Los geólogos abren el calendario energético de 2026

Se aproxima la segunda edición de la Convención de Exploración Energética, organizada por la ACGGP.

Del 24 al 27 de febrero de 2026, el Hotel Hilton en Cartagena será el epicentro del primer evento energético con el que se abrirá el año, de la mano de la Asociación Colombiana de Geólogos y Geofísicos de la Energía (ACGGP): la segunda Convención de Exploración Energética.

El encuentro reunirá a más de 500 asistentes, 70 conferencias técnicas, 6 charlas magistrales y delegaciones de más de 20 países, convirtiéndose en un escenario clave para discutir los desafíos de la transición energética, la exploración responsable y la seguridad energética, de la voz de expertos nacionales e internacionales, académicos y líderes de empresas y organizaciones como Ecopetrol, la ANH, la ANM y muchas más.

“La conversación energética no puede quedarse en los extremos. La coexistencia entre fuentes tradicionales y nuevas energías es posible si se construye con conocimiento, tecnología y diálogo entre sectores”, afirma Jaime Checa, presidente de la Junta Directiva de la ACGGP.

Más que un evento técnico, una hoja de ruta

Durante cuatro días, los asistentes participarán en cursos especializados, salidas de campo, sesiones técnicas y espacios de networking, además de una muestra comercial con más de 17 empresas nacionales e internacionales, que tiene como objetivo articular la ciencia, la industria y el territorio en torno a un modelo energético sostenible, responsable y competitivo.

El espacio además contará con una amplia agenda donde se abordarán temas esenciales para el país como:

  • Exploración de hidrocarburos y soberanía energética.
  • Geociencias y uso de datos para la exploración y desarrollo
  • Minerales estratégicos y nuevos energéticos del subsuelo
  • Inteligencia artificial aplicada a la exploración.
  • Gestión territorial y participación comunitaria.

“Esta será la conversación que marcará el inicio del año energético de Colombia. La Convención de Exploración Energética 2026 será la brújula para entender hacia dónde vamos y qué papel jugarán las geociencias en las decisiones del país”, destacó Flóver Rodríguez, director Ejecutivo de la ACGGP.

La Convención, bajo el lema “Camino a la Coexistencia”, llega en un momento clave, en el que Colombia deberá definir la hoja de ruta de su política energética, en medio de la coyuntura de las elecciones nacionales, el aumento de la demanda energética y la discusión sobre la autosuficiencia en gas y petróleo.

La ACGGP invita a profesionales, investigadores, empresas, universidades y medios de comunicación a participar e inscribirse a la Convención a través de su página web: https://convencion.acggp.org/inscripcion/.

Ecopetrol incrementará oferta de gas de Floreña y Cusiana

Las cantidades, entre 46 y 60 GBTUD, estarán disponibles desde el 1 de diciembre de 2025 hasta el 31 de mayo de 2026.

Ecopetrol ofrecerá para la venta entre 46 y 60 giga BTU día (GBTUD) de sus campos del Piedemonte Llanero. Estas cantidades equivalen aproximadamente al 20% de la demanda residencial, comercial y de Gas Natural Vehicular (GNV) del país.

El gas adicional, que estará disponible desde el 1 de diciembre de 2025 hasta el 31 de mayo de 2026, se ofrecerá bajo las siguientes modalidades definidas en la regulación vigente:

  • En firme: que garantiza el suministro continúo durante el periodo contratado.
  • Con interrupciones: que permite suspender el suministro en caso de limitaciones, según las reglas establecidas.

En firme se ofrecerán cantidades que van desde 23 hasta 35 GBTUD para los meses de marzo a mayo de 2026, y serán comercializadas durante el trimestre de negociación que inicia en diciembre de 2025.

En interrumpible se ofrecerán cantidades desde 22 hasta 49 GBTUD para los meses de diciembre de 2025 a mayo de 2026 y serán comercializadas mensualmente, teniendo en cuenta las condiciones regulatorias vigentes, que señalan que para el trimestre de diciembre a febrero sólo se permite la comercialización de gas bajo la modalidad interrumpible.

