Bill Gates inicia la construcción del reactor nuclear Natrium de 345 MW

En Wyoming, las excavadoras ya abren espacio para un reactor Natrium de 345 MW, impulsado por TerraPower, la firma fundada por Bill Gates. Punto de inflexión para la energía nuclear en los Estados Unidos.

Con un enfoque en seguridad y eficiencia, el proyecto aspira a un futuro más limpio y estable para la red eléctrica. La expectativa es alta y el impacto potencial sería verdaderamente transformador.

Lo que distingue a Natrium es el uso de sodio líquido como refrigerante en lugar de agua. Esta elección evita la alta presurización típica y permite operar a temperaturas por debajo del punto de ebullición del sodio. El resultado es un margen de seguridad ampliado y menos estrés para los materiales. Además, el diseño reduce la complejidad de equipos críticos y simplifica la operación diaria.

El empleo de sodio habilita una transferencia térmica más eficiente, lo que estabiliza la conversión de calor en electricidad. Esa eficiencia, combinada con sistemas de control avanzados, sitúa al proyecto en la vanguardia tecnológica. No se trata de un ajuste menor, sino de una arquitectura de planta repensada desde sus bases.

Un paso más hacia la energía limpia

El proyecto avanza en alianza con el Departamento de Energía de EE.UU., con la meta de iniciar operaciones en 2030. Esta cronología encaja con los objetivos de descarbonización y con la necesidad de reforzar la fiabilidad del sistema eléctrico.

A diferencia de otras fuentes firmes, la nuclear no emite CO₂ en la generación. Esa combinación de cero emisiones y potencia constante la vuelve estratégica para un mix más sostenible.

La inversión supera los 2.000 millones de dólares, una cifra ambiciosa para una primera implementación. Sin embargo, el potencial en escala y en reducción de costos operativos resulta atractivo. El proyecto busca validar un modelo replicable que complemente las energías renovables en múltiples regiones.

Tecnología y almacenamiento con sales fundidas

Natrium integra un sistema de almacenamiento térmico con sales fundidas, capaz de modular la entrega de energía. Esta reserva permite subir la potencia cuando la demanda crece o cuando baja la generación eólica y solar.

Es, en esencia, una planta flexible baja en carbono que responde a las señales del mercado. La producción y el almacenamiento se separan, aportando seguridad y control operativo.

La red gana así una herramienta de estabilidad frente a la variabilidad climática. En un sistema con más fotovoltaica y viento, el almacenamiento térmico es un amortiguador.

Seguridad y reducción de costos

La seguridad descansa en mecanismos pasivos que aprovechan la convección térmica y la gravedad para evacuar calor. Con menos dependencia de bombas y de alimentación externa, se disminuyen los riesgos de fallo en cadena.

El refrigerante de sodio opera a presión cercana a la atmosférica, reduciendo las tensiones estructurales y la complejidad de los vasos. Menos complejidad significa también menos mantenimiento y costos más predecibles.

La arquitectura separa la isla nuclear del bloque de almacenamiento, lo que añade capas de protección. La filosofía de “defensa en profundidad” guía cada decisión de diseño. El objetivo es un rendimiento alto con riesgos acotados y una traza de costos clara en el tiempo.

Convergencia con renovables

La planta está pensada para convivir con plantas solares y eólicas sin competir por el mismo espacio operativo. Su flexibilidad de potencia facilita el despacho junto a recursos intermitentes.

Cuando la generación renovable es abundante, el sistema almacena calor; cuando cae, libera electricidad al instante. Es un ajuste fino entre oferta y demanda que fortalece la confiabilidad de la red.

Para los operadores, contar con una fuente firme y modulable simplifica la planificación diaria. Así, la transición a un sistema de cero emisiones se vuelve más realista y la energía nuclear de cuarta generación aparece como un socio natural de las renovables.

Mirando a 2030 y más allá

Los próximos hitos incluyen certificación regulatoria, suministro de combustible y la construcción de plantas de apoyo como el centro de sodio.

Cada avance será observado por gobiernos y por la industria, atentos a la reproducibilidad del modelo. Si el despliegue cumple con su promesa, Natrium podría convertirse en referencia de una nueva generación nuclear.

Para un sector que busca credibilidad y aceptación pública, la transparencia y los resultados medibles serán esenciales. Lo que hoy es una obra en Wyoming podría mañana escalar a una red global de plantas modulares. En ese horizonte, la combinación de seguridad reforzada, flexibilidad operativa y bajas emisiones perfilan un camino hacia la energía del futuro.

Colombia: Industria sufre efectos por escasez de gas natural

La estrechez en la oferta de gas natural en Colombia ya está generando efectos económicos, de competitividad y ambientales en la industria, sector que es considerado por la normatividad como no esencial, por lo que es al primero que le cortan el suministro cuando no hay suficiente oferta.

Al cierre del último año gas (primero de diciembre de 2025) a enero de 2026, la industria nacional redujo su demanda de gas natural en 38,6 GBTUD, de los 239 GBTUD que demandó en promedio durante 2025, lo que representa una destrucción de demanda del 16%.

