“Estamos viviendo una multicrisis en el sector minero energético”: ANDI

Este miércoles 17 de marzo se instaló en el Centro de Convenciones de Cartagena de Indias, la decimoquinta edición de Colombia Genera, el evento del sector de hidrocarburos, minería y energía de la ANDI.

Durante la apertura del evento, el presidente de la ANDI, Bruce Mac Master, dio un contexto de la situación internacional donde preciso que la confrontación geopolítica es una de las principales amenazas para la estabilidad mundial, con algunas implicaciones como una mayor volatilidad de precios o interrupciones en las cadenas de suministro.

“La geopolítica está cada vez relacionada con el mundo energético y lo que hay detrás del mismo; incluyendo minerales, hidrocarburos, la capacidad de nuevas tecnologías, entre otras. Lo cierto es que tenemos focos interesantes que deberíamos estar mirando dentro de la economía mundial”, comentó el líder gremial.

Aranceles, tierras raras, semiconductores y combustibles fósiles en la transición energética, fueron algunas de las temáticas que se discuten actualmente en el mundo y en dónde Colombia, según comentó el presidente de la ANDI, puede jugar un rol importante para el país, ya que son recursos que están sin utilizarse.

En el contexto nacional, el dirigente gremial comentó sobre la situación fiscal por la que atraviesa el país. “Colombia tiene un problema que es el de las finanzas públicas y del cual hay pocas soluciones. Un país sobre endeudado es como una compañía que pierde plata todos los años. Colombia, sin duda alguna, se ha venido adentrando en el riesgo de la viabilidad financiera”, mencionó Mac Master.

Para mejorar este panorama se puede jalonar el sector minero energético. La realidad es que el rubro se ha deteriorado en los últimos años, con un PIB sectorial que registró caídas consecutivas de -1,38% y -3,31% en 2024 y 2025, a lo que también se registra una reducción del recaudo fiscal del carbón y el petróleo, pasando de $52,1 billones en 2022 hasta $27,2 billones en 2025.

Las exportaciones del sector también se han reducido en los últimos años pasando de US$26.342 millones en 2022 hasta US$14.002 millones en 2025.

«Hoy en día estamos viviendo una multicrisis de un sector que pudiera estar muy bien, produciendo resultados y contribuyendo al progreso del país y que además es parte de la esencia de la discusión mundial. El sector empresarial tiene la posibilidad de apoyar las decisiones de política pública que conduzcan al desarrollo del país», dijo Mac Master.

Al cierre de su intervención, el líder gremial planteó una serie de 16 recomendaciones transversales para encauzar el rumbo del sector minero energético del país. Entre esas iniciativas, se encuentran recuperar tasas impositivas, incentivos a la exploración minera y de hidrocarburos y garantizar la seguridad en zonas críticas.

También se presentaron recomendaciones específicas para cada rubro, como, por ejemplo, en cuanto a energía se deben ejecutar mecanismos para garantizar la energía en firme que cubra la demanda eléctrica del país, así como también la elaboración y presentación de un plan de estabilidad financiera y operativa del servicio eléctrico, especialmente en la región Caribe.

Asimismo, se planteó que existe un potencial importante en los yacimientos no convencionales, en cobre como material para la transición energética; o el biogás, biometano y otros biocombustibles, en cuanto a las energías renovables.

“Hacemos un llamado al Estado colombiano para que sea consciente de los recursos que tiene a su disposición. Hoy, todos los países del mundo están tratando de fortalecer su posición en materia energética, de minerales y de capacidad para influir en la economía global. Colombia decidió retraerse; es el único país que ha optado por no avanzar en esa dirección. Esto nos parece una pérdida de oportunidades gigantesca”, concluyó Mac Master.

ACM: Colombia necesita tomar la decisión de ser un país minero

Pese a que Colombia tiene grandes cantidades de reservas de carbón, la producción ha venido cayendo en los últimos años.

Ante la nueva coyuntura de la geopolítica y los nuevos equilibrios del comercio internacional, el carbón colombiano es un energético de muy buena calidad y confiable en su abastecimiento.

