Colombia: Más de un millón de familias se pueden quedar sin acceso al GLP

El Presupuesto Nacional 2025 no contempla recursos para el subsidio de GLP en cilindros y se proyecta un déficit de 320 mil millones de pesos para el subsidio de GLP por redes, lo que pone en riesgo la prestación del servicio para los hogares más vulnerables.

La Asociación Gremial Colombiana de Comercialización de Gas (Agremgas) expresó su preocupación por la omisión de recursos para el subsidio de GLP en cilindros en el Presupuesto General de la Nación para 2025.

Además, alerta sobre un déficit proyectado de 320 mil millones de pesos para el subsidio al suministro de GLP por redes, lo que amenaza con dejar a millones de familias sin acceso a este recurso esencial.

La ausencia de estos subsidios tendría un impacto directo sobre los hogares más vulnerables, especialmente en los estratos 1 y 2, donde el aumento del costo del GLP podría duplicar la tarifa actual.

Sin los subsidios, el costo de este combustible podría llegar a duplicarse, afectando gravemente el acceso de estas familias a una fuente de energía limpia y segura.

Este incremento en los precios no solo tendría repercusiones económicas, sino que también podría forzar a muchas familias a regresar al uso de leña para cocinar. Este retroceso pondría en riesgo la salud de los hogares, debido a la exposición al humo, y tendría efectos devastadores para el medio ambiente, ya que promovería la deforestación.

En la actualidad, más de un millón de familias dejaron atrás el uso de leña y se sumaron al plan de sustitución para acceder al GLP, una transición que ha mejorado sustancialmente su calidad de vida, pero ahora están en riesgo de perder este beneficio.

Cada mes, alrededor de 1.000 hogares logran hacer este cambio, y la pérdida de estos subsidios podría revertir años de avances en la lucha por una energía más limpia y sostenible, especialmente en las regiones más apartadas del país.

«La omisión de fondos para el consumo de cilindros y proyectos de infraestructura de GLP en el Presupuesto Nacional 2025 nos preocupa profundamente. Este cambio podría significar una reducción en el acceso al GLP para muchas comunidades que dependen de este combustible. Estamos en constante comunicación con el Ministerio de Minas y Energía para entender las implicaciones de esta decisión y abogar por soluciones que continúen apoyando a los usuarios de GLP. Es fundamental que el Gobierno Nacional considere las consecuencias de estos cambios y busque alternativas para garantizar que no se comprometa la seguridad energética de las comunidades más vulnerables», advirtió Sara Vélez, directora Ejecutiva de Agremgas.

El subsidio al GLP es esencial para garantizar la seguridad energética de más de 1.080.000 personas en situación de vulnerabilidad, incluidas comunidades de estratos 1 y 2, pueblos indígenas y poblaciones de Nariño, Amazonas, Putumayo, Caquetá, el Macizo colombiano del Cauca, así como el archipiélago de San Andrés y Providencia.

Los subsidios al GLP permiten descuentos de hasta el 50% para el estrato 1 y comunidades indígenas, y hasta el 40% para el estrato 2, asegurando que las familias puedan acceder a este recurso.

«Desde Agremgas, reafirmamos nuestro compromiso con las comunidades más vulnerables y con la continuidad del acceso al GLP. Sin embargo, la falta de asignaciones presupuestales para este combustible pone en riesgo nuestros esfuerzos y amenaza con revertir los importantes avances en la lucha contra la pobreza energética en el país», enfatizó Vélez.

Agremgas hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para que priorice la liberación de los recursos destinados a estos subsidios, asegurando la continuidad del servicio.

La asociación señaló que está dispuesta a trabajar de la mano con las autoridades para encontrar soluciones que eviten la interrupción del suministro de GLP.

«Es fundamental que el Gobierno Nacional actúe rápidamente para evitar una crisis energética, especialmente en las zonas más apartadas. Desde Agremgas reiteramos nuestra disposición para colaborar en asegurar que las familias más necesitadas continúen recibiendo este servicio esencial sin interrupciones», concluyó Vélez.

Gobierno suspende el pago de subsidios al GLP en cilindros

Luego del ‘conejo’ que el Gobierno Petro les hizo a los distribuidores de energía con el no pago de la Opción Tarifaria y el retraso en los pagos de los subsidios de electricidad y gas natural, los pagos correspondientes al ‘Plan Piloto de Subsidios al GLP en cilindros’ están suspendidos desde julio de 2024 y los correspondientes a 2025 no aparecen en el Presupuesto General de la Nación.

La Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA), gremio que agrupa a las compañías que distribuyen el GLP, emitió un llamado de alerta al gobierno nacional. “A pesar de nuestros reiterados llamados, el gobierno no ha reembolsado desde julio del 2024 los montos asignados a los subsidios para el consumo del GLP en cilindros, que han venido entregando las compañías distribuidoras de este combustible”, alertó Alejandro Martínez Villegas, presidente de GASNOVA.

