Retos del crecimiento del GLP serán analizados en el 8° Congreso GASNOVA

Bogotá será sede del 8° Congreso Internacional del GLP – GASNOVA, bajo el lema “GLP, energía en crecimiento”.

El 19 y 20 de agosto del 2026, el Club El Nogal de la capital colombiana reunirá a los actores más importantes del Gas LP en Colombia y Latinoamérica, durante la 8ª versión del Congreso Internacional del GLP, organizado por la Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA), gremio que agrupa a las empresas que representan el 77% del mercado del GLP en cilindros en el país, y el 42% en redes de distribución.

El evento tendrá como eje temático “GLP, energía en crecimiento”, para analizar la actual coyuntura del energético, cuyo auge y crecimiento plantea retos importantes hacia el futuro.

“Nuestra industria tiene un gran potencial de crecimiento a nivel internacional y eso implica grandes retos que debemos buscar cómo atender”, manifestó Alejandro Martínez, presidente de GASNOVA.

El Congreso GASNOVA albergó en la edición 2025 un total de 422 asistentes, de 10 países (Estados Unidos, Francia, Brasil, México, Argentina, Perú, Chile, Ecuador, Paraguay y Colombia), de los cuales el 63% fueron de cargos directivos (directores, gerentes, presidentes y jefes). El 75% de los asistentes estableció vínculos comerciales durante el evento. 

Lanzan medidas para incentivar carga de vehículos eléctricos en Colombia

Exención de impuestos, contratación en mercado no regulado y reducción de la contribución del 20% hacen más rentable desarrollar infraestructura de movilidad eléctrica en Colombia.

El Ministerio de Minas y Energía anunció un paquete de incentivos destinados a acelerar el desarrollo de la infraestructura de carga para vehículos eléctricos en Colombia.

Las medidas buscan dinamizar la movilidad sostenible, atraer inversión y disminuir los costos de operación para los prestadores del servicio de carga en todo el país.

Gracias a la actualización normativa, los operadores podrán contratar energía en el mercado no regulado sin límites de potencia ni consumo mensual, lo que ofrece mayor flexibilidad y mejores condiciones de negociación.

Adicionalmente, la energía destinada a la carga de vehículos eléctricos estará exenta del 20% de la contribución, lo que reduce costos directos para quienes desarrollan esta infraestructura.

A estas medidas se suma el acceso a los beneficios contemplados en las Leyes 1715 de 2014 y 2099 de 2021, que incluyen exención de aranceles, exención de IVA, depreciación acelerada y descuentos en el impuesto de renta, de acuerdo con el procedimiento establecido por la Resolución de la Unidad de Planeación Minero Energética 736 de 2025.

“Este paquete de incentivos convierte a Colombia en uno de los países con mejores condiciones para invertir en infraestructura de carga. Estamos eliminando barreras y creando un entorno que estimula la innovación y la movilidad limpia”, afirmó el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea.

ASOCODIS celebra su XXI Jornada de Distribución de Energía Eléctrica

El 26 de noviembre se abre el espacio de discusión más importante para el sector de distribución de energía eléctrica en Colombia, con la edición número 21 de la Jornada de Distribución de Energía Eléctrica.

Con el lema “Somos La Energía Que Conecta y Transforma Regiones”, el sector retomará la discusión sobre el presente y futuro de la energía eléctrica, con el propósito de fomentar un diálogo franco, técnico y constructivo que se traduzca en soluciones frente a los retos actuales y aportar a las bases de una distribución eléctrica más confiable, sostenible y equitativa en todas las regiones de Colombia.

Durante la Jornada se analizará el estado actual del segmento de distribución y comercialización eléctrica, los principales retos regulatorios y financieros de las empresas, las perspectivas de la transición energética justa en las regiones, los avances en la calidad del servicio y la adopción de nuevas tecnologías para un rol más activo de los usuarios.

Esta edición reunirá a expertos y actores del sector: empresas distribuidoras y comercializadoras, entidades del Gobierno Nacional, reguladores, Congreso de la República, academia, gremios, usuarios y organismos de control, entre otros. El encuentro se da en un momento de particular relevancia para el sector, marcado por una serie de desafíos e incertidumbre.

“Las empresas del sector han tenido en los últimos tiempos dificultades especialmente en el frente financiero, con deudas billonarias, sin cuyo pago puede ponerse en riesgo el servicio futuro a los usuarios, su calidad y la solidaridad que se traduce en energía subsidiada a más de 13 millones de hogares”, explicó José Camilo Manzur, presidente de ASOCODIS, gremio que representa a las 21 empresas que llevan el servicio a cerca de 17 millones de hogares, empresas e industrias.

La conversación se dará en torno a iniciativas legislativas que podrían modificar el marco regulatorio e institucional del sector; y también, sobre decisiones en fase de discusión en la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) que impactarían negativamente la remuneración de la actividad de comercialización, “en medio de una crítica situación de liquidez que enfrentan las empresas distribuidoras y comercializadoras debido a los altos niveles de mora en el pago de deudas relacionadas especialmente con subsidios y consumos de entidades oficiales”, remarcó Manzur.

