TGI cerró el 2024 con incremento del 6.1% en sus ingresos

Sobresale un mayor Ebitda alcanzado en el año y la utilidad neta, explicados por mayores ingresos respecto a los presupuestados y la reducción en los gastos financieros.

La Transportadora de Gas Internacional (TGI), filial del Grupo Energía Bogotá́, cerró el cuarto trimestre de 2024 con ingresos de $553.900 millones, con un incremento de 5,4% comparado con el mismo periodo del año anterior.

El Ebitda tuvo un incremento del 2,1%. Se mantiene la utilidad neta del cuarto trimestre versus el mismo periodo del año pasado, gracias al buen comportamiento de los ingresos y a la reducción de 24% en los gastos financieros (COP 107,4 MM)

Igualmente, al cierre del trimestre, la capacidad de transporte de gas contratada en firme se incrementó en 4,9 % en comparación con el mismo período de 2023, lo que equivale a 31 millones de pies uúbicos diarios adicionales.

“Estamos enfocados en los proyectos de expansión que aseguren entradas anticipadas en operación, para responder a las necesidades del mercado. Estamos listos y dispuestos para ejecutar los principales proyectos incluidos en el Plan de Abastecimiento de Gas Natural. Tenemos un compromiso con el país: crecer y desarrollar nuestra infraestructura para garantizar que el gas natural llegue a hogares, industrias y comercios”, afirmó Jorge Andrés Henao, gerente General de TGI.

Así mismo, durante 2024 TGI mantuvo una continuidad en el servicio de transporte de gas natural del 99%, al tiempo que logró reducir en 22,9% sus emisiones netas, versus la línea base de 2021 y, en la Industria de Transporte y Almacenamiento de Petróleo y Gas, obtuvo la distinción TOP 1% como una de las empresas con mejor desempeño en ASG, otorgada por S&P Global.

Vanti invita a los usuarios a realizar la Revisión Periódica con anticipación

Vanti lanzó una campaña para que los usuarios adelanten la Revisión Periódica Obligatoria de gas natural que tienen programada para el segundo semestre de 2025.

Vanti lanzó una campaña para que los usuarios adelanten la Revisión Periódica Obligatoria de gas

La idea es evitar acumulaciones en las citas, como la posibilidad de hacerla en los meses mencionados, pero con la opción que su pago se realice en la fecha máxima de vencimiento para realizarla, la cual aparece en la factura mensual del servicio e, incluso, para poder participar en sorteos de motos cero kilómetros.

De esta forma, Vanti busca que los clientes no dejen la RPO del gas para último momento y la realicen con suficiente antelación, pues se prevé que en el segundo semestre se va a presentar un número alto de solicitudes debido a los efectos de la pandemia, en donde hace 5 años miles de usuarios no pudieron ser certificados debido a las medidas de salubridad impuestas entonces.

El agendamiento y certificación de la Revisión Periódica Obligatoria de las instalaciones internas de gas natural y sus gasodomésticos es responsabilidad de los usuarios del servicio, de acuerdo con la regulación expedida por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) y el Ministerio de Minas y Energía.

El llamado es para que los usuarios revisen en la factura mensual de gas natural la fecha máxima para realizarla y, en caso de tenerla en el segundo semestre de 2025, puedan adelantarla a los meses de abril, mayo o junio.

La Revisión Periódica de gas natural debe realizarse de forma obligatoria según lo exigido por la CREG. En esta se revisa el correcto funcionamiento de la instalación interna de gas, sistemas de ventilación, gasodomésticos y centro de medición de cada casa, apartamento o local comercial. Es el usuario quien elige con quién hacerla. Para ello, pueden acudir a las empresas contratadas por Grupo Vanti para este fin o escoger libremente cualquier Organismo de Inspección Acreditado (OIAC) certificado por el Organismo Nacional de Acreditación de Colombia (ONAC).

Por esta razón, es importante que los usuarios conozcan cómo es el proceso de certificación, para que antes de que se cumpla el plazo máximo de cinco años desde la instalación del servicio o desde la última certificación realizada, agenden y eviten la suspensión del servicio de gas natural por no cumplir con la normativa de la regulación.

