Tendencias del petróleo y gas en América Latina 

En un contexto regional diverso, las tendencias de la industria de petróleo y gas reflejan tanto los avances como los desafíos que enfrentan los países en América Latina, y desde luego Colombia.

Por: DANIEL ROSSI*

En América Latina, Brasil, Argentina, Ecuador y Perú han buscado abrir sus mercados de petróleo y gas, mientras que países como Venezuela, Colombia y México siguen caminos opuestos, con políticas estatales intervencionistas.

Un aspecto crucial a considerar es la transición energética, que se manifiesta de manera diferente en cada país. En 2022, Colombia alcanzó el puesto número 29 entre 115 países en el Índice de Transición Energética del Foro Económico Mundial. Además, empresas de hidrocarburos como Ecopetrol han impulsado la innovación a través de su red Econova. Según el Ministerio de Minas y Energía, el país tiene como objetivo alcanzar el 50% de energía renovable en su mix energético para 2030.

Los datos del Informe de Transición Energética en América Latina, un estudio realizado por Aggreko con profesionales del sector eléctrico y de infraestructura en 13 países latinoamericanos, ayudaron a mapear algunos de estos escenarios energéticos en la región. Por tanto, lo que puede ser un gran avance en la transición energética para unos puede no serlo para otros.

En un país con presencia masiva de combustibles fósiles más pesados ​​en la matriz energética, por ejemplo, puede tener sentido hacer la transición a un combustible con menos emisiones como el gas natural, este es el caso de Perú. En otros, con una matriz energética con una alta proporción de renovables, la visión puede ser otra. En otras palabras, hay situaciones muy diferentes sobre las que trabajar.

La apertura del mercado de petróleo y gas en América Latina presenta una diversidad de enfoques y políticas entre los países de la región. A su vez, el gobierno colombiano adopta una postura agresiva en la transición energética, priorizando inversiones en energía eólica y solar, negándo nuevas licencias de exploración de petróleo y gas. Esta postura es criticada por reducir la seguridad energética y económica, con una caída del 35% en las actividades de perforación en los últimos dos años, resultando en menos empleos e ingresos. 

Por otro lado, Colombia enfrenta desafíos significativos, como la disminución de recursos naturales y una oferta insuficiente de gas. Según la Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas), la oferta de gas no cubrirá la demanda el próximo año, con déficits proyectados de 43 Gbtud en 2025 y 160 Gbtud en 2026.

Para evitar el desabastecimiento, Naturgas propone complementar la oferta local con gas importado. Desde Aggreko, evaluamos que también es crucial explorar otras alternativas para mitigar el impacto de esta situación en el sector energético.

En este marco, la transición energética, aunque necesaria, debe hacerse de manera estructurada. El cambio abrupto hacia energías renovables puede comprometer la seguridad energética del país, especialmente considerando que fuentes renovables como eólica y solar aún enfrentan desafíos de confiabilidad y almacenamiento. El sector de petróleo y gas, crucial para la seguridad energética, demanda una transición gradual, integrando fuentes renovables de forma complementaria, sin eliminar abruptamente las fuentes tradicionales. 

Por lo tanto, mientras Colombia busca liderar la transición energética, necesita equilibrar sus políticas para garantizar la seguridad energética y económica a largo plazo. El enfoque debe ser gradual, permitiendo que nuevas tecnologías de almacenamiento y generación de energía renovable maduren y se integren en la matriz energética. 

Recientemente, varias empresas estatales en América Latina están vendiendo campos maduros y activos no prioritarios para estimular la actividad económica, como el caso de la venta de 55 campos en Argentina.

Al hablar de transición energética es importante considerar la creciente conciencia ambiental y la búsqueda de reducir las emisiones de carbono. Las empresas del sector del petróleo y el gas están invirtiendo en energías renovables y tecnologías de captura de carbono para mitigar su impacto ambiental y adaptarse a las demandas del mercado global.

Situación por países

El sector de petróleo y gas en América Latina está experimentando una transformación significativa, impulsada por factores económicos, ambientales y tecnológicos.

Colombia: La administración central del país no está permitiendo nuevas licencias de exploración, lo que trae al país un problema de reposición de reservas de crudo y gas. Las empresas con licencias vigentes y aprobadas siguen con capacidad de exploración e incremento de producción. Para las empresas que no las tienen, les resta seguir con la producción de pozos existentes. Con respecto a las renovables, Ecopetrol también está invirtiendo en ese tipo de energía, así como también en tecnologías de captura de carbono. 

