Cerro Matoso reduce en 25 % su operación por recorte en suministro de gas

La compañía señaló que, pese a tener un contrato vigente hasta 2029, Canacol, empresa en proceso de reestructuración, restringió el suministro de gas natural de manera unilateral.

Cerro Matoso, productora de ferroníquel en el departamento de Córdoba, informó que desde el primero de julio redujo en 25 % su operación. Según la compañía, el suministro fue limitado a 7.000 MBTU, lo que equivale a una reducción del 55% del gas contratado para el funcionamiento de la planta.

Según la compañía, esta decisión fue adoptada de manera unilateral por Canacol y contraviene las condiciones pactadas entre las partes. Agregó que la reducción de la operación afecta directamente su producción y se reflejará en la suspensión parcial de procesos operativos, con impactos sobre el empleo, los contratos de bienes y servicios, el pago de impuestos, las regalías y las compras a proveedores, actividades que representan alrededor de $3.000 millones diarios para la economía del departamento.

Cerro Matoso advirtió que, si la restricción se mantiene o aumenta, se verá obligada a detener una de sus dos líneas de producción, lo que implicaría reducir su operación a la mitad y pondría en mayor riesgo los empleos, los contratos, las regalías y las compras locales. La empresa recordó que mantiene un contrato de suministro de gas con Canacol Energy vigente hasta 2029.

Cabe recordar que a comienzos de mayo de 2026 Canacol presentó ante una corte de Alberta, Canadá, una solicitud para terminar anticipadamente varios de sus contratos de suministro en Colombia, entre ellos el de Cerro Matoso.

Pese a que la Corte canadiense avaló esa solicitud, la medida no tiene efectos inmediatos en Colombia, ya que será la Superintendencia de Sociedades la encargada de evaluar si reconoce o no esa decisión. 

Cerro Matoso indicó que cuenta con un plazo de 21 días para solicitar autorización para interponer un recurso de apelación y pedir que una corte de segunda instancia revoque la decisión.

También sostuvo que participó de buena fe en las negociaciones adelantadas en Canadá y presentó diferentes alternativas. Sin embargo, aseguró que las propuestas de Canacol contemplaban incrementos tarifarios “desproporcionados” y condiciones contractuales que “no eran viables ni equilibradas” para las partes. Al no alcanzarse un acuerdo, Canacol procedió a restringir el suministro de gas.

Finalmente, Cerro Matoso hizo un llamado a la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, al Ministerio de Minas y Energía y a la Superintendencia de Sociedades para que actúen de manera inmediata y adopten medidas que protejan a los trabajadores y a las cerca de 50.000 personas que, según la empresa, dependen directa e indirectamente de su operación.

Promigas colocó US$920 millones en bonos híbridos internacionales

Promigas anunció la conclusión de su oferta de bonos híbridos internacionales subordinados por un monto nominal de USD 920 millones, con vencimiento en 2056 y una tasa de cupón de 7,75%, en una operación que contó con una fuerte demanda de USD$2,606 millones por parte de los inversionistas.

Promigas y sus filiales peruanas actuaron como emisores en la colocación. La demanda superó 2,8 veces el monto colocado, con la participación de alrededor de 150 inversionistas de Estados Unidos, Europa, América Latina y Asia, evidenciando la confianza del mercado internacional en la estrategia de negocio, crecimiento de largo plazo y solidez financiera de la compañía.

“Los recursos obtenidos serán destinados en su totalidad a la refinanciación de obligaciones financieras existentes. La operación se enmarca en la estrategia de la Compañía de optimizar su estructura de capital, reducir el costo promedio de la deuda y mejorar el perfil de vencimientos de la misma, sin incrementar el nivel de endeudamiento consolidado”, señaló la empresa.

Como resultado de esta transacción, Fitch Ratings y Moody’s, mejoraron la perspectiva de calificación de grado de inversión de negativa a estable de Promigas.

«Este resultado refleja la confianza del mercado internacional en Promigas y en la solidez de nuestra estrategia. Nos permite fortalecer la estructura de capital, reafirmar nuestras calificaciones de grado de inversión y continuar avanzando con disciplina financiera en nuestra evolución hacia una holding multienergética regional”, afirmó Juan Manuel Rojas, presidente de Promigas.

