Gobierno nacional no paga los subsidios al GLP

La deuda del Ministerio de Hacienda asciende a $93.000 millones, y corresponde a los subsidios al GLP de los períodos 2025 y 2026, en las modalidades de cilindros, redes de distribución, compensación de transporte a Nariño y reemplazo de leña.

La Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA) alertó sobre la acumulación de una deuda superior a los $93 mil millones por parte del gobierno nacional, que corresponde a los subsidios del servicio público domiciliario del Gas Licuado del Petróleo (GLP) que beneficia a más de un millón de personas de los estratos 1 y 2.

En promedio, Minhacienda está atrasado 5 meses en el giro de los subsidios por consumo en cilindros y más de 8 meses a los correspondientes a redes de distribución.

El Ministerio de Hacienda no ha girado los recursos respectivos al subsidio en cilindros de 2026, a pesar de que el Ministerio de Minas y Energía ya expidió las resoluciones de pago correspondientes a enero y febrero del presente año, y se espera que en los próximos días expida las respectivas a marzo, abril y mayo.

Los subsidios benefician a los usuarios de estratos 1 y 2, de los departamentos de Nariño, Putumayo, Cauca, Putumayo, Amazonas y San Andrés Islas.

«La deuda del Gobierno por subsidios al GLP ya supera los 93.000 millones de pesos en lo que va de 2026. Estos retrasos en los desembolsos ponen en riesgo el servicio para más de un millón de familias de escasos recursos, que se verían obligadas a volver a cocinar con leña, afectando gravemente su salud», manifestó Alejandro Martínez Villegas, presidente de GASNOVA, el gremio que agrupa a las compañías que distribuyen el 78% del GLP en cilindros, y el 42% en redes domiciliarias en 98% del territorio nacional.

El dirigente gremial detalló que la deuda del gobierno por concepto de subsidios al consumo de GLP en cilindros totaliza $45.268 millones (enero a mayo 2026); en redes de distribución $39.101 millones, de octubre del año pasado, a mayo del presente año. Por compensación de transporte hacia el departamento de Nariño se deben $7.510 millones; y finalmente, por el programa de reemplazo de leña $1.306 millones. Todo ello suma $93.184 millones de deuda.

«La deuda en el componente de cilindros se multiplicó más de 11 veces en cinco meses de 2026, pasando de $3.634 millones a $41.634 millones. Para las familias de estratos 1 y 2 es muy importante contar con el GLP; pero si no se reciben los giros, no habrá recursos para llevar esta energía a donde más lo necesitan los usuarios», se lamentó el dirigente gremial.

Así mismo, Martínez Villegas puntualizó que el retraso en el pago de la compensación de transporte y redes de distribución de GLP golpea a departamentos como Nariño, Cauca, Putumayo, Caquetá, Amazonas y San Andrés Islas.

“Hacemos un llamado al gobierno nacional para que giren a la mayor prontitud los más de $93.184 millones de subsidios al GLP para los usuarios más pobres de Colombia”, sostuvo el presidente de GASNOVA, y señaló que es prioritario ponerse al día con esta deuda y así evitar que los hogares estratos 1 y 2 regresen a la leña.

Bloqueos a campos petroleros en Meta llevan más de 50 días

Ante la persistencia de las vías de hecho, Ecopetrol rechazó categóricamente los bloqueos y hace un llamado urgente al diálogo constructivo que permita restablecer la normalidad en la región.

Ecopetrol rechazó los bloqueos a sus operaciones en los municipios de Acacías, Guamal y Castilla La Nueva, en el departamento del Meta, que ya completan más de 53 días, con una afectación que compromete el desarrollo social y económico de la región y del país.

La situación, que se originó por conflictos laborales entre trabajadores contratistas de servicios de workover y sus empleadores, con el acompañamiento de la USO Subdirectiva Meta, impide el tránsito de personal y maquinaria en nueve locaciones industriales de los municipios mencionados.

Las interrupciones generan potenciales riesgos de integridad en las facilidades de transferencia de fluidos, especialmente en las líneas de flujo. Debido a la situación y según la estrategia de monitoreo, no se han podido realizar las inspecciones operativas, lo cual impide anticipar posibles incidentes y podría derivar en afectaciones ambientales.

Como consecuencia de los bloqueos, se vulnera el derecho al trabajo de cerca de 1.000 personas, entre empleados de Ecopetrol y contratistas. También se han dejado de ejecutar actividades por más de 44.500 millones de pesos, con impacto directo en decenas de empresas proveedoras de bienes y servicios petroleros, en la producción de hidrocarburos y en el pago de regalías e impuestos a la Nación.

Debido a la situación se han dejado de producir más de 800 mil barriles de petróleo en los campos Chichimene, Akacías y Castilla, con efectos negativos en la economía regional y nacional.

