Energía solar en Colombia: un siglo de historia

Un aspecto poco conocido es que Colombia fue potencia mundial en energía solar en la segunda mitad del siglo pasado. Crónica de una historia curiosa y de, tal vez, su principal protagonista, el doctor en Física Humberto Rodríguez Murcia.

Por: MARTÍN ROSAS

27 de junio de 2022.   Las fuentes alternativas de energía como la solar y la eólica están hoy en boca de todo el mundo, pero no son tan nuevas como parece. En Colombia, el uso de tecnologías teniendo como fuente de energía el sol data de los años 20 del siglo pasado. En esos años se introdujeron en el país los calentadores de agua solares por parte de las compañías bananeras que los instalaron en las casas de sus funcionarios en Santa Marta. En esa época, los calentadores solares eran comunes en los estados de California y la Florida, Estados Unidos, y muy seguramente de allá los trajeron al país.

“Recuerdo que hacia mediados del siglo pasado los calentadores solares también se utilizaron en varias estaciones del ferrocarril en el medio y bajo Magdalena. Se colocaban sobre los techos de las estaciones y cumplían dos funciones: calentar agua y refrescar el interior de las edificaciones, pues al captar los rayos solares no permitían que estos calentaran las cubiertas”, dice el doctor en Física Humberto Rodríguez y profesor Emérito de la Universidad Nacional, profesor de la Universidad de Los Andes y miembro de Número de la Academia de Ciencias de Colombia, quien no solo ha participado en numerosos proyectos de energía solar en Colombia y Latinoamérica, sino que, a sus 74 años de edad, recorre esta historia con momentos decisivos, anécdotas, cifras, nombres y fechas exactas.

PROFESOR HUMBERTO RODRÍGUEZ, Ph. D. en Física, pionero de la energía solar en Colombia. (Archivo particular)

Luego, a finales de los 60, una misión de la Unesco montó calentadores solares israelíes en la Universidad Industrial de Santander; y a mediados de los 70, la Fundación Centro Las Gaviotas, fundada y dirigida por Paolo Lugari, se dedicó a desarrollar aplicaciones térmicas de la energía solar.

En su centro experimental en la Orinoquia, el Centro Las Gaviotas fabricó los calentadores solares de agua que le dieron renombre mundial. Los primeros sistemas se instalaron en 1979 en la Urbanización Villa Valle de Aburrá, en Medellín, para 950 apartamentos. Posteriormente, durante los ochenta se montaron en Bogotá en Ciudad Tunal calentadores para 5.500 apartamentos, en Nueva Santafé para 1.260 apartamentos y en Sauzalito en Ciudad Salitre para 1.250 apartamentos. También se instalaron calentadores solares de gran capacidad, como el de la sede de la Empresa de Energía de Bogotá, sobre la avenida Eldorado.

COLECTOR DE AGUA CALIENTE con energía solar, sobre el techo del antiguo edificio de la Empresa de Energía de Bogotá.
(Archivo particular Humberto Rodríguez)

Todo eso llevó a que a finales de los 80 el país fuera reconocido por tener una de los mayores parques de calentadores solares en el mundo: cerca de 9.500 instalados por el Centro Las Gaviotas, más otro par de miles de sistemas instalados por fabricantes de Manizales, Medellín y Cali.

Eso llevó a que el Banco Central Hipotecario, gerenciado entonces por Mario Calderón Rivera, un entusiasta visionario de la aplicación de los calentadores solares en las viviendas, pensara en instalarlos en sus proyectos, pero la iniciativa quedó congelada con la llegada masiva del gas natural, que, debido a su bajo costo, dejó congelado el desarrollo de los calentadores solares en el país.

“Los calentadores solares se pensaron como una alternativa para desplazar el consumo de energía eléctrica para calentar agua, porque antes se usaban los calentadores eléctricos tipo tanque de 30 galones, pero consumían demasiada energía. Así, en los 80 se expandió la energía solar térmica en Colombia y en los 90 se redujo porque llegó el gas natural, entonces la solar térmica cayó en el olvido, pero aquí se hicieron grandes instalaciones”, dice Rodríguez.

Energía solar vs gas natural

El doctor en Física participó en el estudio ‘Bogotá siglo XXI’, para la Empresa de Energía de Bogotá, y fue el encargado de la parte solar. Allí se mostraba que calentar agua con energía solar costaba la mitad de calentarla con electricidad, pero con gas costaba la cuarta parte de calentarla con electricidad, o sea la mitad de solar; luego el gas se impuso desde entonces.

Luego, la aplicación de la energía solar ya completa un siglo historia en el país. Pero hoy, en pleno siglo XXI, la tecnología solar, especialmente la generación de electricidad con celdas solares se ha vuelto a poner sobre la mesa de discusiones por las crisis que padece la humanidad: la crisis climática por el calentamiento global y la crisis energética, esta última especialmente en Europa, aupada por la invasión de Rusia a Ucrania.

Pareciera como si el hombre no aprendiera de las lecciones del pasado. Recordemos que la primera gran crisis del petróleo, en 1973, también fue provocada por una guerra: la del Yom Kipur, cuando Siria y Egipto atacaron sorpresivamente a Israel, lo que desembocaría en el embargo petrolero de los países árabes a Occidente, que trajo como consecuencia la subida desproporcionada de los precios del crudo y el racionamiento de combustibles alrededor del mundo y, con ellos, la inflación.

“Cada vez que hay una crisis energética siempre se habla de la energía solar, pero no queda nada en firme; es decir, las nuevas tecnologías no alcanzaban la madurez y tampoco su punto de no retorno en la penetración del mercado, para quedar establecidas después de una crisis”, sostiene Rodríguez. Pero esta vez, la energía solar fotovoltaica y la térmica si llegaron para quedarse.

También pioneros en celdas solares

“La idea de las celdas solares es antigua, y obviamente en los 70, a raíz de la crisis del petróleo, se habló de nuevo de esta tecnología para generación de electricidad, pues estas ya habían sido inventadas por Charles Fritts a mediados del siglo, pero fue en 1954 cuando Daryl Chapin, Calvin Fuller y Gerald Pearson de los Laboratorios Bell (EE.UU.), desarrollaron las celdas solares de silicio funcionales, con una eficiencia de conversión de solar a electricidad de solamente el 6 por ciento”, precisa el profesor Rodríguez.