Por último, y como es tradicional, ASOCODIS entregará el Premio ÁMBAR a los mejores trabajos para innovar y modernizar el sector eléctrico, ideas que se convertirán en grandes soluciones. La cita es este miércoles 26, a las 7:30 A.M, en el Club El Nogal de Bogotá.

Cómo aprovechar las megatendencias de la IA en 2026

La inteligencia artificial dejará de ser una promesa para convertirse en el motor de competitividad en 2026. Las empresas que integren sus megatendencias —desde la automatización hasta la sostenibilidad inteligente— estarán mejor preparadas para liderar un mercado impulsado por datos, energía e inteligencia.

La inteligencia artificial (IA) ya no es exclusiva de las grandes tecnológicas. Su expansión hacia sectores como la industria, la energía, la banca o la salud marcará el ritmo de la transformación digital en los próximos años.

De acuerdo con IDC,el 80 % de las organizaciones de América Latina planea invertir en IA generativa y automatización avanzada para 2026, y se prevé que esta tecnología aporte más de 1,3 billones de dólares al PIB global para finales de la década (McKinsey Global Institute, 2025).

El crecimiento acelerado de los centros de datos en América Latina refleja la transformación digital de la región. De acuerdo con el informe Latin America Data Center Market Landscape 2024 de DCD, el número de instalaciones decolocation y edge aumentará más del 25 % anual hasta 2026 en Latam, impulsado por la demanda de servicios cloud, IA y analítica avanzada. Este contexto posiciona a la región como un punto estratégico para el despliegue de infraestructura digital sostenible y de alto rendimiento.

Esta aceleración obliga a las empresas a pasar de la experimentación a la integración. La IA ya no se limita a optimizar procesos: predice comportamientos, automatiza decisiones y redefine la experiencia del cliente.

Megatendencias de IA que marcarán el 2026

  1. IA generativa aplicada a los negocios

Según Gartner, más del 80 % de las empresas habrán utilizado interfaces de programación de aplicaciones de IA generativa (GenAI APIs) o implementado aplicaciones habilitadas por GenAI en entornos de producción para 2026, frente a menos del 5 % en 2023.

Esto implica que la IA ya no se limita a experimentos aislados, sino que pasará a formar parte del núcleo operativo de las organizaciones. Por ejemplo, en el sector financiero, los modelos generativos entrenados con datos propios permitirán diseñar productos personalizados, generar informes regulatorios automáticamente y optimizar la experiencia del cliente en tiempo real.

En manufactura, esta tecnología podrá simular procesos de producción, diseñar prototipos digitales y acelerar el time-to-market con menor coste y riesgo.

  • Automatización cognitiva y operaciones autónomas

Las organizaciones ya planean implementar tecnologías de automatización inteligente, integrando IA, machine learning y edge computing a lo largo de los próximos tres años.

En industrias críticas como energía, telecomunicaciones o centros de datos, donde la confiabilidad es clave, estos sistemas autónomos permiten reducir errores operativos, escalar frente a la demanda y mejorar la resiliencia general.

Por ejemplo, en centros de datos, la implementación de automatización cognitiva puede traducirse en detección temprana de fallos, optimización de la carga térmica y mantenimiento proactivo que evita interrupciones costosas.

  • Data centers sostenibles y neutros en carbono

La sostenibilidad se ha convertido en un eje estructural para el futuro de los centros de datos. Según el Uptime Institute (Global Data Center Survey, 2024), para 2026 el 90 % de las nuevas instalaciones integrarán estrategias de eficiencia energética y monitoreo de huella de carbono como parte de su diseño base.

Esta transformación no solo responde a la presión regulatoria y a los compromisos de descarbonización global, sino también a una nueva economía digital que exige infraestructura más eficiente y resiliente.

En América Latina, países como Chile, Colombia y Brasil avanzan en políticas de transición energética que incentivan la adopción de energías renovables, gestión inteligente de activos y certificaciones verdes, lo que acelera la inversión en data centers sostenibles.

“La inteligencia artificial ya no se mide solo por su capacidad de automatizar, sino por su impacto en la sostenibilidad, la seguridad y la eficiencia. En los próximos años, veremos cómo las empresas que integren IA con una visión ética y estratégica lograrán no solo operar mejor, sino anticipar el futuro. Esa será la verdadera ventaja competitiva en 2026”, afirma Luis Santamaría, líder del área Cloud & Service Providers en Schneider Electric.

  • Infraestructura híbrida y resiliencia distribuida

El auge de la inteligencia artificial, el edge computing y los modelos cloud está redefiniendo la forma en que las organizaciones construyen su infraestructura crítica.

