Lanzan analizador de la calidad del agua ultrapreciso

ABB anunció el lanzamiento de dos innovaciones para el análisis de la calidad del agua: la familia de sensores de oxígeno disuelto AeroStar™ y el transmisor AWT424.

En conjunto, estas innovaciones marcan un hito en la precisión, la fiabilidad, la eficiencia operativa y la conectividad digital para la monitorización del agua. El conjunto ofrece una solución digital totalmente integrada que ayuda a las empresas a operar de forma más eficiente, sostenible y segura. 

En comparación con los sensores electroquímicos tradicionales, que pueden requerir la sustitución, calibración y mantenimiento frecuentes del sensor, AeroStar garantiza una medición estable y ultraprecisa de la calidad del agua con un mantenimiento mínimo en entornos industriales cada vez más complejos, lo que reduce los tiempos de inactividad imprevistos y los costes.

Diseñados para aplicaciones en los sectores de la energía, vapor de proceso, semiconductores y alimentos y bebidas, donde incluso niveles traza de oxígeno disuelto pueden comprometer el rendimiento o causar corrosión, el nuevo modelo AeroStar ULTRA mide hasta 4 partes por billón (ppb), mientras que el modelo AeroStar ULTRA TRACE ofrece una capacidad de medición por debajo de una parte por billón (ppb).

El avanzado diseño óptico de extinción de luminiscencia ofrece estabilidad y precisión, con un tiempo de respuesta rápido y una mayor vida útil de la tapa del sensor de hasta dos años, lo que reduce el mantenimiento hasta en un 70 por ciento en comparación con los dispositivos electroquímicos tradicionales.

“Los nuevos sensores AeroStar ofrecen una medición de oxígeno disuelto en concentraciones ultrabajas con una precisión y fiabilidad inigualables” —declara David Martins, Gerente Técnico de Producto, Análisis Continuo del Agua, división Measurement & Analytics de ABB.— “Su diseño robusto y la conectividad digital los convierten en la solución ideal para el control de la corrosión en sistemas de agua de vapor y aplicaciones de agua ultrapura. Esto permite a los usuarios confiar en el proceso al mismo tiempo que se reducen notablemente los requisitos de mantenimiento”. 

Los sensores AeroStar se conectan sin problemas a través de la plataforma digital EZLink™ de ABB con el nuevo transmisor AWT424 y ofrecen alertas de mantenimiento predictivo a través de la aplicación EZLink Connect. Fabricados en acero inoxidable con un acabado superficial higiénico, los sensores también son aptos para aplicaciones alimentarias y de bebidas.

Simplificación de la medición del agua

El transmisor AWT424 de última generación constituye la columna vertebral de la plataforma de análisis continuo del agua de ABB. Diseñado para simplificar y unificar la medición del agua, permite a los operadores conectar y controlar hasta cuatro sensores simultáneamente, de esta forma se tiene una visión completa de la calidad del agua, incluidos parámetros como pH/ORP, conductividad, turbidez, cloro y oxígeno disuelto.

Gracias a su diseño modular, el transmisor AWT424 permite a los operadores añadir y cambiar fácilmente sensores y módulos de comunicación, lo que minimiza el inventario de piezas de repuesto. La pantalla TFT a todo color y la conectividad Bluetooth™ permiten acceder a los datos en tiempo real a través de la aplicación EZLink Connect de ABB, lo que ofrece a los técnicos visibilidad, configuración y asistencia remotas.

Además, el AWT424 añade comunicaciones MODBUS TCP, lo que simplifica aún más su integración en los sistemas de control de planta y contribuye a reducir el mantenimiento, aumentar el tiempo de actividad y proteger los activos críticos.

“El transmisor AWT424 satisface las necesidades de nuestros clientes de medir simultáneamente una amplia variedad de parámetros del agua en un único dispositivo fácil de configurar, utilizar y mantener” —declara Martin Binney, Gerente Global de Producto, Transmisores CWA, división Measurement & Analytics de ABB.— “La nueva solución es integral para ofrecer una visión holística de la calidad del agua, fundamental para el control de procesos en operaciones industriales complejas”.

El retorno de la Doctrina Monroe

Trump está reviviendo la doctrina Monroe y su lema “América para los americanos”, combinada con la estrategia revivida del Gran garrote del ex presidente estadounidense Theodore Roosevelt.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

Luego de la intervención de los EE.UU. en Venezuela, deponiendo a Nicolás Maduro de la Presidencia, en su primera comparecencia ante la prensa después del cinematográfico operativo de su “extracción” y posterior traslado a territorio estadounidense, el presidente Donald Trump dejó en claro que necesitaba “acceso total al petróleo”.

La pregunta es por qué y para qué necesita los EE.UU. del petróleo de Venezuela, que, según la Agencia Internacional de Energía (AIE), cuenta con las mayores reservas del mundo (304.000 millones de barriles).

