El almacenamiento es una alternativa para grandes consumidores de energía

La coyuntura energética que enfrenta Colombia exige que los grandes consumidores de energía comiencen a implementar estrategias de ahorro y respaldo energético, especialmente ante la llegada del fenómeno de El Niño y la creciente presión sobre el sistema eléctrico.

Soluciones innovadoras de almacenamiento energético como las de Caban Energy son una herramienta clave para garantizar continuidad operativa, eficiencia y sostenibilidad empresarial.

Dependiendo de las necesidades energéticas de cada empresa, estas soluciones pueden operar bajo esquemas On-Grid u Off-Grid. En configuraciones On-Grid, los sistemas solares y de almacenamiento trabajan de manera complementaria con la red eléctrica, permitiendo cubrir desde una parte significativa hasta la totalidad de la demanda energética del cliente en determinados periodos.

Por su parte, los sistemas Off-Grid permiten que la generación solar y el almacenamiento suministran el 100% de la energía requerida sin depender de la red eléctrica, una alternativa especialmente valiosa para operaciones ubicadas en zonas remotas o para organizaciones que buscan máxima autonomía energética.

Gracias a esta combinación de tecnologías, las empresas pueden alcanzar ahorros energéticos significativos de su consumo proveniente de la red, al tiempo que fortalecen su capacidad de respuesta ante interrupciones o fluctuaciones del sistema eléctrico.

A través de su modelo “Energy as a Service», Caban Energy facilita a las empresas el acceso a infraestructura energética inteligente. Esta solución permite fortalecer la continuidad operativa de sectores estratégicos como hospitales, telecomunicaciones, data centers e industrias; impulsando sobre todo la transición energética, donde la modernización de la infraestructura y la adopción de tecnologías más sostenibles serán fundamentales para enfrentar los desafíos energéticos.

Además de responder a las necesidades actuales del sistema eléctrico, el almacenamiento energético se perfila como una herramienta clave para transformar la forma en que Colombia gestiona y distribuye la energía en el futuro.

Frente a los desafíos que enfrenta el país en materia de abastecimiento energético, fortalecer alternativas que complementen la infraestructura tradicional será fundamental para garantizar mayor estabilidad, eficiencia y continuidad operativa en sectores estratégicos.

Ante el posible racionamiento a finales de 2026 y principios del 2027, este tipo de soluciones cobran aún más relevancia, impulsando la necesidad de que empresas e industrias adopten medidas preventivas antes de que el sistema eléctrico enfrente mayores niveles de presión.

“Hoy más que nunca es necesario que Colombia fortalezca sus alternativas energéticas y avance hacia modelos más inteligentes que permitan anticiparse a posibles escenarios de presión sobre la red eléctrica. Trabajamos para brindar soluciones que ayuden a las empresas a garantizar su continuidad operativa, especialmente en sectores con alta demanda energética, mientras impulsamos una infraestructura más preparada, eficiente y sostenible para Colombia”, afirmó Alexandra Rasch, CEO y fundadora de Caban Energy.

El almacenamiento energético, la modernización de infraestructura y la integración de modelos más sostenibles no solo representan una alternativa frente a los retos actuales del abastecimiento de energía, sino también una oportunidad para acelerar la transición energética en el país.

Asimismo, la implementación de este tipo de tecnologías permitirá fortalecer la capacidad de respuesta de empresas e industrias ante posibles contingencias energéticas, reducir la dependencia de fuentes tradicionales y promover una infraestructura de cara a los desafíos que podrían presentarse en el futuro del sistema eléctrico nacional.

Gobierno y Parex entregan proyectos de agua potable en Saravena

Las obras, viabilizadas mediante el mecanismo de Obras por Impuestos, contemplaron recursos superiores a $46.520 millones y contribuyen al mejoramiento de las condiciones de vida de las comunidades rurales.

El Gobierno Nacional y la empresa Parex Resources (Colombia) realizaron la entrega oficial de dos proyectos de agua potable y saneamiento básico en Saravena, Arauca.

Las iniciativas, viabilizadas mediante el mecanismo de Obras por Impuestos, se apalancaron con recursos superiores a $46.520 millones. La optimización del Acueducto Regional de Río Chiquito y la construcción de 1.197 unidades sanitarias buscan mejorar el acceso a servicios esenciales para las comunidades rurales, contribuyendo a la salud pública, el bienestar de las familias y la protección del medioambiente.