Colombia primero

Las elecciones presidenciales constituyen la máxima expresión de la soberanía popular en una democracia. Sin embargo, una vez concluye la contienda electoral y se conoce el veredicto de las urnas, comienza una responsabilidad aún mayor: la de gobernar para todos.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

Como lo prescribe el artículo 188 de la Constitución Política, “el presidente de la República simboliza la unidad nacional y al jurar el cumplimiento de la Constitución y de las leyes se obliga a garantizar los derechos y libertades de todos los colombianos”. Y a eso se ha comprometido el presidente electo Abelardo de la Espriella en sus primeras declaraciones y lo reiteró en su discurso ante el Consejo Nacional Electoral al momento de recibir la credencial como tal.

Fue enfático, además, al asegurar que “no habrá vencedores ni vencidos”, al tiempo que sentenció que “en democracia no existen enemigos irreconciliables”. Ello habla bien del tono y la tónica de quien asumirá el 7 de agosto su investidura como Presidente de la República, Jefe de Estado, Jefe de gobierno y suprema autoridad administrativa, como lo manda la Constitución Política.

No es para menos, después de tan reñida justa electoral se impone la necesidad de restañar las heridas y persuadirse de que, como lo afirmara el ex presidente de los EE.UU John Fitzgerald Kennedy, “se puede ganar con la mitad, pero no se puede gobernar con la mitad en contra”. Ya se había anticipado su predecesor Abraham Lincoln al advertir que “una casa dividida no puede mantenerse en pie”.

Quien es elegido Presidente de la República deja de ser el candidato de un partido, de una coalición o de un sector de la opinión pública para convertirse en el Presidente de todos los colombianos, incluidos quienes no votaron por él e incluso quienes se opusieron a su elección.

Es más, como advierte el jurisconsulto austríaco Hans Kelsen, hay que saber distinguir muy bien la legitimidad de origen de la legitimidad del ejercicio del poder, la cual se refrenda cotidianamente con los actos de gobierno.

La democracia no se agota en el acto de votar. Su verdadera fortaleza reside en la capacidad de las instituciones para garantizar la convivencia entre ciudadanos que piensan distinto. Por ello, más importante que la suerte de los líderes individuales es la preservación y el fortalecimiento de las instituciones.

Como afirmó el pensador Karl Popper, “no necesitamos tantos buenos hombres como buenas instituciones”. La historia ha demostrado que las sociedades más prósperas y estables no son aquellas que dependen de figuras providenciales, sino aquellas que cuentan con instituciones sólidas, legítimas y respetadas.

Las instituciones democráticas cumplen una función esencial: impedir que las diferencias políticas se conviertan en fracturas irreparables. Son el espacio donde se tramitan los desacuerdos, se equilibran los poderes y se protegen los derechos de las mayorías y de las minorías. Debilitarlas en nombre de cualquier proyecto político, por noble que este parezca, equivale a erosionar los cimientos mismos de la República.

Después del fragor de la batalla electoral, en medio de una polarización extrema, como lo aconseja el ex rector de la Universidad Nacional Moisés Wasserman, se requiere “manejar los desacuerdos en forma productiva, para que en los próximos años podamos vivir discutiendo lo importante y acordando lo posible”. Ello, en el entendido de que, como lo afirmó el profesor Estanislao Zuleta, no hay ausencia de conflictos, estos son inherentes a la dinámica social, pero acota que “un país mejor no es el que no tenga conflictos sino aquel que tenga mejores conflictos” y ello depende de cómo se gestionan estos.

Colombia necesita cerrar el ciclo de la confrontación permanente, para pasar del antagonismo a la emulación. La polarización ha terminado por instalar la idea equivocada de que el adversario político es un enemigo al que hay que derrotar y excluir. Pero la democracia no consiste en aniquilar al contradictor, sino en coexistir con él dentro de unas reglas compartidas.

El pluralismo no es una debilidad de la democracia; es precisamente una de sus mayores fortalezas. Como lo dijo magistralmente el ex canciller chileno Gabriel Valdés, “en el sistema democrático el que ganó no puede destruir al que perdió, ni el que perdió puede hacer invivible la Nación tratando de destruir al que ganó”. Tal cual, se impone la mesura de parte y parte.