El jefe del Departamento de Estado Marco Rubio fue más explícito sobre las intenciones de Trump: “No necesitamos el petróleo de Venezuela, tenemos petróleo de sobra”, eso sí, advierte que “lo que no permitiremos es que su industria petrolera quede en manos de adversarios de EE. UU, como China, Rusia o Irán”, manifestó. Para nadie es un secreto que de los 900 mil barriles/día de petróleo producido en Venezuela más de 700 mil se exportan a China.

La otra razón que subyace en dicha pretensión estriba en que no obstante ser el mayor productor de crudo a nivel global con 14 MMBD, importa 5,9 MMBD de crudo pesado, como el de Venezuela, teniendo sus mayores necesidades en sus refinerías ubicadas en la costa sur, para producir diésel, asfalto y combustible para su industria. Y esa es la calidad del crudo que se extrae en la franja del Orinoco en Venezuela. Por ello, ha mantenido su pica en Flandes, con la presencia de la empresa petrolera norteamericana Chevron, pese a las tensas relaciones entre EE.UU y Venezuela y las sanciones que les han sido impuestas.

Llama poderosamente la atención que ni Rusia ni China se inmutaron con los pasos de animal grande que ha dado EE.UU. en Venezuela, país este que presumía de su apoyo y respaldo. Es entendible que ellos no se la jueguen por Venezuela, nos lo explica el escritor William Ospina: “Ahora Rusia, con mayor razón, se sentirá autorizada a apoderarse de Crimea y del Donbás y a tener abierto de ese modo su salida a través del Mar Negro al Mar Mediterráneo. Y ahora China se sentirá autorizada a convertir en realidad geopolítica la doctrina de ´una sola China´, con la que ha gobernado por décadas su trato con el mundo entero y a ocupar Taiwán cuando llegue el momento”.

El secretario de Energía Chris Wright, en una conferencia energética de Goldman Sachs en Miami, manifestó que «vamos a poner en el mercado el crudo que esté saliendo de Venezuela, primero este petróleo atascado, y entonces, indefinidamente, hacia adelante, nosotros venderemos la producción que salga de Venezuela en el mercado».

Pero para que estos planes se puedan llevar a la práctica se requiere de la cooperación de su contraparte, el supérstite régimen chavista y para ello el presidente Trump le mostró a Delcy Rodríguez el garrote y la zanahoria. Inicialmente, en tono amenazante, le dejó en claro que si no accede a sus pretensiones pagará “un precio muy alto. Si no hace lo correcto va a pagar un precio muy alto, probablemente mayor que el de Maduro”. A lo cual ella se apresuró a responder, en su primer mensaje a la Nación como presidenta (E), dócilmente: “extendemos la invitación al gobierno de los EEUU a trabajar conjuntamenteen una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido, en el marco de la legalidad internacional y fortalezca una convivencia comunitaria duradera”.

Ello le viene como anillo al dedo a Trump y su política transaccional. Lo dejó claro con su advertencia de que “el dominio estadounidense en el hemisferio occidental no volverá a ser cuestionado de nuevo”. Por ello está reviviendo la doctrina Monroe y su lema “América para los americanos”, combinada con la estrategia revivida del Gran garrote del ex presidente estadounidense Theodore Roosevelt.

Luego sorprendió el presidente Trump al mundo al enviar un mensaje a través de su plataforma Truth: “Me complace anunciar que las autoridades interinas de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad, no sujeto a sanciones, a los Estados Unidos de América».

Por su parte, la estatal petrolera venezolana PDVSA expidió un comunicado en el cual “informa que actualmente cursa una negociación con Estados Unidos la venta de volúmenes de petróleo, en el marco de las relaciones que existen entre ambos países”. Estas tratativas entre los dos gobiernos dan por sentado que se levantarán las sanciones que desde 2019 impuso los EE.UU. a Venezuela y ello posibilitaría la reactivación de la industria petrolera en el hermano país.

En este escenario, cabe preguntarse cómo se afectaría Colombia. Actualmente se presenta en el mundo una sobreoferta de crudo en el mercado, la cual está empujando el precio a la baja, oscilando alrededor de los US $60 el barril, con una caída del precio BRENT, que es el que le sirve de referencia a la canasta de crudos que exporta Colombia, del 19% en 2025.

Hoy Venezuela produce alrededor de 1 MMBD, pero con este apoyo que ofrece Trump por parte de las petroleras estadounidenses, dicha producción podría escalar hasta los 3 MMBD. Esta mayor oferta acentuaría la tendencia bajista de los precios y lo más grave es que Colombia comparte y compite con Venezuela en mismo nicho de mercado, el de los crudos pesados.