Las condiciones del proceso de comercialización serán publicadas en los próximos días para conocimiento de los agentes del mercado de gas natural en la página web de Ecopetrol.

“Este incremento en la oferta de gas natural previsto para 2026 refleja el compromiso de Ecopetrol con el abastecimiento continuo de este energético y ha sido posible, en parte, gracias a la sustitución del gas utilizado en varios de nuestros procesos productivos, por energía proveniente de fuentes renovables no convencionales, lo que permite liberar mayores volúmenes para atender la demanda nacional”, explicó Bayron Triana Arias, vicepresidente Ejecutivo de Energías para la Transición de Ecopetrol.

Cómo evitar los apagones digitales

En una economía impulsada por datos, la nube se ha convertido en el sistema nervioso del mundo digital. Sin embargo, las recientes interrupciones globales han demostrado que incluso las plataformas más robustas dependen de una infraestructura invisible pero esencial: el software de monitoreo, automatización y resiliencia.

La reciente caída de varios servicios cloud a nivel global evidenció una verdad: la nube no se sostiene por sí sola. Detrás de cada aplicación o plataforma crítica existe una red compleja de centros de datos que deben anticipar, no solo reaccionar, ante cualquier evento de riesgo.

En este escenario, los sistemas de monitoreo inteligente se han convertido en el eje central de la operación digital. A través de la analítica predictiva y la inteligencia artificial, el software permite visualizar en tiempo real la salud de la infraestructura, detectar anomalías, redistribuir cargas y garantizar que los servicios sigan activos incluso bajo condiciones extremas.

Según el Uptime Institute (2024), más del 70 % de los incidentes en centros de datos están relacionados con fallas de monitoreo o gestión ineficiente. Por eso, la automatización y el análisis de datos ya no son herramientas opcionales, sino que son la base para mantener la nube operando con continuidad, eficiencia y sostenibilidad.

Energía inteligente para una nube ininterrumpida

Las soluciones de monitoreo y respaldo energético avanzan hacia un modelo más predictivo y automatizado. Plataformas como EcoStruxure de Schneider Electric integran datos en tiempo real de energía, enfriamiento y rendimiento, permitiendo una visión completa de la operación.

Estos sistemas no solo detectan posibles fallas antes de que ocurran, sino que también priorizan el consumo energético y la sostenibilidad. Al usar algoritmos de IA y analítica avanzada, permiten una resiliencia digital capaz de mantener la nube activa incluso bajo condiciones extremas, reduciendo pérdidas operativas y mejorando la eficiencia energética.

“Los apagones digitales no siempre se pueden evitar, pero sí se pueden anticipar. La clave está en contar con una infraestructura capaz de responder automáticamente ante fallas y mantener la continuidad de los servicios esenciales. En un entorno dominado por la nube, la resiliencia energética y el monitoreo inteligente ya no son opcionales, son el corazón de la economía digital”, afirma Juan Mejía,gerente Senior de Ventas de Software para Sudamérica de Schneider Electric.

El crecimiento exponencial del tráfico de datos, la IA y los servicios 24/7 exige infraestructuras más inteligentes y autónomas. Las empresas que inviertan en soluciones de respaldo, monitoreo y automatización no solo evitarán pérdidas millonarias ante interrupciones, sino que también fortalecerán la confianza de los usuarios y la sostenibilidad de sus operaciones.

En un futuro cada vez más digital, mantener la nube encendida será sinónimo de mantener activa la economía global.

Gobierno expide decreto de Licencia Ambiental Eólica con Diseño Optimizado

El Gobierno Nacional oficializó la LAEólica, un instrumento que agiliza el licenciamiento de proyectos eólicos y refuerza la protección ambiental y social del país.

El 10 de noviembre de 2025, el Gobierno expidió el Decreto 1186, que reglamenta la Licencia Ambiental Eólica con Diseño Optimizado (LAEólica), un nuevo instrumento normativo que marca un hito en la gestión ambiental y la implementación de la Transición Energética en Colombia.

La LAEólica, elaborada por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) en articulación con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y el Instituto Humboldt, permitirá agilizar el licenciamiento de proyectos de generación eólica con capacidades entre 10 MW y 100 MW.