Ecopetrol ha participado en múltiples escenarios de conversación promovidos por autoridades regionales y nacionales, en los que dichas entidades han reiterado las disposiciones legales sobre jornada máxima legal, manejo de turnos, descansos y trabajo dominical, que son los temas en discusión.

Ecopetrol señaló que respeta los derechos de asociación y libertad sindical, conforme a la Constitución y la Ley, pero no obstante, enfatiza que no tiene competencia para intervenir en conflictos entre firmas contratistas y sus trabajadores ni ejerce competencias judiciales, de investigación, vigilancia o control, por lo que cualquier reclamación debe presentarse ante las instancias judiciales correspondientes.

La Empresa manifestó que su responsabilidad es garantizar la continuidad de sus actividades esenciales, pero que la protesta pacífica, consagrada en la Constitución, debe ejercerse sin vulnerar el derecho al trabajo ni afectar los intereses económicos de las comunidades, el departamento y el país.

Tokenización de activos sería clave para reconstruir a Venezuela

Tras la detención del expresidente Nicolás Maduro en enero de 2026, Venezuela ha entrado en una fase de profunda transformación, y la tokenización se perfila como una herramienta para impulsar el crecimiento económico.

Bitfinex Securities –plataforma regulada para la captación de capital y la negociación de valores tokenizados, publicó un nuevo análisis sobre cómo la tokenización puede desempeñar un papel clave en el impulso de la incipiente recuperación económica de Venezuela.

El Informe de Inclusión de Mercado de Latinoamérica de Bitfinex Securities, el cual fue publicado por primera vez en 2025, revela cómo las limitaciones estructurales están obstaculizando los primeros indicios de recuperación económica que se han hecho evidentes desde la detención de Maduro en enero de 2026.

Las limitaciones identificadas, que incluyen altos costos de emisión y estructuración, procesos prolongados y una intermediación significativa, son las que suelen observarse en economías emergentes con mercados de capitales pequeños y que históricamente han frenado el crecimiento, dado que tienen dificultades para acceder al capital internacional.

Jorge Jraissati, presidente de Economic Inclusion Group,entrevistado para el análisis de Bitfinex Securities, comentó: “Los informes de la OCDE, el BIS y el Foro Económico Mundial coinciden en que la tokenización puede reducir las fricciones operativas, mejorar la trazabilidad, facilitar una liquidación más rápida y ampliar el acceso a los inversores, siempre que exista un marco legal claro que regule los derechos de propiedad, la custodia, el cumplimiento y la resolución de disputas”.

Expertos locales consideran que es el momento de integrar la tokenización en el núcleo de la infraestructura financiera de Venezuela para garantizar que, cuando los inversores internacionales vuelvan a participar en los mercados, el país se beneficie de su presencia.

Venezuela ya cuenta con la ventaja de una población con un alto nivel de alfabetización digital, que ha recurrido a las criptomonedas para pagos, ahorros y transferencias internacionales con el fin de afrontar años de inestabilidad económica.

José Miguel Farías, consultor de recaudación de fondos, afirmó: “Venezuela posee un elemento favorable que rara vez se reconoce en este contexto: una amplia base de usuarios que ya gestiona activos digitales y stablecoins como parte de su vida cotidiana, no por sofisticación financiera, sino por necesidad. Esa es una verdadera infraestructura de adopción. La tokenización puede contribuir en gran medida a acelerar el progreso, pero no puede hacerlo de forma aislada; requiere que el país avance en su comprensión, regulación y adopción de estas tecnologías”.

Venezuela posee un enorme potencial económico sin explotar: la producción petrolera, por ejemplo, alcanzó su nivel más alto en siete años en 2025, superando el millón de barriles diarios (bpd). Sin embargo, el país aún no atrae el nivel de inversión necesario para recuperar los niveles de producción de 3,1 millones de bpd de finales de los noventa, lo cual es fundamental para consolidar el periodo de transformación económica.

Los activos petroleros de Venezuela ofrecen una oportunidad natural para integrar la tokenización en la infraestructura financiera. Según Jraissati,la tokenización de activos de recursos naturales es una de las tres principales oportunidades que la tokenización podría brindar al país:

  • La tokenización de flujos económicos vinculados a activos productivos, como los derechos a ingresos futuros de proyectos petroleros, gasíferos o mineros, podría ayudar a movilizar capital sin esperar una reconstrucción completa del sistema financiero tradicional. Una adopción exitosa en el sector de los recursos naturales podría servir de modelo para una integración más amplia en toda la economía.
  • Exposición económica a proyectos intensivos en capital mediante el fraccionamiento, lo que abre espacio para la coinversión entre oficinas familiares, fondos especializados, operadores de materias primas y actores de la diáspora venezolana.
  • Creación de cadenas de trazabilidad significativamente más creíbles en el sector minero, desde el punto de origen hasta la exportación, algo de particular valor en un país donde el oro se ha asociado durante mucho tiempo con la opacidad, la ilegalidad y el riesgo reputacional.

