“Pilotos de fracking darían seguridad sobre su viabilidad”: ACIEM

  • El presidente de la Asociación Colombiana de Ingenieros (ACIEM, Capítulo Cundinamarca), Ismael E. Arenas, hizo la declaración en la instalación de ENERCOL 2018.

19 de septiembre de 2018.   “Los Yacimientos No Convencionales tienen amplios potencial para aumentar las reservas de hidrocarburos del país y creemos que es posible desarrollar esta industria de manera responsable con el medio ambiente y en armonía con las comunidades”, así lo declaró Ismael E. Arenas, presidente de la Asociación Colombiana de Ingenieros (ACIEM, Capítulo Cundinamarca) en la instalación de la Conferencia Energética Colombiana (ENERCOL), realizada en Bogotá.

En opinión de Arenas, se deben desarrollar proyectos piloto controlados y monitoreados que permitan identificar los riesgos y las oportunidades de implementar el fracking en Colombia.

“Estos pilotos deben contar con el acompañamiento de las autoridades regulatorias y regionales, la academia, los gremios profesionales y las interventorías técnicas que verifiquen y validen el desarrollo de los proyectos”, dijo Arenas.

Así mismo,  indicó que el factor más importante para determinar la viabilidad del fracking es establecer indicadores que permitan evaluar los resultados del programa piloto y así definir las acciones a seguir para un programa más amplio en las regiones del país, donde se considere viable su desarrollo.

Futuro de Cenit

Al mismo tiempo, ACIEM presentó en ENERCOL 2018 la propuesta de independizar completamente a Cenit de Ecopetrol con el fin de vincular nuevos inversionistas a esta empresa de transporte de hidrocarburos.

“Independizar a Cenit la daría mayor independencia y neutralidad para que la industria cuente, entre otros aspectos, con mayor claridad respecto a los esquemas de contratación de transporte y para que las tarifas sean acordes a la realidad del sector”, indicó Arenas.

Para ACIEMla experiencia en otros sectores de la energía de independizar las actividades de transporte del negocio principal, ha dado buenos resultados como en el caso de ISA, que independizó la generación del transporte de energía, y de la propia Ecopetrol que, con la creación de Ecogás, independizó la operación de producción del transporte de gas natural.

Confiabilidad del sistema eléctrico

De otra parte, ACIEMpresentó varias recomendaciones para fortalecer la confiabilidad del sistema eléctrico colombiano, frente la ausencia de Hidroituango en los próximos años.

Para Ismael E. Arenas, “aunque el Gobierno ya adoptó las medidas del caso, ACIEM reitera que se deben considerar varios aspectos para garantizar la confiabilidad del sistema eléctrico colombiano como son:

  1. Diversificar la matriz de generación de energía eléctrica del país combinando recursos hidráulicos con térmicos, lo mismo que las nuevas energías renovables, sobre las cuales el Gobierno Nacional tiene programada una subasta de energía para comienzos de 2019.
  2. A futuro, proyectos de gran magnitud como Hidroituango deben tener una adecuada valoración de los riesgos, los que, si bien son propios de estas actividades, deben ser conocidos y socializados previamente.

Finalmente, ACIEMpropuso al Gobierno actualizar el Plan Energético Nacional (PEN) para que se convierta en la hoja de ruta del país que, con objetivos, acciones y metas claras, cubra a todos los subsectores de petróleo, gas, energías renovables, energía eléctrica y carbón.

Promigás entregó informe anual del sector gas natural

  • El 11 de septiembre pasado, la empresa transportadora de gas natural Promigás, lanzó su informe anual correspondiente a 2018, con cifras de 2017. A continuación un resumen del documento.

18 de septiembre de 2018.   En materia de reservas, en los últimos 5 años el gas natural perdió 5 puntos porcentuales de su participación en la canasta energética colombiana, pasando de un 23% en 2013 a un 18% en el 2017, mientras que el petróleo pasó de representar un 40% en 2013 a un 44% en el 2017.

Para 2017 las reservas totales de gas natural fueron 5,2 terapiés cúbicos (TPC) y la producción fue de 897 millones de pies cúbicos diarios (Mpcd), lo que arroja un factor R/P de 15,9 años.

Teniendo en cuenta la planta de regasificación de GNL de Cartagena, con una disponibilidad de 400 MPCD y una vigencia de 9 años de contrato, el factor R/P alcanza los 20 años.

Adicionalmente, el Plan Transitorio de Abastecimiento de la UPME asume continuidad en el servicio de la planta de Cartagena (19 años de contrato) lo que aumentaría el factor R/P en 8,4 años, llegando a 24,4 años.

Por su parte, las cifras de sísmica presentaron un decrecimiento del 51% en el periodo de 2013-2017 y un decrecimiento del 96% para el último año.

Son preocupantes los indicadores de la actividad exploratoria en Colombia si se compara 2017 con la referencia de 2013. Mientras que en el 2013 se exploraron 115 pozos A3 (pozos perforados en estructuras geológicas nunca antes productivas), en el 2017 se perforaron únicamente 54 pozos.

En el último quinquenio, las reservas totales de gas natural del país se redujeron en 1.202 Gpc (-19%). El mismo ejercicio con las reservas probadas muestra una reducción de 1.612 Gpc (-29%).

Transporte de gas natural

En los últimos 5 años se agregaron 278 kilómetros a la red de gasoductos de transporte del país, con los cuales se llegó a 7.499 km.  Por su parte, el volumen de gas transportado presentó un decrecimiento del 6% con respecto al año anterior, alcanzando 951 Mpcd en 2017, siendo esta la cifra más baja del quinquenio, debido a los altos niveles de lluviosidad que permitieron mantener un óptimo nivel de los embalses y por ello una menor generación de las plantas térmicas.

Usuarios de gas natural

Los usuarios de gas natural presentaron un crecimiento interanual del 6%, pasando de 8.627.949 en 2016 a 9.046.946 en 2017.

En 2017 el 68% de los colombianos contaron con el servicio de gas natural en sus hogares (8,8 millones de usuarios residenciales), mientras que en el 2013 este valor era únicamente el 58% (7 millones de usuarios).

