Ecopetrol incrementará oferta de gas de Floreña y Cusiana

Las cantidades, entre 46 y 60 GBTUD, estarán disponibles desde el 1 de diciembre de 2025 hasta el 31 de mayo de 2026.

Ecopetrol ofrecerá para la venta entre 46 y 60 giga BTU día (GBTUD) de sus campos del Piedemonte Llanero. Estas cantidades equivalen aproximadamente al 20% de la demanda residencial, comercial y de Gas Natural Vehicular (GNV) del país.

El gas adicional, que estará disponible desde el 1 de diciembre de 2025 hasta el 31 de mayo de 2026, se ofrecerá bajo las siguientes modalidades definidas en la regulación vigente:

  • En firme: que garantiza el suministro continúo durante el periodo contratado.
  • Con interrupciones: que permite suspender el suministro en caso de limitaciones, según las reglas establecidas.

En firme se ofrecerán cantidades que van desde 23 hasta 35 GBTUD para los meses de marzo a mayo de 2026, y serán comercializadas durante el trimestre de negociación que inicia en diciembre de 2025.

En interrumpible se ofrecerán cantidades desde 22 hasta 49 GBTUD para los meses de diciembre de 2025 a mayo de 2026 y serán comercializadas mensualmente, teniendo en cuenta las condiciones regulatorias vigentes, que señalan que para el trimestre de diciembre a febrero sólo se permite la comercialización de gas bajo la modalidad interrumpible.

Las condiciones del proceso de comercialización serán publicadas en los próximos días para conocimiento de los agentes del mercado de gas natural en la página web de Ecopetrol.

“Este incremento en la oferta de gas natural previsto para 2026 refleja el compromiso de Ecopetrol con el abastecimiento continuo de este energético y ha sido posible, en parte, gracias a la sustitución del gas utilizado en varios de nuestros procesos productivos, por energía proveniente de fuentes renovables no convencionales, lo que permite liberar mayores volúmenes para atender la demanda nacional”, explicó Bayron Triana Arias, vicepresidente Ejecutivo de Energías para la Transición de Ecopetrol.

NG Energy acelera producción de gas en La Guajira y Córdoba

La empresa NG Energy avanza a paso firme para incrementar su producción de gas natural en el país, con proyectos estratégicos en bloques de La Guajira y Córdoba.

En una entrevista con Valora Analitik, el CEO de NG Energy, Jorge Fonseca, reveló que la firma proyecta alcanzar una producción combinada de 120 millones de pies cúbicos diarios (MPCD) para finales de 2026, sumando diferentes frentes de operación activa y en desarrollo.

En el bloque María Conchita, ubicado en La Guajira, NG Energy está finalizando la perforación del pozo Aruchara-4, que podría aportar entre 10 y 13 MPCD de gas por día. Con ello, el bloque espera alcanzar una producción total de entre 26 y 27 MPCD de aquí al cierre de 2025.
Fonseca subraya que el reto no es solo extraer el gas, sino también contar con la capacidad de transporte y procesamiento adecuada para llevarlo al mercado nacional.

En ese sentido, la empresa ya cuenta con un gasoducto conectado con Transportadora de Gas Internacional (TGI) y una planta ampliada con capacidad para manejar hasta 30 MPCD.

Una vez confirmado el éxito del pozo Aruchara-4, NG Energy planifica iniciar un “workover” entre diciembre y enero, y posteriormente la perforación de Aruchara-5.

Bloque Sinu-9 (Córdoba)

En el departamento de Córdoba, el bloque Sinu-9 representa otro eje clave de crecimiento para la empresa. Actualmente dispone de un gasoducto con capacidad para 30 MPCD y dos plantas de tratamiento capaces de procesar hasta 60 MPCD.

Fonseca explica que para fines de diciembre se adicionarán 10 MPCD más de capacidad, y para el primer trimestre de 2026 se espera tener “la segunda línea completamente conectada”, lo que permitirá manejar en total hasta 60 MPCD.

Por ahora, los pozos Brujo-1X y Mágico-1X están aportando entre 25 y 26 MPCD de producción en este bloque, y la perforación del próximo pozo, Hechicero, está programada entre finales de noviembre y principios de diciembre.

