Promigas presentó resultados positivos del segundo trimestre de 2025

A través de 77.536 km de redes de gas natural, Promigas impacta positivamente la calidad de vida de más de 25 millones de personas en 1.060 poblaciones de Colombia y Perú.

Promigas presentó sus resultados financieros y operativos correspondientes al segundo trimestre de 2025, destacando avances en su estrategia de diversificación, sostenibilidad y consolidación como holding energético regional.

La compañía continúa fortaleciendo su presencia en Colombia y Perú, con 6,85 millones de clientes conectados en distribución de gas natural y 467.000 en energía eléctrica, beneficiando a más de 25 millones de personas.

En el negocio de soluciones energéticas, durante el primer trimestre de 2025 se amplió el portafolio hasta alcanzar 144,2 MW, de los cuales 105 MW corresponden a capacidad solar (+37% vs. 2T 2024) y 39,2 MW a auto y cogeneración a gas.

En el segmento de transporte de gas natural, Promigas fortaleció su infraestructura con la bidireccionalidad en el tramo Barranquilla-Ballena, alcanzando un uso de 66 millones de pies cúbicos diarios (MPCD), lo que permite atender la demanda del interior del país, a través de la interconexión con el sistema de transporte en La Guajira.

En materia de distribución de energía eléctrica, a través de la Compañía Energética de Occidente (CEO), Promigas ha mejorado la calidad de vida de más de 1,5 millones de personas en 38 poblaciones del Cauca, gracias a su gestión con comunidades y territorios durante 15 años. Al 2T 2025, CEO alcanzó un total de 467.486 clientes conectados acumulados.

Resultados financieros

Al cierre del 2T 2025, Promigas registró ingresos consolidados de $3,61 billones, lo que representa una variación del 4% frente al mismo periodo de 2024.

En cuanto a cifras consolidadas, Promigas reportó una utilidad neta de$586.306 millones.

A nivel individual, alcanzó una utilidad neta de $588.168 millones y un EBITDA de $717.754 millones, logrando una ejecución presupuestal del 107% en la utilidad esperada para el periodo.

“Con estos resultados, Promigas reafirma su compromiso con el cumplimiento de su propuesta de valor mediante un crecimiento ordenado, responsable y sostenible, trabajando como actor clave en el soporte de la matriz energética de Colombia y Perú”, señaló Juan Manuel Rojas, presidente de la compañía.

Soluciones del GLP para la industria

Durante la segunda jornada del 7° Congreso Internacional del GLP – “Gas para el progreso”, empresarios del país resaltaron las ventajas que el GLP les ofrece como alternativa energética en los procesos de sus compañías.

Durante el 7° Congreso Internacional del GLP “Gas para el progreso”, el 27 de agosto se llevó a cabo el panel “El GLP en la industria”, un espacio moderado por el periodista Javier Mozzo, donde directivos de DIACO, Termo Caribe, Empresas Colombina y la Asociación Nacional de Industriales (ANDI) explicaron por qué el Gas Licuado del Petróleo (GLP) es una alternativa energética que les ayuda a mejorar sus procesos de producción.

A nivel mundial, el GLP atiende principalmente al sector residencial. En Colombia viene posicionándose, con importantes desarrollos y un gran potencial en los sectores comercial e industrial.

En los últimos seis años las ventas de GLP a granel han crecido 10% promedio anual. De hecho, de enero a mayo de 2025, el crecimiento fue del 14,8% frente al mismo periodo de 2024.

“El objetivo del panel fue destacar la importancia para el sector industrial de contar con un abastecimiento confiable de energéticos que garanticen la continuidad en el suministro a largo plazo, que con las actuales proyecciones en materia de gas natural generan una ventana de oportunidad al GLP como fuente complementaria”, indicó Alejandro Martínez, presidente de GASNOVA.

Qué dijeron los panelistas

Freddy Niño, asesor en Gestión de Energía de DIACO (siderúrgica colombiana dedicada al procesamiento de acero), afirmó: “Nosotros le creemos al energético que nos permite seguir produciendo acero, y ese es el GLP, que además nos ofrece gran capacidad de cobertura, respuesta rápida en el suministro y simplicidad de uso”.

Por su parte, Francisco Pizarro, gerente de Proyectos PMP/ Administración Energética de Empresas Colombina, indicó que para ellos el GLP es una gran opción debido a su precio competitivo frente a la actual volatilidad del gas natural.

