Riesgo energético: Consejo Gremial hace llamado urgente al Gobierno

Según Fedesarrollo, un racionamiento eléctrico similar al de los años 90 le costaría al país 1,5 puntos porcentuales del PIB (Producto Interno Bruto).

El Consejo Gremial Nacional hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional, al Ministerio de Minas y Energía y a la CREG para actuar de manera inmediata frente al riesgo de desabastecimiento de energía eléctrica y gas natural, por cuenta de falta de una gestión adecuada y a tiempo.

Las advertencias por parte de los gremios del sector se han dado de manera insistente desde hace más de dos años cuando el panorama de oferta de energía firme frente a la demanda ya mostraba un déficit para el año 2026, según las proyecciones de entidades oficiales.

Además, desde diciembre de 2024 el país perdió la autosuficiencia en gas natural, y hoy se importa no solo este energético para atender otros sectores diferentes al térmico, sino también se trae del exterior GLP, gasolina y diésel.

Las alertas del más reciente Boletín Energético de XM (22 de mayo de 2026) muestran un escenario preocupante, ante la alta probabilidad de que el Fenómeno de El Niño sea fuerte, en momentos en los que los embalses están por debajo de lo esperado, se presenta un crecimiento histórico de la demanda, existe un déficit de energía firme, se confirman retrasos en nuevos proyectos y el sector vive una crisis de liquidez que ya supera los $2,6 billones en deudas de Air- e, mayoritariamente con las generadoras térmicas.

En su boletín, XM advirtió que, si se presenta una sequía severa, los embalses podrían llegar a niveles nunca antes registrados lo que requeriría de manera prolongada de la generación térmica, poniendo en riesgo el suministro de energía eléctrica del país.

El operador del mercado asegura que el nivel agregado de los embalses debe ser superior al 80% desde agosto de 2026, pero el 27 de mayo se encontraba en 67,46%, es decir, muy por debajo del nivel que sugiere XM para enfrentar la sequía.

Por su parte, el Ideam y el Ministerio de Ambiente alertaron sobre una alta probabilidad de llegada del fenómeno de El Niño durante el segundo semestre de 2026.

Según las proyecciones de la NOAA, existe un 82% de probabilidad de que las condiciones comiencen a consolidarse entre mayo y julio, aumentando progresivamente hasta alcanzar el 98% a partir de agosto-octubre. Además, se prevé que el fenómeno tenga una intensidad fuerte o muy fuerte hacia el último trimestre del año.

El sistema también enfrenta una presión mayor por el aumento acelerado del consumo de energía, el cual aumentó en un 6,7% en abril de 2026 y en un 8,57% en lo corrido de mayo de 2026 frente a los mismos meses de 2025, consumos que superan los escenarios de demanda media proyectados por la UPME.

Además, desde hace varios años se vienen presentando rezagos en la entrada en operación de los proyectos de generación de energía por cuenta de atrasos en los procesos de licenciamiento ambiental, consultas previas, inseguridad en los territorios, entre otros.

Este año el país espera incorporar 4.475 MW en cantidad de energía al sistema, pero hasta ahora solo han ingresado 294 MW, es decir, el 6,6% de lo esperado.

Asimismo, el balance entre energía firme y demanda proyectada ya es negativo: -4,4% para 2026-2027.

Por otro lado, la deuda de $2,6 billones de Air-e con generadores y transmisores, de los cuales más de $1,5 billones se les debe a las generadoras térmicas por energía que ya se entregó, genera una falta de liquidez que afecta directamente la capacidad de las plantas térmicas para asegurar combustibles como gas, carbón y líquidos, fundamentales para respaldar el sistema durante períodos de sequía.

Especialmente, el gas natural importado debe pagarse previamente, y a través de estas empresas se está asegurando la importación de más del 25% del gas natural que requiere el país para atender tanto la generación térmica como el abastecimiento de gas a usuarios residenciales, industriales y comerciales. Por lo tanto, la falta de pago de la deuda pone en riesgo la prestación del servicio de gas natural en el país.

Si bien la subasta del Cargo por Confiabilidad realizada el pasado 22 de mayo envió una señal positiva para la seguridad energética del país, la energía adjudicada es para 2029 y no estará disponible este año para enfrentar la sequía del Fenómeno de El Niño.

