Promigas y Uninorte construirán la granja solar universitaria más grande de Colombia

El proyecto incluye 5.083 módulos solares bifaciales que generarán 4209 MWh al año de energía. Se empezará a construir en el campus en enero de 2024 y el objetivo es que inicie su funcionamiento progresivo desde el segundo semestre de ese mismo año.

La Universidad del Norte y Promigas construirán una granja solar fotovoltaica de 2,92 MWp de potencia en un área de más de 28 mil m2 en el campus de la institución universitaria y con una inversión de 11.390 millones de pesos.

El proyecto incluye 5.083 módulos solares bifaciales, considerados el futuro de la industria de renovables no convencionales. Estos paneles permiten producir energía desde ambos lados, aumentando hasta en un 25 % la generación de energía total, que será de 4.209 MWh/año.

La Granja Solar Uninorte se encuentra en etapa de alistamiento y finalización de aspectos técnicos y de diseño. Su construcción iniciará en enero de 2024, con la meta de empezar a generar energía de manera progresiva para el segundo semestre de ese mismo año, luego de la instalación, conexión y sincronización con la red pública de energía.

De este modo, Promigas y Uninorte evitarán la emisión de 2.121 toneladas equivalentes de CO2 al año, convirtiéndose en el campus universitario con la granja solar fotovoltaica más grande del país.

Juan Manuel Rojas, presidente de Promigas, destacó que esta alianza estratégica con la Universidad del Norte va más allá de la instalación de un sistema energético particular, en términos de disponibilidad, confiabilidad, costo-eficiencia y sostenibilidad de la energía, pues también incluye un componente de innovación e investigación.

“Dentro de esta granja solar, no solamente se van a resolver las necesidades energéticas de la universidad, sino que reservamos un espacio para adelantar investigación asociado a la energía solar y todos los desafíos que implica. Dejamos una sección para que los estudiantes investiguen y desarrollen conocimientos sobre el uso y los beneficios que pueden obtener a partir de sistemas solares fotovoltaicos”, afirmó Rojas.

Por su parte, Adolfo Meisel, rector de la Universidad del Norte, se refirió al vínculo de cooperación que ha prevalecido entre ambas organizaciones, que se materializa, principalmente, a través del otorgamiento de becas a estudiantes de la universidad por parte de Promigas y de proyectos colaborativos de investigación.

“Este convenio que presentamos hoy tiene una importancia estratégica para la universidad en el campo de la innovación y la investigación. Cuando discutíamos al interior de la universidad si nos metíamos en esto, había opiniones diversas, pero siempre tuve la sensación de que esto era algo muy atractivo, porque es el futuro, y que nosotros como universidad no podíamos estar al margen del futuro y de la innovación”, indicó Meisel.

Innovación que impulsa desarrollo

La cooperación entre ambas instituciones responde a un proyecto de última tecnología y a los objetivos comunes en materia de innovación y desarrollo. Promigas es una de las 12 empresas más innovadoras en Colombia, y la Universidad del Norte es una de las 10 mejores universidades de Colombia, según QS Ranking y resultados de Saber Pro.

De acuerdo con Johanna Ramírez, directora de Servicios Energéticos y Transacciones de Energía de CEO, el proyecto expresa la voluntad y el compromiso de ambas instituciones con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. “Nos enfocamos en dos grandes objetivos: energía accesible y no convencional, y el objetivo de acción por cambio climático”, asegura.

Para Carlos Clavijo, director de Sostenibilidad Ambiental de la universidad, “este tipo de proyectos reducen la huella de carbono de forma importante, pues dejamos de consumir una importante cantidad de energía eléctrica de la red pública”.

El desarrollo funcionará además en articulación con el Laboratorio de I+D de Hidrógeno de Promigas, y cuenta con una estación de investigación equipada con sistemas de monitoreo de producción solar en la nube, posibilitando acceso en detalle a los datos horarios de generación para el componente de investigación y desarrollo en los programas de pre y posgrado de la Universidad.

La Granja Solar Uninorte estará ubicada en los terrenos de la Universidad del Norte sobre la Carrera 53. Un espacio que en su configuración integral responderá a una apuesta institucional por el medio ambiente y la generación de nuevos conocimientos.

Potencial de la Bioeconomía en Colombia

Las cadenas de valor de la bioeconomía y sus clústeres se pueden desarrollar y consolidar en todas las regiones del país a través de redes sectoriales como la forestal, construcción y energía renovable a partir de la madera.

El aprovechamiento de la producción, utilización y conservación de recursos biológicos como sector económico podría generar 2,5 millones de nuevos puestos de trabajo para el año 2030 y aportar un 10% al Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia, una participación equivalente a la que tuvo toda la industria manufacturera en 2021, según se reporta en el documento “Bioeconomía para una Colombia potencia viva y diversa: hacia una sociedad impulsada por el conocimiento”  publicado en 2020 por el gobierno nacional.

