Colombia: La ruta del hidrógeno se está quedando en el papel

La falta de compromiso por parte del Gobierno está llevando al traste la promesa de crear una industria del hidrógeno verde en Colombia.

Aunque siempre se ha vendido la idea que Colombia está ubicado en una posición estratégica y que el departamento de La Guajira tiene un potencial de clase mundial para la generación de energías renovables, principal materia prima para la producción de hidrógeno verde y sus derivados, la realidad es que esas promesas se están quedando en el papel.

Así lo señaló Mónica Gasca, presidente de la Asociación Hidrógeno Colombia, en la inauguración del Cuarto Congreso Internacional de Hidrógeno, que se realizó en Bogotá el 1 y 2 de abril.

Colombia cuenta actualmente con una canasta de 36 proyectos de hidrógeno y derivados, pero solo dos están avanzados. Uno de producción de amoniaco verde en Antioquia y el de Ecopetrol para producir hidrógeno verde en refinería, que cerró decisión de inversión en diciembre de 2024.

Pero la falta de apoyo por parte del Gobierno está llevando a que el liderazgo que inició Colombia en la región lo estén tomando otros países, como Brasil, Chile y Perú.

Estos países sí se están moviendo rápido. Brasil lanzó no solo incentivos a la industria, sino que también creó un fondo de 5.000 millones de dólares para apoyar los proyectos de hidrógeno. Chile, por su parte, ya tiene el facility de financiamiento con el que está haciendo una recolecta de fondos multilaterales para apoyar los proyectos. Y en Perú se aprobó el proyecto Horizonte de Verano con recurso por 11.200 millones de dólares.

En Colombia, por el contrario, aunque la Asociación ya hizo el estudio del facility de financiamiento, no se ha visto tracción desde el gobierno para su implementación.

La dirigente gremial señaló que el principal problema del sector es el poco compromiso de parte del gobierno. “Hablamos mucho y hay muchos documentos, pero cuando los proyectos tienen que desarrollarse no los atienden”.

Mónica Gasca agregó que Colombia no tiene estructurado un grupo para sacar adelante este tipo de proyectos. “El hidrógeno es muy transversal, que requiere una mesa de trabajo con los Ministerios de Minas, de Agricultura y otras entidades para que salgan adelante los proyectos, que son de billones de dólares, y hay que ayudarlos, para que vengan a invertir en el país”, dice Gasca.

Otro freno que mencionó es el riesgo país. “Al tener menos seguridad energética y menos seguridad jurídica los proyectos no se pueden desarrollar. Estos son proyectos grandes, por lo que necesitamos estabilidad para decirle al mundo: este es el país”.

Particularmente les preocupa la situación de La Guajira, donde empresas han abandonado proyectos de energía renovable y es el departamento donde se pueden desarrollar parques eólicos a gran escala que sirvan a la exportación de hidrógeno y sus derivados, con el beneficio que se puede tomar agua del mar para desalinizarla y emplearla no solo en la hidrólisis sino para atender las necesidades de agua potable de la población.

La regulación, otra materia pendiente

La interinidad en que ha mantenido el gobierno a la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) también le ha puesto freno al desarrollo del hidrógeno en Colombia.

Gasca señala que: “Nos serviría mucho tener sand boxs regulatorios para analizar temas como el porcentaje de hidrógeno en el blendig con gas natural. En eso nos puede ayudar la Comisión. Y segundo, a nivel internacional existen esquemas tarifarios diferenciales para las industrias intensivas en electricidad, como la del hidrógeno, por lo que se necesita a veces no pagar algunos cargos en la tarifa, luego hay que analizar cuál sería el esquema tarifario para este tipo de proyectos”.

Y es que entre más barata sea la energía renovable más barato es el hidrógeno. Recordemos que en los costos de producción de la molécula la energía representa el 60%, luego es el factor clave de la competitividad.

“Los inversionistas privados ya dijeron queremos estar aquí, desde la Asociación estamos haciendo estudios de certificación, de redes de transmisión, de facility de financiamiento, pero si el gobierno no se pone la camiseta y dice vamos a implementar para pasar del papel al hecho, las inversiones se van a ir para otro país y pierde Colombia, porque solo con la base de los 36 proyectos se crearían casi 30 mil empleos, con una inversión estimada en 45 billones de dólares”, agrega.

Tal vez la última oportunidad que tiene el país de demostrarle al mundo que va en serio con el hidrógeno, la tiene el próximo 28 de abril, cuando en el marco del H2 Tour Colombia se realizarán dos reuniones en Bogotá enfocadas en la exportación. Una es la subasta que hace H2 Global y la otra es la subasta del Banco Europeo.

Por eso, la Asociación Hidrógeno Colombia le hace un llamado de urgencia al Gobierno, que si no se asume el hidrógeno como un tema estratégico, para pasar del papel a la realidad, todo el potencial de llegar a 20 Gw de electrólisis no se va a materializar, y los recursos buscarán otros países más serios, más comprometidos y más estables en lo político, lo jurídico y de seguridad.

“El tiempo apremia, la competencia es feroz y, si no actuamos con celeridad y decisión, perderemos la oportunidad”, concluye Mónica Gasca.

Colombia avanza hacia la descarbonización de la aviación

Ecopetrol y LATAM Airlines Colombia anunciaron una alianza estratégica para avanzar en la transición energética del sector aéreo colombiano, con el intercambio de conocimientos entre ambas compañías.

En la alianza entre Ecopetrol y LATAM Airlines Colombia, la estatal petrolera aportará su experiencia en investigación, desarrollo y producción de combustibles, y LATAM su trayectoria en la operación aérea, pilotaje y evaluación de combustibles sostenibles de aviación (SAF por su sigla en inglés).