Los pasos son los siguientes:

  • En la factura que Vanti envía mensualmente a los usuarios aparece la fecha máxima para realizar la Revisión Periódica Obligatoria.
  • Vanti envía cartas de notificación al usuario sólo dentro de la factura de gas. La primera se entrega faltando cinco meses para el vencimiento del periodo de 5 años, informando sobre la obligación de realizar la Revisión Periódica; en la misma se encuentra el listado de todos los Organismos de Inspección Acreditados por el ONAC que están autorizados para realizarla. El usuario puede escoger si la realiza a través de Grupo Vanti, agendando la visita a través de www.grupovanti.com, o con algún Organismo de Inspección de acuerdo con sus preferencias.
  • Si faltando dos meses para el vencimiento del plazo la distribuidora no ha recibido el Certificado de Conformidad, que debe ser remitido por los OIAC o por el mismo usuario, la distribuidora enviará una segunda carta al usuario recordando la obligación de hacer la revisión oportunamente, so pena de la suspensión del servicio.
  • Si la distribuidora no ha recibido el Certificado de Conformidad faltando 10 días, enviará una tercera carta en donde le informará al usuario que: Si en el término de cinco días no ha llegado dicho certificado, en cumplimiento de la regulación de la CREG, la distribuidora procederá a la suspensión del servicio.
  • Una vez superado el tiempo máximo indicado a través de la factura del servicio y en las comunicaciones anteriores, la distribuidora está obligada por la regulación vigente a realizar la suspensión del servicio, dado que sin el certificado de la Revisión Periódica se desconocen las condiciones de seguridad de la instalación interna, las cuales pueden afectar la seguridad del cliente, de su familia y la comunidad.
  • Con el fin de conocer las fechas y plazos máximos para realizar la revisión y no incurrir en suspensión del servicio, es necesario que los usuarios estén atentos a las notificaciones o comunicaciones que envía la distribuidora o a la fecha indicada en la factura del servicio.

Barranquilla será sede del Congreso Naturgas 2025

Del 9 al 11 de abril, el Centro de Eventos Puerta de Oro en Barranquilla albergará el Congreso Naturgas 2025, el evento más influyente de la industria del gas natural en América Latina y el Caribe, organizado por la Asociación Colombiana de Gas Natural (NATURGAS).

El gas natural sigue siendo una fuente clave para garantizar el abastecimiento de energía en Colombia y el mundo, impulsar el desarrollo económico y reducir la pobreza energética, mientras se avanza en la adopción de las energías renovables.

Bajo el lema “La voz del Sur Global”, este año el Congreso Naturgas enfatizará en el papel de los países del hemisferio sur en la estabilidad del mercado energético mundial.

Este año, la agenda académica abordará temas estratégicos como seguridad energética, equilibrio de la transición, abastecimiento de gas natural, geopolítica, innovación tecnológica, desafíos de la política pública y herramientas de financiación para proyectos energéticos. Además, se discutirán las oportunidades que tiene Colombia y la región para fortalecer su liderazgo en la producción y comercialización de gas, con una mirada hacia la descarbonización y la sostenibilidad.

 “Colombia asume el liderazgo del Sur Global en el debate energético, porque nuestro país tiene el potencial y la responsabilidad de impulsar alianzas estratégicas que faciliten el rol del gas en la transformación de la matriz energética. En un mundo que avanza hacia la descarbonización, el gas natural y los gases renovables son aliados indispensables para una transición energética ordenada, equilibrada y centrada en la seguridad energética. Es momento de que el Sur Global haga oír su voz y el Congreso Naturgas es el escenario propicio para liderar esta conversación”, asegura Luz Stella Murgas, presidente de Naturgas.

Con más de 26 ediciones previas, el Congreso Naturgas se ha consolidado como la plataforma de discusión más relevante de la industria en América Latina, que reunirá a tomadores de decisión, expertos nacionales e internacionales, inversionistas y representantes del alto gobierno.

Para más información sobre el evento, visite https://www.congresonaturgas.com/es/

¿Quién frena la ilegalidad en el sector minero?

El contraste entre la minería ilegal y la minería formal es abismal, mientras la extracción ilícita genera hasta 20 toneladas de oro al año, con ingresos superiores a 5 billones de pesos, la minería formal apenas produce 3 toneladas anuales.

Por: JUAN ESPINAL*

Las rentas ilegales en Colombia han crecido de manera alarmante, agravando la crisis de inseguridad.

El narcotráfico sigue siendo la mayor amenaza, con el país consolidado como el principal productor mundial de cocaína. En 2023, según el Sistema Integrado de Información y Monitoreo de Antinarcóticos, se registraron más de 253.000 hectáreas de cultivos de coca, con una producción potencial de 2.664 toneladas métricas de cocaína, un aumento del 53% en comparación con 2022.