Desde entonces las celdas se siguieron mejorando y se hicieron algunas aplicaciones experimentales, demostrativas, pero también comenzaron a ser utilizadas para la conquista del espacio. “Las usaban para el espacio, porque en el espacio o uno lleva la energía o la produce allá”, señala Rodríguez y agrega:

“Los norteamericanos empezaron a usar celdas solares en el espacio y el costo del kilovatio pico era del orden de 200 mil dólares en los años setenta, que solo podía pagar la NASA,  mientras que ya en los 80, cuando comenzamos  a hablar de celdas solares en Colombia, la gente se sonreía y me decía: ‘usted está hablando de una tecnología que vale entre 50.000 y 70.000 dólares por kW,  porque ya habían bajado los costos, y nosotros estamos haciendo hidroeléctricas como la de El Guavio, del orden de 1.500 dólares por kilovatio.’ La verdad es que esa represa terminó costando casi el doble, cerca de 3.000 dólares el kilovatio”, recuerda.

Los estadounidenses, pues, son los responsables del desarrollo tecnológico de la energía solar fotovoltaica, y hasta el año 95 habían invertido cerca de 4.000 millones de dólares en investigación en celdas solares. “El know how, la tecnología, la desarrollaron los norteamericanos en el siglo pasado, el mercado lo desarrollaron los europeos entre el 2000 y el 2010, y la comercialización la han realizado los chinos desde el 2010 para acá.”

Pero Colombia no fue ajena a ese desarrollo. Los profesores y estudiantes de Física de la Universidad Nacional comenzaron a asistir a cursos de energía solar desde finales de los 70, “porque la Unesco siempre estuvo pendiente de la energía solar y de su desarrollo en el mundo, entonces organizaba conferencias, cursos y seminarios que tuvimos la oportunidad de atender en el Centro Internacional de Física Teórica de Trieste, Italia.  Hay que ver la cantidad de libros y seminarios de la Unesco promoviendo la energía solar.  La OEA también tenía una división de ciencia y tecnología, y financiaba seminarios sobre la materia. Así conocimos gente muy destacada del mundo de la energía solar en esos años. Fueron esfuerzos importantes en esa época”, recuerda Rodríguez.

También señala que entonces en Colombia se empezó a experimentar con celdas solares de sulfuro de cadmio, sulfuro cuproso, en el Departamento de Física de la Universidad Nacional en Bogotá, en cooperación con la Universidad de Stuttgart, Alemania. “En 1980 ya hacíamos celdas de tamaño experimental (y saca una cajita donde conserva dos celdas solares que no superan cada una el centímetro cuadrado). Estas son celdas experimentales, para ver si convierten la luz del sol en electricidad.”

CELDAS SOLARES desarrolladas en la Universidad Nacional de Bogotá en los años 80. (Foto: Martín Rosas)

Ya en el 79 ocurrió algo importante: se creó en Colombia el Centro Internacional de Física de Bogotá (CIF). Lo crearon los profesores Eduardo Posada, Humberto Rodríguez y Galileo Violini. El profesor Violini, precisamente el 27 de mayo pasado, fue nombrado miembro Honorario de la Academia de Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales por sus valiosas contribuciones al desarrollo de la física en Colombia y con impacto en toda Latinoamérica.

A raíz de la creación del CIF, una réplica del Centro Internacional de Física de la Unesco en Italia, cuyo director en 1979 era el premio Nobel de Física profesor Abdus Salam, comenzó un intercambio de científicos y de conocimientos entre Bogotá y el mundo, al punto que la capital colombiana fue sede en julio de 1982 del primer Simposio Internacional de Energía Solar.

Para la época, Rodríguez también publicó un artículo en el periódico francés Le Monde Diplomatique titulado ‘Los generadores fotovoltaicos para los campesinos”, donde planteaba la posibilidad de llevarles a los habitantes del campo energía eléctrica para sus necesidades básicas de iluminación y comunicaciones. “En esa época también hicimos el Mapa de Radiación Solar de la Orinoquia Colombiana, pues ya estábamos hablando del potencial de la energía solar del país”, comenta.

Colombia muestra el camino

En los albores de los 80, Telecom comenzó a desarrollar el Programa de Telecomunicaciones Rurales en Colombia, en cabeza del ingeniero Héctor Castro, y la Universidad Nacional, por su parte, contribuyó desarrollando los criterios técnicos para que los radioteléfonos rurales fueran energizados con celdas solares, porque en esa época se usaban unos pequeños radioteléfonos japoneses marcas Oky, y para alimentarlos se utilizaban plantas a gasolina.

“El problema de ese servicio rural era su sustentabilidad. El primer día, el funcionario de turno se tomaba la foto, hacia una llamada para demostrar que funcionaba el radioteléfono, se le entregaba a la comunidad y cuando se acababa la gasolina, hasta ahí llegaba el servicio. Por eso, cuando vimos ese problema, fuimos a Telecom, donde había una cooperación alemana del Deutsche Bundespost en el Programa Nacional de Telefonía Rural, y les dijimos: la solución es energía solar, que ellos desconocían. Les llevamos un módulo que había conseguido en la Phillips, en Holanda, y les enseñamos cómo funcionaba, con unas baterías y sin necesidad de combustible. Ellos dijeron: listo, y se compraron cinco sistemas a los pocos proveedores de la época y se probaron en Villavicencio. Entonces se organizó una de las mayores licitaciones de celdas solares hasta esa época en el mundo, que hoy en día se ve ridículamente pequeña. Se adquirieron 2.550 módulos solares Arco Solar Power de 100 vatios pico (total 255 kWp), sus baterías, reguladores y demás periféricos. Los recursos fueron del Banco Interamericano de Desarrollo, liderado todo el proyecto por el ingeniero Héctor Castro y con la asesoría de la Universidad Nacional en cabeza mía”, recuerda Rodríguez.

A raíz del éxito del programa de telefonía rural, se amplió para incluir estaciones terrenas de comunicaciones satelitales con sistemas fotovoltaicos de mayor capacidad. El plan era montar 21 sistemas para los llamados Territorios Nacionales. Se alcanzaron a instalar en Leticia y Puerto Inírida, pero en el gobierno del presidente Virgilio Barco la guerrilla provocó unos daños y el plan se interrumpió.