Al comentar los hallazgos,Jesse Knutson, jefe de Operaciones de Bitfinex Securities, afirmó: “En un momento tan crucial para el desarrollo económico de Venezuela, la tokenización representa una oportunidad única para repensar las finanzas, superando las barreras obsoletas que históricamente han obstaculizado el acceso al capital. Al reducir drásticamente los costos de emisión y acortar los tiempos de cotización de meses a minutos, la tokenización permite que sectores vitales como la energía y la minería eviten la burocracia tradicional. No solo impulsa la eficiencia operativa, sino que también fomenta una conexión directa y transparente entre los emisores venezolanos y la comunidad inversora global”.

Colombia: Entra en operación el Mecanismo de Comercialización de Energía

Con la primera convocatoria del Mecanismo de Comercialización de Energía (MCE), el país cuenta con un nuevo mercado organizado para negociar contratos de energía eléctrica.

Conexión Energética, filial de la Bolsa Mercantil de Colombia, anunció la primera convocatoria del Mecanismo de Comercialización de Energía (MCE), un mercado organizado que permitirá a generadores y comercializadores negociar contratos de suministro de energía bajo reglas estandarizadas, trazables y respaldadas por garantías. La convocatoria incluye productos con vigencias para 2027, 2028 y el periodo 2029-2033.

Con esta convocatoria, el país incorpora una nueva alternativa para la contratación de energía eléctrica. El mecanismo, que culminó satisfactoriamente el proceso de evaluación de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), amplía las opciones de negociación para generadores y comercializadores mediante productos con distintos periodos de suministro, formación transparente de precios y mecanismos de garantía.

Las primeras ruedas de negocios se realizarán el 14 de julio, el 25 de agosto y el 3 de septiembre de 2026, para productos de corto, mediano y largo plazo.

“La entrada en operación del MCE es un hito para el mercado eléctrico colombiano. Desde la Bolsa Mercantil y Conexión Energética ofrecemos una infraestructura de mercado con reglas claras, mecanismos de negociación transparentes y herramientas que facilitan la formación de precios y la toma de decisiones. Esto busca contribuir a profundizar el mercado de contratos de energía, fortalecer la gestión del abastecimiento eléctrico y mejorar la capacidad del sector para gestionar riesgos asociados a la hidrología y los eventos climáticos”, afirmó María Inés Agudelo Valencia, presidente de la Bolsa Mercantil de Colombia.

La puesta en marcha del MCE hace parte de la estrategia del Grupo Bolsa Mercantil para fortalecer su presencia en mercados clave para el desarrollo del país, especialmente el energético. La experiencia de más de 40 años de la Bolsa en la administración de infraestructuras de mercado respalda esta nueva solución para el mercado eléctrico colombiano.

Productos diseñados para distintos horizontes de contratación

Conexión Energética diseñó un primer paquete de productos que incluye contratos para el periodo de invierno de 2027 (mayo-noviembre), para 2028 y para el periodo 2029-2033.

Los tres productos se negociarán bajo la modalidad “pague lo contratado” y con perfil de carga horaria plana, de manera que las condiciones de suministro y pago quedan definidas desde la celebración del contrato.

“La contratación de energía requiere referencias que permitan a los agentes tomar decisiones con mayor información. Este primer paquete de productos busca precisamente generar actividad de mercado en horizontes donde existe interés de contratación y donde las señales de precio pueden aportar valor para compradores y vendedores. La expectativa es que el mecanismo contribuya gradualmente a ampliar la profundidad del mercado de contratos de energía en Colombia”, señaló Luis Eduardo Leiva Mutis, gerente general de Conexión Energética.

Los agentes interesados pueden consultar en www.conexionenergeticabmc.com.co los productos, cronogramas, requisitos de participación, garantías y condiciones de negociación. En este portal también se publicarán los resultados de cada convocatoria.

Siete tipos de autogeneración

Regulatoriamente existen siete tipos de autogeneración: Pequeña Escala, Gran Escala, Remota, Colectiva, Sin Excedentes, Remoto Colombia Solar y en ZNI. 

Por: HEMBERTH SUÁREZ LOZANO*

Cada tipo de autogeneración tiene una regulación, características propias y cada una de ellas ofrece diversas oportunidades de negocios.

  1. Autogeneración sin excedentes

La autogeneración sin excedentes elimina un elemento presente en varios de los esquemas anteriores: la inyección de energía a la red. Bajo esta modalidad, toda la energía generada debe ser consumida por el propio usuario. No existe venta, compensación ni entrega de excedentes al sistema eléctrico.

El sustento legal principal de esta figura está en el Decreto MME 1403 de 2024, el Decreto MME 0376 de 2026 y la Resolución CREG 101 099 de 2026.

