GEB hace urgente llamado para avanzar en los proyectos de transmisión

El Grupo Energía Bogotá (GEB) conmemora 128 años de historia, reafirmando su compromiso con el desarrollo de Colombia y América Latina, a través de una estrategia centrada en la sostenibilidad y la transición energética.

En el aniversario 128 del GEB, su presidente Juan Ricardo Ortega recalcó la importancia de generar un entorno propicio para el desarrollo del sector, ya que esto se traduce en progreso para Colombia y los países donde la compañía hace presencia.

“Los retrasos en la implementación de proyectos de transmisión eléctrica persisten y esto pone en juego los grandes proyectos de infraestructura del país, así como los pequeños negocios que requieren de energía para subsistir. Pasó la temporada de sequías, que afectó los embalses, y llegaron las lluvias, pero el riesgo de no poder dar abasto en el futuro persiste, por lo que aquí lo que hay es un problema de fondo que merece la atención de todos y que requiere de cambios estructurales para garantizar el servicio de energía a largo plazo”.

Lo que en inició en 1896 con la creación de la empresa familiar Samper Brush & Cía., que en 1900 permitió el comienzo del servicio de alumbrado domiciliario en Bogotá, con el encendido de 6.000 bombillos tras la inauguración de la planta hidroeléctrica El Charquito, es hoy una multilatina líder en transición energética en el país y la región.

Y es que, con cerca de 13 décadas de historia, el GEB ha podido posicionarse como un grupo empresarial sólido y rentable. Con más de 2.500 trabajadores y presencia en Perú, Colombia, Brasil y Guatemala, la compañía se consolida como un Grupo empresarial líder en la transición energética, a través de las energías renovables, la transmisión y el gas natural, con aproximadamente 20.000 kilómetros de líneas de transmisión y 4.400 kilómetros de gasoductos.

“Durante 128 años el Grupo Energía Bogotá ha crecido a la par del sector eléctrico colombiano, uno de los más capaces y competentes en el mundo, un referente de primer nivel para América Latina. Eso nos ha permitido posicionarnos como líderes en transición energética en el país y la región”, dijo el presidente de la multilatina. 

Solidez financiera e internacionalización 

En términos financieros, el GEB ha logrado resultados excepcionales. Entre 2019 y 2023, la utilidad neta aumentó en aproximadamente un 40%, y el EBITDA consolidado creció un 66%, alcanzando $5,2 billones al cierre de 2023. Estos resultados reflejan la solidez y coherencia del plan estratégico de la compañía, que sigue generando valor para sus accionistas y mejorando la vida de las personas en los territorios donde opera.

En esa misma línea, durante los últimos cuatro años el Grupo logró, entre otros grandes resultados y negociaciones exitosas, aliarse con Interconexión Eléctrica (ISA) para implementar en Perú dos proyectos que llevarán energía a más de 9 millones de ciudadanos, promoviendo la descarbonización y la eficiencia energética; en Brasil, se consolidó como la quinta empresa más grande en transmisión de energía con la compra de cinco concesiones de transmisión eléctrica; en Guatemala, con Enel Colombia, cerró la compra del 100% de las acciones del activo de transmisión de energía eléctrica Transnova. 

Finalmente, en Colombia, adquirió Elecnorte, que presta servicios en La Guajira; cerró el proceso de consulta previa más grande de un proyecto de infraestructura energética en el país y avanza en la ejecución de Colectora, que incorporará las energías renovables no convencionales de siete parques eólicos de La Guajira al Sistema de Transmisión Nacional; selló una alianza con Enel que fortalece el mercado de energías renovables en la región, y creó Enlaza, filial que maneja la transmisión de energía eléctrica.

Gremios se pronuncian sobre las afirmaciones del Presidente respecto a las tarifas de energía

En un comunicado a la opinión pública, los gremios ANDESCO, ACOLGEN, ANDEG, ASOCODIS, NATURGAS y SER COLOMBIA realizaron las siguientes aclaraciones sobre la alocución presidencial del 25 de agosto acerca de las tarifas de energía eléctrica:

1.      Colombia es el único país de América Latina donde el costo de energía no está regulado por el Estado.

Esto es incorrecto. A partir de las Leyes 142 y 143 de 1994, en Colombia el costo unitario del servicio de energía está regulado por la CREG, a través de la definición de una fórmula tarifaria que establece qué se puede o no trasladar en la tarifa. Todos los componentes de la fórmula tarifaria (generación, transmisión, distribución y comercialización, entre otros) están diseñados y establecidos por la CREG.

Específicamente para la generación, y como se hace en otras partes del mundo como Reino Unido, España, Estados Unidos, Australia, Chile, Brasil, Perú y México, se cuenta con reglas y parámetros de eficiencia y formación de precios para que los usuarios puedan contar con un servicio público de electricidad disponible en sus hogares.

Las empresas ofrecen precios acorde con las condiciones del mercado y del sistema que deben considerarse, como las condiciones climáticas cada vez más severas que afectan los embalses de las hidroeléctricas, el incremento en los precios de los combustibles y el atraso en la entrada en operación de proyectos que se esperaban.

Tambien, se encuentran reguladas las reglas de remuneración específicas para las actividades de transmisión, distribución y comercialización, que definen de manera comparativa los costos que se reconocen vía tarifa. La estructura tarifaria está diseñada para cubrir los costos operativos y mantener la estabilidad del suministro. Por lo tanto, el costo de energía sí está regulado.

2.      Una empresa en Colombia puede producir energía a un costo bajo y venderlo a un precio mucho más alto ligado a tarifas que tienen que ver con tecnologías muchísimo más ineficientes. Ejemplificando un valor de 5.000 pesos.

Esto es impreciso. En primer lugar, cabe aclarar que en ningún momento ni los usuarios ni sus comercializadores han llegado a pagar valores de $5.000/kWh por generación de energía. La energía que se compra para atender los usuarios residenciales se abastece en promedio en un 80% a través de contratos, precio que en el último año (julio 2023 a julio 2024) ha

estado en promedio alrededor de $296/kWh, y el 20% restante se compra en la bolsa, que en promedio ha estado en alrededor de $583/kWh en el mismo periodo.

Por otro lado, es impreciso decir que la tarifa de generación esté ligada a tecnologías ineficientes. Es importante destacar que los precios en la bolsa de energía se basan en criterios técnicos y económicos que buscan garantizar la sostenibilidad del sistema energético y reflejan las condiciones del mercado de energía eléctrica.