Más allá de las operaciones inmediatas, NG Energy también mira hacia adelante. En La Guajira, el bloque Tiburón está en etapa exploratoria. Según Fonseca, está ubicado en una misma línea geológica que formaciones vecinas ya productivas, Chuchupa y Ballena en Colombia, y La Perla en Venezuela, lo que le genera expectativas para iniciar actividades exploratorias hacia finales de 2026.

En cuanto al panorama energético del país, el ejecutivo advierte que Colombia enfrenta un déficit estructural de gas, pues muchos de los campos más viejos están ya en declinación de producción. La única manera de revertir esta tendencia, afirma, es con nuevos descubrimientos y desarrollos. “El país necesita abrir nuevas rondas y hacerlas más competitivas… hoy las inversiones se están yendo a países como Argentina, Brasil o Guyana”.

Para respaldar su expansión, NG Energy destinará en Colombia US$150 millones procedentes de la venta de participaciones en la francesa Maurel & Prom. Estos recursos se usarán en el bloque Sinu-9, en la perforación de seis nuevos pozos y en la ampliación de infraestructura.

“Todo ese dinero se queda en el país para fortalecer la producción nacional de gas y mitigar el desfase entre oferta y demanda”, subrayó Fonseca.

¿Qué tanto puede mover la aguja?

El plan combinado de los bloques María Conchita y Sinu-9 apunta a 120 MPCD de producción bruta al cierre de 2026. Si se cumple el programa, su impacto será relevante en un mercado que busca mayor autosuficiencia y menores importaciones de gas.

En un contexto en que muchos campos tradicionales declinan, y donde la competencia global por capitales petroleros/gasíferos se intensifica, la empresa busca moverse con agilidad. La apuesta de NG Energy se alinea con las demandas crecientes de Colombia por asegurar su suministro de gas, una fuente clave de energía de transición.

Al enfatizar la necesidad de nuevas rondas de exploración más competitivas, Fonseca pone el foco en el entorno regulatorio y de mercado, aludiendo a que Colombia debe adaptarse para seguir siendo atractiva. Esto tiene implicaciones para las políticas energéticas del país, la regulación y los incentivos para la inversión.

Con su estrategia en marcha, NG Energy se posiciona como uno de los actores clave dentro del sector de gas en Colombia: combinando producción, exploración, infraestructura e impacto local. Su éxito dependerá de que los pozos perforados, las plantas ampliadas y los ductos instalados funcionen de acuerdo al cronograma.

Arranca la comercialización del gas natural de Sirius

Ecopetrol y Petrobras Sucursal Colombia anunciaron la formalización del esquema de Comercialización Conjunta para la venta temprana de la producción de gas del campo Sirius, que forma parte del Contrato GUA-OFF-0, costa afuera en el Caribe colombiano.

El mecanismo de comercialización conjunta busca garantizar la asignación eficiente, pública y objetiva del gas natural proveniente del campo Sirius.

Del total de la producción esperada del campo, estimada en 470 millones de pies cúbicos diarios (MPCD), Ecopetrol y Petrobras acordaron la comercialización temprana de hasta 249 MPCD (cerca del 25% de la demanda nacional), para un periodo de hasta seis (6) años, bajo la modalidad de Contrato Firme Sujeto a Condiciones, establecida en la regulación y normativa vigente (Decreto 1467).

El esquema de comercialización es: 113 GBTUD a seis años; 86 GBTUD a cinco años, y 50 GBTUD a tres años.

Las compañías estiman concluir el proceso de Comercialización Conjunta, con la firma de contratos de venta de gas, a más tardar el 12 de diciembre de 2025.

Según declaraciones de Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol, este gas saldría con un costo inferior al 40% respecto del gas importado en los últimos años.

La fórmula para calcular el precio del gas de Sirius es una variable atada a la cotización Henry Hub más una constante.

El inicio de producción del campo Sirius, con fecha estimada en 2030, está condicionado a la obtención de las licencias y permisos requeridos por las autoridades competentes y al cumplimiento de los hitos de aprobación del proyecto de desarrollo.