Solo restan cinco departamentos del país por acceder al gas natural, cuatro de Orinoquía y Amazonía: Vichada, Guainía, Vaupés y Amazonas; y San Andrés y Providencia, en la región Caribe.

Consumo de gas natural

El consumo de gas natural en Colombia muestra una disminución de 119 Mpcd, si se compara en términos absolutos el consumo de 2017 (863) con el de 2013 (982), explicada, principalmente, por el consumo de los generadores térmicos, quienes a nivel país disminuyeron su consumo en 112 Mpcd.

Tarifas usuario final

El componente de suministro (boca de pozo) en la tarifa al usuario residencial final en el en el país pasó de pesar 22% en el 2005 a 45% en 2017. Por otro lado, en el 2005 el componente de distribución representaba un 47% de la tarifa, mientras en 2017 disminuyó considerablemente a un 22%.

Lo anterior es producto de las demoras en las tarifas de distribución, vencidas desde 2009. En 2013 la Resolución CREG 202 planteó una nueva metodología de distribución con el fin de actualizar estas tarifas, sin embargo en 2016 la resolución CREG 093 revocó parcialmente la resolución de 2013.

A mediados de junio de 2017, la CREG emitió la Circular 034, en el cual dispuso un mecanismo excepcional para que las distribuidoras se hicieran a unos cargos transitorios o temporales que solo permitirán cobrar el cargo completo de la tarifa luego de 132 meses.

En el primer semestre de 2018, mediante la Resolución 090, la CREG expone dicha metodología en firme.

GNV

En 2013 se convirtieron 36.599 vehículos a GNV, mientras que en el último año únicamente se convirtieron 12.081 vehículos, presentando un decrecimiento del 67%. Este mercado ha presentado una desaceleración marcada principalmente por los altos precios del gas que han incidido en la competitividad del negocio.

Las cuatro principales ciudades capitales de Colombia, Bogotá, Barranquilla, Medellín y Cali, tienen un 67 % de los vehículos convertidos del país. Estas urbes continúan siendo impulsoras de las conversiones a GNV, pues en 2017 en ellas se realizó el 71%.

Plan Transitorio de Abastecimiento de Gas

En el escenario de referencia expuesto por la UPME (escenario bajo de oferta y escenario medio de demanda), se evidencia un déficit de gas a finales del 2023, por lo que es necesario contar con una segunda entrada de gas natural importado en Buenaventura, con una capacidad de regasificación de 400 Mpcd.

Abastecimiento del GLP está asegurado: GASNOVA

  • El presidente de Gasnova, Alejandro Martínez, aseguró que el abastecimiento del Gas Licuado del Petróleo (GLP) está asegurado para los colombianos, y recomendó que Plan Piloto de Subsidios debe continuar y ampliarse a todo el país.

10 de septiembre del 2018.   El anuncio lo hizo Alejandro Martínez Villegas, presidente de la Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA), desde la sureña ciudad de Pasto, donde el dirigente gremial se reunió con El-Laythy B. Safa Husein, gerente General de la empresa Montagas, para exponer las perspectivas de crecimiento de la demanda nacional del GLP.

“Con los volúmenes del proyecto de Cupiagua, el abastecimiento del GLP está asegurado”, afirmó el dirigente gremial. Durante el 1er Congreso Internacional del GLP, que se realizó el 29 y 30 de agosto en Bogotá, Ecopetrol confirmó que con la planta de Cupiagua, que estará disponible en 2019, ofrecerá al servicio público domiciliario entre 10.000 y 12.500 toneladas mensuales adicionales para el servicio público domiciliario, con lo cual el país estará ante un escenario de autoabastecimiento.

Martínez Villegas añadió que el mercado nacional del GLP no solamente queda autoabastecido, sino que se generarán algunos excedentes para atender crecimientos en la demanda.

“Si se llegaran a requerir cantidades adicionales, se cuenta con la posibilidad de importación desde los Estados Unidos, cuya producción ha aumentado vigorosamente, al punto en que se estima que abra excedentes de GLP en el mercado mundial por los próximos 10 años”, argumentó.

En cuanto a la adopción del Autogás como fuente de combustible para el parque automotor colombiano, Martínez dijo que es necesario expedir a la mayor brevedad posible los reglamentos técnicos que el Ministerio de Minas y Energía está elaborando para el desarrollo de dicho sector.

Generación eléctrica con GLP

Otro de los usos potenciales que tiene el GLP es la generación eléctrica, la cual se ha visto comprometida como consecuencia de los problemas con Hidroituango.

“Dado que se requerirá generación térmica, el GLP es una excelente alternativa con garantía en el suministro y su continuidad, por la posibilidad de realizar importaciones, para lo cual la CREG cuenta con un borrador de regulación que seguramente será expedida en próxima fecha”, destacó el presidente de GASNOVA.

Señaló además que en las zonas no intercontectadas del país, y aquellas ubicadas en las regiones geográficamente más apartadas o de difícil acceso en donde la generación de electricidad se hace con diésel, “tanto por costos como por los beneficios ambientales, el GLP es la mejor alternativa y, además, una fuente energética de transición a las energías renovables”.

Subsidios al GLP

Martínez Villegas explicó que el Plan Piloto de Subsidios al GLP que el Gobierno Nacional  impulsó para cinco departamentos (Nariño, Cauca, Putumayo, Caquetá y San Andrés) ha tenido gran éxito, entre otras razones, porque logró una reducción del consumo de leña del 25% al 1,14%, y el de carbón del 4% al 0,04%.

“Esto se traduce no sólo en bienestar y calidad de vida para los usuarios beneficiados, sino una disminución del 19% en las enfermedades respiratorias por cocinar con leña”, aseveró.

Agregó que 982.000 familias aún consumen leña en el país, según cifras del DANE, y que por ello es importante ampliar los subsidios al GLP a todo el territorio nacional, para sustituir la leña y con ello contribuir a mejorar las condiciones de salud y ambientales de las diferentes regiones del país.

