Colombia: Advierten riesgos críticos en el abastecimiento de gas

El país enfrenta faltantes estructurales de gas natural a partir de 2026, con un aumento acelerado de la dependencia de gas importado.

Con base en un estudio desarrollado por el Centro Regional de Estudios de Energía (CREE) para Andesco, la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones advierte la probabilidad y magnitud de la situación crítica del abastecimiento de gas natural en Colombia, a partir de los años 2026 y 2027, y presenta un conjunto de medidas prioritarias para garantizar la seguridad energética, minimizar incrementos tarifarios y la atención de la demanda nacional.

El análisis confirma advertencias realizadas desde 2023, cuando el gremio señaló la existencia de faltantes estructurales de gas y la necesidad urgente de introducir mayor oferta, tanto nacional como importada.

El estudio indica que, durante 2025, el gas importado representó en promedio el 23% de la demanda y confirmó que el riesgo de desabastecimiento de gas en Colombia es estructural y creciente, teniendo que cubrir este con mayor gas importado si no se toman acciones oportunas.

La caída de las reservas probadas, la concentración de la producción y la estrechez del balance entre oferta y demanda elevan la probabilidad de déficit mensual al 39 % en 2026 y al 58 % en 2027, bajo el escenario medio de demanda térmica de generación eléctrica.

De acuerdo con análisis técnicos de Promigas y Fedesarrollo de 2023, decisiones adversas como frenar la exploración, no desarrollar nueva infraestructura de importación, desmontar la generación eléctrica a gas natural y sustituir el consumo residencial e industrial, podrían generarle al país un impacto económico cercano a los $114 billones, con efectos negativos sobre la competitividad, el empleo y la soberanía energética, que hoy el país ya está experimentando en precios y contratos.

El análisis también advierte que los balances tradicionales no reflejan plenamente los riesgos reales del sistema, como las restricciones de transporte y la volatilidad de la demanda.

Por ello, concluye que es inevitable avanzar en nueva infraestructura de regasificación y en la activación de nuevas fuentes de oferta, bajo un marco regulatorio claro que garantice continuidad del servicio, eficiencia en costos y decisiones oportunas.

“Desde 2023 advertimos que el país enfrentaría faltantes estructurales de gas natural si no se tomaban decisiones oportunas. Hoy esa realidad se ha materializado. La seguridad energética no admite improvisaciones: requiere planeación técnica, reglas claras y decisiones responsables que permitan garantizar el abastecimiento, proteger a los usuarios y evitar incrementos innecesarios en las tarifas”, afirmó Camilo Sánchez Ortega, presidente de Andesco.

Medidas propuestas para mejorar el abastecimiento de gas

A partir de los hallazgos del estudio de Andesco/CREE se plantean cuatro líneas de acción prioritarias:

  • Aumentar la oferta a corto plazo, protegiendo al usuario, priorizando la producción nacional y fortaleciendo la infraestructura de importació
  • Adoptar medidas de corto plazo que incrementen la oferta en el mediano plazo, incluyendo el desarrollo de recursos convencionales y no convencionales, que podrían multiplicar entre dos y cuatro veces las reservas actuales.
  • Facilitar la atención de la demanda en escenarios de escasez, mediante ajustes operativos y regulatorios que aseguren la continuidad del servicio en los sectores residencial, industrial y de generación eléctrica.
  • Mejorar la calidad, oportunidad y transparencia de la información, fortaleciendo el monitoreo del sector para una planeación más robusta y decisiones oportunas.

Así mismo, el presidente de Andesco destacó que el papel estratégico de SPEC ha sido fundamental para evitar un racionamiento de gas natural y de energía eléctrica, respaldando no solo la operación de las térmicas a gas, sino también para atender con gas importado desde finales de 2024 el faltante de gas para la demanda residencial e industrial.

“El problema del gas no es solo de volúmenes, sino de riesgo. Cuando los balances no incorporan probabilidades, declinación de campos ni restricciones reales, se subestima la magnitud del desafío. Para 2026 y 2027 el riesgo de déficit es alto y exige capacidad adicional”, indicó Tomás González, director del CREE.

Y aunque hoy existen 15 proyectos de infraestructura de importación de gas en distintos grados de avance, lo que demuestra el interés de los inversionistas; sin embargo, sin una regulación clara, competitiva y oportuna que permita acelerarlos, el costo de la insuficiencia podría trasladarse a los usuarios. “La prioridad debe ser asegurar el gas a tiempo, con reglas claras y señales que den certidumbre al sistema”, dijo González.

Por su parte, el presidente de Andesco señaló que “en el corto plazo es fundamental la entrada de nueva infraestructura de importación, de no adelantarse parte de la demanda dejará de atenderse, dichos proyectos deben entrar de manera acelerada, eficiente y ordenada, en igualdad de condiciones independientemente si es de iniciativa privada o pública.”

En ese sentido, el estudio plantea un esquema híbrido, que esté compuesto por una remuneración regulada para ciertos proyectos y con esquemas de libre inversión para otros. El objetivo es garantizar la continuidad del servicio y la eficiencia en costos para los usuarios, tanto en el corto plazo (2026-2027) como en el mediano y largo plazo.