El instrumento promueve un modelo ambiental que optimiza los procesos de evaluación, fortalece la protección de la biodiversidad y garantiza la participación de las comunidades en la implementación de la energía limpia.

“Con la LAEólica avanzamos hacia una transición energética que armoniza el desarrollo con la protección de la vida y la biodiversidad, y que pone en el centro a las comunidades y los territorios como protagonistas del cambio”, afirmó Irene Vélez Torres, ministra (e) de Ambiente y directora general de la ANLA.

Por su parte, Edwin Palma, ministro de Minas y Energía, destacó que “el Decreto 1186 de 2025 revoluciona el licenciamiento ambiental en Colombia, impulsando la transición energética justa y la generación eólica bajo altos estándares técnicos y sociales. Con la LAEólica, el Gobierno acelera los proyectos de energía renovable, reduce la tramitología y fortalece el diálogo con las comunidades”.

El nuevo esquema incorpora criterios de localización, diseño y operación que reducen los impactos ambientales desde la concepción misma de los proyectos. Entre ellos se incluyen la delimitación de distancias mínimas a centros poblados, el uso de tecnologías que previenen afectaciones a aves y murciélagos, el uso eficiente del suelo y la implementación de turbinas silenciosas y seguras.

Además, la LAEólica establece un procedimiento técnico que orienta la elaboración de los estudios de impacto ambiental (EIA), los cuales deberán contener el análisis de los impactos ambientales y sociales, los planes de manejo, compensación y cierre, y una estrategia de gestión social para garantizar beneficios reales en los territorios.

El decreto también contempla un régimen de transición, de modo que las iniciativas que actualmente se encuentren en trámite de licenciamiento puedan desistir y acogerse a este nuevo procedimiento optimizado.

Bogotá será sede del Foro Regulatorio Internacional de energía

La Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas) y la Universidad Externado de Colombia realizarán el próximo 13 de noviembre en Bogotá la cuarta edición del Foro Regulatorio Internacional.

Bajo el lema “Regulación que transforma: energía, innovación y futuro”, el encuentro reunirá a miembros del Gobierno Nacional, los entes reguladores, expertos industriales y académicos nacionales e internacionales para conversar sobre temas clave como: la política regulatoria para el sector energético, el rol del gas natural en la seguridad energética, los avances de la regulación en la transición energética, la calidad regulatoria como base de confianza e inversión, el uso de la inteligencia artificial en la regulación económica y la gobernanza institucional, entre otros.

“Los asuntos regulatorios deben evolucionar al ritmo de las transformaciones tecnológicas y de la transición energética que ocurren en el país y el mundo. Este foro representa una oportunidad para construir una regulación moderna, que impulse la inversión, genere confianza y respalde los procesos de innovación de la industria energética en beneficio del país”, declaró Luz Stella Murgas, presidente de Naturgas.

Entre los invitados especiales de este año se destaca la participación del presidente de la ANH, Orlando Velandia, quien acompañará al ministro de Energía, Edwin Palma Egea y a la Viceministra de Energía, Karen Schutt, junto con Juan Carlos Bedoya, director de la Oficina de Asuntos Regulatorios y Empresariales del Ministerio de Minas y Energía; Antonio Jiménez, director Ejecutivo de la CREG; María Jimena Padilla Berrío, líder de mejora regulatoria del Departamento Nacional de Planeación; María Margarita Zuleta, directora de la Escuela de Gobierno Alberto Lleras Camargo de la Universidad de los Andes.

También contará con la participación de los congresistas Daniel Carvalho, Katherine Miranda, Pedro Flórez, Óscar Villamizar y Jénnifer Pedraza, quienes abordarán los principales desafíos legislativos del sector energético en la recta final de Gobierno.

El foro también reunirá expertos internacionales, como Anne Sophie Corbeau, investigadora global del Centro de Políticas Energéticas Globales de Columbia; Olivia Andrea Mendoza Enríquez, investigadora del Centro de Investigación y Docencia Económicas, CIDE–México; Marzia Sesini, líder del equipo de investigación – Moléculas y materiales de la Escuela de Regulación de Florencia; Íñigo del Guayo, catedrático de la Universidad de Almería y vicepresidente de la Asociación Española de Derecho de la Energía (AEDEN); Volker Röben, decano de la Escuela de Leyes de la Universidad de Durham, Reino Unido, y Mauricio Roitman, presidente de Energeia (Energía e Infraestructura S.A.), entre otros.