De modo que el impacto para Colombia podría darse por partida doble, tanto por la caída de los precios del crudo como del volumen de sus exportaciones. No hay que perder de vista que Colombia por cada dólar que baja el precio del crudo deja de recibir $400.000 millones, aproximadamente, y por cada 10.000 barriles que deja de exportar se reducen sus ingresos en $301.000 millones.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

Anuncian obras eléctricas por más de USD 1.700 millones para el Caribe

Más de 35 obras estratégicas fortalecerán la red, reducirán el riesgo de apagones y permitirán integrar hasta 6 gigavatios (GW) de energías limpias en la región Caribe.

En las postrimerías del gobierno Petro, finalmente el Ministerio de Minas y Energía anunció la puesta en marcha de obras urgentes para el servicio eléctrico del Caribe colombiano.

El proyecto denominado “Caribe Conectado: Obras urgentes, para un servicio eléctrico confiable y competitivo”, es una intervención estructural del sistema eléctrico que permitirá mejorar la confiabilidad, reducir costos operativos y habilitar la integración de nuevas energías renovables, especialmente eólicas y solares, en la región Caribe del país.

El plan contempla compensadores síncronos, transformadores, reactores, subestaciones, refuerzos de red e interconexiones estratégicas, con el objetivo de corregir cuellos de botella históricos, eliminar condiciones críticas de operación y garantizar la atención de la demanda en departamentos como La Guajira, Cesar, Magdalena, Atlántico, Córdoba y Sucre, entre otros.

El proyecto incluye 15 compensadores síncronos, 4 transformadores del Sistema de Transmisión Nacional (STN), 3 reactores y más de 13 obras del Sistema de Transmisión Regional (STR), con una inversión estimada superior a USD 1.370 millones, orientada a mejorar la estabilidad, reducir la dependencia térmica y disminuir riesgos de desatención de la demanda.

Energías limpias y cierre de brechas

Las obras permitirán integrar hasta 6 GW de nueva generación renovable, facilitar la evacuación de la energía eólica de La Guajira y cerrar brechas históricas, como la interconexión del Chocó Norte al Sistema Interconectado Nacional, con una inversión cercana a USD 125 millones.

El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, afirmó que este plan marca un punto de inflexión para la seguridad energética del país, aunque no indicó de dónde procederían los recursos.

“Estas no son obras menores ni paños de agua tibia. Estamos corrigiendo décadas de rezago en la infraestructura eléctrica del Caribe, fortaleciendo la red y creando las condiciones técnicas para que la transición energética sea una realidad, sin poner en riesgo la confiabilidad del sistema. Con estas inversiones garantizamos un sistema más robusto, menos costoso de operar y preparado para integrar energías limpias, al tiempo que protegemos a los usuarios de fallas, sobrecargas y baja calidad del servicio”, señaló el ministro Palma.

Tendencias tecnológicas para 2026

En 2026, la IA autónoma y la soberanía energética consolidarán la transformación de la infraestructura digital. Schneider Electric analiza tendencias clave como la refrigeración líquida y nuevas tecnologías para centros de datos eficientes.

Tras un bienio marcado por la explosión de la Inteligencia Artificial Generativa, el 2026 se perfila como el año de la operación autónoma y la soberanía energética.

Además, la industria de los centros de datos ha dejado de ser un simple soporte para convertirse en el motor crítico de una economía global que exige, simultáneamente, una capacidad de cómputo sin precedentes y un compromiso con la regeneración ambiental.

En este nuevo ecosistema, la eficiencia ya no se mide solo por el rendimiento del servidor, sino por la capacidad de las infraestructuras para integrarse de forma circular. La convergencia entre la IA avanzada, el despliegue de redes energéticas inteligentes y la computación cuántica aplicada definirá el éxito de las organizaciones en este ciclo.

IA y centros de datos auto-gestionados

La IA ha evolucionado hacia sistemas que no solo responden preguntas, sino que ejecutan procesos complejos de extremo a extremo sin intervención humana constante. Esto ha disparado la demanda de clústeres de inferencia en tiempo real.

Para los centros de datos, esto significa que la gestión manual es cosa del pasado. La tendencia actual es la infraestructura autónoma, donde modelos de IA integrados en el software de gestión (DCIM) predicen fallos, optimizan el consumo energético en milisegundos y reconfiguran las cargas de trabajo según la disponibilidad de energía renovable en la red.

Soberanía energética y microrredes de próxima generación

La escasez energética identificada en años anteriores ha llevado a los operadores a buscar la independencia de la red pública. En 2026, el centro de datos funcionará como una microrred activa. Ya no son solo consumidores de energía, sino nodos de generación y estabilidad para las comunidades locales.

La relevancia de esta tendencia radica en el uso de sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS por sus siglas en inglés) de larga duración y en el despliegue de celdas de combustible de hidrógeno verde. Estas tecnologías permiten a los centros de datos operar durante picos de demanda sin recurrir a combustibles fósiles, reduciendo de forma significativa su huella ambiental.