Como primer resultado, LATAM operará más de 700 vuelos con los 32 mil barriles de Jet A1 (combustible de aviación) coprocesado con 1% de materias primas renovables, producidos por Ecopetrol en su refinería de Cartagena.

El combustible se distribuirá en los aeropuertos de Barranquilla, Medellín y San Andrés, y será utilizado en los vuelos de LATAM Airlines Colombia.

Frente a esta alianza, el presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa Barragán, afirmó que “Ecopetrol y LATAM alcanzan un hito histórico para Colombia, al promover el uso de Jet coprocesado con componentes renovables. Este es un primer paso para la producción y utilización de Combustibles Sostenibles de Aviación en el país. Desde Ecopetrol, continuaremos avanzando en esta senda para producir un combustible que tenga hasta un 50% de componentes renovables.”

Por su parte, Erika Zarante, CEO de LATAM Airlines Colombia, destacó: “Esta alianza nos permite poner en práctica nuestra experiencia como la primera aerolínea que operó vuelos con biocombustible en Colombia. Para LATAM, la descarbonización de la aviación no es una opción, es una prioridad. Y para lograrlo, necesitamos construir capacidades locales, políticas públicas sólidas y alianzas con actores clave como Ecopetrol.”

Además, las emisiones de CO2 generadas por el transporte terrestre y marítimo de este combustible hacia los diferentes aeropuertos será compensado con créditos de carbono del proyecto Co2Bio, apoyado por LATAM y que actualmente protege más de 270 mil hectáreas de bosques y humedales de la Orinoquía colombiana.

El combustible coprocesado producido por Ecopetrol es distribuido y almacenado a través de World Fuel Services y Chevron.

El primer lote de 32 mil barriles de Jet A1 coprocesado fue producido en octubre de 2024 en la Refinería de Cartagena. Este combustible contiene un 1% de materias primas renovables obtenidas a partir de aceite de palma y aceite usado de cocina. La mezcla cumple con los parámetros de calidad establecidos por la norma internacional ASTM D1655-24b, lo que garantiza que puede ser utilizado en aeronaves comerciales sin requerir modificaciones.

A futuro, Ecopetrol proyecta contar con una producción sostenida de SAF por coprocesamiento en la Refinería de Cartagena y con una planta dedicada en la refinería de Barrancabermeja, una vez se cuente con la regulación y las certificaciones de sostenibilidad de las materias primas.

Dependiendo de las tecnologías y las materias primas utilizadas, el SAF puede llegar a reducir entre un 50% y 80% de las emisiones de CO2 comparado con el combustible convencional.

La Bolsa Mercantil reporta utilidades por $23.871 millones y ratifica su junta directiva

Los ingresos operacionales en 2024 alcanzaron los $93.491 millones, lo que representa un crecimiento del 3,9% en comparación con el año anterior. 

La Bolsa Mercantil de Colombia (BMC) anunció que su asamblea de accionistas reeligió a la junta directiva para el periodo 2025 – 2027 y aprobó un pago de un dividendo de $354 por acción.

La junta directiva seguirá integrada por Sergio Villamizar Ortiz, Giovanna Sardi Blum, Jorge Enrique Bedoya Vizcaya, Eduardo López Obregón, Diego Bautista Ríos, Edwin Cortés Mejía, Mario Jaramillo Corredor, Carlos Andrés Piedrahíta Tello y Antonio José Escobar Cuartas.

En 2024, los ingresos operacionales de la compañía alcanzaron los $93.491 millones, lo que representa un crecimiento del 3,9% en comparación con el año anterior. La utilidad neta alcanzó $23.871 millones (10,4% menos) y el ebitda fue de $40.496 millones (que representa un aumento del 4,3%), con un margen neto del 25,5%.

«El 2024 fue un año clave para la consolidación de nuestra estrategia. Logramos hitos significativos en la evolución de nuestros productos y servicios, fortaleciendo el acceso a financiamiento no bancario y dinamizando mercados estratégicos para la economía del país. La ratificación de nuestra junta directiva nos permite dar continuidad a este proceso, garantizando que la Bolsa Mercantil siga siendo un aliado estratégico para el sector productivo y financiero colombiano», señaló María Inés Agudelo Valencia, presidente de la Bolsa.

Uno de los principales logros en financiación no bancaria, fue el lanzamiento de Atra-e, el primer mercado bursátil de facturas electrónicas en Colombia, que generó ingresos por $12.849 millones, ofreciendo una alternativa segura y eficiente para la negociación de facturas electrónicas bajo un esquema bursátil. Resultado, al que se suma la consolidación de SIMM, el registro de cesión de derechos económicos de contratos, que alcanzó un saldo al cierre del año por $62.501 millones.

El crecimiento de los ingresos de la Bolsa Mercantil en 2024 también estuvo impulsado por el dinamismo del mercado de compras públicas, que registró un incremento del 14,9%, con un volumen de negociación de $2 billones.

En el segmento de mercados energéticos, el crecimiento fue del 23,7%, lo que consolida la gestión de la Bolsa Mercantil como actor clave en la gestión del mercado del gas natural.

«Este resultado refleja la consolidación de nuestro modelo de negocio, el fortalecimiento de nuestro portafolio, la estabilidad financiera y el compromiso de la compañía con la generación de valor a nuestros accionistas y demás grupos de interés. Así mismo, refleja la solidez de nuestra estrategia de diversificación y la confianza que los actores del mercado depositan en la Bolsa Mercantil de Colombia», indicó Agudelo.

