La política energética y sus desvaríos

Vamos a “reactivar el suministro de gas desde Venezuela”, ha dicho el ministro de Minas y Energía Edwin Palma, cuando desde allá Colombia no ha recibido una sola molécula de gas, no se puede reactivar lo que nunca ha estado activo.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

Colombia cumplió su parte y durante siete años (2008-2015), más allá de lo pactado, le suministro a Venezuela en promedio 150 MMPCD.

Bueno es recordar que Venezuela nunca cumplió con su parte, que le obligaba a corresponder proporcionándole a Colombia el mismo volumen a partir de 2011.  Así quedó consignado en el contrato que firmaron Chaves y Uribe en mayo de 2007, dándole vida al gasoducto Antonio Ricaurte, que une a La Guajira con el Estado Zulia. Venezuela nos puso conejo.

Además de los “retos técnicos, jurídicos y económicos, y en eso estamos concentrando la gestión pública”, según el ministro Palma, están de por medio las sanciones impuestas por los EEUU a Venezuela, y solo con la aquiescencia de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), que depende del Departamento del Tesoro de los EEUU, que complican la viabilidad de cualquier acuerdo para reactivar el contrato incumplido, que está vigente hasta el 2027, se podrá avanzar en dicho propósito.

A no ser que el presidente Petro quiera desafiar al altanero de Trump, exponiendo al país a las mismas represalias arancelarias (25%) que les está aplicando a los países que le compren petróleo o gas a la dictadura de Nicolás Maduro, le saldría a Colombia más caro el caldo que los huevos.

Ante la afirmación del ministro Palma que se ha impuesto “el reto de traer la primera molécula de gas desde Venezuela antes de terminar el año”, cabe preguntarse qué ha cambiado desde agosto del año pasado, cuando el ex ministro Andrés Camacho aseguró ante el Congreso de la República que “ni política, ni financiera o técnicamente vamos a poder importar gas desde Venezuela”.

Dicho sea de paso, ECOPETROL le solicitó a la OFAC su autorización para importar gas desde Venezuela en noviembre de 2022 y sólo ha recibido la callada por respuesta.

No es previsible que en el corto plazo Venezuela pueda disponer de la infraestructura necesaria para transportar el gas desde el oriente de su territorio, que es donde están sus mayores reservas de gas natural, en la Perla, que se estiman en 9 TPC, casi 4 veces las reservas probadas de Colombia, en un campo operado por Repsol y Eni, hasta empalmar con el desastrado gasoducto Antonio Ricaurte en el Estado Zulia, que toca rehabilitar, lo cual demanda una cuantiosa inversión que la quebrada PDVSA no está en condiciones de asumir. A ello se ha venido a sumar el endurecimiento de las sanciones de los EEUU a Venezuela.

Este paso, en falso a mi juicio, según el ministro Palma será “decisivo para romper con los monopolios y garantizar energía justa”, sin reparar en el hecho que, si algún monopolio en materia de gas existe en el país, quien lo ejerce es ECOPETROL, liderando la producción nacional con el 72%, posee el 90% de las reservas probadas del país y es a la vez el segundo mayor consumidor, después de la industria, en sus refinerías acaparando más de 150 MMPCD. 

Por lo demás, la presidente de la Junta Directiva de ECOPETROL Mónica de Greiff ha sido categórica al afirmar en forma tajante que “nunca va a llegar gas de Venezuela a Colombia”. Según ella, “ECOPETROL no puede importar gas de una compañía pública de Venezuela por las sanciones que le impondría Estados Unidos a ECOPETROL”.

Interrogado por esta circunstancia, el ministro Palma le salió al paso a las declaraciones de de Greiff asegurando olímpicamente que “ECOPETROL, aunque nuestra principal empresa, es un agente más, para traer gas de Venezuela no se necesita a ECOPETROL”.

Esta sí es la tapa, el Gobierno no cuenta con otra empresa distinta a esta, con el músculo financiero y la logística requeridos para dicha importación, por lo que se tendría que recurrir a la tan denostada empresa privada.

Cabe resaltar que esta posición del ministro Palma va a contrapelo de la orden impartida por parte del propio presidente Petro, quien en desarrollo de un Consejo de ministros transmitido en directo reprendió y le llamó la atención, jalándole la oreja, alpPresidente de ECOPETROL Ricardo Roa en los siguientes términos: “hermano, no entiendo por qué ECOPETROL no está importando gas. El simple hecho que ECOPETROL no importa gas como sí importa gasolina está generando este negociado con los colombianos”, aludiendo a la importación de gas por los privados.

Y fue más lejos al sentenciar: “la orden que yo le doy al ministro de Minas es que mire a ver qué pasa en ECOPETROL y por qué no importa el gas y compite. Competencia, dice el capitalismo”.

En medio de esta cortina de humo, insistiendo en el embeleco de importar gas desde Venezuela y los desvaríos de la política energética, queda flotando en el ambiente la pregunta: si no es ECOPETROL quien importaría el gas desde Venezuela, quién lo haría. De hecho, ECOPETROL hace rato tomó la decisión, a través de su Junta Directiva, de contratar la regasificación en el Pacífico, para lo cual firmó el primer contrato de con la empresa PIO SAS (Puertos, Inversiones y Obras S.A.S), con una capacidad de 60 MMPCD, la cual entraría en operación en el segundo trimestre de 2026.