Brasil: Se destaca por la apertura de su mercado de petróleo y gas. La estatal Petrobras ha estado vendiendo campos maduros y activos menos estratégicos a empresas privadas más pequeñas, lo que estimula la inversión y la generación de empleo.

Venezuela: Al igual que México, ha adoptado políticas de estatización y monopolio, lo que dificulta la atracción de inversión privada. La producción de petróleo del país ha caído significativamente, y la falta de inversiones impide una recuperación rápida. La situación política y económica agrava aún más las perspectivas para el sector. 

México: Ha enfrentado un declive en la producción de petróleo, cayendo de más de 3 millones de barriles por día en el pasado a alrededor de 1,8 millones en la actualidad. A pesar de los esfuerzos del gobierno para aumentar la producción a través de inversiones estatales, Pemex, la empresa estatal mexicana, es la petrolera más endeudada del mundo.

Argentina: Adoptó un enfoque más abierto hacia el mercado y la privatización de activos. YPF, la empresa estatal, está vendiendo campos maduros y menos estratégicos a empresas privadas, estimulando la inversión y la cadena de servicios.

Chile: Uno de los países en la región que tiene mayor preocupación con la transición energética, está buscando la neutralidad hasta 2050. Los proyectos de hidrogeno verde, junto con los proyectos de energía eólica, son ejemplos de la voluntad del país de moverse en esa dirección. 
Ecuador: Enfrenta desafíos y oportunidades en el sector de petróleo y gas, con foco en la refinación y la búsqueda de diversificación y sostenibilidad. El país tiene una capacidad de refinación de alrededor de 190 mil barriles diarios de petróleo, así el país es principalmente un exportador de crudo e importa la mayor parte de sus refinados. 

Guyana: Se está destacando tras un gran descubrimiento de petróleo en 2019 por ExxonMobil y Hess Corporation. Este país, con reservas estimadas en 11 mil millones de barriles, está atrayendo a las grandes empresas de servicios de petróleo y gas del mundo, como Halliburton, Schlumberger y Baker Hughes. Se prevé que Guayana alcance una producción de 1,5 millones de barriles por día para 2027. 

Surinam: Con el apoyo de TotalEnergies, está siguiendo un camino similar al de Guyana, con inversiones significativas previstas para el Bloque 58.

*Gerente del sector de O&G en América Latina de Aggreko.

Enel invirtió $812 mil millones en el primer semestre de 2024

Los parques solares Fundación y La Loma, el parque solar más grande de Colombia, declararon el inicio de su operación comercial, con lo que Enel apuesta por la diversificación y confiabilidad de la matriz energética, al tiempo que continúa en ejecución el plan de mantenimiento y modernización de redes eléctricas en varias localidades de Bogotá y municipios de Cundinamarca.

Durante los primeros seis meses de 2024, Enel Colombia invirtió más de 812.000 millones de pesos para robustecer las redes de distribución y fortalecer la matriz energética del país. Con este presupuesto, la Compañía aportó para mejorar la seguridad y la confiabilidad del sistema, así como la calidad del servicio, además de garantizar la atención a la demanda, modernizar la red eléctrica y avanzar en el desarrollo de proyectos de generación de energía con fuentes renovables no convencionales.

Asimismo, la Compañía reafirmó su estabilidad y solidez con resultados financieros en Colombia y Centroamérica, que registraron un EBITDA de $3,34 billones de pesos y una utilidad neta de $1,50 billones de pesos.

Durante el primer semestre del año, el país y el sector energético enfrentaron desafíos debido a las condiciones climáticas adversas derivadas del Fenómeno de El Niño, que pusieron a prueba la robustez de la matriz energética, evidenciando la necesidad de contar con más fuentes de energías no convencionales.

En este sentido, y con el fin de seguir aportando a la diversificación energética, la Compañía declaró la operación comercial de los parques solares El Paso (68 MWac) en marzo, y La Loma en Cesar (150 MWac) y Fundación en Magdalena (90 MWac) a partir de junio. Estos dos proyectos, junto con Guayepo I & II, el cual se encuentra en etapa de pruebas, han posicionado a Enel Colombia como líder del mercado al representar más del 34% de la energía solar entregada al Sistema Interconectado Nacional en lo corrido de 2024.

Además, se suma la aprobación, por parte de la Junta Directiva, de la construcción de los parques solares Guayepo III y Atlántico, con una capacidad de 267 MWdc y 256 MWdc respectivamente, ubicados en el departamento del Atlántico.