De acuerdo con la Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas), esa demanda no atendida de gas natural fue sustituida por combustibles más contaminantes, lo que provoca un aumento cercano a 164 mil toneladas adicionales de CO₂ equivalente al año.

El sector industrial, que concentra cerca de una tercera parte de la demanda nacional de gas (28%), es el mayor consumidor y ha utilizado este energético durante décadas para sustituir combustibles más contaminantes como el carbón y el fuel oil en sectores como alimentos, cemento, papel, vidrio y metalurgia; pero ahora, ante la escasez de la molécula, la tendencia se está revirtiendo.

La sustitución de los 38 GBTUD de gas natural se distribuyó así: 50% con GLP, 23% con carbón, 12% con bagazo, 10% con fuel oil y 5% con electricidad. Un pequeño porcentaje de industrias no pudieron hacer transición por costos o tecnología y tuvieron que cerrar o trasladar plantas a otros países.

“Estamos viendo un retroceso silencioso en la transición energética del país. Durante décadas el gas natural permitió que la industria colombiana fuera más limpia y competitiva. Hoy la pérdida de autosuficiencia en gas está obligando a migrar hacia combustibles más contaminantes”, afirmó Luz Stella Murgas, presidente de Naturgas.

Para Naturgas, incrementar la oferta de gas natural debe ser una prioridad nacional del próximo gobienro, viabilizando tanto fuentes locales como externas que garanticen un suministro confiable y competitivo para el sector productivo.

“Incrementar la oferta de gas natural implica habilitar y diversificar todas las fuentes, tanto de gas nacional como de gas externo, para proteger la competitividad industrial de Colombia. Asegurar un suministro confiable y competitivo de gas natural es, sin duda, la ruta más efectiva para que evitemos retroceder a energéticos que generan mayor huella de carbono y que Colombia pueda cumplir con sus compromisos internacionales frente a las metas de descarbonización. Y tercero, es necesario que se equilibren las condiciones de competencia entre los energéticos disponibles que tiene hoy en día la industria”, señaló Murgas.

Sobre el último punto, al dirigente gremial se refirió específicamente al GLP: “Los marcos regulatorios del GLP y del gas natural hoy son desiguales. Necesitamos pasar a marcos regulatorios que sean balanceados y equilibrados para que eso permita que las decisiones empresariales se puedan basar en eficiencia y en menor impacto ambiental que ofrece cada una de estas fuentes y con eso evitar el retroceso que estamos viendo en materia de transiciones energéticas específicamente en el sector industrial”, dijo.

Murgas agregó que mientras que la tarifa del servicio del gas natural es regulada tanto en el transporte como en la distribución y la comercialización, la del GLP no está regulada ni en el transporte ni en la distribución ni en la comercialización, y lo único que está regulado es el suministro del GLP que hace Ecopetrol.

“Esa falta de regulación del resto de los componentes de la cadena del GLP es lo que les permite hoy a ellos ofrecerles a los industriales un menor valor por el suministro que lo que le ofrecemos nosotros desde el gas natural, que sí tenemos regulada la tarifa tanto del transporte como de la distribución y la comercialización. Así las cosas, ellos hacen lo que nosotros llamamos técnicamente un ‘canasteo’, definen a qué cliente le ofrecen mejores precios y a qué cliente le ofrecen mayores precios”, concluyó Luz Stella Murgas.

Día Mundial de la Eficiencia Energética: ¿Cómo está Colombia?

En el Día Mundial de la Eficiencia Energética, el llamado no es únicamente a ahorrar, sino a medir, analizar y transformar la manera en que se gestiona uno de los costos más determinantes para la competitividad empresarial en Colombia.

Más allá de incorporar nuevas herramientas, el desafío está en entender qué es realmente eficiencia energética y cómo las nuevas tecnologías, desde sistemas de gestión hasta inteligencia artificial, pueden convertirse en aliados estratégicos.

Hoy, la mayoría de las organizaciones aún asocian eficiencia energética con apagar bombillos o reducir consumos en horarios muertos, cuando en realidad se trata de optimizar sistemas eléctricos, analizar datos y tomar decisiones basadas en información.

En pequeñas y medianas empresas, la eficiencia energética sigue viéndose como un ahorro operativo. En cambio, en grandes compañías, donde la energía puede representar entre el 30% y el 40 % de los costos operativos, el tema ya se aborda como parte de la estrategia corporativa.

¿Y Colombia, cómo juega?

Según cifras de XM, en diciembre de 2025 la demanda de energía en Colombia alcanzó los 7.192,68 GWh, lo que representó un crecimiento del 4,03 % frente al mismo mes del año anterior. Este comportamiento refleja una mayor presión sobre el sistema eléctrico y evidencia cómo el crecimiento productivo del país hace cada vez más relevante una gestión eficiente del consumo.