Aspira, además, siguiendo las instrucciones de Petro, a tener su propia planta regasificadora en La Guajira, aprovechando las facilidades que ofrecen las dos plataformas del campo Chuchupa y la estación de Ballena, desde donde parte el gasoducto que opera actualmente y que transporta el gas hasta Barrancabermeja, con una capacidad de 300 MMPCD, aproximadamente.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

Foton lanza buses a GNV en Colombia

Los nuevos modelos, todos equipados con motores Cummins, han sido diseñados para atender las necesidades de transportadores urbanos, intermunicipales y escolares, ofreciendo versatilidad y rendimiento.

Foton, representada en Colombia por Corautos Andino, anunció su ingreso al segmento de autobuses con el lanzamiento de una nueva categoría de chasises diésel y gas natural vehicular (GNV).

Durante el Encuentro de Transporte Público ExpoTP Acoltés número 24, realizado en el Eje Cafetero, la compañía presentó dos de sus cuatro innovaciones: el Chasis Araña Foton MS y un bus a GNV con carrocería de Busscar de Colombia.

La iniciativa responde a la visión estratégica de la marca de diversificar su oferta de soluciones de movilidad, capitalizando la experiencia y el respaldo que ostenta en el segmento de camiones livianos, en el cual ocupa el segundo lugar en ventas, según cifras del Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT).

“La experiencia y fortaleza que tenemos en el segmento de camiones, sumada a la escasa oferta de chasises para autobús en el país, nos motivó a desarrollar esta línea, partiendo del mismo tren motriz que ha sido tan exitoso y que hoy nos posiciona como la segunda marca en ventas de camiones livianos”, afirmó Luis Andrés Ferrer, director de Investigación y Desarrollo de Corautos Andino.

Estos nuevos modelos, todos equipados con motores Cummins, han sido diseñados para atender las necesidades de transportadores urbanos, intermunicipales y escolares, ofreciendo versatilidad y rendimiento.

Entre las ventajas competitivas, la compañía destaca motores con mayor torque y potencia frente a otros competidores, un peso bruto vehicular que brinda versatilidad operativa, y el respaldo de una amplia red de servicio posventa y repuestos a nivel nacional compuesta por 20 talleres de servicio y más de 40 almacenes de autopartes.

Enel Colombia pone en operación subestación para electrificar el RegioTram

La Subestación Tren de Occidente es el primer punto de conexión para el suministro de energía para el funcionamiento de RegioTram, uno los proyectos de transporte masivo 100% eléctrico más importante del país, que conectará a la Sabana Occidente con Bogotá.

Enel Colombia puso en operación la nueva Subestación Eléctrica Tren de Occidente, un proyecto que fortalece la infraestructura eléctrica de Bogotá y Cundinamarca, y respalda la transición energética del país.

Ubicada en Facatativá, esta subestación será el primer punto de conexión para el suministro de energía del RegioTram, el sistema de transporte masivo 100% eléctrico que beneficiará la conectividad a los municipios de la Sabana Occidente de Cundinamarca, en especial a Facatativá, Madrid, Mosquera y Funza, con Bogotá. Esta obra beneficiará a más de 226.000 habitantes de la región, mejorando la calidad del servicio eléctrico.

“La nueva Subestación Tren de Occidente es un ejemplo de nuestro esfuerzo y compromiso con la región y el país, en el marco de la actual transición energética. Gracias a su funcionamiento, y con una inversión de cerca de 75.000 millones de pesos, incluyendo la subestación, la línea de alta tensión y las redes de media tensión, hacemos realidad la electrificación del RegioTram, con el que no solo estamos garantizando que 43 millones de pasajeros al año tengan una reducción del 60% en sus tiempos de desplazamiento, sino que también estamos logrando que se eliminen alrededor de 140 mil toneladas de emisiones de CO2”, afirmó Mónica Cataldo, gerente de Distribución de Enel Colombia.

La nueva Subestación Eléctrica Tren de Occidente cuenta con dos transformadores de potencia de 40 millones de voltamperios (MVA) cada uno, para una capacidad total de 80 MVA. Así mismo, tiene una línea de alta tensión aérea a 115 kV, doble circuito, de más de 1 kilómetro que la conectan, a través de 2 torres y 6 postes de gran altura, con la línea existente Balsillas – Facatativá.

De su capacidad total, alrededor del 25% será para alimentar el RegioTram. El 75% restante, atenderá la demanda de energía requerida por más de 226.000 habitantes de los municipios de la Sabana Occidente, adicional a los clientes comerciales e industriales.

“La puesta en operación de la primera subestación eléctrica del Regiotram de Occidente marca un hito en la construcción del primer tren regional eléctrico de pasajeros del país. Esta infraestructura permitirá alimentar los 40 kilómetros de longitud del sistema férreo, garantizando energía confiable y segura para movilizar 130.000 pasajeros al día. Además, alrededor del 70% de su capacidad beneficiará los habitantes del área de influencia, mejorando el suministro eléctrico.” anotó Jorge Emilio Rey Ángel, gobernador de Cundinamarca.