Ratificamos que se requiere garantizar una mayor oferta facilitando la entrada de nuevos proyectos, tanto los que están en desarrollo (que ya tienen atrasos de más de cuatro años y de Colectora que faltan aún dos años), como la ejecución de subastas para la nueva capacidad que necesita ser instalada, lo que contribuirá a una mayor eficiencia y competitividad en la formación de precios.

3.      Pocas empresas controlan y alteran los precios de la energía a su favor. La fórmula tarifaria es una fórmula matemática que están hechas para favorecer a los pocos que generan energía y para perjudicar a los usuarios.

Esto no es correcto. La fórmula tarifaria está diseñada por la CREG en cumplimiento de las funciones otorgadas en el artículo 73 de la Ley 142 de 1994, justamente para asegurar que los usuarios puedan recibir el cobro de costos eficientes de energía, y evitar prácticas discriminatorias, abusivas o restrictivas en el mercado frente a la participación de pocos agentes, en línea con el artículo 34 de la Ley 142 de 1994.

Sectores como éste, que requiere inversiones que superan los $10 billones anuales, con expectativas de retorno de más de 20 años, suelen ser atractivos para pocos, y para ello se deben fijar reglas claras para asegurar que nueva oferta de energía llegue, ya sea a través de las empresas existentes, nuevas o esquemas asociativos como las comunidades energéticas.

En Colombia existen regulaciones y mecanismos de supervisión para garantizar la competencia, en el mercado donde hoy participan en igualdad de condiciones empresas públicas, privadas y mixtas. Sobre la participación cruzada entre las empresas generadoras aclaramos que estas no comparten socios de carácter privado.

Cabe mencionar que el objetivo de la fórmula, así como el interés de las empresas del sector, ha sido y seguirá siendo aportar al bienestar y calidad de vida de los ciudadanos. Las fórmulas tarifarias están diseñadas para cubrir los costos y asegurar la inversión en infraestructura, en términos competitivos e incentivando el capital necesario.

Los gremios no apoyamos conductas contrarias a la Ley, como tampoco declaraciones sin sustento ni previa investigaciones, por lo cual instamos al Gobierno Nacional a que de

encontrarse alguna evidencia de ello, se adelanten las investigaciones y acciones pertinentes, como corresponde.

4.      Respecto al nombramiento de los comisionados de la CREG

El sector siempre ha reclamado insistentemente superar la interinidad de estos cargos de manera que los expertos de la CREG se nombren en propiedad y con dedicación exclusiva de acuerdo los dispuesto en las Leyes 142 y 143 de 1994 y la jurisprudencia de la Corte Constitucional y el Consejo de Estado.

Precisamente, protegiendo la Ley y el interés público, las autoridades judiciales han anulado el nombramiento de los comisionados que no han cumplido los requisitos de Ley, no solo de expertos nombrados por el gobierno actual sino también de anteriores. Al respecto, siempre hemos manifestado que los expertos deben contar con un perfil técnico.

Hoy el Presidente tiene todas las facultades y la orden para el nombramiento de estos funcionarios en su totalidad. Actualmente faltan tres cargos en propiedad (dos pendientes de nombramiento y uno que aún está en encargo a pesar de la orden del Tribunal Administrativo de Cundinamarca refrendada por el Consejo de Estado sobre el nombramiento en propiedad). Es en este cuerpo colegiado técnico donde se deben construir las modificaciones tarifarias, asegurando la protección de los usuarios tanto en el corto como en el largo plazo.

5.      Sobre la modificación de la fórmula tarifaria en el corto plazo

Cualquier cambio a esta fórmula, actualmente definida en la Resolución CREG 119 de 2007, debe cumplir los criterios del régimen tarifario definidos en el artículo 87 de la Ley mencionada, que son: eficiencia económica, neutralidad, solidaridad y redistribución, suficiencia financiera, simplicidad y transparencia. Así mismo, debe contar con el debido proceso, con tiempos suficientes de consulta y los análisis de impacto respectivos.

6.      Respecto a la integración de fuentes de energías renovables no convencionales y las comunidades energéticas

Somos aliados de la integración de este tipo de fuentes y de las comunidades energéticas, razón por la cual hemos apoyado procesos que van en línea con este propósito. Sin embargo, los tiempos excesivos de trámites para los proyectos eólicos y solares está dificultando su oportuna entrada, por lo cual el gobierno debe tomar acciones articuladas entre las diferentes entidades públicas para procurar y agilizar la puesta en marcha de estos proyectos. Las fuentes renovables, aunque beneficiosas, requieren una inversión significativa y planificación para integrar eficientemente en el sistema existente.

Además, es preciso aclarar que, dada la variabilidad de estas fuentes y la posición geográfica de Colombia, no es factible ni técnica ni económicamente depender exclusivamente de este tipo de fuentes y por ello es fundamental procurar por una matriz diversificada y complementaria entre tecnologías, con el fin de garantizar la estabilidad y confiabilidad del servicio.

Respecto a las comunidades energéticas, estas contribuirán a la mayor participación del usuario en la transición energética, pero también deben considerar los costos iniciales y la infraestructura y el mantenimiento necesarios, así como la vigilancia de los recursos públicos que se asigne en estos casos.

El diálogo como mecanismo de construcción regulatoria

En general, afirmaciones incorrectas o imprecisas generan una distorsión de la realidad que generan malestar en los usuarios, en lugar de crear soluciones eficientes en el corto plazo.

Invitamos a construir la regulación del servicio público de energía con información certera y soluciones efectivas con el liderazgo del Gobierno Nacional y con la participación plural y democrática de los grupos de interés. Es necesario que se logre la entrada de los proyectos de generación y de transmisión en desarrollo para procurar mayor oferta y mejores precios.

Además, es fundamental que se materialicen de manera urgente los aportes comprometidos por el Gobierno para reducir el cobro de la Opción Tarifaria en las facturas, para lo cual es necesario que se radique cuanto antes el proyecto de ley que garantiza la apropiación de estos recursos para los usuarios más vulnerables; con esta medida algunas regiones podrían tener reducciones inmediatas de hasta un 23% de la tarifa de energía. Cada día que pasa sin esos aportes prometidos va en contra de los usuarios.

Así mismo, reiteramos la necesidad de apropiar recursos del Presupuesto General de la Nación para mitigar el impacto de las pérdidas no técnicas (fraude) que viene pagando la Costa Caribe.