Con base en su experiencia en el mercado colombiano, Bia Energy señala que las empresas que implementan sistemas de gestión energética basados en datos pueden reducir su consumo entre 4 % y 19 %, dependiendo del nivel de compromiso interno y del tipo de operación; incluso el control de consumos fuera de horario puede generar ahorros cercanos al 4%. 

La compañía, especializada en gestión energética empresarial, integra tecnología, analítica de datos e inteligencia artificial para convertir el consumo eléctrico en información estratégica y enfatiza que los resultados no dependen solo de realizar un cambio de comercializador, sino de contar con responsables internos, indicadores claros y decisiones operativas sustentadas en análisis permanente.

“La eficiencia energética no es apagar luces, es entender qué está pasando dentro de la operación de cada empresa. Cuando analizamos los datos correctos, encontramos oportunidades que pueden representar ahorros de hasta el 19 % en consumo. El reto es que las compañías dejen de ver la energía como un gasto fijo y empiecen a gestionarla como una variable estratégica de competitividad”, señaló Yoli Patricia Marín, vicepresidente de Experiencia del Cliente de Bia Energy.

Por su parte, Siemens señala que la eficiencia energética se ha convertido en uno de los pilares fundamentales para el desarrollo sostenible de Colombia, que hoy se enfrenta un sistema energético bajo presión, donde el costo, la disponibilidad y la estabilidad del suministro se han convertido en factores que afectan directamente la productividad industrial.

En este contexto, la combinación de descarbonización, descentralización y digitalización está marcando el rumbo hacia un futuro más verde y eficiente.

“El país está viviendo una creciente integración de energías renovables en su matriz energética, un esfuerzo que requiere de una optimización continua del consumo y la gestión de la energía. La transición hacia un modelo energético más sostenible, que involucra fuentes de energía renovable como la solar y la eólica, está siendo respaldada por políticas públicas, avances tecnológicos y el compromiso del sector privado”, dice David Peña, country Business Unit Head de Siemens.

En este sentido, agrega, la digitalización es clave en la transformación del sector energético. Un concepto central es el Internet de la Energía (IoE), que conecta digitalmente centrales eléctricas, redes y consumidores a través de dispositivos inteligentes y plataformas de análisis de datos.

A través del IoE, Siemens facilita una gestión más eficiente y flexible de los recursos energéticos, al integrar y analizar en tiempo real miles de millones de datos generados por infraestructuras conectadas. Esto permite optimizar la operación de la red, anticipar fallas, reducir costos y coordinar de forma autónoma la oferta y la demanda.

Más allá del ahorro en la factura, la eficiencia energética impacta directamente la sostenibilidad corporativa. A través de certificados de energía renovable, las compañías pueden evidenciar su compromiso con el consumo y generación de energía renovable en el país, y fortalecer sus programas de Responsabilidad Social Empresarial.

Pero, aunque el país avanza en renovables y nuevos modelos de generación, persisten desafíos estructurales: una infraestructura desigual por regiones y una gestión energética fragmentada que exige mayor articulación entre empresas, operadores y Estado.

Así, en los próximos años, la transición apuntará a comunidades energéticas, más uso de inteligencia artificial y esquemas de compra renovable competitivos, pero el reto no será solo tecnológico, sino cultural: entender que la energía más rentable es la que no se consume.

Ecopetrol presentó resultados del cuarto trimestre y cierre del 2025

El Grupo Ecopetrol presentó sus resultados consolidados correspondientes al cuarto trimestre y al año 2025, en un entorno retador marcado por menores precios del crudo, presiones inflacionarias, revaluación del peso y eventos de orden público.

Pese a que las utilidades de la empresa siguen en picada, con un desplome del 40% en el último año, al pasar de $14,9 billones en 2024 a $9 billones en 2025, el principal indicador por el que saca pecho Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol, es el de adición de reservas, que terminó el año con un índice de reposición de 121%, el valor más alto de los últimos cuatro años.

Así, las reservas probadas 1P cerraron el 2025 en 1.944 millones de barriles de petróleo equivalente, con una vida media de 7,8 años. Por su parte las reservas de gas natural terminaron con una vida media de 6,3 años

Por el lado de la producción, el promedio del año fue de 745.000 barriles de petróleo equivalente por día (kboed), dentro del rango meta propuesto para 2025 de entre 740.000 y 750.000 kboed, en un entorno de menores precios del Brent (-15%).

En crudo, la producción en Colombia alcanzó 517.000 barriles por día en promedio, la cifra más alta en cinco años. De acuerdo con Roa, este resultado obedeció al avance del recobro mejorado, el crecimiento del campo Caño Sur y la adquisición del 45% de participación en el bloque CPO 09.

En exploración, la empresa también mostró cifras positivas. Ecopetrol perforó 16 pozos exploratorios frente a una meta anual de 10. Del total, 7 fueron exitosos, 5 continúan en evaluación y 4 resultaron en falla. El ejecutivo resaltó que, en los últimos tres años, la compañía alcanzó una tasa de éxito promedio del 44%.

