Cómo potenciar el mercado del GLP en América Latina

En América Latina hay retrasos en el tema regulatorio del GLP y varios países intervienen los precios. Estas situaciones se deben a que los gobiernos no entienden cómo funciona el mercado.

El mercado del gas licuado del petróleo (GLP) en América Latina se debate entre el crecimiento, la intervención de precios de algunos gobiernos, la falta de regulación adecuada y buena parte de informalidad.

Según el analista Adrián Calcáneo, vicepresidente de Energía y Materias Primas de OPIS, los problemas que aquejan al subcontinente en materia de GLP se pueden resumir en una sola razón: los gobiernos no entienden el mercado.

Para Calcáneo, todo se podría simplificar si se entiende que ningún país consumidor (y menos en un mercado tan pequeño como el de América Latina) está en capacidad de interferir en los precios internacionales del propano y el butano.

Dado que América Latina importa el cincuenta por ciento del GLP que consume, sus precios están atados a la paridad importación. Luego, los intentos de los países por poner controles de precios internos al producto lo único que lleva es a distorsionar el mercado y a desincentivar las inversiones.

“Yo creo que ha habido mucha improvisación por parte de los gobiernos al tratar de controlar el mercado, pero en realidad está fuera de su control, porque el precio se define fuera de nuestras fronteras”, dice Calcáneo.

Y agrega que, en cierta manera, “eso ha llevado a una sobre regulación que ha mermado la inversión y le ha metido mucho ruido al mercado.”

Para el experto −que será conferencista en el próximo Congreso Internacional de Gasnova, en Bogotá−, ese es el tema más importante en la región: la sobre intervención de los gobiernos en el mercado, y la preocupación que se haga en países donde no ha sido intervenido.

Actualmente, entre los países del área que intervienen los precios del GLP están Perú, Guatemala, México y Uruguay.

Entorno internacional

Por eso, para definir políticas adecuadas para el GLP hay que entender lo que pasa en el mercado mundial.

Calcáneo señala que el mercado mundial del GLP está en medio de un ambiente bipolar. Por un lado, hay crecimiento en la producción de Estados Unidos (el mayor productor y exportador), lo cual es una buena noticia; y, por otro lado, China (el mayor consumidor e importador) ha reducido se demanda en los últimos años en unos 8 millones de toneladas anuales.

Eso ha llevado a que los precios actuales de referencia Mont Belvieu (EEUU) estén en niveles bajos. Pero, para Calcáneo eso puede ser un espejismo, pues si algunos gobiernos de la región consideran que el precio está alto, se pueden presentar amenazas cuando el mercado internacional reaccione y los precios suban.

Por eso, para el especialista, la mejor política es dejar que los precios fluctúen de acuerdo con las cotizaciones internacionales y que los consumidores entiendan que el precio se moverá con esas oscilaciones.

Y es que después de muchos años de relativa estabilidad, en el presente siglo las cotizaciones del GLP han sufrido grandes fluctuaciones.

En 2003 el precio del galón de propano alcanzó la barrera del dólar, luego rozó su máximo histórico de dos dólares en 2008, para luego caer a 0,24 dólares durante la pandemia. En marzo de 2022 rebotó a 1,61 dólares, y ahora, a mediados de 2025, el precio ronda los 0,72 dólares por galón.

“El problema es que seguimos hablando de precios altos. Seguimos con los gobiernos tratando de combatir el precio alto en un momento donde los precios están bajos. Y las intervenciones de los gobiernos, lamentablemente, en largo plazo hacen que se desincentive la inversión, que es lo que realmente hace que bajen los precios”, dice Calcáneo.

Y pone como ejemplo a México, que es uno de los grandes consumidores de la región y que tiene una larga tradición en GLP, donde el gobierno ha intervenido el mercado poniendo un precio máximo que se actualiza cada semana. Un precio que no tiene una metodología adecuada para seguir los precios de referencia internacional. Entonces, los distribuidores están perdiendo mucho dinero, porque para operar y distribuir tienen que vender más barato de lo que les cuesta el combustible.

“El gobierno no ha entendido eso, a pesar de las protestas y las pláticas de los distribuidores, y desafortunadamente está dañando a uno de los mercados más comprometidos con el GLP en América Latina”, dice Calcáneo.

