Acolgen: Se debe convocar de inmediato una subasta de energía

Ante la inminente escasez de energía a partir de 2026, la presidente de Acolgen recalcó la urgencia de convocar este año a una subasta de confiabilidad.

En el corto y el mediano plazo, la estrechez entre la oferta y la demanda de energía tiene al borde de un racionamiento al país. Por eso, Natalia Gutiérrez, presidente de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen), dijo que se debe convocar ya a una subasta de confiabilidad.

Además, durante el 16 Congreso Anual de Energía, realizado por el gremio en Bogotá, la dirigente gremial hizo un llamado para que entren los proyectos que están atrasados, tanto de generación como de transmisión. Y es que, según datos de XM, en 2021 entró el 7% de la energía esperada; en 2022, el 28%; en 2023, el 17%, y en 2024 va en 13%.

Por eso, convocó al gobierno, en primer lugar, a evaluar proyecto por proyecto y, segundo, a dar las señales de expansión sacando rápidamente la subasta de confiabilidad. “Se tienen que tomar las decisiones ya, trabajando de la mano con el gobierno, que nos dé señales de confianza a los inversionistas. Nos preocupan las iniciativas intervencionistas y nos preocupa que este posible desabastecimiento de electricidad se junte con el desabastecimiento de gas, justo cuando estamos en temporada seca”, dijo Gutiérrez.

Y es que el fenómeno de La Niña no ha llegado como se esperaba este año y cuando llegue no se sabe con qué intensidad lo haga. De ahí el llamado de Acolgen a ahorrar agua para aumentar los niveles de los embalses y evitar racionamientos de aquí a abril del 2025.

“Tenemos que ahorrar agua en el corto plazo y estar muy atentos en el mediano y largo plazo, pues análisis de XM, la UPME y la Universidad Nacional muestran que tendremos deficiencia de energía en firme en 2026-2027. Necesitamos que la CREG y el Ministerio trabajen en toda la regulación que haya que sacar y den la señal de expansión para que los generadores, que estamos dispuestos a hacer las inversiones, tengamos la señal para ampliar el parque generador”, dijo Gutiérrez.

En ese sentido, esta semana el Ministerio de Minas y Energía y la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) sacaron a comentarios un proyecto de resolución para dar instrucciones de cómo generar con las térmicas.

Sobre las tarifas de energía, Gutiérrez dijo que los precios de bolsa solo inciden entre el 5 y 7 por ciento en la factura. “La bolsa la necesitamos porque es un mecanismo de escasez, cuando no hay agua tenemos que prender las térmicas para ahorrar agua, y justamente con ese mecanismo de escasez es que podemos manejar el sector en el país.”

Rutas para la autosuficiencia y la seguridad energética

Ministros, dirigentes gremiales, empresarios, autoridades del sector y congresistas debatirán sobre la ruta que debería seguir Colombia para asegurar la autosuficiencia y la seguridad energética. Esa será una de las columnas vertebrales de las discusiones de la VII Cumbre del Petróleo, Gas y Energía, que tendrá lugar en Cartagena.

La cumbre, a la que se tiene previsto asistan más de 3.500 personas, tiene como una de sus finalidades que los expertos públicos y privados del sector sienten las bases para una alianza país que articule al Estado, los gobiernos, las empresas privadas y que haga partícipe a las comunidades del desarrollo de una transición energética a la medida de las necesidades de Colombia.

En la VII Cumbre del Petróleo, Gas y Energía, que se desarrollará los días 1, 2 y 3 de octubre en Cartagena, se discutirán temas de innovación, transformación y desarrollo territorial relacionados con (i) el aporte de la innovación tecnológica y la transformación digital a la transición energética; (ii) el gas y la seguridad energética; (iii) el futuro de los combustibles líquidos; (iv) el abastecimiento y confiabilidad de los combustibles; (V) los retos y oportunidades de los proyectos costa afuera en Colombia.

Transición energética ordenada

Frank Pearl, presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP), señala que este es un perfecto escenario para reafirmar la necesidad de “resolver entre todos la gran brecha de equidad que tenemos en Colombia, y para eso es fundamental el trabajo conjunto entre las empresas y los gobiernos de todas las instancias, nacionales, regionales, locales, con el propósito de diversificar las economías regionales, generar empleos formales de calidad y lograr la transición energética de una manera ordenada y a la colombiana”.