En el segmento de refinación, en 2025 la carga promedio fue de 417.000 barriles/día. El Ebitda del segmento creció 20% comparado con el 2024 y el margen bruto de refinación aumentó 32%, pasando de 9,9 USD/barril en 2024 a 13,1 USD/barril en 2025.

Participación y proyectos en gas

Ante el creciente déficit de gas nacional, la empresa confirmó el cierre exitoso de la comercialización del gas proveniente de Sirius, con potencial de hasta 249 Millones de Pies Cúbicos por Día (MPCD), previsto para 2030; la comercializaron de los 60 GBTUD de gas licuado que llegará a Buenaventura con regasificación en Buga, y hasta 370 GBTUD vía Puerto Bahía (Cartagena), desde finales de 2026.

Por otro lado, Roa señaló que Ecopetrol fue el único productor nacional en vender volúmenes firmes para 2026: 326 GBTUD, equivalente al 76% de la demanda residencial y comercial.

Energías renovables

En el segmento de energías renovables, el Grupo superó la meta anual de 900 MW, con 951 MW instalados.

Al mismo tiempo, anunció avances en proyectos como: Granja Solar Portón del Sol, primer proyecto de autogeneración remota del país, y la decisión final de inversión del parque eólico Windpeshi (205 MW), uno de los más grandes de Colombia.

Resultados financieros

En un entorno con caída del precio del Brent de -15% respecto a 2024, revaluación del peso, inflación y afectaciones por bloqueos, ataques a la infraestructura y nuevos impuestos, el Grupo alcanzó un EBITDA de 46,7 billones de pesos, con un margen estable de 39%, en línea con la meta anual.

La cifra fue impulsada por la recuperación gradual de refinación, la estabilidad del transporte y 3,6 billones de pesos en eficiencias.

La utilidad neta consolidada fue de 9 billones de pesos, $5,9 billones menos que en 2024, con un precio promedio del Brent 5 dólares por debajo de la estimación inicial de 73 dólares por barril.

Entre los factores que afectaron la utilidad, la empresa cita:

1.  No recurrentes: Ausencia de ingresos por valoración del CPO 09 y reversión de impairment (1,6 billones en 2024). Estos elementos no implicaron salidas de caja y, por tanto, no afectaron el flujo de efectivo.

2.  Mercado: Caída del Brent (15% anual), mayores presiones de inflación en costos y gastos, y revaluación del peso (impacto acumulado: 7,2 billones).

3.  Entorno: Bloqueos en campos, ataques a la infraestructura y nuevos impuestos (ligados a conmoción interior e IVA no descontable a importaciones de combustibles).

Según Roa, los factores externos explican el 95% de la variación anual, mientras que la actividad operacional y comercial mitigó cerca del 22% de dicha caída.

Al final de la rueda de prensa, una periodista le preguntó a Roa por qué la iguana se veía tan flaca. El presidente respondió que él la veía esbelta.

Éxito en la comercialización del gas que se importará por Puerto Bahía

Cuarenta y cuatro empresas manifestaron interés en el proceso, de las cuales 13 fueron asignadas para el suministro de este energético por siete años.

Ecopetrol avanza en el proceso comercial para la venta de gas natural importado (GNI), garantizando nueva oferta para el mercado colombiano a partir de diciembre de 2026.

El proceso iniciado en febrero pasado superó las expectativas y recibió manifestaciones de interés de 44 compañías con posibilidad de hasta 370 GBTUD (GigaBTU día) por un periodo de siete años.

Los volúmenes serían distribuidos entre 13 compañías del sector, además de comercializadores y generadores térmicos. Se estima que el 63% del gas contratado se destinará para cubrir la demanda del interior del país. Ecopetrol no informó sobre los precios a los que se transó la molécula.

“Este resultado confirma la confianza de la demanda nacional de gas natural en los proyectos de abastecimiento liderados por Ecopetrol. La solidez del interés comercial permitió avanzar en el cierre del acuerdo con la Sociedad Portuaria Puerto Bahía S.A. (SPPB) para incorporar hasta 370 GBTUD de capacidad de regasificación, desarrollados en fases, fortaleciendo de manera estructural la oferta de gas natural en el país”, indicó Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol.

La solución aprovechará la infraestructura portuaria existente, lo que permite reducir tiempos de entrada en operación y optimizar inversiones. Dicha alternativa fue identificada como la opción técnicamente más rápida y competitiva para habilitar importaciones adicionales de gas natural en el corto plazo, con entrada en operación esperada durante el 2026.

En marco del acuerdo suscrito en enero de 2026, entre Ecopetrol y Sociedad Portuaria Puerto Bahía S.A., este proceso se orienta a consolidar una fuente adicional, confiable y competitiva de gas natural para el país. La entrada de estos volúmenes fortalecerá estructuralmente la oferta nacional, reduciendo riesgos de desabastecimiento.

Gobierno ordena devolver más de $150 mil millones a usuarios de gas

Los recursos deberán ser reintegrados a millones de usuarios que pagaron sobrecostos desde 2023 en la componente de transporte. Las transportadoras se defienden.