El dirigente gremial indicó que el riesgo potencial en la continuidad de este plan de subsidios, afecta las familias más pobres del país que viven en regiones alejadas y no tienen opción de otro combustible para satisfacer sus necesidades de energía para la cocción de alimentos.

Reveló que la deuda al 31 de diciembre de 2024 por parte del Ministerio de Hacienda y Crédito Público a las empresas distribuidoras de Gas LP por subsidios ya entregados, asciende a $68 mil millones (sin incluir enero de 2025), a razón de $9.000 millones mensuales aproximadamente.

La falta de pago del subsidio afecta a 675.000 personas de escasos recursos de los estratos 1 y 2, incluyendo poblaciones de minorías étnicas y comunidades rurales de los seis departamentos del Plan Piloto (Nariño, Putumayo, el Macizo Colombiano del Cauca, Caquetá, San Andrés Islas y Amazonas), quienes dependen del GLP para cocinar.

“Lo más preocupante es que, por la falta de pago de los subsidios al consumo de GLP en cilindros, estos usuarios afectados se verán obligados a utilizar leña como combustible para cocinar, perjudicando así su salud pulmonar y aumentando la deforestación en el país”, lamentó Martínez Villegas.

La eliminación de los subsidios al GLP puede aumentar el costo de los cilindros para los estratos uno y dos hasta en un ciento por ciento, toda vez que el estrato uno contaba con un subsidio del 50% sobre el consumo básico, y el estrato dos del 40%.

Para el presidente de GASNOVA, es igualmente crítico que el rubro del Plan Piloto fue eliminado en el Presupuesto General de la Nación 2025. “Se eliminó la partida presupuestal que cubre este concepto, así que este programa de subsidios ni siquiera aparece en las cuentas del gobierno para este año”, precisó el dirigente gremial.

Finalmente, el presidente de GASNOVA puntualizó que el no pago de saldos de 2024 y la eliminación de la partida correspondiente en el presupuesto 2025 lucen como una señal del gobierno de suspender el plan piloto de subsidio al consumo de GLP en cilindros, máxime con la actual crisis fiscal declarada oficialmente, para que no continúe creciendo la deuda del Gobierno con las empresas del sector, a las que esta situación está afectando gravemente.

Retrasos en subsidios de GLP por redes

Por su parte, Sara Vélez, directora Ejecutiva de Agremgas, dijo que el GLP no solo llega a las comunidades a través de cilindros, sino que también se distribuye mediante redes similares a las del gas natural.

En el caso del GLP distribuido por redes, que beneficia a 300 mil de usuarios, el panorama es igualmente preocupante. Aunque el Ministerio de Minas y Energía ha liquidado los subsidios del primer y segundo trimestre de 2024 y parte del tercero, solo se ha pagado un 33% del total liquidado, dejando rezagos de casi un año en los pagos pendientes.

Para 2025, se estima que el presupuesto destinado a subsidios es de 839 mil millones de pesos, mientras que las necesidades anuales superan los 1.16 billones de pesos, generando un déficit proyectado de 320 mil millones de pesos. Esto pone en riesgo no solo la sostenibilidad de las empresas, sino también el acceso a un servicio básico para los usuarios más vulnerables.

“Frente al panorama actual, nos preocupan dos aspectos fundamentales: Primero, que el presupuesto asignado no sea suficiente para cubrir el valor total de los subsidios destinados a los usuarios, lo que obliga a las empresas a financiar con sus propios recursos un monto que debería ser asumido por el Estado. Segundo, que los pagos no se realicen dentro de los plazos establecidos por el reglamento del Ministerio de Minas y Energía, el cual estipula un retraso máximo de tres meses, cuando en la realidad estamos enfrentando demoras de hasta un año en la entrega de estos recursos», concluyo Vélez.

En riesgo el plan piloto de subsidios al GLP

MinHacienda no ha girado los recursos que garantizan continuidad de los subsidios al Gas LP en cilindros para los usuarios más pobres del país.

La desidia del gobierno del cambio también golpea a los usuarios del gas licuado del petróleo (GLP). El Ministerio de Hacienda no ha girado a las empresas lo correspondiente al pago de subsidios del segundo semestre de 2024, una suma de 45 mil millones de pesos.

“De no hacerse este pago, se afectarían miles de familias (más de 675.000) que reciben dichos subsidios”, alertó Alejandro Martínez Villegas, presidente de la Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA).

En ese sentido, GASNOVA solicita al Ministerio de Hacienda la urgente aprobación del pago de los subsidios al consumo de GLP en cilindros, que el gobierno nacional todavía no ha girado para cubrir los consumos correspondientes al período de julio a diciembre de este año.