En el renglón de la bioeconomía convergen los conocimientos, la ciencia, la tecnología y la innovación alrededor de los recursos biológicos, pues estos están en capacidad de proporcionar información, productos, procesos y servicios para todos los sectores económicos.

La bioeconomía se puede consolidar como un motor de desarrollo sectorial cuando se gestiona de manera eficiente, sostenible y articulada con otros modelos como la economía circular y la economía forestal. De esta forma es posible impactar positivamente la biodiversidad y los servicios ecosistémicos, además de generar nuevos productos y procesos de valor agregado.

“El impulso a clústeres que el país puede desarrollar son hoy el motivo de inspiración del programa “Colombia, país forestal: segundo proveedor de madera de la región con cero deforestación del bosque natural” de la Federación Nacional de Industriales de la Madera (FEDEMADERAS)”, aseguró su Director Ejecutivo Nacional, Juan Miguel Vásquez.

Según el gremio, en el programa se resalta que “los clústeres regionales de bioeconomía serán instrumentos de mesoeconomía para construir la reindustrialización desde las regiones mediante alianzas público-privadas-populares, enfocadas al desarrollo de bienes y servicios bioeconómicos”

tal como se ha sugerido incorporar en el proyecto de “Ley General de bosques nativos, plantaciones forestales y agroforestales”, Proyecto de Ley 077/2023C.

Por citar un ejemplo, el empleo de la biomasa forestal para la generación de productos, procesos y servicios como la bioenergía, es un factor detonante hacia nuevos niveles de desarrollo, más si consideramos que su aporte a la matriz de generación eléctrica no alcanza aún el 1%. Solo en biomasa residual vegetal, Colombia tiene un potencial de generar más de 43 millones de toneladas al año. Encontrar su valor y retirar estereotipos para dejar de calificarla como un desperdicio, fomenta el desarrollo de productos y procesos potenciales, como catalizadores biológicos, biofactorías y biorefinerías, bioenergía, combustibles, y química verde.

Respecto a los biocombustibles, Colombia se ha destacado en la región como el tercer mayor productor de biodiesel y de etanol. Además, es reconocido porque por ley el diésel y la gasolina deben mezclarse en un 10%; una proporción que supera el promedio internacional, asegura el informe.

El modelo de bioeconomía colombiano incluye, además de la biomasa y la biodiversidad, componentes como carbohidratos, proteínas, fibras naturales, aceites y grasas, ligninas y bioactivos. Por esta razón, en 2019 la Misión Internacional de Sabios recomendó que Colombia debe enfocarse en el desarrollo y crecimiento sostenible a través de la convergencia de la riqueza de la biodiversidad, la capacidad de producción de biomasa y el conocimiento.

Y es que estudios de la CEPAL han valorado a través de un indicador denominado “Ventaja Comparativa Revelada” la competitividad de los países en el mercado internacional de la bioeconomía, estableciendo el porcentaje de las exportaciones de bioeconomía país respecto del porcentaje de exportaciones mundiales bioeconomía. Desafortunadamente Colombia presenta puntuaciones muy bajas en productos básicos y de alto valor agregado, con excepción de la agroindustria y los bioplásticos.

Sobre la biomasa y la química verde, la Misión de Bioeconomía trazó como ruta a seguir tres pasos: 1) la definición de un marco regulatorio y jurídico para los bioproductos, la bioenergía, las biofactorías y las biorefinerías, 2) la implementación de un régimen especial jurídico en las refinerías, y 3) la firma de un pacto para la producción y los negocios sostenibles. Pero también identificó acciones orientadas al mercado, como 1) incentivos para la promoción de biofactorías y biorefinerías y 2) encadenamientos y exportaciones de bioproductos.

El horizonte proyectado por la Misión para 2050 prevé que en Colombia haya una apropiación masiva de la bioeconomía en todos los sectores, lo que se traduciría en indicadores económicos más favorables para todo el país por cuenta de esta actividad. La clave está, como lo plantea la Misión de Bioeconomía, en desarrollar mecanismos de incentivo, financiación e inversión para estimular el desarrollo a través de instrumentos de fomento de Investigación, e innovación.

Las intenciones de la Misión de Bioeconomía están articuladas con otras políticas públicas, como la Estrategia de seguridad alimentaria y los CONPES de Crecimiento Verde (3934), Desarrollo productivo (3866) y Reactivación y repotenciación económica (4023), entre otros. Por esta razón. FEDEMADERAS sostiene firmemente que los Clústeres Regionales de Bioeconomía pueden ser el corazón del cambio que conecta eficientemente la economía forestal con la bioeconomía nacional.