Vaca Muerta y el salto energético de Argentina

Argentina se posiciona como un jugador de peso en el mapa petrolero de Sudamérica, impulsado por récords históricos de producción en Neuquén y la consolidación de obras de infraestructura clave. La energía dejó de ser un peso para las reservas y se convirtió en el principal sostén de las divisas del país.

Durante décadas, la balanza energética de Argentina fue un dolor de cabeza crónico para los sucesivos ministros de Economía. La necesidad de importar gas y combustibles para cubrir los picos de demanda invernal drenaba miles de millones de dólares de las reservas del Banco Central. Sin embargo, el cierre del 2025 el país gaucho ha consolidado un cambio de paradigma histórico: el sector energético no solo logró el autoabastecimiento, sino que se convirtió en el gran generador de saldos exportables.

Según datos recientes, el 70% del superávit comercial de Argentina durante el último ejercicio fue aportado directamente por los desarrollos en Vaca Muerta y la puesta en marcha de infraestructura estratégica como el Gasoducto Perito Moreno (anteriormente conocido como Néstor Kirchner). Este giro de 180 grados coloca a la energía en un podio que antes ocupaba casi exclusivamente el sector agroindustrial.

El corazón de esta transformación late en la provincia de Neuquén. La cuenca neuquina ha consolidado un liderazgo indiscutible, empujando a la Argentina a competir en las «grandes ligas» de los productores de petróleo en Sudamérica. Con una producción que no deja de quebrar techos mes a mes, la provincia se ha convertido en el motor que permite al país proyectar exportaciones masivas hacia mercados regionales y globales.

Según informes de la Secretaría de Energía, la extracción de crudo promedio alcanzó los 868.712 barriles por día en diciembre de 2025, el nivel más alto jamás registrado desde que existen registros oficiales. Este salto en la producción representa un crecimiento interanual de casi 15%, reflejando una tendencia sostenida en la expansión del sector petrolero.

El crecimiento no es solo cuantitativo, sino cualitativo. La eficiencia alcanzada por las operadoras en los pozos no convencionales de Vaca Muerta ha reducido los costos de extracción a niveles competitivos internacionalmente. Esto ha permitido que, mientras otros países de la región enfrentan declinación en sus cuencas maduras, Argentina exhiba una curva de crecimiento exponencial que ya la ubica en una posición de fuerza frente a potencias petroleras tradicionales del continente como Colombia o Venezuela.

Los hitos que cambiaron la historia en 2025

El éxito actual no es producto del azar, sino de la finalización de proyectos que durante años fueron solo promesas en un papel. El 2025 será recordado en los libros de historia económica de Argentina por varios hitos fundamentales:

  1. La Reversión del Gasoducto Norte: Esta obra técnica permitió llevar el gas de Vaca Muerta hacia las provincias del NOA, eliminando definitivamente la dependencia de las importaciones desde Bolivia. Por primera vez, el gas argentino fluye hacia el norte, abasteciendo industrias y hogares con recursos propios.
  2. Ampliación de la capacidad de transporte: La consolidación de los sistemas de oleoductos y gasoductos permitió que el aumento de producción efectivamente llegara a los puertos y centros de consumo. Sin estos «caños», el potencial de Vaca Muerta seguiría atrapado por un cuello de botella logístico.
  3. El Régimen de Grandes Inversiones (RIGI): La implementación de marcos normativos que brindan previsibilidad a largo plazo ha sido señalada por analistas como un factor determinante para atraer los capitales intensivos que requiere el sector de hidrocarburos.

Un superávit con sello energético

La cifra es contundente: siete de cada diez dólares del saldo positivo de la balanza comercial argentina al cierre de 2025 provinieron del sector petrolero y gasífero. Este dato tiene un impacto directo en la estabilidad cambiaria y la macroeconomía argentina.

El ahorro es doble. Por un lado, se dejan de gastar divisas en la compra de Gas Natural Licuado (GNL) que antes llegaban al puerto de Escobar o Bahía Blanca. Por otro, la exportación de crudo hacia Chile —a través del Oleoducto Trasandino— y hacia el mundo vía el Atlántico, genera un flujo constante de ingresos que fortalece las arcas estatales.

Expertos del sector, citados por medios especializados como Econojournal, coinciden en que este es solo el comienzo. La infraestructura de exportación de GNL, que se encuentra en etapas de planificación y primeras obras, promete llevar estas cifras a una escala superior en la próxima década.

Desafíos y expectativas para lo que viene

A pesar del optimismo, el camino hacia 2026 y años subsiguientes presenta desafíos técnicos y políticos. La necesidad de seguir ampliando la red de evacuación de crudo es prioritaria. Los proyectos de terminales portuarias en las costas de Río Negro y Buenos Aires son piezas clave para que el petróleo neuquino pueda salir masivamente hacia el mercado asiático y europeo.

Asimismo, el mercado interno observa con atención cómo este superávit se traducirá en beneficios para el consumidor final y la competitividad industrial. El objetivo de fondo es que la abundancia de energía barata actúe como un imán para nuevas inversiones manufactureras, diversificando la economía más allá de la extracción de recursos naturales.