La Sabana Occidente ha experimentado un crecimiento económico y poblacional, pues conecta a Bogotá con las otras regiones del país. Según el DANE, esta zona de Cundinamarca pasará de tener alrededor de 660.000 habitantes en 2025 a casi 800.000 para el 2035. En esta, Facatativá es el municipio con mayor población y porcentaje de crecimiento (45,51% en el último año). Por esta razón, la construcción y puesta en funcionamiento de la nueva Subestación Eléctrica representa un avance clave para fortalecer el desarrollo y la infraestructura eléctrica de la región.

Dentro de sus características técnicas, también se destaca que es una subestación 100% digital, lo que implica que toda la información de sus equipos, procesos y funcionamiento sea transmitida vía fibra óptica. Así mismo, cuenta con tecnología y equipos inteligentes que le permiten tomar decisiones autónomas y facilitar su operación. Es completamente automatizada y tele controlada, lo que se traduce en una mejor respuesta en momentos de contingencia.

Iniciativas de valor compartido

En el marco del desarrollo de la Subestación Tren de Occidente, con el fin de promover iniciativas de valor junto con la comunidad, y para darle un segundo uso a los residuos que se produjeron durante la obra, la Compañía lideró varias iniciativas, a través de las cuales se logró el aprovechamiento de alrededor de cuatro toneladas de residuos sólidos.

Dentro de estas acciones se destaca una Jornada de Voluntariado Interempresarial, por medio de la cual se sembraron plantas y se realizaron adecuaciones en el espacio deportivo de la Institución Educativa Municipal Técnica Empresarial Cartagena, sede principal.

Así mismo, se adecuó la Casa de Integración Juvenil del barrio Cartagenita y se realizó una donación de equipos, instrumentos y materiales para su escuela de música, beneficiando a más de 1.000 niños y jóvenes del sector.

Por otra parte, a través de la iniciativa de Transformación de Residuos Sólidos, se realizaron talleres y capacitaciones para aprovechar los residuos generados por la obra. Como resultado de ello, se intervinieron tres espacios comunitarios: se adecuó un estudio de innovación juvenil, se construyó un muro pedagógico interactivo en la Casa de Integración Juvenil, y se adecuó un aula interactiva en el Centro de Desarrollo Infantil de Cartagenita.

Abren convocatoria para desarrollar comunidades energéticas innovadoras

Contará con más de $11 mil millones para financiar proyectos enfocados en ciencia, tecnología e innovación.

El Grupo Ecopetrol y su Red de Innovación Econova, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y el Ministerio de Minas y Energía abrieron la primera convocatoria para la conformación de comunidades energéticas en Colombia, con enfoque de ciencia, tecnología e innovación (CT+I).

Con esta iniciativa se busca conformar un banco de proyectos de ciencia, tecnología e innovación con enfoque en apropiación social, para desarrollar modelos técnicos, ambientales y socialmente sostenibles que impulsen las energías limpias, la descarbonización y el uso sostenible de recursos en las comunidades.

La convocatoria contará con recursos por más de $11 mil millones para financiar cuatro propuestas que contemplen la implementación, dotación, promoción y operación de comunidades energéticas con foco en acceso a la energía y/o mejora en el servicio o reducción de costos.

Se escogerán dos proyectos desarrollados en zonas dentro del Sistema Interconectado Nacional (SIN) y dos proyectos en Zonas No Interconectadas (ZNI).

Los interesados en participar deben inscribir sus propuestas en la plataforma del Sistema Integrado de Gestión de Proyectos (SIGP) del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Las propuestas deben presentarse por una alianza conformada entre comunidades, actores del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación y agentes del mercado energético.

Los requisitos y condiciones para la presentación e inscripción de proyectos se podrán consultar en la página del Ministerio de Ciencia y Tecnología e Innovación (https://minciencias.gov.co/). La convocatoria estará abierta hasta el 14 de noviembre de 2025 y los resultados serán entregados en marzo del 2026.

“Los proyectos impulsarán el fortalecimiento de las capacidades de las comunidades energéticas mediante programas de Ciencia Tecnología e Innovación, en línea con la estrategia del Gobierno Nacional para impulsar la Transición Energética Justa y dinamizar la productividad y competitividad”, aseguró Sergio Andrés Moreno Acevedo, vicepresidente Corporativo de Ciencia, Tecnología e Innovación de Ecopetrol.

“Esta convocatoria es una expresión de nuestra apuesta nacional por una transición energética justa, que reconozca las necesidades de las regiones del país en materia de este servicio y que promueva la democratización de la energía. Con el impulso a las comunidades energéticas diversificamos la matriz energética, impulsamos la equidad territorial y garantizamos el acceso a energías limpias”, expresó el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea.

“Destacamos esta convocatoria como camino a la implementación de las políticas y misiones de Estado que permiten impulsar acciones desde la ciencia para atender retos y desafíos del país. Con la Misión de Transición Energética como parte de las políticas de investigación lideradas por MinCiencias, buscamos garantizar la incorporación de nuevos servicios, modelos de negocio y desarrollos tecnológicos nacionales en proyectos energéticos de generación con fuentes renovables de energía», indicó la ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación, Yesenia Olaya.