2. Autogeneración a Pequeña Escala

La AGPE representa el esquema más conocido y utilizado en Colombia. Está dirigida a instalaciones con capacidad igual o inferior a 1 MW y fue concebida para facilitar la participación de usuarios residenciales, comerciales e industriales de menor tamaño.

El sustento legal principal de esta figura está en la Resolución CREG 174 de 2021 y CREG 135 de 2021.

3. Autogeneración a Gran Escala

La AGGE comparte la misma filosofía de la AGPE —producir energía para atender necesidades propias— pero se diferencia por un elemento determinante: la capacidad instalada supera 1 MW. El sustento legal principal de esta figura está en la Resolución CREG 174 de 2021.

4. Autogeneración remota

Su principal diferencia frente a los modelos tradicionales consiste en que la energía no se genera necesariamente en el mismo sitio donde se consume. El sustento legal principal de esta figura está en la Resolución CREG 101 099 de 2026.

5. Autogeneración colectiva

Este modelo resulta particularmente atractivo para conjuntos residenciales, centros comerciales, parques industriales y comunidades energéticas, donde los costos de inversión pueden distribuirse entre múltiples participantes. La diferencia clave frente a los demás esquemas es que la capacidad instalada no puede superar 5 MW.  El sustento legal principal de esta figura está en la Resolución CREG 101 072 de 2025.

6. Autogeneración Colombia Solar

El esquema denominado «Colombia Solar» puede entenderse como una aplicación práctica de la autogeneración remota enfocada en la expansión de las energías renovables. El sustento legal principal de esta figura está en la Resolución MME 40159 de 2026.

7. Autogeneración en Zonas No Interconectadas

Finalmente, la autogeneración en Zonas No Interconectadas muchas veces constituye la única alternativa viable para acceder al servicio de energía. El sustento legal principal de esta figura está en la Resolución CREG 038 de 2018.

A través de sesiones personalizadas, OGE ENERGY aborda los principales desafíos regulatorios del mercado energético colombiano.

*Abogado en OGE ENERGY

El fantasma de la constituyente

Colombia requiere hoy estabilidad institucional, responsabilidad fiscal, seguridad jurídica y capacidad de concertación, no un prolongado período de incertidumbre constitucional.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

Fueron múltiples los intentos del actual gobierno de promover la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente, so pretexto de superar el supuesto “bloqueo institucional”, atribuido al Congreso de la República y a las altas cortes, por el hecho de ser deliberantes y ejercer a plenitud sus funciones y competencias.

Pero, bien dijo el constitucionalista Mauricio Gaona, cuando en respuesta al alegato del Gobierno afirmó que “eso que llaman bloqueo institucional es el ejercicio de la oposición y de la separación de poderes”, esto es al sistema de pesos y contrapesos inspirado en el pensamiento y la obra de Montesquieu y reforzado por las ideas de John Locke contra la centralización y concentración del poder.

La convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente ha sido y sigue siendo la bandera del partido de gobierno El Pacto Histórico, y desde luego de su candidato a la presidencia Iván Cepeda, así este, tácticamente la condicionara al Acuerdo Nacional que le sirve de señuelo para atraer a otros sectores del centro de la política, como ya lo hizo Petro hace cuatro años cuando pasó a la segunda vuelta gracias a este as que sacó de la manga.

En virtud de ese Acuerdo aterrizaron en su campaña y abrazaron su candidatura los partidos Liberal, Conservador, los verdes, la U y hasta Cambio Radical, contribuyendo así a la derrota de Rodolfo Hernández.

A renglón seguido integró un gabinete que reflejaba dicho Acuerdo, pero todo fue fugaz, efímero, sólo 6 meses después tres de sus ministros que habían llegado al mismo por cuenta del fementido “Acuerdo nacional” fueron defenestrados por disentir de los términos del frustráneo proyecto de Ley radicado en el Congreso por la ministra Carolina Corcho. Ello se podría repetir.

El fantasma de la convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente persiste, como nos lo recordó el 1º de mayo el candidato Cepeda cuando afirmó en la Plaza de Bolívar que “ha llegado el tiempo de ser poder constituyente”.

A última hora, después del revés de la candidatura de Cepeda en primera vuelta añagaza con desistir de su cometido de convocarla, más que como estrategia como estratagema electoral para embaucar incautos y atraer al esquivo centro político para la segunda vuelta.

Fue el propio presidente Petro quien dejó en claro que la simulación del “retiro” de su convocatoria por parte de sus promotores se reduce a la suspensión del proceso de recolección de firmas, no se descarta, es sólo una pausa.

La convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente en Colombia resulta a todas luces inconveniente en las actuales circunstancias políticas, económicas e institucionales del país.