Las grandes transformaciones nacionales solo son posibles cuando existe la capacidad de construir acuerdos básicos sobre aquello que nos une como Nación. Como lo planteó el inmolado líder conservador Alvaro Gómez Hurtado, las colectividades políticas y sus líderes, sin renunciar a sus principios ni a su vocación de poder, deben tener la grandeza de llegar a un genuino ‘Acuerdo sobre lo fundamental. ´

La prosperidad económica, la seguridad, la lucha contra la pobreza, la calidad de la educación, la sostenibilidad ambiental y el fortalecimiento de la justicia, deben ser objetivos comunes que trasciendan los calendarios electorales y las diferencias partidistas.

En momentos de alta tensión política, resulta oportuno recordar que las naciones no progresan cuando cada elección divide a la sociedad en bandos irreconciliables. Progresan cuando quienes ganan ejercen el poder con prudencia y sentido de Estado, y cuando quienes pierden cumplen con responsabilidad su papel de oposición democrática. La legitimidad del gobierno y la legitimidad de la oposición son igualmente indispensables para la salud de la democracia.

El reto de Colombia no es simplemente elegir un presidente; es fortalecer una cultura política basada en el respeto a la institucionalidad, en la aceptación de la diferencia y en la búsqueda permanente de consensos.

Porque, al final, más importante que quién gobierna es que prevalezcan las instituciones que garantizan la libertad, la estabilidad y la continuidad de la República. Son ellas las que permiten que los gobiernos pasen, pero que la democracia permanezca.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

La transición energética crea los empleos del futuro

El sector energético sumó 2,5 millones de nuevos empleos técnicos desde 2019. En América Latina, la demanda de especialistas en automatización y analítica energética supera ampliamente la oferta.

A medida que la electrificación y la digitalización avanzan en América Latina, emerge una paradoja crítica, ya que la región necesita con urgencia talento especializado para liderar la transición energética, y ese talento no existe en la cantidad ni con las habilidades que se requieren.

Para Schneider Electric, compañía que integra electrificación, automatización y digitalización para la forma en que la energía se produce, se gestiona y se consume, resolver esa brecha es tanto un imperativo de negocio como una responsabilidad social.  

El World Energy Employment 2025 de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) confirma que el empleo energético global alcanzó 76 millones de personas en 2024. Aun así, más de la mitad de las empresas encuestadas por la AIE reportó cuellos de botella críticos en la contratación.

El Foro Económico Mundial (WEF) complementa el panorama, la transición energética creará 170 millones de empleos globales antes de 2030, pero desplazará 92 millones de puestos actuales, y el 39 % de las competencias laborales quedarán obsoletas. En Colombia, el 60 % de los empleadores ya exige más inversión pública en reconversión de talento.

Los perfiles más demandados y menos disponibles en la región son: especialistas en automatización industrial, analistas de eficiencia y analítica energética que traduzcan datos en ahorro real, técnicos en redes eléctricas inteligentes y microrredes y especialistas en ciberseguridad para infraestructura crítica. Según McKinsey, para 2030 el 14,5 % de la fuerza laboral global deberá actualizar sus habilidades para responder a la evolución del sector.

Schneider Electric no espera a que eso ocurra. Su programa Youth Education & Entrepreneurship superó la meta de 1 millón de jóvenes capacitados en gestión de energía, seis meses antes de lo previsto, operando en más de 60 países con más de 400 aliados.

«La mayor brecha de la transición energética no es tecnológica, es de acceso. Por eso, en Schneider Electric trabajamos para que más jóvenes desarrollen habilidades con empleabilidad real y puedan ser parte activa del cambio. El reciente reconocimiento de TIME y Statista como la empresa más sostenible del mundo reafirma nuestra convicción de que formar talento hoy es asegurar que América Latina tenga un lugar protagónico en la economía energética del futuro», manifestó Mairym Romero, líder de Comunicaciones Corporativas y Sostenibilidad Región Andina Norte de Schneider Electric.

La brecha de talento no esperará. Requiere que las empresas actúen hoy para que los empleos verdes y digitales del mañana no sean una oportunidad perdida para América Latina.

Reservas de gas cayeron 17% en 2025

Con un mes de retraso, con el portal web caído y sin la tradicional presentación y rueda de prensa para la entrega de resultados, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) publicó el más reciente Informe de Recursos y Reservas 2025.