El Gobierno nacional, a través de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), ordenó la devolución de más de 150 mil millones de pesos a los usuarios del servicio de gas natural en el país, tras determinar que se aplicó un incremento en la tasa de descuento del costo de capital (WACC) que elevó la componente de transporte en las tarifas.

En 2023, mediante la Resolución CREG 102 002, el WACC pasó de 10,94% a 11,88%, lo que permitió a empresas transportadoras como TGI —filial del Grupo de Energía de Bogotá— y Promigas —vinculada al Grupo Aval— incrementar los costos en la componente de transporte. Dichos aumentos fueron trasladados a los usuarios finales del sistema.

Posteriormente, los distribuidores de gas natural interpusieron recursos de reposición solicitando que se mantuviera el WACC del 10,94% mientras se aprobaban los nuevos cargos tarifarios, con el fin de evitar mayores impactos en la factura de los hogares y comercios.

Tras analizar los recursos, la CREG —presidida por el ministro de Minas y Energía— decidió acoger la solicitud y ordenar la reducción del WACC, así como la devolución de los valores cobrados en exceso desde 2023 hasta la fecha.

El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, dijo que “la regulación energética tiene que estar al servicio del interés general. Más de 150 mil millones de pesos volverán a los ciudadanos, porque nuestra prioridad es aliviar la carga económica de las familias”.

Respuesta de las transportadoras

La respuesta de las transportadoras no se hizo esperar: Promigas, TGI, Promioriente, Transmetano y Transoccidente rechazaron la información publicada sobre supuestos cobros indebidos en el transporte de gas natural y se expresaron a través del siguiente comunicado de prensa:

Frente al comunicado divulgado el 4 de marzo de 2026 por el Ministerio de Minas y Energía y la Comisión de Regulación de Energía y Gas, (CREG), con relación a la devolución de recursos al usuario final por un supuesto traslado de sobrecostos asociados a la tasa de descuento aplicada al transporte de gas natural, nos permitimos informar a la opinión pública:

  • Las Compañías Transportadoras reiteran su compromiso con los usuarios del servicio público de gas natural, con el respeto a la Constitución Política, la ley, la transparencia, y la observancia de las decisiones judiciales y del marco normativo y regulatorio vigente, que son esenciales para garantizar la prestación eficiente del servicio público de gas natural.
  • Promigas, TGI -filial del Grupo Energía Bogotá-, Promioriente, Transmetano y Transoccidente (Compañías Transportadoras) han aplicado de manera estricta, transparente y rigurosa la regulación expedida por la CREG, incluyendo la metodología tarifaria y la aplicación de la tasa de descuento vigente de la manera correcta para la actividad de transporte de gas natural.
  • Las Compañías Transportadoras reiteramos que hemos aplicado de manera estricta la regulación vigente y NO hemos generado ni trasladado a los usuarios sobrecostos en el transporte de gas y, por lo tanto, no habría lugar a devoluciones.
  • En laudo arbitral de fecha 11 de febrero de 2026, que decidió las diferencias entre Transmetano y EPM sobre la tasa de descuento aplicable a la actividad de transporte, se concluye que la transportadora ha obrado conforme a la regulación y que, por lo tanto, ha aplicado la tasa correcta.
  • A la fecha, las Compañías Transportadoras no han sido notificadas de ninguna decisión administrativa que ordene la devolución de recursos en los términos señalados en el comunicado. Una vez se conozcan oficialmente los actos administrativos correspondientes, se procederá a analizar su contenido y alcance con el rigor técnico y jurídico que corresponde y, de ser necesario, acudiremos a las instancias judiciales competentes para garantizar el respeto del ordenamiento jurídico, la seguridad jurídica y las competencias institucionales previstas en la legislación colombiana.

En marcha el primer vehículo de reparto de bebidas impulsado por gas

Comenzó a rodar el primer vehículo de reparto de bebidas impulsado por Gas Natural Vehicular (GNV) para operación urbana en Colombia, una solución que marca el inicio de una nueva etapa en la movilidad sostenible del país.

Durante años, la distribución urbana ha sido esencial para el movimiento de las ciudades, pero la movilidad evoluciona: menos emisiones, más eficiencia, más futuro, por ello Postobón avanza hacia una movilidad más sostenible incorporando tecnologías limpias, optimización de rutas, decisiones basadas en datos y con formación continua para sus conductores.

“En Postobón, junto a nuestro operador de transporte Edinsa y en alianza con Vanti, ponemos en operación el primer vehículo de reparto de bebidas impulsado por gas natural vehicular para entornos urbanos en Colombia, integrándolo a nuestra flota como parte de nuestro programa de movilidad sostenible. Este hito refleja una decisión estratégica: seguir avanzando con hechos en la descarbonización del transporte, reduciendo nuestra huella ambiental y fortaleciendo la eficiencia de la operación logística, señaló Jorge Ricardo Gutiérrez, vicepresidente de Logística y Distribución de Postobón.

