Ecopetrol y OXY extienden acuerdo en la cuenca del Permian

El plan incluye inversiones por más de US$880 millones para perforación de 91 pozos en las subcuencas de Midland y Delaware.

Luego de que por orden del presidente Petro Ecopetrol renunciará a un proyecto de asociación con Oxy en el proyecto Crown Rock y de que el Ministerio de Ambiente le pusiera palos en la rueda a la perforación del pozo Komodo-1 en el offshore del Caribe colombiano con la misma empresa, la estatal petrolera anunció que llegó a un acuerdo con la petrolera estadounidense para la extensión del plan de desarrollo del Midland, en la cuenca del Permian, en Texas, Estados Unidos, dentro del contrato suscrito en julio de 2019.

Este acuerdo prevé un plan de perforación de 34 pozos de desarrollo que se ejecutarán entre abril de 2025 y junio de 2026, adicionales a los que están ejecutándose en los primeros meses del presente año.

En el acuerdo se mantiene la posibilidad de suscribir a futuro una nueva extensión del Plan de Desarrollo, en función de las condiciones del entorno macroeconómico, de la situación de la industria y de los intereses de los socios.

Además, Ecopetrol y Oxy mantendrán activo un contrato independiente para el desarrollo de la subcuenca de Delaware, que continuará vigente hasta 2027.

“Con este plan de inversión en 2025 de Ecopetrol Permian, para el desarrollo de los activos en las subcuencas de Midland y Delaware, podremos estar perforando cerca de 91 pozos de desarrollo, con una inversión que supera los US$880 millones y que nos permitirá una producción cercana a 90 mil barriles de petróleo equivalente por día” afirmó el presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa Barragán.

Tras cinco años de operación, Ecopetrol Permian y OXY han alcanzado resultados operacionales y financieros positivos, reflejados en el crecimiento de la producción y su contribución a los resultados del Grupo Ecopetrol.

Permian es reconocida como una de las cuencas con mayores reservas de hidrocarburos y una de las más productivas en el mundo, donde además se cuenta con una robusta infraestructura para el desarrollo de proyectos petroleros.

Hay que recordar que esta cuenca se desarrolla con la tecnología del fracking, la misma que está prohibida en el territorio colombiano, y que podría emplearse en las reservas detectadas en la cuenca del Magdalena Medio.

Entre falacias y espejismos

El Gobierno de Gustavo Petro ha sido errático en su política energética, que tiene al sector sumido en una crisis inducida.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

En septiembre de 2022, el presidente Petro anunció, en respuesta a la inconformidad de los usuarios por las altas tarifas, que intervendría a la CREG para bajarlas, insinuando que esta era la responsable de la espiral alcista de las tarifas.

Ello no le fue posible porque el Consejo de Estado le dejó en claro que él no podía suplantar a la CREG, pues tiene sus propias competencias por ministerio de la Ley.

Pero a poco andar la CREG quedó en sus manos, con la posibilidad de nombrar en propiedad a los 6 expertos comisionados que hacen parte de la misma, como lo manda la Ley 142 de 1994 de servicios públicos. En lugar de ello, contumazmente, insiste en nombrarlos en calidad de encargados y de contera sin que algunos de ellos cumplan con los requisitos, razón por la cual la CREG se ha mantenido en permanente interinidad y lo que es peor sin quorum para tomar sus decisiones, en momentos en los que más se requiere.

Ha afirmado el presidente que las alzas en las tarifas obedecen a la especulación por parte de las empresas generadoras, dando lugar a precios exorbitantes en la Bolsa de Energía o mercado mayorista.

Sin embargo, hasta la fecha no se conoce una sola investigación por parte de la Superintendencia de Servicios Públicos, que fue creada para defender al usuario o de la Superintendencia de Industria y Comercio, que está obligada a intervenir cuando se presentan casos de abuso de posiciones dominante.

Incluso, Petro afirmó que Colombia era el único país en donde no era el Estado quien regulaba las tarifas sino las empresas. Lo cual es falso de toda falsedad, esa es función de la CREG. No pasa de ser una falacia.

Más recientemente, en mayo del año anterior el presidente Petro, en respuesta al clamor de los usuarios, sobre todo en la región Caribe, anunció que la Nación asumiría la deuda que por concepto de la Opción Tarifaria tienen los estratos 1, 2 y 3, aproximadamente $2,8 billones de un total del saldo de $4,5 billones.

De asumirse la deuda de la Opción Tarifaria, esa sí sería una forma efectiva de bajar las tarifas a los más vulnerables, que son la inmensa mayoría de los usuarios, porque representan, particularmente en la región Caribe, más del 80% de estos. Con tal medida se podría reducir el costo de la factura de energía en 24%, aproximadamente.