Política energética de Perú: del papel a la realidad

Reproducimos un artículo publicado por la Revista Energía Andina, donde el experto en energía y regulación hace un balance de la Política Energética Nacional de Perú.

Por: ERICK GARCÍA PORTUGAL*

La Política Energética Nacional de Perú nació el 2010 con nueve objetivos estratégicos: autosuficiencia, competitividad, reducción de emisiones, masificación del gas natural, matriz energética diversificada y, sobre todo, acceso universal a la energía.

A quince años de su aprobación, la realidad muestra un fuerte contraste: el país cuenta con hidrocarburos suficientes, pero millones de peruanos siguen cocinando con leña, sin tecnologías eficientes, sin agua caliente ni calefacción y climatización.

En teoría, el acceso a la energía debería abarcar todas las necesidades del hogar: cocción de alimentos, iluminación, calefacción, climatización, agua caliente sanitaria, conservación de alimentos, telecomunicaciones y usos productivos; el hogar que no cuente con alguno de estos usos o destine más del 10% de sus ingresos para tenerlos se considera como “pobre energético”.

En la práctica, sin embargo, Perú ha reducido la universalización energética principalmente a dos cosas: iluminación y cocción de alimentos, principalmente con gas licuado de petróleo. La consecuencia es una pobreza energética que se mantiene oculta en las estadísticas, pero que golpea la vida cotidiana de millones de familias y en muchos casos con consecuencias fatales.

Brechas energéticas frente a la región

El panorama regional evidencia el rezago peruano. Según datos de INTEA Corp. (2023):

  • Apenas 18.8% de los hogares peruanos acceden a agua caliente por cañería, frente al 85.6% en Argentina y el 92.5% en Chile.
  • Solo 2.7% de las familias cuentan con calefacción o aire acondicionado, mientras que Uruguay supera el 50% y Argentina llega al 74%.
  • La cobertura de electricidad rural en Perú es de 85.3%, mientras países vecinos como Paraguay, Uruguay o Ecuador superan el 97%.
  • El uso de leña para cocinar todavía alcanza al 36.6% de los hogares más pobres, lo que perpetúa riesgos para la salud y el ambiente.
  • La contradicción es evidente, mientras Uruguay o Chile, sin reservas significativas de hidrocarburos, garantizan altos niveles de bienestar energético, Perú —con abundantes recursos de gas natural y GLP— sigue rezagado.

Los datos de INTEA son claros: mientras países sin hidrocarburos garantizan más del 60% de acceso a agua caliente y climatización, el Perú no llega ni al 20%. Esto revela un problema estructural, no de recursos, sino de visión y gestión.

Pobreza energética, el verdadero problema

Una familia se encuentra en situación de pobreza energética cuando carece de energía suficiente para cubrir sus usos básicos o, teniéndola, no puede pagarla.

En Perú, este concepto permite ver que la política pública se ha limitado casi exclusivamente a la electrificación rural y al subsidio para la cocción de alimentos. Pero la energía no es solo luz ni cocina, también implica calor para enfrentar el frío en la sierra, agua caliente sanitaria para la salud, y climatización para la productividad en zonas de temperaturas extremas.

Perú tiene dos recursos clave para superar la pobreza energética: gas natural y gas licuado de petróleo (GLP). Sin embargo, su uso sigue siendo parcial. El gas natural se ha expandido en zonas urbanas, pero con un enfoque limitado a la cocina y, en menor medida, a agua caliente. El GLP, por su parte, ha crecido en consumo, pero enfrenta problemas de logística y precios en regiones rurales, donde muchas veces resulta inaccesible.

¿Qué hacer?

Superar la pobreza energética y cumplir los objetivos de la Política Energética Nacional exige pasar de los diagnósticos a decisiones concretas. Las líneas de acción deben enfocarse en tres ejes complementarios:

1. Redefinir los subsidios del FISE

El Fondo de Inclusión Social Energético (FISE) ha tenido un impacto relevante mediante el Vale GLP y el Bonogas. Sin embargo, su diseño ha limitado el alcance. Hoy resulta imprescindible que el FISE financie de manera integral los usos energéticos domésticos.

En el caso del Bonogas (gas natural), se debe volver a lo aprobado en el Plan Anual de Promociones, en donde el programa daba hasta 3 puntos de conexión (cocina, terma y calefacción) y con ductos de agua caliente; esto es fundamental para las regiones altoandinas.  Y el programa debe considerar brindar como mínimo dos puntos de conexión.

En el caso del Vale GLP, se debe establecer otros esquemas de intervención para las zonas más alejadas (última milla), donde por la cadena logística el balón de GLP llega a precios muy altos, una solución es implementar el “GLP No Convencional”, que abarca diferentes mecanismos como por ejemplo, el subsidio en infraestructura (tanques, redes, surtidores, entre otros) y licitar pequeñas concesiones donde las Plantas Envasadoras locales brinden el servicio de operación y a un precio asequible; considerando no solo cocina, sino agua caliente y calefacción.

El aumento del vale ha demostrado que no ha logrado tener un impacto significativo (2-5 % aumento de la tasa de canje) pero si ha impactado al presupuesto del FISE, que ha incrementado de casi 180 millones de Soles a más de 400 millones.