“El valor que tienen estos proyectos se evidencian en la articulación que hoy estamos haciendo, cuando el Estado es proactivo y no reactivo, cuando la comunidad tiene una disposición de trabajar de una manera mancomunada y cuando la empresa privada pone los recursos y los administra, eso es garantía de éxito. Estamos interesados en que esta triada que se ha logrado conformar se mantenga en los próximos cuatro años”, destacó Jaime Andrés Beltrán, ministro de Vivienda, Ciudad y Territorio.

Optimización del Acueducto Regional de Río Chiquito

Para la optimización del Acueducto Regional de Río Chiquito se destinaron $15.527 millones, fortaleciendo la infraestructura de abastecimiento de agua en beneficio de más de 6.800 habitantes de Saravena.

Los trabajos incluyeron el mantenimiento de la bocatoma, la adecuación del desarenador existente, la construcción de una Planta de Tratamiento de Agua Potable con capacidad de 32 litros por segundo, la habilitación de un tanque de almacenamiento de 1.000 m3, y la instalación de más de 2.5 km de tubería de aducción y alrededor de 1.5 km de tubería de conducción.

Este sistema se integra con la primera fase de la red de distribución de 40 km, con el propósito de llevar agua potable a las comunidades.

Construcción de unidades sanitarias

El proyecto de soluciones individuales para el tratamiento de aguas residuales, en Saravena, consistió en la construcción de 1.197 unidades sanitarias. Se gestionaron recursos por $30.900 millones para impactar a más de 9.900 personas.

Cada unidad cuenta con sanitario, ducha, lavamanos, tanque de almacenamiento, lavadero prefabricado, kit de aseo y sistema de tratamiento de aguas residuales domésticas.

Esta iniciativa aporta al mejoramiento de las condiciones sanitarias de los hogares, al manejo adecuado de las aguas residuales y a la protección de los recursos naturales, evitando una descarga directa de aproximadamente 718.200 litros de contaminantes.

“En 2018, Parex entregó el primer proyecto de Obras por Impuestos, convirtiéndose en la empresa pionera en este mecanismo. Después de estos años, nos sentimos orgullosos de aportar al desarrollo de los territorios y transformar la vida de sus habitantes”, manifestó Rafael Pinto, vicepresidente de Relaciones con Gobierno de Parex Resources.
Con la entrega de estos proyectos, se fortalece el trabajo articulado entre el sector público y el sector privado, a través del mecanismo de Obras por Impuestos, para impulsar soluciones de infraestructura que respondan a las necesidades de los territorios y contribuyan al bienestar de sus habitantes.

Bogotá será escenario de conversación sobre el futuro del carbón y el coque

Con el apoyo del Bureau de Convenciones de Invest in Bogotá, la capital recibirá la Cumbre Colombiana del Carbón y Coque 2026, encuentro organizado por Fenalcarbón, que se realizará el 28 y 29 de octubre en el Hotel Sheraton.

Con el apoyo del Bureau de Convenciones de Invest in Bogotá, la capital será sede de la Cumbre Colombiana del Carbón y Coque 2026, un encuentro organizado por Fenalcarbón que reunirá a más de 450 asistentes.

La Cumbre contará además con la participación de más de 25 expertos nacionales e internacionales, líderes institucionales como el presidente de la Agencia Nacional de Minería (ANM), y los directores del Servicio Geológico Colombiano (SGC) y la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME), así como referentes del mercado, las finanzas y gremios como la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (ANDEG) y la Federación Colombiana de Transportadores de Carga por Carretera (COLFECAR).

La cumbre se realizará el 28 y 29 de octubre en el Hotel Sheraton Bogotá, bajo el lema “De la ideología a la soberanía”. Su agenda abordará, entre otros temas, el futuro de la industria en Colombia, los mercados internacionales, la seguridad energética, la logística exportadora, la tributación, las nuevas tecnologías y la gestión del riesgo.

Más que un foro de discusión, la Cumbre se consolida como una plataforma líder de networking y posicionamiento técnico, en la que se analizan decisiones clave para un sector estratégico para la seguridad energética y la reindustrialización del país.

Para el Bureau de Convenciones de Invest in Bogotá, apoyar este tipo de encuentros es una oportunidad para conectar a la ciudad con conversaciones sectoriales de alcance internacional y promover relaciones entre empresas, especialistas e instituciones.