El programa de movilidad sostenible de Postobón ha sido reconocido por la ANDI como una de las iniciativas más innovadoras del país. Además, el año pasado recibió el reconocimiento INSPIRADORES, otorgado por la Universidad EAFIT como iniciativa que muestra nuevos caminos en el entorno empresarial.

Este lanzamiento demuestra que es posible avanzar hacia un modelo sostenible, sin perder rendimiento, abriendo camino a nuevas soluciones energéticas para el transporte de carga en Colombia como es el gas natural vehicular.

“En Vanti estamos convencidos de que la transición energética se mueve sobre ruedas, y el gas natural vehicular es el motor que impulsa ese cambio. Este vehículo marca un hito para la movilidad sostenible en el país y abre una oportunidad sin precedentes en el segmento de carga de 17 toneladas, demostrando que eficiencia y sostenibilidad pueden avanzar juntas”, destacó Rodolfo Anaya, presidente de Vanti.

El nuevo vehículo, desarrollado por DFAC–Dongfeng, es el primero en Colombia con esta configuración a gas natural y está diseñado específicamente para operación de alto rendimiento, tanto urbano como intermunicipal.

Al año, un vehículo de este tipo puede recorrer aproximadamente 30.000 km. Para este caso, al comparar el vehículo a gas natural vehicular que hoy entra en operación, puede reducir hasta un 53% sus emisiones de CO2e, al compararlo con un vehículo alimentado por diésel o gasolina.

«Este es el primer y único vehículo en el país con un motor exclusivo a gas, Cummins B6.7, homologado con tecnología Euro VI, el cual reduce significativamente las emisiones contaminantes, eliminando el 99,9% de material particulado y disminuyendo más del 90% de los óxidos de nitrógeno. Cuenta, además con una curva de torque optimizada, transmisión calibrada, gran capacidad de carga y autonomía de más de 300 kilómetros, que lo convierten en una solución real para reducir emisiones de gases efecto invernadero y mejorar la calidad del aire sin sacrificar desempeño”, explicó Erick Gutiérrez, gerente General de DFAC–Dongfeng.

“Desde 2019, el Grupo Ecopetrol junto a Vanti, a través de este convenio, hemos impulsado la conversión a Gas Natural de más de 45.000 vehículos, con una inversión aproximada de $36.500 millones. De esta manera, continuamos respaldando el uso de vehículos a gas natural en Colombia, contribuyendo a la reducción de CO2 y de material particulado del país, en línea con el compromiso que tenemos con la Transición Energética,” dijo Álvaro Casonova, gerente de Gas y GLP Ecopetrol.

Este lanzamiento demuestra que es posible avanzar hacia un modelo más limpio sin perder rendimiento, abriendo camino a nuevas soluciones energéticas para el transporte de carga en Colombia como es el gas natural vehicular.

Superservicios hace propuestas sobre la comercialización de gas

A través del informe “Análisis de Utilidades de Comercializadores Puros de Gas Combustible por Redes”, la Superservicios examinó la evolución de los resultados financieros del período 2020–2024 y el corte a septiembre de 2025, con el propósito de evaluar la estructura de ingresos, costos y gastos, así como el comportamiento de la utilidad bruta y la utilidad neta del sector.

La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios) en ejercicio de sus funciones de inspección, vigilancia y control (IVC), adelantó una revisión estructural del segmento de comercializadores puros de Gas Combustible por Redes (GxR), donde se evidencia una alta concentración de ingresos, un modelo de negocio altamente dependiente del costo de adquisición del gas y una dinámica creciente de compra y reventa sucesiva en el mercado secundario, afectando el precio final al usuario.

Se entiende por comercializador puro a un comercializador que compra y revende en el mercado secundario, pero no atiende usuarios finales.

De acuerdo con el informe, los ingresos totales por la actividad de comercialización en 2023 fueron de $2,99 billones y en 2024, $3.23 billones; la utilidad neta del 2023 fue de $174,7 mil millones y para 2024, $122,8 mil millones, siendo este valor de utilidad neta una cifra que es trasladada a los usuarios finales de gas por redes, únicamente por la dinámica de comercialización.

“Esto indica que la actividad de comercialización pura, cuando se limita a la compra y reventa de gas en el mercado secundario, puede generar escalonamientos en el precio del energético si no existe una agregación de valor operativo, logístico o de gestión de riesgo que justifique dicho margen”, señala la Superservicios en un comunicado.

“Desde la perspectiva del usuario, cada eslabón adicional en la cadena de comercialización tiene el potencial de trasladar costos adicionales al precio final que paga el usuario, afectando la eficiencia económica del servicio público”, agrega.

La Superservicios advierte que, aunque la intermediación es una actividad regulada por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), ningún eslabón de la cadena puede traducirse en ampliaciones injustificadas del precio final al usuario. El principio de eficiencia económica del servicio público domiciliario es un mandato legal que es vigilado de manera estricta en el marco de las competencias de esta entidad.