Por otro lado, con el fin de modernizar la red eléctrica y aportar a la atención de la demanda, se materializó una subestación de media tensión prefabricada, se renovaron redes eléctricas con el fin de dar mayor flexibilidad y resiliencia a la red y se modernizó la Subestación Eléctrica Techo en Bogotá, con la que se benefician más de 400.000 habitantes de las localidades de Kennedy, Puente Aranda y Fontibón.

Al mismo tiempo, y con la necesidad de expansión, Enel Colombia, a través de su línea de negocios Enel X, le apostó a promover la movilidad eléctrica en colaboración con la Secretaría Distrital de Movilidad y La Rolita, con la entrega de las últimas dos estaciones de la primera red de carga pública de Bogotá, completando la instalación de 15 cargadores de carga rápida para vehículos eléctricos, que se unen a las cuatro estaciones que fueron entregadas en el primer trimestre del año.

Finalmente, Enel X consolidó la puesta en operación de la planta fotovoltaica de Central Cervecera (3,5 MWp).

CREG reactiva el mecanismo de Reducción de la Demanda

La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) anunció la reactivación del Mecanismo de Reducción de la Demanda (RD), que se asemeja a la fase II del mecanismo transitorio, tras haber estado en vigor hasta el 30 de junio de 2024.

El mecanismo RD logró exitosamente gestionar la demanda energética durante el fenómeno de El Niño, garantizando la estabilidad y suficiencia energética del país, en el cual Klik Energy fue uno de los principales agregadores de energía, contribuyendo con el 14% del total de la energía, equivalente al consumo de 400.000 hogares colombianos.

Esteban Quintana, CEO de Klik Energy explica las diferencias y los nuevos beneficios del programa:

  • La principal diferencia con este nuevo mecanismo radica en que, además de permitir a los agregadores ofrecer una cantidad específica de reducción de energía y recibir ingresos por ello, el mecanismo será de carácter permanente.
  • Permitirá una mayor estabilidad y previsibilidad en la gestión de la demanda energética.
  • Facilitará la competencia en los precios de bolsa de energía, lo cual resulta en ahorros para los usuarios cuyos comercializadores de energía estén expuestos a bolsa.
  • Se optimizarán las redes de distribución y transmisión con la reducción en la energía que debe transportarse, al contar con mayor detalle del consumo real.

Por otro lado, las empresas podrán seguir seleccionando los horarios de desconexión que mejor se adapten a sus operaciones, contribuyendo con al menos una hora de desconexión, y aquellas que cuenten con plantas de respaldo podrán continuar rentabilizando sus activos mediante los ingresos generados por el mecanismo.

Además, entre otros beneficios se incluyen la generación de ingresos basada en la flexibilidad en el consumo de energía, ahorro en la factura de energía, una mayor confiabilidad en el suministro de energía para el país y una contribución significativa a la transición energética mediante la adaptación de los usuarios a nuevos escenarios.

Durante la Fase I del mecanismo, el 56% de las adjudicaciones correspondieron al 4% del total de los clientes adjudicados y, gracias a los avances tecnológicos de Klik, los usuarios pudieron monitorear en tiempo real cuánta energía podían reducir para apoyar al sistema.

Según XM, el total remunerado a través del mecanismo RD fue de 11.400 millones de pesos para todo el periodo que estuvo activo el mecanismo.

«Es de suma importancia lo que está realizando la CREG al establecer mecanismos como el RD de manera permanente para aliviar la carga del sistema. Durante la primera fase se obtuvieron resultados muy positivos, permitiendo un verdadero empoderamiento de la demanda y promoviendo una transición energética centrada en el usuario. Se espera que en lo que viene, la demanda pueda realizar un mayor aporte, contribuyendo a la estabilidad del sistema y a la sostenibilidad energética del país a largo plazo,» concluyó Quintana.

Antonio Jiménez Rivera fue designado como nuevo director de la CREG

La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) anunció mediante la Resolución N° 105 009 de 2024 la designación del ingeniero santandereano Antonio Jiménez Rivera como nuevo director ejecutivo, por un periodo de un año.

Jiménez cuenta con cerca de 20 años de experiencia en el sector de la energía eléctrica. Es Ingeniero Eléctrico graduado de la Universidad Industrial de Santander (UIS) y tiene una especialización en Administración Financiera y un magíster en Ingeniería Eléctrica, ambos de la Universidad de Los Andes.

En los últimos meses se desempeñó como Comisionado Experto Encargado de la CREG, asesor del Ministerio de Minas y Energía, director técnico de gestión de energía eléctrica de la Superintendencia de Servicios Públicos y lideró el equipo de seguimiento de los mercados mayoristas de energía y gas en esta misma entidad.