Coincide Nelson Castañeda, presidente de Campetrol, al destacar que “la cumbre es un espacio de mucha importancia para las conversaciones estratégicas del país en materia de soberanía y seguridad energética. Creemos que una transición energética ordenada y guiada por la oferta y la demanda es necesaria para Colombia”.

La VII Cumbre del Petróleo, Gas y Energía tendrá una agenda académica, tres agendas técnicas, una feria empresarial y una rueda de negocios. Es organizada por la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP), la Cámara Colombiana de Bienes y Servicios de Petróleo, Gas y Energía (Campetrol), la Asociación Colombiana de Geólogos y Geofísicos de la Energía (ACGGP) y la Asociación Colombiana de Ingenieros (Aciem).

White paper de ARPEL sobre transiciones energéticas en América Latina

Transiciones Energéticas Justas en América Latina y el Caribe es el tema central del documento de posición de Arpel (Asociación de Empresas de Petróleo, Gas y Energía Renovable de América Latina y el Caribe) recientemente publicado.

“Hablar de una transición energética justa para la región implica reconocer la urgencia de promover iniciativas para mitigar el cambio climático dentro de una trayectoria que considere los impactos sociales y económicos en comunidades en vías de desarrollo con un alto porcentaje de desempleo, desigualdad y pobreza energética”, es uno de los principales mensajes expresados en el documento, el cual fue elaborado por profesionales de TGN, Petrobras, EP Petroecuador, OCP Ecuador, S&P Global, Pan American Energy, Petroperú, Staatsolie y Geopark. 

Los propios co-autores del White Paper (https://www.arpel.org/publicaciones/transiciones-energ%C3%A9ticas-justas-en-am%C3%A9rica-latina-y-el-caribe) fueron quienes expusieron los mensajes clave y las principales conclusiones durante el webinar de lanzamiento realizado a comienzos de septiembre, en el que dieron a conocer el entendimiento consensuado de las empresas socias de Arpel acerca del significado que tiene el aspecto de justicia para el sector.

“Nuestro objetivo con este documento es abrir el diálogo sobre este tema, sus desafíos y oportunidades, y construir caminos de desarrollo de la región en un entorno de negocios competitivo”, expresaron los autores. 

“Comprendemos la complejidad de las transiciones energéticas y somos conscientes de que requieren una transformación del mundo real que afecta a todas las comunidades y naciones”, sostienen. Y agregan que: “Debemos respetar el legítimo derecho de las naciones en desarrollo a utilizar sus recursos de hidrocarburos de manera responsable, mientras trabajan en sus prioridades de desarrollo social y económico”.

Papel del gas natural en la región

Al ver la proyección de demanda de energía y crecimiento de la población al 2050, América Latina y el Caribe necesitan un aumento en el suministro de energía segura, asequible y preferentemente limpia, para permitir su industrialización y satisfacer las necesidades básicas de su creciente población.

En cuanto al peso de la región en las emisiones globales de Gases de Efecto Invernadero (8,1%), es proporcional a lo que representa su población en el total mundial (8,4%).

Sobre este punto, los autores sostienen que la región está dotada de un gran potencial de recursos energéticos renovables; en la actualidad, estos representan el 33% del suministro total de energía de la región, frente al 13% a nivel mundial.

En el documento se expresa que el gas natural puede complementar la introducción de nuevas energías en el camino de reducción de las emisiones de GEI.

“Nuestra región cuenta con esta fuente de energía en abundancia, representando una gran oportunidad en su utilización con tecnologías adecuadas y altos estándares operativos, como fuente de energía para la industria, el transporte y un complemento muy confiable para una matriz energética con un alto porcentaje de renovables”.

“Si a las energías renovables existentes le sumamos el potencial del gas natural de la región, se llega al 86% de la energía disponible, aportando significativamente al proceso de transición y siendo la energía que compense la intermitencia de las renovables y reemplace una parte de las energías convencionales”, dijo Hugo Cuenca de OCP Ecuador.

En línea con el desarrollo del gas natural en la región, Claudio Moreno de TGN de Argentina hizo referencia al proyecto público-privado del gasoducto Néstor Kirchner, el cual permitirá transportar los hidrocarburos extraídos en Vaca Muerta y que va a generar la posibilidad de proveer GNL al mundo.