Mientras que ser carbono neutral implica compensar las emisiones generadas, el enfoque de Carbono Neto Positivo va un paso más allá; busca que las operaciones generen un impacto ambiental positivo, produciendo o habilitando más energía limpia de la que consumen. Hoy, las empresas no solo apuestan por alcanzar uno u otro objetivo, sino por mejorar de manera continua su desempeño ambiental como parte de una estrategia de largo plazo.

Refrigeración líquida como estándar

Debido a que las densidades de los racks han superado masivamente los 50 kW para soportar el entrenamiento de modelos de lenguaje de gran escala, la refrigeración por aire es ahora una tecnología de nicho.

Según Gartner e IDC, las tecnologías de enfriamiento líquido, como direct-to-chip o inmersión, están ganando adopción en proyectos específicos de alta densidad, especialmente en entornos de hiperescala y laboratorios de IA, no como reemplazo total del enfriamiento por aire, sino como parte de arquitecturas híbridas. Estas soluciones permiten gestionar cargas térmicas más exigentes y mejorar la eficiencia energética, mientras que el enfriamiento por aire continúa siendo viable en aplicaciones de menor densidad.

Las proyecciones de mercado indican que en 2026 la refrigeración líquida crecerá a doble dígito a nivel global, impulsada por la expansión de la IA, aunque convivirá con modelos tradicionales y mixtos. Esto refleja una tendencia clara: el diseño de centros de datos será cada vez más flexible, combinando distintas tecnologías de enfriamiento, según el caso de uso, la densidad y los objetivos de eficiencia y sostenibilidad de cada operación.

«En 2026, nos encontramos en un punto de inflexión donde la tecnología y la sostenibilidad ya no son caminos paralelos, sino una única vía de progreso. El desafío para las empresas en Sudamérica no es sólo adoptar la IA, sino construir una infraestructura resiliente que permita que esa inteligencia sea verdaderamente escalable. En Schneider Electric, nuestra visión es convertir cada centro de datos en un activo que devuelva a la sociedad y al planeta más de lo que consume», afirma Marta Sánchez, VP de Schneider Electric para Suramérica.

El panorama tecnológico de 2026 exige una mentalidad de adaptación continua. Las organizaciones que liderarán el mercado serán aquellas que vean el centro de datos no como una caja de servidores, sino como un organismo vivo, inteligente y verde.

Se mueve la geopolítica del petróleo

El sueño de los EEUU es convertir a Venezuela en la Arabia Saudita de Occidente, claro está, en la órbita de su control e influencia y así depender menos del convulsionado Medio Oriente.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del mundo, cifradas, según la Agencia Internacional de Energía (AIE), en 304.000 millones de barriles, por encima de Arabia Saudita, que cuenta, con 267.000 millones e Irán con 209.000 millones.

La producción de crudo venezolano, a través de la estatal petrolera PDVSA, alcanzó su punto más alto en 1997 con 3,45 millones de barriles/día, participando con el 17% de la oferta global. El año anterior a la asunción del poder por parte de Hugo Chaves Frías (1998) la producción de crudo en Venezuela rondaba los 3 millones de barriles/día. 

Entre 2010 y 2020 los precios del crudo oscilaron entre US $111,25 y US $41,96. El gobierno de Chaves se prolongó desde 1999 hasta su muerte en 2013, período este en jauja para su administración gracias a los altos precios del crudo, lo que le permitió ejercer una activa diplomacia del petróleo, mediante el programa Petrocaribe, ganando adeptos y apoyos entre los gobiernos de Centro América y el Caribe, a quienes favoreció con la entrega de crudo en “condiciones preferenciales de pago”, intereses subsidiados y la posibilidad de pagar en especie, con bienes y/o servicios. Luego se produce su relevo por parte de quien fuera su vicepresidente, Nicolás Maduro.

Bueno es hacer un parangón con Colombia, en donde se hizo popular el acertijo, tratando de establecer qué tan cerca estaba el punto de inflexión en el que la producción de crudo por parte de Colombia y de Venezuela se equipararían, en el primer caso subiendo y en el segundo a la baja.

Ello, en momentos en que la producción en Colombia alcanzó el millón de barriles/día durante los años 2013, 2014 y 2015 y para entonces en Venezuela la producción había caído hasta los 2,5 millones de barriles/día.

En efecto, diez años después, en 2023 se cumplió el vaticinio, sólo que en Colombia, al igual que en Venezuela la producción en lugar de crecer cayó hasta llegar a los 777 mil barriles/día y en Venezuela se situó en los 783 mil barriles/día.

Más recientemente la producción de Venezuela aventaja nuevamente a Colombia, al tener un repunte hasta alcanzar los 900 mil barriles/día en 2024 y alrededor del millón de barriles en 2025, mientras la producción en Colombia certificada por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) se ha estancado y registró, en promedio, 772 mil barriles/día en 2024 y 750 mil barriles/día en 2025.

En este contexto se da la intervención del gobierno estadounidense en Venezuela contra Maduro, concluyendo con un operativo cinematográfico que tuvo como desenlace el apresamiento del dictador, quien ha sido puesto a disposición de la Justicia de los EE.UU.