Al cierre de la asamblea, la presidente de la Bolsa Mercantil explicó que para 2025 la empresa trabaja en la consolidación de su estrategia de diversificación, crecimiento y eficiencia para lograr cumplir las metas estratégicas, concentradas en duplicar los ingresos a partir del portafolio actual de la compañía, la creación de nuevos mercados y el fortalecimiento de las políticas corporativas de eficiencia y modernización de los procesos operativos.

“En 2025 trabajaremos con determinación para consolidar nuestra posición como el aliado estratégico que transforma el acceso a los mercados, facilita la financiación y fortalece la competitividad del país”, concluyó Agudelo Valencia.

Sobre la Bolsa Mercantil

La Bolsa Mercantil de Colombia es la única Bolsa de productos y servicios de Colombia. Es la matriz del Grupo Empresarial BMC, de la cual es filial Conexión Energética. Es un escenario de negociación de productos agropecuarios, industriales, minero-energéticos y otras materias primas, donde se pueden comprar o vender productos, obtener financiación o hacer inversiones, para lo cual cuenta con una plataforma de negociación, una de registro y otra de compensación y liquidación.

Desde 2015 la Bolsa Mercantil se convirtió en el Gestor del Mercado de gas natural en Colombia al ganar un proceso de licitación con el gobierno. Bajo esta figura, la Bolsa Mercantil es el responsable de recopilar, centralizar y hacer pública la información transaccional y operativa del sector, para optimizar el uso de infraestructura de suministro y transporte, lo que permitirá darle más transparencia al mercado.

La BMC fue creada en 1979, está listada en la Bolsa de Valores de Colombia y está vigilada y supervisada por la Superintendencia Financiera de Colombia.

La apuesta por el desarrollo regional

El rol de las regiones es clave en el crecimiento y el desarrollo económico y social del país. Este no puede ser competitivo si sus regiones no lo son. 

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

Colombia ha sido siempre, como afirmó el pensador antioqueño Luis López de Mesa, un archipiélago de regiones.

Bolívar y sus correligionarios propugnaron por el centralismo y Santander y los suyos por el federalismo en los albores de la independencia de Colombia. Desde entonces, el enfrentamiento político entre unos y otros tuvo en el centralismo vs federalismo la manzana de la discordia.

El rol de las regiones es clave en el crecimiento y el desarrollo económico y social del país. Este no puede ser competitivo si sus regiones no lo son. 

Colombia se ha caracterizado por un desarrollo desigual, con enormes brechas entre el centro y la periferia, entre unas regiones y otras, y también existen brechas intra-regionales. Las regiones más rezagadas del país son el Pacífico y el Caribe, allí se concentra la pobreza y es mayor el Índice de Necesidades Básicas Insatisfechas. 

Los planes de desarrollo de los distintos gobiernos en sus diagnósticos identifican y reconocen que las regiones más apartadas y periféricas son las más vulnerables y vulneradas y en la mayoría de ellos, como el del ex presidente López (Para cerrar la brecha), pero sus estrategias para sacarlas de la trampa de la pobreza han sido ineficaces para lograrlo. 

Una manifestación palmaria del aberrante desequilibrio entre regiones, la pone de manifiesto la alta concentración del PIB, el cual, en promedio, pasó de $28.2 millones en 2022 a $30.3 millones en 2023 y peor aún del PIB por habitante.

La gran torta que es el PIB nacional en 2023 alcanzó los $1.584 billones. Pero, los promedios suelen ser engañosos y a la hora del reparto salta a la vista el enorme desequilibrio entre unas regiones y otras. A saber: mientras el Distrito Especial de Bogotá, Antioquia y el Valle del Cauca suman $780.1 billones, es decir el 49.2% del total, con $395 billones, $231 billones y 153 billones, respectivamente, en el otro extremo nos encontramos con departamentos como Chocó, Caquetá, Amazonas y Vaupés, con $6.8 billones, $6.2 billones, $1.2 billones y $426.943 millones, respectivamente.

Y si lo analizamos a partir del PIB per cápita ello es más ostensible: a nivel nacional se registró en 2023 $30.3 millones, pero Bogotá con $50 millones está muy por encima de este promedio ponderado, muy distante de Caquetá, Amazonas, Chocó y Vaupés, los cuales registraron en su orden, según el DANE, $ 14.705.069, $14.259.112, $11.579.375 y  $9.127.210.

Mi experiencia, primero como Secretario de Planeación de La Guajira, luego como Coordinador del CORPES de la Costa, director Ejecutivo de la FND  y más recientemente como Director de la RAP del Caribe, me permitió comprobar que a pesar de que la Constitución de 1991 estableció el principio de la autonomía territorial, este sigue siendo un país centralista, exacerbada por el avasallador presidencialismo. Y no es para menos, pues el Presidente de la República es, además, el Jefe de Estado, Jede de gobierno, suprema autoridad administrativa y se le suele atribuir, además, el título inventado de primer magistrado de la Nación.

El primer paso para fortalecer la autonomía e impulsar el desarrollo regional es el trámite y aprobación de la Ley de competencias para que entre en vigor el Acto legislativo que fortalece el fisco de los departamentos y municipios, al disponer que el monto a transferirles por parte de la Nación pase del 23.5% de los ingresos corrientes de la Nación hasta el 39.5% hacia el año a la vuelta de 10 años.

Ello sin perjuicio de implementar una reforma tributaria territorial que les permita arbitrar mayores recursos propios, pues hasta ahora todas las reformas tributarias aprobadas por el Congreso han sido solo para arbitrarle recursos a la Nación. De allí que de cada $100 que se recaudan en Colombia, el Gobierno central se queda con $80.