El gerente de Operaciones de Termo Caribe, Diego Camacho, explicó que utilizan el GLP “porque es un combustible que se puede almacenar de manera fácil y económica, que nos ahorra costos de operación y nos ofrece tiempos de respuesta rápidos si requerimos nuevas cantidades de producto”.

Finalmente, Daniel Romero, director de la Cámara de Grandes Consumidores de Energía de la ANDI, puntualizó el sentir de los empresarios con la energía: “Al industrial le interesa que el energético utilizado les ofrezca los BTU requeridos para desarrollar sus operaciones térmicas”.

La CREG convoca subasta de expansión por cargo por confiabilidad

La CREG puso en marcha el proceso de subasta para la expansión del parque de generación mediante el mecanismo del cargo por confiabilidad.

La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) publicó la Resolución 101 079 de 2025, con la cual inicia el proceso de convocatoria para la subasta de expansión del cargo por confiabilidad para el periodo 2029- 2030.

El objetivo de estas subastas es cubrir la demanda que se proyecta para este lapso, de acuerdo con las estimaciones realizadas por la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME).

El sirector Ejecutivo de la entidad, Antonio Jiménez Rivera, explicó que en esta nueva subasta de expansión se ampliaron los incentivos para aquellas plantas de generación de energía que puedan iniciar su operación antes de diciembre de 2029 y para aquellas que deseen realizar procesos de renovación tecnológica para utilizar un recurso primario más eficiente o para mejorar o cambiar la tecnología de producción de energía.

Adicionalmente, se incorporan los análisis realizados en mesas de trabajo interinstitucionales realizadas entre la CREG, la UPME y el Ministerio de Minas y Energía, que buscan facilitar la participación en la subasta para aquellos proyectos sin capacidad de transporte asignada.

En ese sentido se expidió para comentarios el Proyecto de Resolución CREG 701 095 de 2025 y se estableció en la resolución de la convocatoria un conjunto de acciones por parte de la UPME.

“Los proyectos sin capacidad de transporte asignada que vayan a participar en esta subasta de expansión recibirán suficiente información técnica para conocer el impacto de la conexión de sus proyectos y presentar una oferta en la subasta valorando adecuadamente sus riesgos”, afirmó el director.

Tras la publicación de esta resolución, XM presentará a la ciudadanía y a los interesados en participar las fechas exactas de cada una de las etapas de este proceso.

Los generadores de energía tendrán aproximadamente tres meses para evaluar su participación a través de una

manifestación de interés, posteriormente deberán cumplir algunos hitos para seguir haciendo parte de este ejercicio.

“Las subastas de expansión son el mecanismo a través del cual trabajamos por el suministro confiable de energía en el mediano plazo, al tiempo que damos señales positivas para la inversión en Colombia. Muestra de ello es el ejercicio que finalizamos en febrero del año pasado, en el que se desarrollaron compromisos de 4.400 megavatios con fuentes renovables y una inversión de más de 4.000 millones de dólares que deben estar a disposición de nuestro sistema para diciembre de 2027”, recordó el director de la CREG.

Promigas y Surtigas acuerdan con Petromil la construcción de un proyecto solar

Este proyecto solar fotovoltaico evitará la emisión aproximada de 1.017 toneladas de CO2 al año, equivalentes a la capacidad de absorción de 44 hectáreas de bosque.

Promigas, con el apoyo de su filial Surtigas, suscribieron un acuerdo con el Grupo Petromil para adelantar un nuevo proyecto que contempla sistemas solares fotovoltaicos que brindarán energía renovable a diferentes plantas de almacenamiento de combustibles de Petromil en el territorio nacional y en algunos puntos de servicio al público, con el objetivo de sustituir parcialmente el consumo de energía convencional.

“En Surtigas estamos convencidos de que las energías renovables y fotovoltaicas son el mejor complemento al gas natural para la transición energética. A través de estas nuevas tecnologías hemos podido desarrollar proyectos con tarifas de energía más competitivas para las industrias y hemos evitado la emisión de miles de toneladas de CO2 al ambiente”, expresó Santiago Mejía, gerente General de Surtigas.

El proyecto tendrá una capacidad instalada de 1,4 MWp y contará con 1.860 paneles instalados en piso y 433 paneles en techo. Así mismo, el proyecto evitará la emisión aproximada de 1.017 toneladas de CO2 al año, equivalentes a la capacidad de absorción de 44 hectáreas de bosque.

