permita la incorporación del GLP a la canasta de combustibles automotores, dejando en manos de los inversionistas privados la decisión de acometer o no el negocio de la distribución, sin que la falta de reglas constituya un obstáculo para este desarrollo.

Subsidios

La demanda energética del país, en especial la residencial de los estratos 1 y 2, ha encontrado en el GLP un combustible con ventajas importantes, referentes a instalación y movilidad, razón por la cual el GLP se ha posicionado como un combustible importante.

No obstante, no ha alcanzado todo su potencial dentro de la canasta energética debido a la oferta insuficiente y a que combustibles sustitutos como el gas natural tienen subsidios desde hace más de una década, lo cual lo coloca al GLP en posición desventajosa para competir y particularmente para llegar a los sectores de menores ingresos y al rural en regiones aisladas.

Entre estos sectores se encuentra el de sustitución de leña en la población rural, razón por la cual un programa serio de sustitución requiere del aporte de subsidios desde el Presupuesto General de la Nación para darle sostenibilidad, objetivo que es prioritario dentro del diseño de esta política.

Este plan, debe enfocarse en garantizar la asequibilidad del GLP en al menos a un 15% de las familias que consumen leña en el país: 225.000 de un total de 1´500.000 de familias. Para lograr este objetivo se requieren recursos del presupuesto nacional del orden de 100 mil millones de pesos anuales, por un periodo de 5 años. Esto incluye una inversión inicial de $225.000 por familia correspondiente al kit básico de consumo para GLP (cilindro de 33 lbs, estufa y regulador), con base en cálculos del estudio que COSENIT realizó para la UPME en 2017.

Este plan de cobertura debe considerar además una revisión a los subsidios al GLP en cilindros y extenderlo a tanques estacionarios, para así tener acceso a una mayor parte de esta población.

En conclusión, el objetivo general es aumentar la cobertura de GLP para diversificar la canasta energética nacional, haciéndolo asequible a la población de menores recursos y a regiones aisladas.

En el siguiente link se puede descargar el documento: http://www.gasnova.co/wp-content/uploads/2018/08/Documento-de-poli%CC%81tica-pu%CC%81blica-FINAL.pdf

Naturgas: Subsidios al GLP deben ir exclusivamente a familias vulnerables

  • ‘Apoyamos la entrega de subsidios para GLP, pero solamente donde se necesita y no donde ya existen subsidios, pues el país estaría desperdiciando recursos.’

 3 de septiembre de 2018.   En un comunicado de prensa, la Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas) hizo un llamado al Gobierno del presidente Iván Duque para que priorice racionalmente los subsidios energéticos y se lleven al millón 200.000 familias que hoy no tienen acceso a un combustible limpio y que aún cocinan con leña o carbón.

La solicitud se realizó teniendo en cuenta que algunos sectores han pedido la expansión de subsidios de al gas licuado del petróleo (GLP), lo que ocasionaría que familias que ya tienen subsidios de gas natural tengan un doble subsidio, mientras otros hogares ubicados en las zonas más alejadas siguen en condiciones de vulnerabilidad y baja calidad de vida.

“Debemos racionalizar los recursos públicos y mantener una política fiscal y energética responsable para llegar a donde más se necesita. La gran mayoría de los $285 mil millones que costaría ampliar los subsidios del GLP estarían destinados a zonas donde ya existen redes de gas natural, poniendo a competir subsidios”, dijo Orlando Cabrales Segovia, presidente de Naturgas.

Agregó que el 73% de los recursos destinados en este subsidio extra del GLP iría a municipios donde la mayoría de sus habitantes no lo necesitan, pues ya tienen gas natural subsidiado o pueden tenerlo fácilmente al contar con la infraestructura necesaria.

Cabrales Segovia reafirmó que apoya la entrega de subsidios para el GLP, pero solamente donde se necesita y no donde ya existen subsidios, pues el país estaría desperdiciando recursos.

Además, destacó el proyecto que el Departamento Nacional de Planeación presentó al Congreso de la República para racionalizar y focalizar los subsidios en distintos sectores, incluyendo el de los servicios públicos domiciliarios.

El GLP en Colombia, una industria con muchas incertidumbres

  • Con motivo del Primer Congreso Internacional del GLP, realizado en Bogotá el 29 y 30 de agosto pasados, la GUÍA DEL GAS habló con Alejandro Martínez, presidente de la Asociación Colombiana del Gas Licuado del Petróleo (GASNOVA).

31 de agosto de 2018.   Doctor Martínez, ¿cuál es la situación actual del GLP en Colombia?