En su comparecencia ante los medios para dar cuenta del operativo, el presiente Trump afirmó que “haremos que grandes compañías de petróleo estadounidenses entren a Venezuela y gasten miles de millones de dólares, arreglen la infraestructura que está muy dañada y comiencen a ganar dinero para el país”.

Trump mencionó 26 veces la palabra petróleo en su rueda de prensa y afirmó que “necesitamos acceso total al petróleo”. No obstante, el jefe del Departamento de Estado Marco Rubio quiso matizar la declaración del Presidente al afirmar que “no necesitamos el petróleo de Venezuela, tenemos petróleo de sobra. Lo que no permitiremos es que su industria petrolera quede en manos de adversarios de EE.UU, como China, Rusia o Irán”.

Cabe preguntarse cuál es el interés que despierta en el Gobierno de los EE.UU, siendo el mayor productor de crudo del mundo con 14 millones de barriles/día, por encima de Rusia y Arabia Saudita, el crudo venezolano.

Venezuela, junto con Colombia y México es uno de los países con mayor potencial de crudo pesado, que se requiere para la dieta de importantes refinerías de los EE.UU en la costa sur, la cual demanda importaciones del orden de 5,9 millones de barriles/día.

El sueño de los EEUU es convertir a Venezuela en la Arabia Saudita de Occidente, claro está en la órbita de su control e influencia y así depender menos del convulsionado Medio Oriente. Así se explica que, pese a las sanciones impuestas a Venezuela por parte de EE.UU, la petrolera Chevron ha mantenido operaciones en su territorio, exportando su producción en sus propios buques a su casa matriz.

Colombia, dada su modesta producción y exportación de crudo, se mueve en el mercado petrolero como un corcho en remolino, es un simple tomador de precios y está a merced de la volatilidad de estos.

Actualmente la tendencia de los precios es a la baja, cotizándose por debajo de los US $60 el barril del Brent, dado que hay un exceso de oferta en el mercado, debido al relajamiento por parte de la OPEP de su estrategia de intervención en el mismo para contenerla y al impulso de la industria petrolera de los EE.UU con la llegada nuevamente de Trump a la Casa Blanca.

Tal tendencia podría acentuarse de llegar a estabilizarse y fortalecerse la industria del petróleo en Venezuela, con el apoyo e impulso augurado por el presidente Trump, con el agravante para Colombia que le toca competir con Venezuela el mismo nicho de los crudos pesados y extrapesados, viéndose afectado por partida doble: por las menores exportaciones y los más bajos precios.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de ACCE.

El salario minimax

El salario mínimo debe crecer, como mínimo, en línea con la inflación causada, para evitar la pérdida del poder adquisitivo. Pero su incremento real solo es sostenible cuando está respaldado por aumentos en la productividad del trabajo.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

Al decir de José Manuel Marroquín en su poema La Perrilla, “es flaca sobre manera toda humana previsión, pues en más de una ocasión sale lo que no se espera”. Pues bien, contra todo pronóstico, el presidente Gustavo Petro, mediante el Decreto 1469, expedido el pasado 29 de diciembre, reajustó el salario mínimo legal mensual vigente para el año 2026 el 23.8%, el máximo desde 1993 que fue del 25%, superando con creces el rango en el que se movieron las propuestas de los empleadores, del 7.21% y de las centrales obreras, del 16%. Para ello adujo el presidente Petro que “el salario mínimo vital debe ser un salario vital familiar, que permita vivir con dignidad y no sólo sobrevivir”.

El salario mínimo para el 2026 se fijó en $1´7746.882, al cual se le viene a sumar el auxilio de transporte, de $253.118, para un consolidado de $2´000.000. No obstante, cuando se le suman los desembolsos que debe hacer el empleador por concepto de seguridad social y prestaciones sociales se eleva hasta los $2´975.614.

La Ley 278 es taxativa a la hora de establecer los parámetros a tener en cuenta para establecer el reajuste y el monto del salariomínimo legal: la inflación causada reportada por el DANE, la inflación proyectada por el Banco de la República para el año siguiente, la productividad laboral conforme cifra entregada por el DANE, el porcentaje de contribución de los salarios al ingreso nacional y el incremento del PIB, según la última cifra certificada por el DANE.

Desde luego, el salario mínimo debe crecer, como mínimo, en línea con la inflación causada, para evitar la pérdida del poder adquisitivo. Pero su incremento real solo es sostenible cuando está respaldado por aumentos en la productividad del trabajo. Pretender resolver problemas estructurales de pobreza y desigualdad exclusivamente mediante incrementos salariales es desconocer las limitaciones del mercado laboral colombiano y la elevada proporción de trabajadores que ni siquiera devengan el salario mínimo.

