Canadá arrebata a China el primer puesto en la cadena de suministro de baterías de litio

La cuarta edición de la clasificación de BloombergNEF concluye que los recursos de materias primas de Canadá, su fuerte integración con el sector automovilístico estadounidense y sus claros compromisos políticos le han dado una ventaja sobre sus competidores.

Por: JOSÉ A. ROCA*

Canadá ha superado a China en el primer puesto de la clasificación mundial de la cadena de suministro de baterías de iones de litio de BloombergNEF (BNEF), una evaluación anual que califica a 30 países en función de su potencial para construir una cadena de suministro de baterías de iones de litio segura, fiable y sostenible.

Es la primera vez que China no ocupa el primer puesto. Los constantes avances de Canadá en fabricación y producción, así como sus sólidas credenciales ESG, le han ayudado a convertirse en líder en la formación de las cadenas de suministro de baterías del futuro.

La fuerte integración con el sector automovilístico de EEUU significa que Canadá es también un gran ganador de las ambiciones de “friendshoring” de la Ley de Reducción de la Inflación. La posición del país en la clasificación de BNEF se ve impulsada por el compromiso político tanto a nivel provincial como federal.

“Eso no significa que Canadá sea mejor en general que China: lo que estamos diciendo es que, dentro de la perspectiva de 2023, Canadá tuvo un mejor desempeño que China”, dijo Kwasi Ampofo, director de Metales y Minería de BloombergNEF. Añadió que el ranking refleja el potencial del país dentro de seis a diez años.

Aunque China sigue teniendo la cadena de suministro más consolidada, la creciente importancia de la sostenibilidad en todo el ciclo de vida de las baterías de iones de litio significa que la región debe adoptar un enfoque más proactivo para abordar las cuestiones ASG en beneficio de su cadena de suministro a largo plazo.

En general, la cadena de suministro de Norteamérica ha destacado gracias a un fuerte compromiso político y a su aplicación, con Canadá y EEUU ocupando dos de los tres primeros puestos.

México, el único país que ha progresado en todas las categorías de la cadena de suministro evaluadas por BNEF, ha ascendido nueve puestos en la clasificación hasta el 19º. El país tendrá dificultades para desarrollar una industria nacional de vehículos eléctricos, aunque las actividades mineras y automovilísticas existentes son buenos puntos de partida.

La IRA estadounidense ha desempeñado un papel crucial en el impulso de las perspectivas de México en lo que respecta a los sectores de los vehículos eléctricos y el almacenamiento de energía, pero el Gobierno tendrá que apoyar activamente al incipiente sector para que estas mejoras sean sostenibles.

Ampofo añadió: “La inversión mundial en la cadena de suministro de energías limpias, incluidas las fábricas de equipos y la producción de metales para baterías, alcanzó un nuevo récord de 135.000 millones de dólares este año. Dicho esto, las relaciones comerciales serán un factor interesante a vigilar en 2024, ya que los esfuerzos en política exterior de EEUU y la UE siguen dificultando a las empresas internacionales operar en mercados importantes como China.”

Además, todos los países africanos incluidos en la clasificación -Sudáfrica, Marruecos y la República Democrática del Congo- mejoraron su presencia en las fases iniciales de la cadena.

Reconociendo la oportunidad de sus ricos yacimientos minerales, las naciones africanas han trabajado con socios mundiales para ampliar sus sectores mineros y poner en marcha nuevas instalaciones de fabricación. Para garantizar que puedan surgir cadenas de suministro locales, los países de la región tienen que seguir maximizando los pasos de valor añadido como el refinado de metales y los precursores de baterías en su cadena de valor de materiales.

El sur y el sudeste de Asia son los que más han mejorado en comparación con el año pasado, con India e Indonesia a la cabeza del crecimiento de la cadena de suministro. A medida que a lo largo del año comiencen a ponerse en marcha los proyectos anunciados anteriormente, se espera que continúe el impulso de la región, lo que provocará un ajuste en la cadena de suministro mundial.

En su cuarta edición, el Ranking Mundial de la Cadena de Suministro de Baterías de Ion-Litio tiene en cuenta 46 parámetros individuales para rastrear el potencial de la cadena de suministro en cinco categorías ponderadas por igual: materias primas, fabricación de baterías, demanda derivada, consideraciones ESG e “industria, infraestructura e innovación”. A continuación, asigna una clasificación por categoría, que se combinan para obtener una clasificación general.

*Tomado de elperiodicodelaenergia.com

TGI firma convenio con Suecia para explorar uso del biogás en el sector transporte

El convenio fue firmado por Swedfund, Institución de Financiamiento para el Desarrollo (DFI) del Gobierno Sueco, SWECO, empresa sueca que ejecutará el estudio, y TGI, empresa del Grupo Energía Bogotá.

La Transportadora de Gas Internacional (TGI), empresa del Grupo Energía de Bogotá (GEB), firmó un convenio con el gobierno de Suecia para hacer un estudio de prefactibilidad que explore la posibilidad de explotar y desarrollar biogás en rellenos sanitarios para usarlo como biocombustible el sector de transporte.

El proyecto denominado “Desarrollo de biogás para el sector transporte en Colombia con Bogotá como caso piloto” se desarrollará durante 9 meses y se realizará en el relleno sanitario Nuevo Mondoñedo, la planta de tratamiento de aguas residuales de Salitre y los frigoríficos Guadalupe y BLE, ubicados en Bogotá; y en el relleno Sanitario Parque Ambiental los Pocitos de Barranquilla. En estos escenarios se espera hacer una reclasificación de residuos y buscar materia prima en los desechos para la producción de biogás.

Este estudio pretende evaluar y establecer la viabilidad de una cadena de valor sostenible para la introducción de biogás de producción local para los usuarios del transporte urbano en Bogotá y Barranquilla, y se dividirá en dos fases:

  • En la primera se evaluarán las cadenas de valor del biogás en tres materias primas (lodos de depuradora, residuos de mataderos y residuos orgánicos municipales); dos opciones de distribución (inyección directa en la red de gas natural y gas comprimido para transportarlo por almacenamiento); y dos usos diferentes (al menos uno para el transporte público).
  • En la segunda fase se formularán los casos de negocio. Del resultado de esta fase saldrán informes hechos a la medida de posibles inversionistas y partes interesadas para apoyar y crear un modelo de negocio para el desarrollo de la cadena de valor del biogás en Bogotá y Barranquilla.