“La competitividad de la cadena del carbón y el coque exige conectar conocimiento técnico, tecnologías y mercados internacionales. Esta cumbre permitirá abordar retos concretos de logística exportadora, diversificación comercial y modernización productiva, con Polonia como país socio. Desde el Bureau de Convenciones de Invest in Bogotá apoyamos este encuentro para que la ciudad facilite conexiones entre productores, proveedores de tecnología y expertos internacionales que puedan traducirse en oportunidades de negocio”, señaló Isis Durán, directora ejecutiva de Invest in Bogotá.

Polonia, país socio del encuentro

Uno de los componentes internacionales de esta edición será la participación de Polonia como país invitado. La Agencia Polaca de Inversiones y Comercio —PAIH— anunció una misión dirigida a empresas de minería, energía y tecnologías interesadas en explorar oportunidades en Colombia y la región andina.

La iniciativa contempla un stand nacional, encuentros empresariales B2B y contactos con instituciones colombianas. Este componente abre un espacio para acercar la oferta tecnológica polaca a las necesidades del sector y explorar posibilidades de cooperación y desarrollo de negocios.

La programación de la cumbre también incluirá la entrega del Galardón Hechos al Carbón y el Reconocimiento a la Mujer Minera de Cundinamarca.

Bogotá como escenario de conexión empresarial

El apoyo del Bureau se enmarca en su labor de promover a Bogotá-Región como destino de reuniones y eventos. La realización de encuentros sectoriales ofrece oportunidades para visibilizar la capacidad de la ciudad como anfitriona y facilitar conexiones entre actores nacionales e internacionales.

En esta ocasión, la cumbre permitirá que Bogotá sea escenario de conversaciones sobre el futuro de la industria del carbón y el coque, sus mercados y las tecnologías que pueden contribuir a su competitividad.

Racionamiento programado de gas por contingencia en SPEC

La terminal de regasificación en Cartagena mantendrá una capacidad de regasificación de 400 millones de pies cúbicos por día (Mpcd) mientras se ejecutan actividades correctivas en la FSRU.

La Sociedad Portuaria El Cayao S.A. E.S.P. (SPEC LNG) informó el martes 27 de octubre que, tras identificar una condición operativa en la unidad flotante de almacenamiento y regasificación (FSRU, por sus siglas en inglés), realiza trabajos correctivos en uno de sus cuatro trenes de regasificación, lo que obligó a una restricción parcial en el suministro.

SPEC estima que los trabajos tendrán una duración aproximada de entre siete y ocho días, período durante el cual la terminal prestará el servicio con una capacidad máxima de regasificación de 400 Mpcd.

Cabe recordar que para octubre SPEC había anunciado un aumento de la capacidad de la planta a 533 Mpcd.

SPEC LNG anunció que se encuentra en coordinación con los usuarios de la terminal, las autoridades competentes y los demás agentes del mercado, para la atención de las necesidades energéticas del país.

Por su parte, el Ministerio de Minas y Energía adoptó medidas ante la contingencia en SPEC LNG. Mediante la resolución 40585 estableció un racionamiento programado para administrar el suministro disponible y definir prioridades de atención durante la contingencia.

La medida contempla la atención prioritaria de la demanda esencial, seguida de la generación térmica y las actividades industriales necesarias para el transporte de crudo destinado a refinación. Los demás usuarios serán atendidos de acuerdo con el orden y las condiciones establecidos en la resolución.

En coordinación con el CNO Gas y los agentes del sector, el Ministerio hará seguimiento a la disponibilidad de gas natural, las condiciones de suministro y transporte y el avance de las intervenciones técnicas. Este monitoreo permitirá evaluar la evolución de la contingencia y determinar las acciones necesarias para atender los requerimientos del sistema

El racionamiento programado se mantendrá mientras persistan las condiciones que dieron origen a la medida y su finalización será declarada oficialmente por el Ministerio de Minas y Energía, una vez se verifiquen las condiciones para levantarla.

Gobierno colombiano deroga los Distritos Mineros Especiales

Con la Resolución 40579 de 2026, el Ministerio de Minas y Energía levanta las delimitaciones que cubrían más de 5,3 millones de hectáreas, en 11 departamentos y el litoral Pacífico.

El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Minas y Energía, expidió la Resolución 40579 del 22 de octubre de 2026, por la cual deroga las 15 resoluciones que delimitaron los Distritos Mineros Especiales para la diversificación productiva.