En conclusión, 2025 marca el año en que Argentina dejó de mirar a Vaca Muerta como una «promesa de futuro» para aceptarla como una realidad presente. Con un 70% de superávit comercial, el sector energético ha demostrado ser el pilar más sólido de la recuperación económica, posicionando al país no solo como un exportador de materias primas, sino como una potencia energética en ascenso en el continente.

Vía libre a la regasificadora de La Guajira

Su puesta en marcha garantizará el suministro de hasta 250 millones de pies cúbicos día (MPCD), lo cual asegurará la demanda esencial y dará respaldo a los sectores industriales y térmicos del país.

En el marco del proyecto de la Planta Regasificadora La Guajira, liderado por la Transportadora de Gas Internacional (TGI), filial del Grupo Energía Bogotá, se firmó un Acuerdo de Conexión y Derecho de uso de la línea de transferencia con Hocol, filial del Grupo Ecopetrol y operador de la Asociación Guajira, que permitirá conectar la Unidad Flotante de Almacenamiento y Regasificación (FSRU) a la línea Chuchupa B-Ballena.

Este proyecto que hará uso de las facilidades existentes de la plataforma Chuchupa B, cuenta con acceso directo al Sistema Nacional de Transporte de Gas Natural y permitirá el ingreso de hasta 250 Millones de Pies Cúbicos Día (MPCD), que es el actual déficit de gas en el país.

Todas las inversiones para habilitar el proyecto en Ballena y las adicionales que se requieran para la mejora de la oferta de gas, relacionadas con este proyecto, serán realizadas por TGI.

TGI ha dicho que podría poner en operación el proyecto en el primer trimestre de 2027, pues ya tiene contratada la FSRU.

“Agradecemos a Hocol y a los equipos de trabajo, por su disposición, compromiso y arduo trabajo para acometer la firma de este acuerdo. Gracias a lo allí establecido, TGI podrá conectar la infraestructura flotante que ofrecerá el servicio de regasificación de gas natural licuado, convertirlo a estado gaseoso y transportarlo hasta el interior del país, para ser entregado a los hogares, comercios y, sobre todo, dar respaldo y confiabilidad a los sectores industrial y térmico. Colombia seguirá avanzando como país con gas natural disponible y asequible.”  dijo Jorge Henao, gerente General de TGI.

Por su parte, Luis Eduardo Parra, presidente de Hocol, señaló que “dentro de los análisis de las diferentes alternativas de la infraestructura de regasificación del Grupo Ecopetrol, sin duda, este proyecto en La Guajira es una oportunidad para el aprovechamiento de la infraestructura existente, pero también del talento humano y de las capacidades que Hocol puede ofrecerle al sector, siendo por más de 50 años un actor responsable y comprometido con el desarrollo del departamento de La Guajira.”

De la paz total a la guerra energética

Dos concepciones ideológicas opuestas entre los presidentes de Ecuador y Colombia y la falta de cooperación contra el crimen organizado terminaron en una guerra comercial, afectando a las empresas, las economías y las poblaciones de los dos países.  

La estrategia de ‘paz total’ del gobierno de Gustavo Petro debilitó las Fuerzas Armadas y fortaleció a los grupos criminales, que lograron copar más territorio con la consecuente expansión de los cultivos ilícitos (más de 300 mil hectáreas) y la mayor producción de cocaína de la historia.

Un narcotráfico desbordado en la región Andina, especialmente en Colombia y Venezuela, fue lo que llevó a los Estado Unidos a finales de 2025 a desplegar la mayor fuerza militar en el mar Caribe y el Pacífico para atacar embarcaciones de traficantes, capturar al dictador venezolano Nicolás Maduro, jefe del Cartel de Los Soles, e incluir en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), conocida como Lista Clinton, el 24 de octubre de 2025, al presidente de Colombia, a su esposa Verónica Alcocer y al ministro de Interior Armando Benedetti.

Ya en 2026, ante la falta de colaboración para controlar la frontera, el pasado 21 de enero el presidente de Ecuador, Daniel Novoa, impuso aranceles del 30 por ciento a las exportaciones colombianas. En respuesta, el ministerio colombiano de Minas y Energía suspendió la venta de energía eléctrica al vecino país y Ecuador anunció aranceles al transporte de crudo colombiano a través del Oleoducto de Crudo Pesado (OCP), que lleva el petróleo del departamento de Putumayo al puerto de Esmeraldas, en Ecuador.

Posteriormente, el 26 de enero, la ministra ecuatoriano de Ambiente y Energía, Inés Manzano, anunció el incremento de 3 a 30 dólares (900%) la tarifa que cobra a Colombia por el transporte de crudo a través del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE).

Manzano indicó que esta medida se da en reciprocidad a la decisión adoptada por el vecino país, luego del anuncio del presidente Daniel Noboa de una tasa del 30% a las importaciones que lleguen de Colombia a partir del 1 de febrero, por la “falta de reciprocidad y acciones firmes” de este país en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.