Toyota consigue el ‘3 en 1’ en energías renovables

La firma nipona, en colaboración con FuelCell Energy, acaba de abrir la primera instalación portuaria capaz de generar electricidad e hidrógeno renovables así como agua reutilizable.

Por: KARAM EL SHENAWY*

En un mundo enfocado en la electrificación y ávido de encontrar energías que no desgasten el planeta, fabricantes como Toyota están dando pasos de gigante para conseguir sobrepasar incluso los objetivos impuestos.

Este es el caso del inédito sistema Tri-gen que la firma nipona acaba de inaugurar en colaboración con FuelCell Energy y que ya está listo para ser usado en el puerto de Long Beach, California (EE.UU.).

Este sistema, propiedad de FuelCell Energy, es capaz de producir en una sola instalación electricidad renovable, hidrógeno renovable y agua a partir de biogás dirigido. El acuerdo alcanzado por ambas compañías asegura el suministro de dichos productos durante al menos 20 años.

De hecho, gracias a Tri-gen, Toyota Logistic Services (TLS) Long Beach se convertirá en el primer centro de procesamiento de vehículos de la compañía en todo el mundo situado en un puerto alimentado por energía 100% renovable producida internamente, y representa el tipo de inversiones innovadoras y audaces que realiza la compañía como parte de su estrategia de sostenibilidad medioambiental.

Ahorro sustancial de CO2

Para conseguirlo, será necesario un proceso electroquímico que transforma biogás renovable dirigido en electricidad, hidrógeno y agua aprovechable, con una gran eficiencia y sin combustión alguna, además de no emitir apenas contaminantes ambientales. 

Entre algunas de sus características está la posibilidad de generar hasta 2,3 megavatios de electricidad renovable, parte de los cuales serán utilizados por TLS Long Beach para respaldar sus operaciones en el puerto, que procesa alrededor de 200.000 vehículos Toyota y Lexus nuevos al año; la producción hasta de 1.200 kilos diarios de hidrógeno, que cubrirán las necesidades de combustible de los Mirai de TLS Long Beach al tiempo que suministrará hidrógeno a una estación de repostaje de alto rendimiento cercana para respaldar las operaciones logísticas y de carga pesada de TLS en el puerto.

En último lugar y a partir del proceso de producción de hidrógeno de Tri-gen, se coproducirán 5.300 litros de agua al día, que serán utilizados por TLS Long Beach para lavar los vehículos llegados al puerto antes de su entrega a los clientes. Esto ayudará a reducir el uso del escaso suministro de agua local en cerca de dos millones de litros al día.

Además, Tri-gen también ayudará a evitar que se emitan más de seis toneladas de emisiones de NOx de la red, tiene además el potencial de reducir el consumo de diésel en más de 1,6 millones de litros al año mediante el uso de camiones de pila de combustible propulsados por hidrógeno en las operaciones portuarias y se espera que los productos neutros en carbono de Tri-gen reduzcan en más de 9.000 toneladas de emisiones de CO2 de la red eléctrica cada año.

Por otra parte, el excedente de electricidad no utilizada por TLS será trasladado a la compañía eléctrica local, Southern California Edison, con arreglo al programa de Arancel de ajuste del mercado de bioenergía de California (BioMAT), y se incorporará, así, a la red eléctrica un recurso de generación de carga base asequible y flexible.

*Tomado de elperiodicodelaenergia.com

Reducción en la mezcla de biodiésel generaría impactos negativos

La Federación Nacional de Biocombustibles de Colombia (Fedebiocombustibles), alertó sobre la propuesta de reducir la mezcla de biodiésel en el diésel, pues va en contravía de las metas ambientales del país, del encadenamiento agroindustrial, la calidad del aire, y no garantizaría una disminución en el precio del diésel.

De acuerdo con Fedebiocombustibles, el biodiésel es un energético renovable que apoya la transición energética justa. Proveniente de la cadena agroindustria nacional del aceite de palma, el biodiésel reduce las emisiones de gases efecto invernadero, mejora la calidad del aire, el desempeño y la vida útil de los motores, genera empleos formales en áreas rurales, y garantiza la seguridad y soberanía energética del país.

Actualmente, en Colombia la mezcla de biodiesel es del 10%, con una producción cercana a los 17 millones de galones al mes.