De manera que de poco o nada servirán las marchas para “bajar las tarifas de energía”. Con ello solo se va a botar corriente y es una cortina de humo para ocultar la incompetencia y la negligencia por parte del Gobierno al no encarar este problema con diligencia y seriedad. Bien se ha dicho que es más fácil hacer política con las tarifas que formular una política de tarifas. Y menos anuncios como el del presidente Gustavo Petro de que tiene entre manos “una nueva fórmula tarifaria, que una empresa que se llama XM no está aplicando”. Ello no pasa de ser un espejismo.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

Gremios: Usuarios de energía eléctrica requieren soluciones y no falsos señalamientos

Gremios invitan a los usuarios del servicio de energía eléctrica a informarse con datos reales y verificables, contrastando las recientes declaraciones del Gobierno sobre las tarifas.

Los gremios del sector energético colombiano que hacen parte del comité intergremial conformado por ANDESCO, ACOLGEN, ANDEG, ASOCODIS, NATURGAS y SER COLOMBIA, hacen un llamado a la mesura y al sentido de responsabilidad respecto a los términos en que se adelanta el debate sobre el sector eléctrico.

Según los gremios, el 30 de enero en Barranquilla, durante el discurso del presidente Petro, se emitieron afirmaciones sin respaldo jurídico ni técnico, con mensajes que no se apegan a la verdad.

“Con ellas se distorsiona la realidad del problema de fondo que enfrenta el sector energético y se desvía la atención sobre la responsabilidad del Gobierno Nacional en la falta de soluciones concretas y responsables frente a una crisis que se ha producido, principalmente, por algunas acciones inadecuadas, y en otros casos, por omisiones”, señalan en un comunicado, y agregan:

“Queremos recordar que, las empresas generadoras de energía han invertido más de 140 billones de pesos en infraestructura, permitiendo con ello superar por más de 30 años sequías y fenómenos de El Niño; además, que durante los tres primeros trimestres de 2024 estas empresas aportaron a la economía 36,5 billones de pesos, equivalentes al 3% del PIB de ese periodo. También reiteramos que históricamente las tarifas de energía en Colombia no son las más costosas de la región, y respaldan un mercado confiable a diferencia de otros países de la región que han sufrido racionamientos.”

Por otro lado, señalan que la propuesta que el presidente parece mencionar sobre la bolsa de energía no coincide con la realidad, por lo que consideran que los mensajes muestran falta de información, pues la coyuntura en el sector de generación de energía enfrenta la falta de nueva oferta producto de retrasos por la falta de acompañamiento efectivo del Gobierno con las comunidades en regiones como La Guajira, que ya cuenta con varios proyectos eólicos abandonados y otros con retrasos de casi tres años y señales de intervención que ahuyentan a los inversionistas.

“El panorama es complejo, y esta semana hemos sido testigos del impacto que pueden tener palabras inoportunas, sin fundamento y fuera de contexto. Como ciudadanos colombianos, es nuestro derecho y deber exigir al Gobierno Nacional que tome las acciones necesarias para garantizar la continuidad del servicio de energía eléctrica en el futuro, porque, como lo hemos dicho en otros escenarios, la situación es muy crítica y de no garantizarse tanto el pago de subsidios y la Opción Tarifaria, como el ingreso de proyectos con mayor oferta de generación, el país puede verse en riesgo de desabastecimiento o apagones.

“La situación no admite la desinformación como una herramienta política en tiempos preelectorales, y por ello, es fundamental recordar el rol de los funcionarios públicos”, concluye el comunicado.

Enel fortalece la infraestructura eléctrica en Cundinamarca

Más de 500.000 personas se benefician con la repotenciación de líneas de alta tensión de la Sabana norte. La capacidad de las líneas se incrementó de 800 a 1.200 amperios, optimizando la infraestructura eléctrica de la región.

Enel Colombia culminó el proyecto de mantenimiento y repotenciación de cuatro líneas de los tres principales corredores de alta tensión que suministran energía a la Sabana Norte de Cundinamarca, beneficiando directamente a más de 500.000 personas, con una inversión de cerca de $40.000 millones de pesos.

Los trabajos, que finalizaron dos meses antes de lo previsto, iniciaron en el primer trimestre del 2023 y consistieron en la sustitución de 64,3 kilómetros de cableado, por uno de última tecnología, incrementando su capacidad de transporte de energía de 800 a 1.200 amperios, y utilizando las mismas estructuras existentes (postes y torres). Este avance mejora la confiabilidad del Sistema de Transmisión Regional (STR) y asegura un suministro eléctrico más robusto para usuarios residenciales, comerciales, industriales y oficiales.