Recordemos que el “Plan Piloto”, es un programa que se ha desarrollado con éxito durante los últimos 11 años, gracias al subsidio al consumo de GLP en cilindros, cuya implementación se realiza de acuerdo con la herramienta de focalización del Sisbén IV, y beneficia mensualmente a cerca de 675 mil personas pertenecientes a los estratos 1 y 2 en los departamentos de Nariño, Putumayo, Caquetá, Amazonas, San Andrés Islas y los municipios del Macizo Colombiano en el Cauca.

En ese sentido, cerca de diez empresas que atienden estos departamentos se encuentran en una situación crítica de flujo de caja, pues durante estos últimos seis meses han financiado al gobierno con el pago de los subsidios.

Desde julio, los cilindros de GLP con subsidio se vienen entregando sin contar con la disponibilidad presupuestal requerida, contraviniendo lo estipulado en el Decreto 2195 de 2013 y la Resolución MME 40720 de 2016, que determinan que es necesaria dicha disponibilidad presupuestal para que se puedan entregar los cilindros con subsidio.

Hay que señalar que el estrato uno tiene un subsidio mensual del 50% por cilindro y el estrato dos  del 40%; es decir, que si el Gobierno suspende el pago se subsidios, el costo del cilindro se duplicaría para el estrato uno, pasando de $37.500 el cilindro de 30 libras a $75.000; y el cilindro de 40 libras pasaría de $44.000 a $88.000, con el consecuente riesgo que la mayoría de usuarios retrocedan al consumo de leña, con el consecuente aumento de la deforestación y el impacto en la salud.   

GASNOVA aclaró que, si bien durante noviembre el Ministerio de Minas y Energía emitió la resolución para el pago de julio, el traslado de estos recursos no se ha realizado. Lo mismo ocurre con los recursos de agosto-diciembre, que el Ministerio de Energía ya gestionó traslados presupuestales para financiar dichos subsidios, pero Minhacienda aún no realiza los pagos.

Hasta el momento, el programa de subsidios al consumo de GLP en cilindros ha sido un éxito gracias a la focalización de los beneficiarios, respaldados en las bases de datos del Sisbén IV que evidencian que, en las zonas rurales, el 40% de las personas que viven en ellas están en extrema pobreza; y en los datos de la Encuesta de Calidad de Vida 2023 del DANE, que señalan que el 51% de los hogares que utilizan GLP se encuentran en zonas rurales.

Pese a que los subsidios al GLP representan el 5% de los subsidios al gas natural, el 2% de los subsidios a la electricidad y menos del 1% de los subsidios al diésel, el Plan Piloto se encuentra en riesgo por la falta de diligencia del gobierno, a lo que hay que sumarle que el próximo año el presupuesto para los subsidios al GLP asciende a $108.000 millones.

Para GASNOVA es preocupante que por la falta de pago de los subsidios al GLP, los beneficiarios afectados se vean privados de los subsidios y, como consecuencia, obligados a utilizar la leña como combustible para cocinar, acarreando graves problemas en su salud respiratoria y daños medioambientales asociados a la tala de árboles, por lo cual el presidente de GASNOVA, Alejandro Martínez, hace un llamado al Gobierno Nacional, en cabeza del Ministerio de Hacienda, para que apruebe el pago respectivo a la mayor brevedad posible.

Balance del GLP en 2024: Sin reglamentos técnicos y con menor oferta nacional

Un balance agridulce presenta el sector del gas licuado del petróleo al terminar el 2024. Mayores importaciones, precios al alza, subsidios desfinanciados y falta de reglamentos técnicos son el resultado de una gestión deficiente.

La ineficiencia del gobierno del cambio y su desdén por el sector energético también han golpeado al gas licuado del petróleo (GLP). A la menor oferta de producto por parte de Ecopetrol, lo que ha aumentado las importaciones, se suma que el sector se quedó sin reglamentos técnicos, pues el Ministerio de Minas y Energía los dejó vencer y no se ve luz en el corto tiempo.

Estos son los aspectos más negativos con los que cierra el 2024 el sector del GLP en Colombia.  

Efectivamente, mientras en años anteriores Ecopetrol suministraba el 85% del total del GLP que consumen los colombianos, en 2024 redujo su participación al 67%, lo que obligó al aumento de las importaciones con el consecuente impacto en los precios al consumidor.

Recordemos que en el país hay 3,2 millones de hogares que usan GLP, lo que representa cerca de 12 millones de personas, especialmente de los estratos uno, dos y tres.

“Y aunque el país tiene la capacidad portuaria para traer el producto importado, la situación no es de desabastecimiento sino de precio, porque el producto importado tiene un precio mucho más alto que el producto nacional”, señala Sara Vélez, directora Ejecutiva de la Asociación Gremial Colombiana de Comercializadores de Gas (AGREMGAS).