De acuerdo con el informe IDC FutureScape: Worldwide Digital Infrastructure 2025 Predictions,anticipa una adopción acelerada de arquitecturas híbridas y edge computing, especialmente en países como Brasil, Chile, Colombia y México, por su alta demanda de servicios cloud y su expansión de conectividad regional (IDC Latin America Digital Infrastructure Trends, 2024).La resiliencia, por tanto, ya no depende solo de la redundancia, sino de la capacidad de anticipar, aislar y recuperar operaciones críticas en tiempo real.

Aprovechar estas megatendencias no significa adoptar tecnología por moda, sino construir una estrategia basada en datos, sostenibilidad y resiliencia. Las organizaciones que logren integrar plataformas inteligentes como soluciones de monitoreo energético, software predictivo o analítica avanzada, no solo reducirán costos, sino que también optimizarán sus operaciones con menor impacto ambiental.

El 2026 será el año en que la IA deje de ser un complemento y se convierta en el núcleo operativo de los negocios. Las empresas que hoy ya están recorriendo este camino, estarán listas para liderar la próxima era digital.

Del riesgo inmanente al riesgo inminente

La situación del sector energético colombiano tiende a gravarse, sin que se vislumbre una solución. El riesgo de un racionamiento en la prestación del servicio de energía sigue latente.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

Yo distingo el riesgo inmanente del riesgo inminente. En cuanto al primero, al depender de una matriz eléctrica en donde la capacidad instalada hídrica supera el 60%, estamos expuestos a un riesgo de racionamiento cuando nos enfrentamos a una hidrología crítica a causa del Fenómeno de El Niño, tanto más en cuanto que de los 24 embalses que le sirven a la hidroeléctricas solo uno de ellos, el de El Peñol, con el que opera Guatapé, tiene una capacidad de regulación que supera el año, el resto de ellos es de solo 4 meses. Este riesgo es tanto mayor dada la circunstancia de que actualmente tenemos un déficit del 1,8% de la Oferta de Energía Firme (OEF), el cual puede superar el 3% para 2026.

En cuanto al riesgo inminente, gravitan sobre el sistema dos factores determinantes. El primero de ellos es el estrés del Sistema de Transmisión Nacional (STN), debido al déficit de la OEF con respecto a la demanda, que crece a un ritmo que duplica el crecimiento de la oferta. Según XM, que administra el mercado mayorista y opera el STN, en este momento la OEF está en 237.55 KWH y la demanda en 241.89 KWH, esto representa un déficit de -1,8%, el cual será mayor el año entrante, estimándose en -2,5%.

Ello obedece, a su vez, al ostensible atraso en la ejecución de importantes proyectos tanto de generación como de transmisión, empezando por Hidroituango, que ha debido entrar en operación en 2018, pero debido a una contingencia que se presentó de sus 8 unidades, con capacidad de 300 MW de potencia cada una, hasta la fecha solo han entrado 4. 

Debido también a los 2.400 MW de capacidad de generación de energía eólica que fueron asignados en las subastas entre 2019 y 2021, parques eólicos a instalarse en La Guajira que hasta la fecha a duras penas ha entrado uno de ISAGEN de solo 24 MW, el 10%, equivalente al piloto Jepírache que instaló EPM de Medellín en el Cabo de la Vela hace 21 años.

El otro factor que amenaza con un riesgo de racionamiento inminente es la crítica situación financiera que afrontan las empresas comercializadoras de energía, debido fundamentalmente a la deuda de los usuarios por concepto de la Opción Tarifaria, cuyo saldo a septiembre de 2025 era de $2,5 billones, de los cuales el presidente Petro se comprometió en mayo del año pasado a asumir la de los estratos 1, 2 y 3, que representa el 80% de la misma, pero hasta la fecha es una promesa incumplida. 

A ello se viene a sumar la deuda del Gobierno Nacional para cubrir los subsidios al consumo de los estratos 1, 2 y 3, que las empresas ya les descontaron y el Gobierno debe reintegrarles. Al corte de agosto la deuda ascendía a $2,4 billones. A ello se vienen a sumar deudas con las distribuidoras de gas natural de $760.000 millones y a las de GLP por $41.700 millones. Y lo más grave es que en el presupuesto de la actual vigencia solo se apropiaron los recursos para cubrir los subsidios del primer trimestre de este año. 

Es decir que la partida de subsidios para los tres restantes trimestres está desfinanciada. De tal modo que el faltante en el presupuesto de la actual vigencia asciende a $3,6 billones, de los cuales $2,7 billones corresponden a energía eléctrica. Entre tanto, para la vigencia de 2026, en el proyecto de presupuesto de $8.9 billones que se van a requerir el aforo es de sólo $7,5 billones.