El Foro Regulatorio Internacional busca consolidarse como un espacio de diálogo técnico y plural, orientado a construir una visión regulatoria moderna y coherente con los desafíos de la transición energética, la seguridad del suministro y la competitividad de la industria.

Propuestas del CREE para evitar el colapso energético

La crisis energética fue uno de los temas que abordaron seis centros de pensamiento para proponer salidas al país de cara al próximo cuatrienio: 2026-2030, con motivo de la Asamblea General de ANIF el pasado 6 de noviembre. El CREE fue el encargado de la energía.  

“El próximo presidente de Colombia no va a poder gobernar si no empieza a resolver los temas de energía de manera decidida”. Con esa frase, el director del Centro Regional de Estudios de Energía (CREE), Tomás González, abrió su intervención en la Asamblea de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF). Su mensaje fue claro: la energía no es un asunto técnico o de especialistas, sino el pulso que mantiene vivo el sistema económico y social del país.

“La energía es la sangre del sistema económico”, insistió González ante empresarios y banqueros. Sin energía no hay crecimiento, ni empleo, ni ingresos fiscales que sostengan el gasto social. Solo en los años 2022 y 2023 —recordó—, el sector de petróleo, gas y carbón aportó alrededor de 3,5 puntos del PIB en impuestos, dividendos y regalías: casi la mitad del déficit fiscal. “Por eso necesitamos que la energía sea fuerte, dinámica y organizada”, subrayó.

Una crisis que avanza en silencio

El panorama que trazó González dista mucho de ser alentador. Según el director del CREE, Colombia está entrando en una crisis energética silenciosa, producto de una insuficiente oferta frente a una demanda que no deja de crecer. “Nos estamos comiendo las reservas del sistema eléctrico”, advirtió. Si el país enfrenta condiciones de hidrología crítica, en 2028 podría no estar garantizado el abastecimiento de energía, según proyecciones de XM, el operador del mercado.

Por el lado de la generación, los proyectos avanzan a paso lento: apenas se construye una cuarta parte de la capacidad que debería entrar al sistema; y en transmisión, los retrasos promedio rondan los cuatro años y medio.

A este déficit físico se suma un problema financiero que amenaza con desbordarse: una deuda acumulada de unos 6 billones de pesos en el sector eléctrico, entre subsidios pendientes, alivios de pandemia sin pagar y obligaciones de entidades públicas. “Eso equivale a dos años de ingresos de los comercializadores. Tenemos una bomba de tiempo financiera que no hemos desactivado”, alertó.

Y la situación del gas natural no es mejor. “Nos dormimos en los laureles”, admitió González. Las reservas nacionales se agotaron sin que se repusieran a tiempo, y para 2026, la oferta local solo cubrirá el 70% de la demanda esencial, es decir, la de hogares, pequeños comercios e industrias.

Riesgos que frenan la inversión

Para el exministro de Minas y Energía, las causas de esta parálisis energética se dividen en dos grandes frentes: los riesgos de entorno y los riesgos regulatorios.

El primero tiene que ver con los cuellos de botella que enfrentan los proyectos energéticos en Colombia: conflictos con comunidades, demoras en licencias, trámites ambientales interminables y una falta de acompañamiento institucional. “En los proyectos solares, solo el 25% del tiempo se dedica a la construcción; el resto se va en permisos, estudios y temas de tierras”, explicó.

El segundo frente, quizás más grave, es el deterioro de las señales regulatorias. González criticó la falta de independencia en la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), que lleva años sin una composición completa y estable. “No es una CREG independiente; muchos de sus comisionados han sido subordinados del Gobierno”, afirmó.