Además, ha brindado asesoramiento para entidades como la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME), destacándose por su análisis técnico-económico del sistema interconectado nacional y como responsable de la coordinación en la elaboración de los planes de expansión de la transmisión de energía eléctrica entre 2013 y 2020.

Estos planes definieron las obras para la atención de la demanda en ese periodo, en los que se incluyeron proyectos significativos como la línea Colectora, proyectos para asegurar la prestación del servicio en el centro del país, la extensión de la red de transmisión hasta Casanare con su interconexión posterior al departamento de Arauca, y el cierre del anillo en 500 kV en la Costa Caribe, y obras a nivel de los sistemas regionales entre otros.

Inició su trayectoria profesional en GENELEC, una empresa que brinda servicios de consultoría en ingeniería eléctrica. Posteriormente, se desempeñó como jefe de operación y mantenimiento en DISTASA, empresa de transmisión de energía. También, desempeñó labores en DISPAC relacionadas con asesorías para la ampliación de cobertura a través de interconexiones, además de participar en proyectos de técnicas avanzadas en el análisis de sistemas de potencia en la Universidad de los Andes.

Tiene experiencia docente liderando tesis de pregrado y posgrado en diversas universidades en el área energética, destacándose como profesor de cátedra en la

Universidad Industrial de Santander, específicamente en programas de postgrado en ingeniería eléctrica.

«Mi compromiso es liderar la transición energética, dando las señales regulatorias necesarias para garantizar la confiabilidad del sistema energético y poniendo siempre a los usuarios en el centro de nuestras decisiones. Actualmente, estamos avanzando con resoluciones que promueven las comunidades energéticas, señales para una transición energética segura, y balances de oferta y demanda. También estamos modernizando el mercado eléctrico buscando una mayor eficiencia, con regulaciones que optimizan los recursos energéticos disponibles, como el gas, GLP y otras fuentes, en el contexto de una transición energética justa», afirmó Jiménez.

Y añadió: «Tenemos un objetivo claro de reducir las tarifas en el menor tiempo posible, escuchando a las empresas y a los usuarios, y garantizando un acceso eficiente a la energía, gas, GLP y combustibles líquidos.»

Hidroeléctrica Chivor reinicia operaciones

El reinicio de operaciones ocurrió el domingo 14 de julio, con la puesta en servicio de tres unidades de generación, aportando desde ese momento 375 MW/h de energía al país.

Luego de más de un mes de trabajo en labores de intervención, mantenimiento y reemplazo de equipamiento afectado en la Central Hidroeléctrica Chivor, AES Colombia puso en operación nuevamente a esta central, la cuarta de mayor capacidad en el país, y está entregando cerca de 375 MW/hora de energía al Sistema Interconectado Nacional (SIN) desde las 21:00 horas del domingo 14 de julio.

La salida de operación de Chivor se dio el pasado 6 de junio luego de una creciente histórica que trajo un alto volumen de sedimentos que afectaron las unidades de generación e impidieron la continuidad de operación de la central.

Desde ese momento, el equipo técnico de AES Colombia, conformado por más de 260 personas, entre ingenieros y técnicos mecánicos, eléctricos y de obras civiles trabajó de manera continua, completando más de 100 mil horas laboradas para la recuperación de la central y su reinicio de operaciones; hito que se logró con la puesta en servicio de las primeras tres unidades de la central, que suman 375 MW de capacidad instalada, y que están operando a máxima capacidad.

Las actividades de recuperación en Chivor tuvieron dos frentes principales: los túneles de conducción y las unidades de generación. En cuanto a los túneles, denominados chivor 1 y chivor 2, se realizó el vaciado total de los mismos, así como una inspección detallada y remoción de sedimentos en estas estructuras que superan los 13 km de longitud.

Respecto a las unidades de generación, se hizo intervención en siete de las ocho con que cuenta la central, se realizaron trabajos de recuperación de 42 inyectores de turbinas, se hizo limpieza de blindajes, foso de turbinas y pozos de refrigeración; y se intervinieron cuatro válvulas esféricas. Con estas actividades realizadas, el pasado 4 de julio se inició el proceso de llenado del túnel chivor 2, que se completó este fin de semana, permitiendo realizar las maniobras de prueba para reiniciar la generación de energía en la central que alcanzó 38 días fuera de operación.

“Hemos logrado el reinicio de operaciones en Chivor para que Colombia cuente nuevamente con la energía de esta central, así como lo ha hecho en sus casi 50 años de operación. Todo nuestro equipo humano sigue trabajando de manera esforzada y comprometida con el país para que paulatinamente pongamos en funcionamiento las cinco unidades restantes, lo cual esperamos ocurra hacia principios de agosto, logrando entonces que los 1.000 MW de capacidad de la central estén disponibles y operando.” William Alarcón, gerente de Operaciones de AES Colombia.