En ese sentido, Alcindo Moritz, presidente de Petrobras Colombia, dijo que es posible que se adicionen más consultas a las actuales 120 comunidades, pero que eso no retrasaría el cronograma del proyecto.

El desarrollo y puesta en operación de Sirius, incluida su conexión al Sistema Nacional de Transporte, avanzan conforme a la normatividad vigente y a la disponibilidad de la infraestructura requerida.

Entre las condiciones técnicas del campo, se construirá un gasoducto submarino de 117 kilómetros, entre los pozos, frente a la costa del Magdalena, y la estación Ballena, en La Guajira, que tiene una capacidad de procesamiento de 530 MPCD.

Según Moritz, el campo tendrá cuatro pozos productores y no tendrá equipos flotantes, por lo que no habrá contaminación visual ni de ruido.  

La información y los documentos con las bases del proceso y el mecanismo de asignación que se implementarán para la Comercialización Conjunta están disponibles en los portales:

Sirius entra en fase 3, pero requiere estabilidad jurídica

Si se cumple el cronograma, Sirius podría entrar en producción entre 2030 y 2031, de acuerdo con estimaciones de Petrobras.

El campo Sirius en el mar Caribe es el gran hito sobre el cual están puestas todas las esperanzas de que Colombia vuelva a ser autosuficiente en gas natural, pues con un potencial de reservas estimado en 6 terapiés cúbicos (TPC), podría triplicar las actuales reservas probadas del país, de 2,1 TPC.

El proyecto entró en la etapa 3, que consiste en la preparación de las contrataciones de todos los servicios: ingeniería submarina, pozos y todo lo que está involucrado en el proceso de desarrollo de producción. No obstante, requiere estabilidad jurídica para que los tiempos se cumplan.

Durante el segundo Congreso de la ANH, realizado en Cartagena el 15 y 16 de octubre, Alcindo Moritz, presidente de Petrobras Colombia, expresó su preocupación por sentencias judiciales que puedan aumentar el número de comunidades. Una preocupación que no es menor pues están en juego inversiones que llegan a los 3.000 millones de dólares, donde Petrobras, que es el operador, tiene una participación del 44,44 %, y Ecopetrol del 55,56 %.

“Necesitamos estabilidad, la certeza de que nos quedaremos con las 120 comunidades, porque si empieza a aumentar el número, ahí sí puede impactar en el cronograma del proyecto”, dijo Moritz.

Y es que, aunque el proceso de consultas previas ya lleva unos dos años con un cincuenta por ciento de avance, a las 116 comunidades iniciales se le sumaron otras cuatro. La preocupación es fundamentada con la tutela macondiana que obligó a Petrobras a cambiar el nombre del pozo Uchuva por Sirius y el del bloque Tayrona por GUA-OFF 0 o con lo que pasó con el proyecto de transmisión eléctrica de Colectora, donde el número de comunidades creció casi al doble, extendiendo los plazos del proyecto.

Moritz dijo que si ese proceso no se dilata, el proyecto podría estar produciendo gas entre 2030 y 2031.

Superado el proceso de las consultas previas, vendrían las solicitudes de licencias ambientales, que involucra un gasoducto desde el campo hasta la costa, que va a conectar cuatro pozos hasta la estación de Ballena, en La Guajira, para que el gas sea procesado allí y conectado al Sistema Nacional de Transporte.

El gasoducto tendría un diámetro de doce pulgadas y una capacidad de 470 millones de pies cúbicos, con lo cual cubriría el 50 por ciento de la demanda nacional y Colombia recuperaría la autosuficiencia en gas natural.

Programa Gas Social superó las 100 mil conexiones

En lo que va de 2025 se han conectado 29 mil 850 viviendas al servicio de gas natural, mediante este programa.

El Programa Gas Social completó este viernes 17 de octubre un total de 105 mil 115 familias de estrato 1 y 2 de 20 departamentos, conectadas al servicio de gas natural gracias a esta iniciativa.

La cifra se alcanzó luego de entregar 13 mil 700 nuevas conexiones para usuarios de Atlántico, Cesar y Magdalena, mediante un proyecto desarrollado en alianza entre Ecopetrol, su filial Hocol y Gases del Caribe. La entrega se oficializó en la comunidad de la vereda Villa Herrera, municipio de Malambo, Atlántico.