Por lo tanto, frente a la propuesta de reducir el porcentaje de la mezcla, el gremio señaló en un comunicado los siguientes efectos:

  1. Disminuir el porcentaje de mezcla de biodiésel, que hoy en día está en el 10% de este combustible, implicaría el aumento del consumo de diésel fósil, generando un retroceso para el país en la transición hacia fuentes de energías más limpias.
  2. En ese mismo sentido, automáticamente el país daría una señal contradictoria en la lucha contra el cambio climático, pues se dejarían de recibir los beneficios asociados con la reducción de emisiones del biodiésel por su origen renovable, aumentando inmediatamente las emisiones en 2 millones de toneladas anuales de CO2. Esto equivale a introducir 800.000 vehículos adicionales al parque automotor.
  3. Tendría un impacto directo en la salud pública del país, entendiendo que los componentes azufrados y los hidrocarburos aromáticos son unos de los componentes del diésel fósil que mayor material particulado generan y que no se encuentran en el biodiésel. Con una reducción de la mezcla, las emisiones aumentarían a 500 toneladas, lo que incrementaría la mala calidad del aire, que al año cobra más de 13 mil vidas.Adicionalmente, esto implicaría para los transportadores mayores periodos de restricción vehicular de carga.
  4. Aumentaría los costos de mantenimiento de los vehículos de carga, porque el biodiésel de aceite de palma es lubricante por naturaleza y además tiene mayores valores de cetanos de 69 vs. 48 del diésel fósil. Estas dos características hacen que extienda la vida útil de los motores, mejore su desempeño y que las autopartes sufran menos.
  5. Más de 190 mil empleos estarían en riesgo, particularmente el de los pequeños palmicultores, quienes serían los primeros afectados por una caída de los precios del aceite.
  6. Partiendo de la idea de que esta es una agroindustria que agrupa a pequeños agricultores, se estarían reduciendo los incentivos a sembrar cultivos formales. Así mismo, se aumentaría el riesgo de incrementar la deforestación,contribuyendo adicionalmente a los retos de reducción de emisiones del país.
  7. Así mismo, estaría en riesgo cerca de 1 millón seiscientas mil toneladas anuales de carga, producto de la cadena de valor de la palma para la producción de biodiésel.

8. Ecopetrol tendría que importar 17 millones de galones adicionales de diésel, equivalentes a pagar cerca de 700 millones de dólares cada año, lo que traería una presión al alza en la tasa de cambio y con ello un aumento en la inflación.

9. El país podría perder ahorros de hasta 150 mil millones de pesos al mes, ya que el biodiésel no está subsidiado. Cada galón de este biocombustible es un galón que no se importa, es decir, que son dólares que se quedan en el país.

10. La propuesta afecta la agroindustria del biodiésel y no redunda en un beneficio en precio para el consumidor de diésel. Esto es debido a que el biodiésel que se dejaría de consumir, sería reemplazado por diésel importado a precios internacionales.

11. Implicaría un desincentivo para la producción de combustibles sostenibles de aviación (SAF) y combustibles sostenibles marítimos (SMF), pues la industria del biodiésel es la base para la industria de los biocombustibles avanzados.

Finalmente, el gremio hizo un llamado al Gobierno Nacional para que se tomen las mejores decisiones de política pública, alineadas con los compromisos frente al cambio climático y el desarrollo económico y social del país.

Frontera Energy inicia su primer proyecto de energía solar, con el apoyo de Enel X

El parque solar Ikotia tendrá una capacidad instalada de 7.85 MWp y generará 11.3 GWh al año, que serán utilizados para alimentar las operaciones del campo CPE-6, ubicado en Puerto Gaitán, Meta.

Frontera Energy desarrolla su primer parque solar ubicado en el campo CPE-6 en Puerto Gaitán Meta, con el apoyo de Enel X, línea de negocio de Enel Colombia, a cargo del diseño, construcción y montaje. 

El parque solar Ikotia, que en dialecto Sikuani significa “rayos de sol”, tendrá una capacidad instalada de 7.85 MW de potencia y generará 11.38 GWh/año, equivalente a proveer energía a más de 56.000 hogares con un consumo promedio de 200 kWh al mes. La energía generada se conectará a la red de media tensión para alimentar las operaciones del campo, ubicadas en las facilidades de producción, tales como la inyección, tratamiento de crudo y agua; así como para sus oficinas.

Con una inversión superior a los USD $7,5 millones, el parque contará con más de 16.800 paneles solares, agrupados en 402 mesas fotovoltaicas, y estará distribuido en ocho hectáreas de terreno. Entre los beneficios que entrega la autogeneración de energía a Frontera Energy se destacan: la reducción de riesgos del mercado energético, ahorros en el consumo de energía, resiliencia ante interrupciones de la red eléctrica y la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. El parque solar Ikotia busca evitar la emisión de 8.215 toneladas de CO2, equivalente a la siembra de más de 500.000 árboles al año.

Frontera Energy y Enel X se trazaron el reto de implementar programas que buscan potenciar los beneficios sociales, ambientales y de desarrollo económico para las comunidades en la zona de influencia.