“El gobierno de Suecia escogió a TGI para el desarrollo de este proyecto debido a la trayectoria y experiencia que tiene en el transporte de Gas Natural, principalmente por su ruta de innovación que tiene como foco central el desarrollo del biogás y el biometano dentro del sector transporte”, señaló Mónica Contreras Esper, presidente de la empresa.

El plan piloto será desarrollado y financiado por Swedfund, Institución de Financiamiento para el Desarrollo (DFI) del Gobierno Sueco que destinó recursos económicos para el piloto. El proyecto será realizado por un equipo de consultores internacionales de SWECO y se espera que los expertos y profesionales de Colombia hagan parte del equipo.

“Este estudio es el resultado de un esfuerzo de más de dos años revisando y validando los términos de referencia para llegar a acuerdos comunes entre lo que la Embajada Sueca quería desarrollar dentro del proyecto y TGI requería en su ruta de innovación. Finalmente se llegó a este objetivo común que beneficiaría la transición energética del país y será una posibilidad para acelerar e incentivar la descarbonización de sectores como el transporte de carga y pasajeros”, agregó Contreras Esper.

Colombia: El parque solar en construcción más grande comenzó a inyectar energía

Con un avance constructivo superior al 60%, el parque solar Guayepo I & II, ubicado en los municipios de Pinedera y Sabanalarga, Atlántico, y operado por Enel Green Power, línea de negocio de Enel Colombia, realizó la entrega del primer kilovatio hora (kWh) de energía al Sistema Interconectado Nacional (SIN).

Este avance, además de dar inicio a una etapa de revisiones y pruebas, representa un hito para el proyecto, teniendo en cuenta que se trata de la planta fotovoltaica en construcción más grande de Colombia y una de las mayores de Sudamérica.

Con una inversión superior a los 290 millones de dólares, Guayepo I&II abarcará un área superior a 1.110 hectáreas y contará con más de 820.600 paneles solares instalados e interconectados entre sí.

A través de esta infraestructura, el proyecto tendrá la capacidad de generar en promedio 1.030 GWh/año, lo que representa energía eléctrica para más de 1.460.000 personas, cifra cercana al equivalente de la población de Barranquilla.

Este parque solar logrará evitar la emisión de aproximadamente 650 mil toneladas de dióxido de carbono (CO2), contribuyendo con la transición energética del país. 

Es importante destacar que más de 1.500 empleos han sido generados en la región por Enel Green Power para soportar las necesidades y retos que han representado la construcción del parque solar Guayepo.

Guayepo no es solo una apuesta de Enel por la transición energética y la sostenibilidad, también representa una apuesta del sector empresarial, ya que a través de un Acuerdo de Compra de Energía (power purchase agreement, PPA) con Bavaria, este parque solar será el encargado de suministrarle energía limpia por 15 años para producir el 100% de sus cervezas.

Transición energética y captura de carbono

Ante la creciente preocupación por el cambio climático global, la captura y almacenamiento de carbono (CAC) se ha convertido en una tecnología muy discutida y, para algunos, fundamental en la búsqueda de un futuro sostenible y con bajas emisiones de carbono.

Por: JUAN SZABO y LUIS PACHECO*

En la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático, COP28, de Dubái con una agenda llena de temas controversiales, la captura de carbono ha provocado una confrontación fuera de lo común y de mal talante entre altos funcionarios de la Agencia Internacional de Energía (AIE) y la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Previo a la conferencia, en un reporte sobre la industria de los hidrocarburos, la AIE pidió a los productores de petróleo y gas que abandonaran “la ilusión de qué cantidades inverosímilmente grandes de captura de carbono” son la solución para reducir las emisiones y alcanzar objetivos netos cero.

El secretario general de la OPEP, Haitham Al-Ghais, respondió acusando a la AIE de señalar con el dedo, vilipendiar a los productores y utilizar un “encuadre extremadamente estrecho” de los desafíos para alcanzar el cero neto que resta importancia a la seguridad y la asequibilidad energética. “La verdad que es necesario decir es simple y clara para quienes deseen verla. Es que los desafíos energéticos que tenemos ante nosotros son enormes y complejos y no pueden limitarse a una cuestión binaria”, dijo Al-Ghais.

La captura de carbono se ha convertido en un indicador de una batalla política y diplomática más amplia sobre el futuro de la producción de petróleo, gas y carbón, en un mundo teóricamente comprometido a lograr cero emisiones netas para 2050.

¿Qué es la captura de carbono?

La captura de carbono, en su definición más básica, es la captura y almacenamiento de las emisiones de CO2 producidas por procesos industriales e instalaciones de generación de energía, antes de que sean liberadas a la atmósfera. Esta tecnología tiene como objetivo prevenir la acumulación de gases de efecto invernadero, en particular CO2, en la atmósfera, que se argumenta contribuye significativamente al cambio climático.

En la gran mayoría de estos procesos, el CO2 capturado se comprime para que en estado líquido pueda ser transportado a un sitio de almacenamiento, generalmente a través de una tubería. Una vez en el destino, el CO2 se bombea, a través de pozos, a más de 2.500 pies de profundidad hacia formaciones geológicas como yacimientos de petróleo y gas agotados, así como formaciones que contienen agua salada inutilizable.

En las décadas de los 70 y 80 comenzaron las primeras discusiones sobre el impacto potencial del dióxido de carbono en el cambio climático, y generaron un mayor interés en mitigar las emisiones de CO2. Investigadores y científicos comenzaron a explorar la posibilidad de capturar CO2 de procesos industriales y centrales eléctricas.

En los años ‘90 se desarrollaron los primeros proyectos piloto destinados a probar la viabilidad de las tecnologías de captura de carbono. El Proyecto Sleipner en Noruega, iniciado en 1996, fue uno de los primeros proyectos a escala comercial en inyectar CO2 capturado bajo tierra para su almacenamiento.

La adopción del Acuerdo de París en 2015 enfatizó aún más la importancia de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Muchos países incluyeron la captura y el almacenamiento de carbono en sus contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC), como parte de sus esfuerzos para cumplir los objetivos de reducción de emisiones.

Hay tres métodos principales de captura de carbono: Poscombustión, Precombustión y Oxicombustión, veamos:

Poscombustión: La captura de carbono poscombustión es el método más aplicado e implica capturar las emisiones de CO2 tras la combustión de combustibles fósiles. En este proceso, el CO2 se separa de otros gases de combustión usando disolventes líquidos o adsorbentes sólidos que absorben o se adhieren selectivamente el CO2. A continuación, el disolvente o adsorbente rico en CO2 se separa de los gases de combustión y posteriormente el CO2 se libera para su almacenamiento o utilización.