Descarbonización y diversificación del sector de petróleo y gas

En relación a las energías renovables, América Latina tiene el potencial de aumentar su capacidad de energía solar y eólica a escala comercial en más de un 460% para 2030, si los 319 gigavatios (GW) de nuevos proyectos potenciales en la región entran en funcionamiento, según un informe de Global Energy Monitor de 2023.

“Aunque históricamente las empresas de petróleo y gas han estado vinculadas a combustibles fósiles, muchas de estas empresas están comenzando a diversificar sus actividades hacia fuentes de energía renovable, tecnologías de captura de carbono y eficiencia energética. Su capacidad para invertir en investigación y desarrollo, junto con su infraestructura global, permiten liderar iniciativas que promuevan un suministro de energía más sostenible”, dijo Lorena Bracho de EP Petroecuador.

Los autores expresan que las transiciones energéticas pueden crear más de un millón de nuevos puestos de trabajo en suministro de energía al 2030, especialmente en el sector eléctrico y en la extracción y el procesamiento de minerales críticos, así como en los sectores de petróleo y gas a medida que la región aumente su producción.

En el White Paper se destaca que, si bien la transición energética presenta importantes oportunidades para la creación de empleo en sectores de energías más limpias, también requiere un cambio en las capacidades de la fuerza laboral que debe evolucionar de forma integrada con otros dos frentes de trabajo: el desarrollo tecnológico y el desarrollo de proveedores.

Patricia Marques de Petrobras destacó la revisión de la política de responsabilidad social de la compañía a la luz de la transición justa, contemplando el objetivo de promover la reducción de la pobreza energética y favorecer el desarrollo sostenible. “Con un principio de atención total a las personas, incluye lineamientos para el diálogo inclusivo y las relaciones responsables con las comunidades afectadas por nuestro negocio”, detalló. 

Por su parte, Rodrigo Vaz de S&P Global destacó la necesidad de una colaboración estrecha entre gobiernos, comunidades y el sector privado para lograr una transición energética justa. Citó como ejemplo la implementación de marcos regulatorios claros que fomenten la inversión en energías bajas en carbono, como es el caso de Brasil con el almacenamiento de carbono, el hidrógeno verde y la eólica offshore.

Desde el punto de vista del sector privado, Vaz señaló que hay empresas listas para invertir en energías limpias pero que, sin embargo, aún enfrentan muchos desafíos en el acceso al financiamiento y en temas de licenciamiento ambiental.

ANDEG: Modificación en el impuesto al carbono aumentaría tarifas de energía

Se estima que la tarifa para usuarios finales aumentará $80 por kilovatio/hora, afectando la competitividad del sector eléctrico y de la industria nacional.

La Asociación Nacional de Empresas Generadoras (ANDEG) advierte sobre el impacto que tendría la iniciativa legislativa de la ‘Ley de Financiamiento’, una nueva reforma tributaria que modificaría lo dispuesto para el tratamiento del carbón dentro de los combustibles gravados con el Impuesto al Carbono.

Esta iniciativa del Gobierno Nacional, que busca modificar la Ley 1819 de 2016, ya modificada por la Ley 2277 de 2022, plantea incrementar el gravamen de los combustibles fósiles -ahora expresado en UVT- lo que aumenta la cifra correspondiente para el carbón.

Esto conllevaría a un alza de precios en la generación de energía que se verá reflejada en las facturas de los usuarios finales de electricidad en el país.

“Desde el gremio identificamos un efecto negativo tanto para el sector eléctrico como para la industria nacional que se abastece de este mineral en sectores tan relevantes como la siderurgia, cemento, ferroníquel, papel, productos cerámicos, vidrio, fibras textiles, alimentos y bebidas, dado que se presentará un incremento en la tarifa de energía eléctrica del orden de $80 por kilovatio-hora, lo que representará un impacto sobre la demanda eléctrica cercano a los 4,5 billones de pesos/año. También se impactará el empleo de la pequeña minería asociada al carbón”, dijo Alejandro Castañeda, presidente de ANDEG.