En ese sentido, la recomendación del experto para Colombia es que el gobierno no intervenga los precios, que se dejen al libre mercado. “Dejar que la gente entienda cuál es el precio real del cilindro y, si quieren dar un subsidio, que esté separado del momento de compra, que se le otorgue directamente al usuario de otra forma, para que la gente nunca pierda de vista cuánto realmente cuesta el cilindro a precios de mercado internacional”, señala.

Eso permitiría desligar el subsidio de la comercialización en los seis departamentos donde hoy opera el aporte estatal al GLP en el país, pues el gobierno ha retrasado los pagos y tiene a las distribuidoras al borde de una crisis financiera.

En Colombia, el precio del GLP se fija en Cartagena, por la paridad importación. Es un hecho que no se puede controlar. Pero lo que sí se puede controlar son los costos de transporte hacia el interior del país: invirtiendo en ductos, en infraestructura y almacenamiento.

“Entonces, lo que está ocurriendo en América Latina es que no hay un reconocimiento del nivel de precio bajo actual, donde deberían empezar a retirar controles de precios. El peligro es ese, que no se ha reconocido el momento actual y que los factores son globales. Si China se recupera y empieza a consumir 8 millones de toneladas más, pues la presión sería mayor de los gobiernos a intervenir. Y esos son los peores escenarios”, concluye Calcáneo.

Se aproxima el 7º Congreso Internacional del GLP de GASNOVA

La séptima edición del evento más importante del GLP en Colombia se realizará los días 26 y 27 de agosto de 2025 en el Club El Nogal, de Bogotá.

El 7º Congreso Internacional del GLP “Gas para el progreso” reunirá a los actores más importantes del sector del GLP tanto de Colombia como de Francia, Estados Unidos, México, Brasil, Chile, Argentina y Perú.

El evento es organizado por la Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA), gremio que reúne a las compañías que distribuyen el 76% del GLP en el país, y cuenta con los aliados internacionales World Liquid Gas Association (WLGA), Asociación Iberoamericana del GLP (AIGLP) y OPIS a Dow Jones Company.

La séptima versión tiene como eje temático “Gas para el progreso”, para analizar el papel del GLP como combustible para el progreso económico de las naciones, que se viene consolidando como alternativa energética esencial para los sectores residencial, comercial e industrial.

Las diferentes sesiones abordarán temas de gran relevancia para el sector, como el aporte del GLP a los sectores industrial y comercial, la evolución del sector energético en el largo plazo y los retos de la transición, la competitividad de los combustibles: precios y abastecimiento, las tendencias regulatorias en América Latina y el AutoGLP a nivel internacional, entre otros.

El Congreso GASNOVA cuenta con una agenda académica en la que participarán 42 conferencistas, panelistas y moderadores nacionales e internacionales de amplia trayectoria en los sectores energético y del GLP.

También cuenta con una muestra comercial que abre la oportunidad para hacer negocios y un espacio de relación con los tomadores de decisión del sector privado y estatal.

Opinión de conferencistas y participantes

Cinch Munson, director de Desarrollo de Negocios, World Liquid Gas Association, Francia: «Para la Asociación Mundial del GLP es un honor participar en este evento que analiza temas de gran importancia para el sector del GLP a nivel internacional. Desde la World Liquid Gas Association, presentaré novedades en materia del AutoGLP que son de gran interés para la industria automotriz».

Adrian Calcaneo, VP Energy & Feedstocks at Chemical Market Analytics, OPIS, A Dow Jones Company, EE.UU.: «Vamos a analizar asuntos de mercados internacionales, precios y demanda del GLP y otros combustibles. Cómo la geopolítica afecta a esta industria, el rol del GLP en la transición energética de Colombia y del mundo, entre otros temas».

Fabricio Duarte, director Ejecutivo de la Asociación Iberoamericana del GLP (AIGLP), Brasil: “El Congreso GASNOVA es una excelente oportunidad para conocer las últimas tendencias del mercado del GLP, así como experiencias internacionales de importante relevancia”.

Jovan Pastor Portocarrero, presidente, Sociedad Peruana de Gas Licuado (SPGL), Perú: «Este espacio es ideal para analizar y reflexionar sobre el impacto que tiene el GLP en la matriz energética global y latinoamericana, y la versatilidad de este combustible en el tema logístico y productivo. Igualmente, el impacto eco-ambiental, clave para la dinámica de la economía mundial».