Por su parte, Fernando Ardila, presidente del grupo empresarial Petromil afirmó que, “para la compañía el inicio de estos proyectos representa un paso estratégico en la transición de su matriz de consumo de energía en plantas inicialmente. A su vez depositamos la confianza en Promigas y Surtigas como aliados importantes para este proyecto que construye país, alivia la infraestructura energética nacional y contribuye con la mejora ambiental reduciendo la huella de carbono”.

Por su parte, Diego Pérez, vicepresidente de Soluciones Energéticas de Promigas, agregó que “Promigas de la mano de sus filiales Surtigas, CEO, Promisol y GdO están comprometidos en satisfacer las necesidades y expectativas de sus clientes a través de soluciones a la medida, vanguardistas y de baja intensidad de carbono, brindándoles un servicio a precios competitivos”.

El contrato se firmó en un evento al cual asistieron Diego Pérez Morales, vicepresidente de Soluciones Energéticas de Promigas; Fernando Ardila, presidente del Grupo Petromil; y Santiago Mejía, Gerente General de Surtigas; acompañados de los equipos que estarán a cargo de llevar a cabo el proyecto.

Un mercado disfuncional sacude el sector energético

El sector energético mundial se encuentra en un «reseteo histórico» liderado por la geopolítica, con un futuro marcado por una disrupción en los mercados y un crecimiento más lento a corto plazo.

El mundo vive un «reseteo histórico» en su sector energético, donde las decisiones geopolíticas tienen hoy un peso mayor que los fundamentos tradicionales del mercado en la determinación de los precios del petróleo.

Así lo afirmó Jaime Brito, director Ejecutivo de Refinación y Derivados del Petróleo de OPIS, durante el 7° Congreso Internacional del GLP de Gasnova, quien proyectó un panorama complejo y disfuncional para los próximos años, con una recuperación económica global prevista para 2026.

Según Brito, el sector ha experimentado cambios drásticos en los últimos ocho meses, marcados por una polarización creciente que está reconfigurando el comercio y la regulación a nivel global. El mundo, que desde finales de los ochenta tendía hacia la globalización, ahora se enfrenta a una fragmentación impulsada por eventos disruptivos como la pandemia de 2020 y la invasión rusa en Ucrania. Este nuevo escenario de tensiones comerciales y aranceles ha provocado que el precio del crudo Brent se mueva no por la oferta o la demanda, sino por los anuncios y decisiones políticas de los gobiernos.

Cuando la geopolítica manda sobre el mercado

Brito destacó cómo el precio del Brent ha fluctuado en rangos inusuales a lo largo del año. Mientras que a principios de 2025, tras las sanciones a Rusia, se mantenía en los ochenta dólares por barril, la sola mención de nuevos aranceles por parte de la administración Trump lo hizo caer a un rango de setenta a setenta y cinco dólares. La situación se agravó tras el anuncio de los aranceles definitivos en abril, cuando el precio se desplomó hasta los sesenta o sesenta y cinco dólares.

«El Brent de este año no se ha movido por fundamentales de mercado, se ha movido por anuncios geopolíticos y comerciales», enfatizó Brito. Puso como ejemplo la nula reacción del mercado ante el anuncio de la OPEP de incrementar la producción en 2.4 millones de barriles por día. En este contexto, el experto de OPIS considera que el precio del Brent mantendrá un piso entre sesenta y sesenta y cinco dólares, a la espera de una mayor certidumbre económica y política a nivel global.

Pronósticos de demanda: La población contra el “Green Deal”

A pesar de los desafíos geopolíticos, la demanda de hidrocarburos seguirá creciendo, impulsada por el aumento de la población mundial y el desarrollo económico. Actualmente, el consumo de derivados del petróleo ronda los 104 millones de barriles diarios. Brito proyecta que, sin restricciones ambientales, esta cifra podría llegar a los 130 millones de barriles diarios para 2050, simplemente por el aumento de 1.500 millones de personas en el planeta y el crecimiento económico que estas demandarán.

Sin embargo, el pronóstico de Brito, que considera las regulaciones ambientales y las eficiencias tecnológicas, es más conservador, estimando un consumo de 111 millones de barriles diarios para 2050. Este crecimiento se dividirá en dos tendencias: una disminución en la demanda de combustibles tradicionales como la gasolina y el diésel, que alcanzarán su punto máximo entre 2030 y 2035, y un crecimiento sostenido en la industria petroquímica y de gas, que continuará demandando naftas y gas licuado de petróleo (GLP).