Este proyecto de las 13 mil 700 conexiones tuvo una inversión superior a $20 mil millones de pesos. Hocol, filial de Ecopetrol, aportó los cargos por conexión, lo que equivale a cerca de 1 millón de pesos por vivienda beneficiada; Gases del Caribe contribuyó con descuentos en la instalación de redes internas y una estufa para cada beneficiario, mientras que las alcaldías de Juan de Acosta, Atlántico; Algarrobo, Zona Bananera, Pivijay, Santa Bárbara de Pinto, Salamina, El Retén y San Sebastián de Buenavista, Magdalena, financiaron las redes internas y apoyaron con la estratificación, nomenclatura y evaluación de riesgos para la instalación en los hogares.

“Con el programa Gas Social transformamos vidas al promover la transición del uso de la leña y el carbón a llevar un servicio de gas natural seguro y continuo a miles de hogares en la región Caribe. Esta iniciativa reduce los gastos de las familias, al tiempo que protege la salud de las personas, disminuye la tala de árboles y contribuye a la sostenibilidad ambiental al reducir emisiones contaminantes”, señaló Ricardo Roa Barragán, presidente de Ecopetrol.

“El trabajo conjunto con nuestros aliados demuestra el compromiso con el bienestar de las comunidades y el desarrollo de soluciones que promueven el acceso a servicios básicos de calidad, fortaleciendo la economía local y garantizando un suministro seguro frente a alternativas no reguladas”, afirmó Luis Eduardo Parra, presidente de Hocol.

“En Gases del Caribe nos enorgullece ser parte de esta alianza que lleva el gas natural a miles de hogares en la región Caribe, cerrando las brechas de pobreza energética. Nuestro compromiso es garantizar un servicio confiable y seguro que contribuya al desarrollo sostenible del país”, expresó Ramón Dávila Martínez, gerente general de Gases del Caribe.”

El programa Gas Social es una iniciativa en la que participan distintos aliados, que se han unido para llevar gas natural a 105 mil 115 familias de estratos 1 y 2 en los departamentos de Antioquia, Arauca, Atlántico, Boyacá, Caquetá, Casanare, Cauca, Córdoba, Cundinamarca, Huila, La Guajira, Magdalena, Meta, Nariño, Norte de Santander, Santander, Sucre, Tolima y Valle del Cauca, con una inversión de más de $77 mil millones de pesos.

En lo que va del 2025 se han instalado 29 mil 850 conexiones en el mismo número de viviendas. La meta al año 2040 es alcanzar 320 mil nuevos usuarios.

Ecopetrol sacrifica producción para suministrar gas al país

El mantenimiento de la única planta de regasificación de Colombia, demuestra que la caída en la producción de gas nacional tiene al borde de un ataque de nervios al sector energético del país.  

Frente a la entrada fallida en operación de la planta de regasificación de SPEC, luego de cuatro días de mantenimiento, el presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, dijo que la empresa trabaja a marchas forzadas, estresando sus activos, “quizás como nunca antes en la historia de Ecopetrol, sacrificando producción, apagando unidades en nuestras refinerías para no consumir gas y haciendo esfuerzos importantes para abastecer de electricidad campos que en otros momentos se abastecían de gas para asegurar la producción”.

Las declaraciones las hizo Roa en la apertura del Segundo Congreso de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), en Cartagena.

Hay que recordar que Ecopetrol entró a suministrar el gas faltante para la generación de electricidad del parque térmico de la Costa: TEBSA, Termocandelaria y Termoflores, para que la región no se apagara. Con la implementación de ese plan de contingencia, Ecopetrol liberó 71 giga BTU día, sacrificando, según Roa, entre 5 y 7 mil barriles de producción de petróleo y el 25% de consumo de gas en las refinerías..

Roa dijo que, en este plan, la Empresa adoptó medidas como reducción de inyección de gas en los campos, la reducción de consumo de gas en los campos propios, además de aprovechar como piloto la prueba de la conexión de abastecimiento de una de las líneas de distribución en el Meta, que abastece eléctricamente a algunos pozos productores del departamento, los cuales fueron aplicados como medida excepcional.