Junto con la entrada en operación de la central, la Compañía también detuvo los reboses en el embalse La Esmeralda, los cuales se han realizado desde el pasado 12 de junio de manera controlada, atendiendo lo establecido en el manual de operaciones y permisos ambientales existentes. Dichos reboses fueron necesarios para mantener el embalse por debajo del 80% de su volumen útil y asegurar así su función de amortiguación de nuevas crecientes que se presentaron en esta temporada de lluvias, prestando su servicio ambiental de regulación de caudales.

Junto con las labores de recuperación de la central, se hicieron inspecciones y análisis de las grandes infraestructuras de Chivor como el rebosadero, la presa y la casa de máquinas, las cuales se encuentran en óptimas condiciones y sin ninguna afectación por el incidente ocurrido, indicó AES Colombia.

Masa y Stork ahora es MAGNEX

La empresa Masa y Stork, líder en servicios de operaciones, mantenimiento, proyectos, construcciones y paradas de planta en la industria de Oil&Gas, cambia su marca a  MAGNEX.

Con más de 40 años de experiencia en Colombia y Perú, Masa y Stork, ahora MAGNEX, logró una cartera de más 1,2 billones de pesos de ingresos durante 2023, gracias a su portafolio de servicios que incluye operaciones, mantenimiento, proyectos, construcciones y paradas de planta para el sector de hidrocarburos, minería y energía.

Como parte de su estrategia para aumentar su participación en el mercado, que actualmente es de aproximadamente el 25%, y para continuar con su modelo económico que genera ventas anuales superiores a los USD $300 millones de dólares, donde Colombia representa el 80% de los ingresos, la organización presenta su nueva marca: MAGNEX que cuenta actualmente con un equipo humano de más de 8.000 trabajadores.

“Durante varios meses trabajamos en un concepto que reuniera nuestro legado de más de 40 años en la industria de hidrocarburos, minería y energía con nuestra pasión por entregar siempre lo mejor e impulsar el potencial de todos los grupos de interés con los que interactuamos (empleados, clientes, sindicatos, aliados y comunidades)”, manifiesta Reinaldo Rodríguez, vicepresidente de MAGNEX.

Inspirada en la cordillera de los Andes, que atraviesa Colombia y Perú,  donde opera la empresa, MAGNEX surge como resultado de una investigación de mercado, en la que  sobresalieron los conceptos: magnitud, magnificencia y experiencia.

“Vamos a seguir transformando vidas y forjando un mañana más brillante y próspero para todos. Estamos avanzando juntos hacia ese futuro, llevando nuestro legado de excelencia, innovación, diversidad y compromiso bajo un entorno siempre seguro, pues la seguridad es nuestro principal valor y por lo que más nos reconocen nuestros clientes”, indica Rodríguez.

Por otro lado, la organización continuará trabajando de la mano de sus comunidades, proveedores locales y grupos de interés, teniendo en cuenta que durante 2023 la compañía registró compras a proveedores locales y de las comunidades por más de 200 mil millones de pesos, solo en Colombia.  

Crean alianza gremial en torno al carbón

ANDEG, FENALCARBÓN y ACIEM crearon una alianza estratégica, con el objetivo de visibilizar y destacar la importancia del carbón en Colombia, tanto para la economía como para los procesos de transición energética que vivirá el país en los próximos años.

De acuerdo con Carlos Cante, presidente Ejecutivo de la Federación Nacional de Productores de Carbón (FENALCARBÓN), “esta alianza intergremial con ANDEG y ACIEM, ayudará a liderar la discusión sobre la relevancia del carbón para un país como Colombia y las regiones productoras que se han industrializado alrededor de este energético. Somos conscientes de que la industria del carbón tiene y tendrá un papel preponderante en la en la transición energética y, en general, para todo lo que significa las fuentes de energía y la industrialización en el país”.

Y añadió que “los gremios y las empresas estamos llamados a liderar una discusión que tenga más fondo, que tenga más contenido y mucha menos pasión ideológica, estableciendo una voz articulada entre los diferentes gremios que tenemos que ver con esta industria, en la era del dogmatismo y del fundamentalismo ambiental”.