El dirigente de GASNOVA finalizó explicando el esquema de subsidios, que se haría sobre un consumo de 33 libras mensuales para cada familia: “Esto incluye una inversión inicial de $225.000 por familia, correspondiente al kit básico de consumo para GLP que consta de un cilindro de gas, estufa, manguera y regulador”.

Presentan lineamientos de política para el GLP

  • La Asociación Colombiana del GLP (Gasnova) elaboró un documento para la estructuración e implementación de una política pública para este combustible.

15 de septiembre.   A continuación se presenta un resumen de los principales aspectos del documento ‘Bases de una política pública para el Gas Licuado del Petróleo (GLP), presentado por Gasnova.

El país tiene dos retos principales en materia de hidrocarburos: la pérdida de autosuficiencia en petróleo, gas natural y combustibles fósiles, y la necesidad de avanzar hacia una canasta energética más limpia.

Para atender el segundo reto es fundamental un periodo de transición entre combustibles altamente contaminantes (emisiones de CO2) y energías limpias renovables. Para esa transición es prioritaria la ampliación de la cobertura y el crecimiento del uso de los gases combustibles en el país: gas natural y GLP.

El GLP tiene enormes ventajas por su eficiencia energética, así como por su portabilidad. Esto permite, de una parte, que usuarios de los estratos 1 y 2 accedan a esta fuente de energía en zonas urbanas y rurales, así como diferentes empresarios en los sectores agrícola, industrial, de servicios y de generación eléctrica.

Es particularmente ventajoso el impulso del GLP para las regiones más apartadas del país, dado que no se requieren grandes inversiones en infraestructura para su transporte y distribución.

Así que es prioritario impulsar el crecimiento del mercado del GLP por consideraciones: energéticas, ambientales para disminuir la huella de carbono del país y por su impacto en la deforestación al reemplazar el uso de la leña, y por su impacto en la salud de los usuarios que reemplacen la leña por GLP.

El documento contiene 4 capítulos. Los 3 primeros corresponden a asuntos estructurales del mercado, cuyo desarrollo se considera indispensable para asegurar el abastecimiento y la continuidad en el suministro al servicio público domiciliario de distribución de GLP.

En la propuesta se pone especial énfasis en promover la accesibilidad y asequibilidad del GLP a la población de menores ingresos y ubicada en regiones periféricas o distantes de los centros urbanos.

En el capítulo final se tratan los temas de formalización del sector y control de la ilegalidad que, si bien vienen mostrando positivos avances, requieren una continua y especial atención para lograr resultados eficientes.

Abastecimiento

La demanda de GLP para servicio público domiciliario se atiende mayoritariamente con oferta nacional, a precios inferiores a los del producto importado. Esta oferta ha disminuido a través de los años y, en consecuencia, el sector ha tenido que completar la atención de sus necesidades con importaciones.

Actualmente existen dos instalaciones portuarias habilitadas para importar GLP, ambas en Cartagena. Una es propiedad de Ecopetrol con capacidad para manejar 2.500 toneladas mensuales; la otra es propiedad del consorcio G5, con capacidad para manejar hasta 6.000 toneladas mensuales.

No obstante, esta infraestructura es insuficiente para completar el balance oferta-demanda, aún en el escenario de menor déficit y por lo tanto se requiere infraestructura adicional de importación.

Suministro

La producción de GLP en el país es superior a la demanda por parte del servicio público domiciliario. No obstante, existe un déficit permanente de producto, dado que Ecopetrol destina parte del GLP a la atención de otros usos por consideraciones empresariales.

Este déficit implica la necesidad de aumentar la oferta nacional y, si persiste el déficit, desarrollar la infraestructura para importar, almacenar y transportar el producto para así equilibrar el balance oferta-demanda.

Oferta nacional

La oferta nacional de GLP con destino al servicio público domiciliario cayó de 22,5 miles de barriles diarios (kbpd) en 2006 a 18,8 kbpd en 2016. Las cifras de oferta de 2017 muestran una reducción a 17,4 kbpd, explicadas por una declinación en la oferta de Barrancabermeja, a pesar de aumentos en la producción de Cusiana y TYGAS.

Tarifas de transporte

Comparando las tarifas totales reguladas por ducto de CENIT con las totales por carretera, se obtienen diferencias desde $76/kg hasta $165/kg3, favoreciendo a la opción de transporte por carretera. Esta diferencia económica entre las dos alternativas hace que el sistema por ducto no sea una opción eficiente para transportar el GLP.

De hecho, la estampilla de transporte a San Andrés está teniendo el efecto negativo de que no se esté utilizando la infraestructura de transporte por ducto actual, afectando los precios al usuario final.

Sin perjuicio de la necesaria revisión de la metodología tarifaria para los ductos en el país que genera tarifas altas de transporte, para el caso del GLP el valor de la estampilla, que es un subsidio, debe ser eliminado de la estructura tarifaria de transporte por ducto para que sea competitivo.

Este subsidio debe ser incluido en el Presupuesto General de la Nación, lo que llevará a la reactivación de la infraestructura de transporte de GLP por ductos.

Expansión de la cobertura

El principal reto que afronta el país en materia energética es garantizar el abastecimiento de combustibles en un escenario de pérdida de autosuficiencia en hidrocarburos y en una coyuntura internacional en que debe dar cumplimiento a los compromisos adquiridos según la agenda ambiental (COP 21).

Para cumplir con lo referente a reducción de emisiones de CO2 mediante el uso de energías renovables, se hace necesaria la transitoriedad con combustibles con menores contenidos de carbono, como lo son los gases combustibles (gas natural y GLP).

Dentro de este escenario, el GLP es el combustible que constituye la mejor opción de la canasta energética nacional para la transición hacia las energías renovables en el largo plazo, dadas sus características de eficiencia, versatilidad y beneficios ambientales.

Con base en el nuevo planteamiento energético nacional, la expansión de cobertura del GLP en el sector residencial y para nuevos mercados como el de energía eléctrica y vehicular, es la alternativa más factible para lograr la diversificación de la canasta energética y el cumplimiento gradual de los compromisos ambientales.