Ha venido creciendo a ritmo de 2,3 por ciento en ventas en los últimos años, que no es alto, pero si satisfactorio frente a una gran cantidad de incertidumbres, de variables que no conocemos bien, incertidumbres en materia de oferta y demanda.

En oferta, no sabemos cuándo va subir la oferta nacional. Ecopetrol, con el campo Cupiagua, no sabemos qué tanto GLP va ofrecer. En el parque térmico tampoco sabemos qué tanto se va ofrecer, pero la demanda del GLP de uso automotor (Autogas) puede despegar.

A nivel mundial hay mucho propano, por lo menos en los próximos diez años, lo que garantiza el suministro y la estabilidad en precios. Estamos en un momento muy importante, por eso en el Congreso le dimos una mirada nacional e internacional al GLP.

¿Cómo se han venido comportando las importaciones de GLP?

Desde el año pasado arrancaron varias empresas a importar por Cartagena, entre el 10 y el 12 por ciento del consumo, para atender el mercado nacional que es de 50 mil toneladas mensuales.

¿El GLP de los Estados Unidos llega a un precio competitivo?

No, es un gas mucho más costoso, porque toca pagar el transporte frente al GLP que se produce en Colombia, por eso es que aspiramos a que haya más oferta nacional.

¿Cuáles son las limitantes para que no despegue el Autogás en Colombia?

Estamos esperando que salgan las regulaciones técnicas que debe expedir el gobierno. Una vez se expidan, el Autogás despega y, como las proyecciones de la UPME señalan, tiene un gran potencial.

¿En generación eléctrica, que perspectivas podría tener el GLP?

Debería haber un gran potencial, particularmente para ampliar la generación térmica frente a la situación de Hidroituango, pero también para remplazar el diésel que se está usando en muchas regiones no interconectadas en plantas de generación eléctrica, porque el GLP es un combustible limpio, pues tiene muchas menos emisiones de CO2.

En Colombia todavía hay alrededor de 3 millones de hogares que cocinan con leña, ¿qué hacer para remplazarla por GLP?

Hay que establecer subsidios para esas personas de estratos uno y dos en todo el país, eso vale $100 mil millones al año. Nosotros pensamos que en tres años se pueden cubrir 4,5 millones de personas que utilizan leña. No es un costo tan alto si consideramos que están usando un combustible que no es eficiente y que genera problemas en la salud de las personas expuestas al humo.

Estamos en mora de proporcionarles a esas personas más vulnerables un combustible limpio y eficiente. Son $100 mil millones para todo el país, y en tres años se pude atender el 15% de las personas que consumen leña en Colombia.

‘Se hace necesario ampliar los subsidios al GLP en Colombia’

  • Palabras del presidente de la Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA), Alejandro Martínez Villegas, durante la apertura del 1er Congreso Internacional del GLP que se realiza en Bogotá.

29 de agosto de 2018.    El dirigente inició señalando que el país tiene, como uno de sus principales retos en materia energética, revertir la pérdida de autosuficiencia en los productos que componen su canasta de combustibles, con medidas eficaces sobre la exploración y producción petroleras, o dar el debido manejo a dicha pérdida de autosuficiencia, tanto en gases combustibles como en líquidos. De hecho, las importaciones de gas natural y de GLP, ya hacen parte formal del balance nacional oferta-demanda de estos hidrocarburos.

Esta probable pérdida de la autosuficiencia es preocupante para la demanda por las implicaciones que tiene sobre la garantía del abastecimiento y sobre la continuidad en el suministro. Y es de destacar la consecuente presión al alza en los precios finales que ello conllevaría, si no se logra aumentar la oferta nacional.

Este escenario de estrés en nuestra canasta de combustibles se da, además, dentro de un contexto más amplio en el cual el país debe dar cumplimiento a sus compromisos internacionales, frente a la comunidad de naciones, en materia de reducción de emisiones de CO2, avanzando en forma decidida y efectiva hacia fuentes de energía limpia y renovable. Cumplir con estas obligaciones implica una transición y allí los gases combustibles juegan un papel principal, por sus beneficios ambientales y sociales.

En consecuencia, el país necesita contar con una canasta energética cada vez más diversa y es allí donde el GLP juega un papel importante por sus enormes ventajas competitivas, aún frente al gas natural, no solo por su fortaleza calórica sino, principalmente, por su versatilidad y eficiencia económica, especialmente para los ciudadanos con menores ingresos.