Ese aumento se ha visto reflejado en que un cilindro de 40 libras que costaba $68.000 en 2022 hoy está en $74.000, un incremento del 9%. Y en la media que aumenten las importaciones va a seguir aumentando el precio.

Para 2025, Vélez cree que la situación va a ser muy similar a la del segundo semestre de 2024, con unas importaciones de alrededor del 20% de la oferta.

Sin reglamentos técnicos

Si bien el próximo año las importaciones cubrirán el faltante de la producción nacional, el gobierno deja al sector sin reglamentos técnicos.

En mayo de 2024 se venció el reglamento de cilindros y tanques estacionarios; es decir que, más allá de una política de buenas prácticas por parte de las empresas, en este momento no hay normas que establezcan cuáles son los estándares que deben cumplir estos recipientes.

“En la agenda regulatoria del Ministerio de Energía dice que el nuevo reglamento saldrá en diciembre de 2025, y eso nos preocupa mucho. La situación se torna más grave, pues ahora en diciembre se vencen los reglamentos de las plantas de almacenamiento y envasado, y estos no aparecen en la agenda regulatoria del 2025”, dice Vélez.

Los reglamentos técnicos se deben actualizar cada cinco años y se pueden prorrogar máximo por un año, con lo cual se están incumpliendo los compromisos del país por pertenecer a la OCDE.

Pero, además, la situación le preocupa al gremio por los retrocesos que se puedan dar en términos de prácticas irregulares en el sector. “Una de las medidas que nos ayuda a combatir la informalidad son precisamente los reglamentos técnicos. Si no se cumplen las medidas de seguridad, se pone en riesgo la prestación del servicio, a la ciudadanía y a todos los que usan el GLP”, dice la dirigente gremial.

Por eso hace un llamado al ministerio para que expida los reglamentos técnicos y los mantenga actualizados para garantizar la seguridad de toda la ciudadanía, e invita a los usuarios a que verifiquen que la marca pintada del distribuidor coincida con la marca repujada en el cilindro.

Subsidios desfinanciados

Otro lunar que deja este 2024 es el tema de los subsidios. El año comenzó con una apropiación presupuestal menor a las proyecciones de lo que se iba a causar.

Inicialmente, lo que tenía apropiado el ministerio solo alcanzaba para pagar los subsidios hasta julio, aproximadamente 60 mil millones de pesos, luego la preocupación del sector fue lo que pasaría de ese mes en adelante.

A eso se le agrega el retraso en los desembolsos, pues el gobierno solo pagó hasta agosto los subsidios adeudados a las empresas desde noviembre de 2023. “Teníamos una cartera de seis meses de subsidios, bien preocupante porque hay muchas empresas que solo operan en departamentos donde venden con subsidio”, señala Vélez.

Entre agosto y septiembre el ministerio se puso al día con los pagos atrasados, y comenzó otra discusión: ¿De dónde van a salir los recursos para pagarle a las empresas los subsidios causados desde agosto hasta diciembre de este año?

Gracias a la presión del gremio y a los derechos de petición que se interpusieron, finalmente se logró que el Minenergía hiciera los traslados presupuestales para cubrir el faltante de los subsidios de 2024 y se espera que el 15 de diciembre paguen lo correspondiente a agosto, septiembre y octubre.

“Agremgas es optimista que el próximo año no se repita la situación del 2024. La información que tenemos es que el gobierno busca asegurar el presupuesto del pago de los subsidios de los servicios públicos, entonces estamos atentos de ese decreto y haremos los comentarios del caso, porque es necesario asegurar el pago de esos subsidios, en medio de una coyuntura especial, y es que el presupuesto general de la Nación salga por decreto”, dice Vélez.

De acuerdo con la dirigente gremial, para 2025 se estiman unos $8.000 millones mensuales para subsidios al GLP, cerca de $95.00 millones al año.

Almacenamiento estratégico

Desde hace varios meses la UPME viene analizando el tema del almacenamiento estratégico de combustibles líquidos, y recientemente el ministerio sacó a consulta una resolución sobre el tema, donde hay un capítulo de GLP.

“Esa resolución es una buena señal, pero está incompleta porque faltan dos piezas clave: una es el dónde se deberían hacer esos almacenamientos, y ese dónde lo determina la UPME. Y la otra parte que le falta a la medida le corresponde a la CREG, el cómo se van a remunerar esos almacenamientos estratégicos.

“Entonces, si bien es una buena señal, necesitaríamos tres puntos importantes: Uno, la resolución definitiva; dos, las señales de dónde se requieren esos almacenamientos con un análisis integral de demanda, y tres, cómo se van a remunerar dentro de la cadena del servicio público”, dice Vélez.

Arrancan el AutoGLP y NautiGLP

Dentro de las buenas noticias, el uso del GLP como combustible vehicular y para embarcaciones viene creciendo y el año termina con cerca de 4.000 conversiones y 20 estaciones de servicio. Aunque la cifra aún es pequeña, hay que recordar que hace dos años solo había 148 vehículos convertidos en el país.