Desafíos y oportunidades del GLP en América Latina

En un continente donde 90 millones de personas aún dependen de la leña para cocinar, el Gas Licuado del Petróleo (GLP) se erige como una solución para superar la pobreza energética y contribuir a una matriz más limpia. No obstante, la región enfrenta desafíos en infraestructura y regulación que impiden el crecimiento del mercado.

En el reciente Summit Internacional de GLP, organizado por Agremgas en Barranquilla, el 5 y 6 de junio pasados, la GUÍA DEL GAS habló con Fabricio Duarte, director Ejecutivo de la Asociación Iberoamericana de Gas Licuado del petróleo (AIGLP), quien señaló que el GLP es un energético clave para una matriz energética más limpia en la región.

Actualmente, el consumo de GLP en América Latina se mantiene estable en unos 30 millones de toneladas métricas al año. Sin embargo, la región solo produce alrededor de 15 millones de toneladas. Esto significa que por cada dos kilos de GLP consumidos, uno es importado, lo que subraya la necesidad de una infraestructura robusta para su almacenamiento y distribución. «Necesitamos tener más infraestructura en general en los países: mejores terminales y mejores infraestructuras de almacenamiento», afirma Duarte.

A pesar de su importancia, el crecimiento del mercado de GLP en Latinoamérica es lento, frenado principalmente por factores regulatorios y de infraestructura. La falta de certeza jurídica y regulatoria es, según Duarte, el «mantra» que impide las inversiones necesarias para modernizar y expandir la capacidad. “Sin esta estabilidad, es difícil atraer el capital privado requerido para construir terminales más grandes y eficientes, que permitan importar GLP a mejores precios y con una distribución más controlada”, dice el ejecutivo.

Otro factor que limita el crecimiento es la competencia del gas natural en las grandes ciudades, y la tendencia hacia la electrificación como parte de la transición energética. Aunque el GLP es complementario, muchos países lo ven como un competidor directo. Además, la alta informalidad e ilegalidad en el mercado de GLP en algunos países, que en Colombia es del 33% y puede alcanzar hasta el 50% en lugares como Perú, eleva los costos de fiscalización y distorsiona el mercado.

Combatir la pobreza energética

A pesar de los desafíos, el GLP tiene una enorme oportunidad de crecimiento en la región. Se estima que entre 80 y 90 millones de personas en Latinoamérica todavía consumen leña como principal fuente de energía para cocinar. Este es un punto donde el GLP puede generar un impacto significativo, no solo mejorando la matriz energética y reduciendo la huella de carbono, sino también combatiendo la pobreza energética.

Duarte destaca que las mujeres y niños son los más afectados por el uso de leña, que a menudo no es solo madera, sino una «mixtura de basura con madera» que incluye desechos con químicos. “Implementar políticas públicas efectivas para combatir el uso de leña y fomentar el consumo de GLP es donde podemos crecer de manera sostenible», asegura Duarte. También observa el potencial en el desarrollo del GLP vehicular (AutoGLP).

El inesperado impacto de los aranceles de EE.UU.

Por otro lado, en un giro sorprendente, los aranceles impuestos por Estados Unidos a China están teniendo un efecto positivo en los precios del GLP a nivel mundial, al menos temporalmente.

Dado que China es, de lejos, el mayor consumidor global de GLP, la reducción de sus importaciones ha generado un excedente en Estados Unidos. «Si China consumen menos, en Estados Unidos sobra más GLP, hay excedentes», explica Duarte. Esto ha llevado a una baja en los precios internacionales del GLP, creando una oportunidad para Latinoamérica de adquirir el combustible de forma más económica.

Lecciones desde la India

Para impulsar el consumo de GLP en América Latina, Fabricio Duarte señala el caso de India como un ejemplo de éxito. Aunque se hicieron grandes inversiones, la clave de su programa fue la comunicación y concientización. Dado que la India es una sociedad divida en castas, lograron que los líderes comunitarios educaran a la población sobre los daños a la salud que provoca la quema de leña y otros materiales.

«Allí, la autoridad, el señor que vive en el poblado fue consciente de que la leña es mala para su familia y no permitió usarla. En cambio, pasaron a utilizar el GLP», explica Duarte. A diferencia de la percepción de la leña como un recurso «gratis», el éxito de India radicó en hacer comprender el costo real y perverso de esta práctica para la salud y el bienestar.

El reto para Latinoamérica es cómo implementar un programa similar.