Este país es tan centralista que hasta Bogotá es víctima del mismo. Se ha visto recientemente como desde el Palacio de Nariño le han puesto el freno de mano al avance de un proyecto tan estratégico para su desarrollo como lo es el Metro.

En la región es fundamental el relevo generacional, la dignificación de la política y el empoderamiento de la sociedad civil, los centros de pensamiento, los gremios y las universidades, con un mayor compromiso con la integración y el desarrollo regional. 

En primera instancia, el gran Acuerdo Nacional para el desarrollo económico y social de las regiones ya se dio con la aprobación por parte del Congreso de la República del Acto Legislativo que reformó el Sistema General de Participación.

Lo que sigue es la Ley de Competencias, que es la que determinará con cuales competencias se queda la Nación y cuáles asumirán las entidades territoriales, evitando la redundancia y la duplicidad en el ejercicio de sus funciones. 

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

Las renovables siguen con el acelerador a fondo

Las energías renovables representaron más del 90% de la expansión energética total a nivel mundial en 2024.

Con la adición de 585 GW, la capacidad de energías renovables creció a una tasa récord de 15,1% en 2024 alcanzando los 4.448 gigavatios (GW), reveló la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA).

Si bien 2024 marca otro hito en capacidad y crecimiento de energía renovable, el progreso aún está lejos de los 11,2 teravatios necesarios para alinearse con el objetivo global de triplicar la capacidad de energía renovable instalada para 2030. Para alcanzar este objetivo, la capacidad renovable ahora debe expandirse un 16,6 % anual hasta 2030.

Además, el progreso refleja una vez más importantes disparidades geográficas. Como en años anteriores, la mayor parte del aumento se produjo en Asia, con la mayor contribución de China (casi el 64 % de la capacidad agregada mundial), mientras que Centroamérica y el Caribe fueron los que menos contribuyeron, con tan solo el 3,2 %. Los países del G7 y el G20 representaron, respectivamente, el 14,3 % y el 90,3 % de la nueva capacidad en 2024.

El director general de IRENA, Francesco La Camera, afirmó: «El continuo crecimiento de las energías renovables que observamos cada año demuestra que son económicamente viables y de fácil implementación. Cada año baten sus propios récords de expansión, pero también nos enfrentamos a los mismos desafíos de las grandes disparidades regionales y el tiempo apremia, ya que el plazo de 2030 es inminente».

Dado que la competitividad económica y la seguridad energética son una preocupación global cada vez mayor, expandir la capacidad de energía renovable a gran velocidad equivale a aprovechar las oportunidades de negocio y abordar la seguridad energética de forma rápida y sostenible.

“Insto a los gobiernos a aprovechar la próxima ronda de Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC 3.0) como una oportunidad para definir un plan claro de sus ambiciones en materia de energías renovables, y a la comunidad internacional a fortalecer la colaboración para apoyar las ambiciones de los países del Sur Global”, añadió La Camera.

Al comentar sobre el notable progreso, el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, afirmó: «Las energías renovables están frenando la era de los combustibles fósiles. Un crecimiento récord está creando empleos, reduciendo las facturas de energía y purificando nuestro aire. Las renovables revitalizan las economías. Pero la transición hacia las energías limpias debe ser más rápida y justa, y todos los países deben tener la oportunidad de beneficiarse plenamente de la energía renovable, limpia y barata».

La energía solar y eólica continuaron expandiéndose al máximo, representando en conjunto el 96,6% de todas las adiciones netas de energías renovables en 2024.

Más de tres cuartas partes de la expansión de la capacidad de generación se debió a la energía solar, que aumentó un 32,2% y alcanzó los 1.865 GW, seguida de la energía eólica, que creció un 11,1%. Sin embargo, es necesario avanzar más para alcanzar el objetivo de triplicar la capacidad de energías renovables para 2030 y el Acuerdo de París.

En los últimos años, IRENA ha insistido en la inclusión de objetivos claros y cuantificables de capacidad renovable en las NDC 3.0. Para ello, la Agencia ha contribuido a la mejora e implementación de las NDC de sus miembros, centrándose en el sector energético a través de su colaboración con los países.

Aspectos destacados de las tecnologías

  • Energía solar: La energía solar fotovoltaica aumentó en 451,9 GW en 2024. Solo China añadió 278 GW a la expansión total, seguida de India, con 24,5 GW.
  • Energía hidroeléctrica (excluida la hidroeléctrica de bombeo): La capacidad alcanzó los 1.283 GW, lo que demuestra un repunte notable desde 2023, impulsado por China. Países como Etiopía, Indonesia, Nepal, Pakistán, Tanzania y Vietnam añadieron más de 0,5 GW cada uno.
  • Eólica: La expansión de la energía eólica disminuyó levemente, hasta un total de 1.133 GW de capacidad a finales de 2024. La expansión estuvo nuevamente dominada por China y Estados Unidos.
  • Bioenergía: La expansión repuntó en 2024, con un aumento de 4,6 GW de capacidad en comparación con un aumento de 3,0 GW en 2023. El crecimiento fue impulsado por China y Francia con 1,3 GW de adiciones cada uno.
  • Geotérmica: La energía geotérmica aumentó en 0,4 GW en general, liderada por Nueva Zelanda, seguida por Indonesia, Turquía y los EE. UU.

Colombia: ¿Qué papel juega el carbón en la transición energética?

Con cerca del 6% de la capacidad de generación total, Colombia cuenta con 1.613 MW de capacidad instalada de generación térmica a carbón de despacho centralizado, distribuidos entre cinco empresas que operan 14 unidades de generación.