La Constitución de 1991, fruto de un amplio consenso nacional, dotó a Colombia de un robusto Estado Social de Derecho, fortaleció la descentralización, amplió los derechos fundamentales y creó mecanismos de participación ciudadana que aún conservan plena vigencia.

Los problemas que hoy enfrenta el país no obedecen a un agotamiento de la Constitución, sino a las dificultades para cumplirla y hacerla efectiva. La inseguridad, la crisis fiscal, la pobreza, la informalidad laboral, la corrupción y la debilidad institucional no se solucionan cambiando las reglas de juego, sino garantizando su aplicación y fortaleciendo las instituciones existentes.

No podemos caer en lo que el ex ministro Alfonso Gómez Méndez cataloga como fetichismo constitucional, un espejismo que lleva a crear la ilusión de que los problemas del país pueden resolverse mágicamente mediante cambios de Constitución, como ahora se pretende.

Abrir la caja de pandora de un proceso constituyente en medio de una profunda polarización política como la actual podría generar mayor incertidumbre jurídica, económica y social.

La experiencia internacional demuestra que este tipo de procesos, cuando no están precedidos de amplios consensos nacionales, terminan profundizando las divisiones y debilitando la confianza inversionista, afectando el crecimiento económico, el empleo y la estabilidad institucional.

Además, existe el riesgo de que una Asamblea Constituyente desborde sus competencias iniciales, como ya sucedió en 1991. Basta recordar que la misma fue convocada como una Asamblea Constitucional para reformar la Constitución y derivó en una Constituyente que expidió una nueva Constitución. Ello puede terminar concentrando excesivo poder en el Ejecutivo, alterando el equilibrio entre los poderes públicos y debilitando los controles democráticos.

La Constitución de 1991 estableció un sistema de pesos y contrapesos justamente para evitar la concentración del poder y preservar las libertades ciudadanas.

Colombia requiere hoy estabilidad institucional, responsabilidad fiscal, seguridad jurídica y capacidad de concertación, no un prolongado período de incertidumbre constitucional.

Las reformas que el país necesita pueden y deben tramitarse a través de los mecanismos ordinarios previstos en la propia Constitución. Cuando se dice en el texto con el que se pretende convocar la Constituyente que “las herramientas jurídicas ordinarias resultan insuficientes para forzar al Congreso a legislar cuando este incurre en omisiones legislativas absolutas”, entendidas estas como la reticencia a aprobar sin reparos las iniciativas del ejecutivo, es una forma de considerar al Congreso como un estorbo, como un obstáculo a remover.

Como lo afirma Hernando Gómez Buendía, “la mayoría puede y debe decidir en todos aquellos casos en los cuales ha sido previsto que decida, cómo debe decidir y por cuánta mayoría. Eso sí, no puede usarse para cambiar las reglas de juego que existían al comienzo del partido… La democracia no consiste en la voluntad mayoritaria sino en el respeto por los procedimientos”. De lo contrario se impondría el mayoritarismo avasallador. Y por esta vía Colombia haría tránsito de un régimen presidencialista al absolutismo presidencial, que sería lo más próximo al despotismo. Dios nos libre.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

La continuidad energética ya no es solo para grandes industrias

La necesidad de mantener operaciones activas frente a cortes eléctricos, fluctuaciones de voltaje y micro interrupciones ya no es exclusiva de grandes complejos industriales o data centers.

La transformación digital está cambiando la forma en que operan las empresas. Procesos automatizados, sistemas de monitoreo, plataformas en la nube, videovigilancia, puntos de venta y equipos industriales conectados hacen que incluso pequeñas y medianas operaciones dependan cada vez más de una infraestructura eléctrica estable y continua.

En sectores como manufactura liviana, retail, logística, salud, educación y pequeñas operaciones industriales, un corte eléctrico de pocos minutos puede traducirse en pérdida de información, interrupción de procesos, daños en equipos o afectaciones en la atención al cliente.

A eso se suman fenómenos climáticos, sobrecargas en la red y variaciones de voltaje que siguen impactando la estabilidad energética en distintas regiones de Latinoamérica.

Frente a sectores industriales, las UPS dejaron de verse como herramientas exclusivas para grandes industrias o centros de datos. Hoy existen sistemas compactos y escalables diseñados para pequeñas empresas, oficinas y operaciones industriales medianas que necesitan garantizar continuidad energética sin implementar infraestructuras complejas.

Schneider Electric, a través de APC by Schneider Electric, cuenta con soluciones como las series Easy UPS BV y BX/BVX, orientadas a proteger estaciones de trabajo, sistemas de conectividad, cámaras de seguridad, puntos de venta y pequeños equipos críticos frente a micro cortes y fluctuaciones eléctricas.

Estas soluciones permiten mantener la operación durante interrupciones breves y ayudan a estabilizar la energía que reciben los equipos.