Uno de los resultados a destacar es la contratación mayoritaria de personal femenino que, a la fecha, supera el 60%, quienes se desempeñan principalmente en el diseño y montaje de los paneles solares. Mientras que, el porcentaje de personal contratado de la zona es del 85%, entre profesionales calificados en áreas ambientales, de calidad, social, administrativa; y no calificados, en el desarrollo del proyecto, almacén, entre otros.

Orlando Cabrales Segovia, CEO de Frontera Energy, manifestó que “como parte de nuestra estrategia de sostenibilidad adelantamos diferentes acciones encaminadas a contribuir a la lucha contra el cambio climático. Una de ellas es la construcción de nuestro primer parque solar en el bloque CPE-6 con el fin de reducir emisiones.”

Por su parte, Carlos Mario Restrepo, gerente de Enel X, aseguró que “como líderes en el mercado, nos enorgullece ser aliados de Frontera Energy en la construcción de su primer parque solar, que empezará a funcionar en el último trimestre de 2023. Con esta iniciativa, entre otras que tenemos en desarrollo, seguimos apostando por apalancar la descarbonización y transición energética de diferentes sectores de la economía, que también se unen al compromiso de usar energías de fuentes renovables y no contaminantes”. 

Con este proyecto, Frontera Energy reafirma su compromiso con iniciativas de sostenibilidad que contribuyen a reducir las emisiones de carbono y proteger el medio ambiente, así como apalancar su proceso de transición energética.

Mientras que, Enel X se sigue consolidando como aliado de la eficiencia energética con soluciones de autogeneración con fuentes no convencionales de energía. Su acompañamiento va desde el diseño de los proyectos; la gestión, administración y mantenimiento; así como los sistemas de almacenamiento con baterías.

Parque Solar Fundación, de Enel Green Power, inicia pruebas

Con el 30% de los paneles solares del proyecto instalados, el parque Solar Fundación comienza su etapa de pruebas con la inyección del primer kilovatio hora al Sistema Interconectado Nacional.

El Parque Solar Fundación, ubicado en el departamento de Magdalena y que cuenta con un avance constructivo cercano al 65%, hizo entrega oficial del primer kilovatio hora (kWh) de energía al Sistema Interconectado Nacional (SIN).

Con este hito, Enel Green Power, línea de negocio de Enel Colombia, energizó la subestación elevadora Caraballo de 110 kV y dio inicio al periodo de pruebas del proyecto, uno de los pasos previos para alcanzar su entrada en operación comercial.

El proyecto cuenta con una inversión cercana a los $109 millones de dólares, y contempla la instalación de más de 244.800 paneles solares en un terreno de 237 hectáreas. Este parque solar, uno de los 11 proyectos adjudicados en la tercera subasta de contratos de largo plazo convocada por el Ministerio de Minas y Energía en 2021, permitirá suplir las necesidades energéticas de cerca de 380 mil personas.

Con la generación de más de 1.500 empleos con el Parque Solar Fundación, Enel Green Power, habilita el progreso con energía sostenible y aporta al desarrollo social, ambiental y económico del territorio.

Los 10 principales proveedores de inversores fotovoltaicos acaparan el 86% del mercado

En 2022 aumentaron los envíos mundiales de inversores fotovoltaicos a más de 330 GW.

Por: JOSÉ A. ROCA*

Los 10 principales proveedores mundiales de inversores solares fotovoltaicos (FV) representaron el 86% de la cuota de mercado en 2022, aumentando un 4% interanual desde 2021, según el último análisis de Wood Mackenzie..

La demanda fotovoltaica mundial de 201 gigavatios de corriente alterna (GWac) en 2022 contribuyó a un crecimiento interanual del 48% para los inversores fotovoltaicos.

En términos de envíos de inversores, el fuerte crecimiento en Europa, Asia Pacífico y Estados Unidos, donde el apoyo gubernamental reforzado para cumplir con los objetivos de energía limpia llevó a un total de 333 GWac de envíos globales en 2022. La industria experimentó este renovado aumento de los envíos a medida que la escasez de chips relacionada con la pandemia y otros retos de la cadena de suministro disminuían en 2022.

Los cinco principales proveedores – Huawei, Sungrow, Ginlong Solis, Growatt y GoodWe – enviaron más de 200 GWac y representaron el 71% de los envíos mundiales totales de inversores fotovoltaicos en 2022, creciendo un 8% desde 2021. Los envíos de Huawei experimentaron un aumento significativo del 83% en 2022 en comparación con 2021, mientras que los envíos de Sungrow se expandieron un 56% en el mismo período.

Huawei y Sungrow mantienen el liderazgo

Por octavo año consecutivo, Huawei y Sungrow continuaron liderando el mercado, ocupando la primera y segunda posición, respectivamente. Juntos cubrieron más del 50% del mercado mundial acumulado en 2022, al tiempo que continuaron liderando la región APAC con una cuota de mercado del 55%, frente al 46% en 2021.