Por las razones expuestas, se hace imperativo diseñar mecanismos que permitan ampliar la cobertura actual del GLP y robustecerlo como un combustible confiable para la atención de las necesidades energéticas de un amplio sector de la población.

Estos mecanismos deberán incluir señales para maximizar la producción nacional de GLP que se destina al servicio público domiciliario, cuidando que el precio final al consumidor sea asequible.

Generación eléctrica

En las zonas no interconectadas (ZNI), donde la generación eléctrica se realiza con combustibles líquidos como ACPM o fuel oil, el GLP se posiciona como el sustituto ideal debido a su versatilidad, beneficios ambientales y bajo costo.

Así, el mercado del GLP puede incrementarse de manera importante si se genera con él la energía eléctrica requerida en las ZNI y si se involucra este tipo de generación en campos petroleros que aun usan diésel.

Ahora bien, pese a que el incentivo actual es que este tipo de generación sea con fuentes de energías renovables no convencionales, debe haber un proceso transitorio que asegure la confiabilidad al sistema eléctrico, siendo el GLP la mejor alternativa por su portabilidad.

El potencial de demanda para la generación eléctrica está dado por la UPME en su documento: “Plan Indicativo de cobertura eléctrica 2013-2017”. Este establece que hay aproximadamente 139.300 viviendas sin servicio de energía eléctrica, que representan un potencial de 12,8 GWh/mes.

Autogás

El principal uso de los combustibles líquidos (ACPM y gasolinas) es el de transporte por carretera. Como alternativa para diversificar esta canasta de combustibles para el uso vehicular, años atrás se apoyó el uso del gas natural vehicular (GNV) con varios incentivos tributarios para el cambio de tecnología en el motor de los vehículos.

No obstante, la nueva canasta de combustibles para uso vehicular debe considerar al GLP como una opción técnica y económicamente viable pues el GLP es más eficiente que el gas natural en la medida que su poder calorífico es mayor, por lo que daría un mayor rendimiento y sería más económico que el ACPM y las gasolinas.

Desde la perspectiva del distribuidor mayorista, las instalaciones para el almacenamiento en las estaciones de servicio son de un costo significativamente menor a las de los demás combustibles, lo que lo hace una opción a considerar.

Actualmente, el Ministerio de Minas y Energía está finalizando los reglamentos técnicos para desarrollar el Autogás en el territorio nacional, lo que abriría el camino al uso del GLP en el mercado vehicular.

Es muy importante completar esta iniciativa para poder contar con un marco legal y regulatorio que permita la incorporación del GLP a la canasta de combustibles automotores, dejando en manos de los inversionistas privados la decisión de acometer o no el negocio de la distribución, sin que la falta de reglas constituya un obstáculo para este desarrollo.

Subsidios

La demanda energética del país, en especial la residencial de los estratos 1 y 2, ha encontrado en el GLP un combustible con ventajas importantes, referentes a instalación y movilidad, razón por la cual el GLP se ha posicionado como un combustible importante.

No obstante, no ha alcanzado todo su potencial dentro de la canasta energética debido a la oferta insuficiente y a que combustibles sustitutos como el gas natural tienen subsidios desde hace más de una década, lo cual lo coloca al GLP en posición desventajosa para competir y particularmente para llegar a los sectores de menores ingresos y al rural en regiones aisladas.

Entre estos sectores se encuentra el de sustitución de leña en la población rural, razón por la cual un programa serio de sustitución requiere del aporte de subsidios desde el Presupuesto General de la Nación para darle sostenibilidad, objetivo que es prioritario dentro del diseño de esta política.

Este plan, debe enfocarse en garantizar la asequibilidad del GLP en al menos a un 15% de las familias que consumen leña en el país: 225.000 de un total de 1´500.000 de familias. Para lograr este objetivo se requieren recursos del presupuesto nacional del orden de 100 mil millones de pesos anuales, por un periodo de 5 años. Esto incluye una inversión inicial de $225.000 por familia correspondiente al kit básico de consumo para GLP (cilindro de 33 lbs, estufa y regulador), con base en cálculos del estudio que COSENIT realizó para la UPME en 2017.

Este plan de cobertura debe considerar además una revisión a los subsidios al GLP en cilindros y extenderlo a tanques estacionarios, para así tener acceso a una mayor parte de esta población.

En conclusión, el objetivo general es aumentar la cobertura de GLP para diversificar la canasta energética nacional, haciéndolo asequible a la población de menores recursos y a regiones aisladas.

En el siguiente link se puede descargar el documento: http://www.gasnova.co/wp-content/uploads/2018/08/Documento-de-poli%CC%81tica-pu%CC%81blica-FINAL.pdf

Naturgas: Subsidios al GLP deben ir exclusivamente a familias vulnerables

  • ‘Apoyamos la entrega de subsidios para GLP, pero solamente donde se necesita y no donde ya existen subsidios, pues el país estaría desperdiciando recursos.’

 3 de septiembre de 2018.   En un comunicado de prensa, la Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas) hizo un llamado al Gobierno del presidente Iván Duque para que priorice racionalmente los subsidios energéticos y se lleven al millón 200.000 familias que hoy no tienen acceso a un combustible limpio y que aún cocinan con leña o carbón.

La solicitud se realizó teniendo en cuenta que algunos sectores han pedido la expansión de subsidios de al gas licuado del petróleo (GLP), lo que ocasionaría que familias que ya tienen subsidios de gas natural tengan un doble subsidio, mientras otros hogares ubicados en las zonas más alejadas siguen en condiciones de vulnerabilidad y baja calidad de vida.

“Debemos racionalizar los recursos públicos y mantener una política fiscal y energética responsable para llegar a donde más se necesita. La gran mayoría de los $285 mil millones que costaría ampliar los subsidios del GLP estarían destinados a zonas donde ya existen redes de gas natural, poniendo a competir subsidios”, dijo Orlando Cabrales Segovia, presidente de Naturgas.

Agregó que el 73% de los recursos destinados en este subsidio extra del GLP iría a municipios donde la mayoría de sus habitantes no lo necesitan, pues ya tienen gas natural subsidiado o pueden tenerlo fácilmente al contar con la infraestructura necesaria.