“La continuidad energética ya no es una necesidad exclusiva de grandes data centers o industrias de gran escala. Hoy, empresas medianas y operaciones regionales dependen de sistemas digitales y automatizados que necesitan estabilidad eléctrica permanente para mantener productividad, conectividad y continuidad operativa”, señala Sergio Deaza Lopez, business Developer Manager de Schneider Electric.

A medida que más empresas incorporan automatización y herramientas digitales en sus operaciones, la resiliencia energética empieza a convertirse en un factor estratégico para la competitividad.

Contar con soluciones de respaldo y protección eléctrica ya no responde únicamente a escenarios de emergencia, sino a la necesidad de garantizar operaciones más estables, eficientes y preparadas para un entorno cada vez más conectado.

En noviembre arranca la Regasificadora del Pacífico

La segunda regasificadora que operará en Colombia iniciará operaciones el primero de noviembre de 2026, en el municipio de Buga (Valle del Cauca).

El anuncio lo hizo Óscar Isaza, CEO de la Regasificadora del Pacífico, al celebrar la llegada de los primeros isocontendores a Buga a comienzos de junio.

Efectivamente, los primero diez isocontendeores de 45 pies provenientes de China, de un pedido inicial de 150, llegaron a Buga, donde se construye la planta de regasificación con que contará el país.

Según Isaza, la obra civil ya está completa y comienza la etapa de instalación de tanques, vaporizadores y otros equipos. La obra se construye sobre un área de diez hectáreas en el corregimiento de El Vínculo, en lo que antes eran cañaduzales.

Aunque el cronograma se corrió unos días debido a que durante la guerra de Oriente Próximo fue bombardeado el astillero en Dubai donde se iba a adaptar la Unidad Flotante de Almacenamiento (FSU, por sus siglas en inglés), la fecha de arranque quedó para el primero de noviembre.

Los equipos, tanto la FSU como los tanques de almacenamiento y los isocontenedores, están siendo terminados en China. Estos equipos mantienen el gas natural licuado (GNL) a menos 162 grados centígrados.

El barco se llamará Tura y tendrá una capacidad de almacenamiento de 145 mil metros cúbicos, el cual estará fondeado a pocos kilómetros de la costa de Buenaventura.

Operación logística de relojería

Luego de que la FSU es cargada con GNL, llegan dos barcazas, denominadas Pargo Rojo y Piangua, cada una con capacidad para 72 isocontendores, los cuales serán cargados para luego llevarlos a puerto.

En tierra, el proyecto contará con los servicios de dos puertos: Tcbuen y Aguadulce. Desde allí, los isocontenedores serán transportados por carretera hasta Buga por dos empresas: EntreKarga y Summo, cada una con cuarenta camiones inicialmente.

De acuerdo con Isaza, la operación es redundante para cumplir con los compromisos ya adquiridos: 60 millones de pies cúbicos diarios (MPCD) para Ecopetrol y 20 MPCD para Alcanos.

Si se tiene en cuenta que cada isocontenedor tiene una capacidad de un millón de pies cúbicos, diariamente, por lo menos 80 camiones estarán haciendo el recorrido Buenaventura-Buga-Buenaventura.

Ya en Buga, se almacena en doce tanques de 30 metros de largo por 4,5 metros de diámetro, que se espera llegen a Buenaventura a mediados de junio.

Como contribución al puerto, en Buenaventura quedará permanentemente un isocontendor que alimentará una planta de regasificación de 1,5 MPCD operada por Gases de Occidente, que entregará gas natural a la ciudad.

Con cerca de un 70% de avance del proyecto de la Regasificadora del Pacífico, con Óscar Isaza al frente, señaló: “yo conduzco un camión de sueños”.

Colgas convertirá 3.000 vehículos a GLP en 2026

Ante el incremento en el precio de la gasolina y la escasez de gas natural, la compañía le apuesta a un crecimiento del 70%  en AutoGL  para apoyar a los conductores con alternativas más económicas.

Colgas realizará la conversión a GLP de 3.000 vehículos durante 2026, una meta que representa un crecimiento cercano al 70% frente al parque automotor ya reconvertido por la compañía y que fortalece su liderazgo en el segmento de AutoGLP.

La meta responde a la necesidad de los conductores de contar con alternativas de movilidad más económicas, eficientes y con menor impacto ambiental, en un contexto en el que el aumento en el precio de la gasolina ha afectado su rentabilidad.

Según estudios, entre el 30 % y el 45 % de los ingresos de taxista pueden destinarse al pago de combustible. A esto se suma la disminución en la disponibilidad de gas natural vehicular, derivada de factores como la menor producción y el incremento de la demanda, que han generado presiones sobre el suministro.

“Hoy los conductores necesitan alternativas que les permitan reducir costos y adaptarse a un entorno cada vez más exigente. Con AutoGLP, Colgas brinda una solución que combina ahorro, estabilidad y sostenibilidad en el actual contexto energético”, explicó Jorge Martínez, gerente de Movilidad de Colgas.