Así lo aseguró Juan Camilo Nariño, presidente de la Asociación Colombiana de Minería (ACM), en la Decimoquinta Colombia Genera, que se realiza en Cartagena.

Nariño dijo: “Esas matrices del abastecimiento mundial toman cada vez más relevancia, ya no solo el precio, sino también mercados que puedan abastecerse de manera confiable y segura y atender así esa inestabilidad que está sucediendo en el mundo con una guerra tras otra. Y los carbones colombianos tienen un papel que jugar en esa dinámica mundial de demanda.”

Sin embargo, pese a que Colombia tiene grandes reservas de carbón, la producción ha venido cayendo en los últimos años. En 2017 el país produjo 90 millones de toneladas de carbón, en 2023 pasó a 69 millones, en año 2024 a 60 millones, y en 2025 cayó a 55 millones de toneladas.

“Pero el mundo sigue demandando carbón. Es decir, mientras el mundo demanda más, nosotros producimos y exportamos menos. ¿Qué debería hacer el próximo gobierno entonces para impulsar la producción y exportación de carbón colombiano? Rodear a los productores de carbón en el país, del norte del país y del centro del país”, señaló Nariño.

Y es que el potencial de crecimiento y de generación de renta y de generación de regalías del carbón es cercana a los 4 billones de pesos anuales a los precios de hoy.

Además, el dirigente gremial expresó que se debe generar seguridad en el territorio y pensar de manera estratégica cómo ganar competitividad.

“Hoy nuestros carbones tienen que ir a regiones más lejanas y eso resta competitividad. Como país tenemos que rodear las industrias para abordarlas desde los factores de competitividad. Nunca antes un ministerio de Comercio ha abordado y atendido a la industria minera, menos a la industria de carbón”, dijo Nariño y agregó:

“El consumo del mundo va a seguir subiendo y nosotros vamos a perder una oportunidad realmente histórica. Pero no solo nosotros, miles de personas y de familias que dependen de la industria del carbón en todo el territorio colombiano.”

En contravía del mundo

Al ser consultado sobre la restricción del gobierno de exportar carbón a Israel. Nariño dijo: “Hoy el mundo está sacando decretos, leyes y resoluciones para fomentar la inversión minera, para hacer que los países produzcan más de manera responsable y de manera más verde. Colombia está sacando lo mismo: resoluciones, leyes, decretos y nuevos impuestos, pero para lo contrario, no para atraer la inversión, sino para alejar la inversión, para generar incertidumbre en relación al largo y mediano plazo que esta industria demanda.

“No ha sido solamente el decreto de Israel, ha sido una gran cantidad de decretos y resoluciones que hoy suman más de 200. Eso ha producido que la inversión extranjera directa en minería caiga 86% en relación con el año anterior y que el sector minero sea el que menos crezca en la economía colombiana, decreciendo con cifras cercanas al 8.6%.”

Eso se ha reflejado en el government take de la minería del carbón en Colombia, que está por encima del 75%, muy alto en comparación con sus pares en el resto del mundo.

Finalmente, sobre las peticiones del sector al próximo gobierno, Nariño expresó que primero se debe tener una conversación honesta y, segundo, que ya es hora de que Colombia decida ser un país minero.

“Y tomar la decisión de una vez por todas de ser un país minero implica también otorgar títulos mineros, atraer la inversión extranjera en exploración y tramitar con agilidad los permisos ambientales”, concluyó.

Geopark alcanza su meta de descarbonización de cinco años

En los últimos cinco años GeoPark ha reducido el 86% de sus emisiones de metano y el 35% de emisiones de Gases de Efecto Invernadero.

GeoPark redujo su intensidad de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en un 35% entre 2020 y 2025, pasando de 14,3 kg de CO2 equivalentes a 9,3 kg de CO2e.

En este período, medidas como la electrificación de Llanos 34 para abastecer con energía limpia la demanda del bloque, la puesta en marcha de una granja solar de 10 MW y un programa intensivo de detección y reparación de fugas de metano, impulsaron la reducción de la huella ambiental y generaron ahorros cercanos a los 70 millones de dólares. Adicionalmente, elevaron la confiabilidad del suministro eléctrico a más del 99% en 2025.