Sin embargo, una nueva fuente de financiamiento para los grupos armados ilegales ha ganado protagonismo: la minería ilegal. Este negocio paralelo al narcotráfico, no solo destruye ecosistemas estratégicos y contamina ríos con mercurio, sino que también se ha convertido en una fuente clave de violencia.

De hecho, en el 34% de los municipios donde hay cultivos de coca, también se registra explotación ilegal de oro de aluvión. En algunas regiones, la minería ilegal ya ha reemplazado al narcotráfico como principal fuente de ingresos para estas organizaciones criminales, impulsada por el alto valor del oro, que actualmente alcanza los 2.739 dólares por onza.

El control de esta millonaria renta ilícita está en manos de grupos como el ELN y el Clan del Golfo, que utilizan la minería ilegal para lavar dinero y financiar su expansión territorial. Departamentos como Antioquia, Chocó, Sur de Bolívar, Nariño, Cauca, Córdoba, Valle del Cauca, Putumayo, Guainía (con coltán y uranio), Caquetá, Caldas, Tolima y La Guajira están entre los más afectados.

Las cifras son contundentes:

          •         100.000 hectáreas de minería ilegal a cielo abierto.

          •         51% de estas operaciones se encuentran en reservas forestales o parques naturales.

          •         69.123 hectáreas de oro de aluvión están bajo explotación ilícita, lo que representa el 73% del total.

          •         En 2023, Colombia exportó 72 toneladas de oro por un valor de 3.406 millones de dólares, solo superado por el petróleo y el carbón. Sin embargo, al menos el 75% proviene de empresas informales.

          •         La minería ilegal genera aproximadamente 3,5 billones de pesos anuales, mientras evade 550.000 millones de pesos en impuestos.

El contraste entre la minería ilegal y la minería formal es abismal, mientras la extracción ilícita genera hasta 20 toneladas de oro al año, con ingresos superiores a 5 billones de pesos, la minería formal apenas produce 3 toneladas anuales.

Empresas como Mineros S.A. y Operadora Minera S.A.S, junto con unidades formalizadas, sí contribuyen al desarrollo del país a través del pago de impuestos y regalías.

La Procuraduría General de la Nación ha alertado sobre el impacto de la minería ilegal a través de informes como “Minería Ilegal y Contaminación por Mercurio en Colombia”, publicado en diciembre de 2024. Sin embargo, las instituciones encargadas de frenar esta actividad parecen paralizadas.

El gobierno de Gustavo Petro ha demostrado una absoluta falta de interés en enfrentar esta problemática. En lugar de impulsar el desarrollo del sector minero con reglas claras y garantías para la inversión legal, su política se ha basado en imponer trabas jurídicas ideológicas a través del Ministerio de Ambiente.

Mientras tanto, ¿dónde están la Fiscalía y la Fuerza Pública? Esta renta ilegal sigue creciendo sin control, amenazando la economía y devastando el medio ambiente.

Si el Estado no actúa con firmeza, la minería ilegal seguirá consolidándose como un motor del crimen organizado en Colombia, con consecuencias irreversibles para el país.

*Representante de la Cámara por el Centro Democrático.

¿Qué pasa con los subsidios?

A la deuda contraída por la Nación por concepto de los subsidios con las empresas que prestan el servicio de energía se viene a sumar lo que les debe a las que prestan el servicio de gas natural y GLP domiciliario.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

A partir de la Constitución de 1991, la prestación de los servicios públicos dejó de ser una función que le estaba reservada al Estado y se abrió la posibilidad de que también las empresas privadas y comunidades organizadas pudieran prestarlos, tal como las tan mentadas como fementidas comunidades energéticas, así quedó prescrito en su artículo 365.

No obstante, dejó establecido que “los servicios públicos son inherentes a la finalidad social del Estado”. De ello se sigue que es el Estado el llamado a garantizar la prestación de los servicios públicos, tal como lo establece la Ley 142 de 1994, con eficiencia, calidad, continuidad y equidad.

Este es el sentido y la razón de los subsidios a los usuarios de los servicios públicos más vulnerables, los estratos 1, 2 y 3, los cuales quedaron reglamentados en el artículo 99.3 de la Ley 142 de 1994 de servicios públicos, como “un descuento en el valor de la factura”.

Ello dio lugar a la creación del Fondo de Solidaridad para Subsidios y Redistribución del Ingreso (FSSRI), mediante la Ley 286 de 1996. Con el cumplimiento de esta norma, Colombia honra su compromiso con el 6º y el 7º de los 17 Objetivos del desarrollo sostenible (ODS), que tienen que ver con el acceso al servicio de agua potable y a las energías renovables.