Con la decisión, el Gobierno Nacional devuelve certidumbre a miles de mineros, empresas y comunidades, y ratifica una política que protege, impulsa y respalda la minería legal, responsable y regenerativa en Colombia.

Los 15 distritos sumaban 5.340.192 hectáreas, cerca del 5% del territorio nacional, en Antioquia, Boyacá, Cauca, Cesar, Chocó, Córdoba, Huila, La Guajira, Nariño, Norte de Santander, Valle del Cauca y el litoral Pacífico. Catorce de ellos fueron declarados en el transcurso de 2026.

“Para el Gobierno Nacional la minería es fundamental en la agenda de reactivación económica. Colombia tiene el potencial de ser un país minero: un país capaz de aportar minerales y energía a la transición del mundo. Los distritos mineros especiales planteaban sustituir una actividad que sostiene a miles de familias sin ofrecerles una alternativa real. Hoy les decimos a los mineros formales de Colombia que tienen reglas claras, que sus derechos están protegidos y que el Gobierno Nacional va a trabajar con ellos para acompañar los procesos de formalización, cerrar brechas y combatir la extracción ilícita”, afirmó la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda Arango.

Entre las razones para derogar los distritos mineros especiales, la cartera planteó las siguientes:

  • Sin resultados. Más de dos años después de la primera delimitación, no hay resultados verificables en diversificación productiva, reconversión laboral, industrialización ni en la calidad de vida de las zonas delimitadas. Los planes estratégicos de gestión nunca se terminaron de formular ni de adoptar.
  • Sustitución sin alternativa. El instrumento apuntaba a la sustitución progresiva de la minería sin acreditar antes alternativas productivas ciertas, financiables y viables, con efectos sobre el empleo, las regalías y el derecho al trabajo de las comunidades.
  • Incertidumbre jurídica. Las delimitaciones no fijaron vigencia, extensión máxima ni reglas de transición, y algunas podían ampliarse a municipios vecinos. Esto desestimulaba nuevos proyectos dentro y fuera de los polígonos.
  • Sin las regiones. Las resoluciones no se armonizaron con los planes de ordenamiento territorial ni se concertaron con gobernaciones y alcaldías, lo que generó superposiciones y confusión sobre las reglas aplicables.

¿Qué gana el país?

  • Seguridad jurídica: Los títulos vigentes y las solicitudes en trámite siguen rigiéndose por el Código de Minas, ahora sin el factor de incertidumbre que pesaba sobre ellos.
  • Más exploración y conocimiento geológico: Se reactiva la búsqueda de minerales, incluidos los minerales estratégicos que el mundo necesita para su transición energética.
  • Más regalías para las regiones: Una minería legal que crece genera más recursos para inversión en salud, educación, vías y agua en los municipios productores.
  • Una diversificación que suma: La minería se integra con el agro, el turismo, el comercio y la industria para ampliar la base económica de los territorios, en lugar de ser reemplazada.
  • Respeto a la autonomía territorial: Las decisiones con impacto en el territorio se construirán de la mano de gobernadores, alcaldes y concejos municipales.

Finalmente, el Ministerio señaló que la derogatoria no afecta los derechos adquiridos, los actos administrativos en firme, las decisiones judiciales ni los acuerdos válidamente celebrados.

En particular, el Ministerio reconoce los procesos de participación y consulta previa adelantados en el Bajo Cauca antioqueño y en el Norte del Cauca, cuyos compromisos con fundamento jurídico propio se mantienen.

Sin carbón no hay paraíso

El Cerrejón no es solamente una mina. Es el centro de una cadena de valor, una extensa red de trabajadores, contratistas, proveedores, transportadores, comerciantes y servicios locales.

Por: AMYLKAR ACOSTA*

Hay que partir de la premisa de que en medio de la transición energética el mundo no sólo no está dejando de consumir carbón, sino que la demanda por el mismo es creciente y venimos, según la Agencia Internacional de Energía (AIE), de récord en récord: desde las 7.888 millones de toneladas en 2021 hasta las 8.845 toneladas en 2025.

Según el economista John Maynar Keynes, toda demanda crea su propia oferta, de modo que si no es Colombia quien lo extrae y exporta lo harán sus competidores.

La crecente demanda por carbón se explica en gran medida porque aunque la transición energética propende por la electrificación de la economía en procura de su descarbonización, no todos los procesos industriales son susceptibles de electrificar, como por ejemplo la fabricación de cemento o acero, ni será suficiente contar sólo con la generación de energía a partir de fuentes no convencionales de energías renovables (FNCER). Es más, sin la disponibilidad de la capacidad instalada de generación térmica a carbón en Colombia (10% de la matriz eléctrica) hoy estaríamos en racionamiento eléctrico.