De acuerdo con el informe, a 31 de diciembre de 2025, las reservas probadas de gas natural de Colombia se ubicaron en 1.717 giga pies cúbicos (Gpc), un 17% menos que al finalizar 2024, cuando fueron de 2.064 Gpc.

No obstante, la relación reservas producción (R/P) se mantuvo en 5,9 años. Esto debido a que la producción comercializada también viene cayendo desde 2021. Efectivamente, mientras en 2024 la producción comercializada de gas fue de 351 Gpc, en 2025 fue de 290 Gpc, una caída del 17%.

De hecho, el país perdió la autosuficiencia en gas natural desde diciembre de 2024, por lo que ha tenido que recurrir a importaciones cada vez mayores, que a mediados de 2026 rondaban el 35% de la demanda.

En ese sentido, la Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas) señaló que “los resultados del Informe constituyen una nueva señal de alerta sobre la necesidad de fortalecer la seguridad energética de Colombia”.

Para Naturgas, el mensaje es claro: Colombia no enfrenta una ausencia de recursos, sino el desafío de desarrollar con mayor velocidad los proyectos estratégicos que permitirán garantizar el abastecimiento en los próximos años.

“En los últimos 5 años se ha observado una caída de las reservas probadas del 46% que debe asumirse como un urgente llamado a la acción. Colombia tiene gas natural atrapado en tierra firme y costa afuera, y dispone del conocimiento técnico para desarrollarlos. Lo que necesitamos es acelerar la ejecución de los proyectos para que esos recursos se conviertan en energía disponible para los colombianos”, afirmó Luz Stella Murgas, presidente de Naturgas.

Efectivamente, en el Informe se detalla que le país cuenta con recursos contingentes por 10.540 Gpc, de los cuales el 75% se encuentran en cuencas costa fuera.

Pero el único proyecto offshore que se desarrolla en la actualidad es Sirius, en aguas del Caribe, el cual está programado para entrar en producción en 2030.

Mientras tanto, se vienen desarrollando varios proyectos de importación, de los cuales solo dos entrarían en operación a finales de 2026: la Regasificadora del Pacífico, en el corredor Buenaventura-Buga, y Puerto Bahía, en Cartagena.

Sin gas y con Niño

Murgas explicó que esta coyuntura adquiere una relevancia aún mayor ante la inminente llegada del Fenómeno de El Niño, escenario en el que el gas natural desempeña un papel fundamental para respaldar la generación de energía eléctrica ante la disminución de los aportes hídricos.

“La seguridad energética comienza por la capacidad de anticiparnos. Cuando el país enfrenta sequías, el gas natural es el aliado que permite respaldar la generación eléctrica, preservar el agua de los embalses y garantizar la continuidad de un servicio esencial para millones de colombianos”, señaló.

Naturgas advirtió, además, que la situación actual exige avanzar simultáneamente en el incremento de la producción nacional y en el fortalecimiento de la infraestructura de transporte y regasificación para habilitar todas las fuentes de suministro.

Para la Asociación, la seguridad energética no es un debate sectorial; es una condición indispensable para proteger la competitividad del país, garantizar la seguridad alimentaria, la estabilidad económica y la calidad de vida de más de 36 millones de colombianos, que son los consumidores del energético.

AGREMGAS está dispuesta a trabajar con el nuevo gobierno

La Asociación Gremial Colombiana de Comercializadores de Gas (AGREMGAS) reconoce el resultado del proceso democrático adelantado en el país y manifiesta su disposición a trabajar con el presidente electo y su equipo de gobierno en los desafíos energéticos que enfrenta Colombia.

El gremio reiteró su compromiso de aportar conocimiento técnico y experiencia sectorial para fortalecer la seguridad energética, ampliar el acceso a fuentes de energía confiables y avanzar en una transición energética realista, gradual e inclusiva que responda a las necesidades de los hogares, las regiones y los sectores productivos.

AGREMGAS destacó la contribución del GLP al abastecimiento de millones de colombianos, especialmente en zonas apartadas donde otras alternativas presentan limitaciones de cobertura.

“El GLP ha demostrado ser una fuente clave para fortalecer la resiliencia del sistema energético y responder a contingencias de abastecimiento cuando el país enfrenta desafíos en el suministro de energía”, señaló el gremio en un comunicado.