La transición energética en perspectiva

En su análisis, Brito cuestionó la narrativa dominante sobre la rápida transición hacia fuentes de energía sostenibles. La producción de biocombustibles, a pesar de los subsidios y la regulación de los últimos 20 años, apenas representa entre el 2% y el 2.3% de la producción total de hidrocarburos. El experto señaló que la vasta infraestructura de 100 años del sector petrolero es muy difícil de sustituir a corto o mediano plazo.

Además, Brito destacó la aparición de otros 12 «mini-mercados» de commodities como el litio, el hidrógeno y el metanol, que fragmentan la oferta y reducen la liquidez, haciendo que los precios sean más volátiles y la cadena de suministro más vulnerable. En este escenario, la dependencia del exterior es alta: el 85% de la refinación de litio, por ejemplo, está en China.

A nivel de consumo final, la adopción de nuevas tecnologías no siempre va de la mano de la intención política. El director de OPIS citó el caso de Estados Unidos, donde la demanda de gasolina ha crecido desde la pandemia, a pesar de las inversiones en ciclovías y la disponibilidad de vehículos eléctricos e híbridos. «El consumidor americano decidió comprar vehículos grandes, más pesados, menos eficientes», lo que demuestra que la decisión de compra no siempre se alinea con los objetivos de sostenibilidad.

Brito concluyó que, si bien el consumo de gasolina y diésel podría disminuir marginalmente, la transición de combustibles para el transporte de carga, como en camiones de varias toneladas, será un reto logístico y estructural muy complicado de superar a corto plazo.

Oportunidades y retos en un mundo polarizado

El panorama actual, aunque complejo, presenta oportunidades de inversión en áreas como el almacenamiento y el comercio de energía. Sin embargo, Brito advirtió sobre la diversificación excesiva, recomendando a las empresas concentrarse en nichos específicos.

Finalmente, el ejecutivo de OPIS enfatizó la necesidad de tener acceso a fuentes de información y análisis creíbles para tomar decisiones estratégicas en un entorno tan volátil. «Creemos que lo más importante es que tengan acceso a buenas fuentes de información, que les permitan hacer las mejores estrategias», concluyó.

Así, el futuro del sector energético estará marcado por la incertidumbre, donde la capacidad de adaptación y el acceso a datos precisos serán clave para sortear los retos y aprovechar las oportunidades.

Ecopetrol conecta gas natural a 3.000 familias en La Guajira

Ecopetrol, Gases de La Guajira y la Gobernación de La Guajira entregaron 3.000 conexiones de gas natural en nueve municipios del departamento.

Ecopetrol entregó 3.000 nuevas conexiones domiciliarias de gas natural, que benefician a más de 11 mil personas, especialmente familias vulnerables que ahora cuentan con un energético más limpio, seguro y económico dentro de sus hogares.

El acto de entrega, que se realizó en el corregimiento de Camarones, contó con la presencia del presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa Barragán; integrantes de la Junta Directiva de la Empresa; el gobernador de La Guajira, Jairo Aguilar; el gerente de Gases de La Guajira, Camilo Ovalle; el gerente general de Gases del Caribe, Ramón Davila y el alcalde de Riohacha, Gerardo Redondo, entre otros asistentes.

Este proyecto marca un hito en la ampliación de la cobertura de gas natural en el departamento, con 1.627 conexiones en zonas urbanas y 1.373 en zonas rurales, lo que significa que cada vez más familias pueden dejar atrás el uso de la leña, mejorando sus condiciones de salud, bienestar y calidad de vida.

La iniciativa, que tuvo una inversión conjunta de $6.363 millones, hizo posible que familias de Dibulla (482 beneficiarios), Distracción (59), El Molino (78), Fonseca (254), Riohacha

(726), San Juan del Cesar (386), Uribia (696), Urumita (56) y Villanueva (265) cuenten con gas natural en sus hogares.

“Este logro reafirma que los avances de Ecopetrol no solo se miden en cifras financieras o productivas, sino en los beneficios sociales para miles de familias colombianas. Hoy demostramos que invertir en infraestructura energética también es invertir en dignidad y en futuro”, afirmó Ricardo Roa Barragán, presidente de la compañía.

Desde 2019, Ecopetrol ha destinado más de $77 mil millones en proyectos de gas social en 12 departamentos del país, beneficiando a más de 42 mil usuarios.