Así, en los últimos cinco años GeoPark ha reducido el 86% de sus emisiones de metano. Este avance fue confirmado en diciembre del 2025, cuando la empresa independiente InsightM concluyó que hay cero fugas significativas en las operaciones de GeoPark en Colombia (Meta y Casanare), tras la revisión de 30 instalaciones y 60 kilómetros de tuberías.

Felipe Bayon, CEO de GeoPark, afirmó: “Producir energía de manera eficiente y con menor huella de carbono es posible, y en GeoPark lo estamos demostrando. Aportamos barriles de baja intensidad de carbono a la canasta energética de países como Colombia, que necesitan garantizar su seguridad energética mientras avanzan en sus objetivos climáticos.”.

Estos resultados son parte del plan de descarbonización que GeoPark anunció en noviembre de 2021 y reflejan el compromiso de la Compañía con seguir desarrollando operaciones cada vez más eficientes y con menor huella de carbono en todos los países donde opera.

Colombia está al borde de un apagón

Alerta en el sector energético colombiano: gremios advierten que deuda a las empresas asciende a $9.2 billones generando nuevamente riesgos en la prestación los servicios de energía y gas natural.

Además de la quiebra del sector salud, el gobierno del cambio deja al borde de la crisis al sector energético colombiano. Y la fórmula aplicada para lograrlo fue la misma: la asfixia financiera.

Las alarmas las encendieron los gremios y las empresas del sector energético desde hace años; sin embargo, el gobierno, en lugar de tomar medidas para rescatar al sector, tomó las que llevaron a la actual asfixia financiera de las empresas.  

Los presidentes del comité intergremial del sector energético —conformado por Andesco, Acolgen, Andeg, Asocodis, Naturgas y Ser-Colombia— alertaron nuevamente este 17 de marzo sobre la crítica situación que atraviesa la prestación de los servicios de energía eléctrica y gas natural en el país, derivada de incumplimientos del Gobierno Nacional y decisiones recientes que han profundizado el deterioro financiero y operativo del sector.

Al corte del 28 de febrero de 2026, el monto de lo adeudado al sector ascendía a $9,2 billones, desglosados así: subsidios ($3,5 billones, $2,32 para energía eléctrica y $1,15 para gas natural), opción tarifaria ($2,2 billones), deudas de entidades oficiales ($1,4 billones) y la crisis de Air-e ($2,1 billones).

En el caso del servicio de gas natural, el gobierno no ha liquidado los subsidios del 2025 y lo corrido del 2026, que ya las empresas cubrieron a los usuarios de los estratos 1 y 2, con el agravante que por cada mes la deuda aumenta en $110.000 millones.

«Los subsidios no son un beneficio para las empresas. Son un alivio para los hogares más vulnerables que el sistema ya aplicó en la factura. Lo que hoy está pendiente es que el Gobierno gire esos recursos que ya se entregaron en la práctica. Si ese pago no llega, las empresas terminarán financiando con su propio patrimonio una política pública que no les corresponde sostener solas.» afirmó Luz Stella Murgas, presidente de Naturgas.

Al borde de la crisis

Este escenario ha generado una restricción severa de liquidez que limita la capacidad de las empresas de energía y gas para operar, mantener la infraestructura y ejecutar inversiones necesarias para garantizar la continuidad y calidad del servicio.

Los gremios señalaron que, pese a que han planteado múltiples propuestas y alternativas, no se han concretado soluciones.

“Colombia no se ha apagado gracias al esfuerzo sin precedentes de las empresas, que han tenido que endeudarse para garantizar el servicio, a pesar de que los subsidios ya fueron entregados a los usuarios, y esos recursos siguen sin ser pagados. Esta deuda está afectando la sostenibilidad de las compañías que acentúa el riesgo de un apagón técnico, porque ya la demanda de electricidad supera la oferta. Se deben tomar decisiones inmediatas.” indicó Camilo Sánchez Ortega, presidente de Andesco.

«Hoy nuestras empresas afrontan un complejo escenario donde vemos aumentos en sus costos, reducción en sus ingresos y para rematar, deudas crecientes,” comentó José Camilo Manzur, presidente de Asocodis.