Además, hay una buena señal de parte del gobierno y es que el ministerio tiene dentro de su agenda regulatoria del 2025 un proyecto enfocado al fomento del AutoGLP y el NautiGLP.

“Esperamos que, si hay una política pública que incentive el uso del NautiGLP y el AutoGLP, la perspectiva del uso va a ser mayor”, dice Vélez.

El auge del AutoGLP se beneficia por la competitividad, pues con el desmonte del subsidio a la gasolina, el diferencial de precios se encuentra cercano al cincuenta por ciento. Hoy el galón de gasolina está entre 14 y 15 mil pesos, mientras que el de AutoGLP está en $7.900.

“Tenemos una competitividad muy buena con esa diferencia en precios. Así, la conversión de un taxi se puede recuperar entre 12 y 18 meses”, concluye Sara Vélez, rescatando un aspecto positivo del GLP que deja el 2024.

Agremgas alerta sobre la crítica escasez de GLP producido en Colombia

La reducción de la participación de Ecopetrol en el suministro de GLP, del 86% en 2022 al 64% en 2024 y el aumento de las importaciones al 25%, han encarecido este recurso, afectando a más de 3,2 millones de hogares que ahora pagan $74.000 por un cilindro de 40 libras, frente a $68.000 que les costaba en 2022.

La Asociación Gremial Colombiana de Comercializadores de Gas  (AGREMGAS) lanzó una alerta sobre la disminución en la producción de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en el país, un recurso que consumen más de 3,2 millones de hogares, principalmente de estratos 1, 2 y comunidades indígenas.

Este déficit es consecuencia directa del freno en la exploración y explotación de hidrocarburos en el país, lo que ha reducido significativamente la oferta nacional, obligando a incrementar las importaciones y encareciendo los precios para los consumidores.

En 2022, el GLP registraba una demanda promedio mensual de 60 millones de kilogramos, de los cuales Ecopetrol cubría el 86% de la oferta. Sin embargo, en 2024, con una demanda creciente que alcanza los 62 millones de kilogramos mensuales, la participación de Ecopetrol ha caído significativamente al 64%, lo que ha obligado al país a incrementar las importaciones, que ahora representan el 25% de la oferta, un aumento considerable frente al 3% reportado dos años atrás.

Esta dependencia de las importaciones ha tenido repercusiones directas en los precios al consumidor, pues el costo promedio de un cilindro de 40 libras ha pasado de $68.000 en 2022 a $74.000 en 2024, afectando principalmente a los hogares de menores ingresos que dependen del GLP como su principal fuente de energía.

La disminución de la oferta nacional de GLP es alarmante, en 2022 Ecopetrol ofrecía un promedio de 50 millones de kilogramos mensuales y para 2024, esa cifra cayó a 40 millones de kilogramos, mientras que la demanda sigue creciendo a un ritmo del 1,56% anual.

“Si no se toman medidas inmediatas, la situación podría volverse insostenible para millones de colombianos y sectores clave de la economía”, subraya Sara Vélez, directora Ejecutiva de Agremgas.

El gremio hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional y a los actores del sector energético para priorizar medidas que fortalezcan la producción de GLP en el país.

“La reactivación de la exploración y explotación de hidrocarburos es clave para aumentar la oferta nacional, reducir la dependencia de las importaciones y garantizar la sostenibilidad de este recurso estratégico para millones de colombianos”, agregó Vélez.

Una solución para la transición energética y la movilidad sostenible

El GLP se consolida como un recurso estratégico en la transición energética de Colombia, no solo por su importancia como combustible esencial para los hogares vulnerables, sino también por su creciente relevancia frente al aumento en los precios de la gasolina y el diésel, así como a las dificultades de abastecimiento de gas natural.

En este contexto, el AutoGLP emerge como una alternativa económica y eficiente, con más de 3.800 vehículos impulsados por este combustible y una red de 20 estaciones de servicio en el país que respaldan su adopción.

“El GLP no solo es vital para las familias más vulnerables, sino que también representa una opción sostenible para la industria y la movilidad en Colombia, por ello es fundamental fortalecer la producción nacional y replantear la política energética para asegurar su disponibilidad y accesibilidad”, concluyó Vélez.

El NautiGLP beneficia a pescadores de Tumaco

El proyecto “NautiGLP – Pacífico Sostenible” no solo mejora la calidad de vida de los pescadores de Tumaco al incrementar sus ingresos, sino que también fortalece la formalización del gremio, asegurando que las embarcaciones cumplan con las normativas técnicas y de seguridad.