Huawei ocupó la primera posición con una cuota de mercado del 29% en 2022. El segundo clasificado, Sungrow, aumentó su cuota de mercado un 23% en 2022, frente al 21% en 2021. Ginlong Solis ascendió al tercer puesto en 2022, impulsada por los envíos de la empresa en China.

Los ocho principales proveedores de 2021 mantuvieron sus posiciones en 2022, y sólo Ginlong Solis y Growatt intercambiaron la tercera y cuarta posición respecto a 2021. Aiswei y Sofarsubieron tres puestos para entrar en el ranking de los 10 primeros, ocupando la novena y décima posición respectivamente en 2022.

Asia-Pacífico lidera el mercado de inversores

La región de Asia Pacífico (APAC) ocupó el 50% del mercado mundial con un crecimiento interanual del 44% en los envíos, con un total de envíos a la región que alcanzó los 130 GWac.

China lideró el mercado con el 78% de los envíos de inversores a APAC dirigidos al país, ya que las instalaciones alcanzaron un máximo histórico. India mantuvo su posición como segundo mayor mercado de inversores en APAC en 2022, pero experimentó un descenso interanual del 25% en los envíos. Mientras que Japón superó a Australia como el tercero, con 7 GWac enviados al país, viendo un crecimiento interanual del 23%.

Europa representó el 28% del mercado mundial, con 92 GWac enviados a la región. Europa experimentó el mayor crecimiento de envíos con un aumento del 82% en 2022, tras su crecimiento interanual del 44% en 2021, ya que la región se esfuerza por lograr la neutralidad de carbono para 2050 en el marco del plan europeo Green Deal.

Estados Unidos, sin embargo, consumió el 13% del mercado mundial, con solo 42 GWac enviados al país. Los inversores híbridos FV-almacenamiento representaron el 10% de los envíos regionales, a medida que EEUU aumenta la integración de la energía solar y el almacenamiento.

*Tomado de elperiodicodelaenergía.com

Parque eólico Jepirachi, entre desmonte y comunidad energética

En todo un novelón se ha convertido el parque eólico Jepirachi, que debía estar desmontado a partir de octubre de 2023 pero que ahora se quiere convertir en un proyecto público popular con las comunidades wayuu de La Guajira.

En rueda de prensa conjunta entre la exministra de Minas y Energía, Irene Vélez Torres, y el alcalde de Medellín y presidente de la Junta Directiva de Empresas Públicas de Medellín (EPM), Daniel Quintero Calle, el pasado 5 de julio se anunció con bombos y platillos un “acuerdo entre el Gobierno Nacional y la empresa pública EPM para que el parque eólico Jepirachi opere como parte de una alianza público popular con la comunidad wayuu en La Guajira.”

“Hoy EPM decide que Jepirachi, parque eólico de 19,5 Mw en La Guajira, pasará a esquema de propiedad con la comunidad wayuu. Cumplimos al presidente Gustavo Petro en su iniciativa de asociatividad público popular para materializar la transición energética justa”, afirmó en ese momento la entonces ministra Vélez Torres.

El acuerdo contemplaba entregarle al Gobierno Nacional, en cabeza del Fondo de Energías no Convencionales y Gestión Eficiente de la Energía (Fenoge), las instalaciones del primer parque eólico construido en el país.

Pero casi un mes después, el pasado 2 de agosto, EPM sacó un comunicado donde anunciaba que para “materializar esta comunidad energética, se requieren ajustes regulatorios y la definición de un modelo empresarial por parte del Gobierno Nacional, y que EPM venía entregando al FENOGE la información requerida para el respectivo análisis de viabilidad de la propuesta.”

Y agregaba que “de materializarse la propuesta, EPM entregaría al Gobierno Nacional el parque eólico en condiciones óptimas de operación, para que las comunidades continúen beneficiándose de la energía que se genere y capacitaría a las personas que defina el Gobierno Nacional para la operación del Parque.”

Es decir, que hasta ese momento la entrega del proyecto estaba en el aire. Además, agregaba en el mismo comunicado que, de acuerdo con una resolución de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) expedida en  2019, el parque no cumplía con las condiciones técnicas.

Y a reglón seguido señalaba que “por esta razón, EPM desde 2020 ha venido avanzando en el proceso de desmantelamiento del Parque, con el objetivo de cumplir la norma vigente y culminar su operación el 9 de octubre de 2023.”

Es decir que el parque debería ser desmontado a partir de este año, no solo porque ya cumplió su vida útil de 20 años, sino por la obsolescencia tecnológica. Además, porque desde sus inicios se concibió como un proyecto piloto.