A estas consideraciones energéticas y ambientales, debemos sumar una de especial importancia: asegurar las mejores condiciones de salud para esos millones de colombianos que hoy siguen cocinando con leña, en particular las mujeres y niñas que se exponen diariamente al daño que les produce el humo de esos fogones.

El consumo de leña no solo afecta gravemente a las personas que la utilizan sino que produce una enorme deforestación en las regiones donde no hay otra alternativa económicamente viable, no hay acceso a un combustible limpio como el GLP y llevar gas natural por ductos resulta impráctico y económicamente ineficiente.

Si bien en el pasado el país hizo algunos intentos por trazar una política para desarrollar el sector del GLP, estos no han sido exitosos, porque no han contado con bases reales que garanticen el continuo abastecimiento del producto al mercado.  Por otra parte, está la inequidad con que debe jugar el GLP en el mercado frente al gas natural, dada la ausencia de una política clara y de eficiencia económica en la asignación de subsidios para atender las necesidades energéticas de las familias con menor capacidad de pago.

Muchos de los subsidios otorgados al gas natural se han gastado de forma ineficiente en llevar ductos a sitios con baja densidad poblacional y, por el contrario, se constituirían en nichos naturales para el GLP, que puede dar una mayor y más eficiente cobertura, sin incurrir en altos costos de infraestructura y sin los inconvenientes “cargos” fijos asociados al gas natural.

Dado que el plan piloto de subsidios al GLP en cilindros ha demostrado una ejecución impecable y unos efectos muy positivos, se hace necesario ampliar dichos subsidios a todo el país. Es por ello que, en beneficio de las personas de menores ingresos, esperamos que el nuevo gobierno dé este paso.

Lo anteriormente expuesto, evidencia la necesidad que tiene el país de contar con una política pública clara y eficiente que permita mirar integralmente el sector del GLP y trazarle un norte con claras y estables señales de inversión. Una política pública que defina objetivos, metas, cronogramas, acciones a tomar y autoridades competentes. Una política que fije una visión y un sendero de crecimiento del sector, con acciones concretas y articuladas entre sí. Una visión que le dé sentido y un marco de referencia a la normatividad y al control y vigilancia estatales.

Colombia cuenta actualmente con un sector empresarial dispuesto a invertir, que lleva varios años tratando de crecer, de aumentar su cubrimiento, pero que ha encontrado barreras importantes como la incertidumbre en el suministro y en su continuidad. Ya es hora de que el GLP sea considerado como un combustible con mayoría de edad dentro de la política energética del país.

Resulta sorprendente que hasta hace unos pocos meses, el sector no tenía cifras oficiales y confiables sobre oferta ni sobre demanda. En GASNOVA hemos puesto nuestro empeño en apoyar la labor del Ministerio de Minas y Energía, de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (SSPD) y de la Comisión de Regulación Energía y Gas (CREG), para contar cada vez con información más confiable y oportuna y, si bien se ha avanzado notoriamente, aún falta completar la tarea para precisar todas las variables necesarias para un completo balance.

El Comité Operativo del Ministerio de Minas y Energía, que se reúne mensualmente y debe institucionalizarse para garantizar su continuidad, y el nuevo aplicativo tecnológico en la web de la SSPD se han vuelto herramientas fundamentales para lograr este propósito.

En cuanto al marco regulatorio actual, este ha implicado éxitos destacables en materia de formalización, en promover inversiones por parte del sector privado y en muchas otros temas, que muestran una dirección positiva hacia el crecimiento del sector.

Pero es un marco regulatorio excesivamente detallado, complejo y difícil de entender. Son notables las diferencias entre lo que sucede en la realidad y lo que las regulaciones prevén en cuanto a, por ejemplo, los eslabones o agentes definidos regulatoriamente, para la cadena de prestación de este servicio público domiciliario, y los agentes y la forma en que efectivamente se presta este servicio. Además, hay vacíos o brechas regulatorias, que son aprovechados para burlar el marco normativo.

Es importante mencionar que el marco regulatorio del GLP en Colombia enfrenta un reto importantísimo: la existencia de un gran oferente nacional, que tiene un claro poder dominante en el mercado. Ecopetrol ofrece hoy el 90% de la oferta nacional y el regulador ha centrado buena parte de sus decisiones en proteger al consumidor, para prevenir que se den abusos de dicha posición dominante.

De hecho, la historia del GLP en Colombia ha estado marcada por una demanda que sigue, en gran medida, el vaivén de la producción de GLP que ofrecen Ecopetrol y unas pocas petroleras para atender este servicio.