Cabrales Segovia reafirmó que apoya la entrega de subsidios para el GLP, pero solamente donde se necesita y no donde ya existen subsidios, pues el país estaría desperdiciando recursos.

Además, destacó el proyecto que el Departamento Nacional de Planeación presentó al Congreso de la República para racionalizar y focalizar los subsidios en distintos sectores, incluyendo el de los servicios públicos domiciliarios.

El GLP en Colombia, una industria con muchas incertidumbres

  • Con motivo del Primer Congreso Internacional del GLP, realizado en Bogotá el 29 y 30 de agosto pasados, la GUÍA DEL GAS habló con Alejandro Martínez, presidente de la Asociación Colombiana del Gas Licuado del Petróleo (GASNOVA).

31 de agosto de 2018.   Doctor Martínez, ¿cuál es la situación actual del GLP en Colombia?

Ha venido creciendo a ritmo de 2,3 por ciento en ventas en los últimos años, que no es alto, pero si satisfactorio frente a una gran cantidad de incertidumbres, de variables que no conocemos bien, incertidumbres en materia de oferta y demanda.

En oferta, no sabemos cuándo va subir la oferta nacional. Ecopetrol, con el campo Cupiagua, no sabemos qué tanto GLP va ofrecer. En el parque térmico tampoco sabemos qué tanto se va ofrecer, pero la demanda del GLP de uso automotor (Autogas) puede despegar.

A nivel mundial hay mucho propano, por lo menos en los próximos diez años, lo que garantiza el suministro y la estabilidad en precios. Estamos en un momento muy importante, por eso en el Congreso le dimos una mirada nacional e internacional al GLP.

¿Cómo se han venido comportando las importaciones de GLP?

Desde el año pasado arrancaron varias empresas a importar por Cartagena, entre el 10 y el 12 por ciento del consumo, para atender el mercado nacional que es de 50 mil toneladas mensuales.

¿El GLP de los Estados Unidos llega a un precio competitivo?

No, es un gas mucho más costoso, porque toca pagar el transporte frente al GLP que se produce en Colombia, por eso es que aspiramos a que haya más oferta nacional.

¿Cuáles son las limitantes para que no despegue el Autogás en Colombia?

Estamos esperando que salgan las regulaciones técnicas que debe expedir el gobierno. Una vez se expidan, el Autogás despega y, como las proyecciones de la UPME señalan, tiene un gran potencial.

¿En generación eléctrica, que perspectivas podría tener el GLP?

Debería haber un gran potencial, particularmente para ampliar la generación térmica frente a la situación de Hidroituango, pero también para remplazar el diésel que se está usando en muchas regiones no interconectadas en plantas de generación eléctrica, porque el GLP es un combustible limpio, pues tiene muchas menos emisiones de CO2.

En Colombia todavía hay alrededor de 3 millones de hogares que cocinan con leña, ¿qué hacer para remplazarla por GLP?

Hay que establecer subsidios para esas personas de estratos uno y dos en todo el país, eso vale $100 mil millones al año. Nosotros pensamos que en tres años se pueden cubrir 4,5 millones de personas que utilizan leña. No es un costo tan alto si consideramos que están usando un combustible que no es eficiente y que genera problemas en la salud de las personas expuestas al humo.

Estamos en mora de proporcionarles a esas personas más vulnerables un combustible limpio y eficiente. Son $100 mil millones para todo el país, y en tres años se pude atender el 15% de las personas que consumen leña en Colombia.

‘Se hace necesario ampliar los subsidios al GLP en Colombia’

  • Palabras del presidente de la Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA), Alejandro Martínez Villegas, durante la apertura del 1er Congreso Internacional del GLP que se realiza en Bogotá.

29 de agosto de 2018.    El dirigente inició señalando que el país tiene, como uno de sus principales retos en materia energética, revertir la pérdida de autosuficiencia en los productos que componen su canasta de combustibles, con medidas eficaces sobre la exploración y producción petroleras, o dar el debido manejo a dicha pérdida de autosuficiencia, tanto en gases combustibles como en líquidos. De hecho, las importaciones de gas natural y de GLP, ya hacen parte formal del balance nacional oferta-demanda de estos hidrocarburos.

Esta probable pérdida de la autosuficiencia es preocupante para la demanda por las implicaciones que tiene sobre la garantía del abastecimiento y sobre la continuidad en el suministro. Y es de destacar la consecuente presión al alza en los precios finales que ello conllevaría, si no se logra aumentar la oferta nacional.

Este escenario de estrés en nuestra canasta de combustibles se da, además, dentro de un contexto más amplio en el cual el país debe dar cumplimiento a sus compromisos internacionales, frente a la comunidad de naciones, en materia de reducción de emisiones de CO2, avanzando en forma decidida y efectiva hacia fuentes de energía limpia y renovable. Cumplir con estas obligaciones implica una transición y allí los gases combustibles juegan un papel principal, por sus beneficios ambientales y sociales.

En consecuencia, el país necesita contar con una canasta energética cada vez más diversa y es allí donde el GLP juega un papel importante por sus enormes ventajas competitivas, aún frente al gas natural, no solo por su fortaleza calórica sino, principalmente, por su versatilidad y eficiencia económica, especialmente para los ciudadanos con menores ingresos.

A estas consideraciones energéticas y ambientales, debemos sumar una de especial importancia: asegurar las mejores condiciones de salud para esos millones de colombianos que hoy siguen cocinando con leña, en particular las mujeres y niñas que se exponen diariamente al daño que les produce el humo de esos fogones.

El consumo de leña no solo afecta gravemente a las personas que la utilizan sino que produce una enorme deforestación en las regiones donde no hay otra alternativa económicamente viable, no hay acceso a un combustible limpio como el GLP y llevar gas natural por ductos resulta impráctico y económicamente ineficiente.

Si bien en el pasado el país hizo algunos intentos por trazar una política para desarrollar el sector del GLP, estos no han sido exitosos, porque no han contado con bases reales que garanticen el continuo abastecimiento del producto al mercado.  Por otra parte, está la inequidad con que debe jugar el GLP en el mercado frente al gas natural, dada la ausencia de una política clara y de eficiencia económica en la asignación de subsidios para atender las necesidades energéticas de las familias con menor capacidad de pago.