“Pero esto no puede seguir siendo una normalidad. Esto es excepcional. Ecopetrol está poniendo su cuota de sacrificio, está atendiendo con rigor y con total capacidad, para afrontar situaciones como estas”, dijo Roa.

La situación demuestra la fragilidad de los sistemas de abastecimiento de electricidad y gas del país, por lo que se han puesto sobre la mesa dos proyectos regasificación en el Caribe. Uno propuesto por Ecopetrol en Coveñas, y otro propuesto por TGI en Ballena.

Colombia: Sector del gas natural redujo huella de carbono en 27%

La Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas) presentó los resultados del Informe de Huella de Carbono 2024 de la industria del gas natural en Colombia, que evidencian una reducción del 27,1% en las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), frente a la línea base registrada en 2022.

El reporte destaca que, gracias a la implementación de medidas como la reducción de quemas y venteos, la detección y cierre sistemático de emisiones fugitivas, así como las mejoras en eficiencia energética, permitieron que la participación del gas natural en las emisiones totales de Colombia pasara del 1% en 2022 al 0,75% en 2024, que se traducen en menos emisiones y un mayor aporte a la meta nacional de reducción de GEI.

El informe contempla toda la cadena de valor del gas natural: producción, transporte y distribución, y cubre el 98% de la producción de gas nacional, que corresponden a las 29 compañías afiliadas a Naturgas.  

“Estos resultados confirman que la industria del gas natural está avanzando con paso firme hacia la descarbonización, demostrando que es posible reducir emisiones mientras garantizamos energía confiable y accesible para los colombianos. Este es el fruto del compromiso de las empresas del sector, que innovan, invierten y trabajan de manera articulada para contribuir a la meta de carbono neutralidad del país y mejorar la calidad de vida de las personas”, aseguró Luz Stella Murgas, presidente de Naturgas.

Por otra parte, la publicación confirma que la intensidad de emisiones de metano disminuyó un 33%, al igual que las emisiones de dióxido de carbono por cada metro cúbico de gas producido se redujeron 29%, ofreciendo un energético cada vez más limpio. Asimismo, señala que la industria colombiana del gas natural representa el 0,16% de las emisiones globales del sector, comparado con datos de la Agencia Internacional de Energía (IEA).

Durante la presentación del informe se reveló que gracias al uso del gas natural en Colombia fue posible evitar la emisión de cerca de 27 millones de toneladas de CO₂ (e) en 2024, que equivalen a lo que absorberían más de 1.227 millones de árboles en un año, es decir un poco más tres millones de hectáreas de bosque amazónico colombiano.

El gas natural se consolida como el energético de la transición, toda vez que es el menos contaminante de las fuentes fósiles, por lo que ayuda a reducir emisiones en la industria y el transporte, principalmente.

En ese mismo sentido, la cadena del gas natural trabaja en aportar a la descarbonización de la industria con metas en materia de eliminación de fugas, quemas y venteos, al tiempo que su infraestructura se utilizaría para transportar biogás, biometano e hidrógeno, cuando estos sectores lo requieran.

“Esto demuestra que el gas natural es y sigue siendo un aliado clave para la sostenibilidad, la competitividad del país y la mejora de la calidad del aire que respiran millones de colombianos”, concluyó Luz Stella Murgas.

Descubren fraude de gas natural en Bogotá

Empresa textil robaba más de 14.000 m³ de gas al mes, equivalentes al consumo de 580 hogares capitalinos.

Un grave caso de fraude de gas natural fue descubierto en la zona industrial de Montevideo, en Bogotá. La intervención ilegal fue detectada en una empresa dedicada a la elaboración de textiles, donde se manipuló clandestinamente la red de distribución de gas para alimentar directamente los equipos de producción, evadiendo el medidor oficial.

Por el ilícito, se estima una pérdida mensual superior a 14.000 m³ de gas natural, equivalente al consumo de más de 580 hogares. Además, durante el mismo operativo, se detectó un fraude también en el suministro de agua, evidenciando una práctica sistemática de evasión de servicios públicos por parte de la empresa textilera.