De otra parte, es necesario fortalecer aún más la labor de las entidades de control y vigilancia. Debemos avanzar hacia un escenario de cumplimiento riguroso de la normatividad, porque de lo contrario se pierde el esfuerzo regulatorio, en busca de la equidad, si no se cumplen las reglas en materias críticas, como las referentes a capacidad de compra para la asignación de cantidades de GLP con precio regulado por parte de Ecopetrol.

Como se puede ver, todas estas son piezas desagregadas que necesitan unirse alrededor de una visión futura que integre normatividad, acciones, programas, con objetivos y metas energéticas, ambientales y de salud pública. Porque todo eso es el GLP: energía, ambiente y salud pública.

Primer Congreso Internacional del GLP en Colombia

  • Por primera vez en la historia del país andino se llevará a cabo el ‘Congreso Internacional del Gas Licuado de Petróleo’, organizado por Gasnova.

3 de agosto de 2018.    La Asociación Colombiana del Gas Licuado del Petróleo (Gasnova) realizará el 1er. Congreso Internacional del GLP en el Club El Nogal de la capital colombiana, los próximos 29 y 30 de agosto.

El evento, que cuenta con el apoyo de la Asociación Mundial del GLP (WLPGA, por su sigla en inglés) y la Asociación Iberoamericana de Gas LP (AIGLP), es el primero que realiza el gremio del GLP en Colombia, con el objetivo de abrir un espacio anual de alto nivel para exponer y analizar los temas de mayor relevancia de este hidrocarburo en los planos nacional e internacional.

Dentro de la agenda académica del Congreso se incluyeron temáticas  de trascendencia para el sector, como: tendencias mundiales del GLP y su impacto en Colombia; política y regulación en otros países- Factores de éxito y lecciones aprendidas; Autogás y generación eléctrica; y cocinando por la vida, entre otros.

Participarán 34 conferencistas y panelistas nacionales e internacionales que cuentan con una amplia trayectoria en el sector energético. Dentro del componente internacional están Pedro Jorge Filho (Ultragaz, Brasil), Ricardo Tonietto (AIGLP, Brasil), Diego Ciufici Alves (AIGLP, Brasil), Adrian Calcaneo (EE.UU., IHS Markit), Ralf Luther (Alemania, Carib LPG), Michael Kelly y Alison Abott (Francia, WLPGA), Luis Landeros (Coparmex, México), Julio Bertrand (Gasco, Chile), Ángel Carabias (Abastible, Chile) y Miguel Granados (Envirofit International, México), entre otros.

En cuanto a la participación nacional, están confirmados Didier Builes (INSA), Hugo Betancourt (Rayogás), Pablo Garzón (Vidagás), Oscar Muñoz (CREG), Ricardo Ramírez (UPME), Alba Duarte (consultora experta), Alejandro Castañeda (ANDEG), Neila Luz Baleta (IPSE), y Amilkar Acosta (ex ministro de Minas y Energía).

Para mayor información del 1er. Congreso Internacional del GLP, visite http://www.gasnova.co/1er-congreso-internacional-del-glp/

En 5 años, buses escolares a propano crecieron 700% en EE.UU.

  • La cantidad de registros de autobuses escolares de propano en Estados Unidos aumentó 700 por ciento en los últimos cinco años, de acuerdo con el PERC.

29 de junio de 2018.    El Consejo de Educación e Investigación del Propano (PERC, por su sigla en inglés) confirmó que los autobuses escolares propulsados ​​por propano transportan diariamente alrededor de 928.000 estudiantes en más de 840 distritos escolares públicos y privados en 48 estados.

La cantidad de autobuses escolares propulsados ​​por propano en operación al final del primer trimestre de 2018 superaba los 15.200 en todo el país. Solo en 2017, noventa nuevos distritos escolares y contratistas de autobuses cambiaron a autobuses escolares de propano por primera vez.

Además, diez estados: Texas, California, Oregón, Pensilvania, Wisconsin, Illinois, Nueva York, Minnesota, Florida y Ohio, tienen más de 500 autobuses escolares de propano en operación.

«Hay mucho que me gusta de los autobuses escolares de propano para los interesados ​​de la comunidad y los funcionarios escolares. Los distritos escolares de todo el país siguen tomando nota», dijo Michael Taylor, director de desarrollo comercial de autogás de PERC.

«En comparación con otros combustibles, los autobuses escolares de propano son más silenciosos y ofrecen emisiones reducidas, lo que los convierte en una mejor opción para los estudiantes, los conductores y la comunidad. Además, cuestan menos, con lo que las escuelas pueden devolver más dinero al aula, donde más ayuda a los estudiantes».

1 19 20 21