Adicionalmente, la crisis de Air-e representa un riesgo sistémico para toda la cadena del sector eléctrico. “El crecimiento de la deuda de Air-e compromete la sostenibilidad del sistema eléctrico. Hoy, las acreencias de la empresa intervenida superan $2,1 billones, lo que pone en riesgo el capital de trabajo que requieren los agentes de la cadena para garantizar la continuidad en la prestación del servicio de electricidad y se mitigue el riesgo sistémico. Por esto, es fundamental que el Gobierno Nacional asegure

el pago de las obligaciones de Air-e», destacó Alejandro Castañeda, presidente de ANDEG.

Ante este panorama, los gremios hicieron un llamado urgente al Gobierno Nacional para implementar un plan de choque financiero que permita restablecer el flujo de recursos en el sector. Entre las medidas prioritarias se destacan el pago inmediato de subsidios adeudados, la asunción de la opción tarifaria, la solución estructural a la situación de Air-e.

Del apagón financiero al apagón técnico

A esta situación financiera, se suma un panorama técnico cada vez más desafiante. En energía eléctrica, el operador del mercado ha advertido que no existe suficiente energía firme para cubrir la demanda.

«El colchón entre oferta de energía firme y demanda ya es negativo. Según datos de XM, cerraremos 2026 con un déficit del -2% y llegaremos a un alarmante -3.5% en 2027. Sumando el panorama del gas que todos conocemos y una posibilidad de un Fenómeno de ‘El Niño’ iniciando a finales de este año según las agencias internacionales, la seguridad energética de Colombia está en grave riesgo», afirmó Natalia Gutiérrez Jaramillo, presidente de Acolgen y del Consejo Gremial Nacional.

Finalmente, los gremios expresaron su preocupación frente a medidas adoptadas en el marco de la emergencia climática, como los decretos 0177, 0214 y 0242 de 2026, que podrían afectar la confiabilidad del sistema energético, trasladar cargas económicas adicionales a las empresas e impactar en los precios de energía.

Colombia: confirman nuevo hallazgo de gas costa afuera

El hallazgo amplía el conocimiento geológico de la región y evidencia el potencial gasífero en aguas profundas del Caribe colombiano.

Petrobras y Ecopetrol confirman un nuevo descubrimiento de gas natural costa afuera con la perforación del pozo exploratorio Copoazú-1, en el Bloque GUA-OFF-0, ubicado en aguas profundas del mar Caribe colombiano.

Este proyecto se desarrolla en el marco del Contrato GUA-OFF-0 suscrito con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), con Petrobras International Braspetro como operador, con una participación del 44,4%, y Ecopetrol con una participación del 55,6%.El hallazgo consolida la provincia gasífera y el potencial de hidrocarburos en esta área, al tiempo que adiciona un mayor volumen de gas.

Copoazú-1 se encuentra aproximadamente a 36 kilómetros de la costa, a una profundidad de agua de 964 metros y a una distancia de más de 8 kilómetros de los pozos Sirius-1 (descubridor de gas) y Sirius-2 (delimitador), lo que resalta su relevancia dentro del contexto exploratorio del Bloque GUA-OFF-0. La perforación del pozo exploratorio Copoazú-1 se inició el 11 de noviembre de 2025.

Los intervalos donde se comprobó la presencia de gas fueron evaluados mediante perfiles eléctricos y muestreo de fluido, confirmando presencia más allá del objetivo primario, lo que constituye un hallazgo de gran relevancia. Estos intervalos serán posteriormente caracterizados en mayor profundidad.

La actuación de Petrobras en el Bloque GUA-OFF-0 está alineada con la estrategia a largo plazo de la compañía, orientada a la recomposición de las reservas de petróleo y gas mediante la exploración de nuevas fronteras.

Petrobras y Ecopetrol ratificaron su compromiso de desarrollar las actividades en el bloque costa afuera con respeto por los territorios y las comunidades de La Guajira y Magdalena.

La ANI da vía libre al proyecto Ciénaga LNG

El proyecto más grande de regasificación que se adelanta en Colombia avanza hacia su consolidación. Se espera que entre en operación el primer trimestre de 2028.