Colombia cuenta con una de las matrices eléctricas de menor emisión de gases de efecto invernadero en el mundo, gracias a la alta participación de la generación hidroeléctrica (62%), el crecimiento de las energías renovables no convencionales, especialmente la solar fotovoltaica (9%), y la presencia de la generación termoeléctrica, que representa el 28%.

Sin embargo, la dependencia del recurso hídrico hace que el sistema sea vulnerable en períodos de sequía extrema, como durante los fenómenos de El Niño, cuando la reducción drástica de los niveles de los embalses pone en riesgo el suministro de energía.

Por su parte, las energías renovables, debido a su carácter intermitente, no garantizan la confiabilidad necesaria para el sistema eléctrico.

En este contexto, de acuerdo con la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (ANDEG), las plantas térmicas, especialmente aquellas que operan con carbón, han demostrado ser esenciales. Durante El Niño 2023-2024 contribuyeron a mantener la estabilidad del Sistema Interconectado Nacional (SIN) y evitar apagones, asegurando un suministro constante.

En esa coyuntura, las centrales afiliadas ANDEG que utilizan carbón generaron en promedio 27 GWh-día, cubriendo alrededor del 12% de la demanda de energía.

“En períodos de máxima producción, el consumo promedio de este combustible sólido alcanza las 400.000 toneladas mensuales. Esto da una idea clara del rol que desempeña en el sector eléctrico”, señaló Alejandro Castañeda, presidente de ANDEG.

Además de su aporte a la seguridad energética, el carbón juega un papel clave en la formación de precios en el mercado mayorista de electricidad, pues funciona como un mecanismo de control que regula las ofertas de otras tecnologías y establece una referencia para los contratos de energía a mediano y corto plazo.

Papel del carbón en la transición energética

Según ANDEG, el debate sobre la transición energética ha girado en torno a la sustitución de fuentes tradicionales por renovables, sin considerar que estas requieren tecnologías de respaldo y garantías para asegurar una implementación efectiva y oportuna de nuevos proyectos, así como la electrificación de la economía.

Mientras llegan las nuevas fuentes de energía, la capacidad de las térmicas para operar de manera firme brinda estabilidad a la red en los momentos de mayor demanda.

“Ejemplos internacionales refuerzan esta idea. Alemania, a pesar de su fuerte apuesta por la transición energética, ha mantenido el uso del carbón como una opción de respaldo para evitar crisis energéticas. China, líder en energías renovables, sigue invirtiendo en tecnologías de carbón más limpias para asegurar estabilidad en su red eléctrica”, indicó Castañeda.

Seguridad energética con compromiso ambiental

La apuesta para transitar hacia energías más limpias en Colombia se asocia con las emisiones que generan las fuentes de energía convencionales. No obstante, hay que resaltar que en la cadena de valor del carbón estas representan entre el 10% y el 15% del total de gases de efecto invernadero del país y en el sector térmico afiliado a ANDEG que usa este recurso es alrededor del 3%.

El sector urge promover y adoptar tecnologías como la captura y almacenamiento de carbono (CCUS, por su sigla en inglés), la combinación de combustibles carbón-biomasa y carbón-residuos, así como estrategias de economía circular para la gestión de residuos, más allá del uso de cenizas en la fabricación de cemento. Estas iniciativas permitirían aprovechar los abundantes recursos energéticos del país, fundamentales para el desarrollo de las economías regionales, mientras se mitigan sus impactos ambientales.

“En materia de política pública, es fundamental desarrollar incentivos que promuevan mejores prácticas y tecnologías para fortalecer, en el contexto de la reactivación del sector eléctrico, una matriz energética robusta, diversificada y confiable, garantizando la seguridad y soberanía energética. En este proceso, la generación térmica a carbón debe ser reconocida como un aliado clave para asegurar que la transición se lleve a cabo de manera ordenada, sostenible y eficiente”, puntualizó Castañeda.

Colombia requiere de tres obras prioritarias en infraestructura de gas

Colombia requiere adaptarse a las nuevas condiciones del mercado del gas natural, donde el faltante de producción nacional obliga a recurrir a las importaciones.

Dado que el gobierno colombiano renunció a la autosuficiencia energética, desde diciembre de 2024 el país ha tenido que importar cerca del 4% del gas natural para atender la demanda diferente a la térmica: residencial, industrial, vehicular y comercial, lo cual ha tenido impacto en las facturas.

Mientras no entren en producción los campos descubiertos en el mar Caribe, estimado para 2030, en el corto y mediano plazo Colombia dependerá de las importaciones para suplir el déficit de la producción de gas natural, faltante que irá en aumento año a año.

En ese sentido, Luz Stella Murgas, presidente de la Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas), dijo que las obras prioritarias para recibir el gas importado son: contar con una nueva planta de regasificación, adicional a la de SPEC en Cartagena, y construir tres obras de infraestructura de transporte.

En cuanto a la regasificación, adicional al proyecto que anunció Ecopetrol de importar 60 millones de pies cúbicos diarios (MPCD) por Buenaventura para llevarlos  con isocontenedores hasta Buga (Valle del Cauca), Álvaro Casanova, gerente de Gas y GLP de Ecopetrol, dijo que la empresa va anclar un barco regasificador en la plataforma de Chuchupa B, frente a las costas de La Guajira, con una capacidad de entre 200 y 250 MPCD, obra que estaría lista en 2027.

Por su parte, Murgas señaló que SPEC ampliará este año la capacidad de regasificación en 25 MPCD adicionales y para 2027 aumentará otros 58 MPCD, obras que ya están en ejecución. Al final, la planta contaría con una capacidad total de regasificación de 5553 MPCD.

Proyectos prioritarios de transporte

Solucionada la ampliación de la capacidad de regasificación del país para importar gas, la pregunta es: ¿cómo llevar la molécula al interior del país, donde está la mayor demanda?