Esa inestabilidad, sumada a intervenciones directas del gobierno nacional, como los techos de precios en la bolsa de energía, ha erosionado la confianza de los inversionistas. “Si las señales son incorrectas y el acompañamiento deficiente, la inversión no llega, y los proyectos se atrasan. Eso es exactamente lo que estamos viendo hoy”.

Tres pasos para corregir el rumbo

Pese al diagnóstico sombrío, González presentó tres medidas concretas para evitar un colapso energético y recuperar la confianza de los inversionistas.

  1. Reconstruir las instituciones técnicas.
    “En los primeros diez días del nuevo gobierno hay que nombrar una CREG completa, técnica e independiente”, planteó. El objetivo: devolver la credibilidad al regulador y garantizar decisiones basadas en criterios técnicos, no políticos.
  2. Reactivar los “Pines” para destrabar proyectos.
    González propuso recuperar el modelo de los Proyectos de Interés Nacional Estratégico (Pines), que en el pasado permitió hacer seguimiento de alto nivel a las obras más importantes en energía e infraestructura. “Era un espacio con metas claras, compromisos y gerencia; eso tenemos que retomarlo”, dijo.
  3. Resolver la crisis financiera dentro del sector.
    Según el CREE, eliminar el subsidio al diésel sería suficiente para cubrir las deudas acumuladas del sistema eléctrico. “Subir el precio del diésel liberaría unos 8 billones de pesos anuales, según cálculos del propio Gobierno. Con eso se puede pagar la deuda, financiar inversiones en acceso y apoyar a los transportadores más afectados”, explicó González.

Energía para gobernar

Las cifras y advertencias del CREE son una llamada de atención para el país y, sobre todo, para quienes aspiran a gobernarlo. González fue enfático en que ningún presidente podrá ejecutar su plan de desarrollo si no resuelve antes la crisis energética.

La magnitud de la tarea es enorme: entre generación y transmisión, Colombia necesitará inversiones cercanas a 70 mil millones de dólares de aquí a 2040. Un esfuerzo imposible sin la participación del sector privado. “Tenemos que ponerle tapete rojo a la inversión”, resumió.

El mensaje del CREE fue un recordatorio de que el tiempo se agota. Resolver los problemas del sector no es solo una cuestión técnica, sino una condición política y económica para la gobernabilidad.

Si las advertencias de González se ignoran, el próximo gobierno podría empezar su mandato con la peor de las herencias: un país sin energía suficiente para sostener su desarrollo.

La Bolsa Mercantil creció en ingresos y utilidades al cierre del tercer trimestre

El ebitda creció 72 % y el retorno sobre el capital llegó a 44 %. El Registro de Facturas y el Mercado de Compras Públicas impulsaron los resultados del trimestre.

La Bolsa Mercantil de Colombia cerró el tercer trimestre de 2025 con un crecimiento de 36 % en los ingresos operacionales frente al mismo periodo de 2024, al pasar de $68.392 millones a $93.241 millones, mientras que la utilidad neta aumentó 70 %, de $17.617 millones a $29.881 millones.

El ebitda ascendió a $50.991 millones, con un incremento interanual de 72 %. El margen neto se ubicó en 32 % y el retorno sobre el capital (ROE) en 44 %, frente al 29 % de 2024. Los gastos operacionales crecieron 11 %, llegando a $45.698 millones.

“El resultado del tercer trimestre ratifica que nuestra estrategia genera valor a los accionistas y apoya el desarrollo empresarial.  Refleja la confianza del mercado en nuestros productos que conectan oportunidades y movilizan recursos donde más se necesitan”, afirmó María Inés Agudelo Valencia, presidente de la Bolsa Mercantil.

Este resultado estuvo asociado con el comportamiento de los principales mercados y un dinamismo creciente de los productos de financiación no bancaria. El Registro de Facturas generó ingresos por $57.947 millones, un 37 % superior frente a 2024.

El Mercado de Compras Públicas, que permite a las entidades públicas adquirir bienes y servicios bajo la modalidad de selección abreviada por bolsa de productos, registró ingresos por $22.083 millones, un crecimiento del 59 %, con un volumen negociado de $2,47 billones, 81 % superior frente a 2024.