Y claro, para cumplir con estos dos objetivos se tienen que dar dos premisas. La primera es la disponibilidad, porque nadie puede acceder a lo que no está disponible y la segunda tiene que ver con el poder adquisitivo, que tiene que ver con el ingreso de los usuarios, que dependen a su vez de la tarifa por el disfrute de tales servicios.

Según la más reciente Encuesta de Calidad de Vida y el Informe sobre pobreza multidimensional del DANE, el 47% de los hogares (8´460.000 familias) tenían carencias en cinco dimensiones, entre las que se destaca “no tener acceso a fuente de agua tratada”. 

Y según el más reciente estudio de la empresa PROMIGAS sobre la pobreza energética multidimensional en Colombia, se estableció que el 16,1% de la población, 8,4 millones de habitantes, están en esa condición.

Ahora bien, los subsidios se aplican directamente a los usuarios mediante sus facturas y luego el Gobierno debe realizar los reembolsos. No es como afirmó irresponsablemente el saliente ministro de Minas y Energía, Andrés Camacho, en el curso de una asamblea de usuarios del servicio de energía en Santa Marta, convocada por él, al espetar, sin pestañear, que “los subsidios por ley se asignan a los estratos 1, 2 y 3 y no se les entrega a la gente directamente, se les entregan a través de las empresas. Como la mayoría de las empresas son privadas, entonces se quedan con los subsidios y los administran. La transición debe garantizar que los subsidios lleguen a la gente” directamente.

La realidad es otra, quien se queda con los subsidios es el Estado, que tiene la obligación de reintegrárselos a las empresas prestadoras del servicio, que terminan financiándolos al descontárselo a los usuarios en sus facturas quedando a la espera de que el Ministerio de Hacienda les gire el valor causado.

Y es lo que no se viene haciendo de manera cumplida y diligente abocando a las empresas a dificultades de liquidez, solvencia y de flujo de caja para garantizar el cumplimiento de sus propias obligaciones con sus proveedores, entre ellos, en el caso de la energía, los generadores, que son los que se la despachan a través de contratos que deben honrar y con la banca.

Entre marzo del año anterior y enero de este año se acumuló una deuda de la Nación con las empresas comercializadoras de energía del orden de $2,8 billones, de los cuales el Ministerio de Minas y Energía sólo ha realizado la liquidación y conciliación por $1,3 billones. Con el gravante de que esta liquidación y conciliación por parte del Ministerio, mientras el Ministerio de Hacienda no gire, no les da liquidez a las empresas.

Sólo a comienzos de febrero de 2025, ante el fuerte requerimiento que le hicieron conjuntamente la Contraloría General y la Procuraduría, advirtiéndole sobre la inminencia de un apagón financiero que podría derivar en un racionamiento en la prestación del servicio, se comprometió el ministro de Hacienda Diego Guevara a hacer abonos mensuales, a cuenta gotas, que sumarían para el 30 de abril $1 billón. Pero, como cada mes se causan $300.000, que deben ser asumidos por las empresas, para entonces, la deuda en lugar de saldarse o por lo menos amortizarse se elevará hasta los $3 billones.

A la deuda contraída por la Nación por concepto de los subsidios con las empresas que prestan el servicio de energía se viene a sumar lo que les debe a las que prestan el servicio de gas natural y GLP domiciliario, del orden de los $628.000 millones y $68.000 millones, respectivamente, con el agravante que dichas empresas no están obligadas, como si lo están las que prestan el servicio de energía, a descontar en las facturas el valor del subsidio en el evento de que el Ministerio de Hacienda deje de girarlo.

Dicho de otra manera, ellas, ante la estrechez de caja podrían dejar de aplicarle dichos subsidios a los usuarios, con lo cual la tarifa prácticamente se les duplicaría, atentándose contra el acceso a estos servicios esenciales. Este es uno de los mayores retos que debe asumir el novel ministro Edwin Palma, con la seriedad y el compromiso que no tuvo su antecesor en el cargo.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

Alianza Promigas y Asohofrucol – FNFH beneficia a más de 1.300 productores rurales

Promigas, Surtigas, Promioriente, CEO y su Fundación Promigas, en alianza con Asohofrucol – Fondo Nacional de Fomento Hortifrutícola, apuestan por la seguridad alimentaria sostenible en Atlántico, Sucre, Norte de Santander, Santander, Cauca y Córdoba, con tanques de almacenamiento de agua y sistemas de riego, proyectos avícolas y frutales.