Como anécdota, Rodríguez señala que el primer sistema de energía solar que se montó en una ciudad fue en el Centro de Tecnología de Telecom, cerca de la avenida Suba en Bogotá, y un reloj instalado en los años 80 en una pequeña zona verde de la calle 32 entre carreras 7 y 13, de Bogotá. Un Seiko alimentado por energía solar, “porque yo les dije: sale más barato comprar un generador solar para ese reloj que romper la calle, meter un tubo para cablear y parar el tráfico una semana.”

Así, la energía solar fotovoltaica se comenzó a comercializar en esa década en el país para otras aplicaciones. Además de Telecom, surgieron clientes que requerían energía en zonas remotas y aisladas, para repetidoras de las emisoras, las boyas de los puertos, las señales del ferrocarril que llevaba el carbón de la mina a Puerto Bolívar y el oleoducto Caño Limón – Coveñas; y se comenzaron a desarrollar compañías. “Una de las primeras fue Energía Andina, con la que realizamos un programa de electrificación rural en Putumayo, otra fue Enerssin, y más tarde Solar Center en Barranquilla. También había unos kits domésticos de energía solar que la Caja Agraria vendía a 24 meses de plazo”, recuerda el profesor Rodríguez.

GENERADOR SOLAR instalado en La Venturosa, Vichada, en los años 90. (Archivo particular Humberto Rodríguez)

“Colombia es el país que va adelante mostrando el camino”, dijo en 1987 el director de la División Fotovoltaica del Departamento de Energía de los Estados Unidos, durante la Photovoltaics: Investing in Development Conference, realizada en Nueva Orleans.

Entonces en el país, y otra vez apoyado por el gobierno alemán, que ya estaba inquieto por las energías renovables, comenzó en 1985 el Programa Especial de Energía de la Costa Atlántica (Pesenca), con la participación de Corelca y el ICA, financiado por la Sociedad Alemana para la Cooperación Técnica (GTZ, hoy GIZ) y liderado por el ya desaparecido Dr. Horst Finck.

Con ese programa se hizo una evaluación de la capacidad hídrica, del potencial de la biomasa, del carbón, de la energía solar y la eólica en Colombia. De las dos últimas se ocupó el profesor Rodríguez. Con ese programa se instalaron pequeñas centrales hidroeléctricas, plantas de biogás, gasificadores de madera, secadores de productos agrícolas con energía solar y biomasa, sistemas fotovoltaicos y programas de eficiencia energética. También se apalancaron cerca de 10 empresas de energía renovable, de las cuales aún subsisten dos.

“Justamente, de las mediciones que hicimos en 1989 en el Cabo de la Vela (Guajira) con PESENCA salió la idea del parque eólico Jepirachi, del cual fui promotor ante el Ministerio de Minas y Energía, Empresas Públicas de Medellín y la GTZ, y que fue inaugurado el 21 de marzo de 2004; es decir, desde las mediciones nos demoramos 15 años hasta hacer realidad el proyecto”, recuerda Rodríguez sobre el primer parque eólico que se construyó en el país.

Producción académica

La producción académica de Rodríguez también ha sido pionera y prolífica. Además de que fue el encargado de la parte eólica y solar del Estudio Nacional de Energía (1979), liderado por Guillermo Perry y que trazó la política energética del país por varias décadas, también lideró el primer ‘Atlas de Energía Solar en Colombia’ (1991), el estudio `Radiación sobre superficies inclinadas’ (1992), ambos publicados por la Universidad Nacional,  y  el ‘Training Manual in Photovoltaic Systems for Rural Electrification”, publicado por la OLADE y financiado por Naciones Unidas y la Unión Europea (1995).

Posteriormente, ya como director del Instituto de Asuntos Nucleares (1994 y 1995), y con el auspicio de la GTZ, lideró un equipo de expertos que elaboró el “Primer Inventario de gases de efecto invernadero en Colombia” (1998), y posteriormente el ‘Portafolio de Proyectos para el Mecanismo de Desarrollo Limpio del Sector de Energía’ y “Opciones para la Reducción de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero en Colombia”, los cuales fueron publicados por la Academia de Ciencias en el año 2000.

“En Colombia, hoy en día hace falta un esfuerzo para desarrollar capacitación, investigación y desarrollo sobre las Fuentes de Energía Renovables, lo que ayer fue próspero y útil. Por ejemplo, los calentadores solares que fue una industria local, con mano de obra local, hoy está reducida a su mínima expresión. La formación en las universidades es insuficiente. En celdas solares, la Universidad Nacional en Bogotá mantiene sus actividades de investigación, pero hay que redoblar esfuerzos. Y hay que buscar que la investigación que se adelanta tenga impactos en el desarrollo local, aspecto en el que no hemos tenido resultados sobresalientes en el país”, se lamenta Rodríguez.

Como catedrático y asesor de entidades estatales, el profesor Humberto Rodríguez ha seguido toda la trayectoria de la energía solar en Colombia, y ante la explosión reciente de proyectos (en la UPME hay radicados más de mil), camino hacia la transición energética que obliga a ir a los renovables, concluye que estos “son un instrumento para luchar contra el cambio climático, pero tienen sus límites, por la simple razón que el sol y el viento son fuentes de potencia intermitentes, pues antes que fuentes de energía, son fuentes de potencia.”

El profesor Rodríguez continua hoy su labor en las áreas de energías renovables, cambio climático y eficiencia energética en varios países de Latinoamérica y el Caribe. En Colombia ha contribuido con el desarrollo de las grandes plantas solares que están en operación y desarrollo, con una capacidad total de 1,2 GWp.

También, desde su computador portátil, hace el seguimiento de la generación de plantas solares en varios países de América Latina, en colaboración con universidades extranjeras, donde frecuentemente es invitado como el ‘experto en energía solar’.

Primera oficina del Centro Regional de Formación en Energías Renovables

El CERFER es una plataforma de articulación y colaboración entre el sector público, actores de la industria y el sector educativo, con la misión de fortalecer el intercambio de conocimiento, transferencia de tecnologías y cooperación en materia de energías renovables.