Además, indicó que modificar el impuesto al carbono generaría un aumento de las tarifas de electricidad en Colombia para todos los usuarios del Sistema Interconectado Nacional (SIN), así como en el ya deficitario fondo de subsidios del sector eléctrico, dado que se incrementaría la apropiación anual del Gobierno Nacional en el presupuesto en cerca de 1 billón de pesos para financiar los subsidios.

Por otro lado, el gremio proyecta un efecto neto negativo para la sociedad del orden de 4,8 billones de pesos al año, ya que con la nueva propuesta se recaudarían solo 700 mil millones de pesos, mientras que el costo de la medida para el país sería de 5,5 billones de pesos. Por lo tanto, insiste ANDEG, esta medida representa más riesgos que beneficios para el país, pues el déficit fiscal que se generará es mayor al recaudo esperado.

Adicionalmente, esta propuesta legislativa modifica la gradualidad para la aplicación del impuesto definida hace dos años, planteando que en 2025 se aplique 75% de la tarifa del impuesto en vez del 25%. “Esto va en contravía de una transición energética segura y gradual, y con estos cambios abruptos se desdibuja la continuidad, así como el principio de justicia y proporcionalidad de la política pública”, enfatizó Castañeda.

Al gremio también le preocupa que desde la Ley 2277 de 2022 se limita al 50% la aplicación del mecanismo de no causación del impuesto al carbono, ya que en la propuesta del Gobierno solo el 27% del recaudo del impuesto estaría dirigido a la acción climática, lo que contradice el objetivo de aplicar un instrumento económico de precio al carbono para incentivar la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y movilizar la acción ambiental, convirtiéndolo así en un recurso para el flujo de caja estatal.

Finalmente, si bien es muy importante enfrentar los retos de cambio climático, es adecuado considerar que las prioridades de Colombia están centradas en el crecimiento del país y en brindar bienestar a su población, lo que implica impulsar el uso responsable de sus recursos naturales y garantizar la provisión confiable de los servicios públicos esenciales asegurando la competitividad nacional.

Por eso, el llamado de ANDEG es a replantear la propuesta y analizar el alto impacto socioeconómico que esta representa, estudiando las distintas iniciativas de instrumentos de precio al carbono que se están presentando para no causar una doble tributación y sí generar mayor seguridad para la inversión.

Vanti y el Club los Arrayanes firman contrato de soluciones energéticas

Ante la actual coyuntura energética, la búsqueda de soluciones que permitan ser más eficientes en sus procesos y actividades se ha convertido en un objetivo principal. Por esta razón, Vanti y el Club los Arrayanes de Bogotá llegaron a un acuerdo para desarrollar un proyecto que busca combinar la energía eléctrica y el gas natural.

El proyecto tiene una inversión aproximada de 1.400 millones de pesos que contempla un proceso de cogeneración, es decir se realiza un procedimiento de alta eficiencia energética mediante el cual se obtiene simultáneamente energía eléctrica y energía térmica útil (vapor, agua caliente sanitaria), en este caso se usará para el calentamiento de la piscina del Club.

Una vez implementado el proceso de cogeneración se alcanzará una cobertura del 42% de la demanda de energía eléctrica y del 23% de la demanda del calor utilizado en la operación. Además del uso anterior, se seguirá utilizando el gas natural para otros usos tales como cocina, calentamiento de agua sanitaria, baños turcos, entre otros. El consumo total del club se incrementará solamente en un 3,2% cuando el proyecto esté operativo.

Con la implementación del proyecto de cogeneración se logrará una reducción del 6 al 8% en sus costos anuales de energía eléctrica y gas natural, con base en los costos energéticos total para el año 2023. 

Igualmente, la innovación de este tipo de proyectos es que contribuyen de forma importante al medio ambiente, teniendo en cuenta que tendrá una reducción de 16% en emisiones de Gas Efecto Invernadero estimada en 166 toneladas de CO2 equivalentes por año.

Se espera que comience a operar en 2026 y con ello Vanti entregará su primer proyecto de cogeneración a nivel de clubes sociales, el cual se suma a otros en los sectores agropecuario, industria alimenticia y textil.

Riesgo de racionamiento eléctrico en Bogotá y la Sabana

Retrasos en obras de transmisión, que ya completan una década, tienen al borde de una crisis energética al centro del país.