En consecuencia, la Superservicios realizará seguimiento específico a:

•            La evaluación de la compra y reventa sucesiva, y si estas contribuyen efectivamente a la eficiencia del mercado o generan sobrecostos acumulativos en la cadena.

•            La trazabilidad del precio del gas desde el productor hasta el usuario final, identificando el número de intermediaciones y su efecto agregado en el precio final.

•            El comportamiento del diferencial comercial y la coherencia económica de los márgenes reportados.

Con fundamento en los hallazgos derivados del ejercicio de vigilancia que se encuentran en el informe, la Superintendencia ha formulado propuestas regulatorias orientadas a:

•            Analizar mecanismos que eviten encadenamientos excesivos de intermediación cuando no acrediten eficiencia ni gestión efectiva de riesgo.

•            Incentivar esquemas de contratación directa que reduzcan intermediaciones innecesarias y promuevan competencia efectiva.

•            Reforzar el análisis bajo el principio de eficiencia económica del servicio público, garantizando que la comercialización contribuya a la competencia y no a la ampliación injustificada del precio final que afecten a los usuarios.

Finalmente, la Superintendencia señala que de identificarse prácticas que comprometan la eficiencia económica del servicio o afecten la protección del usuario, la entidad adoptará las acciones correspondientes dentro del ámbito de sus competencias legales.

Premios Verdes abre inscripciones en América Latina y el Caribe

El programa de educación continua para proyectos sociales y ambientales inicia su convocatoria regional desde el 1 de marzo, conectando iniciativas en un programa gratuito de fortalecimiento, evaluación técnica y proyección internacional.

La sostenibilidad en el tiempo continúa siendo uno de los principales desafíos para los proyectos socioambientales en América Latina. Más allá de la generación de ideas, el reto está en consolidar modelos que puedan mantenerse operativos, acceder a financiamiento y escalar su impacto.

En ese contexto, a partir del 1 de marzo de 2026, proyectos con impacto y resultados medidos —sociales, ambientales o de innovación— podrán postular en la décimo primera edición de Premios Verdes, una plataforma regional que ha evolucionado hacia un programa integral de fortalecimiento de capacidades y conexión internacional.

De acuerdo con el Estudio de Impacto 2013–2023 elaborado por PwC, el 71% de los proyectos que participaron en Premios Verdes superó la barrera de los dos años y continúa en funcionamiento.

Además, el 74% incrementó sus ventas tras su participación y el 36% accedió a financiamiento. Estas cifras evidencian la incidencia que pueden tener los procesos de evaluación técnica, mentoría y visibilidad en la sostenibilidad económica de las iniciativas.

La nueva edición tendrá como eje el evento global que se realizará en octubre en Cuenca, Ecuador, donde convergerán proyectos y líderes de distintos países.

El modelo se articula también a través de los Capítulos País, que permitirán un acompañamiento más profundo a nivel local y la construcción de comunidades nacionales.

Para esta edición, Bolivia se consolida como Capítulo País, mientras que Perú y Colombia desarrollarán encuentros estratégicos que prepararán a sus proyectos para su participación en el evento global en Cuenca.

La convocatoria está dirigida a proyectos en ejecución que se alineen en cualquiera de las diez categorías de Premios Verdes: Agricultura y Producción de Alimentos, Agua Dulce, Ciudades y Comunidades Resilientes, Desarrollo Humano,

Economía Circular, Ecosistemas Terrestres, Ecosistemas Marinos, Energía, Finanzas y Tecnología Verde. El registro es gratuito y prioriza iniciativas con impacto comprobable, sostenibilidad financiera y potencial de escalabilidad.

“El reto regional es fortalecer y amplificar todo proyecto que ya genere resultados. Quienes están resolviendo problemas reales en sus comunidades necesitan acceso a redes, conocimiento y oportunidades que les permitan crecer, y ese es el compromiso de Premios Verdes”, señala Gustavo Manrique, cofundador de Premios Verdes.

Las inscripciones estarán abiertas hasta el 30 de abril en www.premiosverdes.org. Los proyectos serán evaluados por expertos internacionales bajo criterios técnicos de impacto ambiental, social, sostenibilidad financiera e innovación.

“El verdadero valor no está solo en el reconocimiento, sino en la red que se construye alrededor. Hoy la región necesita soluciones que puedan sostenerse, escalar y proyectarse internacionalmente”, destacó Manrique.

En defensa de los biocombustibles

Ante la crisis actual de la agroindustria del etanol, en este momento en grave predicamento, me veo precisado a salir en su defensa.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

Empecemos por definir los biocombustibles como el componente renovable en la mezcla de etanol con gasolina y un porcentaje de biodiésel con el diésel, en la actualidad ambos al 10%; contribuyendo a la seguridad energética del país, a mejorar el medioambiente e impulsar al sector agrícola, al punto que representan el 0,4% del PIB nacional y el 5,6% del PIB agrícola.

Las leyes 693 de 2001, de mi autoría, y la Ley 939 de 2004 dispusieron la obligación de dichas mezclas en todo el territorio nacional, en el primer caso a partir de 2005 y en el segundo a partir de 2008. 