24 de junio de 2022.   El Ministerio de Minas y Energía, en conjunto con el Ministerio de Relaciones Exteriores, la Embajada de Colombia en Alemania, la Agencia Alemana de Energía (Dena) y la Cámara de Industria y Comercio Colombo-Alemana (AHK Colombia), han trabajado en el diseño y consolidación del Centro Regional de Formación en Energías Renovables (CERFER).

El CERFER es una plataforma de articulación y colaboración activa entre el sector público, actores de la industria y el sector educativo con la misión de fortalecer el intercambio de conocimiento, transferencia de tecnologías y cooperación en materia de energías renovables.

“El CERFER tendrá su primera oficina en la sede del Centro de Innovación que Ecopetrol inaugurará próximamente en Cartagena. Desde allí, tendremos la posibilidad de articularnos, no sólo con las empresas, sino con los actores del territorio, la academia y otros interesados para empezar a consolidar una oferta académica que nos permita también dar visibilidad a la experiencia de Alemania en el campo de las energías renovables”, dijo el ministro de Minas y Energía, Diego Mesa.

Uno de los principales objetivos del CERFER será el de promover y mantener una colaboración activa entre actores alemanes y colombianos que incluya al sector privado, instituciones educativas y autoridades gubernamentales, con el fin de fortalecer la generación de conocimientos y habilidades en el despliegue de las fuentes no convencionales de energías renovables, así como incentivar la transferencia de tecnología alemana a Colombia.

El anuncio del CERFER se llevó a cabo en el marco del conversatorio “150 años de relaciones Colombia-Alemania: la transición energética en el centro del debate”, en el cual participaron el ministro Diego Mesa; el viceministro de Relaciones Exteriores, Francisco Echeverri; y el director de la DENA, Andreas Kuhlmann, entre otros invitados. 

“Sin duda, el país tiene un potencial importante para seguir avanzando en el despliegue de las fuentes limpias de energía, y es por ello que los futuros proyectos que tengan lugar no solo demandarán inversiones sino también la creación de capacidades que permitan contar con capital humano apto para su desarrollo. En esta nueva apuesta, el sector privado nuevamente es protagonista y es por ello que damos a conocer las oportunidades y empezar a trabajar de manera conjunta en la construcción de insumos e ideas para la consolidación del CERFER”, concluyó Mesa. 

Colombia debe afinar detalles para la energía eólica costa afuera

El Gobierno debe brindar seguridad jurídica a los desarrolladores e inversionistas a través de un modelo contractual para las concesiones marítimas. La ANI, por su parte, debe revisar el plazo de las concesiones portuarias, que le permitan a desarrolladores de los proyectos tener relaciones a largo plazo con los operadores portuarios.

13 de junio de 2022.   Un análisis jurídico, realizado por la firma de abogados Mendoza, sobre el proyecto de resolución que define el proceso para el otorgamiento de un permiso de ocupación sobre áreas marítimas para el desarrollo de proyectos de generación de energía eólica costa afuera, determinó que tales permisos son solo una parte de los retos que enfrenta la puesta en marcha de estos proyectos energéticos en el país.

La resolución, publicada para comentarios por el Ministerio de Minas y Energía (MME) junto con la Dirección General Marítima y Portuaria (DIMAR), tiene el objetivo de realizar la primera ronda de asignación de áreas en el primer trimestre de 2023, en línea con el trabajo que viene haciendo el Gobierno para el cumplimiento de los compromisos con la transición energética.

Sin embargo, “al hacer el análisis del proyecto de resolución, no solo se requiere un enorme esfuerzo regulatorio por parte del MME y la DIMAR, sino que también se requiere coordinar a estas entidades con la CREG, la ANI, la UPME y la ANLA, de tal manera que se logre una implementación orgánica de esta nueva fuente de energía renovable”, señala Mateo Mendoza, experto en estructuración de proyectos de generación de energía renovable y socio de la firma de abogados Mendoza.

En ese sentido, Mendoza describe que se requieren varios aspectos entre los cuales menciona brindar seguridad jurídica a los desarrolladores e inversionistas, construyendo un modelo contractual para las concesiones marítimas; revisar con la ANI la necesidad de expandir el plazo de las concesiones portuarias del país, que le permitan a lo desarrolladores de los proyectos eólicos costa afuera tener relaciones a largo plazo (al menos 30 años) con los operadores portuarios que van a ser esenciales para la operación logística de estos proyectos.

De igual manera, se debe definir si se va a priorizar o no la conexión de dichos proyectos al Sistema Interconectado Nacional, pues por tratarse de proyectos que requieren al menos 5 años para su desarrollo (con los recursos que eso implica), no podría esperarse que soliciten conceptos de conexión al SIN sino hasta que su desarrollo arroje resultados positivos, en cuyo caso la asignación de capacidad de transporte debería priorizarse, con la difícil tarea que eso conlleva en materia de inversión en infraestructura y un tratamiento no discriminatorio para la conexión de otras tecnologías al SIN.

También hay que considerar aspectos como la financiación de estos proyectos, que conlleva la necesidad de revisar cuáles podrían ser los ingresos que se puedan contratar a largo plazo y que permita viabilizar estos proyectos en el país; y el monitoreo y manejo de los impactos ambientales y sociales en áreas donde la información con la que cuenta el Estado es incierta.

De acuerdo con el proyecto de resolución, los proyectos de energía eólica costa afuera constarán de tres fases: una fase de exploración, que es la etapa del permiso de ocupación temporal el cual será otorgado por la DIMAR hasta por 5 años. Durante esta fase se hará la medición y recolección de datos e información necesaria para establecer la viabilidad del proyecto y, de existir dicha viabilidad, se desarrollarán las actividades necesarias para la obtención de licencias y permisos para su construcción, respecto de las cuales, según Mendoza “aún no hay claridad”.

La segunda fase es la de concesión, la cual también debe otorgar la DIMAR hasta por 30 años prorrogables por 15 más, en la cual se construirá y operará el proyecto. Esto conlleva también la necesidad de tener un cierre financiero que vale la pena evaluar en la propuesta de regulación de DIMAR.