Por todo lo anterior, el Consejo Gremial Nacional hace un llamado urgente a:

  1. Pagar de inmediato las deudas pendientes con el sector, especialmente con las generadoras térmicas.
  2. Garantizar el suministro de combustibles para la generación eléctrica.
  3. Viabilizar los proyectos de generación y transmisión que hoy siguen retrasados.
  4. Impulsar de manera urgente una campaña nacional contundente y con incentivos económicos, enfocada al ahorro y uso eficiente de agua y energía.

“El margen de maniobra se está reduciendo rápidamente. La seguridad energética del país no puede seguir aplazándose”, concluye el Consejo Gremial.

Edificios inteligentes redefinen la eficiencia energética

Según la International Energy Agency, los edificios representan cerca del 30% del consumo energético global, lo que ha impulsado la adopción de tecnologías inteligentes capaces de reducir hasta un 30% el consumo de energía mediante automatización y monitoreo.

El crecimiento urbano está redefiniendo la forma en que se diseñan y operan los espacios. Hoy, sectores como oficinas corporativas, hospitales, aeropuertos, centros comerciales e infraestructura educativa están incorporando soluciones digitales que permiten gestionar de manera más eficiente el consumo energético, la seguridad y la operación diaria. En este contexto, los edificios inteligentes dejan de ser una tendencia para convertirse en un estándar dentro de la planificación urbana.

Más allá de la automatización, estos edificios funcionan como ecosistemas conectados donde sistemas eléctricos, climatización, iluminación y seguridad operan de forma integrada. Esto no solo mejora la experiencia de los usuarios, sino que también permite a las organizaciones tomar decisiones basadas en datos, optimizar costos operativos y avanzar en sus objetivos de sostenibilidad.

Indispensables en un edificio inteligente

  1. Gestión energética integrada: Plataformas como EcoStruxure IT permiten monitorear y optimizar el consumo energético en tiempo real, identificando ineficiencias y reduciendo costos operativos.
  2. Respaldo energético con UPS: Equipos como las UPS garantizan continuidad ante cortes eléctricos, protegiendo sistemas críticos como ascensores, centros de control, iluminación de emergencia y data rooms.
  3. Seguridad y control de accesos integrados: Tecnologías como tarjetas inteligentes, lectores y plataformas de control de acceso permiten gestionar ingresos, monitorear flujos de personas y reforzar la seguridad en tiempo real dentro del edificio.

“Los edificios inteligentes están evolucionando de ser espacios automatizados a convertirse en plataformas de gestión energética y operativa basadas en datos. Hoy, la eficiencia no se logra únicamente reduciendo consumo, sino entendiendo cómo, cuándo y dónde se utiliza la energía”, señala Hernán Neirotti, regional Manager & Business Development de Schneider Electric.

A medida que las ciudades crecen y la operación de los edificios depende cada vez más de sistemas digitales, la eficiencia energética y la continuidad operativa adquieren un rol estratégico.

La integración de soluciones adecuadas, permite fortalecer la resiliencia de la infraestructura crítica mediante respaldo energético, monitoreo inteligente y una gestión más eficiente de los recursos.

Así, no solo optimizan su operación diaria, sino que también avanzan hacia modelos más sostenibles, seguros y preparados para responder a las exigencias de las ciudades del futuro.

Luces y sombras de la subasta de confiabilidad

Mientras ANDEG considera que la reciente subasta de Cargo por Confiabilidad es insuficiente para la seguridad energética del país, analistas del sector advierten que persisten dudas sobre la suficiencia de la nueva capacidad, la estabilidad regulatoria y la viabilidad de los proyectos adjudicados.

La reciente subasta de Cargo por Confiabilidad volvió a poner sobre la mesa uno de los principales debates del sector energético colombiano: cómo garantizar energía firme para atender el crecimiento de la demanda en medio de señales regulatorias cambiantes, retrasos en proyectos y riesgos climáticos asociados al fenómeno de El Niño.

La subasta realizada por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), adjudicó en teoría 4.069,7 MW de nueva capacidad neta para entrar en operación a partir de diciembre de 2029.

Según la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (ANDEG), el resultado constituye un avance para fortalecer la confiabilidad del sistema eléctrico nacional, especialmente por la incorporación de 2.276,8 MW térmicos que servirían como respaldo durante periodos de baja hidrología, aunque de esta capacidad se comprometieron solamente 270 megavatios.