Además, desde la política social se debe garantizar la apropiación y pago en su totalidad y de manera oportuna de los subsidios de energía, así como revisar y corregir la focalización de estos subsidios y los consumos de subsistencia. Esto permitirá que los usuarios más vulnerables cuenten efectivamente con las ayudas esperadas.

Finalmente, hemos pedido que se revisen otros valores que se están incluyendo en las facturas de energía, tales como el cobro del alumbrado público e impuestos locales, como las tasas de seguridad y de convivencia ciudadana, que en muchos casos superan el 30% del valor de la factura.

Colombia: Desabastecimiento de combustible de aviación por demora en atender emergencia

Mientras el Gobierno dice que no hay problemas, hay vuelos cancelados y reprogramados, suspendida la venta de tiquetes y Ecopetrol anunció la importación de 100 mil barriles de Jet A1.

El pasado 16 de agosto se presentó un incendio en la planta de la Refinería de Cartagena por un fallo eléctrico que afectó la producción de combustible para aviación, conocido como Jet A1.

De acuerdo con Ecopetrol, la refinería ya está operando normalmente, pero este fin de semana comenzó a registrarse una escasez del combustible en varios aeropuertos del país, lo que llevó a cancelación y reprogramación de vuelos, lo mismo que la cancelación de la venta de tiquetes por parte de algunas aerolíneas.

Y es que, pese a que el accidente se presentó hace diez días, solo hasta el pasado domingo 25 de agosto Ecopetrol anunció la importación de 100 mil barriles de Jet A1.

Esto llevó a que a primeras horas del lunes se convocara una rueda de prensa en la Casa de Nariño, donde se anunció la convocatoria a un Puesto de Mando Unificado (PMU) por parte del Ministerio de Minas y Energía, con la participación de los agentes de la cadena de distribución de combustibles de aviación, el Ministerio de Transporte, la Aeronáutica Civil, Ecopetrol, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) y las aerolíneas.

Al respecto, la Asociación Colombia de Petróleo, Gas y Energía (ACP) resaltó las acciones emprendidas para atender la coyuntura e hizo hincapié en la necesidad de adoptar medidas estructurales para el aprovisionamiento del país, en un escenario de creciente demanda (6% anual) y estrechez en la oferta, por lo cual, para evitar contingencias futuras, propone:

  • Habilitar el Jet A para uso de turbinas en Colombia.
  • Facilitar que las importaciones de combustible de aviación sean realizadas por terceros, para el adecuado reconocimiento de los costos asociados.
  • Robustecer el mecanismo de planeación de abastecimiento de Jet.
  • Promover la ampliación oportuna de infraestructura de transporte por poliducto de Jet y el desarrollo de almacenamientos estratégicos.
Por su parte, el Ministerio de Minas y Energía se comprometió a:
  • A través de la dirección de Hidrocarburos al monitoreo permanente de los inventarios de combustible de las comercializadoras de JET A1, para garantizar el normal y ágil abastecimiento en todos los aeropuertos del país.
  • Desplegar procesos de vigilancia y control en las instalaciones de las empresas comercializadoras del JET A1, para detallar el inventario y las estrategias de entrega del combustible a los aeropuertos en todo el país.
  • Solicitar a la Superintendencia de Industria y Comercio acompañamiento para trabajar de la mano con las empresas comercializadoras de combustible y con las empresas de transporte aeronáutico con el objetivo de garantizar el normal funcionamiento de la cadena de suministro del combustible.

Finalmente, los Ministerios de Transporte y de Minas y Energía, le informarán al país diariamente el desarrollo de estas acciones y del funcionamiento del transporte aeronáutico

Parque térmico, aliado fundamental del sector eléctrico colombiano

Durante la 11° versión del Foro Energético se destacó que durante el Fenómeno de El Niño más reciente, los agentes térmicos agremiados en ANDEG alcanzaron una disponibilidad promedio superior al 85% para mantener a Colombia iluminada durante ese periodo.

La undécima versión del Foro Energético de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (ANDEG), que se realizó en Barranquilla, reunió cerca de 400 asistentes entre líderes y expertos del sector tanto nacionales como internacionales, empresarios y representantes del Gobierno Nacional.

En la instalación del evento se destacó el papel que han jugado históricamente las centrales térmicas, especialmente en situaciones de hidrología crítica. Al respecto, Alejandro Castañeda, presidente ejecutivo de ANDEG, resaltó que durante el Fenómeno de El Niño más reciente, la generación térmica máxima fue de 120 GWh-día, cubriendo hasta 56% la demanda del Sistema Interconectado Nacional (SIN), a partir de recursos como el gas natural (73 GWh-día), carbón (37 GWh-día) y los combustibles líquidos (15 GWh-día). Además, las generadoras asociadas al gremio alcanzaron una disponibilidad promedio superior al 85%, logrando así mantener a Colombia iluminada durante ese periodo. 

Así mismo, mencionó que el rol de la planta de regasificación de Cartagena ha aportado de forma importante a la confiabilidad del SIN. Durante El Niño 2023-2024 el aporte del GNL llegó al 79% del consumo para generación con gas natural. Esta infraestructura proyecta aumentar su capacidad por fases, inicialmente de 400 MPCD a 450 en 2024 y luego hasta 530 MPCD en 2027.

Energía confiable para la competitividad y el desarrollo regional

Este fue el lema con el que durante dos días se desarrolló una agenda académica de alto nivel con cinco ejes estratégicos: I. Balance y perspectivas de las leyes 142 y 143 de 1994; II. Modernización del mercado en un entorno de transición energética; III. Las regiones como dinamizadoras de esta transición; IV. Financiación, competitividad y señales de inversión; y V. Cómo cumplirle a los usuarios frente a las necesidades de energía firme. 

Con relación al primer eje temático se destacó la transformación que las Leyes 142 y 143 de 1994 han propiciado en la calidad de vida de todos los colombianos, a través del desarrollo de las distintas actividades de los servicios públicos-

Frente a la iniciativa del Gobierno, que busca revisar y modificar estas normas, el presidente de la Junta Directiva de ANDEG y gerente general de Termoyopal, Luis Alberto Páez, señaló que los instrumentos legales con los que el país cuenta hoy son suficientes para abordar los temas que requieren ajustes y enfatizó que “es necesario construir sobre lo construido y buscar consenso para el desarrollo de política pública que atiendan de manera adecuada las necesidades del sector y de los usuarios para garantizar la energía confiable que se requiere”.