2. Impulsar el gas natural con visión integral

El desarrollo del gas natural, uno de los nueve objetivos de la Política Energética, debe avanzar más allá de la cocina y la generación eléctrica. Es necesario priorizar su uso en agua caliente, calefacción y transporte limpio, fortaleciendo además las redes urbanas de distribución complementándolas con el uso de GLP en zonas aledañas y el GLP No convencional y biomasa con tecnologías eficientes para zonas alejadas conocidas como “última milla”.

3. Implementar el GLP no convencional, clave para la última milla

El mayor reto está en las zonas rurales y dispersas, donde el gas natural nunca llegará y donde el modelo de vales tradicionales no resuelve el problema del alto costo logístico. Allí se requiere un enfoque diferenciado: el GLP no convencional.

Este esquema plantea que el Estado, a través del FISE, financie la infraestructura mínima (tanques a granel, surtidores, redes locales, plantas móviles o mini concesiones), mientras que la operación quede a cargo del sector privado. Al reducir las barreras de transporte y almacenamiento, se abaratan los costos y se logra que el GLP llegue a precios justos incluso en las provincias más alejadas, pero para todos los usos que requieren las familias peruanas.

Reflexión final

Perú necesita repensar los mecanismos para implementar su política energética desde la vida cotidiana. No basta con mostrar cifras de electrificación rural o de vales de GLP. Lo que está en juego es que millones de peruanos dejen de pasar frío, que tengan agua caliente en sus hogares y que accedan a energía suficiente para vivir con dignidad.

La pobreza energética es el gran desafío pendiente, y los hidrocarburos pueden ser la palanca de inclusión si se usan con inteligencia. El gas natural en las ciudades y el GLP en las áreas aledañas y en las más alejadas bajo un esquema no convencional son piezas complementarias, no excluyentes.

En conclusión, universalizar el acceso implica mirar la energía como un derecho al bienestar. Y es ahí donde Perú debe dar un salto decisivo: usar sus propios hidrocarburos para transformar la vida de su gente.

*Experto peruano en energía y regulación.

Industria del gas natural invirtió USD817 millones en 2024

La Asociación Colombiana de Gas Natural (NATURGAS) presentó su más reciente Informe Económico, en el cual reveló inversiones por USD817 millones en 2024, donde el segmento de exploración y producción (E&P) concentró el 90% del total invertido.

Para el cierre de 2025, la industria del gas proyecta una inversión superior a los USD1.100 millones, de los cuales USD1.007 millones se destinarán a E&P, un aumento del 37% superior a la ejecutada en 2024, que es consistente con la necesidad de aumentar la oferta de gas natural en el país.

En materia de transporte se proyecta un crecimiento en las inversiones del 56%, frente a 2024, el cual coincide con los desarrollos de los proyectos IPATs (Inversiones en proyectos prioritarios del plan de abastecimiento en sistemas de transporte), aprobados para 2024 por la CREG. En cuanto a la distribución, se prevé un incremento del 39%.

«Este informe no es solo el reflejo del desempeño de la industria en cifras, también visibiliza el aporte social voluntario de la industria en las zonas de operación en el país, el cual atiende necesidades clave de las comunidades en materia de educación, desarrollo comunitario y encadenamientos productivos. Nuestra industria no solo genera valor económico, también impulsa el desarrollo social y transforma vidas”, declaró Luz Stella Murgas, presidente de Naturgas.

Durante 2024, el sector destinó USD17,8 millones a proyectos de inversión social, beneficiando a 1,5 millones de personas en 191 municipios. Estas iniciativas se enfocaron en ampliar el acceso a servicios públicos gas, luz y alcantarillado), mejorar la infraestructura educativa y de salud, así como apoyar programas de fortalecimiento institucional, desarrollo comunitario y proyectos productivos. Los departamentos de La Guajira y Atlántico fueron los mayores receptores de inversión social, seguidos por Tolima y Nariño.

En materia fiscal, la industria del gas natural aportó 3,3 billones de pesos en impuestos nacionales y regalías con un incremento del 13% frente a 2023, lo que representa el 20% del total de los ingresos generados por la industria de hidrocarburos y el 1,3% del recaudo tributario nacional. El mayor peso del aporte se originó de los impuestos nacionales, con 2,14 billones de pesos, principalmente en el segmento de exploración y producción.

Las inversiones de 2024 se realizaron en un contexto marcado por el fenómeno de El Niño. En promedio, Colombia consumió 1.168 GBTUD de gas natural; de esta cantidad, 19% provino del gas natural licuado (GNL) importado.

A marzo de 2025, más de 11,7 millones de hogares (el equivalente a 36 millones de colombianos) contó con acceso al servicio de gas natural.

Durante la presentación del informe, Murgas destacó: “Somos una industria que le apuesta al desarrollo de Colombia y tenemos un firme compromiso para contribuir con la seguridad energética del país en el mediano y largo plazo.”

Para sostener este crecimiento y garantizar el abastecimiento futuro, la industria hizo un llamado al Gobierno Nacional para fortalecer las condiciones de inversión, asegurar el acompañamiento institucional en procesos de licenciamiento ambiental y social, y avanzar en medidas para reducir la pobreza energética, que aún afecta a 8,4 millones de colombianos.