Por su parte, Alejandro Castañeda, presidente Ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (ANDEG), explicó que “en el marco del fenómeno de El Niño el carbón demostró su capacidad para servir de respaldo a la generación térmica de Colombia. Hoy tenemos que contarle al país las fortalezas de esta industria y las experiencias que social, económica e industrialmente le han permitido al país contar con un recurso energético que ha sido estigmatizado injustamente pero que, por el contrario, ha sido un eje estratégico de la matriz energética del país y de la economía.

Y agregó: “El carbón hoy participa con cerca del 9% de la capacidad instalada del Sistema Interconectado Nacional (SIN), aportando una firmeza del 100%, gracias a que el país cuenta con reservas para más de 100 años. La alianza con FENALCARBÓN y ACIEM nos permitirá realzar las fortalezas de esta industria y los beneficios para los usuarios de la energía eléctrica, el desarrollo de las regiones, las familias que dependen de la minería y las que dependen de la energía eléctrica”.

Finalmente, Daniel Enrique Medina, presidente de la Asociación Colombiana de Ingenieros, (ACIEM), destacó que “los Ingenieros y la Ingeniería tenemos que hacer más visible la importancia del carbón, no solamente por su importancia para las regiones como industria próspera sino para la matriz energética y para la generación de miles de empleos que hoy están en juego. En la actual situación económica en la que se encuentra el país no podemos darnos el lujo de desconocer las bondades de un energético disponible para más de 100 años.

Y añadió: “La Ingeniería tiene una preocupación respecto al futuro del carbón con las decisiones de política pública puesto que esto representaría menos empleos, salarios, oportunidades de innovación y menos empresas. Por ello, el convenio con ANDEG y FENALCARBÓN nos ayudará a mostrar las bondades de este energético para la industria y la economía y el papel protagónico que tiene y tendrá la Ingeniería para ayudar a consolidar una industria basada en la innovación”.

ANDEG, FENALCARBÓN y ACIEM señalaron que la alianza estratégica generará conocimiento experto en Ingeniería; ayudará a la tecnificación ambientalmente sostenible de la cadena del carbón nacional, y a promover su importancia en la matriz de generación eléctrica del país.

Gremios se manifiestan sobre rumores de intervención de XM

A través de un comunicado de prensa, varios gremios del sector energético manifestaron que es imperativo proteger a XM como corazón del funcionamiento del sistema eléctrico del país.

Según versiones de algunos medios de comunicación, el gobierno nacional estaría analizando una posible intervención a XM, agente responsable de la operación del Sistema Interconectado Nacional (SIN) y de la administración del Mercado de Energía Mayorista (MEM) en el país.

En ese sentido, varios gremios manifestaron que “esta entidad es uno de los activos más valiosos con que cuenta el sector, toda vez que su gestión, como ente técnico e independiente, ha generado durante varias décadas credibilidad y confianza entre los diversos agentes que participan en todas las etapas de la cadena productiva de electricidad, al operar los activos eléctricos con transparencia, eficiencia y neutralidad.”

XM tiene la tarea de operar el Centro Nacional de Despacho (CND), a través del cual se coordinan los recursos de generación, interconexión y transmisión del Sistema Interconectado Nacional, que tiene una capacidad de más de 20 mil megavatios de potencia y 29 mil kilómetros de líneas de transmisión, así como las de servir como Administrador del Sistema de Intercambios Comerciales (ASIC) y Liquidador de Cuentas de cargos por Uso de las redes del Sistema Interconectado Nacional (LAC), con transacciones que llegan a cerca 30 billones de pesos anuales, resultantes de las operaciones comerciales realizadas por todos los agentes del mercado: 103 generadores, 14 transmisores, 38 distribuidores y 138 comercializadores.

“Lo anterior es muestra de que XM es el corazón del sistema eléctrico colombiano, manteniendo el delicado equilibrio en tiempo real de la oferta y demanda de electricidad para garantizar el suministro de energía eléctrica de todos los ciudadanos conectados al sistema. Por esto, nuestro llamado como actores del sector es a preservar el carácter técnico y la independencia de XM, salvaguardando las normas que garantizan su gestión autónoma y libre, de manera que la confianza y credibilidad que ha construido desde su creación se mantenga, para el adecuado funcionamiento del sector y suministro del servicio eléctrico a millones de colombianos en todo el país”, concluye el comunicado.

Lo gremios firmantes son: Andeg, Acolgen, Naturgas, Andesco, Asocodis y Ser-Colombia.

Consejo de Estado anula nombramiento del director de la CREG

La Sección Quinta del Consejo de Estado, en sentencia de única instancia del 4 de julio de 2024, declaró la nulidad de la designación de Omar Prías Caicedo, como experto en asuntos energéticos de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG).