Agremgas considera fundamental continuar promoviendo una matriz energética diversificada y resiliente, que permita atender las necesidades de los ciudadanos, fortalecer la competitividad del país y avanzar hacia una transición energética realista que reconozca las particularidades de los diferentes territorios.

El GLP desempeña un papel protagónico dentro de este proceso, especialmente en aquellas regiones donde las condiciones geográficas, económicas o de infraestructura limitan el acceso a otras alternativas energéticas.

AGREMGAS puso a disposición de las autoridades la experiencia y el conocimiento técnico del sector para contribuir al análisis y desarrollo de iniciativas que fortalezcan la seguridad energética, amplíen la cobertura en zonas apartadas y promuevan condiciones que favorezcan el acceso seguro, eficiente y asequible a la energía para los hogares y los sectores productivos.

«El sector del GLP ha demostrado ser un aliado estratégico para la seguridad energética del país y para la atención de millones de hogares, especialmente en aquellas zonas donde otras fuentes energéticas no tienen presencia. Colombia requiere una matriz energética diversificada y resiliente que permita responder a las necesidades de los ciudadanos, fortalecer la competitividad y avanzar hacia una transición energética realista.

“Desde AGREMGAS mantenemos nuestra disposición a aportar conocimiento técnico y experiencia sectorial en la construcción de soluciones que respondan a los desafíos energéticos del país», señaló Sara Vélez Cuartas, directora Ejecutiva de AGREMGAS.

Finalmente, el gremio reafirma su compromiso de seguir participando en los espacios de diálogo y construcción de políticas públicas, aportando evidencia, conocimiento técnico y experiencia sectorial para fortalecer la seguridad energética, ampliar el acceso a la energía y avanzar hacia una transición energética que contribuya al desarrollo económico, social y ambiental de Colombia.

Gremios del sector energético ofrecen cooperación al presidente De la Espriella

Tres gremios de los sectores de energía, hidrocarburos y servicios públicos reconocieron los resultados de la elección presidencial y manifestaron su disposición para colaborar con el gobierno de Abelardo de la Espriella en asuntos relacionados con seguridad energética, inversión y fortalecimiento institucional.

Tras la elección de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia para el periodo 2026-2030, asociaciones del sector energético y de los servicios públicos emitieron comunicados en los que reconocieron el resultado de las urnas y expresaron su disposición para trabajar con el nuevo Gobierno en temas de política pública, seguridad energética y prestación de servicios.

La Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos, Energía y Tecnologías Afines (ACIPET) destacó la participación de más de 26 millones de ciudadanos en la jornada electoral y reconoció la labor de la Registraduría Nacional, las autoridades electorales y los organismos de control durante el proceso.

En el mismo pronunciamiento, el gremio felicitó a Abelardo de la Espriella y al vicepresidente electo José Manuel Restrepo. Además, manifestó su intención de aportar al fortalecimiento de políticas públicas orientadas a la soberanía, la autosuficiencia y la seguridad energética del país.

ACIPET señaló que el sector de hidrocarburos mantiene un papel relevante en la generación de empleo, regalías, inversión social y desarrollo regional.

Andesco propone agenda para los servicios públicos

Por su parte, la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos Domiciliarios y Comunicaciones (Andesco) también saludó el resultado electoral y afirmó que las empresas afiliadas al gremio están preparadas para colaborar con la nueva administración en la construcción de un modelo de servicios públicos con cobertura universal y criterios técnicos para incentivar la inversión.

Entre las prioridades planteadas por la organización figuran la modernización del marco regulatorio, la consolidación de la participación del sector privado, la sostenibilidad financiera de las empresas prestadoras y la focalización de los subsidios destinados a los usuarios.

Andesco sostuvo que estos elementos son necesarios para la continuidad y expansión de los servicios de energía, gas natural, agua potable, saneamiento básico y conectividad.

El gremio también puso a disposición del presidente electo y de su equipo técnico su capacidad de interlocución y experiencia para contribuir en el diseño de políticas relacionadas con los servicios públicos.

Campetrol reafirma respaldo a las instituciones

Por su parte, Campetrol, cámara empresarial que agrupa compañías proveedoras de bienes y servicios para la industria energética y de oil & gas, expresó respeto por la decisión adoptada por los ciudadanos en las urnas y reiteró la importancia de respaldar a las autoridades electorales, las instituciones democráticas y el Estado de Derecho.