Precombustión: La captura de carbono previa a la combustión ocurre antes de la combustión real de combustibles fósiles. Se trata de convertir los hidrocarburos en hidrógeno y CO2, separando luego el CO2 del hidrógeno. El hidrógeno resultante se puede utilizar como combustible limpio, mientras que el CO2 capturado se almacena o utiliza en diversos procesos industriales.

Oxicombustión: Este proceso implica quemar combustibles fósiles en un ambiente enriquecido con oxígeno en lugar de aire. Esto crea un gas de combustión con una mayor concentración de CO2, lo que facilita su captura. El CO2 capturado se puede almacenar o reutilizar, mientras que el nitrógeno restante se puede separar para diversas aplicaciones.

De igual manera, la captura directa del aire (DAC: por sus siglas en inglés) es una tecnología diseñada para capturar dióxido de carbono (CO2) directamente del aire ambiente, una vez que todas las medidas de mitigación de emisiones han sido usadas. A diferencia de los métodos de captura de carbono que atrapan las emisiones de CO2 en su fuente, DAC apunta al CO2 existente en la atmósfera. Esta tecnología desempeña un papel crucial a la hora de abordar el desafío de reducir las concentraciones de CO2 atmosférico para mitigar el cambio climático.

Desafíos y barreras

Uno de los principales desafíos que enfrenta la adopción generalizada de tecnologías de captura de carbono es el costo asociado. La implementación de estas tecnologías requiere importantes inversiones en infraestructura, investigación y desarrollo, y gastos operativos. Los gobiernos, las industrias y los investigadores están trabajando para reducir estos costos mediante la innovación y el apoyo político.

El proceso de captura, transporte y almacenamiento de CO2 requiere energía adicional, lo que conduce a una posible reducción de la eficiencia general de las centrales eléctricas y las instalaciones industriales. Equilibrar los requisitos energéticos de la captura de carbono, con los beneficios que proporciona, sigue siendo un desafío complejo que investigadores e ingenieros están abordando activamente.

Para lograr reducciones significativas de las emisiones de CO2, es necesario implementar infraestructuras de captura de carbono a gran escala. Esto requiere planificación, inversión y coordinación significativas entre gobiernos, industrias y comunidades. El desarrollo de la infraestructura necesaria, incluidas tuberías para el transporte y las instalaciones de almacenamiento de CO2, presenta desafíos logísticos que deben abordarse para garantizar el éxito de las iniciativas de captura de carbono.

Usos para el CO2

Una vez que se captura el dióxido de carbono (CO2), existen varios usos que van desde el almacenamiento hasta la creación de productos valiosos. A continuación, se muestran algunos usos comunes:

Uno de los principales destinos del CO2 capturado es el almacenamiento geológico. El CO2 se inyecta en formaciones geológicas como campos de petróleo y gas agotados o acuíferos salinos profundos, donde puede almacenarse de forma segura bajo tierra. Esto evita que el CO2 liberado contribuya a las concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero.

El corolario obvio es que el CO2 capturado se puede utilizar para mejorar la recuperación de petróleo en yacimientos petrolíferos maduros. La inyección en estos campos ayuda a aumentar la cantidad de petróleo recuperable y puede contribuir a su viabilidad económica.

Por otro lado, el CO2 capturado se puede usar como materia prima para la producción de diversos productos valiosos. Algunos ejemplos incluyen: materia prima para combustibles sintéticos; productos químicos y polímeros; incorporación a materiales de construcción como el hormigón, lo que proporciona una alternativa respetuosa con el medio ambiente; y carbonatación de bebidas. El CO2 es, junto con el amoniaco, parte esencial en la manufactura de la urea, mientras que en la atmósfera es indispensable en la fotosíntesis de las plantas; alejado de la imagen de completa villanía que se pretende transmitir.

Beneficios de la captura de carbono

El principal beneficio de la captura de carbono es su potencial para reducir significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero, en particular el CO2, que contribuye en gran medida al calentamiento global.

Al prevenir la liberación de CO2 a la atmósfera, la captura de carbono desempeña un papel crucial en la mitigación del cambio climático y el cumplimiento de los objetivos de reducción de emisiones establecidas en los acuerdos internacionales.

La captura de carbono permite el uso continuo de combustibles fósiles, particularmente en sectores donde las alternativas viables son actualmente limitadas. Esto es esencial para industrias como la del acero, el cemento y la petroquímica, que contribuyen en gran medida a las emisiones globales de CO2. La captura de carbono proporciona una solución de transición que permite a estas industrias reducir su huella de carbono mientras se desarrollan tecnologías más limpias.

La reducción de las emisiones sigue siendo la respuesta principal, más eficaz y preferida en los escenarios que se manejan. Pero la descarbonización por sí sola podría resultar insuficiente para reducir las emisiones residuales “difíciles de reducir”, y que pueden persistir en el mediano plazo.

Una vez que se hayan agotado las opciones de descarbonización, la captura directa del aire (DAC) podría desempeñar un papel vital en la neutralización de las emisiones residuales; por lo tanto, la mayoría de los escenarios alineados con el Acuerdo de París proyectan capacidades sustanciales de DAC. Para ello, como lo demuestran los desacuerdos en la COP28 que ya comentamos, hay que abandonar dogmas y entender que el futuro es un abanico de soluciones.
*La ilustración fue generada utilizando Midjourney, realizada por Luis A. Pacheco, es cortesía del autor al editor de La Gran Aldea.

*M. Juan Szabo, Analista Internacional.
*Luis A. Pacheco, non-resident fellow at the Baker Institute Center for Energy Studies.

Emiratos Árabes Unidos inaugura la mayor central termosolar del mundo

El proyecto ostenta la mayor capacidad de almacenamiento de energía térmica del mundo, con 5,9 gigavatios-hora, y la torre solar más alta, con más de 263 metros.

Emiratos Árabes Unidos, país anfitrión de la COP28, inauguró en el Parque Solar Mohammed bin Rashid Al Maktoum de Dubái, el mayor proyecto de energía solar por concentración del mundo (CSP), y también con la torre solar más alta del mundo.

La cuarta fase del enorme parque solar, de 950 MW, combina tres tecnologías solares híbridas en 44 kilómetros cuadrados: 600 MW de colectores cilindroparabólicos, 100 MW de la torre CSP y 250 MW de paneles solares fotovoltaicos.