«La culminación de este proyecto de mantenimiento de cuatro de nuestras principales líneas eléctricas de alta tensión a 115 kV de la Sabana y Norte de Cundinamarca, es una muestra de nuestro esfuerzo por responder a la creciente demanda energética de la región, mientras fortalecemos nuestra infraestructura. La renovación de las estructuras y la instalación de conductores de mayor capacidad son pasos clave para asegurar que nuestros clientes, tanto residenciales como industriales, cuenten con un suministro eléctrico estable y eficiente», afirmó Mónica Cataldo, gerente de Distribución de Enel Colombia.

Este proyecto se enmarca como una de las medidas de mitigación implementadas por Enel Colombia frente a los retrasos en la entrada en operación de infraestructura eléctrica clave para la región.

Es importante resaltar que la falta de desarrollo de proyectos de transmisión en Cundinamarca y Bogotá pone en riesgo la capacidad de atender la creciente demanda energética y limita el avance de iniciativas estratégicas, como la movilidad eléctrica, la electrificación de la economía y la conexión de proyectos de energía renovable.

El fortalecimiento de la infraestructura eléctrica no solo favorece el desarrollo económico, sino que también mejora directamente la calidad de vida en Bogotá y Cundinamarca. La disponibilidad de un suministro eléctrico confiable es esencial para la movilidad, productividad y seguridad.

Aunque existen desafíos significativos, Enel Colombia lidera esfuerzos para que la región cuente con la infraestructura necesaria para enfrentar el crecimiento futuro y mejorar la calidad de vida de sus habitantes, mediante la articulación entre las entidades públicas y privadas del sector, como lo son gobiernos nacionales y locales, autoridades ambientales nacionales, regionales y locales, entre otros, con el fin de garantizar oportunamente las licencias y permisos correspondientes para el desarrollo de los proyectos en el Sistema de Transmisión Nacional, Regional y de Distribución local.

Papel de los biocombustibles en la reducción de CO2 

El 28 de enero se celebra el Día Mundial por la Reducción de las Emisiones de CO, con el objetivo de crear conciencia sobre el cambio climático global y la disminución de gases de efecto invernadero.

Según el Banco Mundial, un colombiano promedio emite aproximadamente 1,6 toneladas de CO₂ al año y de acuerdo con el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026, la meta de reducción de emisiones para el sector transporte es de 2,1 millones de toneladas.  

Para alcanzar este objetivo, el biodiésel y el bioetanol han jugado un papel crucial, contribuyendo con el 63% de esta meta, lo que equivale a 1,3 millones de toneladas de reducción de emisiones durante el cuatrienio en este sector en Colombia. 

Carolina Rojas, presidente ejecutiva de la Federación Nacional de Biocombustibles de Colombia (Fedebiocombustibles), señaló: «Este avance confirma que los biocombustibles son una herramienta estratégica para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, proteger el medio ambiente y mejorar la calidad de vida de los colombianos». 

Desde 2011, el uso de biocombustibles ha evitado la emisión de 39,6 millones de toneladas de CO₂ y más de 9 mil toneladas de material particulado, contribuyendo a mejorar la calidad del aire en las ciudades y la salud de millones de colombianos.

En términos de sostenibilidad rural, esta industria ha generado desarrollo económico a través de los cultivos de caña de azúcar y palma de aceite, ofreciendo ingresos estables a miles de familias campesinas y fortaleciendo las cadenas agroindustriales del país. 

Colombia se destaca en la región por la disponibilidad de materias primas para la producción de biocombustibles como el bioetanol y el biodiésel.  

El uso de estas mezclas de biocombustibles reduce en 74% y 83% las emisiones de gases de efecto invernadero, respectivamente, en comparación con la gasolina y el diésel convencional. 

Carolina Rojas añadió: «Los biocombustibles representan una solución integral que conecta la sostenibilidad ambiental con el desarrollo rural, la descarbonización del transporte y el bienestar de los colombianos. Este sector no solo transforma la movilidad, sino que también impulsa el cumplimiento de las metas climáticas globales». 

Finalmente, Fedebiocombustibles reconoce el esfuerzo del gobierno nacional en la promoción de políticas que impulsan el uso de biocombustibles, fundamentales para avanzar en la transición energética. No obstante, resalta la importancia de garantizar la emisión oportuna de resoluciones que regulen los precios del biodiésel, alineando estos con los instrumentos de estabilización aprobados.

“La estabilidad en los precios no solo asegura la competitividad frente a los combustibles fósiles, sino que también permite que el sector continúe generando oportunidades de desarrollo y bienestar”, concluye Rojas. 

Contraloría alerta sobre riesgo de abastecimiento energético

El Contralor General convocará a los ministros de Minas y Energía y de Hacienda y solicitará la presencia de la Procuraduría General de la Nación y gremios del sector minero energético, para que se precisen las soluciones que correspondan frente a la inminencia de un fuerte racionamiento.