Efectivamente, y como lo menciona la propia EPM, el parque eólico Jepirachi es un proyecto que inició operación en 2004, y “desde sus inicios hasta hoy se ha concebido como un proyecto piloto experimental y como un laboratorio privilegiado para la investigación y el conocimiento de la tecnología eólica…”

Cabe señalar que el parque está compuesto por 15 aerogeneradores que, con la tecnología actual, pueden ser remplazados por solo 4 molinos para generar la misma cantidad de energía.

El Fenoge, por su parte, a través de un comunicado respondió el pasado 3 de agosto que EPM les había “remitido información de manera parcialsobre el estado del parque Jepirachi, la cual resulta insuficiente para determinar la viabilidad de continuar con la operación del parque bajo el esquema propuesto”.

Aunque no lo mencionaba expresamente, el comunicado estaba relacionado con una extensa carta que el director Ejecutivo del Fenoge, Juan Camilo Vallejo, le envió el 28 de julio a EPM solicitando aclarar más de 52 puntos, desde temas ambientales y sociales, hasta técnicos, operativos y financieros del parque.

Entre ellos, le solicitaba a EPM que “es necesario conocer al detalle el proceso de modernización, incluyendo costos, fechas estimadas y plazos en las que se debería realizar los mantenimientos, acondicionamientos o reposiciones, para garantizar la condición operativa y confiable del parque de generación. Así mismo, se debe incluir lo correspondiente a los aerogeneradores que se encuentran indisponibles”, el 5 y el 15.

Sobre la vida útil del proyecto, le solicita “detallar las inversiones necesarias y los costos asociados a estas, para la entrega del parque de generación, asegurando la vida útil de este durante un periodo de entre 15 y 20 años.”

En cuanto al flujo de caja, el Fenoge no logró evidenciar las proyecciones, por lo que le pide a EPM “incluir las estimaciones necesarias para la entrega en funcionamiento del proyecto y los supuestos generales de proyección utilizados.” Además de “aclarar las razones por las que en algunos periodos resulta negativo el flujo de caja del proyecto y por qué difieren tanto los valores entre periodos.”

La carta concluye solicitándole a EPM que “realice una propuesta del plan de inversiones en el cual se incluya, entre otras y de manera desagregada, la repotenciación y puesta en operación del parque de generación, el desmonte al finalizar la vida útil adicional del proyecto, la operación del parque bajo su responsabilidad, en la que se considere el AOM y el mecanismo mediante el cual las comunidades participarían como contratistas dentro de las actividades normales de operación. Dicha propuesta debe incluir la proyección de las utilidades esperadas del proyecto, considerando la repartición de beneficios entre EPM y las comunidades que serían participes del mismo.”

De manera general, el Fenoge solicita realizar una auditoría externa o debida diligencia que comprenda la revisión técnica, documental, ambiental, social y financiera de los componentes mencionados en la carta y demás que sean relevantes para el proyecto, un proyecto que por ahora sigue en el aire.

Eficiencia energética, esencial para las empresas colombianas

Colombia es el sexto país latinoamericano mejor evaluado en el progreso de iniciativas de eficiencia energética, de acuerdo al Foro Económico Mundial.

En el ámbito empresarial, tanto la sostenibilidad como la conservación de recursos se han convertido en claves fundamentales de crecimiento. En ese sentido, cada vez más compañías reconocen abiertamente la importancia de optimizar el consumo de energía como parte de su responsabilidad corporativa con la sociedad.

Con base en lo anterior, Colombia está en un proceso de transformación importante. El reporte “Promoviendo una transición energética efectiva 2023” del Foro Económico Mundial reveló que el país se ubica en la sexta posición de América Latina como uno de los países que más avances han hecho en materia de eficiencia energética, por detrás de Brasil, Uruguay, Costa Rica, Chile y Paraguay.

Asimismo, el camino hacia un futuro más sostenible inició con ejes de acción que promueven prácticas y tecnologías en eficiencia energética para operaciones públicas y comerciales. Sólo para ejemplificar, está el caso del Plan Energético Nacional (PEN) 2020-2050, una propuesta del gobierno nacional para alcanzar una transformación energética que habilite el desarrollo sostenible del territorio colombiano. 

Pero, ¿cómo benefician los proyectos de eficiencia energética al sector empresarial? En primer lugar, implica reducir el consumo de recursos naturales, lo que contribuye a la preservación de la naturaleza y la disminución de la huella de carbono. 

La optimización de los procesos, el uso responsable de la energía y la incorporación de tecnología moderna más eficiente permiten reducir los gastos en electricidad, gas y otros recursos, lo que mejora la rentabilidad y la competitividad de las organizaciones.

Para las compañías que demuestran un compromiso con la eficiencia energética suman beneficios fiscales, incentivos y reconocimiento público, fortaleciendo así su reputación y credibilidad tanto en los mercados.