Más de 1.300 pequeños productores rurales de Colombia forman parte de ‘Manos al Campo’, una alianza que busca impulsar la productividad agrícola, fortalecer la seguridad alimentaria y mejorar las prácticas sostenibles en cinco departamentos del país.

Este esfuerzo, liderado por Promigas, Surtigas, Promioriente, CEO y su Fundación Promigas, en alianza con Asohofrucol – Fondo Nacional de Fomento Hortifrutícola, busca fortalecer las capacidades de pequeños productores en municipios del Atlántico, Sucre, Norte de Santander, Santander, Cauca y Córdoba, promoviendo su competitividad, resiliencia y el uso de prácticas agrícolas sostenibles.

La directora Ejecutiva de la Fundación Promigas, Marcela Dávila, aseguró: “Desde 2020, con la pandemia, el programa Comunidades Más Productivas ha sido nuestra apuesta por el futuro del campo colombiano. En estos años hemos podido generar oportunidades reales para 1.390 pequeños productores, mejorar su seguridad alimentaria, fortalecer su productividad y garantizar un desarrollo sostenible a largo plazo. Eso es dejar una Huella Social sostenible en nuestro territorio”.

La iniciativa responde al acceso limitado a tecnologías, insumos y mercados, así como a la necesidad de alinear sus actividades con los planes de desarrollo territorial. En esa dirección, se fomenta la seguridad alimentaria de los productores, a través de capacitaciones y de la implementación de huertas familiares.

En el caso de los departamentos Atlántico, Sucre, Santander, Norte de Santander y Cauca, se cuenta con el apoyo y recursos del Fondo Nacional de Fomento Hortifrutícola, en donde se beneficiará a comunidades afrocolombianas, indígenas y campesinas. Recibirán herramientas tecnológicas como tanques de almacenamiento y sistemas de riego, además de acompañamiento técnico y transferencia de tecnología.

En los municipios de Silvia, Totoró y Páez (Cauca), se fortalecerán las capacidades productivas de 117 cultivadores de fresa mediante la actualización técnica en estándares de inocuidad y calidad, facilitando el acceso a insumos y materiales clave, optimizando los procesos de producción, cosecha y postcosecha.

Por su parte, en el departamento de Córdoba, Asohofrucol, como representante gremial de los productores hortifrutícolas del país, aportará acompañamiento técnico y la implementación de 150 personas vinculadas (directa e indirectamente) a procesos productivos avícolas en comunidades como Corocita y Chivolos. Las acciones incluirán transferencia de tecnología, asistencia técnica y formación en habilidades empresariales.

Sobre la Iniciativa

‘Manos al Campo’ es uno de los proyectos del programa Comunidades Más Productivas de la Fundación Promigas, una iniciativa que nació en el 2020 como respuesta a los desafíos derivados de la pandemia de la Covid-19. Fue diseñado para fortalecer la resiliencia de los pequeños productores rurales en Colombia, mejorando sus capacidades productivas, organizativas y comerciales.

Desde su creación, la iniciativa ha impactado positivamente a 4.272 participantes directos, asociados a 1.810 unidades productivas rurales, con más de 2.100 toneladas de alimentos producidas.

Indicadores de Ecopetrol vuelven a caer en 2024

Resultados financieros siguen en caída año a año. En producción, mientras la nacional viene cayendo en los últimos diez años, la del Permian en los Estados Unidos, crece.

Aunque Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol, insiste en que 2024 fue el tercer mejor año de la compañía en toda su historia, lo cierto es que desde 2022, cuando llegó Gustavo Petro a la presidencia, los indicadores vienen cayendo.

Efectivamente, tanto los ingresos, como el EBITDA y las utilidades caen año a año desde el comienzo de este gobierno.

En 2022 se lograron cifras récord de $159,5 billones en ingresos, un EBITDA de $75,2 billones y una utilidad neta de $33,4 billones; pero al año siguiente cayeron a $143,1, $60,7 y $19,1, respectivamente, y el 2024 cerró con $113,3 billones en ingresos, $54,1 billones de EBITDA y $14,9 billones de utilidad neta.

Esta última cifra no solo es la más baja desde la pandemia de la Covid-19, sino que representa una caída de más del 50% frente a 2022. Roa justifica esta disminución por el menor precio del crudo y por la revaluación del peso frente al dólar.

Por el lado de la producción, Roa señaló que 2024 cerró con 746 mil barriles de petróleo diarios equivalentes (KBPDE), y resaltó que es la mejor producción de los últimos 9 años.