El GLP tiene una oportunidad para complementar la canasta energética: GASNOVA

El presidente de la Asociación Colombiana del GLP – GASNOVA inauguró el 7° Congreso Internacional del GLP, destacando el papel estratégico de este energético frente a los actuales retos del sector en Colombia y Latinoamérica.

Alejandro Martínez, presidente de GASNOVA, gremio que agrupa a las compañías que distribuyen el 76% del GLP en Colombia, subrayó en la apertura del 7° Congreso Internacional del GLP – “Gas para el progreso”, que el sector energético colombiano se encuentra en un momento crítico debido a la significativa reducción en la disponibilidad de gas natural nacional. “Esto pone en riesgo la operación de plantas de generación eléctrica, industrias, comercios y parte de la demanda residencial. En este contexto, el GLP se ha convertido en una alternativa clave”, indicó el dirigente gremial.

Martínez Villegas señaló que “el GLP tiene una oportunidad clara para fungir como complemento del gas natural y diversificar la canasta energética del país, especialmente en el sector industrial”.

El presidente de GASNOVA recordó que el GLP es el combustible en el que confían los industriales, lo cual se evidencia en un aumento en la demanda. “Solo en el primer semestre de 2025, el consumo de GLP a granel creció un 17 % frente al mismo periodo de 2024”, dijo.

Para atender ese crecimiento y garantizar el abastecimiento, actualmente están en marcha dos proyectos de ampliación de infraestructura de importación en Cartagena, con fases adicionales que permitirán suplir una mayor demanda e incluso reemplazar otros combustibles.

Martínez también llamó la atención sobre la necesidad de avanzar en un marco regulatorio que reconozca inversiones en infraestructura portuaria y de almacenamientos estratégicos, en especial en el suroccidente del país.

De igual manera, insistió en la importancia de contar con información confiable sobre la oferta nacional de gas y proyecciones oficiales de demanda, así como en asegurar recursos para mantener los subsidios que benefician a los sectores más vulnerables.

El arancel que contradice el discurso verde de Petro

Una vez más, el gobierno de Gustavo Petro cae en la contradicción de su propio discurso sobre la transición energética en Colombia.

Por: JUAN ESPINAL*

Recientemente se publicó el resultado del Índice de Transición Energética del Foro Económico Mundial, donde Colombia descendió al puesto 38, tres posiciones por debajo de 2024 y lejos del lugar 31 que ocupó en 2022.

Este retroceso evidencia que las políticas actuales no están logrando los avances prometidos y que, por el contrario, el país pierde terreno en competitividad y liderazgo en materia energética.

Estas decisiones han debilitado la inversión, la institucionalidad y el marco regulatorio del país, lo que se refleja en iniciativas como el proyecto de decreto que busca imponer un arancel del 10% a la importación de buses eléctricos (actualmente exentos), en lugar de incentivar la sostenibilidad; esta medida, sin duda, amenaza con frenar aún más el avance de la transición energética en el transporte público.

El proyecto de decreto, que cerró para comentarios el pasado 5 de agosto, ha sido presentado por el Ministerio de Comercio como un esfuerzo por fortalecer la industria nacional del sector automotor. Hoy, esa industria en el segmento de buses eléctricos se encuentra en un crecimiento moderado, y protegerla con barreras a la importación podría encarecer la movilidad limpia sin que exista aún una oferta local capaz de suplir toda la demanda.

Actualmente, circulan más de 83.000 buses en Colombia, pero solo 1.621 son eléctricos: menos del 2%. Subir del 0% al 10% el arancel para importarlos no fortalece la producción nacional; lo que hace es desincentivar la adopción de tecnologías limpias.

El impacto económico de esta medida no es menor. Ciudades como Bogotá, Medellín, Cali o Bucaramanga han avanzado en la electrificación de sus flotas bajo diferentes esquemas de cofinanciación. Elevar los costos de importación implicaría un mayor esfuerzo fiscal por parte de los entes territoriales y del propio Gobierno, que deberá destinar más recursos del presupuesto nacional para mantener sus compromisos de modernización del transporte público. Esto se traduce en una presión adicional sobre el gasto público y el déficit fiscal.

En este momento, preservar un marco de libre competencia que facilite la llegada de tecnología de punta, al tiempo que se fortalece de manera gradual la capacidad productiva nacional, es clave para acelerar la transición y posicionar a Colombia como referente regional en transporte limpio.