El GLP celebra su día

El 7 de junio, la Asociación Mundial del GLP conmemora una fecha global: el Día Mundial del GLP, para destacar los beneficios de este energético para el progreso de las naciones.

El Día Mundial del GLP (LPG Day) es una fecha anual que se celebra a nivel internacional para recordar los aportes del Gas Licuado del Petróleo (GLP) como combustible utilizado en todos los sectores de la economía. Este día, la industria del GLP exalta las virtudes de esta fuente de energía, que ayuda a mejorar la vida de más de tres mil millones de personas en todo el planeta.

«El GLP funciona las 24 horas», es el rol esencial que enfatiza en este día la Asociación Mundial del GLP (WLPGA, por su sigla en inglés), como entidad que lidera la actividad.

El suministro de GLP a los sectores residencial, comercial, industrial y vehicular es de 24 horas del día, 7 días a la semana y 365 al año; un combustible que abastece a los usuarios siempre que lo necesitan, sin importar qué tan lejos estén.

Son cientos de usos que van desde cocina y calefacción, hasta transporte terrestre (AutoGLP), marítimo y fluvial (NautiGLP), así como para el sector industrial y comercial, y la generación de energía eléctrica, especialmente en zonas no interconectadas.

Datos del GLP en Colombia

•          Más de 12 millones de colombianos utilizan el GLP en 1.050 municipios de todo el país.

•          Durante 2024, en Colombia se consumieron un total de 734.800 toneladas de GLP.

•          Los departamentos con el mayor consumo son Antioquia (19% del total nacional), Cundinamarca (12%), Valle del Cauca (9%), Nariño (7%), Santander (5%) y Bogotá D.C. (4%).

•          Consumo por sectores: Residencial (65%), Industrial (19,7%), Comercial (8,8%), y Otros como escuelas, hospitales, centros asistenciales y entidades de gobierno (6,5%).

•          En Colombia ya circulan cerca de 5.000 vehículos con AutoGLP, que son atendidos por más de 20 estaciones de servicio, localizadas en Cúcuta, Soledad, Barranquilla, Cartagena, Medellín, Fusagasugá, Cali y Pasto.

Gas para el progreso industrial

El GLP ha ganado relevancia en la matriz energética colombiana como una alternativa eficiente y competitiva para la industria.

Su uso como alternativa ante los retos del desabastecimiento del gas natural, ha permitido aportar un energético a sectores como los de construcción, cerámica, metalurgia, alimentos, bebidas y agricultura.

En el sector industrial, el consumo de GLP pasó de 9,2% del total del consumo nacional en 2017, al 19,7% en 2025, reflejando su creciente adopción por parte de empresarios que buscan seguridad en el suministro energético.

En regiones apartadas, donde el acceso al gas natural es limitado, el GLP representa una opción limpia y eficiente que contribuye a cerrar brechas y a promover el desarrollo local, sobre todo, cuando en el país aún existen 1,5 millones de personas que cocina con leña.

Pero para fomentar su uso, Colombia debe impulsar políticas públicas, incluidas las de subsidios, e inversiones en infraestructura logística que garanticen un suministro eficiente.

¿Cuáles son las oportunidades del GLP en Colombia?

Durante el Cuarto Summit Internacional del GLP, organizado por Agremgas en Barranquilla, Rutty Paola Ortiz, exviceministra de Energía y socia de la firma Castelar, presentó las oportunidades del GLP en el país.

En un entorno de transición energética y aumento de precios del gas natural y la gasolina, con la necesidad de ofrecer energéticos asequibles para mitigar la pobreza energética que afecta al 18,5 por ciento de la población colombiana (cerca de 10 millones de personas), el gas licuado del petróleo (GLP) se ofrece como una alternativa en múltiples sectores.

De acuerdo con Ortiz, las mayores oportunidades del GLP en el país se encuentran en ocho grandes áreas: Aire propanado, generación térmica, almacenamiento y respaldo, como combustible en el sector de movilidad, como sustitución de leña, en generación dual con la solar fotovoltaica, generación para Pymes, y respaldo de infraestructura esencial.

Aire propanado: Es una tecnología que se utiliza para remplazar al gas natural cuando se presentan problemas de suministro de este energético, con un desempeño similar. En Colombia se ha utilizado en Cúcuta y Pasto, y tiene la posibilidad de emplearse para la atención de nuevos mercados.