No obstante, hay que señalar que esa cifra no hubiese sido posible sin el aporte de la cuenca del Permian en los Estados Unidos, donde Ecopetrol participa con la OXY como socio y operador.

Efectivamente, mientras la producción nacional de crudo y gas cayó 14% en los últimos diez años (en 2015 fue de 750 KBPDE y en 2024 de 645), la producción del Permian le aportó a Ecopetrol 101 KBPDE en 2024, un 13,5% del total.

En cuanto a la actividad de exploración y producción, Ecopetrol indicó que el año paso perforó 16 pozos, de los cuales 7 resultaron exitosos, una tasa de efectividad del 44%.

Por el lado del gas, el año pasado se confirmó el potencial de Sirius de 6 terapiés cúbicos (TPC), pese a que se abortó la perforación de un pozo de delimitación a finales de 2024, lo que retrasa el cronograma.

En hidrocarburos, Ecopetrol destaca una reposición de reservas de 104%, incorporando 260 MBPE, cifra a la que contribuyó la compra del 45% que tenía Repsol en el campo CPO 09, con 32 MBPE de reservas.

Así, la vida media de las reservas de Ecopetrol al cierre de 2024 se ubica en 7,6 años, de los cuáles 7,8 años corresponden a líquidos y 6,7 años a gas.

Colombia: Más de un millón de familias se pueden quedar sin acceso al GLP

El Presupuesto Nacional 2025 no contempla recursos para el subsidio de GLP en cilindros y se proyecta un déficit de 320 mil millones de pesos para el subsidio de GLP por redes, lo que pone en riesgo la prestación del servicio para los hogares más vulnerables.

La Asociación Gremial Colombiana de Comercialización de Gas (Agremgas) expresó su preocupación por la omisión de recursos para el subsidio de GLP en cilindros en el Presupuesto General de la Nación para 2025.

Además, alerta sobre un déficit proyectado de 320 mil millones de pesos para el subsidio al suministro de GLP por redes, lo que amenaza con dejar a millones de familias sin acceso a este recurso esencial.

La ausencia de estos subsidios tendría un impacto directo sobre los hogares más vulnerables, especialmente en los estratos 1 y 2, donde el aumento del costo del GLP podría duplicar la tarifa actual.

Sin los subsidios, el costo de este combustible podría llegar a duplicarse, afectando gravemente el acceso de estas familias a una fuente de energía limpia y segura.

Este incremento en los precios no solo tendría repercusiones económicas, sino que también podría forzar a muchas familias a regresar al uso de leña para cocinar. Este retroceso pondría en riesgo la salud de los hogares, debido a la exposición al humo, y tendría efectos devastadores para el medio ambiente, ya que promovería la deforestación.

En la actualidad, más de un millón de familias dejaron atrás el uso de leña y se sumaron al plan de sustitución para acceder al GLP, una transición que ha mejorado sustancialmente su calidad de vida, pero ahora están en riesgo de perder este beneficio.

Cada mes, alrededor de 1.000 hogares logran hacer este cambio, y la pérdida de estos subsidios podría revertir años de avances en la lucha por una energía más limpia y sostenible, especialmente en las regiones más apartadas del país.

«La omisión de fondos para el consumo de cilindros y proyectos de infraestructura de GLP en el Presupuesto Nacional 2025 nos preocupa profundamente. Este cambio podría significar una reducción en el acceso al GLP para muchas comunidades que dependen de este combustible. Estamos en constante comunicación con el Ministerio de Minas y Energía para entender las implicaciones de esta decisión y abogar por soluciones que continúen apoyando a los usuarios de GLP. Es fundamental que el Gobierno Nacional considere las consecuencias de estos cambios y busque alternativas para garantizar que no se comprometa la seguridad energética de las comunidades más vulnerables», advirtió Sara Vélez, directora Ejecutiva de Agremgas.

El subsidio al GLP es esencial para garantizar la seguridad energética de más de 1.080.000 personas en situación de vulnerabilidad, incluidas comunidades de estratos 1 y 2, pueblos indígenas y poblaciones de Nariño, Amazonas, Putumayo, Caquetá, el Macizo colombiano del Cauca, así como el archipiélago de San Andrés y Providencia.

Los subsidios al GLP permiten descuentos de hasta el 50% para el estrato 1 y comunidades indígenas, y hasta el 40% para el estrato 2, asegurando que las familias puedan acceder a este recurso.