Por su parte, el ministro colombiano de Energía, Edwin Palma, dijo que la medida, adoptada de manera unilateral y desproporcionada, no responde a criterios técnicos ni económicos y afecta directamente la viabilidad de la producción petrolera en el sur del país. “Esta decisión del Gobierno Ecuatoriano es una nueva agresión al pueblo. Afectando principalmente a pequeños productores de crudo”, afirmó.

Ecuador tiene dos sistemas de transporte de crudo: el SOTE, que lo maneja al 100% Petroecuador y por el cual Ecopetrol transporta alrededor de 12.000 barriles diarios, y OCP, que lo maneja la empresa del mismo nombre.

Así, lo que empezó como un fracaso en la colaboración binacional para luchar contra los grupos criminales en la frontera, terminó en una guerra con actores que nada tienen que ver con el conflicto: el sector energético de ambos países.

Natalia Gutiérrez, presidente de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen), expresó su preocupación por la decisión de suspender el suministro eléctrico a Ecuador, no solo por su impacto económico, sino por lo que representa en términos de cooperación histórica. A su juicio, “los temas de seguridad en la frontera, aunque relevantes, deben resolverse en las instancias correspondientes y no mediante medidas económicas.”

Por su parte, Sandra Fonseca, expresidente de Asoenergia, señaló: “En el marco de la Comunidad Andina de Naciones, estos intercambios (de energía) están concebidos para operar bajo criterios de eficiencia económica, confiabilidad del sistema y disponibilidad energética. Es decir, se exporta o se importa cuando es más barato, más seguro y técnicamente viable hacerlo. En la práctica, sin embargo, hemos visto cómo estos flujos se han abierto y cerrado en distintos momentos por decisiones administrativas del gobierno, incluso cuando las señales técnicas y de precio indicaban otra cosa. Eso introduce discrecionalidad en un mecanismo que debería ser estrictamente técnico y reduce la previsibilidad del intercambio.”

En la práctica, a Ecuador se le corta un suministro de electricidad que representa entre el 6% y el 10% del consumo total del país, con picos que pueden variar según la situación hidrológica, como en 2024 que llegó a representar el 16% durante un periodo de fuerte sequía.

Por su parte, los generadores colombianos dejan de percibir más de 27 millones de dólares mensuales por concepto de la venta de energía al vecino país, y Ecopetrol y otras empresas verán afectados sus ya menguados ingresos por el sobrecosto de transportar crudo por el oleoducto binacional.

Según información de OCP, este oleoducto ha movilizado más de 46 millones de barriles colombianos desde su inauguración en 2013 hasta el 31 de diciembre de 2025.

Pero no es la primera vez que el sector minero energético colombiano se ve afectado por temas políticos. Recordemos que el gobierno Petro suspendió unilateralmente la venta de carbón a Israel, para protestar por los ataques de ese país en la franja de Gaza.

A falta de una política energética seria, los gobiernos de Colombia y Ecuador hacen política con la energía.

La mala hora del petróleo en Colombia

El petróleo está pasando por su mala hora en Colombia y ello a consecuencia de la política del actual gobierno presidido por Gustavo Petro, quien no oculta su aversión por el mismo.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

En su programa de gobierno y en su Plan Nacional de Desarrollo, Petro dejó establecido “que no se otorgarán nuevas licencias para la exploración de hidrocarburos”. Y fue más lejos al firmar en el marco de la COP 28 en noviembre de 2023 el Tratado de no proliferación de los combustibles fósiles, con el cual se comprometió a “cero exploración nueva” y “cero proyecto de explotación nueva en el mundo”.

Equivocadamente el presidente Petro asume que el mundo está dejando de consumir el petróleo y que al seguir apostándole al mismo “pues vamos sencillamente con los ojos abiertos al abismo”.

Pero la realidad es otra: en 2023, por primera vez el consumo de petróleo en el mundo superó la barrera de 100 millones de barriles al día, el año pasado consumió 103 millones y según la Agencia Internacional de Energía (AIE) se estima en 105 millones en 2025. Razón tiene la escritora Virginia Wolf cuando afirmó que “es más fácil matar a un fantasma que a una realidad”, y este es el caso.

El consenso alcanzado en las sesiones de la Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático va en el sentido de ir tomando distancia de los combustibles fósiles, pero el presidente Petro optó por ir más allá, dándole la espalda.

La Hoja de Ruta de la Transición Energética no puede ser la misma en aquellos países que dependen de las importaciones de crudo que en aquellos otros en los que, como Colombia, dependen no de las importaciones sino de extraerlo y exportarlo. De allí que la propia Conferencia llegó a la conclusión de que el compromiso de los países con sus metas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en su lucha contra el cambio climático aunque solidaria y compartida es diferenciada.

Bien dijo William Thomas que “si las personas definen situaciones como reales, estas son reales en sus consecuencias”. Definitivamente las palabras tienen poder. Ello explica que aunque el Gobierno para justificar y sostener con terquedad aragonesa su posición de descartar la firma de nuevos contratos de exploración y explotación de hidrocarburos, pese a las precarias reservas con las que cuenta Colombia, aduce que con esta decisión no se está impidiendo dicha actividad en el país; sin embargo el número de taladros activos en Colombia se redujo entre el 27% y el 30% entre los años 2023 y 2024. Y el número de pozos exploratorios se redujeron el 33% en 2024. Ello explica también la caída del sector de minas y canteras – 5% en 2024, y – 5.7% en el tercer trimestre 2025. Lo cierto es que el volumen de las reservas vienen en caída libre y con ellas también la producción, que sigue siendo modesta.