La compañía Montagas, afiliada a la Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA), en alianza con el Fondo de Energías No Convencionales y Gestión Eficiente de la Energía (FENOGE), presentó los resultados del Proyecto “NautiGLP – Pacífico Sostenible” que ha logrado la conversión de 59 embarcaciones de pesca artesanal, reemplazando los motores a gasolina por motores que funcionan con Gas LP.

Los pescadores artesanales de Tumaco ahora disfrutan de motores más eficientes, económicos y amigables con el entorno ambiental en el que hacen su actividad pesquera. Este cambio ha permitido una reducción del 40% en los costos de combustible, lo que representa un aumento significativo en sus ingresos.

Además, la transición a motores a GLP ha permitido reducir las emisiones de gases contaminantes, con una disminución estimada de 180 toneladas de CO2 anuales. Este aporte no solo beneficia a la lucha contra el cambio climático, sino que también contribuye a la protección de los ecosistemas marinos de la región.

La compañía nariñense Montagas ha sido pieza clave en la ejecución de este proyecto social, gracias a su experiencia como proveedor de soluciones energéticas en el sur de Colombia. Montagas no solo ha asegurado la adecuada instalación y mantenimiento de los nuevos motores a NautiGLP, sino que también ha capacitado a los pescadores en el uso eficiente y seguro de esta tecnología. Esto garantiza que las comunidades pesqueras continúen beneficiándose de esta iniciativa.

El proyecto “NautiGLP – Pacífico Sostenible” es una iniciativa transformadora para Tumaco. No solo mejora la calidad de vida de los pescadores al incrementar sus ingresos, sino que también fortalece la formalización del gremio, asegurando que las embarcaciones cumplan con las normativas técnicas y de seguridad. Este esfuerzo promueve un modelo de desarrollo más equitativo y sostenible en la región.

El evento de presentación de resultados de “NautiGLP – Pacífico Sostenible” se llevó a cabo el 5 de octubre en el muelle flotante La Tagüera en Tumaco (Nariño), y contó con la presencia de Ángela Álvarez, directora Ejecutiva del FENOGE; El-Laythy Safa, gerente General de Montagas; Liz Ospina, representante del Ministerio de Minas y Energía; Hugo Mesa, capitán de Fragata de la DIMAR, y Teresa Alejandra Das Neves, alcaldesa encargada de Tumaco.

Más de un millón de personas no recibirían el subsidio al GLP

El presupuesto general de la Nación para 2024 no incluye los recursos necesarios para cubrir los subsidios al consumo de GLP en cilindros de los 6 departamentos que cubre el “plan piloto”, correspondientes a los meses de agosto a diciembre.

Alejandro Martínez Villegas, presidente de la Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA), señaló que no están apropiados los recursos que debe asignar el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, al Plan Piloto de Subsidios al Gas LP (gas propano en cilindros), que se otorgan a más de 1 millón de personas de los estratos 1 y 2 en seis departamentos del país: Nariño, Putumayo, el macizo colombiano del Cauca, Caquetá, San Andrés Islas y Amazonas.

“Estamos preocupados porque no se incluyeron en el Presupuesto General de la Nación de 2024 los recursos correspondientes a los subsidios de agosto a diciembre, por valor de $45 mil millones. Esto genera dudas sobre la continuidad de este beneficio, otorgado a los hogares más pobres de los 6 departamentos que reciben este subsidio”, dijo Martínez.

El líder gremial resaltó que, además, el Ministerio de Hacienda no ha girado los recursos correspondientes a los subsidios de marzo a agosto de 2024, que suman $54.000 millones. “Aunque el Ministerio de Minas y Energía ya expidió las resoluciones que dan luz verde a estos pagos, es urgente que el Ministerio de Hacienda haga el respectivo desembolso para asegurar que los subsidios continúen llegando a los beneficiarios en esos seis departamentos”, manifestó Martínez Villegas.

“Este subsidio tiene un fuerte impacto social, ya que evita que los hogares más necesitados se vean obligados a pasarse a la leña, combustible altamente contaminante, que ocasiona graves enfermedades respiratorias, principalmente en mujeres y niños que permanecen en las cocinas”, puntualizó el presidente de GASNOVA.

Finalmente, resaltó que es uno de los pocos programas sociales que utilizan la metodología del SISBEN IV, o sea que estos subsidios al GLP están focalizados para asegurar que sí lleguen a las personas más necesitadas.

AutoGLP y NautiGLP, en la competencia de los combustibles para motores 

Con el desmonte de los subsidios a la gasolina y el ACPM, los combustibles alternativos comienzan a abrirse paso en el sector automotor colombiano.

Desde 2021, cuando el Ministerio de Minas y Energía (MME) emitió reglamentos técnicos para el desarrollo del AutoGLP en estaciones de servicio, ya se han convertido cerca de 4.000 vehículos livianos, especialmente taxis.