Generación térmica de respaldo: En Colombia solo existe una planta de generación de electricidad con GLP, pero se puede emplear como fuente alternativa en escenarios de escasez hídrica o de gas natural. También es una solución ideal para generar en firme en zonas insulares.

Almacenamiento estratégico: Países como Argentina, Brasil y Japón cuentan con modelos de almacenamiento distribuido de GLP, precisamente una de las principales debilidades del sector en Colombia, como lo evidenció el estudio de la UPME, y por lo tanto una de las grandes oportunidades del sector.

Según la UPME, el país requiere construir almacenamientos estratégicos por un total de 68.270 toneladas, identificados en Soacha, Bello, Yumbo, Ibagué, Pasto, Bosconia, Girón, Villavicencio y Leticia, para atender las regiones de mayor consumo.

El almacenamiento estratégico es urgente, especialmente frente a contingencias de orden social o natural que ponga en riesgo la logística de distribución.

Movilidad: Si bien ha hecho carrera la narrativa de la electrificación del transporte, no todo el sector puede ser electrificado, principalmente por las necesidades de generación o la dificultad de sustitución, bien sea por factores económicos o geográficos.

En Colombia, el AutoGLP y el NautiGLP vienen creciendo hasta alcanzar a comienzos de 2025 unos 5.000 vehículos convertidos y más de 20 estaciones de servicio. El GLP como combustible automotor tiene una ventaja competitiva en precio, por lo que se ofrece como un substituto de la gasolina en vehículos automotores y náuticos.

Sustitución de leña: En Colombia todavía existen 1,5 millones de familias que cocinan con leña o materiales contaminantes. En este sector, el GLP es la alternativa más inmediata de sustitución, por la facilidad de llegar a cualquier rincón del país.

Países como India, Perú y Guatemala han tenido programas de sustitución de leña, con todo lo que eso representa en términos de salud pública y reducción de la pobreza energética.

En Colombia existe un plan de sustitución, pero está limitado por el cubrimiento de los subsidios, que solo está implementado en seis departamentos y, además, el gobierno presenta retrasos en los desembolsos a las empresas distribuidoras.

Generación híbrida: Ortiz señaló que a donde llega el diésel puede llegar el GLP, luego es un combustible que se puede utilizar en la generación de energía, especialmente en las zonas no interconectadas. En ese sentido, recomienda implementar soluciones híbridas de plantas a GLP con solares fotovoltaicas.

En Filipinas, Indonesia y zonas de África Subsahariana se han implementado con éxito este tipo de soluciones para asegurar electricidad y cocción de alimentos en comunidades sin conexión a la red eléctrica.

Generación para Pymes: Para procesos industriales de pequeña y mediana escala que usen la energía de manera intensiva, el GLP se ofrece como un energético principal o de respaldo.

Respaldo para infraestructura esencial: En Colombia las normas establecen que la infraestructura esencial de salud, como hospitales, clínicas, laboratorios y centros de salud, deben tener una planta de respaldo de generación eléctrica.

En la mayoría de los casos, esas plantas funcionan a diésel, uno de lo combustibles más contaminantes, por lo que el GLP es una alternativa para sustituirlas de manera costo-eficiente y con menores emisiones.

Como ejemplo de este tipo de soluciones, Rutty Paola Ortiz mencionó a Japón, Corea del Sur y zonas rurales de Chile y Argentina, donde se han incorporado plantas a GLP como parte de los planes de contingencia en el sector salud.

Finalmente, Ortiz señaló que para avanzar hacia la conquista de las oportunidades que tiene el GLP en Colombia, se debe avanzar en cuatro aspectos: Coordinación entre la regulación del GLP para redes y en cilindros, integrar al GLP en la canasta de energéticos para las comunidades energéticas; avanzar en la infraestructura de importación y almacenamiento estratégico; y hacer un análisis nacional y por regiones para determinar el uso potencial del GLP como energético para los sectores eléctrico, industrial y de transporte.    

GLP, un sector en pleno auge

Por ser un derivado directo del petróleo y el gas natural, el gas licuado del petróleo (GLP) se mueve según los vaivenes de estas industrias. Mayor importación, pero una alternativa a la escasez de gas natural.

Dada la caída en las reservas y producción de gas natural en Colombia, que es de donde proviene la mayoría del GLP nacional, la producción de este combustible también ha venido cayendo en los últimos años y, en consecuencia, debe recurrir a mayores cantidades de producto importado.