El acceso al GLP es crucial para el progreso social de Colombia y América Latina: de Los Santos

El viceministro de Comunicaciones del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) de Perú dijo que la masificación del GLP no solo ayuda a disminuir pobreza energética en la región, también reducirá el consumo de leña en 6 millones de colombianos y 78 millones de latinoamericanos.

Durante su intervención en el 7° Congreso Internacional del GLP – GASNOVA – “Gas para el progreso”, Carlo Renato de Los Santos, experto internacional en energía y recientemente posesionado como viceministro de Comunicaciones del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) de Perú, alertó sobre la persistente pobreza energética que afecta a millones de familias en Colombia y América Latina, y destacó la urgencia de implementar soluciones como el Gas Licuado de Petróleo (GLP) para garantizar el acceso a una energía limpia, segura y asequible.

La realidad de la pobreza energética en Colombia afecta a cerca del 8.2% de la población —equivalente a 1.6 millones de hogares, es decir 6 millones de personas—, quienes aún dependen de la leña y otros materiales como principal combustible para cocinar.

Según datos de la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta práctica expone en Latinoamérica a 78 millones de personas y en el mundo a 2.300 millones. Todas ellas corren riesgos graves de salud, impulsan la deforestación y limitan su desarrollo económico y social.

El 7° Congreso Internacional del GASNOVA – «Gas para el progreso» fue organizado por la Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA), gremio que agrupa a las compañías con el 76% del mercado del GLP en el país. Aliados internacionales: World Liquid Gas Association, AIGLP – Asociación Iberoamericana de GLP y OPIS, A Dow Jones Company.

Alarmante impacto ambiental y en salud

En Colombia, el uso de leña como fuente de energía doméstica implica la tala de 32 mil árboles al día, lo que equivale a más de 11 millones cada año, situando a Colombia entre los países con mayor deforestación por consumo energético en la región.

En materia de salud, la exposición al humo de leña incrementa los riesgos de enfermedades respiratorias crónicas, cardiovasculares y cáncer de pulmón. De acuerdo con la OMS y la OPS, esta situación provoca en Colombia la pérdida de más de 510 mil años de vida por muertes y una tasa de mortalidad de 33.2 por cada 100 mil habitantes.

A nivel económico, el tiempo invertido por los hogares en la consecución y uso de leña (entre 1 y 3 horas diarias) y las enfermedades derivadas de esta práctica generan un costo estimado de US$ 184 por persona en salud, y de US$ 312 por persona considerando todos los impactos.

El costo de la falta de acciones gubernamentales para subsanar esta problemática es enorme. De Los Santos enfatizó que, con la sustitución de leña por combustibles limpios como el GLP, la pobreza podría reducirse entre 3,1% y 6,1%.

“El Gobierno colombiano se ahorraría hasta US$ 13.877 millones en gastos de salud pública. La economía nacional podría crecer hasta un 6.1% adicional en 2025, equivalente a un incremento de US$ 493.8 por habitante”, dijo de Los Santos.

GLP: una solución inmediata y efectiva

El conferencista destacó al GLP como una de las alternativas más efectivas en el corto plazo. Actualmente, el 69% del consumo nacional de GLP corresponde al sector doméstico, lo que refleja su papel decisivo en la transición hacia energías más limpias en los hogares del país.

“La pobreza energética no es solo un problema ambiental, sino también de salud pública, de equidad social y de desarrollo económico. El acceso oportuno a la energía limpia es crucial para el progreso social de Colombia y de América Latina”, afirmó de Los Santos.

Finalmente, subrayó la necesidad de que los gobiernos adopten políticas públicas bajo la metodología “Value for Money”, que busca obtener el mayor impacto positivo con los recursos disponibles, garantizando eficiencia y resultados medibles en beneficio de la población más vulnerable.

En Colombia, el GLP es el único servicio público domiciliario que no recibe subsidios en todos los departamentos del país, razón por la cual urge la ampliación de los subsidios al consumo de gas en pipeta que, a la fecha, tan solo cobija a los usuarios estrato 1 y 2 de los departamentos de Nariño, Putumayo, macizo colombiano del Cauca, Caquetá, San Andrés Islas y Amazonas.

Llevan energía solar a más de 800 hogares de la Alta Guajira

El proyecto se desarrollará en comunidades especificas del área de influencia del clúster eólico Jemeiwaa Ka’l de AES Colombia, ubicado en el municipio de Uribía. 

AES Colombia y Soluna Energía S.A.S. E.S.P. (Soluna) desarrollarán el proyecto de electrificación rural denominado Sol-Kai, que llevará energía solar a más de 3.000 personas (840 hogares) de las comunidades del área de influencia del clúster eólico Jemeiwaa Ka’l de AES Colombia, ubicado en la Alta Guajira, cuya primera etapa incluye los parques eólicos JK1 y JK2 de 259 MW.