Para proveer el combustible, se han instalado 20 estaciones de servicio, en Barranquilla, Cartagena, Soledad, Medellín, Cúcuta, Fusagasugá y Pasto. Y próximamente se abrirán dos más en Cali.

Para el uso vehícular, el GLP representa una opción técnica, económica y ambientalmente viable. Es un 30% más económico frente a la gasolina, la conversión es similar a la del GNV, con la ventaja que el tanque es más liviano, su poder calorífico es mayor al de sus competidores, y tiene las menores emisiones de gases de efecto invernadero y material particulado.

Aunque en Colombia apenas hace sus primeros pinitos, el AutoGLP es el tercer combustible automotor más usado en el mundo, con 28 millones de unidades, entre vehículos con motores convertidos y dedicados.

De acuerdo con el Balance Energético Colombiano 2021 (BECO), elaborado por la UPME, el GLP solo representa 3,5% del total de la canasta energética nacional, a pesar de estar considerado como un combustible limpio. Esto contrasta con el hecho que el diésel y la gasolina, combustibles más contaminantes, representan aproximadamente el 44,4% del consumo nacional.

Y pese a que el suministro de GLP al mercado nacional por parte de Ecopetrol viene cayendo año a año, al punto que en 2025 solo suministrará el 50% de la demanda, la industria se prepara para enfrentar el déficit con producto importado, luego el país no se verá desabastecido y se viene una competencia interesante entre el AutoGLP y el gas natural vehicular (GNV).

El primer round los estaría ganando el GLP, pues su importación es mucho más fácil que el gas natural, la pueden hacer empresas privadas, con la calidad requerida por el mercado y sin necesidad de hacerle ningún tratamiento adicional.

Por el contrario, la importación de gas natural está atada a la única planta de regasificación que existe en el país (SPEC), la cual está comprometida en 350 millones de pies cúbicos diarios para el parque térmico, mientras Ecopetrol anunció que utilizaría los restantes 100 millones de capacidad para otros usos.

Pero los sobrecostos lo pondrían en desventaja, con el ingrediente adicional que siempre que hay escasez de gas natural en el país, el vehicular es el primer sector al que le cortan el suministro.

NautiGLP, alternativa en ríos y mares

El uso del GLP en embarcaciones es también un segmento nuevo en el país. Desde hace dos años Colgas y Montagas vienen realizando pilotos para que los lancheros se pasen a este nuevo combustible, más económico y con menor huella de carbono.

Ya se han convertido varios motores y se han instalado unas 20 estaciones de servicio fluviales en ríos como el Magdalena, Cauca, Sucio, Sinú y Atrato, al igual que en la costa Caribe de La Guajira y en Tumaco, en el Pacífico.

No obstante, el principal freno al desarrollo del NautiGLP es el precio del motor, que puede superar los 30 millones de pesos, pues se debe hacer reposición. Pero los ahorros en combustible y en aceite hacen que el NautiGLP gane terreno entre los operadores fluviales de carga y pasajeros.

Colgas abre un cuarto frente de importación de GLP

La más grande empresa de GLP en Colombia arrancó un ambicioso proyecto de importación del combustible para satisfacer la demanda nacional, estimada en 60.000 toneladas mensuales.

Por: MARTÍN ROSAS

Ante el inminente desabastecimiento de gas licuado del petróleo (GLP), la industria nacional se prepara para enfrentar el déficit. Efectivamente, Ecopetrol, que abastecía el mercado nacional con entre el 85 y el 90% de la oferta, hoy lo hace con el 58% y para 2025 lo reducirá al 50%.

Luego, a partir del próximo año Colombia deberá importar la mitad de las 60.000 toneladas mensuales que consume el país.

Por eso, Colgas, una de las empresas más grandes del sector en Colombia, firmó un acuerdo con el puerto Okianus Terminals, ubicado en Cartagena, para instalar una facilidad de 6.000 toneladas mensuales en una primera etapa.

De acuerdo con Didier Builes, gerente General de Colgas, las instalaciones estarán listas en 2025, y en una segunda etapa se ampliará a otras 6.000 toneladas de almacenamiento. Si a esto se agregan las 8.000 toneladas de capacidad de almacenamiento con que ya cuenta Colgas en sus plantas en todo el país, la empresa estará en capacidad de cubrir las necesidades de GLP del país.

Builes señaló que con esta capacidad no solamente atenderá la demanda de los clientes de la empresa sino la de todo el mercado colombiano. “Estamos buscando llegar a los millones de hogares, de industrias y comercios que tienen la necesidad de tener una energía limpia, y Colgas, con su aporte a estos sectores y a la sociedad, está llegando con un producto que aporta a la transición energética del país”, dijo.

Recordemos que Colombia ya cuenta con dos puertos de importación de GLP, el de Okianus y el de Plexaport, y recientemente Frontera Energy y Gasco anunciaron un acuerdo para la construcción de otra facilidad de importación en Puerto Bahía, también en Cartagena, la cual entrará en operación en 2027.