De otro lado, se subrayó la importancia del esquema del Cargo por Confiabilidad como mecanismo de expansión del parque de generación en Colombia, pues ha permitido incorporar más de 13.000 MW al sistema eléctrico nacional, lo que corresponde a aproximadamente el 63% del total de la capacidad de generación instalada a 2024, y ha hecho posible liberar recursos fiscales para inversión por encima de los 18 mil millones de dólares.

“Actualmente cursan inversiones superiores a los 4 mil millones de dólares en el marco de los resultados de la última subasta del Cargo del 2024. Por esto es fundamental preservar este mecanismo y celebramos el reciente anuncio de la CREG”, destacó ANDEG.

Gas natural, una urgencia para la seguridad energética

El gas natural está llamado a ser un gran respaldo energético para Colombia de cara a la transición energética. Por esto, durante el Foro Energético de ANDEG y en medio de las alertas de posible desabastecimiento desde el 2025 en adelante, se insistió en que es necesario que se den las señales regulatorias en cuanto a la expansión en nuevas fuentes de suministro de gas natural, tanto on-shore como off-shore.

Así mismo, habilitar la exploración y explotación de este recurso en el país y analizar las alternativas para incentivar la ejecución de obras en transporte para la efectiva atención de la demanda.

Además, se resaltó el aporte de las regiones para la sostenibilidad energética y, en ese sentido, se destacó a la región Caribe, donde se concentra un gran potencial de generación de diferentes fuentes de energía, como la termoeléctrica, la eólica y la solar, además de contar con diferentes recursos energéticos como el gas natural, el carbón, los biocombustibles y las facilidades de importación de gas. De hecho, cerca del 60% de la capacidad térmica de Colombia se encuentra en esta región.

El último bloque de la agenda académica contó con la participación del director ejecutivo de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), Antonio Jiménez, así como del viceministro de Energía, Javier Campillo, y de la superintendente delegada de Energía y Gas, Sandra Téllez, un espacio en el que se destacó nuevamente el papel fundamental que tienen los agentes térmicos en la confiabilidad del sistema y durante el reciente fenómeno de El Niño.

Así mismo, se resaltaron los retos en materia de competitividad de las tarifas de energía en la región Caribe y los avances regulatorios que deben darse en el marco de la subasta del Cargo por Confiabilidad.

Al cierre del evento, el vicepresidente la Asociación, Edwin Cruz Caballero, reafirmó el compromiso de todas sus afiliadas por seguir avanzando en la consolidación de un sector eléctrico sostenible y de ser un aliado para la transición energética, que debe ser un proceso ordenado, seguro y donde se reconozca el aporte de todas las alternativas de generación y especialmente el de la térmica, que no solo ha respaldado al país en momentos críticos sino que contribuye al desarrollo y competitividad de las regiones a partir de distintas iniciativas sociales, económicas y ambientales.

Reactivación económica sin energía

Durante el cierre del Foro de Reactivación Económica organizado por el Gobierno Nacional el pasado 9 de agosto en Manizales, el presidente Gustavo Petro en la intervención de cierre se fue nuevamente lanza en ristre contra el sector minero energético y dejó clara su intención de acabar con el petróleo, el carbón y el gas en el país.  

Aunque hay que reconocer que el presidente se sinceró con sus intenciones de cambiar el modelo de desarrollo que ha tenido el país hasta el momento, que según él ha fracasado y es el origen de todos los males, también es cierto que lo que intentó ser una cátedra de economía política estuvo salpicada de contradicciones y falacias.

En la introducción, donde reiteró las ideas económicas de su campaña y de sus luchas de antaño, mencionó la primera contradicción. Dijo que el capitalismo se estaba acabando, pero a renglón seguido manifestó que “nuestro país está inmerso en relacione premodernas, si eso no se supera, no superamos la violencia ni la construcción imperfecta de una Nación ni la deficiencia de la democracia ni las posibilidades del desarrollo del capitalismo en Colombia” (sic).

La segunda contradicción, que ha sido reiterativa a llargo de los dos años de gobierno, es que para superar esas relaciones premodernas, feudales, se debe hacer la reforma agraria y volver a lo que recordó con nostalgia fue la época en que el café era el principal producto de exportación de Colombia. Es decir, superar el feudalismo, para regresar a la agricultura.

Luego de la introducción comenzó su andanada contra el sector minero energético, denominado ‘extractivista’ por el activismo de izquierda.

“Si la economía política todavía se estudiara en las universidades se diría que el país era todavía más rico por el café, en tanto trabajaba más, que por el carbón y el petróleo, que trabaja menos, pero el mercado dice otra cosa diferente a la economía política”.

Para el presidente, en los últimos cincuenta años se ha construido otra manera de financiar el Estado, los partidos, el Congreso, la sociedad y la matriz exportadora. “En mi opinión, eso llegó a su final y empezamos a vivir lo que podíamos denominar una crisis, dirán algunos, una transición, dirán otros, que coincide otro momento de la historia… A partir de 2013 no volvimos a tener los precios del petróleo y del carbón que se experimentaron en esa época, los niveles de producción han descendido.”

Y remata el argumento presagiando que “la demanda por carbón bajará hasta llegar a una tendencia de cero…; y el petróleo, aunque más débilmente seguirá la misma tendencia…, luego tenemos una perspectiva que nos está gritando desde el mundo, no desde una política nacional, llegó el momento de cambiar”.

Y aquí comenzaron las mentiras, pues no es cierto que el mundo esté consumiendo menos carbón y petróleo. De hecho, en 2022 se llegó al récord histórico de la producción de carbón, con cerca de 9.000 millones de toneladas anuales, de las cuales Colombia solo produjo el 0,9%; mientras que en petróleo, el año pasado se llegó a la cifra récord de 101,5 millones de barriles diarios en promedio.

El apetito por petróleo no cesa y, de hecho, la región que experimentará las mayores inversiones en este sector en esta década será América Latina, con Brasil, Guyana y Argentina encabezando la lista de países con mayor inversión y aumentado su producción de hidrocarburos, de la cual Colombia quedará excluida por los sesgos ideológicos del primer mandatario.

Pero tal vez la mayor mentira del presidente y donde afianza su política económica, que no está sustentada por ningún estudio científico ni académico, es que las fuentes fósiles de energía se van a acabar.

La humanidad lleva millones de años habitando la Tierra y cada vez que descubre un nuevo energético lo incorpora a su matriz y, aunque sustituye unos por otros en ciertas actividades haciéndolas más eficientes, nunca se ha eliminado ninguno. De hecho, aún hoy en pleno siglo XXI, todavía cerca de mil millones de personas en el mundo cocinan con leña u otros combustibles contaminantes y, como lo muestran las estadísticas, hoy se consume más petróleo y carbón como nunca antes en la historia.