Sin embargo, el propio gremio advirtió que la subasta no resuelve completamente las necesidades futuras del sistema y que serán necesarios nuevos procesos de expansión para cubrir el crecimiento de la demanda en los próximos años, pues del 6% de déficit estimado para 2029, la nueva subasta cubrirá 2%, dejando un hueco de 4%.

El temor a un déficit de energía firme

Desde hace varios años distintos agentes vienen alertando sobre el riesgo de insuficiencia energética hacia el final de la década. Consultores y expertos han dicho que las señales regulatorias y los aplazamientos de las subastas generan incertidumbre entre inversionistas y desarrolladores.

Alejandro Lucio, director de Óptima Consultores, sostiene que modificar cronogramas o aplazar convocatorias afecta el cierre financiero de los proyectos y deteriora la confianza del mercado.

Se refiere, por un lado, a que faltando un día para la entrega de ofertas, la CREG acogió la solicitud de un agente para postergar la entrega de garantías, que ya no será a los 15 días de la subasta sino hasta el 6 de agosto, un día antes de la terminación del actual gobierno.

Para Alejandro Castañeda, presidente de ANDEG, a eso hay que agregarle que la CREG no ha revelado quién fue el solicitante que pidió esa prorroga. Se especula que pudo ser la única térmica que se presentó: Termoinduenergy-Nencol 5, lo que agregaría más opacidad e incertidumbre al proceso.

Y es que cabe recordar que al frente de este proyecto está Jorge Manuel Urbano del Cristo Castellanos Gómez, conocido en los círculos empresariales de la Costa como George Castellanos, y quien participó en dos subastas anteriores. En una le ejecutaron las garantías por no desarrollar el proyecto, y en la segunda vendió el proyecto a un tercero. La pregunta que cabe es: ¿Por qué la CREG aceptó a Castellanos con los antecedentes que tiene?

Las firmas ganadoras ahora son Nodo Energético del Norte de Colombia SA ESP (Nencol), y Termoinduenergy Corporation SAS, en las que figura Castellanos como representante legal. Según el diario El Tiempo, Nencol fue constituida en febrero de 2016. Su actividad registrada es la generación y comercialización de energía eléctrica y reporta 67 millones de pesos en activos, lo que deja dudas sobre la capacidad real de ese proyecto para entrar en operación en los plazos establecidos.

Lo que temen los expertos es que finalmente ese proyecto no entre en operación, pero si haya contribuido a distorsionar el proceso y a presionar a la baja el precio de remuneración. Para este proyecto el precio adjudicado fue de 16,4 USD/MWh, cuando en la actualidad es de 19 USD/MWh y, trayéndolo a valor presente, para 2029 debería rondar los 21 dólares.

La discusión también se centra en la calidad de la energía firme adjudicada. Aunque la transición energética impulsa el ingreso de proyectos solares y eólicos, varios analistas insisten en que las tecnologías renovables todavía requieren respaldo térmico para garantizar suministro continuo durante eventos climáticos extremos. ANDEG advierte que el sistema necesitará una generación térmica superior a 100 GWh-día en escenarios de sequía prolongada.

Más capacidad no significa menos incertidumbre

Aunque la subasta fue presentada oficialmente como una señal positiva para la expansión energética, varias voces del sector consideran que persisten problemas estructurales.

Las críticas apuntan a tres factores principales: dificultades ambientales y sociales para desarrollar proyectos, altos costos de garantías financieras y cambios regulatorios frecuentes.

Algunas especialistas consideran que nuevas convocatorias no garantizan por sí mismas la confiabilidad del sistema si no se solucionan obstáculos asociados al licenciamiento, conexión y construcción de infraestructura.

De hecho, Castañeda resaltó que para cuando el proyecto Termoinduenergy-Nencol 5 entre en operación se requieren tres líneas de transmisión de 500 kilo voltios, algo que no se ve en el país desde hace décadas.

También existen cuestionamientos sobre la ausencia de estudios públicos que expliquen con claridad la necesidad exacta de nueva energía firme y los criterios técnicos utilizados para definir la demanda objetivo de la subasta.

Estas observaciones coinciden con parte de las preocupaciones expresadas por ANDEG en torno a la necesidad de fortalecer la institucionalidad y recuperar estabilidad regulatoria para atraer inversión de largo plazo.

Según el gremio, en los próximo diez años el sector eléctrico colombiano requiere inversiones del orden de 66 billones de pesos, de los cuales solo en generación se requieren $34 billones.

El peso de Air-e y el fenómeno de El Niño

Otro elemento que aumenta la presión sobre el sistema es la situación financiera de Air-e.