Muchos de los subsidios otorgados al gas natural se han gastado de forma ineficiente en llevar ductos a sitios con baja densidad poblacional y, por el contrario, se constituirían en nichos naturales para el GLP, que puede dar una mayor y más eficiente cobertura, sin incurrir en altos costos de infraestructura y sin los inconvenientes “cargos” fijos asociados al gas natural.

Dado que el plan piloto de subsidios al GLP en cilindros ha demostrado una ejecución impecable y unos efectos muy positivos, se hace necesario ampliar dichos subsidios a todo el país. Es por ello que, en beneficio de las personas de menores ingresos, esperamos que el nuevo gobierno dé este paso.

Lo anteriormente expuesto, evidencia la necesidad que tiene el país de contar con una política pública clara y eficiente que permita mirar integralmente el sector del GLP y trazarle un norte con claras y estables señales de inversión. Una política pública que defina objetivos, metas, cronogramas, acciones a tomar y autoridades competentes. Una política que fije una visión y un sendero de crecimiento del sector, con acciones concretas y articuladas entre sí. Una visión que le dé sentido y un marco de referencia a la normatividad y al control y vigilancia estatales.

Colombia cuenta actualmente con un sector empresarial dispuesto a invertir, que lleva varios años tratando de crecer, de aumentar su cubrimiento, pero que ha encontrado barreras importantes como la incertidumbre en el suministro y en su continuidad. Ya es hora de que el GLP sea considerado como un combustible con mayoría de edad dentro de la política energética del país.

Resulta sorprendente que hasta hace unos pocos meses, el sector no tenía cifras oficiales y confiables sobre oferta ni sobre demanda. En GASNOVA hemos puesto nuestro empeño en apoyar la labor del Ministerio de Minas y Energía, de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (SSPD) y de la Comisión de Regulación Energía y Gas (CREG), para contar cada vez con información más confiable y oportuna y, si bien se ha avanzado notoriamente, aún falta completar la tarea para precisar todas las variables necesarias para un completo balance.

El Comité Operativo del Ministerio de Minas y Energía, que se reúne mensualmente y debe institucionalizarse para garantizar su continuidad, y el nuevo aplicativo tecnológico en la web de la SSPD se han vuelto herramientas fundamentales para lograr este propósito.

En cuanto al marco regulatorio actual, este ha implicado éxitos destacables en materia de formalización, en promover inversiones por parte del sector privado y en muchas otros temas, que muestran una dirección positiva hacia el crecimiento del sector.

Pero es un marco regulatorio excesivamente detallado, complejo y difícil de entender. Son notables las diferencias entre lo que sucede en la realidad y lo que las regulaciones prevén en cuanto a, por ejemplo, los eslabones o agentes definidos regulatoriamente, para la cadena de prestación de este servicio público domiciliario, y los agentes y la forma en que efectivamente se presta este servicio. Además, hay vacíos o brechas regulatorias, que son aprovechados para burlar el marco normativo.

Es importante mencionar que el marco regulatorio del GLP en Colombia enfrenta un reto importantísimo: la existencia de un gran oferente nacional, que tiene un claro poder dominante en el mercado. Ecopetrol ofrece hoy el 90% de la oferta nacional y el regulador ha centrado buena parte de sus decisiones en proteger al consumidor, para prevenir que se den abusos de dicha posición dominante.

De hecho, la historia del GLP en Colombia ha estado marcada por una demanda que sigue, en gran medida, el vaivén de la producción de GLP que ofrecen Ecopetrol y unas pocas petroleras para atender este servicio.

De otra parte, es necesario fortalecer aún más la labor de las entidades de control y vigilancia. Debemos avanzar hacia un escenario de cumplimiento riguroso de la normatividad, porque de lo contrario se pierde el esfuerzo regulatorio, en busca de la equidad, si no se cumplen las reglas en materias críticas, como las referentes a capacidad de compra para la asignación de cantidades de GLP con precio regulado por parte de Ecopetrol.

Como se puede ver, todas estas son piezas desagregadas que necesitan unirse alrededor de una visión futura que integre normatividad, acciones, programas, con objetivos y metas energéticas, ambientales y de salud pública. Porque todo eso es el GLP: energía, ambiente y salud pública.

‘Perdimos un tiempo valioso y eso nos puede costar en autosuficiencia’

  • Entrevista con Julio César Vera, presidente de la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos (Acipet).

Por: Martín Rosas

28 de agosto de 2018.    Hace cerca de 5 años que no se adjudica un bloque exploratorio en Colombia, ¿cómo ven esta situación?

Si uno analiza la situación de autosuficiencia de petróleo, es una situación crítica. Colombia lleva varios años sin hacer descubrimientos importantes, sin ser exitoso en materia exploratoria, y para hacerlo lo primero es asignar áreas para actividades de exploración y producción.

Por supuesto que fueron años de crisis entre 2015 y 2016, momentos muy duros que vivió la industria, y reconocemos la actitud muy valerosa del gobierno, que tomó medidas para intentar mantener la inversión y que no saliera en estampida; pero definitivamente nos quedamos cortos, debimos haber tomado medidas más agresivas para permitir no solo mantener esos contratos sino que se hubiera logrado colocar otras áreas y aprovechar la reactivación de precios que se dio desde el año pasado. Perdimos un tiempo valioso y eso nos puede costar en autosuficiencia. Seis años de autosuficiencia es a la vuelta de la esquina.

Y por supuesto el llamado al nuevo gobierno es que tome las medidas para recuperar el tiempo perdido, para recuperar la institucionalidad, para volver a fortalecer el componente técnico de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), y ser la punta de lanza para esa gran transformación productiva que el país demanda.

¿Y cuáles son esas medidas que ustedes recomiendan?

Se acaba de expedir un mecanismo de adjudicación permanente de áreas, que puede ser muy valioso, pero lo importante es que la ANH genere áreas disponibles todo el tiempo. Tener un mecanismo que permite colocar contratos, pero donde no existen áreas es perder el tiempo.