La tercera fase es la de desmantelamiento, la cual debe darse dos años antes del vencimiento de la concesión, y consiste en la ejecución de un plan que cumpla con los requerimientos de las autoridades ambientales, todavía no previstos, para que la terminación del proyecto genere el menor impacto ambiental posible.

“Si bien como firma apoyamos los esfuerzos adelantados por el MME, creemos que es muy importante coordinar un plan regulatorio que acote las dudas de aspectos tan importantes como los que aquí hemos mencionado antes de dar inicio a la asignación de áreas, para así generar confianza a los desarrolladores e inversionistas de estos proyectos y evitar tropiezos que pueden resultar costosos en el mediano y largo plazo”, concluye Mendoza.

Auteco ensamblará con energía solar sus motocicletas en la planta de Cartagena

Con el proyecto de energía solar, se generarán más de un millón de kilovatios al año, los cuales suplirán el 50% de la demanda energética de la planta de Cartagena. El proyecto de renovación energética hace parte de la estrategia de sostenibilidad con la

7 de junio de 2022. Con una inversión superior a los 2.000 millones de pesos, la ensambladora colombiana de motocicletas Auteco SAS puso en marcha una iniciativa para abastecer con energía solar su planta de producción en Cartagena.

De esta manera, la compañía reafirma su compromiso de trabajar en la lucha contra el cambio climático.

Con la implementación del proyecto de energía solar, se generarán más de un millón de kilovatios al año, los cuales suplirán el 50% de la demanda energética de la planta de Cartagena.

El anuncio se realizó en el marco de las celebraciones del Día Mundial del Medio Ambiente, proclamado por las Naciones Unidas, que este año visibilizó las iniciativas sostenibles bajo el lema ‘Una sola tierra’.

“Como compañía, entendemos que tenemos solo un planeta y es nuestro compromiso avanzar en el camino a la sostenibilidad, con acciones contundentes, como esta que hoy lideramos desde nuestra planta de producción en Cartagena”, afirma Carlos Durán, presidente de Auteco SAS.

La planta de Auteco SAS en Cartagena tiene una capacidad de ensamblar 120 mil motocicletas por año, en un turno; y, para la producción de cada una se requiere un consumo energético promedio de 16 kilovatios, lo cual equivale a un total de 1.920.000 kilovatios al año.

“Enfrentar los desafíos ambientales es determinante dentro de nuestra estrategia de sostenibilidad, pues nos garantiza la continuidad de nuestro negocio. Por eso, este tipo de acciones se enfocan en la mitigación de los impactos ambientales que tienen nuestros procesos productivos”, agregó Laura Cardona, jefe Sostenibilidad de Auteco.

Finalmente, el proyecto hace parte de la estrategia de sostenibilidad con la cual se busca alcanzar en el 2022 la certificación en Carbono Neutralidad, con eficiencia energética, medición y verificación de la huella de carbono.

ENEL se alista para construir el parque eólico Windpeshi en La Guajira

El proyecto eólico, con 41 aerogeneradores, tendrá una capacidad instalada de 205 MW y generará 1.011 gigavatio-hora/año, energía capaz de suplir las necesidades anuales de aproximadamente 500 mil hogares.

23 de mayo de 2022.   El parque eólico Windpeshi es uno de los 16 proyectos renovables que se desarrollarán en La Guajira en los próximos años. Ubicado en jurisdicción de los municipios de Uribia y Maicao, este parque tendrá una potencia de 205 megavatios (MW), gracias a los 41 aerogeneradores que serán instalados en un área de alrededor de 6.200 hectáreas.

Su desarrollo está a cargo de Enel Green Power, línea de negocios de Enel Colombia, que en 2018 inauguró el parque solar El Paso (86,2 MWdc) y que actualmente está construyendo el proyecto fotovoltaico La Loma (187 MWdc) en el departamento de Cesar.

“Windpeshi es uno de los nueve proyectos que hemos priorizado dentro del plan estratégico 2022-2024 en Colombia y Centroamérica, y un activo que impulsará al desarrollo económico y social del departamento de La Guajira. A través de él, generaremos 1.011 gigavatio-hora/año, energía capaz de suplir las necesidades anuales de aproximadamente 500 mil hogares, y evitaremos la emisión anual de aproximadamente 1 millón de toneladas de CO2; una gran contribución a las metas de descarbonización que se ha plateado Colombia a 2050”, declaró Eugenio Calderón, gerente de Enel Green Power de Colombia y Centroamérica.

Para su funcionamiento, Windpeshi tendrá un transformador de 220 megavoltamperios (MVA), encargado de elevar la energía, de media a alta tensión, que producirán los 41 aerogeneradores. De allí, la energía será transportada en una línea de alta tensión de 97 kilómetros y 220 kilovoltios (kV) hasta llegar a la subestación eléctrica de Cuestecitas, donde el voltaje será elevado a 500 KV para que pueda ser posteriormente inyectada al Sistema Interconectado Nacional (SIN).

Actualmente, Enel Green Power está adecuando 32 kilómetros de la vía Uribia-Wimpeshi, mejorando la conectividad de la zona y viabilizando el acceso al parque. Igualmente, está avanzando en la construcción de las oficinas que estarán ubicadas al interior del parque y próximamente iniciará la construcción de la línea de alta tensión. Para la ejecución de estos trabajos, la Compañía ha contratado hasta el momento a 325 guajiros, siendo 196 provenientes de los municipios de Uribia y Maicao, y en alianza con el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), ha capacitado a 65 personas en construcción básica y emprendimientos sostenibles.

Trabajo con las comunidades wayúu

Desde 2016, Enel Green Power ha adelantado los trabajos de consulta previa con las comunidades wayúu en las cuales se ejecuta el parque eólico Windpeshi y su correspondiente línea de trasmisión. Además, ha ejecutado acuerdos de valor compartido con las comunidades pertenecientes a la zona de influencia de la vía Uribia-Wimpeshi.

“Desde Enel Green Power le aportamos valor a los territorios donde operamos, a través de la empleabilidad de mano de obra local y la ejecución de proyectos de sostenibilidad desde el componente social, económico y ambiental, que benefician a las comunidades y al entorno, y fomentan la co-creación entre las partes. En el caso específico de la región, desarrollamos un manual de interculturalidad con la Universidad de La Guajira, una herramienta que nos permite entender las dinámicas y particularidades de las comunidades étnicas para propiciar una interacción respetuosa y armoniosa en territorio wayúu”, agregó Calderón.