ANDEG alertó que las deudas acumuladas de la compañía con generadores y agentes del mercado superan los 2,3 billones de pesos posteriores a la intervención estatal y que las plantas térmicas concentran cerca de 1,5 billones de pesos de esa cartera.

Para el gremio, esa situación compromete la capacidad financiera de las empresas para asegurar combustibles y mantener disponible el parque térmico en un escenario climático crítico, pues solo el valor de los combustibles para operar un mes representa 1,5 billones de pesos.

El problema adquiere mayor relevancia ante las alertas internacionales sobre un posible fenómeno de El Niño durante el segundo semestre de 2026. Las probabilidades de ocurrencia superarían el 82 % en julio.

El debate de fondo: transición energética y confiabilidad

La discusión sobre la subasta refleja una tensión más amplia dentro del modelo energético colombiano. Por un lado, el país busca acelerar la incorporación de fuentes renovables para avanzar en la transición energética. Por otro, el sistema todavía depende de generación térmica e hidráulica para responder ante variaciones climáticas y aumentos de demanda.

El mecanismo de Cargo por Confiabilidad nació precisamente para asegurar energía firme en escenarios críticos. La regulación vigente establece que los generadores reciben remuneración a cambio de garantizar disponibilidad cuando el sistema lo requiera.

Sin embargo, la discusión ya no se limita a cuántos megavatios se adjudican. El foco ahora está en si el país cuenta con reglas estables, capacidad de transmisión, licencias ambientales ágiles y respaldo financiero suficiente para que los proyectos realmente entren en operación.

La conclusión compartida por buena parte del sector es que Colombia necesita nuevas inversiones y mayor expansión energética. La diferencia aparece en la forma de lograrlo y en la confianza que hoy ofrece el marco regulatorio para atraer capital de largo plazo, pues, como dice Castañeda, con la reciente subasta “nos quedamos con el pecado y sin el género”.

Promigas completa la adquisición del 100% de Zelestra Latam

Promigas cerró la adquisición del 100 % de Zelestra Latam, una de las principales plataformas de generación de energías renovables en Latinoamérica, con operaciones en Colombia, Chile y Perú.

Con esta transacción, la compañía avanza en su consolidación como holding multienergético en Latinoamérica, fortaleciendo su rol como actor relevante en la industria energética de la región.

Zelestra Latam cuenta con un portafolio de proyectos que abarca distintas etapas de desarrollo. Actualmente suma 1.273 MW entre proyectos en operación y construcción, así como un pipeline de aproximadamente 2.250 MW en proyectos en desarrollo.

Su portafolio está diversificado entre energía solar y almacenamiento, lo que la posiciona como una de las plataformas de energías renovables más relevantes de la región.

Con más de 52 años de trayectoria, Promigas ha liderado el desarrollo del sector energético en Colombia y Perú, impulsando infraestructura clave, confiabilidad del sistema y crecimiento sostenible. La incorporación de Zelestra Latam potencia este camino, al integrar capacidades en energía renovable que complementan su experiencia en transporte y distribución de gas natural y amplían su portafolio de soluciones energéticas.

“Esta adquisición va más allá del fortalecimiento de nuestro portafolio. Es, sobre todo, una apuesta por el talento. Incorporamos un equipo humano con amplia experiencia, conocimiento y capacidad de ejecución, que complementa y potencia las capacidades de Promigas… Hoy avanzamos con más fuerza en nuestro camino para consolidarnos como holding multienergética y multilatina”, afirmó Juan Manuel Rojas, presidente de Promigas.

Con esta adquisición, Promigas amplía su huella regional al sumar a Chile como nuevo mercado, fortalece su presencia en Latinoamérica y reafirma su compromiso con el desarrollo sostenible, la confiabilidad del sistema energético y la generación de valor de largo plazo.

Colombia y Alemania avanzan hacia el mercado del hidrógeno

Cinco empresas colombianas cerraron una semana de encuentros en Berlín y Hamburgo con más de 20 actores del ecosistema alemán del hidrógeno: desde fondos de financiamiento hasta grandes industrias que buscan proveedores.

Entre el 4 y el 8 de mayo pasados, una delegación de cinco empresas colombianas viajó a Berlín y Hamburgo en la misión «Empresarios Aprenden de Empresarios», organizada por CatalHyst, iniciativa de cooperación alemana para el desarrollo del hidrógeno renovable en Colombia, para conectar directamente con la industria alemana y estrechar lazos comerciales entre los países.