Cuarenta mil unidades de vivienda suspendidas, un data center cancelado y un centro de logística generando con diésel, son las primeras consecuencias de la falta de capacidad en Bogotá y Cundinamarca para entregar nuevas conexiones del servicio de energía eléctrica.

La razón son las demoras que ya completan una década para construir las líneas de transmisión Chivor-Norte, Sogamoso y Virginia-Nueva Esperanza, que fueron adjudicadas al Grupo Energía Bogotá (GEB) y otros operadores entre 2013 y 2016, pero que no han entrado en operación por falta de licencias ambientales y otros procesos administrativos.

Específicamente, el trámite que tiene suspendidas las obras es el de sustracción de reserva relacionada con la cuenca alta del río Bogotá, que está en cabeza de la Dirección de Bosques del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

De no terminarse estas obras, a partir del 2025 podrían comenzar los racionamientos, que eufemísticamente los técnicos llaman restricciones o cortes programados.

De acuerdo con Jaime Orjuela, director de Regulación del GEB, los municipios más expuestos a sufrir cortes de energía son los ubicados en el norte de la Sabana: Sesquilé, Ubaté, Simijaca, Cogua, Zipaquirá, Chía, Cajicá, Nemocón y Tocancipá. Además, se vería afectada la entrada en operación del Regiotram de Occidente y la primera línea del Metro de Bogotá, que funcionarán con trenes eléctricos.

Y es que la región central del país, que cubre los departamentos de Cundinamarca, Boyacá, Meta y Guaviare, tiene un consumo de 3.150 Mega vatios (MW), el 25% de la demanda nacional, pero cuenta con una generación local de 3.500 MW, que la tiene en condición de vulnerabilidad ante cualquier fallo en el sistema.

De hecho, para cubrir la demanda de Bogotá y la Sabana se ha tenido que recurrir a la generación de Termozipa, la única térmica cercana, que funciona con carbón y tiene una capacidad de 166 MW, pero que su operación genera cerca de 90.000 toneladas de CO2 al mes. 

El retraso en líneas de transmisión es tal que Bogotá solo cuenta con una línea de 500 KV, mientras que la Costa tiene tres y el Valle, dos. En 2001 la UPME dijo que el centro del país necesitaba de por lo menos dos de líneas adicionales de 500 KV, líneas que debieron haber entrado entre 2015 y 2017 y que su falta tiene hoy al borde de un apagón a la capital de país.

Debilitamiento del Servicio Geológico pone en vilo el desarrollo del país

El Servicio Geológico Colombiano tuvo un recorte del 43% del presupuesto para 2024, lo que debilita su labor misional, poniendo en riesgo los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo.

El Servicio Geológico Colombiano (SGC), antes Ingeominas, es una entidad adscrita al Ministerio de Minas y Energía que normalmente pasa inadvertida, pero que tiene la función crucial de estudiar los recursos naturales y el origen de los riesgos geológicos del país.

Dado que le Plan Nacional de Desarrollo se sustenta en ejes como el ordenamiento territorial, la adaptación al cambio climático y la transición energética, la labor del SGC es fundamental como generador de conocimiento del subsuelo.

Por eso, Flóver Rodríguez, director Ejecutivo de la Asociación Colombiana de Geólogos y Geofísicos de la Energía (ACGGE), expresó su preocupación con lo que está pasando, pues para 2024 la entidad tuvo un recorte del 43% en el presupuesto de inversión.

“Eso hace que una institución tan importante quede incapacitada para cumplir sus funciones, y por eso es que hacemos un llamado de atención al Ministerio y al Gobierno. El Plan Nacional de Desarrollo gira en torno al ordenamiento territorial, a la adaptación al cambio climático y la transición energética. Todo eso tiene que ver con la misionalidad del Servicio, así que no podemos debilitarlo de ninguna manera.

“La entidad tiene que contar con los recursos para trabajar en gestión del riesgo, en energéticos, es fundamental que levante ese conocimiento geológico, que es el insumo del ordenamiento del país y por ende de todo lo que podamos desarrollar en términos de nuevos energéticos, de adaptación y demás. No hay mejor forma que podamos gestionar nuestro territorio que conociéndolo, y si el Servicio no puede cumplir con su misionalidad con este presupuesto tan bajo, pues vamos a estar en aprietos”, dijo Rodríguez.