A cierre de 2025, Colgas había realizado 5.000 conversiones vehiculares a gas en un período de cuatro años y medio. Solo el año pasado, la compañía alcanzó 1.873 conversiones, equivalentes al 37% del total acumulado.

Este crecimiento estuvo impulsado por la expansión del AutoGLP a nuevas ciudades, la instalación de kits de conversión para vehículos, y la construcción y adecuación de 21 estaciones de servicio con oferta de AutoGLP.

“El AutoGLP permite una reducción aproximada del 17% en emisiones de CO₂ frente a la gasolina, así como un ahorro cercano al 45% en costos de combustible, lo que refuerza su competitividad económica y ambiental”, señaló Jorge Martínez

Adicionalmente, el GLP cuenta con una red de distribución consolidada, plantas, almacenamiento y transporte, que permite atender de manera ágil la demanda en distintas regiones. Esto, unido a su independencia de gasoductos, le otorga mayor flexibilidad logística y asegura continuidad en el suministro.

Advierten giros en la transición energética

Colombia rompió récords en energía solar y expansión digital, pero el capital global exige certeza regulatoria en un entorno marcado por la volatilidad de mercado y la presión sobre márgenes.

Colombia marcó un punto de inflexión en su matriz energética, debido a que, por primera vez, la generación solar superó al carbón en el balance anual de 2025.

Según la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME), la energía solar consolidó un crecimiento acelerado al alcanzar 4.473,8 GWh, 25% por encima del carbón, que la llevó de una participación marginal en 2022 a convertirse en una fuente energética clave en el sistema eléctrico nacional.

Este avance se da en un momento decisivo para la confiabilidad de la matriz energética, ya que el Ideam y el Ministerio de Ambiente advirtieron que la probabilidad del fenómeno de El Niño se elevó al 90% para septiembre de 2026.

Con anomalías de temperatura proyectadas, se prevé una reducción de lluvias en las regiones Caribe, Andina y Pacífica, lo que presionaría la generación eléctrica solar. Este escenario obliga a acelerar decisiones de inversión y activar fuentes de respaldo ante el riesgo inminente de estrés hídrico.

Este contexto resulta especialmente relevante para el país, ya que coincide con un entorno global más restrictivo para la transición energética: la inversión se está fracturando, con grandes actores que sostienen el rumbo, mientras aquellos con exposiciones moderadas están retirando capital, una tendencia que también impacta a América Latina. Así lo revela el informe Energy Agenda 2026: Returns, Restructuring and Resilience de Bain & Company.

“Lo que estamos viendo en Latinoamérica es una paradoja relevante: la región cuenta con ventajas estructurales para la transición energética, pero está perdiendo atractivo relativo frente a mercados más estables desde el punto de vista regulatorio. En un escenario donde los inversionistas están privilegiando sus propias geografías, la competencia por capital se vuelve más exigente. Esto implica que países como Colombia ya no compiten solo por recursos naturales, sino por su capacidad de ofrecer certezas, marcos regulatorios consistentes y modelos de financiamiento que permitan viabilizar proyectos en un entorno global más selectivo”, explicó Diego García, socio y líder de Energía y Recursos Naturales de Bain para América del Sur.

Basado en una encuesta a más de 800 ejecutivos del sector en 30 países, el informe identifica cuatro tensiones que están redefiniendo la industria energética y de recursos naturales a escala global, con implicaciones directas para América Latina y Colombia.

  1. La inversión en transición se fractura

No todos los actores de la transición energética van en la misma dirección, pues según el estudio, el 57% de los ejecutivos latinoamericanos afirma que destinará poco capital, específicamente menos del 10% de su portafolio, a áreas de crecimiento orientadas a la transición en 2026, frente al 34% que reportaba la misma posición en 2025.

Del mismo modo, la proporción de quienes invierten de manera significativa, es decir, más del 20% de su portafolio, cayó del 32% al 22% en el mismo período. Este comportamiento muestra un patrón claro: las empresas que ya tenían una apuesta grande la sostienen, aunque de manera más conservadora; y las que apostaban de forma moderada se están retirando.

A nivel geográfico, Norteamérica continúa liderando como destino de inversión en transición energética, pero su ventaja se ha reducido de forma significativa, cayendo de 68% a 46% en un año.

El análisis de Bain muestra que los inversionistas están priorizando sus propios mercados, en un contexto marcado por la incertidumbre regulatoria, la volatilidad geopolítica y políticas energéticas divergentes.

  • Una oleada de restructuración se aproxima

El sector energético global no solo está cambiando de fuentes, también está cambiando de manos. Casi dos tercios de los ejecutivos encuestados por Bain esperan que el ritmo de desinversiones, consolidaciones y cierres de activos aumente en su industria durante los próximos dos años, mientras que un 33% no espera cambios significativos y solo un 3% anticipa una desaceleración.