La delegación sostuvo encuentros con más de 20 actores alemanes que representan toda la cadena de valor del hidrógeno: empresas de los sectores energético, acero, refinerías, marítimo, puertos, agrícola; el instituto de investigación Fraunhofer ISE; entidades de financiamiento como KfW Group; especialistas en certificación como TÜV NORD GROUP; potenciales compradores y compañías de tecnología avanzada.

“El resultado más importante de este intercambio es que estamos forjando la confianza entre industrias y países, en un sector que sigue en constante evolución. Colombia es ese socio confiable para Alemania, y seguiremos trabajando juntos para apoyar los proyectos faro”, dijo Carsten Rolle, codirector de Energía, Transporte y Medio Ambiente de la Confederación de Industrias Alemanas (BDI)

Hay demanda real y Colombia tiene el potencial

«En Alemania encontramos una demanda real y confirmada por hidrógeno renovable y sus derivados. El reto para Colombia es avanzar en capacidades, conocimiento y cumplimiento de estándares para convertir el potencial de energías renovables en moléculas exportables para Europa en la próxima década», afirmó Andrés Felipe Camacho, líder del equipo de Hidrógeno de Bajas Emisiones de Ecopetrol.

La misión fue uno de los beneficios otorgados a los ganadores de los Premios CatalHyst H₂, entregados en diciembre de 2025 para reconocer las iniciativas con mayor capacidad real dentro de la cadena de valor del hidrógeno renovable en Colombia. Los ganadores fueron la Armada Nacional de Colombia, OPEX, Ecopetrol y Colibri Energy. A la delegación también se sumó Monómeros, empresa de fertilizantes.

CatalHyst articula la alianza entre la Confederación de Industrias Alemanas (BDI) y la Cámara de Hidrógeno y Gases Renovables ANDI–Naturgas, con el propósito de conectar empresas colombianas y alemanas y acompañar el desarrollo concreto de proyectos de hidrógeno renovable.

«La cooperación con Alemania ha sido fundamental para fortalecer el sector de hidrógeno de Colombia. Esta misión es un hito para concretar alianzas entre instituciones colombianas y alemanas, para el desarrollo de proyectos conjuntos de hidrógeno y combustibles sostenibles que está demandando el mundo», señaló Karen Peralta, directora de la Cámara de Hidrógeno y Gases Renovables ANDI NATURGAS.

El problema que esta misión busca resolver

El reto al que esta misión busca contribuir, tiene que ver con que los proyectos de hidrógeno renovable en Colombia no están llegando a una decisión final de inversión. Esa brecha entre las etapas iniciales y la ejecución es exactamente donde CatalHyst quiere intervenir.

«Tenemos una brecha principalmente entre las etapas iniciales donde se ubica un gran número de proyectos, y aquellos que logran llegar a una decisión final de inversión. Es justo allí donde esta misión y la cooperación alemana busca contribuir, de manera que los proyectos estén listos para presentarse a los diferentes fondos de financiación que hay disponibles», explicó Laura Carreño, directora del Proyecto CatalHyst.

En Berlín y Hamburgo, las empresas colombianas pudieron dialogar directamente con industrias alemanas que ya recorrieron ese camino: cómo lo lograron, qué estrategias funcionaron y qué lecciones pueden aplicarse al contexto colombiano. También conocieron de primera mano cómo sectores como el energético, el acero, las refinerías, el transporte marítimo, los puertos y la agricultura están avanzando en sus procesos de descarbonización.

«La tecnología alemana en toda la cadena de valor, la industria que ya cuenta con la experiencia en la producción de hidrógeno y sus derivados y los industriales que están necesitando hidrógeno han sido nuestros interlocutores durante toda esta semana», precisó Carreño.

Una hoja de ruta que ya existe en Europa

La misión también permitió conocer iniciativas como HY-5, la alianza de los estados federales del norte de Alemania para posicionar esa región como el principal hub de hidrógeno verde en Europa, un modelo de cooperación territorial que puede servir de referencia para pensar en hubs en Colombia.

Para las empresas colombianas participantes, el viaje dejó un mensaje central: la oportunidad de negocio ya está abierta. El desafío ahora es la viabilidad y la ejecución.