Construido con un costo de 4.000 millones de euros, el proyecto ostenta la mayor capacidad de energía térmica del mundo, con 5,9 gigavatios-hora, y la torre solar más alta, con más de 263 metros. Un total de 70.000 helióstatos, o paneles espejo, siguen el movimiento del sol.

El proyecto fue diseñado, construido y explotado por Noor Energy 1, un consorcio liderado por laAutoridad de Electricidad y Agua de Dubai (DEWA),que posee el 51% de la empresa, ACWA Power, que controla el 25%, y el fondo chino Silk Road Fundel 24%.Una quinta fase del parque solar añadirá otros 900 MW de energía solar fotovoltaica, mientras que una sexta fase -cuyo contrato se adjudicó en agosto a Masdar- prevé añadir otros 1,8 GW.

DEWA adjudicó el contrato a Masdar con una oferta de 16,24 $/MWh, lo que supone el coste nivelado de energía más bajo para cualquiera de los proyectos solares de la DEWA bajo su modelo de productor independiente de energía.

El Parque Solar Mohammed bin Rashid Al Maktoum -situado a unos 50 km al sur de Dubai- es parte integrante de la estrategia Dubai Net Zero Carbon Emissions 2050, cuyo objetivo es proporcionar el 100% de la capacidad energética total de Dubai a partir de fuentes de energía limpias para 2050.

“EAU tiene una visión clara de transformarse en una de las naciones más sostenibles del mundo. Nuestro viaje hacia la sostenibilidad es integral y abarca proyectos avanzados de energía limpia a través de diversas fuentes renovables y soluciones innovadoras integradas en diversas esferas de la economía y la sociedad.

“El Parque Solar Mohammed bin Rashid Al Maktoum está en el corazón del compromiso de Dubai y EAU de crear una infraestructura de clase mundial para la sostenibilidad y una base sólida para construir un futuro respetuoso con el medio ambiente. Al culminar el Año de la Sostenibilidad de EAU, el lanzamiento de la cuarta fase del Parque Solar es un hito importante en nuestro viaje hacia la sostenibilidad», declaró el vicepresidente y primer ministro de Emiratos Árabes Unidos y gobernante de Dubai, el jeque Mohammed bin Rashid Al Maktoum.

Este proyecto proporcionará energía limpia y sostenible a aproximadamente 320.000 residencias. Reducirá las emisiones de carbono en aproximadamente 1,6 millones de toneladas al año, mejorando la posición de Dubai como centro mundial líder en energía limpia, renovable y acción climática.

La energía nuclear avanza en el mundo

La necesidad de tener energía limpia y barata, al tiempo de ser autosuficientes, le ha dado un impulso renovado a la energía nuclear.

Por un lado, China puso en funcionamiento el primer reactor nuclear de IV generación, tras completar con éxito una prueba de funcionamiento continuo de 168 horas.

La planta de energía nuclear de alta temperatura de la Bahía de Shidao, ubicada en la provincia china de Shandong, la primera de cuarta generación en el mundo, entró oficialmente en operación comercial a comienzos de diciembre del 2023, según informa la prensa local.

Esto, según la agencia oficial de noticias Xinhua, quiere decir que tras completar con éxito una prueba de funcionamiento continuo de 168 horas ya está generando electricidad para su uso comercial.

La Corporación Nuclear Nacional de China (CNNC) indicó que esta etapa marca un “logro histórico” para los proyectos científicos y tecnológicos del gigante asiático, y destacó que fueron realizados con “derechos de propiedad intelectual completamente independientes”.

La planta, que fue desarrollada conjuntamente por la compañía energética Huaneng, la Universidad Tsinghua y la CNNC, comenzó su construcción en diciembre de 2012 y se conectó a la red por primera vez en diciembre de 2021.

Esta central tiene una capacidad instalada de 200 megavatios y utiliza reactores nucleares de alta temperatura refrigerados por gas (HTGR, por su sigla en inglés), que son reconocidos internacionalmente como un tipo avanzado de cuarta generación con “seguridad intrínseca”, afirmó Zhang Zuoyi, ingeniero jefe del proyecto.

“Sin ninguna medida de intervención, el reactor puede mantener un estado seguro en caso de perder toda capacidad de enfriamiento, y no habrá fusión del núcleo ni fuga de sustancias radioactivas”, agregó Zhang.

El primer reactor nuclear desarrollado íntegramente por China, el Hualong-1, inició sus operaciones comerciales en enero de 2022 en la central de Fuqing, en el sureste del país.

China se ha fijado el objetivo de aumentar su capacidad de energía nuclear en un 50 % en 2025, y de producir entre 100.000 y 200.000 toneladas de hidrógeno a partir de energías renovables en ese mismo año.

Estos objetivos se enmarcan en los planes del Gobierno chino para alcanzar la neutralidad de emisiones antes de 2060.

EEUU y Francia se unen para desarrollar pequeños reactores

Occidente no se quiere quedar atrás, y la Agencia de Energía Nuclear (NEA por su sigla en inglés), organismo dependiente de la OCDE, lanzó su nueva iniciativa para acelerar los reactores nucleares modulares (SMR) para Net Zero en la 28ª Conferencia de las Partes (COP28) durante el evento de alto nivel Átomos para Net Zero de la presidencia de la COP28 de los EAU en Dubai Expo City el 5 de diciembre de 2023.

David Turk, del Departamento de Energía de los Estados Unidos junto a Sophie Mourlon, directora de Energía de la Dirección General de Energía y Clima (DGEC) del Ministerio francés para la Transición Ecológica y la Cohesión Territorial, se unieron al director general de la NEA, William D. Magwood, IV, para el lanzamiento de esta iniciativa como miembros fundadores. 

La aceleración de los SMR para Net Zero aprovechará la red de líderes industriales, gobiernos, investigadores y expertos de la NEA para establecer una plataforma práctica y orientada a soluciones con un plan de trabajo definido para la colaboración y el intercambio de conocimientos para ayudar a los tomadores de decisiones a maximizar todo el potencial de SMR. 

Acelerar los SMR para Net Zero presenta las evaluaciones integrales del NEA SMR Dashboard sobre el progreso hacia la comercialización y la implementación de tecnologías SMR y Generación IV, aumentando otras fuentes que se centran en atributos técnicos y niveles de preparación tecnológica (TRL). 