La Financiera de Desarrollo Nacional (FDN) estructuró la financiación del Proyecto, y aprobó un crédito senior por $11.600 millones y una línea de liquidez por $1.120 millones. Los recursos adicionales serán aportados por AES Colombia y Soluna como inversionistas del proyecto a través de un patrimonio autónomo que será administrado por Fiduciaria Bogotá.

“Estamos muy complacidos de financiar este proyecto de energía sostenible que contribuirá a cerrar brechas sociales en La Guajira, un departamento en el que el 31 % de la población no tiene acceso a energía eléctrica y ocupa el cuarto lugar en el país en el ranking de pobreza energética. Gracias a este proyecto la población beneficiada contará con energía las 24 horas, los siete días de la semana, lo cual permitirá dedicar más tiempo a la educación y a actividades productivas”, afirmó Francisco Lozano, presidente de la FDN.

El Proyecto tiene como objetivo principal promover el suministro de energía limpia a comunidades indígenas Wayúu ubicadas en zonas rurales no interconectadas.

“Desde AES Colombia estamos muy contentos con que este proyecto, que tiene varios años de estructuración, sea ahora una realidad, permitiendo llevar energía a más de 800 hogares del área de influencia del clúster eólico que estamos desarrollando. Este proyecto es una muestra tangible del compromiso de la Compañía con el desarrollo de proyectos de energías renovables en el país, resaltando que éste, a su vez, beneficia a las comunidades cercanas y contribuye a una transición energética justa”, dijo Federico Echavarría, gerente General de AES Colombia.

El proyecto, que beneficiará a 840 viviendas en su primera etapa, cuenta con un potencial de 3.000 viviendas adicionales, y permitirá a los beneficiarios contar con energía eléctrica. El objetivo es brindar, por primera vez, un servicio continuo 24/7, lo que representa una puerta abierta hacia una mejor educación, mayor seguridad alimentaria y acceso a tecnología.

“Con la estructuración de la financiación de este proyecto, desde la FDN buscamos crear una solución financiera nueva, replicable y escalable, que permita cerrar las brechas que aún persisten en el país y contribuir al cumplimiento de los indicadores y metas sociales y ambientales”, puntualizó Lozano.

Sol-Kai dará energía eléctrica a tarifas asequibles, mediante la implementación de un esquema adaptado a las condiciones de la población beneficiaria. La operación y mantenimiento estará a cargo de Soluna, empresa con amplia experiencia en proyectos solares en distintas regiones del país.

La financiación del proyecto cuenta con recursos de una línea especial de los Fondos de Inversión Climática (CIF, por su sigla en inglés) y del Banco Interamericano de Desarrollo, que serán canalizados a través de la FDN.

Este es el primer desembolso que se realiza de esta línea que está destinada a apoyar proyectos con alto impacto social y ambiental, específicamente para la promoción de energías renovables que impulsen la transición energética.  

Este proyecto es el primero de su tipo en financiarse mediante una estructura de project finance, lo que establece un precedente para su replicabilidad en otras comunidades de La Guajira y en regiones del país donde aún hay familias sin acceso a energía eléctrica.

Las uvas están verdes

Con decisiones tan absurdas como las tomadas por este gobierno, de marchitar prematuramente la industria del carbón, Colombia termina quedándose con el pecado y sin la gracia.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

La devolución al Estado de dos títulos mineros por parte de PRODECO-GLENCOR tuvo lugar en 2021. Falló el gobierno Duque al no proceder a recibirlos y ofertarlos.

Llegó este gobierno y el entonces presidente de la ANM Álvaro Pardo dijo que en este cuatrienio “no se van a entregar más contratos de gran minería a cielo abierto y lo vamos a cumplir » y lo han cumplido. 

Y después de más de tres años de este gobierno es que se les ocurre dizque activar el llamado “corredor de la vida” y que con tal fin van a “revisar proyectos”. ¿Cuáles, es la pregunta?

Todo proyecto debe pasar por un proceso de maduración, que empieza por su identificación y priorización, luego el perfil del mismo, su estructuración, diseño y entonces será cuando se pasa a la fase de ejecución, para lo cual es indispensable la asignación de los recursos para su financiación. Todo ello toma su tiempo, los proyectos no se pueden madurar a punta de periódicos como los aguacates.

Les alcanzará el tiempo o estos anuncios no pasarán de ser meros espejismos, para después decir como en la fábula de la zorra y las uvas, al no poder alcanzar un racimo de ellas, se disculparán diciendo que están verdes y amargas.

Con el cierre de las minas Calenturitas y La Jagua, además de su impacto en el empleo, dejando cesantes a más de 5.000 trabajadores y de privar a la Nación, al departamento del Cesar y a los municipios de importantes ingresos ($500.000 millones anuales), amén de 5.100 millones de dólares en divisas que le dejan de ingresar al país, al dejar de extraer y exportar 15 millones de toneladas de carbón al año. 

El gobierno se vanagloria y hace alarde aduciendo que esta es la contribución de Colombia a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), causantes del cambio climático.

Pero, la realidad es otra, el mundo no deja de consumir carbón por el hecho de que Colombia deje de extraerlo y exportarlo. Eso es pensar con el deseo, pues, según la Ley de Keynes, toda demanda crea su propia oferta, así es que mientras haya quien consuma carbón habrá quien lo extraiga y lo venda y esos serán los países que compiten en el mercado de carbón con Colombia.