Financiación no bancaria

El volumen transado en Atra-e, el único mercado bursátil de facturas electrónicas del país, creado en 2024, creció quince veces, pasando de $4.044 millones a $59.274 millones.

“A través de Atra-e, se ha movilizado liquidez a proveedores que acceden a una fuente de financiación que comienza a generar interés como alternativa para financiar capital de trabajo”, explicó Agudelo. 

Las Órdenes Irrevocables de Giro y el SIMM (registro de cesión de derechos económicos) sumaron ingresos por $2.663 millones, 89 % superiores frente a 2024. El valor registrado pasó de $305.388 millones a $484.449 millones.

Estos productos ampliaron las oportunidades de financiación no bancaria para proveedores y contratistas, bajo los estándares que da ser una operación bursátil y trazabilidad de pagos entre sector público, privado e inversionistas. 

En materia de mercados energéticos, la CREG renovó la designación de la Bolsa Mercantil como Gestor del Mercado de Gas Natural, garantizando la continuidad de esta función dentro del marco regulatorio vigente.

La Bolsa ejerce este rol desde hace más de una década, recopilando, centralizando y publicando la información operativa del sector para optimizar el uso de la infraestructura y brindar mayor visibilidad al mercado.  

“El desempeño de la Bolsa en 2025 reafirma su posición como la única bolsa de productos y servicios del país, con un modelo de crecimiento sólido y sostenible. La diversificación ha fortalecido su estabilidad y la confianza del mercado”, concluyó María Inés Agudelo Valencia durante la presentación de resultados. 

ACGGP: Colombia requiere una política de Estado en materia minero energética

Colombia necesita entender su potencial minero energético, conocer el subsuelo, y plantearse cómo en el largo plazo va a aprovechar esos recursos y hacer que sean fuente de bienestar para todos los colombianos.

Siempre se ha dicho que Colombia es un país privilegiado, tanto por su ubicación geoestratégica como por sus recursos naturales. Infortunadamente, el desconocimiento y el desaprovechamiento de esas ventajas también ha sido una constante histórica.

Las decisiones en materia minero energética tomadas desde la desinformación, la política y la ideología han llevado a que el subsuelo del país esté poco explorado, con lo cual los recursos de que dispone no han sido fuente de riqueza y desarrollo.

Por el contrario, en los últimos años, el mundo se ha embarcado en la transición energética y en una carrera por obtener tierras raras y minerales estratégicos, fundamentales en la actual revolución tecnológica.

“Estamos en un momento histórico, en el que las decisiones que tomemos van a ser fundamentales para nuestro bienestar, así que lo mejor es que tengamos la mejor información posible para tomar las mejores decisiones, y en eso nosotros jugamos un papel y ofrecemos todo nuestro concurso”, dice Jaime Checa, presidente de la Junta Directiva de la Asociación Colombiana de Geólogos y Geocientíficos de la Energía (ACGGP).

Checa agrega que Colombia tiene una condición muy especial que no la tienen muchos países. Tiene hidrocarburos, y por su historia geológica de tener la cordillera de Los Andes, también existe un potencial para minerales de todo tipo.

Además, en términos de energía, tiene posibilidades geotérmicas, en agua y en recursos renovables, como viento y sol, así que es un país que tiene una riqueza enorme en términos de posibilidades de generación de energía. El tema ha cobrado una importancia estratégica hoy en día, porque el paso a fuentes de energía más limpias demandan una gran cantidad de minerales.

“Creo que Colombia necesita entender su potencial, de conocer el subsuelo, y de plantearse cómo en el largo plazo va a aprovechar esos recursos y hacer que sean fuente de bienestar para todos los colombianos.

“El país que tenga hoy en día la seguridad de acceder a ciertos minerales, por ejemplo, aquellos con los que se fabrican los chips, aquellos que permiten que funcionen los grandes complejos de inteligencia artificial, aquellos que permiten que funcionen los aparatos de comunicaciones como los celulares, pues tiene un poder inmenso”, agrega Checa.

Para el dirigente gremial, Colombia tiene ese tipo de minerales, que suelen estar en áreas relativamente remotas, por lo que el país tiene el reto de llevar la institucionalidad a esos lugares y hacer explotaciones ordenadas y bajo las normas.