El ejemplo lo tenemos a la vista: desde el cierre de las dos minas que operaba PRODECO en Cesar se han dejado de producir y exportar 15 millones de toneladas/año y como queda visto no por ello las han dejado de consumir en el resto del mundo.

Definitivamente, antes de la reducción de la oferta deberá darse la de la demanda y no al revés, que es lo que ha venido sucediendo en Colombia, en donde merced a las políticas del anterior gobierno se desalentó y desincentivó la actividad extractiva, menguando sus exportaciones y su participación en el PIB, pasando del 4% al 3,5%.

En segundo lugar, en los últimos años se ha venido replanteando el concepto de la transición energética y ya no se concibe como el reemplazo o la sustitución de las energías no renovables por las renovables sino como complemento, debido a que merced a la inteligencia artificial (IA) y a la proliferación de los data centers en el mundo, se disparó el consumo de energía y por ello la demanda crece exponencialmente. Y en esas circunstancias las energías renovables se tornan insuficientes, razón por la cual se requerirán todas las fuentes de energías, renovables y no renovables.

Aterrizando en La Guajira, mi respuesta a la pregunta es franca y categórica: en el corto plazo, La Guajira difícilmente podría prescindir de El Cerrejón sin sufrir un severo choque económico, laboral y fiscal. En el mediano plazo sí podría reducir esa dependencia, pero únicamente mediante una transición planificada, gradual y financiada. No hay que perder de vista que no se puede llegar a la tarde sin pasar por el mediodía, que no es sensato derruir el puente antes de pasar por él. Hoy no existe una actividad capaz de sustituirlo de manera inmediata.

El Cerrejón no es solamente una mina. Es el centro de una cadena de valor, una extensa red de trabajadores, contratistas, proveedores, transportadores, comerciantes y servicios locales.

Según su informe de 2025, la empresa tuvo una nómina de 12.434 empleos directos y contratistas, más del 61% ocupados por guajiros; pagó $673.000 millones en regalías, $79.000 millones en impuestos territoriales y realizó $350.000 millones en compras y contratos locales. Además, la minería continúa siendo una de las actividades dominantes del PIB departamental, superando el 50%. 

Un cierre abrupto produciría una reacción en cadena: pérdida de empleos formales y relativamente bien remunerados, contracción del comercio, caída de los ingresos de los municipios, menor inversión pública y deterioro de las condiciones sociales. Sus efectos serían especialmente graves en los municipios de Albania, Barrancas, Hato Nuevo, Uribia y Maicao.

Esa película ya la vimos, se escenificó y se rodó en el departamento del Cesar. En 2021 la empresa PRODECO, debido al desplome de los precios internacionales del carbón, hasta los US$50 la tonelada, restándole competitividad a su operación, procedió a la devolución de los títulos de las minas de Calenturitas y La Jagua.

Las dos minas siguen cerradas, con un impacto económico, fiscal y social enorme. Se están dejando de extraer y exportar 15 millones de toneladas/año, lo cual significa renunciar a ingresos de US$1.380 en divisas, afectando de paso la deficitaria balanza comercial del país. Entre regalías a la región, recaudo de impuestos por parte de la Nación, compras y contratos, se están dejando de percibir $500.000 millones. Y de contera se están sacrificando 1.200 empleos formales directos más 6.200 indirectos.

Entre tanto, la tímida respuesta del anterior gobierno a esta debacle, al tratar de “compensarla”, se limitó a crear el llamado con el nombre rimbombante de Distrito Especial del Corredor de la Vida”, al amparo de lo dispuesto en la Ley del Plan Nacional de Desarrollo (Ley 2294 de 2023) y el inane Decreto 977 de 2024, pero que en la práctica no es más que el corredor de la ruina de toda esta desolada región. Razón tuvo el actual gobierno, presidido por Abelardo de la Espriella, para derogarlo, pues esta falacia no pasa de ser un espejismo.

Entre tanto, las energías renovables, pese a su enorme potencial siguen sin despegar y ellas además no van a reemplazar automáticamente al carbón: generan bastante empleo durante la construcción, pero mucho menos durante su operación y de contera no generan regalías ni encadenamientos locales equivalentes.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

Racionamiento de gas natural para la industria en Antioquia

Asoenergía, gremio que reúne a los grandes consumidores industriales y comerciales de energía en Colombia, expresa preocupación por las restricciones al suministro de gas natural a la industria en Antioquia y hace un llamado a las autoridades para esclarecer los desbalances del sistema.

