• La
presidente del Grupo Energía Bogotá (GEB), Astrid Álvarez, se refirió a la
necesidad de tener reglas de juego estables en el sector para promover la
competitividad en el sector, y destacó la importancia de la Planta de
Regasificación del Pacífico para dar garantía de abastecimiento.
10 de abril de 2019.
La presidente del Grupo Energía Bogotá (GEB), Astrid Álvarez, presentó
un conjunto de iniciativas para garantizar la disponibilidad de gas natural en
Colombia y continuar con el proceso de masificación de este energético, que
genera importantes beneficios en materia de competitividad, cuidado del aire y la
salud de los ciudadanos.
Las
propuestas fueron presentadas en el Vigésimo Segundo Congreso de Naturgas que
se realiza en Cartagena, y buscan aumentar las reservas de gas, dado que en la
actualidad Colombia cuenta con reservas para 11 años.
En primer término,
destacó la necesidad de flexibilizar las reglas para comercializar la capacidad
de transporte y suministro de gas en el país, es decir, facilitar la relación
entre los agentes para que accedan al gas natural en los términos y condiciones
más convenientes, y faciliten la competencia con los energéticos sustitutos.
En segundo
lugar, se deben mejorar las condiciones de exploración de fuentes
convencionales y no convencionales, que garanticen y aumenten las reservas y
los participantes en la oferta nacional.
En tercer
término, afirmó que se debe mejorar la coordinación de producción y transporte,
para que la demanda pueda desarrollarse a través de una incorporación oportuna
de los proyectos de suministro y las respectivas obras en transporte. En este
sentido destacó que “el sector necesita información suficiente y oportuna para
tomar las decisiones de construcción de nueva infraestructura, y así evitar la
instalación de gasoductos redundantes, llamados gasoductos de conexión, que
afectan la competitividad del sector.”
En cuarta
medida, se refirió a la oportunidad que tiene el país de conectar los campos
menores a la infraestructura de transporte de gas existente. Igualmente, señaló
que es necesario facilitar la entrada del gas asociado al carbón.
En quinto
lugar, se refirió a la necesidad de la Planta de Regasificación de
Buenaventura, que hace parte de los proyectos aprobados por el Gobierno
Nacional para garantizar el abastecimiento y la confiabilidad a los usuarios.
En este sentido enfatizó que “el GEB, por medio de TGI, respalda el proyecto y
participará en la convocatoria pública para el desarrollo de la infraestructura
de regasificación en el pacífico colombiano.”
“Esta
infraestructura complementa el abastecimiento nacional, en especial para el
sector térmico, que podrá obtener un producto flexible acorde con sus
necesidades. Además, complementa la producción y transporte nacional,
protegiendo al sistema ante eventos no esperados o mantenimientos en la
infraestructura”, agregó Alvarez.
En este
contexto, precisó que países como China, India e Indonesia tienen un factor de
reservas versus producción de alrededor de 40 años, y han instalado plantas de
regasificación, para complementar la producción nacional.
Por otra
parte, se refirió a la necesidad de propiciar la mayor competitividad e
innovación en este sector energético y para ello es necesario promover la
equidad en el tratamiento de todos los actores de la cadena energética,
mediante una revisión de las reglas de integración, eliminando las asimetrías
regulatorias. Es decir, todos con las mismas reglas de juego para garantizar el
bienestar de los usuarios y precios más competitivos.
Recalcó la
importancia de las actuaciones conjuntas de la cadena del gas en Bogotá, que
permitieron presentar una oferta competitiva en la renovación de las Fases I y
II de Transmilenio, gracias a lo cual este sistema de transporte masivo contará
con 741 buses articulados y biarticulados con estándar de emisiones Euro VI.
Finalmente,
invitó a los distintos agentes de la cadena del gas en Colombia a seguir
impulsando el uso de este energético que hoy llega a 9,3 millones de usuarios
residenciales, y lo utilizan miles de industrias y comercios, así como
termoeléctricas y sector petrolero. Más de 550.000 vehículos usan hoy GNV en
Colombia.