Con decisiones tan absurdas como las tomadas por este gobierno, de marchitar prematuramente la industria del carbón, Colombia termina quedándose con el pecado y sin la gracia.

Es una falacia la afirmación del presidente Gustavo Petro en el sentido que “el mercado mundial de carbón se está acabando”, que “el mercado mundial piensa lo mismo que yo, que el mundo ya no compra carbón”.

A despecho de la Transición Energética, hoy más que nunca el mundo está comprando y consumiendo carbón, las cifras, que no mienten, muestran que la demanda de carbón lleva 4 años batiendo su propio récord.

En efecto, en 2022, un año después del cierre de estas minas, alcanzó un récord histórico al registrar, según la Agencia Internacional de Energía (AIE) 8.415 millones de toneladas, para escalar hasta 8.700 millones de toneladas en 2023 y luego hasta 8.787 millones de toneladas en 2024 y se proyecta que para el 2028 en consumo mundial de carbón alcanzará los 9.000 millones de toneladas. Definitivamente, dato mata relato.

De modo que estas afirmaciones del presidente Petro, para utilizar la expresión del premio Nobel de Literatura Octavio Paz, está “a las afueras de la realidad”. Razón tenía la célebre escritora británica Virginia Wolf cuando afirmó que era más fácil matar un fantasma que matar a una realidad.

Según el ministro de Minas y Energía Edwin Palma, en línea con el pensamiento del Presidente y siguiendo a pie juntillas sus instrucciones, plantea que “el mundo va a dejar de depender del carbón y el petróleo, debemos anticiparnos y diversificar la economía”.

Pero no por madrugar amanece más temprano, no es posible llegar a la tarde sin pasar por el mediodía, diversificar la economía toma tiempo y para lograrlo se precisa contar con los recursos y hoy por hoy el carbón y el petróleo son las principales fuentes de los mismos. No se cuenta aún con fuentes alternativas.

Bien dijo John Maynard Keynes, el más célebre economista después de Adam Smith y David Ricardo, en una carta abierta al ex presidente de EEUU Franklin Délano Roosevelt en 1933, donde le advirtió que “apresurarse sería dañino cuando lograr la meta de largo plazo es más importante que el resultado inmediato”.

Y esa “meta de largo plazo” no es otra que la Transición Energética, que deberá darse de manera gradual, progresiva, inteligente y sin precipitaciones, que comprometan y pongan en riesgo la seguridad energética del país.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

Ecopetrol entregó 100 becas universitarias a jóvenes del país

Los estudiantes seleccionados se beneficiarán con el valor del 100% de la matrícula y también recibirán apoyo económico para su manutención. En sus 39 años de existencia, el Programa Bachilleres Ecopetrol Mario Galán Gómez ha entregado 1.860 becas a jóvenes de todo el país.

En una ceremonia que reunió a jóvenes talentos de todos los rincones del país, Ecopetrol entregó la beca Bachilleres Ecopetrol Mario Galán Gómez a 100 estudiantes entre los 15 y 19 años, provenientes de 32 departamentos y más de 50 municipios del país; 36 de ellos habitan en zonas rurales y 64 en áreas urbanas.

La beca cubre el 100% del valor de la matrícula universitaria, un apoyo semestral para alimentación, transporte y alojamiento, acompañamiento académico y psicosocial, derechos de grado y reconocimientos por la excelencia académica.

Además, brinda libertad para que cada beneficiario elija la carrera y la universidad que prefiera, ya sea pública o privada.

Las áreas de estudio más demandadas por este nuevo grupo de becarios son: ingeniería (50%), medicina (16%), ciencias sociales y naturales (27%), artes y humanidades (7%). En cuanto a la elección de instituciones, el 44% optará por universidades públicas y el 56% por privadas.

El Programa Bachilleres Ecopetrol Mario Galán Gómez, uno de los proyectos insignia de inversión social de la compañía, cumple 39 años promoviendo la excelencia académica de jóvenes provenientes de zonas urbanas y rurales, especialmente en áreas de influencia de Ecopetrol. Desde su creación, ha beneficiado a 1.861 estudiantes y en 2025 cuenta con 408 becarios activos.

“Este es el primer escaño de una vida maravillosa que les espera a las 42 mujeres y los 64 hombres beneficiados este año. Los invito a que aprovechen esta gran oportunidad, esta posibilidad que les ofrece el programa para construir una gran historia, para ser más grandes y sentirse personas felices y realizadas”, afirmó el presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa Barragán, durante la ceremonia.

En la selección de los beneficiarios de este año se garantizó la inclusión de estudiantes con los mejores puntajes en la Prueba Saber 11 de comunidades étnicas, personas con diversidad funcional y personas afectadas por el conflicto armado, entre otros.

La distribución de las becas abarca todo el territorio nacional: Meta recibió 8 becas; Arauca, La Guajira, Putumayo, Huila y Antioquia, 5 cada uno; Casanare, 6; Nariño, Santander, Cundinamarca y Bolívar, 4; Boyacá, 3; Chocó, 2; y departamentos como Vaupés, Vichada, Tolima y Valle, entre otros, también fueron incluidos.

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