Esta situación llevó a la intervención por parte de la Superintendencia de Servicios Públicos de la empresa Air-e, que les presta el servicio a los departamentos del Atlántico, Magdalena y La Guajira. La razón fue su insolvencia, iliquidez y falta de flujo de la caja, que la llevó a acumular deudas con sus proveedores por $1,9 billones, la cual quedó en suspenso su pago con la intervención y la contraída con posterioridad a esta ya asciende a los $1,7 billones, de los cuales $1,5 billones corresponden a la deuda contraída con las empresas generadoras por la energía que le han despachado. 

Entre tanto, la Superintendencia se ha cruzado de brazos, dice que el Fondo Empresarial que administra y que es la fuente de ingresos para las empresas intervenidas está también insolvente y por ello no le puede girar a Air-e ni un peso.

Tal situación llevó a los organismos de control (CGR y PGN) a pronunciarse alertando sobre el riesgo inminente de un apagón financiero de las empresas comercializadoras que puede dar lugar a un efecto dominó y conducir a una falla sistémica, que puede llegar a comprometer la prestación del servicio. 

La reticencia del Gobierno en girar lo que adeuda a las empresas comercializadoras y evitar el colapso de Air-e, a sabiendas del riesgo inminente de un racionamiento, lo lleva a uno a concluir que, imitando la política que tiene al sector salud en la UCI, estamos en presencia de una crisis inducida del sector eléctrico. La Superintendencia, con su inacción se ha convertido en parte del problema.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

Con gran éxito cerró la VIII Cumbre del Petróleo, Gas y Energía 2025

La VIII Cumbre del Petróleo, Gas y Energía, organizada por ACIEM, ACGGP, ACP y CAMPETROL, cerró destacando la importancia de la innovación, el fortalecimiento institucional y la construcción de consensos para garantizar la seguridad energética del país.

Expertos nacionales e internacionales coincidieron en que Colombia tiene oportunidades reales para avanzar, siempre que integre tecnología, infraestructura, talento técnico y un diálogo responsable con los territories, además de una política pública seria y estable.

La mañana del tercer día estuvo marcada por las conferencias sobre inteligencia artificial aplicadas al sector energético. Javier Burgos, experto en soluciones ambientales, presentó en su charla cómo la IA generativa ya está transformando los procesos de licenciamiento y monitoreo ambiental.

Según Burgos, los modelos de IA reducen hasta en 80% los tiempos de análisis ambiental, agilizan en 50% la elaboración de Estudios de Impacto Ambiental, permiten ahorros operativos del 30% y en personal técnico del 25%. Aseguró que la IA no reemplaza el talento humano: “La calidad del resultado depende de la calidad del equipo experto que guía al modelo”, enfatizó.

En paralelo, Constanza Tapparelli (McKinsey & Company) explicó cómo la IA generativa puede aumentar entre 15% y 40% el valor económico que antes ofrecía la IA tradicional y liberar un potencial de hasta USD 240.000 millones para la industria energética global.

Panel político–económico

El panel de análisis económico con periodistas y analistas invitados subrayó la necesidad de interpretar el contexto político con rigor y datos. Los panelistas coincidieron en que Colombia enfrenta transformaciones profundas, y que la industria energética ha demostrado resiliencia a pesar de la incertidumbre institucional.

Los expertos enfatizaron que: La empresa privada mantiene niveles altos de confianza ciudadana. Según Edelman, el 80% de los colombianos percibe positivamente la actividad petrolera, pero crece la preocupación por la dependencia del gas importado.

Consensos sobre infraestructura y gas

En su intervención, Felipe Bayón, CEO de GeoPark, destacó que la seguridad energética requiere “pensarse como Selección Colombia”, es decir, con visión colectiva y propósito nacional. Recordó que Colombia ha demostrado ser capaz de recuperar autosuficiencia en el pasado y que hoy necesita acelerar proyectos, integrar fuentes diversas y trabajar conjuntamente entre Estado y sector privado.

Por su parte, Karen Schutt, viceministra de energía, insistió en que Colombia no puede depender de una sola planta de regasificación y que el país necesita diversificar su infraestructura de gas. Resaltó que la molécula que el país requiere debe provenir de múltiples fuentes: recobro, pozos existentes, eficiencia energética, nuevas tecnologías y mecanismos de producción que garanticen continuidad y competitividad.

Premios CAMPETROL 2025

En el marco del cierre de la VIII Cumbre del Petróleo, Gas y Energía, Campetrol entregó los Premios de Sostenibilidad 2025, una de las actividades más esperadas del certamen.

Según CAMPETROL, fue una convocatoria histórica, al contar con 55 iniciativas postuladas por 36 compañías afiliadas y 17 proyectos presentados por empresas operadoras, que evidencian el compromiso del sector con la sostenibilidad ambiental, social y de gobernanza.