Lo fundamental es fortalecer todo el grupo de la Vicepresidencia Técnica de la Agencia, trabajar de la mano con la industria para ver qué falta para mejorar la información en esas áreas disponibles,  y revisar las condiciones contractuales, porque creemos que serán necesarios otros incentivos en temas como cláusulas de precios altos, derechos económicos y temas asociados al uso de la tierra,  que incentiven nueva actividad y la llegada de nuevos capitales en zonas de frontera o a la áreas emergentes donde no haya tanta actividad como en las áreas maduras.

Por supuesto hay que hacer mucho en recobro mejorado, muy valeroso el incentivo tributario que tomó recientemente el gobierno; hubiéramos querido que huya sido más rápido, pues tardaron año y medio en reglamentar un incentivo que se estableció a finales de 2016. Esperamos que esos 1,6 billones de pesos se reflejen en 6 billones de dólares en inversión, que se reflejen rápidamente en nueva inversión y en nuevas reservas. Pero sobre todo inversiones en nuevas fronteras como yacimientos no convencionales (YNC), donde Colombia tiene una oportunidad de oro para cambiar sustancialmente su situación petrolera.

¿Ustedes si ven viable los YNC con la oposición al fracking que hay en el país?

Desde la Asociación hemos hecho un llamado al país en general, al Congreso, a los ponentes, a que la discusión que se haga alrededor de este tema sea basada en la técnica, que sea una discusión científica, objetiva, transparente y con honor a la verdad. Nos preocupa mucho cuando se hace  basada en ideologías políticas, que no pueden existir en estos temas y más tratándose de un tema que puede ser significativo para el futuro desarrollo económico y social del país.

Somos unos convencidos desde la asociación y desde los 10 mil ingenieros de petróleos colombianos que el país lleva cerca de diez años preparándose para desarrollar una explotación sostenible de los yacimientos no convencionales, sin escatimar ningún tipo de esfuerzo, ni financiero ni científico ni humano, para usar altos estándares técnicos y ambientales y un adecuado relacionamiento con las comunidades, que es la base de toda la regulación que el país ha preparado en lo contractual, lo técnico y lo ambiental durante una década.

¿Qué nos puede comentar sobre la Cumbre del Petróleo?

Del 14  al 1 6 de noviembre se realizará la Primera Cumbre del Petróleo y Gas, ‘Cien años impulsando el desarrollo de Colombia’, el evento más importante de la historia, donde todo el sector junto, la ACP, Campetrol, Acipet, SCGGP y Aciem, los gremios empresariales y profesionales nos vamos a reunir para mostrar en estos tres días el orgullo que sentimos de hacer parte una industria que le ha aportado tanto al desarrollo del país.

Tendremos tres días de una excelente agenda académica, técnica, regional y comercial, y será el escenario para poder visualizar la política del gobierno del presidente Duque, que estamos seguros será proactiva en beneficio del sector, que  permitirá que Colombia entera tenga claridad y absoluta certeza de que este sector ha aportado y seguirá aportando al desarrollo del país, de la mano de todos los colombianos.

¿Qué le van a plantear a la nueva ministra de Minas y Energía?

Vamos a presentar una serie de propuestas tanto a nivel técnico como regulatorio y económico sobre incentivos que se requieren a la actividad, y adicionalmente una propuesta de modificación al Sistema General de Regalías, que ha generado animadversión en las regiones petroleras en contra de la industria, una propuesta que le regrese parte de los recursos a las regiones productoras, que perdieron con el acto legislativo de 2011.

La propuesta busca mayor inversión en el sector y que los recursos de las regalías sean invertidos  de forma adecuada, con controles y en proyectos de desarrollo regional. Estamos próximos a presentarla, muy en línea con lo que propuso el presidente Duque en su campaña, en línea de tener en el petróleo una fuente de desarrollo sostenible para todos los colombianos.

Industria petrolera colombiana celebra 100 años de historia

  • Primera Cumbre del Petróleo y Gas se realizara en noviembre Bogotá, con motivo de la primera centuria del sector de hidrocarburos.

28 de agosto de 2018.   El Comité Gremial Petrolero conformado por los principales gremios empresariales y profesionales del sector, se unieron para celebrar los 100 años del sector en Colombia con un gran evento: la Primera Cumbre del Petróleo y Gas, que se realizará el 14, 15 y 16 de noviembre Bogotá.

La Cumbre contará con una agenda académica y técnica de alta calidad, una amplia muestra comercial, una sala regional con participación de autoridades y líderes de las zonas de operación, y la participación de expertos y autoridades que analizarán el pasado, presente y futuro de los hidrocarburos y su impacto en el desarrollo económico y social de Colombia.

Asimismo, será el escenario para reflexionar sobre los desafíos del sector frente a temas como el cambio climático, la diversificación energética, la reputación y la presencia del sector en las regiones.

Durante los tres días de la Cumbre se esperan más de cinco mil asistentes y la participación del presidente de la República, Iván Duque; la vicepresidente Martha Lucía Ramírez; la ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez; el ministro de Hacienda y Crédito Público, Alberto Carrasquilla; el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Ricardo Lozano; y la ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez, entre otros miembros del alto Gobierno.

También contará con la participación del director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, Orlando Velandia; el presidente de Ecopetrol, Felipe Bayón; presidentes de empresas de exploración y producción, transporte, distribución, bienes y servicios; así como representantes de los gobiernos regionales, expertos internacionales, académicos, líderes de opinión, estudiantes y medios de comunicación.

Entre los conferencistas internacionales se destacan Christiana Figueres, exsecretaria ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático; el canadiense Jeff Rubin, economista y experto en Energía; el director del Centro de Estudios de Energía de Oxford, Bassam Fattouh; la experta en energía Amy Jeff, entre otros expertos de países como Noruega, Venezuela, Estados Unidos.