En el marco del proyecto eólico Windpeshi, la Compañía también ha construido 14 jagüeyes con la Fundación ACDI/VOCA para Latinoamérica, el Ministerio de Vivienda y el Ejército Nacional de Colombia, los cuales benefician a más de 1.670 indígenas wayúu. Esta iniciativa se suma a los sistemas de pilas públicas de Wimpeshi y Amalipa, financiado a través del mecanismo de Obras por Impuestos y en el marco del programa Guajira Azul del Gobierno Nacional. Con él, actualmente 5.000 personas cuentan con acceso a agua potable.

Por su parte, en 2020 Enel Green Power firmó un convenio de cooperación con Artesanías de Colombia para aportar a la recuperación y el fortalecimiento de la tejeduría wayúu. La alianza, concluida el pasado mes de diciembre, les permitió a más de 290 indígenas del corregimiento de Wimpeshi, afianzar sus técnicas waireñas e incluso, 86 de ellos comercializaron cerca de 180 productos en Expoartesanias 2021.

A estos proyectos se suman las recientes entregas de más de 3.700 kits escolares en Uribia y Maicao, y más de 100 kits a la Secretaría de Asuntos Indígenas, en beneficio de madres wayúu cabeza de familia. Por su parte, durante la emergencia sanitaría ocasionada por el Covid-19, la Compañía entregó cerca de 3.670 mercados con productos de primera necesidad y donó cuatro unidades de cuidados intensivos para el Hospital de Maicao, así como 100 balas de oxígeno y 50 manómetros al Hospital de Nazareth en Uribia.

Fuente: Enel Colombia

Enel Colombia quiere llevar energía al 100% de Cundinamarca

Cundinamarca al 100% es el programa de la Compañía que busca la universalización del servicio de energía eléctrica en las viviendas rurales, de su área de influencia. Para 2022, el objetivo de la Compañía es llevar energía a 681 hogares en zonas rurales.

16 de mayo de 2021.   En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Luz, decretado por la UNESCO, Enel Colombia alcanza la cifra de cerca de 4.350 familias de zonas rurales en su zona de influencia que ahora cuentan con servicio de energía. Esta cifra hace parte del Programa Cundinamarca al 100%, cuyo objetivo es llevar el servicio de energía a más de 8.500 hogares rurales a 2026, ubicados en zonas geográficamente aisladas, de difícil acceso y alta dispersión.

Bajo este programa, la Compañía asume la inversión, operación y mantenimiento de las estrategias de energización, con el apoyo de diferentes fuentes de financiación, como la Secretaría de Minas Energía y Gas de la Gobernación de Cundinamarca, para materializar el Plan de Expansión de Cobertura (PECOR) propuesto.

“Los esfuerzos de Enel Colombia por cumplir con el propósito que tiene el Programa Cundinamarca al 100% van en línea con el compromiso de electrificación que asume el Grupo a nivel mundial. Con ello, buscamos ampliar la cobertura de red eléctrica con redes más flexibles y resilientes, pero que además lleven energía limpia a todos los clientes. Este año, tenemos proyectado beneficiar 681 hogares adicionales con diferentes estrategias de energización, entre las que se encuentran la conexión con redes eléctricas convencionales, la instalación de paneles solares y mini-grids”, declaró Francesco Bertoli, director de Infraestructura y Redes de Enel Colombia.

Desde 2016, el Programa Cundinamarca al 100% ha orientado sus esfuerzos en cumplir con el objetivo de la Compañía que busca ampliar el acceso a la energía segura y sostenible.

Para su desarrollo, el programa se fundamenta en tres ejes. El primero consiste en identificar los hogares sin servicio; el segundo en definir la solución de electrificación más adecuada según la experiencia en diferentes proyectos, pilotos y sus lecciones aprendidas, y el tercero en focalizar recursos de fuentes de financiación.

En la actualidad, la cifra de viviendas sin servicio de energía parte del cálculo del Plan Indicativo de Expansión de Cobertura (PIEC) liderada por la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME), que combina fuentes de información como el Censo Nacional de Población y Viviendas y los proyectos de energización presentados por Operadores de Red ante dicha entidad, entre otros. 

Con esta iniciativa, Enel Colombia reafirma su compromiso con la Agenda 2030 de las Naciones Unidas y contribuye al Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) que busca el acceso a energía asequible y no contaminante.

Fuente: ENEL Colombia

El mundo instala un récord de 168 GW de energía solar en 2021

En 2022 se espera que la energía solar instale más de 200 GW por primera vez.

Por: JOSÉ A. ROCA*

13 de mayo de 2022.   El informe Global Market Outlook for Solar Power de SolarPower Europe revela que, por noveno año consecutivo, la energía solar global ha batido su récord anual de instalación con 168 GW de nueva capacidad fotovoltaica en 2021. En 2022, se espera que la energía solar global continúe la larga racha de récords instalando más de 200 GW de energía solar por primera vez.

Esta última edición del informe anual muestra que, a pesar de una pandemia sin precedentes, la capacidad solar global se duplicó en 3 años desde 2018, lo que llevó el parque solar mundial a una capacidad de un teravatio en abril de 2022.

El mercado solar mundial está creciendo exponencialmente. Tomó alrededor de una década para que la capacidad solar mundial alcanzara 1 TW, desde los 100 GW en 2012. En solo 3 años, SolarPower Europe predice que la energía solar global se duplicará con creces a 2,3 TW en 2025.

A por los 2 teravatios

“El mundo ha entrado en su era de teravatios solares y alcanzará la marca de 2 TW en los próximos tres años. Los ciudadanos, las empresas y los gobiernos de todo el mundo están reconociendo el inmenso poder del sol para asegurar la soberanía energética, defender el clima y aliviar los precios extremos de la energía. La era del teravatio solar europeo está al alcance y es posible con una estrategia solar de la UE ambiciosa y decidida”, dijo Aristóteles Chantavas, presidente de SolarPower Europe

La energía solar sigue siendo la energía renovable de más rápido crecimiento, representando más de la mitad de los 302 GW de capacidad renovable instalada internacionalmente en 2021. Con 168 GW de adiciones, la energía solar instaló más de 70 GW más que el siguiente mayor instalador, la eólica, y más que todas renovables no solares juntas.