El presidente ejecutivo de Campetrol, Nelson Castañeda, destacó que este interés creciente demuestra un sector “que innova, que se adaptar y que entiende que la sostenibilidad es parte esencial de la competitividad y el desarrollo del país”. Los ganadores fueron:

Categoría Ambiental — Slacol

  • Ganador: Programa Magneta: Innovación para reducir huella de carbono y optimizar consumo energético en operaciones.
  • Segundo lugar: Guardianes de la vida (Soluxionar)
  • Tercer lugar: Energía limpia que transforma (Anbar Tools)

Categoría Social — Relianz Industrial Solutions

Su Programa Integral de Sostenibilidad “El poder de las futuras generaciones” articula más de 15 iniciativas alineadas con los ODS.

Categoría Gobernanza — SKF

Rodamientos Magnéticos SKF: tecnología de levitación magnética que reduce fricción, mejora eficiencia y moderniza la industria.

Cifras que consolidan a la Cumbre

La VIII Cumbre del Petróleo, Gas y Energía 2025 cerró con cifras históricas, que confirman su consolidación como el evento más importante del sector en Colombia. Participaron 2.449 asistentes, se vincularon 44 empresas patrocinadoras y la muestra comercial alcanzó una de sus versiones más robustas, con 66 empresas expositoras y 77 stands.

Además, el evento desarrolló tres agendas técnicas, una agenda académica y reunió a 130 conferencistas nacionales e internacionales, reflejando la diversidad de voces, conocimientos y visiones que alimentaron el debate sobre el futuro energético del país.

Gremios latinoamericanos se unen para impulsar el GLP en la región

Líderes del GLP de Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, México y Perú oficializarán el Convenio de Colaboración Regional en el Congreso GLP 2025, que se realizará en la capital mexicana el 24 y 25 de noviembre.

Ocho gremios latinoamericanos pertenecientes a la industria del Gas Licuado del Petróleo (GLP) establecerán una alianza estratégica de cooperación regional que promoverá el desarrollo del sector a través del intercambio de experiencias nacionales, la promoción de buenas de buenas prácticas, compartir información, así como la colaboración para la realización de eventos académicos, entre otros.

El Convenio de Colaboración Regional, que se firmará en el marco del Congreso GLP 2025 en México D.F. este 24 y 25 de noviembre, sella una alianza inédita entre las principales asociaciones gremiales del sector del GLP latinoamericano: Asociación Iberoamericana de GLP (AIGLP), Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA), Asociación Ecuatoriana de Empresas Comercializadoras de GLP (ASOGAS), Asociación Gremial Colombiana de Comercializadores de Gas (AGREMGAS), Asociación Mexicana de Distribuidores de GLP (AMEXGAS), Cámara de Empresas Argentinas de Gas Licuado (CEGLA), Sindicato Nacional de las Empresas Distribuidoras de GLP (SINDIGAS – Brasil) y Sociedad Peruana de Gas Licuado (SPGL).

“Trabajaremos juntos para enfrentar los desafíos que compartimos en el sector del GLP en nuestros países, como la informalidad, la pobreza energética y la transición hacia energías más limpia; fortaleciendo una red de colaboración que reafirma el papel del GLP como una energía esencial para el desarrollo y el bienestar de América Latina”, señaló Fabricio Duarte, director Ejecutivo de AIGLP, organización que asumirá la vocería oficial del convenio.

El dirigente gremial indicó el acuerdo representa un punto de inflexión y transformación de una industria que busca fortalecer su integración técnica, institucional y regulatoria, y que reconoce que la cooperación es esencial para enfrentar los desafíos energéticos del GLP en la región.

Cada gremio aportará su propia experiencia y contexto: desde la consolidada red de distribución mexicana hasta el inicio de una nueva etapa de crecimiento del mercado colombiano, la innovación tecnológica de Brasil o la búsqueda de formalización del mercado en Perú y Ecuador, la diversidad de realidades se convierte en la mayor fortaleza de esta integración.

El acuerdo permitirá a las entidades gremiales compartir información técnica, estadística y de buenas prácticas, y experiencias regulatorias con miras a un mayor desarrollo sostenible del sector en la región.

Con esta alianza, los gremios firmantes envían un mensaje: Latinoamérica está lista para construir una agenda energética común, donde el GLP se consolide como una herramienta esencial para ampliar el acceso a energía moderna, limpia y segura.

“En una región marcada por la desigualdad y la necesidad de soluciones inmediatas, el GLP emerge como la energía del presente que impulsa el futuro”, finalizó Duarte.

Los hidrocarburos seguirán siendo clave hasta 2050

Los retos de la transición energética marcaron la agenda de la VIII Cumbre de Petróleo, Gas y Energía en Cartagena, donde expertos alertaron que el mundo seguirá demandando hidrocarburos hasta 2050 y que Colombia debe prepararse para ese escenario.

La transición energética dejó de ser una discusión tecnológica para convertirse en el eje que determinará la seguridad económica y energética de Colombia en las próximas décadas. Esa fue la conclusión central que dejó la VIII Cumbre de Petróleo, Gas y Energía realizada en Cartagena, donde panelistas nacionales e internacionales coincidieron en que el país enfrenta retos decisivos en materia de abastecimiento, inversión, señal regulatoria y seguridad energética.