La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) expidió la resolución de Términos y Condiciones para la Sociedad Portuaria Ciénaga LNG, paso previo a la firma de la concesión portuaria, que permitirá establecer otra planta de regasificación en el Caribe colombiano, concretamente en el municipio de Ciénaga, Magdalena. Así lo aseguró a la Guía del Gas Roberto Stand, representante legal del proyecto.

El proyecto funcionará a través de una unidad flotante de almacenamiento y regasificación (FSRU) fondeada a 7,5 kilómetros de la costa, con una capacidad de regasificación de 400 millones de pies cúbicos al día (MPCD) y 138.000 metros cúbicos de almacenamiento, la más grande que se construiría en Colombia después de SPEC (475 MPCD).

A través de un tubo flexible que se ubicaría sobre el lecho marino, la unidad se conectará a la red del Sistema Nacional de Transporte, con lo cual busca abastecer buena parte de la demanda de la costa como del interior del país.

Ciénaga LNG también contempla operaciones de pequeña escala, a través de isocontenedores y pequeñas embarcaciones para abastecer mercados no interconectados y ofrecer gas natural licuado como combustible a las flotas de transporte pesado y de transporte público.

Además, la terminal está pensada para un uso dual. Si el proyecto Sirius entra en operación a comienzos de los años treinta, Ciénaga LNG podría ofrecer a Ecopetrol y Petrobras servicios de exportación de excedentes de GNL. En ese caso, se cambiaría el barco regasificador por uno de licuefacción flotante.

«Nuestro proyecto aportará la posibilidad de atender el mercado mientras el gas natural offshore entra en operación comercial», indicó Stand.

Precios de los combustibles al alza

Estamos en presencia de una hecatombe, pues se está reeditando lo acaecido en 2022, a raíz de la invasión de Rusia a Ucrania, que dio lugar a una inflación a nivel global, concomitante con el freno y ralentización del crecimiento de la economía.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA

En octubre de 2022, el Gobierno tomó la decisión de eliminar el subsidio de los combustibles, empezando por la gasolina, elevando gradualmente sus precios hasta equipararlos con los precios internacionales.

Esa decisión, liderada por el entonces ministro de Hacienda José Antonio Ocampo, fue sensata y valiente, dado el enorme déficit acumulado que venía arrastrando el Fondo de Estabilización de los Precios de los Combustibles (FEPC). En efecto, se decretaron reajustes graduales mes a mes, lo cual permitió reducir el déficit del Fondo de $36,6 billones al corte de diciembre de 2022 a $19 billones en 2023. 

A mediados de 2023 se niveló el precio de referencia de la gasolina con el precio internacional, pero cuando este empezó a bajar se mantuvo hasta situarse $4.000 por encima, alrededor de los $16.400 el galón, generando unos “excedentes” de $800 mil millones mensuales, contrarrestando los $320 mil millones mensuales que costaba el subsidio del diésel, cuyo precio se reajustó pero muy tímidamente, hasta congelarse  en los $11.000 el galón aproximadamente, situándose $2.000 por debajo del precio internacional, debido al freno que significó un acuerdo al que llegó el gobierno con el gremio de los transportadores de carga.  

Después de una larga pausa, el gobierno determinó bajar el precio de la gasolina en $500 el galón en febrero y marzo de 2026, pero aún quedaba $3.000 por encima de los precios internacionales. Pero no estaba en las cuentas de nadie la espiral alcista de los precios internacionales del crudo y sus derivados a consecuencia del conflicto bélico en el Medio Oriente. 

En el último mes el aumento del precio de gasolina ha sido del 34% y el del diésel ha sido mucho mayor, razón por la cual el precio de la gasolina en Colombia ya está $750 el galón por debajo del precio internacional y el subsidio al diésel pasó de $2.000 el galón a $8.300. Los precios del diésel están subiendo incluso más rápido que los de la gasolina.

Desde que comenzaron los enfrentamientos con Irán, los precios de la gasolina han subido 47 centavos de dólar, o 16 %, hasta US$ 3,45 por un galón de gasolina regular, según el informe del 8 de marzo de la American Automobile Association (AAA).