«Desde Agremgas, reafirmamos nuestro compromiso con las comunidades más vulnerables y con la continuidad del acceso al GLP. Sin embargo, la falta de asignaciones presupuestales para este combustible pone en riesgo nuestros esfuerzos y amenaza con revertir los importantes avances en la lucha contra la pobreza energética en el país», enfatizó Vélez.

Agremgas hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para que priorice la liberación de los recursos destinados a estos subsidios, asegurando la continuidad del servicio.

La asociación señaló que está dispuesta a trabajar de la mano con las autoridades para encontrar soluciones que eviten la interrupción del suministro de GLP.

«Es fundamental que el Gobierno Nacional actúe rápidamente para evitar una crisis energética, especialmente en las zonas más apartadas. Desde Agremgas reiteramos nuestra disposición para colaborar en asegurar que las familias más necesitadas continúen recibiendo este servicio esencial sin interrupciones», concluyó Vélez.

Ecopetrol importará gas natural licuado por Buenaventura

La Empresa contará con una infraestructura en Buga, que tendrá capacidad de regasificación de 60 millones de pies cúbicos por día. Se prevé que entre en operación en el segundo trimestre de 2026.

En un escueto comunicado, Ecopetrol informó que había firmado un contrato de servicios de regasificación con la empresa Puertos, Inversiones y Obras (PIO SAS).

Esta alternativa de regasificación en el Pacífico colombiano permitirá contar con otra fuente de abastecimiento para atender la demanda de gas natural en el interior del país.

La infraestructura tendrá una capacidad de regasificación de 60 millones de pies cúbicos por día (MPCD), y se prevé que entre en operación en el segundo trimestre de 2026, ofreciendo actividades de recibo y almacenamiento en Buenaventura y de regasificación en Buga, Valle del Cauca.

Aunque la empresa no dio información adicional, de acuerdo con este sistema, lo más probable es que el gas licuado llegue en buque hasta Buenaventura, de allí se transporte en isocontenedores hasta Buga y allí se regasifique el gas para ser inyectado a la red. Hay que anotar que Ecopetrol hizo en 2022 un piloto de importación con esta tecnología.

Posteriormente, el presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, añadió que le empresa está contratando una unidad flotante en Buenaventura, con una capacidad de almacenamiento de 2,5 millones de pies cúbicos.

Adicionalmente, agregó que en Chuchupa B se estudia la posibilidad de montar una planta de regasificación con una capacidad de 200 MPCD.

Recordemos también que Colombia ya cuenta con una planta de regasificación en Cartagena, con una capacidad de 450 MPCD que atiende principalmente al parque térmico de la costa Caribe.

El necesario timonazo

Según el DANE, el sector energético fue el de peor desempeño en 2024, con una caída del 5,2%, restándole 0,3 puntos porcentuales al magro crecimiento del 1,7% del PIB.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

Ahora que el presidente Gustavo Petro, en la recta final de su mandato y con el sol a sus espaldas, resolvió recomponer su gabinete ministerial y luego de la renuncia del titular del Ministerio de Minas y Energía Andrés Camacho y la designación en su reemplazo de Edwin Palma, es propicia la oportunidad para que este último le dé un timonazo a la política del sector minero – energético y trate de recuperar el tiempo perdido para el mismo por sus dos antecesores y le imprima la dinámica requerida para sortear la gran crisis en que se debate el sistema eléctrico y el abastecimiento de gas natural.

El sector energético, según el DANE, fue el de peor desempeño en 2024, con una caída del 5,2%, restándole 0,3 puntos porcentuales al magro crecimiento del 1,7% del PIB. Salta a la vista que en el incumplimiento delatado por el propio presidente Petro “de 146 de sus 195 compromisos”, la cartera de Minas y Energía tiene un lugar protuberante.

Al final de su pésima gestión frente al Ministerio este queda maltrecho con la barrida de la tecnocracia que inició Irene Vélez y continuó Camacho. Nos dejó una de las dos empresas que presta el servicio de energía en el Caribe (Air-e) intervenida y con serios problemas, y la otra (Afinia) a punto de tirar la toalla, y todas las empresas comercializadoras de energía a punto de un apagón financiero y el riesgo de un racionamiento, como lo han denunciado ellas y lo advirtieron en un pronunciamiento conjunto recientemente la Contraloría General y la Procuraduría, que puede llegar a comprometer la continuidad de la prestación del servicio. 

Deja a las empresas comercializadoras de energía con una deuda por concepto de los subsidios por valor de $2,7 billones, suma esta que, si se cumple por parte del Ministerio de Hacienda con los prometidos abonos, se incrementará, en lugar de disminuir, escalando a finales de abril hasta $3 billones. 