Actualmente, el país produce el 60 por ciento del consumo nacional e importa el 40% restante, dijo Sara Vélez, directora Ejecutiva de la Asociación Gremial Colombiana de Comercialización de Gas (AGREMGAS), durante la inauguración del Cuarto Summit Internacional del GLP, que se realiza en Barranquilla.

La dirigente gremial agregó que la caída de las reservas de gas natural también representa una oportunidad para el GLP, “como un complemento y sustituto del gas natural, para garantizar seguridad energética del país, y el adecuado abastecimiento a los usuarios a residenciales, industriales, a la movilidad y, por supuesto, a la generación térmica”.

No obstante, de acuerdo con el balance de oferta y demanda presentado por la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME), a partir de 2027 se presentaría un déficit de GLP para atender la demanda. En ese sentido, la industria trabaja en la ampliación de la infraestructura de importación.

Actualmente, el país cuenta con dos terminales, Okianus y Plexaport, pero Okianus avanza en una segunda fase y, en Puerto Bahía, Frontera Energy y Gasco construyen otra facilidad, que se espera entre en operación a finales de 2026. Todas en Cartagena.

Y aunque Vélez señaló que el producto importado es más costoso, lo cual se ha visto reflejado en un aumento en las tarifas a los usuarios del GLP en alrededor del 15 por ciento en el último año y medio, frente al gas natural importado el GLP tiene un precio menor entre un 25 y un 30 por ciento.

Pero si bien la importación le apunta a cubrir el faltante de la producción nacional, Eider Camilo Quintana, líder de Procesos Estratégicos de la UPME, dijo que se presenta una situación crítica en el transporte y almacenamiento en el interior del país.

De acuerdo con Quintana, se requiere construir almacenamientos estratégicos por un total de 68.270 toneladas, ubicados en Soacha, Bello, Yumbo, Ibagué, Pasto, Bosconia, Girón, Villavicencio y Leticia, para atender las regiones de mayor consumo.

Y es que, si bien, el GLP representa solo el 2,3% de la matriz energética, atiende a 3,4 millones de usuarios, unas doce millones de personas, especialmente de los estratos uno y dos, por lo que juega un papel importante en la sustitución de leña, que utilizan 1,5 millones de hogares en el país.

Finalmente, en cuanto al pago de los subsidios, Vélez dijo que el gobierno se puso al día hasta enero de 2025, pero desde febrero hasta mayo la deuda con las empresas distribuidoras de GLP ya ascendía a 40.000 millones de pesos.

Agremgas hace un llamado para erradicar la informalidad en el sector del GLP

En Colombia, el 33% de las empresas distribuidoras de GLP no cuentan con cilindros propios y el 32% no disponen de planta de envasado, incumpliendo requisitos esenciales que ponen en riesgo la seguridad de los usuarios.

La Asociación Gremial Colombiana de Comercialización de Gas (AGREMGAS) reafirma su compromiso con la formalidad y el cumplimiento de la normativa vigente para garantizar un servicio de distribución de Gas Licuado de Petróleo (GLP) seguro, eficiente y justo para todos los colombianos.

Desde la perspectiva del gremio, la legalidad no solo es una exigencia normativa, sino también una responsabilidad con la ciudadanía y un compromiso con el desarrollo sostenible del sector del GLP.

La distribución de GLP abarca un proceso complejo que inicia en el mercado mayorista y culmina con la entrega final al usuario. Esta cadena de servicio requiere no solo capacidad técnica, sino también el cumplimiento de las disposiciones legales establecidas por las autoridades competentes, como la Resolución CREG 023 de 2008, que obliga a los distribuidores a operar con plantas de envasado autorizadas y a utilizar cilindros certificados, marcados y en condiciones óptimas.

Sin embargo, AGREMGAS expresa su preocupación por la presencia en el mercado de agentes que operan al margen de la legalidad. En la actualidad existen algunos actores que no cumplen con las condiciones mínimas exigidas, lo cual distorsiona las dinámicas del mercado, afectando negativamente la asignación de la Oferta Pública de Cantidades (OPC) y generando una competencia desleal frente a las empresas que sí hacen las inversiones necesarias para cumplir con la regulación.

Se estima que actualmente 33% de las empresas distribuidoras de GLP no cuentan con cilindros de su propiedad y el 32% no disponen de una planta de envasado, a pesar de que ambos son requisitos establecidos  por la normatividad expedida por la CREG, lo que refleja la magnitud del desafío.