Luz verde a la regasificadora de Puerto Bahía

Ecopetrol y Puerto Bahía, propiedad de Frontera Energy, alcanzaron un hito definitivo para el proyecto de regasificación en Cartagena, luego de obtener la totalidad de los trámites regulatorios y ambientales para iniciar su fase de ejecución.

La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) emitió concepto favorable para la modificación no sustancial de la concesión portuaria de la SPPB, autorización que permite desarrollar la actividad de recibo e internación de Gas Natural Licuado (GNL) mediante la utilización de la infraestructura existente y en operación del terminal marítimo en Cartagena.

De manera complementaria, la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) aprobó un cambio menor ambiental requerido para la ejecución del proyecto, con lo cual se completan los permisos y autorizaciones necesarios para su desarrollo.

Con estos dos trámites aprobados, el proyecto entra en etapa de implementación, lo que permitirá a la Sociedad Portuaria Puerto Bahía avanzar en los procesos de contratación de servicios logísticos, cierre contractual de la unidad flotante de almacenamiento y regasificación (FSRU), compras, construcción e integración de infraestructura para garantizar la entrada en operación en diciembre de 2026.

De esta forma, Ecopetrol aportará una oferta inicial de hasta 300 GBTUD al mercado nacional, con posibilidades de expansión progresiva de capacidad de acuerdo con las necesidades de demanda del país.

El proyecto cobra relevancia frente al eventual fenómeno de El Niño, que se espera para mediados de año, para contar con fuentes complementarias y oportunas de suministro del energético.

El proceso comercial del gas que se internará a través de Puerto Bahía finalizó el pasado 15 de mayo con la firma de contratos que le permitirán a distribuidores y comercializadores contar con el gas.

“Con la obtención de estos trámites portuarios y ambientales que habilitan totalmente la infraestructura, iniciamos la fase de ejecución de un proyecto estratégico para el país, orientado a fortalecer la seguridad energética y la confiabilidad del abastecimiento de gas natural en Colombia”, afirmó Bayron Triana, vicepresidente de Energías para la Transición.

Devolverán $8.700 millones a usuarios de gas natural

Se trata del primer Programa de Gestión Acordado con una transportadora de gas para la devolución de recursos a través de facturación.

La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios y la empresa Promotora de Gases del Sur (Progasur), suscribieron un Programa de Gestión Acordado (PGA) para corregir tarifas de transporte de gas natural y proteger a los usuarios finales.

Progasur aplicará la tasa de descuento regulada del 10,94 %, corrigiendo el cobro superior que venía efectuando desde 2023. Según la Superservicios, el ajuste rige de manera inmediata.

El acuerdo establece la devolución de $8.796.569.197, que corresponde a las diferencias acumuladas entre el 1 de julio de 2023 y el 31 de mayo de 2026. Las devoluciones a los usuarios iniciarán en junio de 2026 y finalizarán el 31 de diciembre de 2026.

La devolución beneficiará a más de 2.6 millones de usuariosen los departamentos de Antioquia, Boyacá, Caldas, Caquetá, Cauca, Cundinamarca, Huila, Nariño, Tolima, Valle del Cauca y Norte de Santander.

Progasur notificará a las distribuidoras para que trasladen de forma efectiva e inmediata la devolución a los usuarios en la factura. La Superservicios vigilará que cumplan con este traslado.

Líderes mundiales analizarán el futuro y la geopolítica del GLP

La octava edición del Congreso GASNOVA contará con más de 40 conferencistas y panelistas, provenientes de 10 países: Francia, Brasil, Estados Unidos, España, Venezuela, Perú, México, Argentina, Ecuador y Colombia.

El sector del GLP y el Oil & Gas en Colombia se prepara para uno de los encuentros académicos e industriales más importantes de la región: el 8º Congreso Internacional del GLP, organizado por la Asociación Colombiana del GLP – GASNOVA, que se llevará a cabo los días 19 y 20 de agosto de 2026 en el Club El Nogal de la capital colombiana.

Bajo el lema “Energía en crecimiento”, este escenario técnico abordará los desafíos regulatorios, logísticos y de mercado que definen el rumbo de la industria del Gas Licuado del Petróleo (GLP), tanto en Colombia como a nivel internacional.

Entre los aliados del evento están World Liquid Gas Association (WLGA), la Asociación Iberoamericana del GLP y OPIS, una compañía de Dow Jones.