La pérdida de la autosuficiencia en gas natural sigue cobrando víctimas. Ahora, la Asociación Colombiana de Grandes Consumidores de Energía Industriales y Comerciales (Asoenergía), manifestó su preocupación frente a la situación operativa que presenta el sistema de transporte de gas natural y, particularmente, por la restricción del 100 % del suministro de gas para la demanda industrial en Antioquia.

“Entendemos que el sistema enfrenta una condición operativa compleja, derivada de distintos eventos que han reducido su margen de maniobra. Sin embargo, preocupa que nuevamente sea la demanda industrial la que deba asumir las consecuencias de estos desbalances, con impactos directos sobre la continuidad de los procesos productivos, la competitividad y el empleo”, señaló el gremio en un comunicado, y agregó:

“Consideramos fundamental que exista transparencia sobre las causas de los desbalances, el comportamiento de los diferentes agentes y los criterios utilizados para adoptar las restricciones. Asimismo, este tipo de decisiones deben ser informadas de manera oportuna, clara y transparente, indicando su alcance y magnitud, de forma que las empresas puedan adoptar las medidas necesarias para proteger sus operaciones.

“Resulta preocupante que una restricción inicialmente informada haya terminado representando la suspensión total del suministro para los usuarios industriales del departamento de Antioquia.

“Desde Asoenergía hacemos un llamado a las autoridades y agentes responsables para que se adopten con urgencia las medidas necesarias para recuperar la estabilidad del sistema y normalizar el suministro, procurando que las consecuencias de las contingencias no recaigan

de manera desproporcionada sobre los usuarios industriales que cumplen con sus obligaciones contractuales.

“La suspensión abrupta del suministro de gas no solo compromete la continuidad de las operaciones, la producción, el empleo y la inversión, sino que puede ocasionar afectaciones en equipos y procesos industriales que impliquen reparaciones y costos significativos. Estos impactos no deben ser trasladados injustificadamente a la industria y, cuando se presenten, deberán establecerse las responsabilidades correspondientes”.

Esta situación se suma a la restricción del 50% del suministro de gas por parte de Canacol a Cerromatoso en C´rodoba, que la obligó a reducir su producción a la mitad.

El mayor parque solar de Colombia opera al 100%

Con la declaración de operación comercial del parque solar Atlántico y el aumento de capacidad de Guayepo I&II y Guayepo III, ya opera en su totalidad el clúster solar más grande de Colombia, que suman un total de 985 MWdc.

Recientemente, Enel Colombia declaró la operación comercial de su parque solar Atlántico de 256 MWdc, la pieza final que completa el clúster de generación solar más grande del país, conformado además por la planta solar de mayor capacidad a nivel nacional, Guayepo I&II, y por Guayepo III, con una potencia instalada de 462.4 MWdc y 266 MWdc.

En conjunto estos tres parques solares ubicados en el departamento del Atlántico completan una capacidad instalada de 985 MWdc, y podrían abastecer a una población de alrededor de 3 millones de personas durante su operación, el equivalente a una ciudad como Medellín.

El parque solar Atlántico, que está ubicado en Sabanalarga y Usiacurí, generará cerca de 525 GWh al año. Dispone de más de 400.000 paneles solares distribuidos en 34 subcampos, ubicados sobre un sistema de seguimiento (trackers) que permite aprovechar mejor la radiación y maximizar el rendimiento de la planta.

El portafolio solar en operación de Enel Colombia cuenta con seis parques a gran escala ubicados en Cesar, Magdalena y Atlántico, que suman más de 1.404 MWdc, y que representan alrededor del 50% del total de capacidad solar de despacho central en operación del país.

Los Data Centers llegan a la minería

En Latam, grandes compañías mineras ya han implementado centros modulares de 40 pies, con respaldo eléctrico, refrigeración y monitoreo remoto para operar en faenas aisladas y bajo condiciones exigentes.

La digitalización de la minería está generando una transformación que va más allá de la incorporación de nuevas aplicaciones y sistemas de automatización.

A medida que aumenta el uso de inteligencia artificial, analítica avanzada, sensores, monitoreo en tiempo real y operación remota, también crece la necesidad de contar con capacidad de procesamiento de datos más cerca del lugar donde estos se generan.