La informalidad no solo representa una amenaza económica para los operadores que sí cumplen, sino también un riesgo directo para la seguridad pública. De hecho, existen accidentes registrados en el sector GLP que han sido provocados por el incumplimiento de los requisitos mínimos de seguridad, tanto en entornos industriales como domésticos.

En este contexto, Sara Vélez, directora Ejecutiva de AGREMGAS, expresó: “Desde AGREMGAS valoramos profundamente el esfuerzo de las empresas que cumplen con la normatividad vigente y reiteramos nuestro compromiso con un sector seguro, regulado y transparente. Invitamos respetuosamente a todos los actores del mercado a sumarse a la formalidad, conscientes de que el cumplimiento no solo fortalece el servicio, sino que también protege a los usuarios y aporta a la sostenibilidad de la industria”.

Las consecuencias económicas también son significativas. Las empresas formales deben realizar fuertes inversiones en infraestructura, certificaciones, equipos y mantenimiento para operar conforme a la normativa, mientras que los agentes informales compiten con menores costos al no asumir dichas obligaciones. Esta disparidad genera una distorsión en los precios y debilita el equilibrio del mercado.

Según estimaciones, un pequeño distribuidor incurre en inversiones que representan aproximadamente el 41% del costo de la actividad de distribución por cilindro, lo cual representa aproximadamente el 13% del precio al usuario final, es por esto que las empresas que no cumplen con la normatividad pueden ofrecer al usuario un precio menor, pero a costa de la seguridad.

Además, AGREMGAS les recuerda a los consumidores que pueden y deben identificar los cilindros legales para su propia seguridad. Estos deben tener un símbolo de GLP en alto relieve, indicando la propiedad de la empresa; el nombre de la empresa también en alto relieve en la tapa superior, coincidiendo con la etiqueta del cuerpo del cilindro, el cual debe estar en perfecto estado, pintado y con una etiqueta visible que incluya información comercial, líneas de atención y normas básicas para su uso seguro.

Por ello, la agremiación hace un llamado urgente a todos los actores del sector a comprometerse con la formalización y el cumplimiento riguroso de la normativa vigente.

“La legalidad no solo fortalece el sector y protege a los usuarios, sino que también garantiza condiciones equitativas para todos los participantes del mercado. La formalidad no es solo una obligación legal, es una manifestación del compromiso con la comunidad y con el futuro sostenible del GLP en Colombia”, indicó Vélez.

En línea con esta visión de fortalecimiento del sector, AGREMGAS realizará el 4to Summit Internacional del GLP, que se celebrará los días 5 y 6 de junio de 2025 en el Hotel Hilton Garden Inn de Barranquilla.

El evento reunirá a líderes, expertos, empresas y actores clave del sector energético de toda Latinoamérica para abordar los desafíos y oportunidades del GLP en la región. Será un espacio para el intercambio, aprendizaje,      construcción colectiva en torno a las últimas tendencias, innovaciones tecnológicas y buenas prácticas de la industria.

El summit destacará la importancia del GLP como fuente de energía limpia, accesible y segura para millones de hogares, consolidando así su papel fundamental en el desarrollo energético y económico de la región.

Barranquilla, sede del 4to Summit Internacional del GLP

Los próximos 5 y 6 de junio de 2025, Barranquilla se convertirá en el centro de la discusión sobre el futuro energético de Latinoamérica, con la realización del 4to Summit Internacional del GLP.

El evento, organizado por la Asociación Gremial Colombiana de Comercializadores de Gas (AGREMGAS), se llevará a cabo en el Hotel Hilton Garden Inn de Barranquilla, y reunirá a líderes, expertos, empresas y actores clave del sector energético global para abordar los desafíos y oportunidades del GLP en la región.

El Summit es un espacio de intercambio y aprendizaje sobre las últimas tendencias, innovaciones tecnológicas y buenas prácticas dentro de la industria del GLP, un combustible fundamental para el desarrollo energético y económico de Latinoamérica.

El evento pondrá énfasis en la importancia del GLP como fuente de energía limpia, accesible y segura, que llega a millones de hogares de la región.

Además, se visibilizarán los avances en cuanto a AutoGLP y NautiGLP, iniciativas que impulsan el uso del gas licuado de petróleo en la movilidad terrestre y fluvial, contribuyendo a una transición energética sostenible y adaptada a las realidades de América Latina.