Pero eso no es nada comparado con el aumento de 84 centavos, o 22 %, en los precios del diésel, llevando el galón a US$ 4,60. Y no hay que perder de vista que Colombia importa el 40% de la gasolina que se consume en el país y el 15%, aproximadamente, del diésel.

La razón por la que el diésel sube mucho más rápido que la gasolina es que ya había una menor oferta antes de este shock en el precio de la energía, dijo Tom Kloza, un analista independiente de petróleo y asesor de la compañía petrolera global Gulf Oil. Él predice que el diésel podría llegar a US$ 5 por galón en marzo.

Además, el invierno gélido creó una gran demanda de combustible para calefacción en el noreste de EE.UU. El combustible para calefacción doméstica y el diésel son esencialmente productos idénticos. Eso significa mayores costos de combustible para calefacción.

El temor del presidente Donald Trump no es sólo en el frente militar sino en el económico y electoral, toda vez que el aumento del precio de los combustibles, que es tan sensible para el ciudadano americano, puede atizar la inflación y ésta a su vez puede erosionar el apoyo político al partido republicano justo antes de las elecciones legislativas de noviembre.

Por ello, ha hecho esfuerzos desesperados tendientes a garantizar el paso por el estrecho de Ormuz y/o aumentar la oferta mundial de crudo, recurriendo para ella a la flexibilización de las sanciones a Rusia e incluso apelando a la Agencia Internacional de Energía (AIE) para la liberación de 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas, la mayor en la historia de la agencia, en procura de “mitigar los impactos inmediatos de la perturbación en los mercados”, según su director Ejecutivo Fatih Birol.

Mientras tanto, Ebrahim Zolfagari, portavoz del mando militar iraní, lanzó una dura advertencia a Occidente: “Prepárense para que el petróleo alcance los US $200 el barril, porque el precio del petróleo depende de la seguridad regional, que ustedes han desestabilizado”, espetó.

Cabe precisar que el FEPC cerró en 2025 con un hueco de $3 billones, según datos de Ecopetrol. Si bien la reducción fue de unos $4,6 billones frente al déficit de 2024, el desfase todavía es considerable y ahora podría escalar más. De hecho, según Julio César Vera, presidente de Fundación Xua Energy y gerente de Valjer Energy, se proyecta que con un barril de petróleo en alrededor de US$100 el hueco en el FEPC suba $1,2 billones mensuales.

En estas circunstancias, se torna insostenible para el Ejecutivo seguir reduciendo el precio de la gasolina y así lo reconoce el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, al advertir que, debido al actual entorno el Gobierno evaluará si se mantiene, suspende o incluso revierte las rebajas recientes del precio de la gasolina en Colombia.

Cabe advertir que con el alza del gas, del petróleo y sus derivados se atiza la inflación, toda vez que ella incide en los costos del transporte, presiona al alza los fletes y, dado que son materia prima esencial para muchos procesos y cadenas de valor, tiene un efecto amplificado, que compromete a sectores tan importantes como la agricultura, por el alza de fertilizantes y abonos, entre otros; el turismo, por el aumento de las tarifas de transporte aéreo, marítimo y terrestre, así como la industria que verá incrementados sus costos de producción y su competitividad.

Estamos en presencia de una verdadera hecatombe, pues se está reeditando lo acaecido en 2022, a raíz de la invasión de Rusia a Ucrania, que dio lugar a una inflación a nivel global, concomitantemente con el freno y ralentización del crecimiento de la economía, con todos sus efectos colaterales en empleo, ingresos y desarrollo.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

Importar gas no es suficiente: el reto ahora es el transporte

Colombia adelanta varios proyectos para importar GNL, para suplir la demanda, pero ahora el reto es el transporte de ese gas, según un análisis de la Asociación Colombiana de Grandes Consumidores de Energía (ASOENERGÍA).

Con unos quince proyectos de importación de gas natural licuado (GNL), la mayoría en la Costa Caribe, Colombia enfrenta el reto de transportar la molécula al interior del país.