La Contraloría General de la República instó una vez más al Gobierno Nacional a tomar las medidas necesarias para evitar un racionamiento de energía en el país, asunto que preocupa a la Entidad tal como lo manifestó en su estudio sectorial sobre Seguridad Energética y en la advertencia que emitió el Contralor General, Carlos Hernán Rodríguez Becerra, al Ministerio de Minas y Energía a mediados de noviembre de 2024.

La Contraloría General hace un llamado al gobierno nacional para que trabaje articuladamente y se evite un posible daño al patrimonio del Estado con ocasión del retraso en el giro del pago de subsidios a las empresas de energía eléctrica y gas.

También preocupa al ente de control fiscal, el retraso en el cumplimiento de las obligaciones en lo que corresponde al giro de los recursos a las empresas prestadoras de servicios públicos de energía y gas por parte de entidades públicas que no han pagado por el servicio prestado. Esto, a juicio de la Contraloría, puede generar no solo riesgos para el patrimonio del Estado, sino que además afectaría a muchas de las empresas de servicios públicosque son propiedad o tienen participación estatal.

También advierte la Contraloría sobre el riesgo de que los usuarios con menos recursos en estratos 1, 2 y 3 puedan ver incrementados los costos de las facturas si no se giran los recursos y pagos por parte del gobierno correspondientes a subsidios y opción tarifaria.

Adicionalmente, sigue creciendo la deuda que tienen muchas entidades del Estado que no han pagado a los prestadores de servicio de energía y gas.

La Contraloría ha indicado insistentemente que es necesario tomar medidas para garantizar la prestación de los servicios públicos, el acceso a los mismos por parte de la población, en especial la que tiene derecho a los subsidios.

“Por lo tanto, es importante no solo garantizar la generación y abastecimiento de energía y gas, sino la prestación de los servicios y la prevención de un apagón, que generaría mayores perjuicios en todos los sectores y afectaría el desarrollo económico, sobre todo en la población más vulnerable que tendría un aumento en las tarifas”, señala la entidad de control en un comunicado.

La Contraloría considera que le corresponde al gobierno nacional tomar acciones inmediatas frente al pago de subsidios, opción tarifaria y deuda con servicios públicos; y a mediano plazo, sobre problemas de abastecimiento energético, que también requieren medidas perentorias y concretas, pues la inseguridad energética impacta además a los inversionistas públicos y privados en diferentes sectores, que requieren seguridad y confianza para invertir.

En distintos estudios sectoriales y actuaciones de fiscalización realizados por la delegada de Minas y Energía, la Contraloría General de la República ha destacado graves deficiencias en los esquemas de subsidios destinados a tarifas de electricidad, gas combustible por redes y gas en cilindros.

“Tales fallas comprometen los objetivos de calidad, acceso equitativo y sostenibilidad financiera de los programas, además de poner en riesgo la transparencia en el manejo de los recursos públicos”, dice la entidad. 

Las deudas del gobierno

Según datos del Comité Intergremial de Energía y Gas, las deudas acumuladas por subsidios, que el Gobierno Nacional debía girar a través del Presupuesto General de la Nación (PGN), suman $2,7 billones para energía eléctrica, $3,3 billones por opción tarifaria y un billón por deuda de usuarios oficiales y en lo que compete a gas $628 mil millones para gas natural al cierre de 2024, es decir más de $7 billones, lo que preocupa aún más si se incluyen los costos de las intervenciones a empresas realizadas recientemente.

Este monto representa anualmente el 60% de los recursos necesarios y sigue aumentando cada trimestre, situación que reduce la liquidez de las empresas, amenaza con el desmonte de subsidios y podría traducirse en un alza de tarifas que afectaría a los hogares más vulnerables. Por ejemplo, una familia que paga $30.000 por servicio de gas, sin el subsidio tendría que cancelar por el mismo servicio un valor cercano a los $58.000.

Para la Contraloría, cubrir estas deudas debe ser una prioridad para garantizar el acceso al servicio de las familias de ingresos bajos. Y aunque se trata de una inversión en el Presupuesto General de la Nación (PGN), este gasto debe considerarse una obligación corriente que requiere atención anual. 

Por otro lado, la Contraloría General recuerda que el artículo 14 del proyecto de Ley de Financiamiento de 2024 proponía reconocer como deuda pública las obligaciones pendientes de los usuarios de estratos 1, 2 y 3 con las empresas comercializadoras, relacionadas con la opción tarifaria de la Resolución CREG 12 de 2020. Sin embargo, tras el archivo del proyecto de la Ley de Financiamiento, hoy no hay mecanismos claros para cubrir esta deuda que asciende a $3 billones. 