A la falta de comisionados en propiedad, a lo cual se ha negado retiradamente el actual gobierno, ahora se suma el fallo del Consejo de Estado que anula el nombramiento de su director, Omar Prías Caicedo, por no acreditar experiencia técnica específica en el sector energético

El alto tribunal advirtió que, según el parágrafo primero del artículo 21 de la Ley 143 de 1994, modificado por el artículo 44 de la Ley 2099 de 2021, los expertos comisionados de la CREG deben “contar con una reconocida preparación y experiencia técnica en el área energética y haber desempeñado cargos de responsabilidad en entidades públicas o privadas del sector energético, nacional o internacional, por un período superior a seis años; o haberse desempeñado como consultor o asesor por un período igual o superior.”

La norma contempla dos supuestos para acceder al cargo y, de acuerdo con la jurisprudencia de la Sección Quinta del Consejo de Estado, los requisitos para ese fin se deben acreditar en forma concurrente, en atención a los precisos términos en los que está redactada la disposición.

“Para cumplir con lo dispuesto en el primer enunciado, es necesario demostrar la adquisición de i) preparación académica y ii) la experiencia técnica en el sector energético, al igual que el iii) desempeño en cargos de responsabilidad en entidades públicas o privadas a nivel nacional o internacional, reiterando que estas deben formar parte del sector en mención”, señaló el Consejo de Estado en un comunicado de prensa.

En cuanto al desempeño como consultor o asesor por un periodo igual o superior a seis años, igualmente se ha determinado que la experiencia adquirida en esas actividades tiene que provenir directamente del sector energético, “pues una interpretación en sentido contrario no atendería al objeto y funciones de la CREG y vaciaría de contenido la norma.”

En el caso concreto de Prías, con las certificaciones de experiencia allegadas al expediente, se demostró que, si bien el demandado cumplió con el requisito de formación académica, no ocupó cargos de responsabilidad en entidades públicas o privadas del sector energético por un periodo igual o superior a seis años ni tampoco se desempeñó como asesor o consultor por ese mismo lapso en entidades que formen parte de ese específico sector, conforme con la tesis jurisprudencial sobre las exigencias para acceder al cargo de experto comisionado.

Por esa razón, el acto de nombramiento demandado incurrió en la causal de nulidad electoral prevista en el numeral 5 del artículo 275 de la Ley 1437 de 2011, en consideración a que el demandado no acreditó el cumplimiento de los requisitos establecidos para acceder al cargo de experto comisionado en asuntos energéticos de la CREG.

Prías había sido nombrado por el presidente como comisionado experto en asuntos energéticos en la CREG mediante el Decreto 1884 del 8 de noviembre de 2023.

Con este fallo, la CREG queda acéfala y se le da un golpe al sector energético colombiano, cuyos retrasos en la expedición de regulación comienzan a afectar tanto la expansión de la infraestructura de gas y electricidad, como la decisiones en torno al alivio en las tarifas.

Agravado por los retrasos de años en la expansión del Sistema Interconectado Nacional y abocados a una escasez de gas natural el próximo año.  

De la transición a la seguridad energética

En el más reciente Panorama, informe de ANIF para el segundo trimestre de 2024, la entidad abordó en el artículo central el tema de la seguridad energética, toda vez que preocupan las bajas reservas de petróleo y gas, los pocos proyectos de generación eléctrica que logran entrar en operación, al tiempo que la demanda sigue creciendo. De tal suerte que la discusión se está trasladando de la transición energética a la seguridad energética. A continuación reproducimos el análisis.

El fenómeno de El Niño, que afectó al país desde finales de 2023, puso sobre la mesa la discusión de la suficiencia energética nacional. Las reservas hídricas alcanzaron niveles críticos y, con eso, se afectó significativamente la capacidad de generación hidroeléctrica.

Ese escenario puso de manifiesto la vulnerabilidad del sistema energético ante fenómenos climáticos extremos, y subrayó la necesidad urgente de discutir mecanismos para hacerle frente. En ese entendido, el país afronta retos importantes de cara al futuro, donde deberá actuar de manera rápida y articulada para contrarrestar fenómenos meteorológicos cada vez más intensos y de mayor frecuencia.

Lo que pasó en el fenómeno de El Niño

El fenómeno de El Niño tuvo un impacto significativo en la seguridad energética de Colombia. Las reservas hídricas pasaron de un 70,2% en diciembre de 2023 a un volumen útil del 31,3% en abril de 2024, marcando el mínimo histórico de los últimos 20 años.