Además, se va debiéndole a las comercializadoras de gas natural y de gas propano (GLP), por concepto de subsidios, $628.000 millones y $68.000 millones, respectivamente. 

Incumplió, además, con la orden que le impartió el presidente Petro en mayo del año pasado para que titularizara la deuda de los estratos 1, 2 y 3 por concepto de la opción tarifaria ($2,8 billones) y de esta manera asumirla por parte de la Nación, la cual han seguido pagando los resignados usuarios. De cumplirse esta promesa presidencial, ipso facto se reduciría el valor de la factura de energía un 24%.

El ministro Palma viene de desempeñarse como agente interventor de la empresa Air-e, así que conoce de primera mano las afugias de las empresas comercializadoras y es sabedor de la necesidad de que el Ministerio de Hacienda les desembolse la suma adeudada a las empresas prestadoras de los servicios públicos.

Camacho se comprometió a que se tomarían medidas para bajar las tarifas de energía, sin embargo, las medidas tomadas desde su despacho y/o desde la CREG no lo han logrado, sólo han servido de espejismo.

Y ante su fracaso en su fementido propósito terminó por convencer al presidente Petro de que las altas tarifas que estamos pagando los usuarios son “ilegales” pues las atribuyen a la especulación por parte de los generadores, contra quienes la han emprendido. Pese a su alarde para embaucar incautos, de estar como ministro “del lado de los usuarios”, también con ellos quedó en deuda.

Su negacionismo lo llevó a negar la escasez de gas, pues para él se trataba de un caso de “acaparamiento” y al descartar la escasez no vio necesaria las importaciones para cubrir la demanda esencial (residencial, comercio e industria), la que se viene dando desde el 1 de diciembre y a consecuencia de ello se elevó la tarifa que pagan los usuarios de gas del interior del país entre el 20 y el 36%, la cual considera “injustificada” y lo atribuye a la especulación de parte de las empresas, lo cual derivó en el atropello por parte de la Superintendencias de Industria y de Servicios Públicos, desatando una cacería de brujas contra las empresas y, lo más grave, contra NATURGAS, que es el gremio que las representa. 

Camacho fue incapaz de poner en marcha los parques eólicos en La Guajira, le dijo al país que “no hay proyectos suspendidos”, cuando todos saben que la mayoría de ellos han sido abandonados por las empresas desarrolladoras. Ello es muy grave porque su entrada en operación habría contribuido a la confiabilidad, a la firmeza en la prestación del servicio y, desde luego, a que los usuarios pudieran sentir un alivio en las tarifas que tanto los agobia.

Lo más preocupante para el sector es que a lo errático de la gestión ministerial, se sumaron los mensajes y señalamientos temerarios inculpando a los generadores de energía y últimamente a las empresas distribuidoras de gas como especuladores y responsabilizándolos de las altas tarifas, al extremo de llevar al presidente Petro a afirmar temerariamente que las tarifas de energía que se cobran a los usuarios son “ilegales”, mientras el ministro afirma que el alza en las de gas son “injustificadas”, amén de la actuación de las Superintendencias de Servicios Públicos y la de Industria, han creado un clima de hostilidad hacia las empresas y hacia el empresariado del sector. Con el agravante que varias medidas que se han tomado desde el Ministerio, mediante decretos y resoluciones y/o resoluciones de la CREG, atentan contra la seguridad jurídica y la confianza inversionista. 

Entre las decisiones que deberá acometer sin tardanza el novel ministro Palma están, entre otras: con carácter urgente, además de destrabar la ejecución de los proyectos en curso, abrir dos subastas, una de reconfiguración y otra de expansión de la capacidad de generación para evitar el déficit de oferta de energía en firme (OEF) que, según la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) se tendrá el próximo año.

Además, la pronta ampliación de la capacidad de regasificación, para responder al creciente volumen de gas importado, dado que la planta de SPEC se tornará insuficiente a muy corto plazo.

Finalmente, con el ministro Camacho se perdió la interlocución entre el sector privado y el gobierno, ni siquiera acudió a las convocatorias que le hicieron los organismos de control.

Con la llegada de Edwin Palma como ministro se augura que el diálogo y la concertación se restablezcan para bien del sector. En ello, él, que ha sido un curtido luchador sindical, tiene una amplia experiencia y le ayuda su talante proclive a llegar a acuerdos, partiendo del reconocimiento, rindiéndose ante la evidencia de la existencia de los problemas en lugar de soslayarlos y mimetizarlos, que fue lo hizo el exministro Camacho.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

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