En ese contexto, al igual que pasa con el PEN 2020-2050, es vital para las organizaciones colombianas encontrar entidades que empujen el compromiso por la eficiencia energética. Un caso representativo de ello es lo que logró Siemens Colombia, con la puesta en marcha de su Academia de Eficiencia Energética.

“La academia se fundó bajo la premisa de compartir conocimientos técnicos que permitan a las personas implementar un sistema eficiente de gestión de energía de forma correcta e independiente. Queremos colaborar con las empresas que tengan en la mira mejorar su gestión de energía para capacitarlos en temas como descarbonización o manejo de tecnología fotovoltaica”, señaló Eduardo Uribe, líder de la Academia de Eficiencia Energética en Siemens Colombia.

Esta institución permitirá obtener experiencias de aprendizaje accesibles, ágiles y colaborativas para los que estén interesados en los temas de gestión de energía. En palabras de Reinaldo Garcia, presidente de Siemens Colombia, es como pasar de la teoría a la práctica con el objetivo de que las empresas cambien de paradigma y vean a largo plazo el impacto positivo que los hará ganar una ventaja competitiva en sus industrias.

Recientemente la Academia de Eficiencia Energética finalizó su primera versión, la cual contó con 120 horas de capacitación técnica y en la que participaron 27 empresas con 50 proyectos en 6 líneas de acción alineadas con la descarbonización y la sostenibilidad de los procesos.

Una de las asistentes fue la multinacional Johnson & Johnson, donde Héctor Raúl Ballesteros, ingeniero de proyectos Senior, destacó: “Siemens me brindó herramientas que prácticamente desconocía como son las últimas tecnologías de analítica de datos. Gracias a ello diseñaremos un plan piloto de recolección de datos con el que llegaremos a soluciones de eficiencia energética reales en nuestra planta de producción en Cali”.

Aquellas empresas que abrazan la eficiencia energética se posicionan como líderes en la construcción de un mejor mañana, así como en la preservación del planeta para las generaciones venideras.

La eficiencia energética es, sin duda, una ruta que llevará a las empresas hacia el éxito y el progreso sostenible en un entorno mundial cambiante.

Chile instala el mayor sistema de baterías de almacenamiento solar de América Latina

Con la entrada en operación de esta planta, la empresa AES Andina operará 429 MW solares en la región de Antofagasta.

AES Andes dio inicio a la operación del mayor sistema de baterías de almacenamiento solar de América Latina. La empresa anunció la entrada en operación comercial de Andes Solar IIb, con capacidad de 180 MW en paneles solares y un sistema de almacenamiento de baterías de 112 MW.

A través de un comunicado, la empresa indicó que la planta está ubicada a 230 kilómetros al este de Antofagasta, en pleno Desierto de Atacama. Tiene tecnología de punta en materia de energías renovables.

Incorpora 112 MW por 5 horas de energía en base a baterías de litio, convirtiéndose en el sistema de almacenamiento más grande de América Latina. Dicha tecnología permite almacenar energía solar durante el día e inyectarla al sistema durante la noche en las horas de mayor demanda.

Andes Solar IIb incluyó el desarrollo de un piloto de 10 MW de la tecnología Maverick de la empresa 5B. Estas estructuras modulares prefabricadas permiten la instalación de los paneles en un tercio del tiempo en comparación con sistemas solares convencionales y utilizando la mitad de su superficie.

“En AES no imaginamos un futuro energético que no sea 100% libre de emisiones de carbono. Por eso, estamos orgullosos de ver cómo la transformación renovable de nuestra compañía continúa a paso firme de la mano con nuestros clientes, quienes acompañan siempre esta transformación.

“Fruto del trabajo conjunto con nuestros colaboradores y comunidades, continuamos entregando soluciones innovadoras al mercado para acelerar la transición responsable del sistema eléctrico chileno. Con Andes Solar IIB, todos juntos alcanzamos un 50% de nuestra capacidad instalada en base a tecnologías renovables”, dijo en un comunicado el CEO de AES Andes, Javier Dib.

Y agregó que “representa un gran aporte y solución para aliviar los problemas de congestión en las líneas de transmisión y resultante vertimiento de energía renovable, por lo cual seguiremos creciendo con nuevos proyectos de este tipo que ya tenemos en ejecución. Con esto buscamos aportar a una mayor eficiencia del sistema y al aprovechamiento de los recursos que permiten reducir las emisiones en generación”.

Con la entrada en operación de esta planta, AES Andes operará 429 MW solares en la región de Antofagasta. El próximo año se sumará Andes Solar IV, que contará con 238 MW fotovoltaicos y 147MW de baterías con capacidad de 5 horas de almacenamiento, proyecto que lleva más de un 80% de avance.

En junio, la empresa adquirió el Parque Bolero Solar, instalaciones ubicadas en la comuna de Sierra Gorda, en el desierto de Atacama, Región de Antofagasta.

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