Además, en los últimos dos años la Inversión Extranjera Directa (IED) experimentó una caída histórica del 30.5%, sólo en 2025 fue del 14%, afectada mayormente por el decaimiento de la inversión en el sector minero–energético, que concentra el 75.8% de la misma, la cual se desplomó el 26.7%.

Ello explica en gran medida la contracción de este sector, el cual pasó de representar el 5.9% del PIB en la década pasada a sólo el 3.5% actual. Ello obedece en gran medida al freno, al desestimulo y al castigo por parte del Gobierno de los cuales viene siendo objeto la industria de los hidrocarburos.

Primero fue la reforma tributaria de 2022 (Ley 2277) la que le estableció nuevas sobretasas (hasta 10-15%), le eliminó beneficios como la deducibilidad de las regalías y el CERT y amplió el impuesto al carbono. Posteriormente, amparado en la declaratoria de la conmoción interior en el Catatumbo (Decreto 062 de 2025) se le impuso un impuesto  del 1% sobre la extracción y venta de hidrocarburos.

Y, como si lo anterior fuera poco, en virtud del Decreto 572 de 2025 se anticipó el pago de la autorretención en la fuente del 2026 al tiempo que se incrementó su porcentaje del 5.6% al 7%, afectando de paso la liquidez y el flujo de caja de las empresas.

Pero faltaba la cereza del pastel. El Gobierno acaba de decretar la emergencia económica (Decreto 1390 del 22 de diciembre de 2025) e impone el impuesto especialdel 1% a la extracción y venta del petróleo, justo en momentos en los que su precio se viene descolgando en los mercados internacionales y por lo tanto el margen para las empresas, empezando por Ecopetrol, es cada día menor.

Podemos afirmar, entonces, que los pésimos registros del desempeño de este sector, no se han dado por generación espontánea. En este contexto, preocupa sobremanera el rumbo de Ecopetrol, limitada en su margen de acción por la política de gobierno de descartar la firma de nuevos contratos de exploración y producción de hidrocarburos, en momentos en los que completa prácticamente tres años con sus utilidades en caída libre, se distrae del core de su negocio que son los hidrocarburos para invertir en proyectos eólicos fallidos en los que ha comprometido cuantiosas inversiones.

Renunció, además, por presión de su Junta Directiva y ésta por presión del propio presidente Petro, a un excelente negocio, como lo era la adquisición de 30% del proyecto Oslo en la cuenca del Permian, del cual insiste el Presidente en que ECOPETROL debe desinvertir y retirarse, por razones eminentemente ideológicas.

La preocupación es mayor, ahora que se avecinan nuevos cambios en su Junta Directiva en la próxima asamblea de la empresa en marzo, cuando se espera la llegada de nuevos integrantes, activistas varios de ellos y alineados con el pensamiento y las directrices del presidente Petro.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

Gremios se oponen a nuevos tributos para el sector eléctrico

Un decreto del Ministerio de Hacienda, amparado en la emergencia económica, le impone nuevas cargas tributarias a los generadores de energía de Colombia.

Algunos gremios del sector eléctrico se pronunciaron sobre Decreto Legislativo 0044 de 2026, expedido el 21 de enero amparado en la declaración de emergencia económica, mediante el cual se imponen nuevos impuestos a las generadoras de energía con el fin de paliar las deudas de Air-e, que ascienden a más de 2,5 billones de pesos.

La Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen) expresó su preocupación ante las medidas adoptadas por el Gobierno Nacional para el sector eléctrico.

“Estas decisiones alteran de manera intempestiva e injustificada el marco jurídico vigente y generan incertidumbre sobre cómo se tomarán las decisiones en el sector en el futuro, lo que puede frenar nuevas inversiones, afectando el desarrollo de la subasta del cargo por confiabilidad, el desarrollo de nuevos proyectos de energías renovables que vendrían del proceso anunciado por el Ministerio de contratación de largo plazo, y por lo tanto afectar la transición energética”, señaló el gremio en un comunicado.

Agrego que, durante los últimos 30 años, las empresas generadoras han invertido más de 140 billones de pesos para garantizar que los colombianos cuenten con energía confiable. Además, el país necesita invertir entre 10 y 13 billones de pesos cada año para asegurar el suministro de energía en el futuro. “Cambiar las reglas de manera abrupta debilita la confianza para seguir invirtiendo, justo en un momento en el que Colombia enfrenta un riesgo de escasez de energía firme que, según datos de XM, podría llegar a -3,5 % en 2027.”

De acuerdo con el Decreto, se les impone a las empresas generadoras una contribución de 2,5% sobre las utilidades de 2025, y, además, obliga a las hidráulicas a entregar sin pago el 12% de la energía transada en bolsa durante el 2026 a las empresas comercializadoras intervenidas por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, sin que eso montos se puedan cargar a la tarifa.