Esto no solo contribuiría a mejorar la calidad del aire, la salud y la movilidad urbana, sino que evitaría que esas metas se vean frenadas por barreras costosas y regresivas, tanto en el plano económico, como en el acceso ciudadano.

La medida también entra en tensión con las normas y compromisos que el propio Estado ha adoptado. La Ley 2169 de 2021 (Ley de Acción Climática) ordena promover la movilidad eléctrica y avanzar hacia la paridad de precios entre tecnologías limpias y convencionales; la Ley 2099 de 2021 obliga a masificar el uso de vehículos de cero emisiones; y la Ley 1715 de 2014 contempla exenciones arancelarias para tecnologías que no se producen en el país.

Además, en el marco del Acuerdo de París, Colombia se comprometió a tener 600.000 vehículos eléctricos en circulación para 2030. Este tipo de decisiones no solo contradicen esas metas, sino que dificultan su cumplimiento.

Nada de esto significa que debamos abandonar la idea de fortalecer la industria nacional, todo lo contrario. Colombia necesita una política industrial seria, que promueva inversión, encadenamientos productivos y capacidades tecnológicas locales, pero eso no se logra encareciendo las soluciones que hoy no podemos producir.

El desarrollo de la industria es necesario, pero debe impulsarse mediante condiciones habilitantes, incentivos bien diseñados y una estrategia gradual, realista y concertada; un proceso escalonado, articulado y cuidadosamente planificado.

Desde el Congreso, se debe impulsar el desarrollo productivo, pero no a costa de retroceder en la transición energética, ni de afectar el bolsillo de los ciudadanos.

El país necesita coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, entre los compromisos climáticos y las decisiones económicas, entre los intereses nacionales y las realidades locales.

Colombia no puede frenar el transporte limpio, justo cuando empieza a moverse. Hoy más que nunca necesitamos una política que entienda que cuidar el planeta también significa cuidar el gasto público, las ciudades y a los ciudadanos.

Con esta iniciativa del gobierno queda más que comprobado que a Gustavo Petro le encanta destruir y no construir.

*Representante a la Cámara por el Centro Democrático.

Comienza en Bogotá el 7° Congreso Internacional del GLP – GASNOVA

Este 26 de agosto arranca la séptima edición del evento más importante del GLP en Colombia. Un total de 44 conferencistas nacionales e internacionales analizarán el futuro de la industria del Gas Licuado del Petróleo a nivel nacional, regional y mundial.

El 26 y 27 de agosto, Bogotá será sede del 7° Congreso Internacional del GLP – GASNOVA, que contará con la participación de 44 conferencistas y panelistas de diez países: Estados Unidos, Francia, México, Brasil, Argentina, Perú, Chile, Paraguay, Ecuador y Colombia, todos ellos con gran trayectoria en los sectores público y privado del GLP y la Energía.

El evento es organizado por la Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA) gremio que agrupa a las empresas que distribuyen el 76% del GLP en el país, y cuenta con el respaldo internacional de World Liquid Gas Association (WLGA), Asociación Iberoamericana de GLP y Opis, A Dow Jones Company.

El 7° Congreso GASNOVA congregará a los presidentes de prácticamente todos los gremios del GLP de América Latina, y tiene como eje temático “Gas para el progreso”, con el propósito de analizar a través de los distintos paneles y conferencias cómo el GLP aporta al desarrollo económico de las naciones.

En el evento se analizará la actual coyuntura geopolítica mundial, con complejidades en el abastecimiento y comercio de combustibles que marcan una ventana de oportunidad para el GLP, pues esta industria he demostrado ser una fuente de suministro de energía constante los 365 días del año, para responder a las necesidades de los sectores industrial, comercial, residencial y transporte.

También se dará una mirada a las cifras del mercado colombiano, que está en franco ascenso. Mientras en 2017 las ventas nacionales de GLP en el sector industrial representaban el 9,2% de la demanda total país, actualmente ese consumo sobrepasa el 19%, evidenciando que los empresarios y operadores industriales reconocen en el GLP un aliado energético.

En 2024, en Colombia se registró un consumo de 734 mil toneladas de GLP, 65% destinado al sector residencial, 20% al industrial, 9% al comercial y 7% al sector institucional (hospitales y otros servicios públicos). El crecimiento del mercado nacional del GLP ha sido sostenido con el paso de los años: en 2017 se consumían 600 mil toneladas.