En ese sentido, la presidente de Naturgas destacó tres proyectos prioritarios dentro de la canasta de quince proyectos que la UPME identificó en el Plan de Abastecimiento de Gas para expandir la infraestructura en el país:

  1. Bidireccionalidad del gasoducto de Barranquilla a la estación Ballena, en Manaure, para pasarlo de 66 MPCD a 170 MPCD,
  2. Convertir el Oleoducto de Colombia en gasoducto, en el tramo que va desde la estación de Vasconia hasta Coveñas, tubo necesario para llevar el gas del offshore al interior del país,
  3. Bidireccionalidad del gasoducto entre las estaciones Vasconia y La Belleza.

En este nuevo escenario, Naturgas señala que la regulación juega un papel importante en la importación de gas, e identifica dos temas prioritarios.

El primero es homologar las condiciones internacionales con las nacionales, especialmente en cuanto a eventos eximientes, y el segundo son los servicios conexos a la regasificación, como el destino que tendrá el gas importado y la forma de comercialización.

Colombia sin fracking

El debilitamiento de la autosuficiencia energética va a generar un impacto perverso en el bolsillo de todos los colombianos.

Por: JUAN ESPINAL*

En Colombia se está hablando de fracking desde el 2012, cuando el Gobierno de Juan Manuel Santos tomó la decisión de nombrar la primera comisión de expertos para analizar técnicamente si la herramienta era viable o no en el país, incluso emitió el Decreto 3004 de 2013, que dio vida jurídica a la posibilidad de realizar Proyectos Pilotos de Investigación Científica en Colombia.

Sin duda, este tema ha generado un espinoso debate a nivel nacional, muchas veces protagonizado por políticos y opinadores que poco o nada saben y por lo mismo terminan recurriendo a la ideología sacrificando el tecnicismo en la materia.

El país logró avanzar en dos Proyectos Pilotos de Investigación Científica, uno de ellos con licencia ambiental y el cual fue avalado jurídicamente vía Sentencia por el Consejo de Estado, lo que permitió que el Gobierno Duque avanzará en la consolidación técnica, científica y ambiental, pero lamentablemente cuando llega el Gobierno del “cambio” toman la decisión de suspender los dos pilotos, enviando un mensaje al país con la radicación del Proyecto de Ley que tiene como objetivo la prohibición. En otras palabras, la radicalización en temas ambientales llegó a nombre del “cambio”.

Es evidente que tenemos compromisos internacionales en materia ambiental y en el propósito de avanzar en la Transición Energética para lograr la “carbono neutralidad” en 2050, como punto esencial en las decisiones en materia de hidrocarburos. Sin embargo, tomar decisiones partiendo de este enfoque, deja a un lado la realidad de la agenda global en materia de cambio climático, las dinámicas geopolíticas, la crisis que ha generado la guerra en Rusia-Ucrania, y el riesgo que tiene la dependencia en materia energética.

Es un despropósito desconocer que la industria de los hidrocarburos puede coexistir con las energías renovables, lo que ha permitido desarrollar capacidades para garantizar la Transición Energética, la conservación del medio ambiente y contar con importantes recursos vía regalías que son fundamentales para la inversión en las regiones del país.

Cómo desconocer lo que ocurrió en Alemania, su modelo de Transición Energética era un referente a nivel mundial, pero la decisión de prohibición del fracking y el debilitamiento de las reservas, los llevó a depender de Rusia, lo que generó una crisis energética, a tal punto que llegaron a quemar leña para sobrevivir. Como decimos los colombianos” les salió más caro el remedio que la enfermedad”.

Importante hacer alusión a la decisión de la ministra del Reino Unido de levantar la prohibición de fracking, con el objetivo de garantizar la estabilidad energética.

Todo está dicho: Colombia sin fracking, anunciado por el presidente de Ecopetrol Ricardo Roa, quien desde su primer día al frente de la compañía afirmó que no se firmarían más contratos de exploración de hidrocarburos en Colombia, generando unas consecuencias lamentables.

Lamentaremos estas decisiones, que están poniendo en riesgo la Seguridad Energética del país. He insistido en nuestro país, en que la Transición Energética debe ir de la mano de la Seguridad Energética. El debilitamiento de la autosuficiencia energética va a generar un impacto perverso en el bolsillo de todos los colombianos.

Estos activistas ambientales no entienden que no pueden pretender obligar a un país como Colombia, que está en desarrollo, a tomar políticas de países desarrollados, que ellos nunca tuvieron en cuenta, pues de haber renunciado a los hidrocarburos serían países subdesarrollados, como nosotros.

*Representante de la Cámara por el Centro Democrático.

AIE: La demanda mundial de energía no para de crecer

El informe Global Energy Review de la AIE concluye que la demanda mundial de energía aumentó un 2,2% en 2024, cifra inferior al crecimiento del PIB del 3,2% pero considerablemente mayor que el aumento medio anual de la demanda del 1,3% entre 2013 y 2023.

Por: ENERGY CONNECTS

Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), la demanda mundial de energía creció en 2024 a un ritmo más rápido que el promedio, a medida que el consumo de electricidad aumentó en todo el mundo, con un mayor suministro de energías renovables y gas natural que cubrió la mayoría de las necesidades energéticas adicionales.

Las economías emergentes y en desarrollo representaron más del 80% del aumento de la demanda energética mundial en 2024. Esto se produjo a pesar de la desaceleración del crecimiento en China, donde el consumo de energía aumentó menos del 3%, la mitad de su tasa de 2023 y muy por debajo del promedio anual reciente del país.