Una señal de esta evolución se observa en el Índice de Transformación Digital de Proveedores Mineros 2025, elaborado por la Corporación Alta Ley y PMG Chile.

El estudio, que consideró a 334 empresas, muestra que el uso declarado de inteligencia artificial entre los proveedores de la minería pasó de 30% en 2020 a 76% en 2025. En el mismo período, el índice de adopción digital aumentó de 70 a 76 puntos.

Este escenario abre nuevas oportunidades para fortalecer la infraestructura digital de las operaciones mineras, especialmente en faenas remotas.

La creciente demanda por procesamiento de datos, disponibilidad, seguridad y eficiencia energética está impulsando soluciones capaces de operar bajo condiciones exigentes. En ese contexto, disponer de capacidad de procesamiento en terreno permite reducir la latencia, mejorar la respuesta de aplicaciones críticas y complementar la infraestructura centralizada.

La relevancia de esta capacidad aumenta en una industria donde la continuidad operacional está expuesta a múltiples variables. En julio de 2026, la actividad económica chilena cayó 1,5% interanual, principalmente por el desempeño de la minería, afectada por menores leyes del mineral, mantenciones y condiciones climáticas adversas, según el Banco Central.

Frente a escenarios como estos, contar con una infraestructura digital robusta permite sostener el monitoreo y las aplicaciones críticas, contribuyendo a una operación más resiliente.

“Los Centros Integrados de Operaciones han permitido concentrar el monitoreo y la toma de decisiones a distancia de las faenas. Este modelo puede seguir evolucionando con capacidad de procesamiento en terreno, especialmente a medida que las aplicaciones basadas en datos requieren mayor velocidad de respuesta y disponibilidad”, explica Martín Jiménez, LATAM Sales Manager Modular Datacenters de Schneider Electric.

Infraestructura que llega hasta la operación

La particular geografía de la minería latinoamericana agrega complejidad a este escenario, ya que parte de las operaciones se desarrolla a gran altura y en lugares donde las condiciones de temperatura, viento, polvo y conectividad hacen que la infraestructura tecnológica deba responder a requerimientos diferentes a los de un centro de datos convencional.

La experiencia de la industria evidencia la magnitud de estos desafíos. Existen proyectos que han requerido infraestructura capaz de operar a 4.800 metros sobre el nivel del mar, mientras otros han debido responder a vientos de hasta 86 km/h y temperaturas de -22 °C.

En este contexto, compañías mineras ya han incorporado Data Centers modulares de 40 pies en faenas remotas, con capacidad para crecer de acuerdo con las necesidades de la operación.

Schneider Electric también cuenta con experiencia en proyectos mineros en Perú, Argentina, México y Australia. Estos Data Centers prefabricados integran en una misma solución respaldo eléctrico, refrigeración, equipamiento TI, protección contra incendios, monitoreo ambiental y gestión remota, lo que permite reducir las intervenciones en terreno y ampliar la capacidad de manera gradual.

Esta evolución también está llevando a las compañías a incorporar la infraestructura digital desde las primeras etapas de planificación de una faena.

“La infraestructura digital debe planificarse con el mismo horizonte que los demás sistemas críticos de una faena. Y, en este sentido, el diseño modular posibilita comenzar con la capacidad necesaria y ampliarla de acuerdo con la evolución de la operación”, concluye Jiménez.

Hidrocarburos en modo 4×4

CAMPETROL presentó el balance petrolero del primer semestre de 2026. El documento plantea cuatro pilares y cuatro habilitadores para impulsar el desarrollo de la industria de hidrocarburos y avanzar hacia la soberanía energética nacional.

La Cámara Colombiana de Bienes y Servicios de Petróleo, Gas y Energía (CAMPETROL) presentó su Balance Petrolero del primer semestre de 2026, en el que propone el 4×4, una estrategia que articula cuatro pilares y cuatro habilitadores para desarrollar el potencial de hidrocarburos del país, fortalecer la soberanía energética y ampliar los beneficios económicos y sociales del sector.

La estrategia contempla cuatro pilares: aumentar la producción de los campos existentes, desarrollar el potencial de gas natural en tierra y costa afuera, materializar el potencial de los yacimientos no convencionales e incrementar la actividad exploratoria.