Las sesiones, con panelistas y conferencistas expertos en gas y energía, explicarán las realidades geográficas y económicas del país y la región en materia energética.

“En Colombia, por ejemplo, muchas regiones sin acceso a gas natural por red, hacen que el GLP sea la solución energética más eficiente y confiable. Además, su competitividad en costos lo convierte en una herramienta estratégica para enfrentar los retos que plantea la electrificación de la economía, en especial en sectores que requieren energía térmica de manera intensa”, señaló Alejandro Martínez, presidente de GASNOVA.

En el Congreso de GASNOVA también se abordará la actualidad del sector, y las oportunidades que se vislumbran para impulsar nuevos usos como la generación eléctrica en zonas no interconectadas y el mercado de combustibles para automóviles (AutoGLP).

“La agenda académica del Congreso es de primer nivel”, señaló Martínez y agregó que el evento arranca con la presentación de un reciente estudio internacional de OPIS, A Dow Jones Company (EE.UU.), que identifica los retos que han tenido las energías renovables en su implementación a nivel mundial.

Posteriormente, se explorará la competitividad del GLP frente a otros combustibles y su potencial de crecimiento en la nueva canasta energética, moderado por Empresas Gasco. También se presentarán conferencias sobre acceso a la energía y casos de éxito de generación eléctrica con GLP a mediana y gran escala.

En un panel moderado por Grupo Chilco con líderes del sector en la región, (México, Brasil, Perú, Argentina, Ecuador y Colombia) se daránuna mirada al panorama regulatorio del GLP. La primera jornada cierra con un panel sobre excelencia en seguridad operacional, esencial para entender qué hace la industria para garantizar altos estándares en sus operaciones.

La jornada del segundo día contará con una sesión en la que senadores de la República y representantes de la Cámara analizarán la importancia de tener estabilidad jurídica en el sector de los servicios públicos, seguido de un panel con líderes de Ecopetrol, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Fenalcarbón, Andeg (Asociación Nacional de Empresas Generadoras) y COLGAS, quienes expondrán los retos de la transformación energética del país.

En la sesión «El GLP en la industria», la Asociación Nacional de Industriales de Colombia (ANDI), Empresas Colombina, Termo Caribe y DIACO explicarán las ventajas competitivas y los retos del GLP cuando se utiliza como fuente en los procesos térmicos industriales.

Posteriormente, se destacará el AutoGLP como alternativa vehicular competitiva para la descarbonización del sector transporte. Por su parte la CREG describirá el alcance del “sandbox” de intercambiabilidad de cilindros de GLP y la UPME expondrá el Plan Indicativo de Abastecimiento del GLP.

“Cuando hablamos de GLP, no solo hablamos de energía, hablamos de gas para el progreso, la competitividad y el bienestar de millones de personas en todo el mundo”, puntualizó el presidente de GASNOVA.

Consulte aquí la programación del Congreso: https://www.gasnova.co/7o-congreso-internacional-del-glp/

La cláusula de escape

Toda regla tiene su excepción y la Regla Fiscal no escapa a esta sentencia. En efecto, el parágrafo 2 del artículo 5º, modificado por el artículo 60 de la Ley 2155, prevé que “la Regla Fiscal tendrá una cláusula de escape, que permitirá realizar un desvío temporal del cumplimiento de las metas fiscales, en caso que ocurran eventos extraordinarios o que comprometan la estabilidad macroeconómica del país”.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

El pasado 9 de junio, el Consejo Nacional de Política Fiscal (CONFIS) le aprobó al ministro de Hacienda Ávila Plazas, apelar a esta cláusula para esquivar el cumplimiento de la Regla Fiscal, que ya se había incumplido el año anterior, excediendo sus límites y parámetros, utilizando el ardid de las llamadas “transacciones de única vez” (TUV), por valor 1.9% del PIB, subterfugio que, según la Ley 2155 de 2021, permite descontarla, es decir no computarla “en el cálculo del balance primario neto estructural del Gobierno central”.

Así se puso en pausa el cumplimiento de la Regla Fiscal por tres vigencias consecutivas, empezando por 2025. El CONFIS se limitó a decir, en un lacónico comunicado de prensa, que “los efectos contractivos de la cláusula de escape serían menores que los obtenidos en un escenario de ajuste fiscal consistente con las metas actuales de la Regla Fiscal”. Dicho de otra manera, a juicio del CONFIS, eludir el cumplimiento de la Regla Fiscal es el mal menor.