Por otra parte, la agenda técnica contará con presentaciones sobre los temas más relevantes para la industria y sus operaciones, como los yacimientos no convencionales, costa afuera, cuencas nuevas y emergentes, y cuencas maduras, entre otros. También se analizarán las tendencias y el futuro del transporte de hidrocarburos y de la distribución de combustibles líquidos en Colombia.

“Esta será una oportunidad para conmemorar los 100 años de la industria en Colombia, pero también el escenario para analizar de manera profunda las oportunidades y los retos que nos plantea el nuevo contexto social, político y económico de Colombia y el mundo, y ver de qué manera podemos prepararnos como país para hacerles frente y superarlos”, puntualizó el Comité Gremial Petrolero.

Contralor colombiano pide suspender el fracking en el país andino

  • El funcionario argumenta debilidad institucional, insuficiente información y grandes riesgos de afectación ambiental.

28 de agosto de 2018.   El Contralor General de la República de Colombia, Edgardo Maya Villazón, señaló que el país andino no está suficientemente preparado para mitigar los riesgos y afectaciones de técnicas de explotación de yacimientos no convencionales de hidrocarburos, como el fracking, y confió en que el Gobierno Nacional establezca como mínimo una moratoria (o suspensión) en la aplicación de la misma.

Según el jefe del organismo de control, actualmente no se cuenta con los términos de referencia ambientales para la explotación mediante dicha técnica.

“Si bien el país tiene un potencial recuperable de este tipo de recurso natural, aún falta información técnica precisa, dado que persisten vacíos en estudios de detalle y datos insuficientes sobre la línea base ambiental, que permitan eventualmente promover su aprovechamiento de manera sostenible, principalmente frente a los riesgos de afectación del recurso hídrico superficial y subterráneo, junto al adecuado manejo de los riesgos asociados a esta técnica”, aseguró el Contralor Maya Villazón al instalar el Seminario Internacional “Control Fiscal Ambiental para el Desarrollo Sostenible”.

Maya Villazón fue más allá e indicó que “ante esta debilidad institucional, sumada la insuficiencia de información para la toma de decisiones y los grandes riesgos de afectación ambiental, se esperaría que el Gobierno Nacional actuara conforme al principio de precaución y estableciera, como mínimo, una moratoria en la aplicación de este tipo de técnicas”.

Recomendó mantener esta moratoria hasta tanto el país cuente con la capacidad institucional y el conocimiento científico, así como una cartografía geológica de detalle y reciente que le permita a las entidades y los titulares de los contratos conocer las particularidades del territorio, acordes a su biodiversidad y las características del subsuelo en cuanto a la tectónica y sismicidad.

Con ello, explicó, se reduciría la asimetría de la información con la que históricamente se han llevado adelante los proyectos en el país, con el propósito de afrontar los enormes riesgos ambientales inherentes a esta técnica.

Ante estas incertidumbres ya algunos países han optado por declarar moratorias e incluso algunos definitivamente han prohibido la explotación de este tipo de yacimientos no convencionales mediante la técnica del fracking, recordó Maya Villazón.

La alusión del Contralor al tema del fracking surgió luego de comentar como, ante la perspectiva de agotamiento de algunos recursos naturales no renovables, se han buscado opciones desesperadas en las cuales el país no está suficientemente preparado para mitigar los riesgos y afectaciones en recursos muy vulnerables e indispensables para la vida y la continuidad del desarrollo económico y social.

“Tal es el caso de las iniciativas para aplicar las técnicas de fracturamiento hidráulico para la explotación de yacimientos no convencionales de hidrocarburos, llamada comúnmente fracking, la cual surge en distintos sectores como una opción muy llamativa para aumentar las reservas energéticas y mantener o incrementar los ingresos fiscales procedentes de las regalías”, subrayó.

Sombrío panorama ambiental

Según Maya Villazón, los resultados del control fiscal ambiental que realiza la CGR, a través sus Auditorías, Estudios Sectoriales y Evaluaciones de Políticas Públicas, presentan un panorama sombrío y evidencian que el país transita por una senda de desarrollo que no es sostenible.

“El crecimiento observado en la economía colombiana no está fundado en la generación de valor, sino en el consumo depredativo de sus recursos naturales, en un proceso continuo de descapitalización de su patrimonio natural, el cual, pese a su gran riqueza, ya empieza a mostrar síntomas inequívocos de agotamiento”, sostuvo.

Mencionó al respecto varias situaciones preocupantes que ha detectado la Contraloría:

  • Las reservas forestales se encuentran degradadas y disminuidas en su extensión, pasando de más de 65 millones de hectáreas a cerca de 40 millones de hectáreas de coberturas boscosas en la actualidad.
  • Los ecosistemas de páramos aún no cuentan con la “protección especial” declarada en la Ley 99 de 1993.
  • Se advierte una evidente debilidad institucional del Estado y particularmente de muchas entidades del Sistema Nacional Ambiental.
  • Son nefastos los resultados de la política pública de bosques y de deforestación.
  • Igual sucede con la política de mercurio y asbesto, que lleva en rezago varios años en su implementación; mientras la de gestión ambiental urbana, no ha funcionado como se esperaba.
  • La minería ilegal, que es un 80% de la totalidad, viene produciendo daños irreversibles en fuentes hídricas y reservas forestales, modificando ecosistemas estratégicos y poniendo en riesgo sistémico, no sólo a los habitantes de las diferentes regiones sino a las poblaciones de fauna y flora, muchas de éstas en peligro de extinción.
  • Es notoria también la ausencia de una institucionalidad fuerte y competente para aplicar instrumentos como la licencia ambiental, los planes de manejo ambiental, los estudios de impacto ambiental, el diagnóstico ambiental de alternativas y los planes de contingencia.
  • Las compensaciones ambientales han perdido su verdadera esencia de reparación, y restauración de los daños provocados a los ecosistemas afectados y, en cambio, se han convertido en un instrumento dilatorio de las responsabilidades de quienes afectan negativamente el ambiente.
  • Se suma a esto que las autoridades ambientales no ejercen su poder sancionatorio. La Contraloría ha encontrado procesos con más de 8 años de inactividad, sin decisión de fondo, en tanto que el territorio está destruido.
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