Entre los conferencistas internacionales estuvo Jaime Brito, director Ejecutivo de Refinación y Productos Petrolíferos de OPIS, una de las consultoras de inteligencia energética más influyentes del mundo. Su presentación, centrada en los retos de la transición energética a largo plazo, tuvo un mensaje clave: el escenario global exige realismo, datos y decisiones estratégicas basadas en evidencia, no en escenarios aspiracionales.

“La presentación fue sobre el futuro. Me dio gusto ver que en la Cumbre mostraron una Colombia del 2040 produciendo 1,5 millones de barriles por día. Nosotros coincidimos en ese horizonte: habrá avance en transición energética, pero el mundo seguirá necesitando petróleo y gas hasta 2050 y más allá”, dijo Brito durante una entrevista con la Guía del Gas.

Un mundo que seguirá demandando hidrocarburos

Uno de los puntos más contundentes tuvo que ver con el consumo global de hidrocarburos. Según Brito, el pico de demanda de combustibles tradicionales, gasolina y diésel, llegará, pero no implicará el fin del petróleo. La razón: otros derivados, especialmente la nafta y el GLP, crecerán de forma significativa impulsados por el sector petroquímico.

El experto explicó que incluso las refinerías podrán ajustar su operación para responder a esa demanda sin dejar de ser competitivas. “Una refinería puede reducir producción de gasolina, pero aumentar nafta. La petroquímica la va a necesitar cada vez más, y esa materia prima proviene del petróleo y del gas”.

Los retos de la transición energética, en este contexto, no implican abandonar los hidrocarburos, sino gestionar un equilibrio que permita garantizar energía, competitividad e ingresos públicos, mientras avanza la diversificación.

El impacto real de los vehículos eléctricos ha sido mínimo

Aunque en el debate público se repite la idea que los vehículos eléctricos están transformando el mercado petrolero, Brito entregó un panorama distinto.

Recordó que incluso en Estados Unidos, un país con dos décadas de incentivos a la movilidad limpia, el consumo de gasolina no ha caído de forma estructural. De hecho, aumentó. ¿El motivo? El comportamiento del consumidor.

“Estados Unidos lleva 25 años incentivando carros híbridos y eléctricos, pero el consumo no cayó. El estadounidense promedio decidió comprar vehículos más grandes y pesados. El cambio tecnológico no sustituye automáticamente el comportamiento real del mercado”.

A escala global, señaló que los carros eléctricos representan apenas entre 3% y 4% de la flota total. Pretender que ese porcentaje transformará el mercado petrolero en los próximos años es desconocer la dinámica de adopción tecnológica y los ritmos de renovación vehicular en países emergentes.

¿Es rentable explorar petróleo?

Brito explicó que los precios proyectados del petróleo, entre 62 y 67 dólares por barril para los próximos años, son adecuados para la mayoría de productores. Los costos varían según el tipo de operación, pero incluso los métodos más complejos permiten márgenes.

“Explorar sigue siendo rentable. Un ciclo completo puede requerir costos entre 30 y 50 dólares por barril, pero pozos ya desarrollados pueden operar por 5 o 10 dólares. Mientras el barril esté entre 62 y 67 dólares, los productores tienen buenos resultados”.

Esta proyección tiene implicaciones directas para Colombia: sin explorar ni reponer reservas, la discusión sobre transición se vuelve retórica.

Un sector público-privado fortalecido es clave

Brito destacó que Colombia tiene una ventaja: su ecosistema sectorial. La Cumbre logra reunir en un mismo espacio a empresas privadas, Ecopetrol, la Upme, la ANH, el Ministerio de Energía y compañías globales de análisis y consultoría. No todos los países cuentan con esa articulación.

“He hablado en conferencias en varias partes del mundo y no he visto un evento tan grande que reúna a todos los gremios del sector. Aquí están el Gobierno, la industria, los técnicos, los proveedores y quienes producimos inteligencia de mercado. Es un gremio unido aportando valor”.

El mensaje es claro: la transición energética no podrá enfrentarse sin instituciones fuertes, sin diálogo técnico y sin confianza del inversionista.

Si algo quedó claro en Cartagena es que el país enfrenta una agenda compleja. Los retos de la transición energética no son un tema conceptual, sino un desafío operativo y económico que involucra:

● Reposición de reservas: El país tiene menos de ocho años de autosuficiencia petrolera y cerca de siete en gas. La falta de reposición condiciona la seguridad energética y las finanzas públicas.

● Señal regulatoria: Los inversionistas necesitan reglas claras, estables y técnicas. Los cambios regulatorios improvisados paralizan decisiones cruciales.

● Infraestructura: Colombia requiere ampliaciones en transporte, almacenamiento y refinación si quiere responder al aumento de demanda de nafta y GLP hacia 2050.