Gracias al uso de inteligencia artificial y al trabajo articulado entre la empresa de energía, el Acueducto de Bogotá y personal técnico especializado de Vanti, se logró identificar una acometida fraudulenta oculta a más de 1,60 metros de profundidad, camuflada con lonas y materiales de construcción.

De acuerdo con las investigaciones, los fraudes de gas natural son realizados por organizaciones criminales quienes ofrecen estas prácticas a industrias, comercios y residencias, exponiendo a la comunidad a un peligro inminente ya que estas bandas manipulan e intervienen las redes e instalaciones de gas natural de forma irregular y sin cumplir con protocolos mínimos de seguridad.

Las penas máximas de prisión a las que se pueden ver sometidos los usuarios que acceden a dichas prácticas y los capturados van desde los 6 hasta los 12 años de cárcel.  También se expondrán a procesos de extinción de dominio respecto de los bienes en los que se está cometiendo el fraude, así como a los adquiridos a través de dichas prácticas ilegales.

Estos delitos se han identificado especialmente en negocios de tintorería, fábricas de vidrios, hoteles, pizzerías, fábricas de tamales y lechona, asaderos, fábricas de látex y detergentes, restaurantes, lavanderías, panaderías y moteles, entre otros establecimientos.

IGU: Demanda global de gas crecerá 1,7 % en 2025

El más reciente Reporte Global de Gas Natural, publicado por la Unión Internacional de Gas (IGU), revela que la demanda mundial de gas natural alcanzó en 2024 los 4.122 Bcm (miles de millones de metros cúbicos), un aumento del 1,9 % frente a 2023.

El crecimiento de la demanda estuvo acompañado por un incremento de 65 Bcm en la producción global y por la expansión del comercio internacional de Gas Natural Licuado (GNL), que llegó a 555 Bcm.

El documento destaca que 2024 fue un punto de inflexión hacia mayor estabilidad en los mercados, tras la fuerte volatilidad que había puesto en riesgo la seguridad energética global en años anteriores.

El informe también advierte que la demanda mundial de energía seguirá aumentando hacia 2030, impulsada principalmente por el consumo eléctrico, con un ritmo acelerado en mercados como China e India, y por la creciente demanda de Norteamérica.

De mantenerse estas tendencias, la demanda incluso podría superar las proyecciones previstas debido a la rápida expansión de los centros de datos y al mayor uso de energía para refrigeración y aire acondicionado en medio de olas de calor cada vez más intensas.

Este informe confirma que nuestro desafío en América Latina no es solo producir más energía, sino asegurar que esta energía sea confiable, competitiva y sostenible. En la región y en Colombia, el gas natural es la fuente que garantiza que la transición energética avance sin poner en riesgo la seguridad del suministro y, al mismo tiempo, es determinante para reducir la pobreza energética. Tenemos la oportunidad de atraer inversión en infraestructura y tecnologías bajas en carbono que hagan del gas natural el motor de la transición energética”, aseguró Luz Stella Murgas, presidente de Naturgas y Coordinadora para América Latina y el Caribe para la IGU.

En paralelo, la publicación subraya que mientras las energías renovables como la solar y la eólica ganan protagonismo en los sistemas eléctricos globales, el gas natural se mantiene como un respaldo confiable y flexible. Su capacidad de respuesta inmediata frente a caídas en la generación renovable lo convierte en un estabilizador esencial de las redes, en particular durante sequías, olas de calor o fenómenos extremos que reducen la disponibilidad de energías limpias.

Finalmente, el informe señala que la creciente complejidad de los sistemas eléctricos y la presión de una demanda en aumento hacen urgente acelerar las inversiones en suministro, infraestructura y almacenamiento de gas natural y GNL.

Aunque existen cerca de 270 Bcm de capacidad de licuefacción en construcción hacia 2030, la volatilidad geopolítica, los cuellos de botella regulatorios y los retrasos en proyectos amenazan con desajustes de oferta en el corto plazo.

El mensaje es claro: “Más renovables exige más gas natural. El gas natural es un recurso de bajas emisiones, clave para acelerar la transición, la descarbonización de la economía y la reducción de pobreza”, concluyó Murgas.

Consulte aquí el Reporte Global del Gas Natural 2025.