Aunque las empresas pueden recuperar estos recursos ajustando las facturas de los usuarios, este incremento podría aumentar la cartera vencida, agravando la situación financiera de las compañías y afectando el acceso a los servicios para la población, advierte la Contraloría.

El Contralor General convocará al ministro de Minas y Energía y al ministro de Hacienda y solicitará la presencia de la Procuraduría General de la Nación y gremios del sector minero energético, para realizar mesas de trabajo, con el fin de contribuir a que las partes puedan solucionar los problemas indicados en beneficio de la ciudadanía y los recursos públicos.

Canacol Energy presentó resultados positivos al cierre de 2024

Canacol Energy presentó sus resultados financieros no auditados y operacionales de 2024, las actividades y resultados de perforación en curso, y la actividad reciente en Bolivia.

Canacol reportó que el cuarto trimestre de 2024 fue sólido, con un EBITDAX que alcanzó aproximadamente 78 millones de dólares para los tres meses terminados el 31 de diciembre de 2024, lo que resultó en un EBITDAX anual de aproximadamente de 298 millones de dólares para 2024, superando el límite superior de la guía de la Corporación para 2024 (290 millones de dólares).

El EBITDAX se debe principalmente a la oferta limitada de gas natural en Colombia, lo que resultó en precios altos de gas y electricidad.

La inversión de capital (CAPEX) fue de aproximadamente 29 millones de dólares en el trimestre y 123 millones en 2024, respectivamente, lo que se ubica por debajo del límite inferior de la Guía 2024 (138 millones), debido principalmente a las eficiencias en perforación y la reducción de costos.

Actividad de perforación

Pozo Exploratorio Natilla-2 ST1: Este pozo del bloque Sinú San Jacinto alcanzó una profundidad total de 15.050 pies de profundidad, cerca de la base de la Formación Porquero, confirmando presencia de gas.

Actualmente, se está llevando a cabo el revestimiento para aislar la Formación Porquero antes de continuar la perforación hasta el objetivo primario Ciénaga de Oro, con una profundidad total planificada de 16.510 pies. Al finalizar la perforación, se llevarán a cabo registros en ambas formaciones, Porquero y CDO, respectivamente, y posteriormente se realizarán pruebas de producción en cualquier intervalo con potencial de producción de gas.

Pozo de evaluación Lulo-3: Inició perforación el 19 de enero de 2025 y alcanzó una profundidad total de 8.209 pies. El pozo encontró 101 pies de espesor neto contenedor de gas en el yacimiento primario CDO. Actualmente, el pozo está siendo revestido y completado, y se espera que entre en producción durante la primera semana de febrero de 2025.

Pozo de desarrollo Clarinete-11: Inició perforación el 21 de diciembre de 2024 y alcanzó una profundidad total de 8.695 pies. Encontró aproximadamente 205 pies de espesor neto contenedor de gas en el yacimiento de arenisca CDO y fue puesto en producción con aproximadamente 6 millones de pies cúbicos diarios (MMscfpd).

Pozo de evaluación Siku-2: Inició perforación el 26 de enero de 2025 y tiene como objetivo una extensión del campo de gas Siku, descubierto en 2020. El pozo le apunta a areniscas contenedoras de gas dentro del yacimiento CDO en una parte del campo ubicada aproximadamente 500 metros al sureste del pozo descubridor Siku-1.

Pozo de evaluación Pibe-2: Inició perforación el 19 de diciembre de 2024 y alcanzó una profundidad total de 9.392 pies. Se encontró gas no comercial en el yacimiento CDO, por lo que el pozo fue posteriormente abandonado.

Actividad en Bolivia

Canacol completó la firma de cuatro contratos con el Estado boliviano a través de su empresa estatal de petróleo y gas, YPFB. Los cuatro contratos, Tita, Arenales, Ovai y Florida Este, están ubicados dentro de la prolífica cuenca subandina en la región centro-sur de Bolivia, y todos se encuentran adyacentes a campos de gas en producción, gasoductos de exportación y otras instalaciones.

Tita es un contrato de desarrollo que abarca un campo de gas y condensado suspendido, descubierto por Occidental Petroleum en 1974.

Entre 1978 y 1996 el campo produjo aproximadamente 4,2 millones de barriles de condensado y 112 billones de pies cúbicos de gas natural, siendo quemado debido a la falta de infraestructura de gasoductos en ese momento.

Posteriormente, en 1998 se construyó un gasoducto de exportación que conecta Bolivia con Brasil, ubicado aproximadamente a 10 kilómetros al norte del campo Tita. La Corporación ha identificado un potencial significativo de recursos de gas remanentes en Tita y planea ejecutar inicialmente varios recompletamientos de pozos existentes en la primera mitad de 2026 para reiniciar la producción.