● Planeación realista: El país debe evitar escenarios basados en deseos. El diagnóstico global indica que el mundo seguirá requiriendo petróleo y gas en las próximas décadas.

Un evento que reflejó hacia dónde va el sector

La VIII Cumbre de Petróleo y Gas dejó un mensaje contundente: los retos de la transición energética exigen decisiones inmediatas, inversiones de largo plazo y un enfoque pragmático. No se trata de escoger entre petróleo o renovables, sino de administrar un sistema energético que necesita estabilidad mientras avanza hacia nuevas tecnologías.

“Los hidrocarburos seguirán siendo relevantes. El mundo los consumirá más allá de 2050. Colombia tiene que tomar decisiones estratégicas desde ahora y desarrollar cualquier pozo o infraestructura que pueda aportar a ese futuro. El país no puede darse el lujo de frenar su sector energético”, concluyó Brito.

Barómetro Petrolero: percepción de la reputación de la industria

En medio de un momento crítico, los oleoductos ganan posiciones en el ranking de reputación del sector petróleo y gas en Colombia. Ecopetrol se mantiene en el primer lugar, seguido por Hocol y Geopark, que escaló tres posiciones.

En el marco de la VIII Cumbre de Petróleo y Gas, el Barómetro Petrolero presentó el informe de reputación del sector y la segunda edición del Ranking de las Empresas de Petróleo y Gas con Mejor Reputación en Colombia.

El estudio consolida las percepciones de 2.427 ciudadanos, 240 funcionarios de gobierno y 194 directivos de la industria, y permite ver cómo la reputación del sector evoluciona entre quienes viven en los territorios, quienes regulan y quienes operan la actividad.

El apoyo de la opinión pública hacia la industria se mantiene en niveles históricamente altos. El 80% de los colombianos afirma que la industria petrolera es positiva para el país, y el 78% reconoce su papel decisivo en la financiación de los programas sociales y de inversión pública del Estado. A nivel nacional, la narrativa del aporte fiscal y macroeconómico sigue siendo una de las bases más sólidas de legitimidad del sector.

Sin embargo, el Barómetro Petrolero 2025 registró un deterioro en las regiones productoras. El apoyo a que se desarrollen actividades de exploración, producción y transporte en los municipios petroleros cayó de 70% en 2024 a 64% en 2025, impulsado principalmente por la disminución del respaldo en Meta, Tolima y Huila. Este descenso refleja una brecha persistente entre lo que la ciudadanía siente que recibe a nivel local y los aportes que reconoce a nivel nacional: mientras el país ve al sector como una fuente crucial de ingresos para el Estado, en las regiones productoras la percepción del aporte directo en empleo y desarrollo local sigue siendo baja e inconsistente.

Los funcionarios de gobierno muestran una visión más positiva

El estudio muestra una mejor evaluación de las empresas por parte de las autoridades, especialmente en temas de relación con el Estado y gestión ambiental. El 80% de los funcionarios de gobierno afirma que las empresas de petróleo y gas están comprometidas con el cuidado del medio ambiente, el nivel más alto registrado desde que se realiza el estudio. También crece la satisfacción con la comunicación entre empresas y Estado.

No obstante, persisten desafíos en el manejo de regalías, la contribución al desarrollo local y la percepción sobre el cumplimiento de reglas, especialmente entre autoridades ambientales y nacionales.

Directivos: pesimismo persistente y ajustes internos

A pesar de un contexto en el que la opinión pública y varios segmentos del gobierno parecen más favorables, los directivos de las empresas mantienen niveles altos de pesimismo.

  • El 95% considera que el entorno político actual está afectando las decisiones de inversión en exploración y producción de gas.
  • El 31% afirma que la inversión social voluntaria de sus empresas disminuyó durante el último año, mientras otro 34% afirma que se mantuvo igual.

Estos ajustes presupuestales ya están impactando la reputación del sector, especialmente en las zonas donde operan las compañías. Menos inversión social, menos presencia comunitaria y menor actividad comunicacional son factores que se reflejan en la caída del respaldo en algunas regiones productoras.

Una industria que debe apostar por la confianza

Para Jaime Arteaga, director de Arteaga Latam, este es un momento decisivo para el sector: “No sólo la opinión pública, sino también las autoridades y la realidad económica del país muestran señales que la industria de petróleo y gas podría reactivarse con fuerza en el próximo año. Aunque persisten barreras tributarias y de conflictividad social, el pesimismo de los directivos puede profundizar estas dificultades si se traduce en decisiones operacionales que deterioren las condiciones en los territorios. La reputación no es un efecto colateral, es un activo estratégico: la recuperación del sector pasa por cuidar la confianza, fortalecer la presencia local y proyectar optimismo informado sobre el futuro.”