Así mismo, expresó sus dudas sobre la intención del Gobierno de crear Ecominerales, una empresa estatal que se dedique a la explotación minera, la cual tiene antecedentes nefastos con las experiencias fallidas de empresas como Ecominas, Mineralcol y Ecocarbón.

“Yo siento que Ecominerales puede tener unas buenas intenciones que estén dirigidas hacia esos esfuerzos de formalizar la minería que todavía no hemos podido formalizar, donde hay mucho trabajo por hacer.

“Esa minería, llámese la extracción ilícita o llámese todo lo ancestral y lo artesanal, es una minería que le hace daño al medio ambiente, no cumple con las buenas prácticas ambientales, además no paga impuestos, el país no recibe regalías de esa explotación; sin embargo, me quedan dudas sobre si es necesario crear una entidad adicional o si más bien debemos fortalecer las entidades que ya tenemos para que cumplan con sus tareas y garanticen todo esto que estamos diciendo: la Agencia Nacional de Minería, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales y el mismo Servicio Geológico Colombiano, son entidades que si fortalecemos para que cumplan su misionalidad seguramente nos ayudarían a cumplir con esto que he  mencionado”, señaló el dirigente gremial.

Se necesita más exploración

En cuanto a los recursos hidrocarburíferos, Rodríguez señaló que “tenemos que desarrollar las oportunidades que hay en el país y es prudente que lo hagamos en el menor tiempo posible. El país tiene oportunidades de gas en el offshore, Ecopetrol con su socios sigue mostrando buenos resultados, pero hay un llamado de atención hacia los proyectos en el continente, donde tenemos la infraestructura, tenemos cuencas históricamente productoras, no solo de petróleo sino de gas, entonces es fundamental hacer esfuerzos por invertir en esas zonas donde ya hay baja incertidumbre, donde ya sabemos que hay producción y que con una exploración detallada cercana a esos campos podríamos desarrollar nuevos recursos, que existen en las cuencas del Valle Inferior y Medio del Magdalena, en los Llanos y en el Piedemonte llanero.”

Sobre la cada vez menor actividad exploratoria en el país, señaló que el país requiere de múltiples actores conversando entre ellos. “Tenemos diferentes retos en términos ambientales y sociales, pero necesitamos del Gobierno nacional apoyo en los territorios para la viabilidad de estas actividades.”

Y agregó que “el Gobierno nacional ha venido insistiendo en dar garantías de abastecimiento de gas, pero vemos mucha incertidumbre, primero porque los descubrimientos toman tiempo en desarrollarse y segundo porque la curva de oferta y demanda se va a cruzar en 2025, así que, si no incorporamos nuevas reservas, pues vamos a estar en aprietos.

“Necesitamos, de la mano de la ANH, de la Estrategia Territorial de Hidrocarburos, de los ministerios de Minas y del Interior, entre otros, con las operadoras, con las autoridades ambientales en los territorios, ser capaces de conversar sobre las nuevas técnicas para desarrollar un proyecto exploratorio. Si quitamos esa tela de incertidumbre de conocimiento, los proyectos pueden avanzar cumpliendo con todos los requerimientos sociales y ambientales”, concluyó el director Ejecutivo de la ACGGE.

Gremios advierten desabastecimiento de gas y combustibles por paro camionero

La situación de alteración en el transporte de carga provocada por el alza en el precio del combustible diésel comenzó a causar problemas de distribución de energéticos en varias regiones del país.

Según la Asociación Gremial Colombiana de Comercializadores de Gas (Agremgas), el 41 % de las fuentes de GLP se encuentra retenido debido a las manifestaciones. Mientras que, el 24 % de la oferta proveniente de las refinerías, que está asignado por contratos a un pequeño número de empresas, enfrenta serias dificultades de movilidad en las carreteras colombianas y su disponibilidad depende de la producción de las refinerías.

A esto se suma el 35 % de la oferta que proviene de los puertos de importación, lo que implica un costo más alto para el usuario final. Este panorama ha obstaculizado gravemente el transporte de GLP, impidiendo que este combustible esencial llegue a los usuarios, pese a los esfuerzos de las empresas por garantizar el suministro.