En conjunto, las evaluaciones sobre la preparación técnica, junto con las evaluaciones del Panel NEA SMR sobre licencias, ubicación, financiamiento, cadena de suministro, compromiso y combustible, arrojan luz sobre qué tecnologías y proyectos SMR se están moviendo más rápido, desde el concepto hasta la comercialización en varios mercados alrededor del mundo.

Impulso global para los SMR

A medida que el impulso de los SMR continúa aumentando en todo el mundo, muchos formuladores de políticas buscan seguir el ritmo de la innovación en el sector privado para la comercialización de diseños de SMR y oportunidades de implementación, en apoyo de la descarbonización. 

Mantener el ritmo de la innovación del sector privado en SMR para generación de energía y aplicaciones industriales requerirá cooperación entre gobiernos, público-privado y entre empresas. Actualmente se trabaja en 42 proyectos distintos de SMR en todo el mundo, principalmente en EEUU.

Se necesitará una cooperación internacional significativa para sentar las bases de un progreso sustancial en seis áreas centrales: preparación para la concesión de licencias, financiación, cadena de suministro, desarrollo de la fuerza laboral, disponibilidad de combustible y gestión del combustible gastado. La colaboración estratégica en estas áreas puede ayudar a reducir tanto los costos como las barreras para la implementación de SMR.

Determinar el conjunto de tecnologías SMR aplicables, identificar las condiciones propicias adecuadas y comprender mejor las aplicaciones y mercados potenciales puede ayudar a acelerar el despliegue de soluciones de descarbonización SMR en toda la economía.

Fusión nuclear: la UE y Japón presentan el ‘tokamak’

En un movimiento sorpresa, un día después de la inauguración oficial de la COP-28, donde los países se reunirán para discutir cómo eliminar o reducir gradualmente los combustibles fósiles, Europa y Japón eligieron el momento adecuado para presentar el JT-60SA. 

El dispositivo experimental más potente hasta la fecha, construido por las dos partes, es un logro histórico para sus comunidades políticas y científicas, organizaciones de investigación e industria. Es una clara demostración de su compromiso de invertir en fusión nuclear, que es eficiente, segura y respetuosa con el medio ambiente.

Así, la Comisaria Europea de Energía, Kadri Simson , junto con el Ministro de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología de Japón, Masahito Moriyama, y ​​la Ministra de Estado de Política Científica y Tecnológica de Japón, Sanae Takaichi, inauguraron el tokamak. A ellos se unieron políticos de alto nivel, representantes de la industria y la comunidad de investigación para inaugurar las instalaciones y presenciar desde la sala de control una operación de plasma.

El ‘tokamak’

El JT-60SA es el resultado del Broader Approach Agreement, una colaboración científica firmada entre la Unión Europea y Japón, para promover el avance del conocimiento en fusión a través de diversos proyectos. 

Los trabajos para el dispositivo comenzaron en 2007 y finalizaron en 2020 con el montaje final. Desde entonces, se han llevado a cabo una serie de mejoras técnicas, con las primeras operaciones de plasma a finales de 2023.

Se estima que el coste total del proyecto para la fase de construcción ronda los 560 millones de euros en valores actuales, compartidos entre Europa y Japón. El proyecto se considera un excelente ejemplo de diplomacia científica y ha sido elogiado por el espíritu de colaboración, su gestión eficiente y su ejecución ejemplar.

En su discurso, el director de Fusion for Energy, Marc Lachaise , elogió la colaboración internacional y el fuerte espíritu de equipo de los equipos implicados.

 “Lo que suceda hoy aquí será importante mañana para la contribución de la fusión a una combinación energética libre de carbono. JT-60SA es clave para la hoja de ruta internacional de fusión porque brinda una posibilidad única de aprender, operar este dispositivo de fusión único y compartir ese valioso conocimiento con ITER . Además, permite a los laboratorios de investigación y a la industria europeos, junto con Japón, trabajar mano a mano desarrollando una asociación significativa”.

El papel de F4E

Fusion for Energy (F4E) recibió la contribución europea al proyecto, consistente en la gestión de fondos de la UE y la coordinación de la fabricación de componentes por parte de Bélgica, Francia, Alemania, Italia y España, que participaron voluntariamente en el proyecto EUROfusion. El consorcio de 31 laboratorios europeos también ha contribuido y seguirá haciéndolo mediante hardware y personal. 

Por su parte, el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Cuántica (QST) de Japón, Naka, donde se encuentra el dispositivo, se ha encargado de su respectiva aportación en términos de equipamiento y personal. La asociación entre los laboratorios y la industria se considera beneficiosa para todos porque les ha brindado la oportunidad de colaborar y producir con éxito los componentes del dispositivo.

Las ventajas de la energía de fusión son varias, lo que la convierte en una candidata prometedora para el mix energético del futuro. El combustible que requiere es abundante, evitando el riesgo de conflicto geopolítico y sin producir gases de efecto invernadero. 

El JT-60SA ofrecerá a la comunidad científica la oportunidad de recibir más capacitación, adquirir más experiencia y realizar operaciones con plasma que mejorarán la comprensión de la física.

Colombia: Abren primera ronda de energía eólica costa afuera

El Ministerio de Minas y Energía lanzó oficialmente los pliegos y bases de condiciones específicas de la Primera Ronda de Permiso de Ocupación Temporal sobre áreas marítimas para la generación de energía eólica costa afuera en Colombia y dio apertura a la fase de habilitación de interesados.

“Invitamos a inversionistas de todo el mundo e interesados en el desarrollo de la energía eólica costa afuera, a que se enamoren de Colombia, a que inviertan y contribuyan en este proceso de transición económica, social, ambiental y energética”, afirmó el ministro Andrés Camacho desde Dubai.

El jefe de la cartera resaltó que, gracias a la articulación interinstitucional entre el Ministerio de Minas y Energía y la Dirección General Marítima (DIMAR) se construyó el marco regulatorio necesario para dar inicio al proceso, que se fortaleció con el nombramiento de la Agencia Nacional de Hidrocarburos como administrador del mismo, entidad que da pasos para convertirse en Agencia de Energía.

Con la publicación de los pliegos y bases de condiciones, se espera que empresas interesadas se habiliten para presentar sus ofertas, y así poder ser adjudicadas con los permisos de ocupación temporal sobre áreas marítimas ubicadas en la zona marino-costera de los departamentos del Magdalena, Atlántico, Bolívar y Sucre (Caribe central); cada proyecto deberá ser mínimo de 200 MW.