En ese sentido, señala que el trazado de políticas minero energéticas es un tema de largo aliento. “Uno necesita tomar decisiones y armar planes de largo plazo que sean robustos, que sean compartidos, pero sobre todo que sean basadas en la técnica, en el conocimiento científico, y creo que ha faltado eso, y no sólo en Colombia, sino en el mundo, donde se han tomado decisiones un poco con el sentimiento o con la pasión o con la ideología, en vez de tomar las decisiones con base en criterios técnicos”.

Al respecto señala como el mundo se propuso hacer una transición energética relativamente rápida, pensando que en 20 años iba a dejar de necesitar los combustibles fósiles, que no necesitaba explorar, y hoy en día se dio cuenta que no era así.

Por ejemplo, Europa tuvo que echar para atrás y se está viendo cómo las grandes empresas petroleras están volviendo a la exploración, porque faltó aterrizaje a las ideas de la transición.

“Hoy en día lo que ve el mundo, y lo que debería estar viendo Colombia, es que la transición debe ocurrir, sí, pero con una gradualidad razonable, ese tema nos lleva a que los fósiles tengan un papel todavía muy preponderante y sea apalancador de la transición.

“Así que, yo creo que el país necesita retomar esa discusión, necesita repensar lo que se ha estado haciendo en estos últimos años y volver a construir un plan de largo plazo en el que todos creamos y que pueda, sobre todo, sobrevivir a los gobiernos. Este no es un tema de un gobierno, sino es un tema de Estado, de país, a dónde queremos llegar y que cada gobierno cumpla su parte”, dice Jaime Checa.

Finalmente, señala que en eventos como la próxima Cumbre de Petróleo, Gas y Energía, que se realizará en Cartagena del 19 al 21 de noviembre, se convoca a toda la industria y a todos los actores para construir ese plan, “basados en cosas concretas, ver lo que está pasando en el mundo, aprender de las experiencias y tratar de construir un futuro conjunto por el que todos podamos empujar”.

Enel conectó el servicio eléctrico a más de 560 familias en Ciudad Bolívar

Durante la jornada de energización, que involucró a más de 34 cuadrillas y 100 trabajadores en terreno, Enel invirtió más de $1.350 millones de los cerca de $9.000 que ha destinado para la conexión de 2.000 usuarios en la ciudad en 2025.

Enel Colombia habilitó la conexión provisional de más de 560 familias en los barrios Verbenal y El Triunfo, en Ciudad Bolívar, como parte de su iniciativa ‘Energía segura para todos’.

Estas comunidades, identificadas en coordinación con la Alcaldía Local y la Secretaría del Hábitat de Bogotá, no contaban con acceso regular al servicio eléctrico y presentaban condiciones de riesgo, ya sea por infraestructura que no cumplía con los estándares técnicos establecidos o por ubicarse en zonas desconectadas.

Con esta estrategia se busca mitigar los peligros asociados a las conexiones ilegales y prevenir accidentes, pérdidas humanas y otros eventos derivados de instalaciones no seguras.

La Compañía destinó más de $1.350 millones, desplegó 34 cuadrillas —incluyendo grúas y móviles de inspección— y movilizó a más de 100 personas en terreno para avanzar en la normalización del servicio eléctrico.

Además, durante varias semanas, dispuso un equipo de atención móvil para responder a las solicitudes de los nuevos clientes y de la comunidad, y ejecutó labores de instalación de postes, tendido de red y equipos de medida. Posterior a la energización, se realizarán seguimientos para garantizar la atención de requerimientos asociados al inicio del proceso de facturación.

Como resultado de estas acciones, en 2025 se han normalizado más de 1.000 usuarios para su conexión formal al servicio de energía eléctrica, y se espera cerrar el año con 2.000 conexiones completadas, mediante una inversión superior a los $9.100 millones.

Gracias a esta iniciativa, en los últimos 12 años se ha logrado beneficiar a aproximadamente 14 mil clientes en más de 200 zonas vulnerables de Bogotá y Cundinamarca, lo que se traduce en la mitigación de riesgos eléctricos y mejoras en la calidad de vida vinculada al servicio de energía.