Una limitación es la capacidad del tramo Ballena – Barrancabermeja, el cual con una Capacidad Máxima de Mediano Plazo (CMMP) de 260 millones de pies cúbicos diarios (MPCD) generalmente cuenta con una 12% de Capacidad Disponible Primaria (CDP) correspondiente a 31 MPCD.

Pero el verdadero cuello de botella radica en el tramo La Mami – Ballena, el cual solo tiene una capacidad de transporte de 120 MPCD, insuficiente para llevar el gas natural que se tendrá con la expansión de la regasificadora SPEC y la construcción de las regasificadoras de Coveñas, Puerto Bahía, Palermo y Ciénaga.

En ese sentido, Promigas adicionó recientemente 20 MPCD para un total de 120 MPCD con el objetivo de llegar a 170 MPCD para agosto de 2027.

De igual manera, para llevar gas desde el Caribe hasta el centro del país, se ha planteado la reconversión del oleoducto Coveñas – Ayacucho para agregar una capacidad de transporte de 400 MPCD, lo cual permitirá trasladar gran parte de la oferta importada al interior del país.

Otro punto clave que menciona el análisis de Asoenergía es la bidireccionalidad Yumbo – Mariquita, la cual, si se logra concretar la importación de gas natural por Buenaventura, será fundamental para llevar gas desde Buga al interior del país.

Con una capacidad de transporte de 250 MPCD, se espera que 58 meses después de la selección del inversionista el proyecto entre en operación; hasta que ese proyecto no se logre concretar, solo se tendría oferta de ese gas importado para los sectores aledaños a Cali, Yumbo y Popayán.

A este tramo se le suma la ampliación de la capacidad de transporte en el tramo Mariquita – Gualanday en 20 MPCD, que se esperaba que entrara en octubre de 2025, pero hasta la fecha no se ha conocido información si sigue en construcción, por lo que el Gestor del Mercado sigue reportando la misma capacidad de transporte que, con un 11% de Capacidad Disponible Primaria (CDP), se acerca a valores críticos. Esta ampliación llevaría gas a Tolima, Huila y Caquetá.

Finalmente, el análisis resalta que la situación del transporte de gas natural en el Caribe es crítica. Según el último informe, solo se tiene un 2% de CDP correspondiente a 4,1 MPCD distribuidos en los tramos Sincelejo – Cartagena y Jobo – Sincelejo; con lo cual no se podría utilizar para el gas importado por Cartagena.

Junta Directiva decide mantener a Ricardo Roa en la presidencia de Ecopetrol

La decisión fue adoptada pese a la imputación de cargos al directivo por parte de la Fiscalía General de la Nación.

Amparada en la presunción de inocencia y su derecho al debido proceso, la Junta Directiva de Ecopetrol, en reunión extraordinaria del 11 de marzo, decidió mantener a Ricardo Roa al frente de la compañía.

Cabe recordar que la Fiscalía General de la Nación le imputó cargos a Roa por su presunta responsabilidad por el delito de tráfico de influencias de servidor público y, en un segundo expediente, por sobrepasar los topes financieros de la campaña Petro Presidente, cuando el directivo se desempeñaba como gerente de la campaña.

“En la legislación colombiana la imputación (de cargos) es un acto de comunicación que tiene el efecto de vincular formalmente al proceso penal al señor Ricardo Roa, dar a conocer los hechos materia de investigación, las consecuencias jurídicas de los mismos y activar el derecho de defensa. La referida diligencia no equivale a una condena o a una decisión de fondo y no desvirtúa la presunción inocencia que le asiste al señor Roa” señala la Junta Directiva en un comunicado de prensa.

El comunicado agrega que: “La Junta Directiva seguirá haciendo un pormenorizado y juicioso seguimiento de la información financiera para analizarla y tomar los correctivos al impacto que pudiera generar la situación del Presidente sobre los valores de la compañía y continuará deliberando para adoptar una decisión formal sobre la compatibilidad de la continuidad del Presidente con las obligaciones regulatorias de la compañía, conforme a los deberes fiduciarios de este órgano de administración”.