Se espera que la aprobación final de los cuatro contratos por parte del Congreso de Bolivia ocurra en el cuarto trimestre de 2025, lo que establecerá la fecha de entrada en vigor de los contratos y permitirá el inicio de las actividades de desarrollo y exploración.

El compromiso mínimo del programa de trabajo asociado con los cuatro contratos es de aproximadamente US$ 30 millones, a ser ejecutados en un período de 5 años.

El efecto Trump 2.0

Según la Agencia Internacional de Energía, la curva de demanda por crudo sólo se estará aplanando más allá del 2030.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

El arribo nuevamente a la Casa Blanca del presidente de los Estados Unidos Donald Trump ha significado un viraje en la política ambiental de la potencia del Norte, tomando distancia de la transición energética emprendida por Obama y secundada por Biden, después del bache que significó la primera administración Trump con respecto al compromiso adquirido derivado del Acuerdo de París de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), al renegar del mismo en 2017.

Trump arremetió contra el legado de su antecesor con una andanada de órdenes ejecutivas mediante las cuales anuló 67 medidas y promulgó 25 de su propia cosecha.

Entre estas, dispuso el retiro, otra vez, del Acuerdo de París, el cual se lo notificó a las Naciones Unidas a través de una misiva que lleva su rúbrica, alegando que EEUU no puede continuar “dilapidando” el dinero de los contribuyentes estadounidenses girándoselo a otros países que “no lo necesitan o no lo merecen”.

En su discurso de posesión, habló de “liberar” al sector energético y con tal fin declaró la emergencia nacional en materia energética, con el firme propósito de relanzar y reactivar los proyectos tanto mineros como hidrocarburíferos en todo el territorio estadounidense, sin excepción.

En el curso de su campaña electoral, Trump fue enfático en plantear en materia de hidrocarburos su consigna de “perforar, perforar y perforar”. Lo reiteró en su discurso de posesión: EEUU tendrá “la mayor cantidad de petróleo y gas de cualquier país del planeta y vamos a utilizarlo”. Con ello busca un mayor y mejor posicionamiento de los EEUU en el mercado petrolero haciéndole contrapeso a la OPEP, lo que le permitirá influir mayormente en los precios del crudo, que busca abaratarlos y con ello reducir costos a su industria y de paso meter en cintura la temida inflación.

De ello se sigue que se levantarán todas las medidas expedidas por el ex presidente Biden que limitaba la exploración y explotación de hidrocarburos en áreas protegidas.

Siendo el mayor productor de crudo del mundo, con 13,2 millones de barriles diarios, y uno de los mayores exportadores, con 4 millones de barriles diarios, al soltarle las riendas a la industria petrolera se espera una inundación del mercado petrolero y como consecuencia de ello una caída de la cotización del precio del barril, lo cual tendrá un gran impacto en la economía colombiana, dado que este es, de lejos, el primer renglón de sus exportaciones.

Con la declinación de las reservas, la baja en la producción y la caída del precio de las decrecientes exportaciones por parte de Colombia, caerá también el ingreso de divisas, la Nación recibirá menores dividendos de parte de ECOPETROL, caerá el recaudo de impuestos de renta proveniente de la industria petrolera y las entidades territoriales verán diezmados sus ingresos por regalías.

Además, el marginamiento de los EEUU del Acuerdo de París es un rudo golpe a la acción climática tendiente a la descarbonización de la economía global y significará también un alejamiento de las metas y los compromisos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de cara al 2030, para contener la amenaza del cambio climático. Tanto más, en cuanto que los EEUU es el segundo país con mayor responsabilidad de las emisiones de GEI, después de China.

En este contexto, se torna aún más irrelevante la posición del gobierno de Colombia, que decidió descartar la firma de nuevos contratos de exploración y producción de hidrocarburos y fue más lejos al firmar el presidente Petro, en el marco de la COP 28, el Tratado de no Proliferación de los Combustibles Fósiles, comprometiéndose a no seguir explorando y explotando el petróleo.

Todo ello, supuestamente, como una contribución a la lucha contra el cambio climático, que tiene en Trump uno de sus más reconocidos negacionistas, pues para él no es más que un “fraude”, un cuento chino que se inventaron para que la economía china le saque ventaja a la de EEUU.

Colombia terminará quedándose con el pecado y sin la gracia, pues la caída de su producción y de sus exportaciones de petróleo, igual que ha venido ocurriendo con el carbón que Colombia ha dejado de exportar, serán compensadas con creces por la mayor producción (17,6 veces la de Colombia) y las mayores exportaciones (10 veces las de Colombia) por parte de EEUU, en un mundo que sigue consumiendo con avidez los combustibles de origen fósil.

La Ley de Keynes es implacable: Toda demanda crea su propia oferta, de la cual se sigue que mientras haya quien consuma carbón y petróleo habrá quien los produzca.