El gremio indicó que se ha reportado que cerca del 5 % de la demanda de GLP en Cusiana está siendo quemada por razones operacionales, para no afectar la producción de Gas Natural. 

“Este 5 % es producto que se debería estar retirando para atender a los usuarios en lugar de incinerarlo, lo que no solo representa una pérdida significativa, sino que también agrava el potencial de desabastecimiento”, dijo Sara Vélez, presidente de Agremgas.

Ante estos desafíos, Agremgas hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para que asista con alternativas que permitan restablecer la movilidad y garantizar el suministro continuo y seguro de GLP a todas las regiones del país.

“La colaboración de las autoridades es vital en este momento crítico para salvaguardar el bienestar de los ciudadanos colombianos”, dijo Vélez.

Por su parte, la Cámara Colombiana de Bienes y Servicios Petroleros, Gas y Energía (Campetrol) señaló que, ante los impactos generados por los atentados a los oleoductos, la toma de la planta de gas Gibraltar y los bloqueos de vías, invita a privilegiar el diálogo directo y creativo, en busca de acuerdos estructurales que permitan la normalización de la situación, en beneficio de todos los colombianos.

Fortalecerán infraestructura energética con subsidios

El Gobierno anunció que restructurará la forma como se otorgan los subsidios destinados a la energía eléctrica en las regiones más vulnerables del país, con el fin de facilitar la instalación de infraestructura en estas zonas y multiplicar el número de usuarios del servicio.

Así lo consideró en la 41 Conferencia Energética de Colombia, Enercol 2024, la directora de Energía Eléctrica del Ministerio de Minas y Energía, María Victoria Ramírez, al indicar que este es un desafío al que se enfrenta el ministerio para mejorar la cobertura del servicio en el país.

Señaló la funcionaria qué a juicio del titular de la cartera energética, los subsidios no pueden ser eternos porque dejan de ser eficientes.

Al inicio de Enercol 2024 se habló de un déficit de 1,8 billones de pesos para cubrir las obligaciones que se tienen para el subsidio de gas y energía eléctrica en 2024 por parte del Gobierno a los estratos más vulnerables de la sociedad.

Estos recursos, dijo Ramírez, se deben utilizar para la financiación de infraestructura de energía eléctrica en las comunidades de las zonas vulnerables del país.

“Lo que se busca es impulsar la independencia energética de estas comunidades y que dejen de depender de los subsidios del Estado y fortalecer de esta forma la economía popular”, dijo Ramírez.

Comunidades energéticas

María Victoria Ramírez dijo que ya comenzó a funcionar la comunidad energética en Bojayá, Chocó.

Indicó que su despacho tiene un ambicioso programa de cerca de 18 mil comunidades energéticas, focalizadas en escuelas y otros lugares de servicio público.

Ramírez dijo que como los recursos de Estado para este programa son finitos, el papel del sector privado en su ejecución es muy importante por lo que invitó a los inversionistas a poner en su agenda estas comunidades.

Denuncian faltante de $1,8 billones para cubrir subsidios de energía y gas en 2024

Las agremiaciones de los sectores de electricidad y gas natural, ACOLGEN, ANDEG, ANDESCO, ASOCODIS, SER COLOMBIA y NATURGAS expusieron la preocupante situación actual en materia de asignación de recursos para cubrir el déficit de subsidios o pagos por menores tarifas para las vigencias fiscales 2024 y 2025.

De acuerdo con el Presupuesto General de la Nación (PGN 2024), así como en su correspondiente decreto de liquidación de presupuesto, existiría un déficit acumulado de subsidios a diciembre 31 del 2024 sin apropiar cercano a 1,3 billones de pesos para energía eléctrica y de alrededor de 500 mil millones para gas natural, para un total de 1.8 billones de pesos.

Además, de los montos de subsidios que ya los prestadores han aplicado a los usuarios, al 31 de agosto de este año la Nación les adeuda a las empresas la suma de 1,3 billones de pesos para energía eléctrica y de 351 mil millones de pesos para gas natural. Esta es una situación que viene poniendo en riesgo la estabilidad financiera de las empresas haciendo que acudan a mayores créditos de lo convencional.

Por otra parte, para la vigencia 2025, las necesidades de apropiación de subsidios para cubrir la totalidad de los pagos por menores tarifas del sector eléctrico y de gas natural, son del orden de 3,8 billones de pesos para energía y de 1,2 billones de pesos para gas natural.