De acuerdo con los pliegos y bases de condiciones, publicados por la Agencia Nacional de Hidrocarburos, las empresas interesadas podrán habilitarse demostrando sus capacidades jurídicas, técnicas y financieras que les permitirán presentar propuestas por las áreas ofertadas.

La ANH puntualizó que, con la divulgación del borrador de pliegos y condiciones, se revisaron más de 400 comentarios a los que se les dio respuesta en la publicación de pliegos definitivos en su página web, www.anh.gov.co; de esta manera se escuchó a la industria y se le dio mayor flexibilidad al proceso para garantizar la concurrencia de participantes en esta Primera Ronda.

Los biocombustibles son clave en la descarbonización de Colombia 

Los biocombustibles deben ser una prioridad en la acción para combatir el cambio climático, y su papel en la transición hacia una economía más sostenible y baja en carbono.

Después de Brasil, Colombia es el mayor productor de biocombustibles en América Latina, por lo que el país busca posicionarse como un líder en soluciones para la descarbonización del transporte.

Hoy, Colombia cuenta con mezclas establecidas por el gobierno de 10% de Biodiésel y 7% de alcohol carburante en gasolina, denominadas (B10) y (E7) respectivamente. En febrero de 2024 el mandato de mezcla de alcohol carburante llegará al 10%.

El sector del transporte en Colombia es responsable de 12% de las emisiones de CO2, de acuerdo con datos del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, el Departamento Nacional de Planeación y el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales. Por ello, la adopción de mezclas superiores de biocombustibles es fundamental para alcanzar los objetivos de reducción de emisiones de gases efecto invernadero (GEI).

Durante la semana del Clima de América Latina y El Caribe 2023, realizada en la ciudad de Panamá en octubre pasado, Carolina Rojas, presidente de Fedebiocombustibles, se refirió a cómo los biocombustibles son una de las estrategias para lograr la transición energética, teniendo en cuenta que en la pasada COP26 (Conferencia de París 26), Colombia se comprometió a reducir en 51% sus emisiones de gases de efecto invernadero para el 2030, meta que de acuerdo con el documento que estuvo en consulta pública del Plan Energético Nacional 2022-2052 de la Unidad de Planeación Minero-Energética, no se cumplirá.

Los mandatos actuales de mezclas de 10% de biocombustibles mitigan 3 millones de toneladas anuales de CO2.  Con los nuevos biocombustibles, dentro de los que se encuentran los combustibles sostenibles de aviación, los combustibles sostenibles marítimos y el diésel renovable, el país podría alcanzar la mitigación de 5 millones de toneladas de CO2 al 2030. Esto en complemento al parque automotor contemplado de 600 mil vehículos eléctricos, la cual tiene un potencial de mitigación de emisiones de 4 millones de toneladas año de CO2.

En ese sentido, Rojas asegura que “los nuevos biocombustibles y la promoción de las mezclas superiores voluntarias requieren inversiones que pueden superar los 1.000 millones de dólares, mediante las cuales estamos promoviendo la agroindustria intensiva en conocimiento, mejorando nuestra soberanía energética, al tiempo que se crearán más de 100 mil nuevos empleos, que se sumarán a los 470 mil que apalanca actualmente la agroindustria de los biocombustibles”.

Desde el 30 de noviembre al 12 de diciembre se llevará a cabo la COP28. El evento se centrará en discutir el balance mundial de progreso hacia las metas establecidas en el Acuerdo de París, y se abordará el primer balance mundial de progreso hacia cuatro ejes fundamentales: la aceleración de la transición energética, avances en financiamiento climático, implementación del fondo de pérdidas y daños, aprobado en la COP27, y la movilización de todos los actores para el impulso del progreso hacia los objetivos globales. Estos últimos son la reducción de los GEI en un 43% para 2030, la eliminación de proyectos de energía fósil y la reducción de subvenciones a los combustibles fósiles.

Con base en lo anterior, Rojas menciona que, para poder dar cumplimento a los objetivos firmados en estos Acuerdos: “Es momento de migrar a un modelo que cuente con mandatos mínimos de mezclas de biocombustibles del 10% e incrementos en mezclas superiores voluntarias de biodiésel de B20 hasta B100 en esquemas de cupos.

“Adicionalmente, la promoción de combustibles alternativos limpios como el bioetanol de E85 yl E100, para las cuales ya contamos con la tecnología en el parque automotor. Con esto podemos acelerar la descarbonización del transporte terrestre y tener la capacidad de promover la producción nacional de estas tecnologías para apalancar la reindustrialización”.

Energía nuclear, el poder del átomo versus el temor de la humanidad

La energía nuclear ha sido una fuente de energía controvertida desde sus inicios, en la década de 1950. Hay pros y contras del uso de la energía nuclear que deben sopesarse a medida que planificamos las necesidades energéticas futuras.

Por: JUAN SZABO y LUIS PACHECO

Por un lado, las centrales nucleares generan electricidad sin emitir gases de efecto invernadero (GEI), como las plantas de combustibles fósiles. Por otro lado, las preocupaciones por la seguridad y los desechos radiactivos han limitado el crecimiento de la energía nuclear a nivel mundial.

La historia de la energía nuclear comienza a finales del siglo XIX con el descubrimiento de la radiactividad por parte de Henry Becquerel físico francés, en 1896. Comienza así la física nuclear, que busca entender las propiedades de los núcleos atómicos.

En 1905, el físico alemán Albert Einstein publicó su revolucionaria teoría de la relatividad especial. Esto sentó las bases de la famosa ecuación E=m.c2, que propuso en un artículo posterior ese mismo año. Esta ecuación muestra que masa y energía son intercambiables: una pequeña cantidad de masa se puede convertir en una inmensa cantidad de energía, la base teórica para las posibilidades de la energía nuclear.

En 1932, James Chadwick, físico británico, descubrió el neutrón, lo que reveló el potencial de la fisión nuclear: dividir los núcleos atómicos para liberar enormes cantidades de energía. De 1939 en adelante, las teorías de Einstein ayudaron a inspirar a otros científicos a comenzar a explorar las reacciones nucleares en cadena. Esta investigación condujo finalmente al desarrollo de reactores nucleares y bombas atómicas durante el Proyecto Manhattan en la década de los 40.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la atención se centró en las aplicaciones civiles de la fisión nuclear. En 1954, la central nuclear de Óbninsk, en la URSS, produjo por primera vez electricidad para uso comercial a partir de un reactor nuclear. Apenas tres años después, se inauguró la planta Calder Hall en el Reino Unido como la primera central nuclear a gran escala que alimenta una red eléctrica pública.