Los tanques para Colgas ya están en fabricación en Brasil, y son una combinación de tanques convencionales y esferas. El producto, por su parte, vendrá del Golfo de México, con la posibilidad de traer buques más grandes de los que habitualmente llegan a Colombia, ante el aumento de la capacidad de almacenamiento.

Con las nuevas instalaciones, el país no tendrá faltantes de GLP, aunque al ser importado, al valor del producto hay que sumarle el del flete. Y aunque los precios nacionales del GLP siempre han estado atados a la referencia Mont Belvieu (EEUU), el mercado colombiano, que estaba en un esquema de paridad exportación, pasará a un esquema de paridad importación.

Ventajas del GLP

Una de las ventajas que señala Builes es el mayor poder calorífico del GLP frente al gas natural, por lo que en algunos usos es más eficiente, entre ellos como combustible automotor. Efectivamente, en los últimos dos años el país ha incursionado en el AutoGLP y ya cuenta con 20 estaciones de servicio.

En el mercado que atiende Colgas ya se han convertido más de 2.000 vehículos y Builes anunció la apertura de dos estaciones nuevas en Cali, adicionales a las que tienen en Soledad y Cartagena.

En este segmento el GLP es competitivo tanto en rendimiento y potencia como en precio, pues frente a la gasolina es un 30 por ciento más bajo, sin que el motor pierda fuerza ni autonomía, además de que es un combustible más limpio frente a los demás fósiles.

“El GLP es un producto mucho más limpio que la gasolina, el diésel, el fuel oil y el carbón, luego, en el caso de sustitución combustibles altamente ineficientes y contaminantes, el GLP juega un rol importante en lo social, ambiental y en términos de salud de millones de mujeres que cocinan con leña en el país”, concluyó el gerente de Colgas.

Gasnova: “GLP, combustible llamado a apoyar el desabastecimiento energético del país”

Palabras del presidente de la Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA), en la primera jornada del 6º Congreso Internacional del GLP que se realiza en Bogotá.

En la intervención de apertura del Congreso Internacional de GLP, Alejandro Martínez resaltó cómo durante 2024 se hicieron explícitas las dificultades que enfrenta el país para asegurar su abastecimiento energético en el futuro próximo y que se venían evidenciando desde hace algunos años. Y añadió:

“El déficit asociado al Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles está pesando mucho en las cuentas fiscales del país, por lo cual se hace insostenible permitir que siga incrementándose.

“Por esto, el gobierno nacional se ha visto en la obligación de desmontar gradualmente el subsidio que tradicionalmente se ha otorgado a la gasolina motor y al diésel, de tal forma que ya la gasolina alcanzó el nivel de precio internacional, a la par que el ministro de Hacienda anunció el pasado 23 de julio, que el precio del diésel debe subir $6.000 por galón, entre lo que resta de 2024 y el próximo año, para sanear la deuda correspondiente.

“Por otra parte, ya es oficial la noticia sobre los faltantes de gas natural de producción nacional para atender la demanda, razón por la cual los presidentes de Ecopetrol y Naturgas han anunciado la necesidad de recurrir a gas importado a partir de 2025.

“Esto implica que el país pasará de consumir gas nacional, que aporta regalías y se transaba en el mercado interno normalmente a precios desligados por completo del entorno internacional, a completar su suministro con gas proveniente de un mercado exportador, con los consecuentes incrementos en precio y las necesidades de recursos adicionales para los subsidios asociados, que esto conlleva.

“Así las cosas, el GLP es el llamado a apoyar decididamente la situación energética antes descrita, teniendo en cuenta que es el único combustible en el país cuyo precio de suministro -si bien no es el de paridad importación- siempre ha estado indexado a indicadores internacionales y ha tenido que operar bajo variaciones mensuales del mismo.

“Esto significa que es el combustible que más cerca está de la situación real que debe afrontar el país y que aun teniendo que completar oferta con GLP importado, está preparado para contribuir al manejo de la situación deficitaria de gas natural y a la sustitución de combustibles automotor y náutico, como gasolina y diésel, al poder competir con los precios que estos tendrán sin subsidios.

“El país se verá abocado a asumir una situación de incremento en los precios de sus energéticos, al tener que ser abastecido con productos importados y esa no es la condición más deseable.

“No obstante, ante la dificultad para asegurar el abastecimiento y la continuidad en el suministro de gas natural y los altos precios de la gasolina y el diésel, es importante que en la nueva canasta energética que el gobierno nacional tiene actualmente en construcción, se considere de manera especial la contribución del GLP, incrementando su producción nacional, priorizando las inversiones requeridas para el manejo interno de las importaciones que se requieran y teniendo en cuenta las ventajas que tiene frente al gas natural para materializar importaciones.”

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