“Con base en lo anterior, nuestras empresas asociadas requieren para los años 2024 y 2025 que se apropien sumas cercanas a 5,1 billones de pesos para energía eléctrica, y aproximadamente 1,7 billones de pesos para gas natural, para un total de estos dos sectores de 6,8 billones de pesos. Y adicionalmente se requiere con urgencia que se paguen los subsidios ya otorgados a los usuarios con corte a agosto 31 del 2024 que corresponden para los 2 sectores a 1.65 billones de pesos”, señalan los gremios en un comunicado de prensa.

También subrayan que, no obstante lo anterior, “observamos con mucha preocupación que en el proyecto del PGN del 2025, se propone apropiar recursos tan solo por valor de 4,3 billones de pesos para los sectores de energía eléctrica y gas natural, suma que incluiría subsidios para zonas no interconectadas y para empresas no afiliadas a nuestras agremiaciones. Es decir, adicional a esta suma, para nuestras empresas asociadas, en el servicio de energía eléctrica el faltante por apropiar a diciembre 31 del 2025 sería cercano a dos billones de pesos, mientras que para el servicio de gas natural el faltante estimado sería alrededor de 900 mil millones de pesos.”

Se puede apreciar que, si bien las necesidades de subsidios para los sectores de energía y gas vienen aumentando año tras año, para el PGN 2025 lo que se plantea es una disminución del 19% con respecto a lo que se había apropiado para el PGN 2024.

“Observamos con mucha preocupación que el proyecto de presupuesto sometido a consideración del Congreso no incorpora la totalidad de los recursos necesarios para subsidios, e incluso hace disminuciones importantes, a pesar de que éstos corresponden a gasto público social, el cual tiene prioridad sobre cualquier otra asignación de conformidad con el artículo 366 de la Constitución Nacional, en concordancia con el Artículo 100 de la Ley 142 de 1994 y según lo dispuesto en el Artículo 42 de la Ley 1430 de 2010”, señalan los gremios.

De acuerdo con los gremios, de no apropiarse la totalidad de los recursos de subsidios que requieren los sectores y realizarse los giros oportunamente, podrían darse afectaciones en el flujo de caja de las empresas llevando a consecuencias tales como el desplazamiento de inversiones necesarias para la expansión de servicio, el incremento de la cobertura, la reducción de pérdidas y el mejoramiento/mantenimiento de la calidad, así como un incremento en el riesgo de incumplimiento de pago de compromisos tanto con otros agentes del sector como proveedores y contratistas, lo que podría impactar de manera significativa el costo de las facturas a los usuarios.

Teniendo en cuenta lo anterior, los gremios recomiendan y solicitan:

  • Pagar a la mayor brevedad los subsidios ya otorgados por las empresas con corte a agosto 31 de 2024, sumas que corresponden a 1,3 billones de pesos para energía eléctrica y 351 mil millones de pesos para gas natural.
  • Agregar en las cuentas 2102 (consolidación productiva del sector de energía eléctrica) y 2101 (acceso al servicio público domiciliario de gas combustible) del PGN 2025 (texto radicado el 30 de julio de 2024) la suma adicional de dos billones de pesos para energía eléctrica y 900 mil millones de pesos para gas natural, para un total de casi 3 billones de pesos.
  • Facilitar el uso de herramientas de crédito en el mercado secundario a través de operaciones de “factoring”, para lo cual sugerimos dar facilidad y rapidez a la aplicación de lo establecido en el Decreto 399 de 2020 con relación a la cesión de los derechos de los subsidios causados en materia del servicio público de energía eléctrica.
  • Habilitar el uso de recursos de crédito en el PGN 2025, incluyendo la emisión de bonos y otros títulos de deuda pública como se ha realizado en el pasado, para pagar los subsidios.
  • Para el manejo de los saldos pendientes con corte al 31 de diciembre de 2024, incluir un artículo que viabilice estos pagos con cargo a las apropiaciones que se hagan para la vigencia del año 2025. Estos artículos han sido utilizados en anteriores Leyes de presupuesto.
  • Giro de recursos anticipados, antes de finalizar el respectivo trimestre.
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