El caballito del cambio climático

Como ya es reiterativo en el presidente, su planteamiento de acabar con la explotación de recursos fósiles en el país lo justifica con su lucha contra el calentamiento global. “La crisis climática trae la potencialidad de la extinción de la vida en el planeta en el corto plazo. Nos han puesto unas metas al 2050, al 2030, y si no hacemos nada es irreversible, ya no importa lo que hagamos en el 55, luego tenemos un lapso de tiempo pequeño para hacer las cosas que toca hacer, para que sobrevivamos en el planeta. No es el apocalipsis de la Biblia, es el apocalipsis de la energía,” señaló Petro en Manizales.

Y agregó: “Aquí es donde encontramos una oportunidad…, una enorme posibilidad para Colombia, se llama la descarbonización, palabra difícil de manejar sobre todo en política, que tiene muchísimas incidencias, donde creo que tiene que inscribirse la reactivación económica de Colombia.”

Aquí el primer mandatario incurre en un error conceptual, pues la descarbonización no se logra dejando de producir hidrocarburos sino eliminando las emisiones por su uso. Así Colombia reduzca a cero su producción de carbón, petróleo y gas, como quiere Petro, el país seguirá consumiendo estos combustibles para los sectores transporte, industrial, comercial y doméstico. Luego, por un lado, pretende reducir los ingresos por exportaciones de petróleo y carbón, mientras se aumentan los gastos para importarlos, como ya tendrá que hacerlo el país el próximo año con el gas natural.

Esto, en una situación de déficit fiscal, por lo que el ministro de Hacienda dijo hace unos meses que el país debía aumentar la producción de crudo a un millón de barriles diarios. Mientras el ministro Bonilla quiere aumentar la producción, el presidente quiere aniquilarla.     

“Tenemos que ir hacia métodos nuevos, ideas nuevas, si queremos superar la crisis e inscribirnos en la construcción de una nueva economía, que no abandona lo anterior completamente, sino lo que ya no puede ser. Una nueva economía que no se le está diciendo socialismo, no se qué pasará con esa palabra en 20, 30 años, cambiará completamente la concepción de la economía en el mundo, está diciendo desarrollemos un capitalismo descarbonizado”, dijo Petro.

En este punto sacó a relucir los cerca de dos gigavatios de energía solar que tiene el país hoy día y que no son un logro solo de este gobierno, sino que ya venía con el impulso del gobierno anterior, pero además, a mitad de gobierno están alejados de la meta que se puso de 6 GW con renovables, sin mencionar que los proyectos eólicos en La Guajira fueron cancelados por la imposibilidad de su construcción, en la última subasta no se presentaron proyectos solares para ese departamento y los que están en curso tienen retrasos de hasta cuatro años.  

“Una matriz energética descarbonizada seria más barata y por tanto haría que nuestra agricultura y nuestra industria sea más competitiva a nivel internacional”, dijo el mandatario. Si bien es cierto que las renovables son más baratas, hay sectores difíciles de electrificar y por lo tanto seguirán consumiendo fósiles; además, la frase insinúa que el país va acabar con los fósiles y generar solo con renovables, algo completamente utópico y que ningún país, por supuesto, tiene entre sus planes.

Según Petro, el presidente Gaviria no cometió un error durante el apagón de 1992 con la construcción de termoeléctricas porque “no había nada más que hacer en ese momento, el error es mantener ese esquema, han pasado más de 30 años, es un error mantener ese esquema energético en Colombia, porque es antieconómico, es irracional, no sirve y por eso hay que cambiarlo”.

Y aquí introdujo el tema de las inversiones forzosas que, explicó, consisten en tomar los recursos que los colombianos tienen ahorrados en los bancos y ponerlos en la banca pública para financiar con tasas bajas al sector productivo.

Aquí también incurre en falacias, pues el crédito de la banca pública no es tan barato ni tan eficiente como señala. Así lo comprueba un experto, el exministro Mauricio Cárdenas, en un trino de X: https://x.com/MauricioCard/status/1823027700023382068?t=rLFMDq46cOlX9H6ozuUAxw&s=08

Finalmente, el presidente Petro remató diciendo que es una tesis neoliberal decir no es bueno que el Estado se meta con el ahorro del público. “En estado de crisis no es bueno que el Estado no se meta. Una posibilidad de asignar recursos a la producción, cambiemos una economía extractivista a una economía más productiva, la economía fósil está muriendo en todo el mundo”.

Escuchando al presidente en Manizales se nos viene a la memoria los profesores que dictan cátedra de emprendimiento en las facultades de Administración de Empresas, pero que en su vida han creado siquiera una tienda de barrio.

Anuncian la creación de la Empresa Energética del Caribe

Los gobernadores de los departamentos del Caribe colombiano y el Gobierno Nacional aprobaron trabajar conjuntamente en la creación de esta nueva empresa que podrá abastecer a los 2.762.374 hogares de la región.

La región Caribe anunció la creación de la Empresa Energética del Caribe, un proyecto estratégico para la gestión y producción de energía renovable en Colombia.

Los gobernadores de los departamentos del Caribe colombiano y ministro de Minas y Energía aprobaron trabajar conjuntamente en la creación de esta nueva empresa que podrá abastecer a los 2.762.374 hogares de la región y miles de establecimientos comerciales e industriales.

“Este es un paso muy importante para que el Caribe haga una planeación energética distinta. Esta empresa hará a la región más competitiva desarrollando su potencial climático con vientos y sol. Ratificamos nuestro compromiso para contribuir en la constitución de esta empresa que marcará la historia del Caribe y contribuirá a la transición energética del país”, dijo Andrés Camacho.

Para el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, “esta empresa energética necesita el apoyo del gobierno nacional y debe ir de la mano del Ministerio de Minas y Energía, con un gerente y un equipo que conozca el sector y nazca y se sostenga para el beneficio de la gente del Caribe colombiano”.

La Empresa Energética del Caribe buscará replicar modelos exitosos de empresas como las Empresas Públicas de Medellín (EPM) y el Grupo de Energía Bogotá (GEB), pero adaptado a las necesidades y potencialidades del Caribe colombiano.

Las conversaciones concretas y puntuales sobre la Empresa Energética del Caribe comenzarán cuando formalmente sea aceptada la propuesta y cada gobernación delegue un experto para que haga presencia en la mesa de trabajo.