Por otro lado, tras varios años de caídas, las economías avanzadas volvieron a crecer, con un aumento de su demanda energética de casi un 1% en total, según la AIE.

La más reciente edición del Informe Global de Energía es la primera evaluación global de las tendencias del sector energético para 2024. Basado en los datos más recientes, abarca la demanda y la oferta de energía, la adopción de nuevas tecnologías energéticas y las emisiones de dióxido de carbono (CO₂) relacionadas con la energía.

El sector eléctrico lidera el crecimiento de la demanda

La aceleración del crecimiento de la demanda mundial de energía en 2024 fue liderada por el sector eléctrico, con el aumento del consumo mundial en casi 1.100 teravatios-hora, o 4,3%. Esto representó casi el doble del promedio anual de la última década, según la AIE.

El fuerte aumento del consumo mundial de electricidad el año pasado fue impulsado por temperaturas globales récord, que impulsaron la demanda de refrigeración en muchos países, así como por el aumento del consumo de la industria, la electrificación del transporte y el crecimiento de los centros de datos y la inteligencia artificial.

La creciente oferta de fuentes de bajas emisiones cubrió la mayor parte del aumento de la demanda mundial de electricidad en 2024. La cantidad de nueva capacidad de energía renovable instalada en todo el mundo aumentó a alrededor de 700 gigavatios, estableciendo un nuevo récord anual por 22º año consecutivo, dijo la AIE.

El creciente papel de la energía nuclear 

La capacidad de generación con energía nuclear alcanzó el año pasado su quinto nivel más alto en las últimas tres décadas. Como resultado, el 80% del aumento de la generación eléctrica mundial en 2024 provino de fuentes renovables y energía nuclear, que en conjunto contribuyeron con el 40% de la generación total por primera vez. La oferta de generación a gas natural también aumentó de forma constante para cubrir la creciente demanda de electricidad.

“Existen muchas incertidumbres en el mundo hoy en día y diferentes narrativas sobre la energía, pero este nuevo informe de la AIE basado en datos pone algunos hechos claros sobre lo que está sucediendo a nivel mundial”, dijo el director Ejecutivo de la AIE, Fatih Birol.

Lo cierto es que el consumo de electricidad está creciendo rápidamente, arrastrando consigo la demanda energética general hasta tal punto que es suficiente para revertir años de disminución del consumo energético en las economías avanzadas.

Como resultado, la demanda de todos los principales combustibles y tecnologías energéticas aumentó en 2024, con las energías renovables representando la mayor parte del crecimiento, seguidas del gas natural. Y la fuerte expansión de la energía solar, eólica, nuclear y de los vehículos eléctricos está debilitando cada vez más la relación entre el crecimiento económico y las emisiones, añadió Birol.

Mayor crecimiento de la demanda de gas natural

En 2024, el gas natural registró el mayor aumento de demanda entre los combustibles fósiles. La demanda de gas aumentó en 115 mil millones de metros cúbicos (bcm), o 2,7%, en comparación con un promedio de alrededor de 75 bcm anuales durante la última década.

Mientras tanto, la demanda de petróleo creció un 0,8 % en 2024, según la AIE, y añadió que la participación del petróleo en la demanda total de energía cayó por debajo del 30 % por primera vez en la historia, 50 años después de alcanzar un máximo del 46 %.

Las ventas de coches eléctricos aumentaron más del 25 % el año pasado, y los modelos eléctricos representaron uno de cada cinco coches vendidos a nivel mundial. Esto contribuyó considerablemente a la disminución de la demanda de petróleo para el transporte por carretera, que compensó una proporción significativa del aumento del consumo de petróleo para la aviación y la petroquímica.

Consumo anual de carbón

La demanda mundial de carbón aumentó un 1 % en 2024, la mitad de lo observado el año anterior. Según el informe, las intensas olas de calor en China e India, que incrementaron las necesidades de refrigeración, contribuyeron con más del 90 % del aumento anual total del consumo de carbón a nivel mundial, lo que pone de relieve el importante impacto que las condiciones meteorológicas extremas pueden tener en los patrones de demanda energética.

La rápida y continua adopción de tecnologías de energía limpia limitó el aumento anual de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) relacionadas con la energía, que se están desvinculando cada vez más del crecimiento económico, según el informe.

Las temperaturas récord contribuyeron significativamente al aumento anual del 0,8 % de las emisiones globales de CO2, hasta alcanzar los 37.800 millones de toneladas. Sin embargo, el despliegue de energía solar fotovoltaica, eólica, nuclear, coches eléctricos y bombas de calor desde 2019 ha evitado la emisión de 2 600 millones de toneladas de CO2 al año, el equivalente al 7 % de las emisiones globales.

Las emisiones de CO2 en las economías avanzadas se redujeron un 1,1%, hasta los 10.900 millones de toneladas, en 2024, un nivel que no se veía desde hacía 50 años, a pesar de que el PIB acumulado de estos países es ahora tres veces mayor.

La mayor parte del crecimiento de las emisiones en 2024 provino de economías emergentes y en desarrollo, con excepción de China. Si bien el crecimiento de las emisiones en China se desaceleró en 2024, las emisiones per cápita del país son ahora un 16% superiores a las de las economías avanzadas y casi el doble del promedio mundial.

“Desde la desaceleración del crecimiento de la demanda mundial de petróleo y el creciente despliegue de coches eléctricos hasta el papel en rápida expansión de la electricidad y la creciente disociación de las emisiones del crecimiento económico, muchas de las tendencias clave que la AIE ha identificado de antemano se están mostrando claramente en los datos de 2024”, afirmó el Dr. Birol.