Asegurar la energía para todos: hoja de ruta hacia la sostenibilidad

Colombia enfrenta una doble presión: la necesidad de avanzar en la transición energética sin comprometer la estabilidad fiscal, y el rezago en cobertura eléctrica con altos costos sociales.

Por: ANIF

En el marco del proyecto Colombia Progresa 2630, el Centro Regional de Estudios de Energía (CREE) desarrolló el eje estratégico “Asegurar la energía para todos”, un componente para garantizar la sostenibilidad y equidad del desarrollo nacional.

Este eje busca consolidar una política energética integral que equilibre la seguridad en el suministro, la competitividad, la sostenibilidad fiscal, la eficiencia en el consumo y la mitigación del impacto ambiental.

De acuerdo con el CREE, los objetivos de política energética en Colombia se deberían estructurar en torno a seis pilares: seguridad en el suministro, sostenibilidad fiscal, impacto ambiental, pobreza energética, eficiencia en el consumo y competitividad.

Hoy, las prioridades de política se concentran en los primeros cuatro; en este contexto, la agenda pública debe enfocarse en fortalecer la inversión en infraestructura, acelerar la expansión de proyectos de generación y transmisión, y rediseñar los incentivos regulatorios y fiscales que permitan financiar una transición energética ordenada y sostenible.

En ese plano, Colombia enfrenta el gran desafío de una transición energética que debe avanzar en armonía con la estabilidad fiscal.

Durante décadas, los ingresos provenientes del sector de hidrocarburos han sido un pilar de las finanzas públicas, reflejando una alta dependencia de los recursos no renovables, que además representan el 56% de las divisas del país. Esta dependencia genera vulnerabilidad macroeconómica ante los ciclos internacionales de precios.

En un contexto de menor inversión, mayores restricciones regulatorias y creciente incertidumbre, la caída en la producción energética ya se traduce en un deterioro de las cuentas fiscales, lo que obliga a repensar cómo financiar la transición sin desestabilizar el balance macroeconómico.

A esta complejidad se suma un rezago social y estructural en cobertura energética. Aunque Colombia ha avanzado en electrificación, el número de viviendas sin acceso al servicio creció de 400.000 a cerca de 1 millón.

Según el CREE, la pobreza energética afecta a más de 8 millones de colombianos, con impactos directos sobre los ingresos y el bienestar: los hogares del decil más pobre con energía ganan hasta cuatro veces más que aquellos sin acceso. Este déficit evidencia la necesidad de fortalecer la inversión en infraestructura eléctrica, ya sea mediante microrredes, soluciones individuales o la ampliación del Sistema Interconectado Nacional (SIN).

En paralelo, el país enfrenta una inminente crisis de suministro eléctrico, pues la alta dependencia de la generación hidráulica expone al sistema a riesgos climáticos. Esta situación ha derivado en un incremento del 68% en los precios de electricidad, gas y combustibles desde la pandemia, afectando la competitividad industrial y el poder adquisitivo de los hogares, especialmente en la región Caribe.

Ante este panorama, el CREE plantea una agenda estructural que articula medidas de corto, mediano y largo plazo. En primer lugar, se proponen subastas de nivel de servicio para avanzar hacia la cobertura universal, empaquetando zonas sin energía y definiendo estándares de calidad diferenciados según su ubicación y potencial de uso productivo. Esto permitiría acelerar la inclusión energética con criterios de eficiencia y menor dependencia de subsidios permanentes.

En segundo lugar, enfatiza la urgencia de recuperar las señales correctas de inversión en el sector, mediante la estabilidad regulatoria, la promoción de nuevos jugadores y la agilizaciónde licencias ambientales y consultas previas.

Por último, en el frente fiscal, se propone sanear financieramente el sistema mediante la liberación gradual del precio del diésel, lo que generaría recursos adicionales para destinar a subsidios, acceso universal y modernización de redes.

Esta iniciativa fue presentada en la Asamblea General de ANIF el pasado 6 de noviembre en Bogotá, como parte de la hoja de ruta de Colombia Progresa 2630, una guía para dinamizar la economía.

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