Entre las iniciativas destacadas se incluyen proyectos de energía solar, energía eólica onshore y offshore y, eventualmente, tecnologías como la producción de hidrógeno.

Bolsa Mercantil reportó utilidades por $11.105 millones en el primer semestre

La Bolsa Mercantil de Colombia (BMC), matriz del Grupo Empresarial BMC registró una utilidad neta de $11.105 millones en el primer semestre de 2024.

EL resultado estuvo dinamizado por un aumento del 2% en los ingresos al pasar de $44.516 millones en el primer semestre del 2023 a $45.567 millones en el mismo periodo de este año, con un repunte importante en el segundo trimestre frente a lo reportado en los primeros tres meses del año.

Los gastos operacionales del primer semestre ascendieron a $28.583​ millones, con un crecimiento del 21%, dato que recoge 14 puntos por efecto de gastos no recurrentes ejecutados en el primer semestre.​

La utilidad antes de intereses, impuestos, amortizaciones y depreciaciones (EBITDA) cerró el semestre en $18.460 millones.

Dos nuevos productos

María Inés Agudelo Valencia, presidente de la empresa anunció dos nuevos productos que entran a fortalecer la estrategia de diversificación de ingresos de la compañía y a impulsar el crecimiento de las empresas colombianas.

El primero de ellos, es Atra-e, el mercado bursátil de facturas de la Bolsa Mercantil de Colombia, para que proveedores, inversionistas y pagadores del ecosistema de factoring, abran caminos seguros e inigualables de valor.

Por otro lado, desde la filial Conexión Energética, se dio inicio la fase comercial del bróker de energía, un servicio de intermediación para atender el mercado no regulado y que facilita las interacciones entre compradores y vendedores de electricidad mediante la suscripción de contratos semiestandarizados y no estandarizados de suministro de energía.

Al presentar los resultados del segundo trimestre del 2024, la presidente de la BMC destacó que nuestra estrategia de diversificación está apalancando la generación de valor para nuestros accionistas, gracias a los ingresos potenciales que esperamos obtener en el mediano plazo. Esto soporta el nivel de capitalización bursátil que está logrando nuestra acción, sumado a la solidez financiera, el crecimiento, y un equipo consolidado y comprometido con los resultados de la compañía”.

Desempeño ingresos 

En el primer semestre de 2024 se registraron facturas por $31.95 billones, 6% menos que en el mismo periodo del 2023, generando ingresos para la BMC ingresos por $28.440 millones.

El mercado de compras públicas (MCP) presentó un importante crecimiento del 27% en ingresos al alcanzar $9.704 millones en el primer semestre de 2024. Las principales necesidades atendidas al Estado corresponden a contrataciones de servicios (61%), alimentos (36%) y productos y/o equipamiento (3%), generando ahorros para las entidades públicas por $64.110 millones.

La cesión de derechos económicos, producto lanzado al mercado en 2023, registró en estos primeros seis meses, ingresos por $254 millones, lo que representó financiaciones por un volumen de $43.962 millones.

Juan Camilo Suárez, vicepresidente financiero de la BMCexplicó que “este producto ha venido ganando terreno gradualmente convirtiéndose en una alternativa de financiación de capital de trabajo mediante la cesión de derechos económicos asociados a contratos con entidades del estado, permitiendo a las empresas obtener capital de trabajo para impulsar su desarrollo”.

El gestor del mercado de gas natural tuvo ingresos por $4.726​ millones, un crecimiento del 24% en comparación al primer semestre de 2023.

Colombia: el futuro del petróleo se ve negro

Foto de Zbynek Burival en Unsplash

Contrario a la tendencia internacional, las inversiones en Colombia vienen decayendo en el sector de oil & gas. Un informe de la ACP expone que, sin incentivos a la exploración, en 2030 finalizaría la actividad exploratoria en el país.

Un oscuro panorama se vislumbra para el futuro de la industria de oil & gas en el país. Así se desprende del informe económico ‘Tendencias y Perspectivas del Sector Petróleo y Gas en Colombia’, elaborado por la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP), que en su décima edición recopiló cifras históricas, tendencias de acuerdo con los presupuestos establecidos para este año y proyecciones para la década; así como un contexto global, y recomendaciones para el sostenimiento de la seguridad energética y fiscal de Colombia.

Pero las alarmas no son de ahora. Las reservas de gas y petróleo han venido cayendo consistentemente en los últimos años, hasta llegar a 6,1 años en gas y 7,1 años en petróleo en la relación reservas/producción.

El sector gasífero es el más preocupante, pues para el próximo año se espera un déficit de unos 110 millones de pies cúbicos (Mpcd), déficit que tendrá que cubrirse con gas importado, pero si no entra la producción del offshore, a partir de 2027 el déficit sería de 330 Mpcd, es decir, la tercera parte del consumo. En ese mismo año también comenzaría una pronunciada declinación de la producción de petróleo, que no sería suficiente para cubrir la demanda.

La conclusión es que hacia 2027 Colombia no solo tendría una crisis energética sino una crisis fiscal, pues la reducción de ingresos provenientes del sector hidrocarburífero no alcanzarían para soportar la Regla Fiscal de Mediano Plazo.

Mientras las políticas del gobierno en Colombia le apuntan a marchitar la industria y abocar al país a una crisis energética de dimensione insospechadas, los demás países latinoamericanos le apuntan a aprovechar estas fuentes de riqueza.

Argentina con Vaca Muerte se consolidará como el mayor productor de gas de la región; Brasil aumentará su producción de petróleo de 3,5 a 5 millones de barriles diarios, convirtiéndose en el cuarto o quinto productor mundial de crudo, y Guyana, la nueva joya de la corona, tiene proyectado llegar a 1,8 millones de barriles diarios en 2027. De ahí que las inversiones están migrando a esos países, mientras en Colombia se reducen.

Inversiones en exploración y producción

Según el informe, en un contexto en el que el mundo retomó el impulso a las inversiones en la industria de hidrocarburos a niveles que no se veían desde 2011, y en el cual Latinoamérica se consolida como un jugador protagónico, la proyección de las inversiones en el país, tanto en petróleo como en gas, tiende a la baja.

En 2023, en Colombia se invirtieron USD 1.050 millones en exploración de petróleo y gas, 19% menos que en 2022 (USD 1.290 millones), principalmente debido a retrasos en trámites ambientales y dificultades para operar relacionadas con bloqueos a las operaciones y deterioro de las condiciones de seguridad en las regiones. En producción se invirtieron USD 3.780 millones, 5% superior frente a 2022.