Además, no se puede perder de vista la concatenación del impacto que trae consigo el reajuste del salario mínimo legal, toda vez que son muchas las variables que están atadas e indexadas al mismo. Citemos algunos casos: aportes de aprendices al SENA, multas de tránsito, el SOAT, aportes obligatorios a seguridad social (salud, pensión, riesgos laborales), tarifas notariales, los peajes en todo el país, así como las matrículas de escuelas, colegios y universidades.

 Un caso que llama poderosamente la atención es su devastador efecto en el costo de la vivienda de interés social (VIS), las cuales pasarán de costar $192´172.500 a $235´829.070. Es decir que los destinatarios de las viviendas de interés social, que no son propiamente los más pudientes, deberán endeudarse en $46 millones más para hacerse a una de ellas.

Como efecto colateral de esta insensata medida se terminará atizando la inflación, que se resiste a ceder y se mantiene por encima del 5%, alejándose en lugar de acercarse a la inflación objetivo del Banco de la República del 3%, lo cual ha llevado a su Junta, a pesar de las presiones del Gobierno en sentido contrario, a mantener la tasa de interés de intervención en 9.25%. Es más, la Junta del Banco Emisor se puede ver ahora precisada a incrementarla, lo que, desde luego, encarecería el crédito.

No hay que perder de vista que la inflación constituye el impuesto más regresivo, el que más afecta a los vulnerables, de manera que este incremento desproporcionado del salario mínimo legal simula dar con una mano a quien lo percibe lo que le arrebata con la otra. Metafóricamente, a quienes ganan el mínimo les están aumentando el tamaño de la cuchara mientras le reducen el plato de su ingesta diaria.

Hasta el propio Gobierno Nacional, que es el mayor empleador en el país,  se acaba de propinar un tiro en el pie, puesto que por cada punto porcentual del incremento decretado del salario mínimo legal incurre en un gasto adicional, que se deberá financiar vía Presupuesto General de la Nación, del orden de los $400.000 millones. El costo fiscal del alza desmesurada del salario mínimo será superior a los $9 billones. Y ello, en momentos en los que se alega por parte del mismo Gobierno a las “restricciones en la caja de la Tesorería General de la Nación” como razón potísima para declarar el Estado de Emergencia económica y social mediante el Decreto 1390 del 22 de diciembre de 2025.

Por las consideraciones anteriores, comparto en su integridad el atinado pronunciamiento de la presidencia de la Asociación de Facultades de Economía de Colombia (AFADECO) y coincido con esta en que, en las actuales circunstancias y advertidos de las consecuencias que se pueden derivar de una decisión que consideramos como un dislate y movida más por consideraciones políticas que por el rigor técnico, “el silencio no es neutral. Callar frente a decisiones que contravienen principios ampliamente aceptados de la disciplina no protege a los trabajadores, los expone”.

Bien se ha dicho que nos podemos olvidar de la economía y sus fundamentos, pero la economía nunca se olvida de nosotros.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

La mala hora de Canacol

Superservicios confirma multa de $600 millones a CNE OIL & GAS S.A.S. por irregularidades en el reporte de contratos de gas.

La petrolera canadiense Canacol Energy termina uno de sus peores años. Además de entrar en etapa de reorganización por insolvencia de la empresa en Canadá, Estado Unidos y Colombia, la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios) confirmó la sanción impuesta a CNE OIL & GAS S.A.S. (una de las razones sociales de Canacol), por valor de $600 millones, tras comprobar el incumplimiento de la regulación aplicable al servicio público domiciliario de gas combustible.

La empresa está dedicada a la exploración, producción y comercialización de hidrocarburos y tiene sus principales actividades en los departamentos de Córdoba y Sucre.

La investigación permitió establecer que la compañía vulneró lo dispuesto en el artículo 8 de la Resolución CREG 080 de 2019, al reportar de manera incorrecta en el Sistema Electrónico de Gas (Segas) la información relativa a la fecha de suscripción y a la modalidad de los contratos de suministro de gas natural, suscritos entre junio de 2022 y julio de 2023.

Según la Superservicios, dicho reporte no cumplió los criterios de veracidad, suficiencia, claridad y verificabilidad exigidos por la regulación.

Así, mediante la Resolución SSPD No. 20252400745735 del 29 de diciembre de 2025, la Superservicios resolvió el recurso de reposición interpuesto por la empresa contra la sanción aplicada mediante la Resolución del 6 de junio del mismo año, decisión que quedó en firme.

Sinú-9 pasa a manos de Maurel & Prom Colombia

La ANH aprobó la cesión del contrato de exploración y producción del bloque Sinú-9, en Córdoba.

Después de nueve meses de “un estudio pormenorizado”, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) informó el Día de los Inocentes que aprobó la cesión del contrato de Exploración y Producción (E&P) del bloque Sinú-9 (SN-9), ubicado en la cuenca Sinú–San Jacinto, en el departamento de Córdoba.