Uno de los ejes de la agenda académica será el análisis de la geopolítica global del GLP y el comportamiento del mercado de hidrocarburos frente a las coyunturas internacionales. Para liderar estos debates, el evento contará con la participación de expertos internacionales como James Rockall, CEO y director Ejecutivo de WLGA (Francia), quien será conferencista y panelista en el panel enfocado en examinar la geopolítica energética mundial y su impacto directo sobre el sector del GLP. 

Por su parte, Alberto Cisneros, CEO y presidente de Global Business Consultants (GBC) y ex Coordinador de Planificación Estratégica de PDVSA, dictará una conferencia especializada sobre la compleja situación de mercado y la geopolítica del sector de Oil & Gas en Venezuela. 

El evento también congregará a reguladores, autoridades gubernamentales, consultores y líderes gremiales para discutir la planeación estatal, la libertad de mercado, los reglamentos técnicos y la confiabilidad operacional mediante nuevas tecnologías como los gemelos digitales y parámetros NFPA. 

Inscripciones en: https://www.gasnova.co/8o-congreso-internacional-del-glp-gasnova/

El outlier de la quinta subasta del Cargo por Confiabilidad

El pasado viernes 22 de mayo se realizó la quinta subasta del Cargo por Confiabilidad. El resultado fue inesperado para muchos, desde los precios de cierre hasta los participantes.

Por: HEMBERTH SUÁREZ LOZANO*

El precio en que cerró la quinta subasta del Cargo por Confiabilidad fue de 22 USD/MWh para el grupo de plantas con precios variables inferiores, PCVI. Y el precio de cierre de 16,4 USD/MWh fue para el grupo de plantas con precios variables superiores.

Pero, el protagonismo lo tuvo el proyecto de generación térmica Termoinduenergy-Nencol 5, que dio la sorpresa por tres razones:

La primera es que Termoinduenergy-Nencol 5 es el único proyecto nuevo de generación térmica que resultó con asignación de Oferta de Energía Firme (OEF). Aclaro, sí hubo asignación para otras plantas térmicas, pero ya existentes. Proyectos nuevos térmicos solo Termoinduenergy-Nencol 5.

La segunda sorpresa es el energético con que se respaldará este proyecto cuando entre en operación, que será gas natural importado. Así las cosas, Termoinduenergy-Nencol 5 se convierte en el único proyecto que apalancará la puesta en operación de infraestructura de importación de gas natural en Colombia.

La tercera sorpresa es que este proyecto es de una capacidad superior a 2.200 MW, que lo hace el proyecto térmico más grande en Colombia. Y, cuando alcance la entrada en operación comercial, será de las principales plantas de generación de energía en Colombia.

Así las cosas, Termoinduenergy-Nencol 5 reportará para Colombia beneficios tangibles como alta potencia firme, baja emisión frente al carbón o fuel oil, un gran ⁠respaldo para el sistema eléctrico, y una planta de generación con alta eficiencia a partir de su Heat Rate.

En términos generales, aplaudo al Gobierno de Colombia, específicamente al Ministerio de Minas y Energía, a la Comisión de Regulación de Energía y Gas y a la empresa XM, por los resultados de la quinta subasta de expansión de generación de energía en la cual se asignaron OEF a 15 proyectos nuevos, donde el outlier fue Termoinduenergy-Nencol 5.

* Abogado de OGE ENERGY

El desbarajuste fiscal

La sostenibilidad fiscal no es un asunto ideológico; es una condición indispensable para garantizar la viabilidad de las políticas públicas y la capacidad del Estado para atender las necesidades de la población.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

La crisis fiscal que enfrenta el gobierno de Gustavo Petro dejó de ser una advertencia de los analistas para convertirse en una realidad inocultable.

El creciente déficit fiscal, que crece a un ritmo endiablado de $50 billones anualmente, el aumento sostenido del endeudamiento público, la caída de los ingresos tributarios y el desbordamiento del gasto, han puesto en evidencia la fragilidad de las finanzas del Estado colombiano.

El Gobierno apostó a una ambiciosa expansión del gasto público sustentada en la premisa de que la reforma tributaria garantizaría recursos suficientes para financiar sus programas sociales y sus promesas de transformación económica.

Sin embargo, después de la reforma tributaria de 2022, cuyo mayor recaudo se esfumó, los intentos de otras se le frustraron al gobierno y el menor crecimiento económico, la desaceleración de sectores estratégicos y la reducción de la inversión privada terminaron afectando el recaudo fiscal, generando un preocupante desbalance entre ingresos y gastos.