La situación fue crítica y generó medidas como el racionamiento de agua en Bogotá, que se inició por 24 horas en diferentes zonas de la ciudad. Durante esta crisis, las plantas termoeléctricas jugaron un papel crucial al mantener la capacidad de generación de electricidad del país. En ese periodo, el 30,7% de la energía en Colombia provenía de fuentes térmicas, presentando un incremento de 2,2 puntos porcentuales comparado con lo observado hace diez años. Gracias a eso, el fantasma del racionamiento eléctrico logró disiparse y el país no tuvo que transitar una situación de tal gravedad.

Preocupaciones recientes

Si bien el país logró sortear la crisis que la fuerte sequía trajo sobre la generación de energía, todavía hay camino por recorrer para evitar que un escenario así vuelva a presentarse. Diversificar la matriz energética se hace aún más urgente si se le suman las limitaciones de recursos como el gas y el petróleo. A pesar del notable crecimiento en el sector de las energías renovables, esos dos commodities siguen siendo componentes esenciales de la matriz energética mundial, proporcionando más de la mitad de la energía global. Para Colombia, los retos son particularmente apremiantes debido a sus limitadas reservas de hidrocarburos.

En el caso del petróleo, las reservas probadas mostraron una leve disminución en 2023 hasta 7,1 años, después de dos años de aumentos. Adicionalmente, la reciente disminución en la inversión extranjera en el sector refleja la incertidumbre regulatoria y la decisión de no continuar con la exploración de nuevas reservas. Eso no solo compromete la seguridad energética del país, sino también su capacidad exportadora, dado que el petróleo es el principal producto de venta al exterior.

Caso similar sucede con el gas natural, que aporta una combinación óptima de fiabilidad y menor contaminación en comparación con otros combustibles fósiles. Entre 2020 y 2022, el gas natural fue la principal fuente de energía térmica en el país, representando el 55% del consumo total en este segmento. No obstante, en 2023 las reservas de gas natural disminuyeron 1,1 años frente a 2022, reduciendo el nivel de reservas a 6,1 años. Esa caída resalta la necesidad de promover nuevos proyectos que garanticen el suministro de gas al país y mantengan la seguridad energética a corto y largo plazo, al tiempo que se desarrollan proyectos de energías alternativas.

Por su parte, la entrada en operación de nuevos proyectos de generación es otra de las alertas tempranas a las que debe prestársele especial atención. Tal como lo menciona la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica, en promedio, solo 6 de 10 megavatios de las asignaciones en subastas previas entraron en operación antes de 2024 y menos de 3 de cada 10 lo hicieron de acuerdo con la fecha programada.

De igual manera, según datos de XM, de los 1,8 gigavatios nuevos que se esperaban en 2021, solo ingresó el 7% al sistema. Para el 2022, solo fue el 28 % del total esperado (3,6 gigavatios) y en el 2023 la cifra fue aún más baja, pues de los 6,6 gigavatios que debían ingresar, solo lo hizo el 17% (1,1 gigavatios).

Además, mencionan que entre 2024 y 2025 se espera que entren en operación 119 proyectos de fuentes no convencionales de energía renovable. Sin embargo, poco menos de la mitad se encuentra tramitando permisos ambientales o técnicos, por lo que su fecha probable de entrada ya está retrasada o está al límite de vencimiento.

Retos futuros

Como se mencionó, las reservas de petróleo y gas están disminuyendo a un ritmo preocupante. Es indispensable que se desplieguen nuevos proyectos de exploración que garanticen su provisión antes de enfrentarnos a una crisis de suministro.

Además, a esta situación hay que sumarle el incremento en la demanda de energía. La UPME proyecta una demanda creciente en la próxima década, por lo que robustecer la oferta es más apremiante que nunca. Más y más sectores productivos necesitan del suministro continuo, por lo que una reducción en la oferta elevará inexorablemente los precios de la energía. Tal como hemos ilustrado en ANIF, altos precios de energía desincentivan la producción, con sus posteriores consecuencias en el crecimiento y la generación de empleo.

La transición hacia energías renovables es inevitable y necesaria. Sin embargo, esta debe ser ordenada y no comprometer la seguridad energética actual. La diversificación de la matriz energética y la inversión en tecnologías que mejoren la eficiencia en la extracción y el uso de combustibles fósiles seguirán siendo cruciales durante este proceso de cambio. Eso implica establecer reglas de juego claras que permitan recuperar la confianza en el sector de hidrocarburos e incentivar la inversión. Mientras las energías renovables pueden gradualmente tomar un rol más prominente, las fuentes convencionales deben asegurar una base estable y confiable.

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