Durante las décadas de 1960 y 1970 se construyeron rápidamente reactores nucleares en todo el mundo, especialmente en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Francia y Japón.

La energía nuclear se consideraba una fuente abundante de electricidad constante y fiable para satisfacer la creciente demanda. Sin embargo, algunos accidentes importantes, en particular la fusión de Three Mile Island en 1979 en Estados Unidos, comenzaron a hacer tambalear la confianza del público en la seguridad nuclear. Esta preocupación aumentó exponencialmente después del desastre de Chernóbil en la Ucrania soviética en 1986, todavía considerado el peor accidente nuclear de la historia.

En la década de los 90, el crecimiento de la energía nuclear se desaceleró sustancialmente en muchos países debido a factores económicos y la oposición pública. Pero la tecnología nuclear siguió avanzando y los nuevos diseños de reactores se centraron en la eficiencia y la seguridad.

Bases de la energía nuclear

La energía nuclear se basa en el proceso de fisión nuclear: los átomos se dividen para liberar enormes cantidades de energía. Esto ocurre dentro del núcleo del reactor, que contiene barras de combustible de Uranio-235 sumergidas en agua. Los átomos de uranio se dividen cuando son bombardeados por neutrones. Estos neutrones chocan con otros átomos de U-235, provocando que se divida en una reacción en cadena. Cada fisión libera 200 MeV (1 MeV = 106 eV = 1.6 x 10-13 Joules) de energía -no es mucho, pero claro, las partículas elementales son bastante pequeñas. La energía calórica así generada se utiliza para calentar el agua y convertirla en vapor, que hace girar un turbogenerador para producir electricidad. Después de pasar por la turbina, el vapor se condensa nuevamente en agua y se recicla a través de la planta.

La reacción en cadena está vigilada por barras de control, que absorben el exceso de neutrones. El agua que circula alrededor del núcleo también regula la temperatura. En caso de parada, todas las barras de control caen completamente dentro del núcleo para detener la fisión. El calor restante se elimina mediante circulación de refrigerante.

La principal ventaja de la energía nuclear es su capacidad para generar grandes cantidades de electricidad continua de forma fiable. Las centrales nucleares no dependen de fuentes variables como el viento o la luz solar, lo que les otorga factores de capacidad del 90% o más. Esto significa que pueden funcionar las 24 horas del día de manera constante y casi a plena potencia.

Por el contrario, las fuentes renovables como la solar y la eólica solo pueden generar electricidad entre el 10% y el 30% del tiempo. La energía nuclear también es extremadamente densa: la cantidad de electricidad producida a partir de una determinada cantidad de combustible es mucho mayor que la de cualquier otra fuente. Por ejemplo, una pastilla de uranio del tamaño de una goma de borrar puede producir tanta energía como 149 galones de petróleo. Con suministros finitos de combustibles fósiles, el uranio proporciona una solución energética a largo plazo más sostenible.

El riesgo de accidentes es muy bajo y los diseños de reactores modernos cuentan con múltiples sistemas de seguridad. Las tasas de mortalidad por accidentes de energía nuclear son órdenes de magnitud más bajas que las muertes por carbón, gas natural, energía hidroeléctrica e incluso energía solar y eólica (por unidad de electricidad generada).

El lado negativo es que la disposición de residuos nucleares sigue siendo un desafío. Las barras de combustible usadas contienen isótopos radiactivos con vidas medias largas, que requieren aislamiento durante miles de años. Ningún país ha establecido todavía un depósito permanente para estos desechos.

Los protocolos actuales implican un almacenamiento in situ durante años, que luego son enterrados a gran profundidad. Los críticos argumentan que esto es simplemente pasarles el problema a las generaciones futuras. Una mayor investigación sobre ciclos de combustible reutilizables y reactores reproductores podría ayudar a mitigar el problema de los residuos a largo plazo.

La proliferación nuclear es otra preocupación común: que un mayor acceso a la tecnología nuclear pueda conducir al desarrollo de armas nucleares. Sin embargo, los reactores modernos tienen salvaguardias incorporadas, como combustible de uranio poco enriquecido, que hace que desviar material para armas sea casi imposible; aunque estas salvaguardias no son insalvables.

Los altos costos iniciales de la construcción de plantas nucleares también limitan su adopción, ya que una planta puede costar entre 5.000 y 9.000 millones de dólares. Sin embargo, una vez construidos, tienen bajos costos de combustible y operación y tienen una vida útil de 40 a 60 años. Los incentivos políticos como garantías de préstamos y créditos fiscales han tenido como objetivo facilitar la financiación. Algunos diseños de reactores de próxima generación también están diseñados para ser más pequeños y económicos.

La energía nuclear suministra hoy alrededor del 10% de la electricidad mundial, encabezada por Estados Unidos, Francia y una creciente plantilla nuclear en China. Sin embargo, el desastre nuclear de Fukushima en 2011, tras un tsunami en Japón, recordó al mundo los riesgos que corren si las cosas salen mal.

El uso de la energía nuclear sigue siendo controvertido. Sin embargo, todavía genera enormes cantidades de electricidad libre de carbono en muchos países. Ante el aumento de la preocupación por el cambio climático, algunos consideran que la energía nuclear está regresando gracias a su papel como fuente estable de energía limpia.

En términos de impacto ambiental, la energía nuclear tiene ventajas y desventajas frente a los combustibles fósiles. No emite gases de efecto invernadero, pero la extracción y el enriquecimiento de uranio sí requieren energía. Las centrales nucleares también utilizan grandes cantidades de agua para enfriar. Sin embargo, los nuevos reactores pueden reutilizar y reciclar el agua para reducir el consumo. En general, la energía nuclear tiene una huella hídrica y terrestre mucho menor que alternativas como el carbón o el gas natural.

De acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía (AIE), La energía nuclear, con alrededor de 413 gigavatios (GW) de capacidad operativa en 32 países, contribuye a la mitigación del cambio climático al evitar 1,5 giga toneladas (Gt) de emisiones globales y ciento ochenta mil millones de metros cúbicos (bcm) de demanda global de gas al año.

En resumen, la energía nuclear es una cuestión compleja con argumentos razonados por ambas partes. La energía atómica suministra electricidad abundante y confiable, sin emisiones de carbono. Pero los desafíos en torno al desperdicio, la seguridad, los costos y la proliferación de armas siguen siendo obstáculos. Como ocurre con la mayoría de los problemas, existen compensaciones.