La ANH señaló en un comunicado que la decisión fue tomada “teniendo en cuenta que dicho bloque constituye un activo estratégico para la seguridad energética del país, en el cual se han reportado resultados técnicos favorables en pozos exploratorios como Mágico-1X y Brujo-1X, lo que confirma una prospectividad gasífera con una capacidad de producción de alrededor de 21 millones de pies cúbicos diarios (mmcfd)”.

En ese sentido, NG Energy cede la concesión a Maurel & Prom Colombia Sociedad Ltda., que, según la ANH, “cuenta con las capacidades señaladas en la normatividad vigente que permiten garantizar la continuidad en la operación de este activo estratégico”.

La nueva cesionaria es una compañía internacional de exploración y producción de hidrocarburos, listada en la Bolsa de París (Euronext), con amplia experiencia operativa en África y América Latina.

El bloque de gas SINU-9 está ubicado en la cuenca Sinú San Jacinto, adyacente a los bloques de gas en producción de Canacol y Hocol.

SINU-9 alcanzó su primera producción de gas en noviembre de 2024, en pruebas de los pozos Magico-1X y Brujo-1X. De acuerdo con la ANH, en septiembre de 2025, el pozo Mágico Exploratorio, operado por Clean Energy Resources, tuvo una producción de 700 millones de pies cúbicos mensuales, ubicándose en el puesto 12 de los mayores productores del país.

La ANH agregó que la solicitud de cesión se realizó el pasado 20 de marzo y que el 22 de abril solicitó el acompañamiento de la Procuraduría General de la Nación, para el seguimiento de las actuaciones relacionadas con el bloque Sinú-9. A la Contraloría General de la Nación también se le había pedido seguimiento por posible conflicto de intereses, pero la ANH no mencionó este tema en el comunicado.

Finalmente, reiteró que “la Agencia no tiene competencia para dirimir conflictos o reclamaciones de terceros ajenos al contrato SN-9. Como se ha informado oportunamente, estas deberán surtirse ante las instancias administrativas y/o judiciales correspondientes, conforme a lo dispuesto por la Constitución y la ley, en respeto del principio de legalidad y del juez competente.

Aseguran la FSRU para la regasificadora de La Guajira

TGI y Höegh firman acuerdo comercial vinculante que asegura el suministro de la unidad de almacenamiento y regasificación flotante (FSRU) para entrar en operación a inicio del 2027.

La Transportadora de Gas Internacional (TGI), filial del Grupo Energía Bogotá, y Höegh Evi, firmaron un acuerdo comercial vinculante a través del cual se establece el suministro de una Unidad de Almacenamiento y Regasificación Flotante (FSRU, por sus siglas en inglés) que será utilizada en la Solución de Regasificación La Guajira.

Höegh Evise se especializa en infraestructura flotante de gas natural licuado (GNL) y procesamiento de GNL. La compañía tiene más de 50 años de experiencia como propietario y operador de soluciones flotantes.

El acuerdo confirma el avance en la solución planteada por la Transportadora de Gas Internacional para responder a las necesidades de gas natural a partir del primer trimestre de 2027, con objetivo en enero de dicho año.

La Solución de Regasificación Guajira anunciada por TGI desde el 1 de octubre de 2025, es un proyecto que cuenta con acceso directo al Sistema Nacional de Transporte de Gas Natural, a través del cual ingresarán cerca de 300 millones de pies cúbicos día (MPCD).

“La firma de este acuerdo comercial vinculante sobre la embarcación es una muestra de certeza con la que avanzamos en este proyecto país. Adicional a este hito, los demás frentes de trabajo se mantienen a buen ritmo, de la mano de aliados estratégicos y agentes de la demanda que han confirmado, a través de convenios vinculantes, las necesidades de gas requerido a largo plazo”,  dijo Jorge Henao, gerente General de TGI.

“Höegh Evi está complacida de entrar en este acuerdo con TGI, brindando más de 50 años de experiencia en soluciones de LNG para seguir colaborando con la seguridad energética de Colombia. La ubicación costa afuera del terminal de regasificación La Guajira servida por una FSRU ofrece una expansión rápida, eficiente y sostenible de la infraestructura energética del país, incrementando así de manera significativa la disponibilidad de gas natural”, comentó Erik Nyheim, CEO de Höegh Evi.

La solución de Regasificación La Guajira es uno de los 8 proyectos con los que TGI se compromete para asegurar la infraestructura suficiente de gas natural y que representan inversiones de más de USD500 millones.

Recordemos que la FSRU será anclada a la plataforma de Chuchupa B, operada por Hocol, filial del Grupo Ecopetrol, y de ahí se conecta por un gasoducto de 20 kilómetros a la estación Ballena, en La Guajira.

EPM y la Sociedad Hidroeléctrica Ituango anunciaron conciliación

El acuerdo conciliatorio aprobado por el Tribunal Arbitral establece una resolución definitiva de los conflictos técnicos, jurídicos y económicos en disputa, derivados del contrato BOOMT.