El ministro de Hacienda se justificó alegando que “no se puede paralizar al Estado debido a la falta de recursos”, subrayando la urgencia de ajustar las finanzas del país. En sus declaraciones, observó que “la religión que nos colocaron de la Regla Fiscal, según la cual no es posible llegar sino hasta ciertos límites, seguramente no vamos a llegar a los límites establecidos por la Regla fiscal, pero va a haber incrementos en el nivel de endeudamiento… Necesitamos garantizar los ingresos que aseguran el equilibrio fiscal”.

Aunque no es vinculante su concepto, el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF)  se pronunció y entre sus consideraciones se refiere al hecho que “el Ministerio justificó su propuesta en la alta inflexibilidad del gasto y la limitada capacidad de generar ingresos suficientes en el corto plazo; consideró inviable el cumplimiento de las metas paramétricas de la regla fiscal y afirmó que se requiere más tiempo para hacer los ajustes necesarios para cumplirlas sin incurrir en una parálisis del Estado. Según el Ministerio, la alternativa viable para asegurar financieramente el funcionamiento básico del Estado en el corto plazo es la activación de la cláusula de escape”.

Aunque aduce el Ministerio de Hacienda que “no existe un evento sobreviniente que este año (como en el anterior) le permita recurrir a la presentación de transacciones de única vez, TUV”, tampoco existía para dar este paso. En ese sentido la CARF fue enfática al afirmar que “de acuerdo con el marco normativo, la cláusula de escape puede invocarse en presencia de eventos extraordinarioso que comprometan la estabilidad macroeconómica. No se encuentra en la solicitud del Ministerio de Hacienda una explicación suficiente de la pertinencia de la cláusula en una situación fiscal como la actual.

El principal desbalance macroeconómico en la actualidad es precisamente el desequilibrio fiscal, que no es un hecho sobreviniente. Y advirtió, además, que “la activación de la cláusula de escape, en sí misma, no soluciona ninguno de los desequilibrios fiscales estructurales que presenta el país”.

Y fue más lejos el CARF al afirmar que “la situación de las finanzas públicas de Colombia es crítica. Los altos y persistentes déficits fiscales, las inflexibilidades estructurales del sistema presupuestal, la sistemática sobreestimación de ingresos tributarios, y la ausencia de medidas suficientes de ajuste fiscal, han derivado en retos crecientes para la sostenibilidad de la deuda y en presiones a la liquidez del Gobierno”.

En concepto del presidente de Fedesarrollo, Luis Fernando Mejía, “recurrir a esta medida sin una razón técnica enviará una señal negativa a los mercados internacionales, incrementando el costo del endeudamiento para el país”.

Según él, “Colombia ya enfrenta una de las tasas de interés reales más altas entre las economías medianas y grandes, y esta decisión podría agravar aún más la situación”.

En efecto, para mayo de 2025, los seguros de riesgo de impago (CDS) de Colombia se ubicaron 102 puntos por encima del promedio de países con calificación BB y 166 puntos por encima de sus pares de Latinoamérica. Esto, como era de esperarse, ha elevado ostensiblemente el costo de la deuda, a tal punto que el país estaría pagando entre $11.9 y $14.7 billones adicionales en intereses este año.

Y no hay que perder de vista que, como lo manifiesta Luis Fernando Mejía, “un deterioro adicional de la prima de riesgo tendría repercusiones negativas sobre la recuperación del crecimiento económico”, y a su vez un menor crecimiento redunda en un menor recaudo de impuestos, que son menores ingresos para el fisco, agravando el déficit fiscal, pues por cada punto que deja de crecer el PIB se reduce el recaudo en $2 billones.

El contralor General de la República, Carlos Hernán Rodríguez, afirma que “más allá del argumento técnico que pueda esgrimir el gobierno, la estabilidad y el crecimiento económico no deben garantizarse sacrificando la disciplina fiscal… La falta de acción sobre los gastos de funcionamiento compromete el crecimiento futuro más que la propia aplicación de la regla fiscal… La cláusula de escape es un instrumento excepcional contemplado en la Ley… Este debe ir acompañado de medidas claras y certeras para regresar al marco de la Regla Fiscal”.

Si miramos en perspectiva lo que se nos viene, pasamos de la preocupación al pánico, sobre todo al ver la irresponsabilidad con la que se está manejando esta que es una las peores crisis fiscales a las que se ha visto abocada la Nación.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

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