Pero la tecnología nuclear continúa mejorando y la mayoría de los expertos coinciden en que la energía nuclear deberá desempeñar algún papel en un futuro energético libre de carbono. ¿Cuál será ese equilibrio? Sigue siendo una cuestión abierta.

Cualquier estrategia energética inteligente a largo plazo probablemente implicará una combinación diversa de fuentes de generación, incluida la nueva energía nuclear, para garantizar la asequibilidad, la confiabilidad y la sostenibilidad, mientras trabajamos hacia una sociedad con neto cero emisiones de CO₂.

Recurso forestal, clave en la transición energética de Colombia

Dentro de las fuentes alternativas de generación de energía, el gobierno nacional identificó el uso de la biomasa agropecuaria y forestal. Las empresas de esta última están listas para incorporarse en la nueva matriz energética.

Uno de los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo del gobierno es impulsar la penetración de energías renovables y adelantar una transición energética gradual, justa y sostenible. La pregunta sigue siendo cuáles serán las fuentes y tecnologías seleccionadas para dar ese salto.

En la carrera mundial por reducir la dependencia de los combustibles fósiles (77 % de la energía se obtiene del carbón, el petróleo y el gas, según el FMI) y de paso alcanzar la meta de cero emisiones de gases efecto invernadero, principalmente dióxido de carbono, han surgido opciones como las energías mareomotriz, eólica, solar, la geotermia, la bioenergía y el hidrógeno verde.

La Organización de las Naciones Unidas ha recomendado invertir en fuentes de energía alternativas que sean limpias, accesibles, asequibles, sostenibles y fiables. “Los recursos aportados por el sol, el viento, el agua, los residuos o el mismo calor de la Tierra, que se encuentran en abundancia en nuestro entorno, son renovados por la propia naturaleza y emiten pocos (o ningún) contaminantes”, dice un informe del organismo.

En ese sentido, Colombia ha puesto sobre la mesa el aprovechamiento de la biomasa para la generación de productos, procesos y servicios como la bioenergía. La biomasa puede provenir de residuos agrícolas (rastrojos, malezas, cáscaras, huesoso de frutas), forestales (residuos de poda, bagazos, pellets, serrín), agroalimentarios (aguas de vegetación, residuos de la industria ganadera o de producción de alimentos) o residenciales (desechos orgánicos).

De acuerdo con el documento “Bioeconomía para una Colombia potencia viva y diversa: hacia una sociedad impulsada por el conocimiento”, publicado en 2020 por el gobierno nacional, solo en biomasa residual vegetal, clasificada como una fuente no convencional de energía renovable, Colombia tiene un potencial de generar más de 43 millones de toneladas al año.

Juan Miguel Vásquez, director Ejecutivo de la Federación Nacional de Industriales de la Madera (FEDEMADERAS) destacó que los productos, subproductos y residuos procedentes de bosque son una fuente valiosa para la generación de energía eléctrica y térmica, por sus características de desarrollo y por la facilidad con que se ponen en combustión.

Por esta razón, el gremio incluyó la bioenergía dentro de sus objetivos e hizo un llamado a los Ministerios de Agricultura y Minas y Energía para que se sumen a dicho propósito, después de todo, según Vásquez, “la transición energética no es cuestión de ciertos sectores sino de la sociedad completa”.

En la red sectorial forestal hay empresas que llevan casi una década buscando posibilidades para desarrollar proyectos de generación de energía con biomasa forestal, las cuales además han asesorado a otras en el mismo camino.

Lejos de ser una factibilidad, hoy Colombia cuenta con una planta de generación eléctrica a partir de biomasa forestal en Puerto Carreño (Vichada) que genera 4,5 MW hora y se construyen dos plantas nuevas, la primera ubicada en el municipio de Villanueva (Casanare) con una capacidad total instalada de 25 MW Neto lo que generará más de 200 GWh al año de energía verde y firme, lo que permitirá una reducción de emisiones de CO2 de más de 70 mil toneladas al año, y la segunda en el Valle del Cauca a partir de residuos de corteza de eucalipto para generar 120 toneladas de vapor por hora y de esa manera sustituir más de 200 mil toneladas del CO2 generado al año por una parte de las calderas a base de carbón y gas.

Estos proyectos de las compañías Refocosta y Smurfit Kappa, son ejemplo de cómo los proyectos empresariales generan externalidades positivas a los entornos sociales y ambientales del país.

“El desarrollo de la tecnología para la siembra, cosecha y disposición de los residuos forestales para la generación de energía permite el verdadero desarrollo de clústeres o cadenas de valor y se puede extender a todas las regiones del país”, destacó el director Ejecutivo de FEDEMADERAS.

Pero lo cierto es que no se aprovecha el potencial de los recursos naturales renovables. La Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA, por su sigla en inglés) calcula que el 90 % de la electricidad mundial puede tener su origen en estas fuentes y además asegura que debería hacerlo para el año 2050.

Los desafíos de la bioenergía en Colombia, identificados por el propio gobierno nacional, incluyen acciones orientadas al mercado, como incentivos para la promoción, financiación e inversión en biofactorías y biorefinerías, y como los encadenamientos y las exportaciones de bioproductos, según el documento “Bioeconomía para una Colombia potencia viva y diversa: hacia una sociedad impulsada por el conocimiento”.

Para ello, es necesario definir un marco regulatorio y jurídico para los bioproductos, la bioenergía, las biofactorías y las biorefinería, pero también implementar un régimen especial jurídico en las refinerías. Con ello será posible firmar un pacto para la producción y los negocios sostenibles.

FEDEMADERAS ha mostrado interés en hacer parte de este pacto por los múltiples beneficios que traería la generación de energía por medio de biomasa forestal. Por un lado, muchas de las fuentes alternativas son intermitentes a la hora de entregar energía, es decir, no están en capacidad de cubrir una demanda permanente de 24 horas al día. Sin embargo, las empresas de este renglón están en capacidad de incorporarse en una verdadera matriz energética renovable como un actor de peso.

Por otro lado, la tecnología que usan para generar energía se considera carbono neutro debido a que las pocas emisiones que tiene provienen precisamente de un carbono que fue capturado por los árboles. Finalmente, ofrece los mismos de la reforestación: el uso de suelos pobres en fertilidad, la generación de corredores biológicos etc.

Por todo esto, la red sectorial forestal está en capacidad de sustituir la generación de centrales de energía como las de que funcionan con carbón mineral, gas o combustibles líquidos, logrando de esta manera el concepto de desplazamiento de tecnologías contaminantes.

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