“El crecimiento solar sigue siendo optimista. Como tecnología tradicionalmente reconocida por su versatilidad para hacer frente al cambio climático, la importancia geopolítica estratégica de la energía solar ahora se reconoce en el escenario mundial. Ninguna otra tecnología energética se puede implementar tan rápido como la solar”, dijo Michael Schmela, director de Inteligencia de Mercado de SolarPower Europe

Influencia europea

La región de Europa continuó su trayectoria solar positiva, logrando 31,8 GW de capacidad solar adicional, lo que representa un crecimiento del 33 % y, en particular, solo una diferencia de 0,1 GW con respecto a nuestras proyecciones de Global Market Outlook para 2021.

El impacto de la guerra rusa en Ucrania y los desafíos de seguridad energética que la acompañan, junto con los objetivos climáticos de la UE, están impulsando la transición renovable del continente, con 25 de los 27 estados miembros de la UE listos para instalar más energía solar en 2022 que en 2021.

“A medida que el continente se tambalea por la guerra rusa contra Ucrania, la UE ha vuelto a centrar su atención en el papel de las energías renovables en la seguridad energética. Pronto esperamos que la Comisión Europea actualice las propuestas de REPowerEU para reducir la dependencia de Europa del gas ruso. La energía solar europea puede instalar 39 GW este año, reemplazando 4,57 BCM de gas ruso. La aceleración real se realizará a mediano plazo, con más de 100 GW de instalaciones anuales para 2025, allanando el camino a 1 TW de energía solar para 2030”, dijo Walburga Hemetsberger, CEO de SolarPower Europe

Asia, líder absoluto

Con una tasa de crecimiento anual del 14 % y un máximo histórico de 54,9 GW de nueva energía solar, China mantuvo su liderazgo en el mercado en 2021, agregando el doble de capacidad de energía solar que el segundo mercado más grande, Estados Unidos. No obstante, Estados Unidos experimentó un crecimiento impresionante, con un 42 % más de energía solar adicional en 2021 que en 2020. India recuperó su tercera posición con 14,2 GW de instalaciones solares.

Si bien la región de Asia-Pacífico retuvo la participación mayoritaria del mercado mundial con el 56 % de las instalaciones solares, a partir de 2020 la región cedió 6 puntos porcentuales de participación de mercado a América y Europa, que representan el 22 % y el 19 % respectivamente.

Escrito en colaboración con el Global Solar Council y la asociación solar brasileña ABSOLAR, la edición de este año de Global Market Outlook presta especial atención a América Latina y su brillante promesa para la energía solar. En 2021, la región aumentó sus instalaciones solares anuales en un 44 %, con una nueva capacidad solar de 9,6 GW.

Las proyecciones para 2026 sugieren que, para entonces, la región podría estar creciendo hasta 30,8 GW por año. El análisis encuentra que el líder solar de América Latina, Brasil, se convertirá en uno de los cinco principales mercados mundiales en los próximos cinco años, alcanzando una capacidad solar total de 54 GW para 2026.

*Tomado de: elperiodicodelaenergia.com

Colombia adopta plan de acción de uso eficiente de energía a 2030

El Plan de Acción Indicativo 2022-2030 del Programa de Uso Racional y Eficiente de la Energía (PROURE) actualiza las medidas de eficiencia energética del país y evalúa su costo efectividad. Igualmente, identifica nuevos retos y sectores.

11 de mayo de 2022.   Desde el pasado 9 de mayo entró en vigencia el Programa de Uso Racional y Eficiente de la Energía (PROURE), con su Plan de Acción Indicativo 2022-2030 en Colombia.

Para el ministro de Minas y Energía, Diego Mesa, “este programa y su plan indicativo tienen como objetivo reducir la brecha tecnológica en el uso de la energía mediante la adopción de medidas, dispositivos y equipos costo-eficientes. Su apuesta es que la reconversión tecnológica del sector energético sea parte fundamental de su transformación y, por ende, del desarrollo sostenible de Colombia. Este plan refuerza las acciones en las que desde el Gobierno hemos trabajado para cumplir nuestra meta de que el sector minero-energético pueda llegar a la carbono-neutralidad en 2030”.

En total, el Plan de Acción Indicativo PROURE dejaría en 2030 una reducción de 85 millones de toneladas de CO2 y un ahorro en energía del 10%, cuyos mayores aportes estarían en el sector transporte con un ahorro de 4% de energía que evitarían 50,33 MTon de emisiones de CO2, y el residencial, que ahorraría 3,11%.

Para el sector residencial, el plan incluye el uso de iluminación LED, sustitución de leña por GLP o estufas eléctricas para cocción en las zonas rurales, incentivar la compra de refrigeradores eficientes de etiqueta tipo A, y la instalación de medidores inteligentes.

Para hidrocarburos, además de seguir avanzando en las mejores prácticas del sector, el plan incluye la actualización en los procesos de producción y transporte, así como un mejor sistema de gestión de energía.

Mientras tanto, en el sector minero el plan incluye mejores prácticas en el carbón, así como la actualización de procesos para níquel y agregados pétreos.

El proyecto solar La Loma avanza en cerca del 70%

Tras un año en construcción, el proyecto presenta un avance cercano al 70%. Entre los hitos alcanzados sobresale la instalación de aproximadamente 121.300 paneles solares.

3 de mayo de 2022.   El presidente de la República, Iván Duque Márquez, y el ministro de Minas y Energía, Diego Mesa Puyo, visitaron el parque solar La Loma. También asistieron el gobernador (e) del Cesar, Andrés Mesa Araújo, y el alcalde de El Paso, Andry Aragon Villalobos.

El proyecto de Enel Green Power, línea de negocio de Enel Colombia, está ubicado en el departamento del Cesar y contará con una capacidad instalada de 187 megavatios en corriente directa (MWdc), gracias a los más de 400 mil paneles que estarán interconectados en el terreno de 427 hectáreas.