De hecho, en los últimos tres años, lejos de aminorar la demanda por ellos, como se piensa con el deseo por parte del actual gobierno, se han registrado récords históricos consecutivos.

Según la Agencia Internacional de Energía, la curva de la demanda por crudo sólo se estará aplanando más allá del 2030.

Como diría el Nobel de la Literatura el mexicano Octavio Paz, quienes así piensan están a las afueras de la realidad.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

La super poderosa ANH

La ANH se ha convertido en una entidad super poderosa, asumiendo y concentrando múltiples funciones, abandonando las suyas propias: la administración de los recursos hidrocarburíferos de Colombia.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

El Gobierno ha dado en la flor de desbarajustar al sector energético. Como se recordará, la ex ministra de Minas y Energía Irene Vélez, violando la Ley que creó la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), delegando lo indelegable, mediante la Resolución 40234, fechada el 23 de febrero de 2023, le trasladó una serie de funciones y competencias que son ajenas a su misión estipulada en la Ley que la creó, cual es “la administración integral de las reservas de hidrocarburos de propiedad de la Nación”.

Esta Resolución es contraria y va a contrapelo de lo dispuesto por el Decreto 1760 de 2003, que ordenó la escisión de la estatal ECOPETROL y creó la ANH y del Decreto ley 4137 de 2011, que cambió su naturaleza,

El ministro Andrés Camacho, quien relevó a Vélez en el cargo, continuó en el empeño de “desguazar” a la ANH, ahora que a ésta la dejaron sin oficio luego de la desafortunada decisión tomada de desembarazarse de los hidrocarburos, marchitándolos prematuramente, al descartar la firma de nuevos contratos de exploración y explotación, no obstante la precariedad de las reservas con las que cuenta el país tanto en petróleo como en gas natural. Ya hasta el nombre le cambiaron a la ANH, ahora es la Agencia Nacional de Energía de Colombia. 

En efecto, en 2024 el Ministerio de Minas y Energía expidió la resolución 40234 en la que, según el presidente de la ANH Orlando Velandia, les “da funciones de conocimiento para algunos recursos no convencionales como son el hidrógeno blanco, la generación geotérmica, la generación eólica”, y un tema que, aunque no es específico de generación de energía, sí tiene que ver con la mitigación de los gases de efecto invernadero que es la captura y almacenamiento del CO2.

De esta manera, la ahora todopoderosa ANH asumirá todo lo concerniente a las fuentes no convencionales de energías renovables (FNCER). De hecho, ya la ANH se estrenó saltando a la palestra liderando la Primera Ronda para la asignación de permisos de ocupación temporal sobre áreas marítimas para el desarrollo de proyectos degeneración de energía eólica offshore. 

Esta primera Ronda ya cuenta con una lista preliminar de empresas habilitadas por parte de la ANH para la asignación de permisos de ocupación temporalsobre áreas marítimas del Caribe.

Según el Ministro Camacho, “este es el inicio de la expansión de la transición energética hacia nuestros mares, posicionando a Colombia como un punto de referencia para Latinoamérica y el Caribe en el aprovechamiento sostenible de los recursos, diversificando la matriz energética para el beneficio de los colombianos”. Huelga decir que la ANH tiene cero experiencia y experticia en FNCER. 

Cabe preguntarse cuál será el futuro de este nuevo emprendimiento, porque si el Gobierno no ha sido capaz de sacar avante los proyectos de los parques eólicos onshore, debido fundamentalmente a un entorno hostil, a una ANLA que arrastra los pies para expedir las licencias ambientales y a la inseguridad jurídica, será que se le deparará una mejor perspectiva a los parques eólicos offshore.

Contrario sensu de lo que ocurre en la realidad, afirma el ministro Camacho sin sonrojarse, llevado por su negacionismo, que dizque “los proyectos eólicos de La Guajira siguen en marcha”, en momentos en los que estos siguen empantanados, con pronóstico reservado.

Convertida por arte de birlibirloque la ANH en la Agencia Nacional de Energía, ahora el turno le llegó al Instituto de Soluciones Energéticas para Zonas no interconectadas (IPSE), que atiende las necesidades energéticas de los habitantes que no cuentan con este servicio; identificando, implementando y monitoreando soluciones energéticas sostenibles en las Zonas no Interconectadas (ZNI). El propósito es absorber las funciones y competencias del IPSE, que desaparecerá al fusionarse con la ANH. Así se desprende del proyecto de Decreto del Ministerio de Minas publicado para comentarios y cuyo plazo para estos se venció el 15 de enero.

De esta manera se ha convertido a la ANH en una entidad super poderosa, asumiendo y concentrando múltiples funciones, abandonando las suyas propias. El camino escogido para adelantar este proceso en volandas no es muy ortodoxo y entraña riesgos administrativos impredecibles, amén de los cuestionamientos sobre la legalidad de lo actuado. 