Ecopetrol es la compañía más grande de Colombia y una de las principales compañías integradas de energía en el continente americano, con más de 19.000 empleados. Además, cotiza en las bolsas de valores de Bogotá y Nueva York.

Crece el consumo de GLP en Colombia

Con una cobertura que alcanza el 98% de los municipios del país, el sector del GLP evidencia un crecimiento en la demanda desde finales de 2023, impulsado principalmente por los sectores industrial y comercial.

Frente a la caída en la producción nacional de gas natural, el gas licuado del petróleo (GLP) se constituye en el energético sustituto con mayor participación en el mercado colombiano.

En el “Análisis del mercado del GLP 2025«, la Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA) presentó las cifras que así lo corroboran: En los últimos ocho años, el consumo del GLP en el país tuvo un crecimiento del 33%, al pasar de 51 millones de toneladas mes en 2018 a 68 millones de toneladas en 2025, con un crecimiento interanual del 4,1%.

Pero si se mira por sectores, el industrial tuvo un crecimiento del 126% en ese mismo periodo, el sector comercial del 57% y el residencial del 12%. Así, mientras el industrial, el comercial y otros usos institucionales ganan participación, el domiciliario pierde terreno, al pasar del 72% en 2018 a 60% en 2025.

Esta tendencia se confirma con el comportamiento del último año. Entre 2024 y 2025 el segmento de envasado (cilindros) tuvo un crecimiento de 2,5%, mientras que el de granel (tanques estacionarios) creció el 16,2%, que es el sistema que atiende principalmente a la industria.

«Estas cifras evidencian que el GLP se ha consolidado como sustituto del gas natural y parte importante de la canasta en la transición energética del país, tratándose de un combustible limpio y asequible”, dijo Alejandro Martínez, presidente de Gasnova.

Efectivamente, la menor disponibilidad de gas natural ha llevado a la industria en el último año a sustituirlo por otros energéticos, donde el GLP ocupa el 50%, el carbón el 23%, el bagazo de caña 12%, el fuel oil el 10% y la electricidad el 5%.

Suministro de Ecopetrol e importaciones

Oto aspecto relevante que señala el estudio de Gasnova es la caída de la participación de Ecopetrol en el suministro del combustible y el aumento de las importaciones. Históricamente, Ecopetrol abastecía al país con el 85% del GLP, pero desde 2023 ha venido cayendo su participación y en 2025 aportó solo el 53% del consumo nacional, de un total estimado en 824.000 toneladas.

Por el contrario, luego de que en 2024 las importaciones de GLP eran el 11%, el año pasado crecieron al 39%. “Las distribuidoras de GLP en Colombia están desarrollando proyectos de ampliación de la infraestructura de importaciones para atender la declinación de la oferta nacional, así como para dar respuesta suficiente y oportuna a los incrementos en la demanda por parte de los sectores industrial y comercial, que se veía venir por la declinación de la oferta nacional de gas natural”, aseguró Martínez.

El dirigente gremial agregó que desde 2017 el sector del GLP se venía preparando para atender el mercado con importaciones. Actualmente, la capacidad de importación del país es de 35.000 toneladas al mes, distribuida en tres puertos ubicados en Cartagena: Okianus, Plexaport y Puerto Bahía, pero en 2027 la capacidad puede llegar a 50.000 toneladas mes.

Y es que las proyecciones muestran que, en un escenario de crecimiento de la demanda del 5%, en 2027 habría que importar el 51% de la demanda y en 2030 el 65%.

Otro aspecto favorable a las importaciones de GLP es la estabilidad de los precios internacionales. Desde mediados de 2025 y hasta mediados de 2027, las proyecciones de precio de la Agencia Internacional de Energía indican que el propano se mantendrá en una franja entre 6 y 7 dólares el millón de BTU.

“El GLP se consolida como un combustible importante para la transición energética global, tras la declaración del G-20 en 2025 que lo reconoce como un combustible limpio, accesible para la seguridad energética y la cocción segura. Este respaldo internacional se suma a lo definido en la Resolución 40177 del Ministerio de Minas y Energía, que cataloga al GLP como un combustible limpio, junto al gas natural”, concluye Alejandro Martínez.

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