La organización indicó que continuará aportando desde el sector energético al desarrollo del país y a la generación de oportunidades mediante el trabajo de las empresas que integran su cadena de valor.

Aunque cada organización enfatizó aspectos distintos, las tres comparten varios puntos. En primer lugar, reconocen la legitimidad del proceso electoral y felicitan al presidente electo. En segundo lugar, expresan disposición para colaborar con el nuevo Gobierno desde sus respectivas áreas de experiencia. Finalmente, destacan la importancia de mantener condiciones que permitan el desarrollo de los sectores de energía, hidrocarburos y servicios públicos como parte de la actividad económica del país.

El fantasma del apagón

La seguridad energética constituye uno de los pilares fundamentales para la estabilidad económica, la competitividad empresarial y el bienestar social de cualquier nación.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

En el caso colombiano, diversos indicadores sugieren la creciente probabilidad de enfrentar, en un horizonte relativamente cercano, restricciones tanto en el suministro de energía eléctrica como de gas natural.

El fantasma del apagón vuelve a rondar. Según el reporte de XM, el pico de demanda de energía que se está registrando, debido a las elevadas temperaturas, es de 261.9 GWHD, que contrasta con la Oferta de Energía Firme (OEF), que solo alcanzaría a cubrir hasta el 90%. Tanto más con la demanda de energía disparada, según el más reciente reporte, en mayo la demanda creció en promedio a nivel nacional el 8.8% y en la región Caribe el 13.3%.

La conclusión es preocupante, porque en condiciones de hidrología crítica, bajo aporte a los embalses, como los que se esperan con el Super Niño y sin llegar el nivel de estos al 80% solicitado por XM, le daría la razón al ministro Palma cuando habló de la inminencia del racionamiento.

Lo propio está sucediendo con el gas natural. Desde diciembre de 2024 se están importando volúmenes crecientes para cubrir el déficit que acusa la producción doméstica, que se ha reducido hasta los 789 millones de pies cúbico diarios (MMPCD) en contraste con la demanda de 1.000 MMCD.

A estas alturas, los volúmenes de gas importado participan con el 32% de la oferta y se prevé que hacia 2029 llegue hasta el 56% y sólo hacia 2030 se aspira que se atenúe con la entrada del gas de Sirius.

Acumulación de factores de riesgo

En los últimos años se han acumulado factores de riesgo que afectan simultáneamente ambos sistemas. En el sector eléctrico, la creciente estrechez entre oferta y demanda obedece a la combinación de varios elementos: el retraso en la entrada en operación de proyectos de generación y transmisión, las dificultades asociadas al licenciamiento ambiental y a los procesos de consulta previa, la mayor incertidumbre climática y el crecimiento sostenido de la demanda. Esta situación reduce los márgenes de confiabilidad del sistema y aumenta la exposición a eventos hidrológicos extremos, como el Super Niño que ya se consolida.

Por su parte, el mercado de gas natural enfrenta una tendencia estructural de la caída de las reservas y la producción nacional como consecuencia de la declinación natural de los campos maduros y de la insuficiente incorporación de nuevas reservas. Ello ha conducido a una creciente dependencia de las importaciones para atender la demanda interna, particularmente en períodos de alta exigencia del sistema. Esta circunstancia no solo incrementa los costos de abastecimiento, sino que también expone al país a la volatilidad de los mercados internacionales.

La simultaneidad de estos riesgos reviste gravedad debido a la estrecha interdependencia existente entre ambos sectores. Una eventual falta de disponibilidad de gas natural comprometería la capacidad de generación de las plantas termoeléctricas, llamadas a respaldar el sistema durante episodios de baja hidrología.

A ello estamos abocados debido a las limitaciones en la capacidad de importar los crecientes volúmenes requeridos, ya que la única regasificadora con la que se cuenta está operando al límite de su capacidad.

De allí la urgencia que el Gobierno Nacional se ponga al día con el giro de los más de $2 billones que le adeuda a las empresas comercializadoras de energía por concepto de los subsidios al consumo de energía de los estratos 1, 2 y 3.