Para avanzar en estos pilares, CAMPETROL plantea cuatro habilitadores fundamentales: una gestión ambiental y de consulta previa eficiente y predecible; seguridad física, laboral y social; estabilidad jurídica y fiscal, y fortalecimiento institucional.

El potencial de los yacimientos no convencionales (YNC) dimensiona la magnitud de los recursos que Colombia podría desarrollar para fortalecer su soberanía energética.

Los recursos prospectivos recuperables asociados a roca generadora se estiman en 8.234 millones de barriles de petróleo y 167 Terapíes Cúbicos (TPC) de gas natural. Estos volúmenes equivalen a cuatro veces las reservas probadas de petróleo y 97 veces las reservas probadas de gas natural.

Impactode las decisiones hacia 2050

El Balance también recoge los resultados del estudio Futuro de los hidrocarburos en Colombia: una mirada cuantitativa, elaborado por el Centro Regional de Estudios de Energía (CREE) y RGL Consultor EU por encargo de los seis gremios del comité gremial petrolero: ACIEM, ACP, CAMPETROL, ACIPET, ACGGP y NATURGAS.

El modelo compara escenarios de desarrollo de recursos y abastecimiento energético hasta 2050. Sus resultados muestran la magnitud de las diferencias que podrían surgir según el desarrollo de los recursos nacionales y las decisiones que adopte el país.

En el escenario Renacer, la producción de gas natural podría alcanzar 3.040 millones de pies cúbicos diarios (MPCD) en 2040, frente a 205 MPCD en el escenario Marchitamiento.

Para el petróleo, los escenarios contemplan una producción de 1.064 mil barriles diarios en Renacer y de 149 mil barriles diarios en Marchitamiento para ese mismo año.

La diferencia también se refleja en los ingresos públicos. Según el modelo, el aporte fiscal acumulado del sector entre 2025 y 2050 podría oscilar entre $162 billones y $695 billones, dependiendo del escenario de desarrollo. La brecha entre ambos escenarios sería de $533 billones, lo que dimensiona el impacto potencial de las decisiones sobre la actividad de hidrocarburos en los ingresos de la Nación y las regiones.

“Colombia tiene la oportunidad de transformar su potencial energético en desarrollo, inversión, empleo e ingresos para el país. Con el 4×4 queremos plantear una hoja de ruta que permita habilitar el escenario Renacer, aumentando la producción de los campos existentes, desarrollando el potencial de gas natural, materializando los yacimientos no convencionales e incrementando la actividad exploratoria. Para lograrlo, es fundamental contar con las condiciones

ambientales, de seguridad, jurídicas, fiscales e institucionales que permitan llevar estos proyectos a la realidad y avanzar con prontitud hacia la soberanía energética”, afirmó Nelson Castañeda Barbour, presidente Ejecutivo de CAMPETROL.

Venezuela: oportunidades para la industria colombiana

El Balance Petrolero incluye un análisis del sector de hidrocarburos en Venezuela, con énfasis en la evolución reciente de su industria, los cambios regulatorios y las nuevas condiciones para el desarrollo de actividades y proyectos.

El documento examina las modificaciones al marco normativo, los aspectos fiscales y contractuales, y las condiciones regulatorias internacionales que inciden en la participación de empresas extranjeras en ese mercado.

Este análisis permite contextualizar las oportunidades que podrían surgir para Colombia a partir de la reactivación de la industria venezolana, considerando las necesidades de recuperación de activos, reactivación de operaciones y desarrollo de infraestructura. En este escenario, las compañías colombianas pueden aportar su experiencia en ingeniería, operación, mantenimiento, servicios a pozos, logística y otras actividades de la cadena de valor de los hidrocarburos.

Asimismo, el Balance aborda el relacionamiento empresarial entre ambos países y los avances que pueden facilitar la identificación de oportunidades comerciales y de inversión. La materialización de estas oportunidades dependerá de la evolución del marco regulatorio, las condiciones de cada proyecto y el cumplimiento de los requisitos legales y de licenciamiento aplicables.

“Desde CAMPETROL destacamos la importancia de trabajar de manera articulada entre Gobierno, Industria y Territorio para convertir el potencial energético de Colombia en oportunidades de desarrollo para el país. Avanzar en esta agenda requiere construir condiciones que permitan impulsar los proyectos, fortalecer la industria nacional, generar empleo y contribuir al cierre de brechas sociales, de manera que los beneficios de la actividad de hidrocarburos se traduzcan en bienestar para las regiones y sus comunidades”, agregó Castañeda.