Para 2024 se estima una inversión total en exploración y producción de hidrocarburos de USD 4.600 millones, lo cual representa una caída del 5% frente a 2023. En exploración, de USD 1.100 millones, y en producción, de USD 3.500 millones; sin embargo, a la fecha se han perforado 11 de los 40 pozos exploratorios proyectados, lo cual indica que la meta de inversión en exploración no se cumpliría.

En cuanto a producción, en petróleo se estima un promedio de 780-790 mil barriles por día (kbpd), y en gas, un potencial de producción de 1.020 Mpcd.

“En materia de reservas, las de gas han caído un 58% en los últimos 12 años, y la vida útil de las de petróleo está cambiando su tendencia, ahora a la baja. De manera que, los niveles de reservas no son suficientes para garantizar, en el mediano y largo plazo, la sostenibilidad energética y fiscal del país”, dice el informe.

Frente a este panorama, Frank Pearl, presidente ejecutivo de la ACP, explicó que, “la única forma de incrementar la producción de hidrocarburos de manera sostenible es a través de exploración, la cual se refleja en incorporación de nuevas reservas: sin exploración no hay reservas y sin reservas no hay producción. Para lograrlo, Colombia cuenta con empresas que continúan apostando por el país y sus regiones; y desde la industria nos mantenemos abiertos a trabajar de la mano con el Gobierno para garantizar la seguridad energética de los colombianos”.

En ese sentido, es importante tener en cuenta que, de los 297 convenios y contratos firmados con la ANH, a junio de 2024, 90 se encuentran con fase exploratoria en ejecución, a los cuales se estima que corresponden 110 pozos exploratorios pendientes de ser ejecutados entre 2024 y 2030; con ello, sin nuevos incentivos a la exploración, en 2030 finalizaría la actividad exploratoria en el país.

Recomendaciones al Gobierno

Para atender la demanda nacional de petróleo y gas con producción local, aprovechando el potencial hidrocarburífero del país, y contribuir a la sostenibilidad fiscal de la nación, la ACP recomienda:

  • Nuevos mecanismos para incentivar exploración e incrementar producción: incentivos adicionales al Acuerdo 6 del 2023, avanzar en la reposición de áreas, y definir medidas que dinamicen la producción, entre otros.
  • Revisar la tarifa del transporte de petróleo por oleoductos, pues es una de las más altas del mundo.
  • Garantizar la seguridad en las operaciones, mejorar la viabilidad del entorno y optimizar los trámites (ambientales, consulta previa y arqueológicos).
  • Para gas y proyectos costa afuera: flexibilizar el marco comercial, asegurar el desarrollo de infraestructura de transporte, actualizar su metodología tarifaria y expedir la regulación de tarifas para construir las bidireccionalidades. Además, priorizar los proyectos costa afuera.
  • Mantener señales de estabilidad fiscal y regulatoria para una industria clave en la transición energética.
  • Apoyar e impulsar el desarrollo de proyectos productivos y de diversificación económica en las regiones.

Tendencias del petróleo y gas en América Latina 

En un contexto regional diverso, las tendencias de la industria de petróleo y gas reflejan tanto los avances como los desafíos que enfrentan los países en América Latina, y desde luego Colombia.

Por: DANIEL ROSSI*

En América Latina, Brasil, Argentina, Ecuador y Perú han buscado abrir sus mercados de petróleo y gas, mientras que países como Venezuela, Colombia y México siguen caminos opuestos, con políticas estatales intervencionistas.

Un aspecto crucial a considerar es la transición energética, que se manifiesta de manera diferente en cada país. En 2022, Colombia alcanzó el puesto número 29 entre 115 países en el Índice de Transición Energética del Foro Económico Mundial. Además, empresas de hidrocarburos como Ecopetrol han impulsado la innovación a través de su red Econova. Según el Ministerio de Minas y Energía, el país tiene como objetivo alcanzar el 50% de energía renovable en su mix energético para 2030.

Los datos del Informe de Transición Energética en América Latina, un estudio realizado por Aggreko con profesionales del sector eléctrico y de infraestructura en 13 países latinoamericanos, ayudaron a mapear algunos de estos escenarios energéticos en la región. Por tanto, lo que puede ser un gran avance en la transición energética para unos puede no serlo para otros.

En un país con presencia masiva de combustibles fósiles más pesados ​​en la matriz energética, por ejemplo, puede tener sentido hacer la transición a un combustible con menos emisiones como el gas natural, este es el caso de Perú. En otros, con una matriz energética con una alta proporción de renovables, la visión puede ser otra. En otras palabras, hay situaciones muy diferentes sobre las que trabajar.

La apertura del mercado de petróleo y gas en América Latina presenta una diversidad de enfoques y políticas entre los países de la región. A su vez, el gobierno colombiano adopta una postura agresiva en la transición energética, priorizando inversiones en energía eólica y solar, negándo nuevas licencias de exploración de petróleo y gas. Esta postura es criticada por reducir la seguridad energética y económica, con una caída del 35% en las actividades de perforación en los últimos dos años, resultando en menos empleos e ingresos. 

Por otro lado, Colombia enfrenta desafíos significativos, como la disminución de recursos naturales y una oferta insuficiente de gas. Según la Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas), la oferta de gas no cubrirá la demanda el próximo año, con déficits proyectados de 43 Gbtud en 2025 y 160 Gbtud en 2026.

Para evitar el desabastecimiento, Naturgas propone complementar la oferta local con gas importado. Desde Aggreko, evaluamos que también es crucial explorar otras alternativas para mitigar el impacto de esta situación en el sector energético.

En este marco, la transición energética, aunque necesaria, debe hacerse de manera estructurada. El cambio abrupto hacia energías renovables puede comprometer la seguridad energética del país, especialmente considerando que fuentes renovables como eólica y solar aún enfrentan desafíos de confiabilidad y almacenamiento. El sector de petróleo y gas, crucial para la seguridad energética, demanda una transición gradual, integrando fuentes renovables de forma complementaria, sin eliminar abruptamente las fuentes tradicionales. 

Por lo tanto, mientras Colombia busca liderar la transición energética, necesita equilibrar sus políticas para garantizar la seguridad energética y económica a largo plazo. El enfoque debe ser gradual, permitiendo que nuevas tecnologías de almacenamiento y generación de energía renovable maduren y se integren en la matriz energética. 