“Estas decisiones hacen más difícil conseguir financiación, desincentivan nuevas inversiones, vulneran tratados internacionales y pueden llegar a considerarse como una forma de expropiación. Si no se construyen nuevas plantas, el sistema eléctrico se debilita y aumenta el riesgo de problemas en el suministro en los próximos años, afectando no solo al sector, sino también a los hogares, las empresas y la competitividad del país”, señaló Acolgen.

Por su parte, Camilo Sánchez, presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos (Andesco), dijo que “el decreto es irresponsable, porque no ha hecho nada el Gobierno Nacional para solucionar el problema que tenemos con Air-e. Cuando hicieron la toma teníamos una deuda de 500 mil millones de pesos, en este momento ya supera los 2,5 billones, demostrando que han sido pésimos manejando un problema como este. Por el contrario, ha crecido la corrupción, ha crecido la ineficiencia y en este momento no hay recursos en el presupuesto nacional para esto.”

Por eso, el gremio le ha pedido ayuda a la Contraloría y la Procuraduría para tener un mensaje de advertencia ante un eventual ‘apagón financiero’, pues a las empresas del sector no solo se les debe lo correspondiente a la Opción Tarifaria’, sino a subsidios al consumo.

Ortega dijo que lo triste del paseo es que ellos (el Gobierno) saben que se va a caer esto y están jugando con la presunción de legalidad, y lo malo es que obligaría a las empresas a endeudarse y a poner en riesgo el sistema.

“Le estamos diciendo al país que nosotros hemos hecho lo necesario para poder seguir haciendo las inversiones y todo lo necesario para avanzar en este proceso. Pero el gobierno, como no fue capaz de cumplir, ahora tiene la excusa de no tener los recursos que representan menos del 3% del presupuesto nacional y nos echan la culpa y poniéndonos a nosotros mismos a volver a pagarnos con nuestros mismos recursos”, dijo el dirigente gremial.

Y agregó: “Esto es gravísimo porque nos están diciendo que no los van a pagar y que nosotros tendremos que hacerles una donación a las empresas que en este momento están en manos de la Superintendencia de Servicios Públicos”.

Ortega también señaló los riesgos sobre una próxima subasta de cargo por confiabilidad. “Esa subasta se requiere, pero ¿quién va a hacer inversiones en este país cuando le cambien las reglas de juego de la manera como se las están cambiando?”, se preguntó.

Finalmente, Acolgen señaló que “la situación de la Costa Caribe no constituye un hecho súbito ni imprevisible, como el propio decreto lo admite, por lo que resulta legítimo cuestionar la necesidad, excepcionalidad y proporcionalidad de las medidas adoptadas; en ese sentido, hacemos un llamado respetuoso al Gobierno Nacional para reconsiderar estas decisiones y encauzar los retos del sector por los mecanismos institucionales ordinarios, con diálogo técnico, planeación y reglas claras que garanticen seguridad jurídica.”

Tres gigantes tecnológicos se unen para hacer industrias sostenibles

Los portafolios de software de las tres empresas facilitan la creación de gemelos digitales, mejorando el diseño de edificios, la sostenibilidad y la optimización de equipos en múltiples industrias.

Schneider Electric, AVEVA y ETAP anunciaron su incorporación a la Alianza para OpenUSD (Universal Scene Description), una iniciativa que busca impulsar estándares abiertos para el desarrollo de gemelos digitales interoperables y activos 3D listos para simulación.

Con esta unión, las compañías se integran a un ecosistema tecnológico en el que ya participan actores como NVIDIA, Pixar, Adobe y Autodesk.

El anuncio se realizó durante el Innovation Summit North America en Las Vegas, un espacio de conversación sobre el avance de la digitalización, la inteligencia artificial y la infraestructura crítica.

En este contexto, OpenUSD se posiciona como un marco que facilita la interoperabilidad entre herramientas de software y distintos tipos de datos, permitiendo la creación de entornos virtuales colaborativos para el diseño y la simulación industrial.

La iniciativa también se alinea con el uso de plataformas de simulación como NVIDIA Omniverse, cada vez más adoptadas para desarrollar gemelos digitales en tiempo real.

Estas tecnologías están transformando la forma en que se diseñan y operan edificios, fábricas, centros de datos y sistemas energéticos, al permitir evaluar escenarios, optimizar recursos y mejorar la eficiencia y sostenibilidad de la infraestructura.

Impulsando estándares abiertos para la simulación industrial

La adopción de OpenUSD como estándar abierto permite avanzar en la simulación industrial, el diseño colaborativo y el desarrollo de infraestructura para inteligencia artificial.

En conjunto con NVIDIA, esta iniciativa abre nuevas posibilidades para crear activos digitales listos para simulación, integrables en gemelos digitales que representan sistemas físicos como energía, refrigeración y centros de datos.

En la práctica, los gemelos digitales permiten simular el comportamiento térmico, energético y operativo de fábricas de IA y centros de datos antes de su construcción o ampliación. Esto ayuda a mejorar la eficiencia energética, la sostenibilidad y la confiabilidad de la infraestructura, apoyando a distintas industrias en la toma de decisiones más informadas y resilientes.