A ello se suma el debilitamiento deliberado de sectores que históricamente han contribuido de manera significativa a las finanzas nacionales, como el minero-energético.

La incertidumbre regulatoria, los mensajes contradictorios frente a la exploración de hidrocarburos y las restricciones a nuevos proyectos, han impactado la confianza inversionista y reducido las expectativas de ingresos futuros provenientes del petróleo y el gas, pilares fundamentales de las exportaciones y de los recursos fiscales del país.

La situación se agrava por el incremento del servicio de la deuda pública. Hoy una proporción cada vez mayor del presupuesto nacional debe destinarse al pago de intereses y amortizaciones, limitando el margen de maniobra del Estado para invertir en infraestructura, salud, educación y seguridad. En otras palabras, el Gobierno dispone de menos recursos para atender las necesidades sociales porque una parte creciente del presupuesto está comprometida con la deuda.

El Gobierno central acusa un déficit primario (excluyendo intereses de la deuda) de 3.6%, según la CEPAL, el más alto de Latinoamérica. El déficit fiscal cerró 2025 en 6.4%. 

El abultado déficit y el creciente endeudamiento afectan la sostenibilidad fiscal, lo cual le ha valido a la Nación la rebaja de la calificación de la deuda soberana, así como el mayor costo de su deuda y de su endeudamiento, al punto que la mayor prima de riesgo le ha significado pagar tasas de colocación hasta el 14.46%.

De ello se sigue una mayor erogación para cubrir el servicio de la deuda. Como botón de muestra tenemos la apropiación de $46 billones más en dicho rubro en el PGN para 2027, partida que explica por sí sola el incremento del aforo presupuestal para el año entrante, constituyéndose en la mayor de todas después de la educación, restándole de paso espacio a la inversión. Esta partida es la verdadera inflexibilidad del gasto público de que tanto se queja el gobierno para justificar sus fallidos intentos de pasar una nueva reforma tributaria por el Congreso de la República. 

Otro elemento preocupante es la pérdida de credibilidad frente a los mercados y las agencias calificadoras. La incertidumbre sobre el cumplimiento de la regla fiscal y la sostenibilidad de las cuentas públicas se ha traducido en mayores costos de financiamiento para el país, afectando tanto al Estado como al sector privado.

En mi concepto, el hecho de que la exhausta caja de la Nación cayera un 45.7%, desde los $13.8 billones en abril de 2025 a los $7.5 billones, es solo la punta del iceberg. 

Estamos en presencia de un déficit estructural de las finanzas del gobierno central, el cual refleja el descalce entre los ingresos del orden del 16.3% del PIB y el gasto, que alcanza el 22.7%. Estamos en presencia de un verdadero desbarajuste fiscal.

Este estrés y la incontinencia del gasto, advertida por el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF), que llevó al gobierno a pausar el cumplimiento de la Regla Fiscal, ha llevado al gobierno a endeudarse exageradamente. 

Basta decir que la deuda bruta del Gobierno Nacional Central (GNC) alcanzó la cifra histórica de $1.238 billones, lo que representa un incremento cercano al 20% en un solo año y un aumento de más de $433 billones desde agosto de 2022.

El ajuste fiscal requerido será una ímproba tarea, puesto que implica adoptar decisiones difíciles pero necesarias: racionalizar el gasto, priorizar la inversión productiva, controlar el crecimiento del endeudamiento y fortalecer las fuentes permanentes de ingresos. No se trata únicamente de reducir el déficit en el corto plazo, sino de enviar señales claras de disciplina y responsabilidad fiscal.

Cabe advertir el hecho de que el elevado déficit fiscal se ha venido a sumar al creciente déficit de la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos. El déficit de la Balanza Comercial pasó de US $10.807 millones en 2024 a US $16.377 millones en 2025, un incremento del 51,5%. Los denominados déficits gemelos (déficit fiscal + déficit en cuenta corriente de la Balanza de Pagos) alcanzaron el -8.8%, el mayor en la última década.

En momentos de incertidumbre internacional, volatilidad de los precios del petróleo y desaceleración económica, mantener unas finanzas públicas sanas es fundamental para proteger la estabilidad económica y social del país.

La sostenibilidad fiscal no es un asunto ideológico; es una condición indispensable para garantizar la viabilidad de las políticas públicas y la capacidad del Estado para atender las necesidades de la población.

*Ex ministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

1 … 14 15 16 17 18 … 298