En el marco de la controversia entre EPM y la Sociedad Hidroeléctrica Ituango (HI), el Tribunal Arbitral aprobó el acuerdo conciliatorio presentado por ambas partes, con el concepto favorable del delegado de la Procuraduría General de la Nación, quien confirmó que se cumplían los requisitos y presupuestos legales y jurisprudenciales necesarios.

Las condiciones técnicas, jurídicas y económicas acordadas se fundamentan en la valoración de la contingencia, así como en posiciones técnicas y comerciales recíprocas y razonables, orientadas a preservar y reequilibrar el contrato BOOMT, lo que garantiza su ejecución futura en condiciones de estabilidad, previsibilidad y preservación del patrimonio público.

Las partes realizarán los ajustes al contrato BOOMT para incorporar los acuerdos alcanzados y aprobados por el tribunal. Estos cambios permitirán

a HI recibir una remuneración periódica, la cual se calculará siguiendo la metodología establecida y reflejada en el modelo financiero del contrato BOOMT. Además, se abordarán aspectos técnicos relacionados con la construcción y la puesta en operación del proyecto.

Para John Maya Salazar, gerente General de EPM, “el acuerdo alcanzado nos permitirá seguir concentrados en finalizar la segunda etapa del proyecto, que pondrá en operación cuatro unidades adicionales a las que ya están funcionando. De este modo contribuiremos a la confiabilidad del Sistema Interconectado Nacional. Además, el acuerdo conciliatorio asegura a EPM su sostenibilidad financiera y garantiza la continuidad de las transferencias al Distrito de Medellín”.

Por otra parte, el acuerdo le asegura a la Gobernación de Antioquia y a EPM, accionistas de HI, recibir recursos financieros, vía dividendos, para desarrollar proyectos sociales, ambientales y de infraestructura en beneficio de Antioquia, Medellín y el país.

Con el acuerdo se está evita la terminación anticipada del contrato BOOMT, lo que habría implicado una reducción en las rentas que EPM recibe de la generación de energía.

Además, se logran los recursos de remuneración para HI, necesarios para el pago de dividendos al IDEA, la Gobernación de Antioquia, EPM y a los accionistas minoritarios.

Antecedentes del acuerdo

EPM Ituango y HI firmaron el 30 de marzo de 2011 el contrato BOOMT (Build, Own, Operate, Mantain and Transfer) para la construcción, financiación, operación, mantenimiento y transferencia de la central hidroeléctrica Ituango, la obra de infraestructura más grande que se construye en el país. Dicho contrato fue cedido a EPM el 19 de enero de 2013.

El 28 de abril de 2018, cuando el Proyecto alcanzaba el 87 % de cumplimiento en su cronograma y presupuesto, se registró el taponamiento de la Galería Auxiliar de Desviación (GAD), lo que marcó el inicio de la contingencia.

El 12 de mayo de ese mismo año, el túnel de desviación derecho del Proyecto se destaponó, de manera natural, sumándose a la contingencia ya existente. Como consecuencia, fluyeron 5,000 m3/s de agua de forma continua al menos durante cuatro horas, lo que obligó a la evacuación preventiva de poblaciones ubicadas aguas abajo de la presa.

Posteriormente, el túnel de desviación derecho se volvió a taponar naturalmente con material de derrumbe y permaneció así hasta el 19 de septiembre de 2024, cuando se produjo su cierre definitivo.

En 2020, HI presentó un proceso arbitral contra EPM, alegando incumplimientos contractuales relacionados con el cierre de las compuertas de desviación e inicio del llenado del embalse (hito 7), entrada en operación comercial de la unidad 4 (hito 8) y de la unidad 1 (hito 9) del contrato BOOMT.

El 24 de junio de 2024, HI promovió una nueva demanda arbitral en la que buscaba, entre otras cosas, que se declarara el incumplimiento de EPM respecto a la fecha de entrada en operación de la última unidad de generación de la central hidroeléctrica Ituango (hito 10).

Además, solicitaba que se le condenara al pago de la remuneración correspondiente, así como las cláusulas penales de apremio, los intereses moratorios y la penalidad por la terminación anticipada del contrato BOOMT.

A su vez, EPM presentó una demanda de reconvención en la que solicitaba que, para el cálculo de la remuneración a la que tendría derecho HI, se considerara el costo promedio ponderado de la deuda incurrida por EPM, las provisiones ambientales y sociales requeridas por el proyecto, así como la modificación de la fecha de puesta en operación de la primera etapa, entre otras variables.

Desde el segundo semestre de 2024, EPM y HI llevaron a cabo negociaciones buscando encontrar soluciones a las controversias surgidas. Se firmaron varios documentos de entendimiento y, finalmente, establecieron de manera conjunta, un acuerdo conciliatorio para la resolución definitiva de los conflictos, el cual fue aprobado el pasado 22 de diciembre por el Tribunal Arbitral.

Con este resultado, se pone fin al proceso arbitral iniciado por HI contra EPM.

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