Empresas con mejor reputación

El Ranking de Reputación 2025 destaca el avance de las empresas de oleoductos, que mejoraron su posición frente a los tres grupos de interés medidos. Su desempeño en continuidad operacional, gestión ambiental y relacionamiento territorial fue ampliamente reconocido.

“Sin gas perdemos todos. Pierden las industrias y los hogares”: Frank Pearl

El presidente de la ACP señaló que en 2025 el país ya importa en promedio el 17% de la demanda nacional de gas. Pearl presentó una agenda de crecimiento para el futuro energético de Colombia centrada en adición de fuentes energéticas, crecimiento económico y desarrollo socioambiental.

Durante la VIII Cumbre del Petróleo, Gas y Energía, en Cartagena, Frank Pearl, presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP), hizo un llamado urgente por el futuro energético del país y planteó una hoja de ruta para retomar el crecimiento del sector, garantizar el abastecimiento de hidrocarburos, asegurar la sostenibilidad y fortalecer la seguridad energética nacional.

De acuerdo con el dirigente gremial, Colombia enfrenta un periodo crítico en materia energética: producción en descenso, exploración en retroceso y aumento en la dependencia de importaciones de gas, así como incremento de la conflictividad social y deterioro del orden público.

Pearl planteó la necesidad de recuperar la autosuficiencia en gas como un desafío prioritario del país. “Sin gas perdemos todos. Pierden las industrias, los hogares. Sin gas perdemos competitividad, confiabilidad eléctrica y seguridad energética. En 2025 ya se ha importado en promedio el 17% de la demanda nacional y el Gestor del Mercado de Gas Natural estima incremento de ese déficit”, aseguró.

Recordó que la reposición de reservas de gas, por ejemplo, ha caído drásticamente: “mientras que hace 15 años reponíamos 13 de cada 10 pies cúbicos del gas que consumíamos, hoy reponemos apenas 0,3 de cada 10”.

Frank Pearl agregó que “en 2024 la inversión en exploración cayó 14% en comparación con 2023, que desde 2022 no se adjudican nuevas áreas, y que, de 282 contratos firmados con la ANH, solo 91 se encuentran en exploración; por ello, la prioridad es incrementar la exploración, garantizar estabilidad fiscal, seguridad jurídica y condiciones de seguridad, entre otros factores, para mejorar la competitividad del país, volver a atraer inversión y así, poder mantener las contribuciones del sector al desarrollo del país”.

De acuerdo con el líder gremial, si no se reactiva la exploración, con las reservas actuales de petróleo, Colombia no podrá mantener la producción que se requiere para garantizar los ingresos del Marco Fiscal de Mediano Plazo, lo que generaría un déficit de 40 billones de pesos entre 2027 y 2035.

Frente a este panorama, planteó una agenda de crecimiento basada en tres pilares:

  • Crecimiento energético: Reactivar la exploración y retomar la asignación de áreas; priorizar el desarrollo de yacimientos no convencionales y el offshore; estabilizar las reglas fiscales, jurídicas y regulatorias; moderar la carga tributaria; y garantizar un licenciamiento ambiental ágil y predecible.
  • Crecimiento económico: Usar la riqueza energética para diversificar la economía regional; fortalecer los encadenamientos productivos; impulsar los fondos de innovación y competitividad; y lograr una mayor capacidad regional para formular proyectos de regalías.
  • Crecimiento social y ambiental: Promover un ordenamiento territorial concertado; impulsar inversión social participativa y verificable; construir proyectos compartidos entre empresas, comunidades y autoridades; y trabajar por una gestión ambiental rigurosa.

El papel de los hidrocarburos en la economía

Frank Pearl hizo énfasis en que el petróleo y el gas continúan siendo pilares para la estabilidad económica del país. Los aportes de la industria —que representaron en 2024 el 16% de la inversión extranjera directa, el 30% de las exportaciones nacionales, el 4% del PIB del país ($70 billones), $43 billones en aportes fiscales, $8,2 billones en regalías y más de 360 mil empleos al año— demuestran que el sector sigue siendo esencial para el desarrollo de Colombia y sus regiones.

Pearl reiteró que la transición energética no debe entenderse como la sustitución inmediata del petróleo y el gas, sino como un proceso de adición de fuentes de energía. En el mundo, recordó, los hidrocarburos seguirán representando más del 50% de la demanda energética global hasta 2050. “El mundo necesitará más de 100 mil millones de barriles de nuevas reservas entre 2030 y 2050”, señaló.

Finalmente, el presidente de la ACP hizo un llamado a que el país defina una hoja de ruta energética a la colombiana entre 2026 – 2050, construida con evidencia técnica, visión de largo plazo y cooperación entre gobiernos, industria y comunidades. Se trata, dijo, de tomar decisiones responsables para asegurar el abastecimiento, impulsar el crecimiento y garantizar una adición energética viable para Colombia. “El sector de hidrocarburos debe ser el motor de crecimiento de Colombia, porque con Energía hay futuro, puntualizó”.

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