“Para nosotros es muy gratificante anunciar que, tras un año en construcción, el proyecto solar La Loma presenta un avance cercano al 70%. A la fecha hemos instalado aproximadamente 121.300 paneles solares, una labor que ha sido posible a raíz del excelente trabajo de más de 700 personas comprometidas en sacar adelante este gran proyecto”, declaró Lucio Rubio Díaz, director general de Enel Colombia.

Con una inversión aproximada de $126 millones de dólares, La Loma es actualmente el parque fotovoltaico en construcción más grande de Colombia y, una vez entre en operación, producirá 420 GWh/año de energía por un periodo de 20 años y podrá suplir las necesidades de aproximadamente 370 mil ciudadanos.

«Este es el proyecto solar más grande que tiene el país a la fecha, lo que demuestra que cuando hay condiciones regulatorias se pueden cumplir los sueños. En estos casi cuatro años de Gobierno, con un Plan de Desarrollo robusto que puso mejores incentivos, vamos a cerrar este año con 2.800 MWp de energías renovables en todo el territorio nacional. Solamente Enel va a tener instalados casi 1.000 MW para finales de 2023. El Cesar se convirtió en el departamento de la energía solar en Colombia«, dijo el presidente de la República, Iván Duque Márquez.

En esa misma línea, el ministro de Minas y Energía, Diego Mesa Puyo, agregó que el «Cesar es uno de los departamentos protagonistas de la transición energética y cuando la construcción de La Loma esté finalizada, el departamento pasará a ser el primer productor de energías renovables del país con más de 273 MWp que representan en consumo de 183.000 hogares y ayudarán con la reducción de 309.000 toneladas de CO2 al año”.

Dentro de los grandes hitos del proyecto se destaca la etapa de pruebas, la cual inició el pasado 28 de febrero con la inyección del primer kilovatio hora de energía (kWh) al Sistema Interconectado Nacional (SIN). Para ello, fue necesario energizar la bahía de conexión en la subestación La Loma y su correspondiente línea de transmisión, así como el transformador elevador en la subestación Matepalma.

Energía que transforma

Del total de personas contratadas, el 72% pertenece a la región del Cesar y durante esta fase constructiva, Enel Green Power y el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) han certificado a un importante equipo de trabajadores: 86 en el montaje e instalación de paneles solares, 30 en el manejo de motosierras, 53 en guadañas, 25 en competencias oficiales de obra civil y 20 como controladores viales.

Igualmente, se han impartido capacitaciones relacionadas con prácticas apícolas, instalación de colmenas y abejas africanizadas a 17 personas de los corregimientos de Potrerillo y La Loma, en el marco de la construcción del primer apiario solar de la región. Este es uno de los proyectos bandera del programa Enel Biodiversa y el reflejo de cómo la innovación y sostenibilidad pueden aunarse para propiciar un espacio en el que la comunidad, abejas y paneles solares compartan el mismo suelo.

En línea con su compromiso con la educación de calidad, la Compañía también está adecuando las instalaciones de la Institución Educativa Potrerillo como parte del programa Buena Energía para tu Escuela. El fortalecimiento del cerramiento perimetral, el embellecimiento de murales, la división interna en malla y la construcción del jardín y del acceso para la jornada de preescolar, beneficiarán a los 650 estudiantes de la escuela.

“Además de transformar la matriz energética del país, desde Enel Colombia aportamos al desarrollo económico y social de los territorios donde estamos presentes. Con La Loma hemos contribuido a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) relacionados con la educación de calidad y el trabajo decente, y en los próximos meses desarrollaremos iniciativas en pro de la infraestructura resiliente y el acceso a la energía asequible y no contaminante”, puntualizó Rubio Díaz.

Fuente: ENEL Colombia

Instalan nueva electrolinera en el aeropuerto Eldorado de Bogotá

Según el último balance del Ministerio de Transporte, a marzo de 2022 el país registraba más de 7.000 vehículos eléctricos matriculados en todo el país. Así, El Dorado y Celsia se suman a los planes de movilidad sostenible, a través de los cuales se busca promover la lucha contra el cambio climático.

28 de abril de 2022.  Con el propósito de aportar a la mitigación del cambio climático, la reducción de la huella de carbono y al proceso de electrificación de vehículos en el país, el aeropuerto Eldorado y Celsia instalaron en el parqueadero central de la terminal aérea su primer punto de recarga eléctrica. Con esto, el aeropuerto busca promover una movilidad más sostenible, y apalancar su meta de reducción de emisiones en un 40% para el 2025 y un 57% para el 2028.

El punto de recarga eléctrica en Eldorado contará con 3 puntos de carga con capacidad de 7,5 kW cada una. En este punto, los viajeros y visitantes podrán recargar la batería de vehículos híbridos PHEV o 100% eléctricos BEV con conectores tipo 1, tipo 2 y GB/AC.

Mauricio Vélez, gerente de Infraestructura de OPAIN, expresó que “en Eldorado tenemos un compromiso con el medio ambiente, especialmente con la mitigación del cambio climático y la reducción de la huella de carbono. Así generamos conexiones sostenibles a través de este tipo de iniciativas con las que esperamos brindarle una solución a los usuarios de la terminal que ya han realizado esta transición y hoy cuentan con vehículos híbridos o 100% eléctricos”. 

Por su parte, Luis Felipe Vélez, líder Comercial de Celsia, dijo: “Desde 2018 en Celsia somos aliados en eficiencia energética de Eldorado, donde instalamos un techo solar y reemplazamos la iluminación tradicional por sistema LED. Este punto de recarga eléctrica complementa todo este acompañamiento y aporta a los objetivos económicos y ambientales del aeropuerto. Además, es el primer punto de recarga eléctrica en un aeropuerto en Colombia, sumándose a todo el ecosistema de movilidad que venimos desplegando desde Celsia en el país para promover una movilidad más sostenible y amigable con el medio ambiente. Ya son más de 1.500 puntos de recarga eléctrica entre corporativas, empresariales, públicos y residenciales en Valle, Tolima, Bolívar, Antioquia, Cundinamarca y el Eje Cafetero”.

Según el último balance entregado por el Ministerio de Transporte, a marzo de 2022 el país registraba más de 7.000 carros eléctricos matriculados en todo el país, cifra que demuestra el rápido crecimiento de este segmento, ya que hasta 2018 sólo era de 2.165 vehículos.

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