Las uvas están verdes

Resulta contraintuitivo que salga más barato importar gas desde la distante Qatar que desde países más próximos a Colombia.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA

Primero fue el embeleco de traer gas natural desde Venezuela, en momentos en los que Colombia había pasado de la abundancia a la escasez de este energético. Fueron la ex ministra de Minas y Energía Irene Vélez y después Andrés Camacho, quien la relevó, quienes con terquedad aragonesa quisieron convencer al país de la necesidad y conveniencia de reactivar el convenio firmado por los presidentes Uribe y Chaves el 15 de julio de 2004, el cual entró en pausa desde 2015 por su incumplimiento por parte de Venezuela, para posibilitarlo.

Diecinueve años después, los presidentes Petro y Maduro suscribieron una declaración, que se calificó como “crucial”, considerando este como el “principio de integración energética entre los dos países”.

Después de muchas idas y venidas, vueltas y revueltas, y luego de asegurar el ministro Camacho que Ecopetrol estaba “trabajando en todos los temas administrativos y jurídicos necesarios, dado que se realizaría a través de un contrato entre ECOPETROL y PDVSA”, súbitamente dio un giro de 180 grados, afirmando que “no podemos centrar nuestras expectativas ante la escasez de gas actual en una fuente incierta como Venezuela”. 

Y fue más lejos en su intervención al momento de comparecer ante el Congreso de la República al afirmar que “actualmente ni políticamente ni financieramente ni técnicamente, no se podrá importar gas desde Venezuela”. Este fue el primer globo que se lanzó al espacio como distractor de la pungente realidad en ciernes del mercado del gas en Colombia, expuesta a su desabastecimiento.

No obstante, después de reconocer las “expectativas ante la escasez de gas”, el negacionismo que caracterizó su gestión llevó al ministro Camacho a descartarla. Afirmó categóricamente en agosto de 2024 que “no es cierto que vayamos a tener escasez el próximo año”, refiriéndose al 2025.

Y cuando el gas escaseó salió a decir que “no tenemos realmente un déficit, sino un fenómeno de mercado”, debido a que al “acaparamiento” por parte de algunas empresas “que han adquirido más gas del que realmente necesitan”. 

Y claro, al negar la escasez y descartar el déficit de gas para 2025, planteó que importar gas “nunca ha estado en nuestros planes”. Pues, por fuera de sus planes, desde el priomero de diciembre del año anterior se han venido importando 40 MMPCD para atender la demanda esencial (diferente a la térmica).

Hubo que esperar el relevo en el Ministerio de Minas y Energía para que el propio presidente se persuadiera de la necesidad de importar gas natural para poder conjurar un eventual desabastecimiento.

Y ello, a pesar de que desde septiembre de 2024 el presidente de ECOPETROL, una y otra vez, haya señalado que “hemos venido anunciando que hemos detectado unos faltantes importantes de gas para atender el mercado desde la producción nacional”. Advirtió, además, que “la regulación actual nos impide hacer una oferta diferente a la que tenemos en la base firme; hay una limitante de 46 MMPCD” y desde entonces inició el aprestamiento para poder contar con las facilidades para la importación de gas. 

Empero, lo que causó mayor sorpresa en el país y armó un gran alboroto fue el intempestivo anuncio del presidente Gustavo Petro en el sentido de que ECOPETROL “intervendrá en importación de gas para comprarlo a Qatar a precios razonables”.

Adujo el Presidente como explicación y justificación de ello que, lo que según él “existe en el sistema de precios del gas es una especulación pura expresada en revender el gas colombiano a precios del gas importado… El monopolio de la importación de gas, prohibido por la Constitución se acaba”. Y remató diciendo que “nos están robando”.

La verdad sea dicha, ya sea de Qatar o de cualquier otro país desde donde se importe el gas natural, este se cotiza a precios de mercado, que es uno sólo y no a “precios razonables”, como lo plantea el presidente.

Además, resulta contraintuitivo que salga más barato importar gas desde la distante Qatar que desde países más próximos a Colombia, que conlleva un costo de transporte sensiblemente menor. Tanto es así que empresas de Qatar tienen compras y toman posiciones en el mercado del Golfo de México para atender clientes de la región más cercanos a este.

Como lo afirma el experto en hidrocarburos Sergio Cabrales, “más barato que el gas que Colombia consigue del Henry Hub (Estados Unidos) y de Trinidad y Tobago no va a ser. El costo de hacerlo líquido más el transporte desde el otro lado del mundo no saldrá más barato, y tampoco es mejor ambientalmente, pues se está transportando metano por muchos kilómetros de distancia”, dejando tras de sí una enorme huella de carbono, mucho mayor que si se importa desde países vecinos.

Huelga decir que ECOPETROL, como el mayor productor de gas natural en el país (cerca del 85%), lo tendrá que vender a precios de mercado y no necesariamente a “precios razonables”, si es que estos se entienden como más baratos, a no ser que se vaya a incurrir nuevamente en el desaguisado de los precios subsidiados de los combustibles (gasolina y diésel), que le han costado al país un ojo de la cara.

A este respecto cabe advertir que no es bueno crear falsas expectativas para terminar, como en la fábula de Esopo, del zorro que intenta alcanzar y comerse las uvas de un viñedo que están fuera de su alcance y en lugar de admitirlo encubre su frustración aduciendo que son indeseables.

Lo que sí podría contribuir a reducir el precio del gas importado, independientemente de a quien se le compre, es que se contraten mayores volúmenes y además que se pudiera transar a través de contratos a largo plazo (2, 3 o 4 años), con regulación que permita acoplar y armonizar la norma interna con los estándares internacionales, estableciendo el indexador de precios, para trasladar al consumidor final el mayor precio del gas importado.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

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