- El 2019 se
vislumbra como un año de oportunidades para el sector del GLP colombiano. El
Plan de Desarrollo (2018-2022) impulsa en el país diversos usos con beneficios
sociales y ambientales.
26 de febrero del 2019. Buenos vientos se vislumbran
para el Gas Licuado del Petróleo (GLP) en materia de crecimiento y expansión
del mercado, dado que el Plan Nacional de Desarrollo (2018-2022) le plantea
oportunidades al definirlo como un combustible limpio, que le representará al
país importantes beneficios energéticos, sociales y ambientales.
Se resalta en el Plan de
Desarrollo un programa ambicioso de reemplazo de leña y carbón por GLP, su
inclusión como combustible limpio en el sector automotor (Autogás) y en el
transporte marítimo y fluvial (Nautigás), así como el impulso a proyectos de
generación eléctrica.
Con ello, el GLP gana relevancia
dentro de la canasta energética colombiana para expandir su cobertura más allá
del ámbito residencial.
Adiós a la leña
En Colombia 982.000 hogares
consumen leña para cocción de alimentos, de los cuales 912.652 están ubicados
en centros poblados. El Plan Nacional de Desarrollo (2018-2022) establece que
“(…) se estructurará un programa de sustitución de leña y carbón por
GLP (…)”. Para ello, GASNOVA, con base en un estudio de la UPME,
plantea el otorgamiento de subsidios para beneficiar, en un lapso de tres años,
al 23% de las familias que consumen leña; es decir, 225.000.
Actualmente el subsidio
solamente está en cinco departamentos: Nariño, Cauca, Caquetá, Putumayo y San
Andrés islas; la ampliación a todo el país implicará un subsidio anual de
$67.410 millones; que es muy bajo si se compara con los $721.865 millones
anuales destinados al gas natural y los casi 2 billones de pesos entregados a
la energía eléctrica.
Se espera beneficiar hogares
que todavía cocinan con leña en las regiones Caribe, Oriental, Central,
Pacífica, Orinoquía y Amazonía.
La ampliación de subsidios al
GLP en los estratos uno y dos ayudará a mitigar enfermedades respiratorias que
padecen las personas que cocinan en fogones de leña. Según la más reciente
Encuesta Nacional de Calidad de Vida del DANE, cocinar con esta fuente se
asocia a mil muertes anuales (Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible,
2015).
Por su parte, el Banco Mundial
calculó en 2014 que Colombia destina $1.1 billones (0,22% del PIB) a atender
esos impactos de salud.
Desde la perspectiva
ambiental, los subsidios también adquieren relevancia porque ayudan a reducir
la deforestación. Se calcula que en 2017 se deforestaron 219.973 hectáreas en
el país, 23% más que en 2016.
Generación eléctrica y autogás
Otro de los programas
incluidos en el nuevo Plan de Desarrollo es el que busca “(…) promover
el uso de energías limpias para generación eléctrica, proyectos de sustitución
de diésel por GLP (…)”. Siendo la mejor alternativa ambiental y
económica para generar electricidad, el GLP se vislumbra como una fuente de
combustión limpia.
El Plan de Desarrollo también establece “(…) aumentar el ingreso de vehículos limpios”, por eso otro nuevo uso que se impulsará será el Autogás, que genera bajas emisiones y es menos contaminante que la gasolina o el diésel.
Según la Asociación Mundial del GLP (WLPGA), los automóviles impulsados con GLP, comparados con los que utilizan gasolina, emiten 81% menos partículas y 21% menos de monóxido de carbono; mientras que frente a los impulsados por diésel genera 74% menos partículas y 81% menos emisiones de carbono.
Colombia está próxima a dar el salto a esta alternativa de combustible
vehicular que, aunque ya está en la canasta energética, falta la expedición de
las normas técnicas sobre calidad del producto, funcionamiento y adecuación de
las estaciones de servicio, cuyos borradores fueron puestos a comentarios por
parte del Ministerio de Minas y Energía y se espera sean expedidos
próximamente.