Recientemente, varias empresas estatales en América Latina están vendiendo campos maduros y activos no prioritarios para estimular la actividad económica, como el caso de la venta de 55 campos en Argentina.

Al hablar de transición energética es importante considerar la creciente conciencia ambiental y la búsqueda de reducir las emisiones de carbono. Las empresas del sector del petróleo y el gas están invirtiendo en energías renovables y tecnologías de captura de carbono para mitigar su impacto ambiental y adaptarse a las demandas del mercado global.

Situación por países

El sector de petróleo y gas en América Latina está experimentando una transformación significativa, impulsada por factores económicos, ambientales y tecnológicos.

Colombia: La administración central del país no está permitiendo nuevas licencias de exploración, lo que trae al país un problema de reposición de reservas de crudo y gas. Las empresas con licencias vigentes y aprobadas siguen con capacidad de exploración e incremento de producción. Para las empresas que no las tienen, les resta seguir con la producción de pozos existentes. Con respecto a las renovables, Ecopetrol también está invirtiendo en ese tipo de energía, así como también en tecnologías de captura de carbono. 

Brasil: Se destaca por la apertura de su mercado de petróleo y gas. La estatal Petrobras ha estado vendiendo campos maduros y activos menos estratégicos a empresas privadas más pequeñas, lo que estimula la inversión y la generación de empleo.

Venezuela: Al igual que México, ha adoptado políticas de estatización y monopolio, lo que dificulta la atracción de inversión privada. La producción de petróleo del país ha caído significativamente, y la falta de inversiones impide una recuperación rápida. La situación política y económica agrava aún más las perspectivas para el sector. 

México: Ha enfrentado un declive en la producción de petróleo, cayendo de más de 3 millones de barriles por día en el pasado a alrededor de 1,8 millones en la actualidad. A pesar de los esfuerzos del gobierno para aumentar la producción a través de inversiones estatales, Pemex, la empresa estatal mexicana, es la petrolera más endeudada del mundo.

Argentina: Adoptó un enfoque más abierto hacia el mercado y la privatización de activos. YPF, la empresa estatal, está vendiendo campos maduros y menos estratégicos a empresas privadas, estimulando la inversión y la cadena de servicios.

Chile: Uno de los países en la región que tiene mayor preocupación con la transición energética, está buscando la neutralidad hasta 2050. Los proyectos de hidrogeno verde, junto con los proyectos de energía eólica, son ejemplos de la voluntad del país de moverse en esa dirección. 
Ecuador: Enfrenta desafíos y oportunidades en el sector de petróleo y gas, con foco en la refinación y la búsqueda de diversificación y sostenibilidad. El país tiene una capacidad de refinación de alrededor de 190 mil barriles diarios de petróleo, así el país es principalmente un exportador de crudo e importa la mayor parte de sus refinados. 

Guyana: Se está destacando tras un gran descubrimiento de petróleo en 2019 por ExxonMobil y Hess Corporation. Este país, con reservas estimadas en 11 mil millones de barriles, está atrayendo a las grandes empresas de servicios de petróleo y gas del mundo, como Halliburton, Schlumberger y Baker Hughes. Se prevé que Guayana alcance una producción de 1,5 millones de barriles por día para 2027. 

Surinam: Con el apoyo de TotalEnergies, está siguiendo un camino similar al de Guyana, con inversiones significativas previstas para el Bloque 58.

*Gerente del sector de O&G en América Latina de Aggreko.

Enel invirtió $812 mil millones en el primer semestre de 2024

Los parques solares Fundación y La Loma, el parque solar más grande de Colombia, declararon el inicio de su operación comercial, con lo que Enel apuesta por la diversificación y confiabilidad de la matriz energética, al tiempo que continúa en ejecución el plan de mantenimiento y modernización de redes eléctricas en varias localidades de Bogotá y municipios de Cundinamarca.

Durante los primeros seis meses de 2024, Enel Colombia invirtió más de 812.000 millones de pesos para robustecer las redes de distribución y fortalecer la matriz energética del país. Con este presupuesto, la Compañía aportó para mejorar la seguridad y la confiabilidad del sistema, así como la calidad del servicio, además de garantizar la atención a la demanda, modernizar la red eléctrica y avanzar en el desarrollo de proyectos de generación de energía con fuentes renovables no convencionales.

Asimismo, la Compañía reafirmó su estabilidad y solidez con resultados financieros en Colombia y Centroamérica, que registraron un EBITDA de $3,34 billones de pesos y una utilidad neta de $1,50 billones de pesos.

Durante el primer semestre del año, el país y el sector energético enfrentaron desafíos debido a las condiciones climáticas adversas derivadas del Fenómeno de El Niño, que pusieron a prueba la robustez de la matriz energética, evidenciando la necesidad de contar con más fuentes de energías no convencionales.

En este sentido, y con el fin de seguir aportando a la diversificación energética, la Compañía declaró la operación comercial de los parques solares El Paso (68 MWac) en marzo, y La Loma en Cesar (150 MWac) y Fundación en Magdalena (90 MWac) a partir de junio. Estos dos proyectos, junto con Guayepo I & II, el cual se encuentra en etapa de pruebas, han posicionado a Enel Colombia como líder del mercado al representar más del 34% de la energía solar entregada al Sistema Interconectado Nacional en lo corrido de 2024.

Además, se suma la aprobación, por parte de la Junta Directiva, de la construcción de los parques solares Guayepo III y Atlántico, con una capacidad de 267 MWdc y 256 MWdc respectivamente, ubicados en el departamento del Atlántico.

Por otro lado, con el fin de modernizar la red eléctrica y aportar a la atención de la demanda, se materializó una subestación de media tensión prefabricada, se renovaron redes eléctricas con el fin de dar mayor flexibilidad y resiliencia a la red y se modernizó la Subestación Eléctrica Techo en Bogotá, con la que se benefician más de 400.000 habitantes de las localidades de Kennedy, Puente Aranda y Fontibón.

Al mismo tiempo, y con la necesidad de expansión, Enel Colombia, a través de su línea de negocios Enel X, le apostó a promover la movilidad eléctrica en colaboración con la Secretaría Distrital de Movilidad y La Rolita, con la entrega de las últimas dos estaciones de la primera red de carga pública de Bogotá, completando la instalación de 15 cargadores de carga rápida para vehículos eléctricos, que se unen a las cuatro estaciones que fueron entregadas en el primer trimestre del año.

Finalmente, Enel X consolidó la puesta en operación de la planta fotovoltaica de Central Cervecera (3,5 MWp).

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