Lo único que está quedando por fuera del radar de la otrora ANH es su función de velar por la administración de los recursos hidrocarburíferos del país que, por ministerio de la Ley, debe ejercer. Con ello se está transgrediendo la ley, violándola flagrantemente, saltándose a la torera las disposiciones legales y de paso se está incurriendo en un prevaricato, porque al funcionario público solo le es dable hacer lo que le manda la Ley, nada más pero tampoco nada menos.

Es evidente que tanto la Resolución expedida por la ex ministra Vélez como el proyecto de Decreto transgreden la Ley, pues esta es una norma de rango superior, que sólo puede ser modificada por otra Ley. De modo que no le auguro un buen destino a estos dos actos administrativos que rayan en la arbitrariedad. El Consejo de Estado tiene la última palabra.

Y a todas esas, cabe preguntarse en dónde está el Piloto. Pues, el actual presidente de la ANH, Orlando Velandia, como si no tuviera suficiente con la enorme responsabilidad que le implica estar al frente de esta super poderosa entidad, funge en este momento como experto comisionado de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), en calidad de encargado, contrariando lo dispuesto en la Ley 142 de 1994, la providencia de la Corte Constitucional, el fallo del Consejo de Estado y del Tribunal Contencioso Administrativo de Cundinamarca, los cuales han sido enfáticos en que los expertos comisionados de la CREG, además de cumplir con unos requisitos técnicos rigurosos, que demandan la experiencia y experticia de los expertos comisionados, tienen período fijo y son de dedicación exclusiva, no pueden ser encargados y por tal motivo ya el Consejo de Estado ha anulado varios nombramientos, tanto del anterior como del actual gobierno.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

EPM firma convenios para el desarrollo comunitario y ambiental

Son tres convenios que benefician a 12 municipios de las subregiones Norte y Nordeste, 10 municipios del Oriente y 2 municipios del Magdalena Medio antioqueño. EPM aporta $32 mil millones para promover proyectos productivos, el turismo, la educación, el deporte y la cultura, entre otros.

En su compromiso con las comunidades ubicadas en las áreas de influencia de las centrales y embalses de generación de energía, EPM suscribió tres nuevos convenios con municipios y organizaciones para fortalecer los proyectos productivos de las subregiones antioqueñas, iniciativas comunitarias, las organizaciones sociales, el turismo y los planes de desarrollo de las administraciones.

La estrategia Alianzas para el Desarrollo se implementa desde 2016 con el propósito de aportar al desarrollo y la sostenibilidad de los territorios, a través de la unión de voluntades, en un trabajo articulado con administraciones municipales y entidades.

Con los municipios de las subregiones del Norte y Nordeste de Antioquia, donde están ubicadas las hidroeléctricas Porce II, Porce III, Guadalupe III, Guadalupe IV, Troneras y Riogrande II, EPM suscribió un convenio con los 12 municipios del área de influencia de la cuenca Porce: Amalfi, Angostura, Anorí, Belmira, Carolina del Príncipe, Entrerríos, Gómez Plata, Guadalupe, San Pedro de los Milagros, Santa Rosa de Osos, Yarumal y Yolombó.

Este convenio en el Norte y Nordeste antioqueño se desarrolla en cuatro líneas de trabajo: fortalecimiento comunitario y los proyectos productivos, procesos educativos en habilidades para la vida por medio de la cultura y el deporte, y afianzamiento del turismo sostenible. Con ello, se espera contribuir a la conservación de la biodiversidad, al desarrollo social y económico en las zonas rurales.

Nuevos convenios en el Oriente

Con los municipios de la subregión del Oriente de Antioquia, donde se encuentran las centrales Guatapé y Playas, se suscribió con nueve municipios un convenio para el fortalecimiento de sistemas productivos y buenas prácticas agrícolas para proyectos productivos en Alejandría, Concepción, Granada, El Peñol, Guatapé, San Carlos, San Rafael, San Vicente Ferrer y Marinilla.

Con la Corporación Prodepaz se suscribió un convenio para el desarrollo de programas socio-ambientales que contribuyan a fortalecer las competencias y la participación de líderes y organizaciones comunitarias del área de influencia de las centrales de generación de energía de las centrales Guatapé y Playas, en los municipios de Granada, Alejandría, Concepción, San Vicente, Marinilla, Guatapé, El Peñol, San Carlos, San Rafael; e incluye también la cadena hidráulica de Sonsón, la central Caracolí y la termoeléctrica La Sierra en el municipio de Puerto Nare.

Adicionalmente, en los próximos días, EPM suscribirá un convenio para el fortalecimiento educativo en los municipios del Oriente antioqueño.

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