Como también la imperiosa necesidad de que la Superintendencia de Servicios Públicos salga de su marasmo, de su negligencia y falta de diligencia para solventar, inyectarle liquidez y facilitarle el flujo de caja a la intervenida Air-e, en lugar de los anuncios pirotécnicos como el del presidente Gustavo Petro de su liquidación.

De darse esta sería un salto al vacío y resultaría peor el remedio que la enfermedad, toda vez que se le estaría poniendo conejo a sus acreedores, especialmente a las empresas generadoras, ya que así como la intervención con fines de administración en septiembre de 2024 tuvo un efecto suspensivo sobre sus obligaciones que sobrepasaban los $500.000 millones, esta vez se repetiría, con el agravante de que esta vez la deuda acumulada desde que la Superintendencia tomó posesión de la misma es cinco veces mayor: $2.5 billones.

La mora y el incumplimiento de su pago podría llevar al efecto dominó que anticipó XM y al apagón financiero de toda la cadena, como lo advirtieron la Procuraduría y la Contraloría, poniendo en entredicho la continuidad en la prestación del servicio.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

Gremios se manifiestan sobre la liquidación de Air-e

Gremios del sector de energía y servicios públicos se manifestaron sobre al anuncio del presidente Petro de liquidar Air-e, la empresa que presta el servicio de energía en tres departamentos de la costa Caribe.

En relación con el anuncio realizado por el presidente de la República, Gustavo Petro, sobre la liquidación de la empresa Air-e, actualmente bajo toma de posesión de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (SSPD), se manifestaron los gremios ANDESCO, ACOLGEN, ANDEG, ASOCODIS, SER COLOMBIA, NATURGAS Y ACP.

En un comunicado de prensa, estos gremios manifestaron:

La prestación del servicio de energía eléctrica en la región Caribe, la estabilidad del Sistema Eléctrico Nacional y el abastecimiento del gas natural constituyen asuntos de interés estratégico para el país y se ponen en riesgo con una decisión apresurada y no fundamentada.

Air-e atiende aproximadamente el 11,3 % de la demanda nacional de energía y mantiene obligaciones cercanas a $2,7 billones con agentes del mercado eléctrico, de los cuales alrededor de $1,7 billones corresponden a generadores térmicos, gran parte de los cuales, importa actualmente el 30% del gas natural que requiere el país.

La ausencia de una solución estructural que garantice la continuidad de los servicios de energía eléctrica y gas natural y la atención de estos compromisos afecta la cadena de pagos del sector, compromete la liquidez de múltiples agentes y aumenta los riesgos para la confiabilidad del sistema eléctrico nacional.

Esta situación adquiere mayor relevancia ante el fenómeno de El Niño que se extenderá durante los próximos meses, escenario que demanda condiciones adecuadas de solvencia financiera y operación para garantizar el abastecimiento energético y de gas natural para el país. En este contexto, cualquier decisión sobre el futuro de Air-e debe contribuir a fortalecer, y no a debilitar, la estabilidad y confiabilidad del sistema.

La liquidación debe sujetarse a las condiciones y procedimientos previstos en la ley. La modalidad de toma de posesión en la que actualmente se encuentra Air-e contempla una etapa de administración temporal orientada a estructurar una solución empresarial que garantice la continuidad de la prestación del servicio y la atención de las obligaciones existentes.

Por lo tanto, es necesario agotar previamente los mecanismos de solución empresarial previstos en el ordenamiento jurídico antes de una eventual liquidación, como la anunciada por el señor presidente, definiendo un esquema que garantice la continuidad del servicio y el manejo de los pasivos acumulados; de lo contrario se desnaturalizaría los objetivos que sustentan la intervención estatal y podría generar riesgos adicionales para el sistema eléctrico nacional.

Dado lo anterior, resulta relevante contar con claridad sobre los fundamentos técnicos, financieros y jurídicos que respaldarían una eventual decisión relacionada con el futuro de Air-e.

Así mismo, es importante que los distintos actores del sector conozcan los análisis realizados en torno a los posibles impactos para los usuarios, la prestación del servicio y el funcionamiento de la cadena energética.

Una decisión de esta naturaleza se beneficia de una comprensión amplia de los retos identificados, los criterios considerados y las alternativas evaluadas en el marco de la intervención, contribuyendo así a generar confianza y previsibilidad para todos los involucrados.