Veintiún años después de contribuir con la reducción de emisiones, 3,9 millones de toneladas de gases de efecto invernadero y 950 toneladas de material particulado en 2025, causantes del Cambio Climático y nocivas para la salud, la cadena productiva de etanol está amenazada por la miopía, la ambigüedad y la falta de coherencia de la política pública del actual gobierno, poniendo en riesgo el avance de la transición energética justa que tanto pregona.

Veamos: El detonante de la crisis del etanol está en la avalancha del etanol importado, que ha venido ganando cada vez mayor participación en el mercado doméstico. Hasta 2016, la producción nacional daba abasto para satisfacer la demanda interna y sólo a partir del año siguiente empieza a abrirse paso el etanol importado desde los EEUU, escalando en los siguientes años hasta alcanzar el 40% en 2023 y más recientemente, entre 2024 y 2025, superando el 50% del mercado.

Cabe preguntarse cómo se explica este cambio tan dramático en tan corto tiempo. Una primera aproximación a la respuesta nos lleva a constatar un viraje desde la entrada en vigencia de la Resolución 90454, expedida por el Ministerio de Minas y Energía, que entró en vigencia en abril de 2014, limitando la importación a los volúmenes necesarios y suficientes para cubrir el déficit y asegurar el cumplimiento del porcentaje del 10% de la mezcla (E-10), que luego fue derogada por la Resolución 41053 de mayo de 2017, liberando las importaciones.

La reacción no se hizo esperar, las importaciones pasaron desde los 68 millones de litros en 2016 a 269 millones de litros en 2019, hasta alcanzar el récord de 437 millones de litros en 2025, favorecidas por la diferencia entre el precio del etanol regulado producido en el país y el precio de paridad importación, altamente subsidiado. 

Las consecuencias están a la vista: la inundación del mercado interno con las importaciones de etanol y no “la sobreproducción” de la que habla el presidente Gustavo Petro, atribuyéndola a un supuesto “exceso de crédito de la banca privada al grupo azucarero y a un uso ineficiente de la tierra”, ha dado lugar a que los inventarios estén al tope, superando los 54 millones de litros, amenazando a toda una cadena con sus 286 mil empleos formales en más de 50 municipios del país, con preponderancia en sus áreas rurales.

De allí el S.O.S. lanzado por el vocero del sindicato de trabajadores agropecuarios Jhonson Torres, al demandar del Gobierno Nacional “se firme la Resolución de estabilización de precios”, la cual pasa por tomar como referencia los costos en que incurren los productores de etanol y no el precio del azúcar en Londres, que viene causando distorsiones en desmedro de la industria nacional.

Hay dos aspectos que no se han tenido en cuenta a la hora de liberar las importaciones y desproteger la producción nacional de etanol. El primero de ellos tiene que ver con el dumping del etanol importado, el cual es objeto de múltiples subsidios en el país de origen, desde las siembras de maíz, que es su materia prima hasta las plantas refinadoras, entre el 22% y el 32%, amén de su protección con altos aranceles.

El otro aspecto a considerar es que hay una diferencia abismal en la reducción de las emisiones de GEI del etanol producido a partir de la caña de azúcar como materia prima, que está alrededor del 73% y el producido con maíz, que fluctúa entre el 20% y el 40%. En este aspecto no hay punto de comparación.

Y no hay que perder de vista que Colombia, como signataria del Acuerdo de París adquirió el compromiso de reducir sus emisiones de GEI en 51% hacia 2030 y que por lo tanto el etanol producido en el país contribuye mucho más a alcanzar dicha meta que el etanol importado.

Queremos llamar la atención sobre el error del presidente Petro al pedirle al ministro de Minas y Energía Edwin Palma a “quitar el subsidio al etanol y al biodiesel”, confundiendo la excepción de la que es objeto de los gravámenes aplicables a los combustibles de origen fósil, que es sólo un incentivo para sustituir a estos por aquellos, que contribuyen a la reducción de las emisiones de GEI.

Su política de favorecer las importaciones de etanol en detrimento de la producción nacional va a contrapelo de lo dispuesto en el Plan de Desarrollo de su gobierno, el cual propende por la diversificación de la economía, la reindustrialización y el impulso del sector agrícola.

En lugar de frenar esta industria, se debería apalancar incrementando el porcentaje de la mezcla. De esta manera, además, se incrementa aún más la sustitución de las importaciones de combustibles al país, las cuales superan el 40% de la gasolina y el 15% del diésel.

Ello es más conducente y pertinente si nos atenemos al pronunciamiento de la Agencia Internacional de Energía (AIE), a la que acaba de ser admitida Colombia, en el sentido que “los biocombustibles son una pieza clave dentro de la estrategia global para descarbonizar la economía”, en particular el sector automotor.

Incurre el Gobierno, entonces, en una gran contradicción, que es menester corregir y así evitar males mayores. Más coherencia, por favor.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

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