“OpenUSD es mucho más que un formato de archivo; es un puente virtual entre industrias”, afirmó Jim Simonelli, vicepresidente senior y director de Tecnología para Centros de datos en Schneider Electric.

“Unirnos a la Alianza nos permite contribuir a un lenguaje digital compartido que impulsa la colaboración, la simulación y la innovación en todo el ecosistema de la inteligencia artificial. Es una extensión natural de nuestro trabajo con NVIDIA para construir infraestructura de IA que no solo sea potente, sino también inteligente, sostenible y preparada para el futuro”, agregó Simonelli.

Por su parte, Rev Lebaredian, vicepresidente de Omniverse y Tecnología de Eimulación en NVIDIA, señaló que “para diseñar y operar de manera eficiente sistemas complejos como las fábricas de IA, las industrias necesitan una base sólida y lista para simulación. La experiencia de Schneider Electric en gestión energética, hardware y software, combinada con las bibliotecas de NVIDIA Omniverse, acelerará la creación de fábricas de IA y redes inteligentes del futuro, abriendo paso a una nueva era de eficiencia y sostenibilidad impulsadas por la IA.”

La adopción de estándares abiertos como OpenUSD y el avance de los gemelos digitales marcan un punto de inflexión en la forma en que las industrias diseñan, simulan y operan infraestructuras cada vez más complejas.

A medida que la inteligencia artificial impulsa nuevas exigencias en energía, refrigeración y eficiencia, la interoperabilidad entre software, datos y sistemas físicos se consolida como un habilitador clave para construir infraestructuras más resilientes y sostenibles.

Más de 5 mil daños en redes de gas natural durante el 2025

Durante 2025 se registraron 5.105 roturas en las redes de gas natural en Bogotá, el altiplano Cundiboyacense, Barrancabermeja, Bucaramanga y el área Metropolitana, asi como en el sur del Cesar, donde Vanti presta el servicio.

Las afectaciones a la red de gas natural son ocasionadas principalmente por trabajos de empresas de servicios públicos, alcaldías, frimas constructoras y de mantenimiento vial, que intervienen el espacio público sin la debida coordinación.

Lo que comienza como una obra de mantenimiento, una mejora de servicios públicos o una intervención en el espacio público puede terminar en una emergencia de gran escala, causada principalmente por este tipo de intervenciones afectando las redes de gas natural.

La situación genera riesgos potenciales por fugas de gas no controladas, que pueden derivar en accidentes, como explosiones, incendios, lesiones o fatalidades.

Además, cada rotura implica suspensión del servicio para miles de usuarios y un impacto económico considerable para empresas y ciudadanos.

En Bogotá, el Altiplano Cundiboyacense, Santander y el sur del Cesar, la problemática exige acciones urgentes para garantizar la seguridad de la comunidad y proteger la infraestructura.

Por ello, Vanti hizo un llamado a la prevención, para evitar accidentes y cortes en el suministro, por medio de las sigueintes acciones:

  • Informar antes de excavar a la Línea de WhatsApp 3183051233.
  • Coordinar con Vanti antes de iniciar excavaciones en andenes o vías.
  • Identificar la red: si encuentra cinta plástica con la palabra gas natural, la tubería está a menos de 20 cm.
  • Cubrir la red expuesta.
  • En caso de fuga: dejar la maquinaria en el estado en el que se encuentre, evacúar el área y llamar al 164.

Japón reactiva la mayor central nuclear del mundo

Japón volvió a encender un reactor nuclear por primera vez en más de una década en la planta de Kashiwazaki-Kariwa, la mayor del mundo, marcando un giro estratégico tras el trauma de Fukushima y en medio de presiones por reducir emisiones y dependencia de combustibles importados.

Japón ha marcado un hito en su trayectoria energética al reactivar el reactor número 6 de la central nuclear de Kashiwazaki-Kariwa, la mayor del mundo por capacidad, casi 15 años después del desastre de Fukushima.

Este evento no solo simboliza un regreso a la energía nuclear para el país asiático, sino también una respuesta a tensiones profundas entre seguridad, soberanía energética y transición ecológica.

Así, el 21 de enero de 2026, Tokyo Electric Power Company Holdings (TEPCO) confirmó que el reactor No. 6 de Kashiwazaki-Kariwa volvió a operar después de un largo paréntesis. Este reactor, con una capacidad cercana a 1,4 gigavatios, se convierte en el primer reactor de TEPCO en reiniciar desde la catástrofe nuclear de Fukushima Daiichi en 2011, que llevó al cierre de la mayoría de las plantas nucleares del país.

La reactivación se produjo con un ligero retraso, atribuido a un fallo momentáneo en una alarma durante las pruebas de seguridad, algo que los operadores abordaron antes de poner el reactor en marcha. Se espera que comience a operar comercialmente en las próximas semanas, una vez completadas las evaluaciones finales.

La planta de Kashiwazaki-Kariwa, ubicada en la prefectura de Niigata, al noroeste de Tokio, es una de las más grandes del planeta, con una capacidad total que supera los 8 gigavatios (Colombia tiene una capacidad instalada de 21 GW) y compuesta originalmente por siete reactores.