El costo de excluir al gas nacional de la agregación energética

Durante la presentación de XXVI Informe del Sector Gas Natural en Colombia, que cada año elabora Promigas, se llamó la atención sobre los desafíos que enfrenta el país en materia de abastecimiento.

Desde 2024 Colombia inició importaciones permanentes de gas natural para atender segmentos diferentes a la generación térmica. Además, en ese año las reservas probadas cayeron a 2.064 Gpc, con una disminución del 64% en 12 años, lo que equivale a apenas 5,9 años de suministro nacional parcial.

Este panorama afecta directamente el trilema energético, desequilibrando sus tres ejes fundamentales:

  • Seguridad energética, con una dependencia creciente de importaciones, incluso para el mercado no térmico.
  • Equidad, con exposición a la volatilidad de precios internacionales que lleva incrementos tarifarios.
  • Sostenibilidad, con el riesgo de que industrias y el transporte regresen al carbón y otros combustibles más contaminantes, elevando las emisiones de CO₂.

De acuerdo con el Informe del Sector Gas Natural 2025, en el próximo quinquenio las importaciones necesarias —sin incluir las del Grupo Térmico de la Costa— podrían llegar a cerca de 400 MPCD, lo que representa un costo de oportunidad de entre 7 a 15 billones de pesos en los próximos 10 años (VPN), por pagar gas natural importado más caro frente al gas nacional.

Además, cada año de atraso en la entrada del gas offshore a partir de 2031, implicaría costos adicionales de entre 4 a 5 billones de pesos anuales.

Si entre 10% y 20% de la industria y de 15% a 25% del consumo de GNV migraran a combustibles más contaminantes, por pérdida de competitividad del gas, el país enfrentaría un efecto ambiental adverso: entre 0,4 y 0,7 millones de toneladas de CO₂ al año, entre 48 y 50 toneladas de material particulado fino al año y entre 14 y 417 mil millones de pesos anuales en costos de compensación de emisiones.

Medidas para recuperar el rol del gas

Durante la presentación, Promigas señaló las medidas para recuperar y fortalecer el mercado de gas de Colombia en toda la cadena de valor.

Entre las medidas urgentes con impacto en el corto plazo, están:
  • Ajustar la regulación de comercialización para alinear los contratos de suministro de gas con las prácticas del mercado internacional, en cuanto a eventos eximentes y de fuerza mayor, de forma que puedan suscribirse contratos a largo plazo que viabilicen precios de gas importado más competitivos y estables para el país.
  • Optimizar la gestión de licencias ambientales y consultas previas para el desarrollo de infraestructura de regasificación y transporte asociada.
  • Habilitar la comercialización del suministro y transporte de gas de las plantas térmicas hacia la demanda no térmica, siempre que dicho gas no sea requerido para el despacho de energía.
Entre las medidas con impacto en el mediano y largo plazo para reducir la dependencia de gas importado, están:
  • Retomar la exploración de hidrocarburos y avanzar en pilotos de yacimientos no convencionales para asegurar nuevas fuentes de suministro.
  • Convertir los recursos contingentes en reservas y producción efectiva, especialmente en campos offshore, como Sirius, lo que exige también la conversión oportuna de infraestructura existente de hidrocarburos al transporte de gas natural, como es el caso del proyecto Jobo–Vasconia y la ampliación del gasoducto Ballena-Barranca.
  • Optimizar el licenciamiento ambiental y consultas previas, junto con un esquema fiscal competitivo que elimine sobretasas y brinde estabilidad tributaria, para dinamizar la inversión, acelerar nueva oferta y viabilizar la entrada de nuevos productores al mercado de gas.
  • Desarrollar infraestructura crítica de transporte que conecte las nuevas fuentes al mercado y proteja la demanda con señales claras de disponibilidad.
  • Promover un plan de masificación del gas para ampliar cobertura en hogares y reducir la pobreza energética.
  • Reconocer el rol del gas natural como respaldo confiable para las fuentes renovables intermitentes, consolidándolo como aliado en la agregación energética y la descarbonización.
  • Asegurar una visión de largo plazo y coordinación efectiva entre autoridades, sector privado y comunidades, para que el gas despliegue su potencial como motor de progreso y prosperidad para Colombia.
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