Este giro redefine la relación entre oferta y demanda energética, estableciendo un precedente en el que el crecimiento de la demanda deja de ser solo un desafío operativo para convertirse también en una fuente directa de financiamiento.

En este contexto, la industria también se prepara para una nueva ola de reestructuración. Los ejecutivos anticipan un aumento en desinversiones, consolidaciones y ajustes de portafolio, impulsados por la presión sobre márgenes, el aumento de costos y un entorno regulatorio más complejo. Este proceso apunta a una reconfiguración del sector, donde las compañías buscarán concentrarse en negocios con mayor resiliencia y capacidad de generación de valor.

“Es clave que los ejecutivos del sector no solo anticipen las tendencias globales de inversión, sino que traduzcan estos datos en decisiones concretas de portafolio y abastecimiento. En mercados como Colombia, marcados por una presión sobre la oferta de gas natural, esto ya se refleja en mayores costos y en la necesidad de una planeación más rigurosa; especialmente en un contexto sujeto a tensiones geopolíticas y cambios en el entorno regulatorio” destacó Gerardo Bejarano, senior Manager de Bain & Company.

  • La IA demanda energía a una escala sin precedentes

La inteligencia artificial está reescribiendo la economía de la energía eléctrica, pues según el informe “Power Hungry: How AI Will Drive Energy Demand” del Fondo Monetario Internacional, el consumo mundial de electricidad procedente de centros de datos e IA alcanzó más de 500 TWh en 2023, más del doble del promedio de 2015-2019, y podría triplicarse hasta 1.500 TWh en 2030, superando la demanda energética de la India, considerado el tercer país con mayor consumo energético del mundo.

Al mismo tiempo, el crecimiento acelerado de la demanda energética, impulsado en gran medida por centros de datos y aplicaciones de inteligencia artificial, estaría tensionando la capacidad del sistema eléctrico y obligando a redefinir sus modelos de expansión.

Las utilities enfrentan el desafío de aumentar su capacidad en un contexto de presión sobre los precios y la asequibilidad, lo que ha llevado a priorizar soluciones rápidas y financieramente viables, como la extensión de activos existentes y el fortalecimiento de la infraestructura de transmisión y distribución, y el almacenamiento de energía, este último considerado por un 63% de los ejecutivos como una de las principales palancas para responder a este crecimiento.

Sin embargo, el cambio más profundo no es tecnológico, sino financiero. El informe revela que, en Latinoamérica, la coinversión con empresas tecnológicas para financiar infraestructura energética ha aumentado de 33% a 48% en un año, mientras crece la expectativa de trasladar costos a grandes consumidores, incluyendo aumentos en tarifas para estos segmentos. Al mismo tiempo, crece la disposición a trasladar costos a grandes consumidores, reduciendo la dependencia de subsidios estatales.

Para Colombia, la convergencia es inmediata, pues el país cuenta con al menos 40 centros de datos, concentrados principalmente en Bogotá, Medellín, Barranquilla y Cali. De acuerdo con el informe “Proyección de la demanda de energía eléctrica y potencia máxima 2025-2039” de la UPME, la demanda eléctrica nacional crecerá un 2,33% anual desde 2025 hasta 2039, una curva que se acelera si se incorpora el efecto de la expansión de data centers intensivos en IA.

  • La IA en las empresas: muchos experimentos, poco retorno

Según el informe de Bain, dentro de las propias compañías del sector energético y de recursos naturales, el diagnóstico de la IA es revelador. “La inteligencia artificial se ha instalado con fuerza en la agenda del sector energético, pero todavía no ha demostrado su capacidad de generar valor a escala. Aunque cerca de dos tercios de las compañías están en fases piloto, solo un 25% ha logrado traducir esas iniciativas en resultados medibles, y menos de un 10% ha avanzado hacia transformaciones organizacionales. El desafío hoy no es adoptar IA, sino convertirla en una ventaja competitiva real”, agrega el ejecutivo de Bain.

El principal obstáculo, citado por casi la mitad de los encuestados, es que los objetivos de IA no están claramente definidos ni vinculados a un valor de negocio concreto.

Las aplicaciones más maduras son atención al cliente, investigación y desarrollo, operaciones y mantenimiento; mientras que las menos desarrolladas incluyen gestión de proyectos de capital y funciones corporativas como estrategia y cumplimiento.

En un sector donde la velocidad de los cambios tecnológicos, geopolíticos y regulatorios supera la capacidad de respuesta de muchas organizaciones, la ventaja competitiva no la definirá quién tiene más recursos, sino quién toma decisiones más rápido y con mayor claridad estratégica.

1 … 13 14 15 16 17 … 300