Sara Vélez, directora Ejecutiva de AGREMGAS, señaló: «El GLP es la energía que une cada hogar de Colombia y de toda América Latina. Desde AGREMGAS, estamos convencidos de que el futuro energético de nuestra región depende de la colaboración, la innovación y el compromiso, con soluciones sostenibles que mejoren la calidad de vida de los ciudadanos y promuevan el desarrollo regional».

El 4to Summit Internacional del GLP será una plataforma para fortalecer la cooperación internacional, promover el intercambio de conocimientos y discutir políticas energéticas que fomenten el uso eficiente y seguro del GLP en la región.

Perú: Más de 650 mil vehículos funcionan con GLP

En un contexto de precios de combustibles en constante fluctuación, el Autogas se ha posicionado como una alternativa atractiva para los conductores peruanos que buscan optimizar costos y reducir emisiones contaminantes.

Según un reciente estudio de APOYO, encargado por Solgas, más de 650.000 vehículos de transporte público y privado en Perú han sido convertidos para funcionar con #Autogas como su principal combustible.

Este crecimiento sostenido ha llevado al sector automotor a representar el 35% de la demanda total de #GLP del #Perú, consolidando su presencia en el mercado energético. Lima, la ciudad con el mayor parque vehicular del país, lidera esta tendencia debido al alto costo de la gasolina y el diésel.

Para Alessandra Dentone, directora Comercial de Solgas, la adopción del Autogás responde a los múltiples beneficios reconocidos por los conductores peruanos. «En los últimos años, hemos visto un crecimiento significativo en el uso del GLP vehicular, lo que demuestra que los peruanos valoran sus ventajas en términos de ahorro, accesibilidad y sostenibilidad», señaló.

El estudio destacó cuatro factores principales que incentivan la conversión de vehículos:

  • Ahorro de combustible: Su precio es hasta un 50% menor al de la gasolina, lo que permite una reducción significativa en los gastos mensuales de los conductores.
  • Menor impacto ambiental: En comparación con la gasolina, el Autogás genera menos emisiones de gases contaminantes, lo que contribuye a mejorar la calidad del aire y reducir la huella de carbono.
  • Mayor autonomía y disponibilidad: Los vehículos convertidos pueden funcionar tanto con gasolina como con GLP, lo que permite una mayor flexibilidad en el consumo de combustible. Además, el crecimiento de la infraestructura de suministro de combustible ha facilitado el acceso en Lima y otras ciudades.
  • Rápido retorno de la inversión: El costo de la conversión se amortiza en unos pocos meses gracias al ahorro de combustible. También existen programas de financiamiento para facilitar el acceso a esta alternativa.

El Congreso de la República condecoró a Agremgas

El Congreso de la República otorgó la Condecoración Orden del Congreso de Colombia en el grado de Comendador a la Asociación Gremial Colombiana de Comercializadores de Gas (Agremgas).

El reconocimiento fue otorgado al gremio por sus más de 25 años de trabajo ininterrumpido en favor del sector del GLP y su impacto positivo en el desarrollo social y económico del país.

Desde su creación, Agremgas ha asumido el compromiso de promover las buenas prácticas, defender los principios de libre competencia y consolidarse como un interlocutor efectivo ante el Gobierno Nacional.

Su labor ha sido fundamental para asegurar que el GLP continúe siendo una fuente de energía esencial para las comunidades más vulnerables, mejorando la calidad de vida de millones de colombianos y generando más de 70 mil empleos directos y 40 mil empleos indirectos en todo el país.

La senadora Paloma Valencia Laserna, quien otorgó el reconocimiento, destacó el papel de Agremgas como un aliado estratégico para la transición hacia una energía más sostenible, resaltando su compromiso con la responsabilidad social empresarial y su aporte al bienestar de las zonas más vulnerables del país.

La condecoración fue recibida por Sara Vélez, directora Ejecutiva de Agremgas, de manos de la senadora Paloma Valencia, delegada de la Mesa Directiva del Senado.

«Este reconocimiento es un impulso para continuar nuestra misión de representar los intereses del sector, promover la sostenibilidad y seguir aportando al progreso de Colombia», afirmó Sara Vélez.

Con este homenaje, Agremgas reafirma su compromiso de seguir trabajando por una transición energética justa, asegurando un acceso seguro, confiable y asequible al GLP.

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