La reactivación parcial —solo un reactor de los siete se ha reiniciado hasta ahora— forma parte de un plan estratégico más amplio del gobierno japonés para fortalecer su seguridad energética, reducir su dependencia de las importaciones de combustibles fósiles y cumplir con objetivos climáticos de reducción de emisiones.

Contexto histórico: el legado de Fukushima

La decisión de poner de nuevo en marcha un reactor nuclear en Japón no puede entenderse sin recordar el desastre de Fukushima Daiichi. En marzo de 2011, un terremoto y posterior tsunami desencadenaron fusiones en tres reactores, generando uno de los peores accidentes nucleares de la historia moderna, con evacuaciones masivas y prolongadas consecuencias sociales y ambientales.

Tras aquel episodio, todos los reactores nucleares del país fueron apagados, y Japón se volcó hacia el gas y otros combustibles importados para cubrir sus necesidades energéticas. Esta estrategia elevó los costos energéticos y aumentó la vulnerabilidad del país frente a shocks externos de precios y suministro.

El retorno de la energía nuclear ha generado tensión social y debate público. Según encuestas en la prefectura de Niigata, una mayoría significativa de residentes se ha mostrado contraria al reinicio de la planta, temiendo fallos de seguridad y cuestionando si las lecciones del pasado han sido realmente aprendidas.

Organizaciones civiles y vecinos han protestado cerca de las instalaciones, bajo condiciones climáticas adversas, lo que refleja una oposición persistente. Estos recelos se intensifican por antecedentes de manipulación de datos sísmicos en otras plantas y una percepción de transparencia insuficiente por parte de las autoridades regulatorias y operativas.

Estrategia energética frente a los desafíos globales

Japón enfrenta un dilema típico de economías desarrolladas con recursos naturales limitados: equilibrar seguridad energética, transición ecológica y aceptación social. A pesar de los temores, las autoridades sostienen que la energía nuclear puede ser un componente crucial para alcanzar metas climáticas, especialmente cuando las alternativas renovables aún enfrentan obstáculos de costos e infraestructura.

Además, la geografía sísmica de Japón exige estándares extremadamente estrictos de seguridad para cualquier operación nuclear. Los marcos regulatorios han sido reforzados tras Fukushima, aunque críticos sostienen que la confianza pública solo se restaurará con mayor participación ciudadana y transparencia regulatoria.

La reactivación del reactor No. 6 es solo una parte de una estrategia más amplia. Se espera que otros reactores con licencia para operar, incluido el No. 7 en Kashiwazaki-Kariwa, se reinicien gradualmente, aunque algunos podrían enfrentar demoliciones o conversiones según la viabilidad económica y social local.

Mientras tanto, Japón continúa explorando alternativas como la expansión de renovables, mejoras en eficiencia energética y nuevas tecnologías nucleares más seguras, incluyendo reactores modulares pequeños (SMR). Sin embargo, el avance de estos proyectos dependerá tanto de decisiones políticas como de la evolución del debate público.

La Bolsa Mercantil será el subastador para la contratación de energía a largo plazo

El contrato tendrá una vigencia de tres años y permitirá estructurar mecanismos orientados a fortalecer la seguridad energética del país.

El Ministerio de Minas y Energía adjudicó a la Bolsa Mercantil de Colombia el contrato para actuar, durante los próximos tres años, como subastador oficial en los procesos de contratación para la compraventa de energía eléctrica a largo plazo.

La adjudicación surgió como resultado de una invitación pública mediante la cual el Ministerio buscó un operador especializado para adelantar subastas que permitan suscribir contratos de largo plazo.

Estos esquemas están diseñados para dar viabilidad comercial a nuevos proyectos de generación, incluidos los de energías renovables, y para aportar a la seguridad energética del país en el corto, mediano y largo plazo.

En este modelo, la Bolsa Mercantil será responsable de la organización y ejecución de las subastas, bajo reglas definidas por el Ministerio. Su rol es garantizar procesos transparentes, competitivos y confiables, apoyados en plataformas tecnológicas, experiencia operativa y una gestión independiente, condiciones necesarias para la correcta operación de mercados complejos y de alto impacto económico. 

La selección reconoce la trayectoria de la Bolsa Mercantil como creadora de mercados, su conocimiento técnico en el diseño y administración de mecanismos de negociación y su capacidad para estructurar escenarios que facilitan la inversión y la toma de decisiones de largo plazo, especialmente en sectores estratégicos que requieren reglas claras y señales estables. 

“La decisión del Ministerio permite poner nuestra experiencia al servicio del país para que los proyectos de infraestructura energética cuenten con ingresos suficientes para su viabilidad. Los esquemas de contratación de largo plazo son fundamentales para que esas inversiones encuentren viabilidad y para que el sector energético pueda desarrollarse con sostenibilidad y visión de futuro”, indicó María Inés Agudelo Valencia, presidente de la Bolsa Mercantil. 

Cabe recordar que la Bolsa Mercantil de Colombia actúa como Gestor del Mercado de Gas Natural, desde que fue creada esa figura en diciembre de 2015, y cuenta con una Vicepresidencia de Mercados Energéticos.

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