Sin embargo, a pesar de las propuestas allegadas por parte de los gremios que suscribimos este comunicado, a la fecha no se ha dado a conocer una solución empresarial para prestación del servicio de energía eléctrica en La Guajira, Magdalena y Atlántico, ni mecanismos de financiamiento del Fondo Empresarial de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, que garanticen la operación y el pago de deudas de la empresa intervenida.

En este contexto, hacemos un llamado a los organismos de control para que, en el marco de sus competencias constitucionales y legales, adelanten las acciones preventivas y de seguimiento pertinentes en este proceso velando que cualquier decisión garantice la continuidad en la prestación los servicios públicos de energía eléctrica y de gas natural para los usuarios.

Los gremios que representamos reiteramos nuestra disposición de trabajar de manera articulada con el Gobierno Nacional, la SSPD y los demás agentes del sector, en la búsqueda de una solución estructural, ordenada y sostenible para la prestación del servicio de energía en la región Caribe, que proteja a los usuarios y preserve la estabilidad e institucionalidad del sistema eléctrico nacional.

Gobierno nacional no paga los subsidios al GLP

La deuda del Ministerio de Hacienda asciende a $93.000 millones, y corresponde a los subsidios al GLP de los períodos 2025 y 2026, en las modalidades de cilindros, redes de distribución, compensación de transporte a Nariño y reemplazo de leña.

La Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA) alertó sobre la acumulación de una deuda superior a los $93 mil millones por parte del gobierno nacional, que corresponde a los subsidios del servicio público domiciliario del Gas Licuado del Petróleo (GLP) que beneficia a más de un millón de personas de los estratos 1 y 2.

En promedio, Minhacienda está atrasado 5 meses en el giro de los subsidios por consumo en cilindros y más de 8 meses a los correspondientes a redes de distribución.

El Ministerio de Hacienda no ha girado los recursos respectivos al subsidio en cilindros de 2026, a pesar de que el Ministerio de Minas y Energía ya expidió las resoluciones de pago correspondientes a enero y febrero del presente año, y se espera que en los próximos días expida las respectivas a marzo, abril y mayo.

Los subsidios benefician a los usuarios de estratos 1 y 2, de los departamentos de Nariño, Putumayo, Cauca, Putumayo, Amazonas y San Andrés Islas.

«La deuda del Gobierno por subsidios al GLP ya supera los 93.000 millones de pesos en lo que va de 2026. Estos retrasos en los desembolsos ponen en riesgo el servicio para más de un millón de familias de escasos recursos, que se verían obligadas a volver a cocinar con leña, afectando gravemente su salud», manifestó Alejandro Martínez Villegas, presidente de GASNOVA, el gremio que agrupa a las compañías que distribuyen el 78% del GLP en cilindros, y el 42% en redes domiciliarias en 98% del territorio nacional.

El dirigente gremial detalló que la deuda del gobierno por concepto de subsidios al consumo de GLP en cilindros totaliza $45.268 millones (enero a mayo 2026); en redes de distribución $39.101 millones, de octubre del año pasado, a mayo del presente año. Por compensación de transporte hacia el departamento de Nariño se deben $7.510 millones; y finalmente, por el programa de reemplazo de leña $1.306 millones. Todo ello suma $93.184 millones de deuda.

«La deuda en el componente de cilindros se multiplicó más de 11 veces en cinco meses de 2026, pasando de $3.634 millones a $41.634 millones. Para las familias de estratos 1 y 2 es muy importante contar con el GLP; pero si no se reciben los giros, no habrá recursos para llevar esta energía a donde más lo necesitan los usuarios», se lamentó el dirigente gremial.

Así mismo, Martínez Villegas puntualizó que el retraso en el pago de la compensación de transporte y redes de distribución de GLP golpea a departamentos como Nariño, Cauca, Putumayo, Caquetá, Amazonas y San Andrés Islas.

“Hacemos un llamado al gobierno nacional para que giren a la mayor prontitud los más de $93.184 millones de subsidios al GLP para los usuarios más pobres de Colombia”, sostuvo el presidente de GASNOVA, y señaló que es prioritario ponerse al día con esta deuda y así evitar que los hogares estratos 1 y 2 regresen a la leña.

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