Enel Colombia invirtió $2,1 billones en 2024

Enel Colombia se consolidó como un actor clave en la transición energética del país durante 2024, alcanzando inversiones superiores a los 2,1 billones de pesos.

Los recursos invertidos en 2024 se destinaron para fortalecer la infraestructura eléctrica y ampliar la capacidad de generación con fuentes renovables.

Asimismo, Enel Colombia reportó sólidos resultados financieros en 2024, destacando un EBITDA consolidado de $6,1 billones y una utilidad neta de $2,4 billones, que reflejan su solidez financiera a pesar de enfrentar los retos del Fenómeno de El Niño, que impactaron negativamente la generación de energía a nivel nacional.

Al finalizar 2024, Enel Colombia se consolidó nuevamente como la segunda mayor generadora de energía en el país por capacidad instalada neta, con el 18,7% de la energía del Sistema Interconectado Nacional (SIN), y por generación alcanzando una cuota del 19,5%. Esto se traduce en 4.011 MW, de los cuales 3.097 MW corresponden a energía hídrica, 226 MW a energía térmica y 688 MW a energía solar. Además, se destacó como el principal vendedor de energía en el mercado libre, con una cuota del 19,5% entregando 4,98 TWh a 427 clientes en todo el país.

Proyectos relevantes

Enel Colombia inició en noviembre de 2024 la construcción del proyecto Solar Atlántico, ubicado en los municipios de Sabanalarga y Usiacurí, en el departamento del Atlántico. Este parque tendrá una capacidad instalada de 199,5 MWac y entregará aproximadamente 525 GWh/año al SIN, energía suficiente para abastecer a cerca de 737.000 personas.

La puesta en marcha de la construcción de los parques solares Atlántico y Guayepo III (200 MWac), cuya construcción comenzó en agosto de 2024, generará más de 1.000 empleos directos e indirectos.

Además, la Compañía inició la operación comercial del proyecto Guayepo I&II, que se posiciona como el parque solar de despacho centralizado más grande de Colombia y uno de los mayores de Suramérica, con una capacidad efectiva neta de 370 MWac. Este parque solar genera cerca de 1.030 GWh/año, suficiente para abastecer las necesidades de 1,5 millones de personas.

Con este proyecto, Enel Colombia completa cuatro parques solares, incluyendo a El Paso, La Loma y Fundación, con una capacidad instalada que alcanza cerca de los 700 MWac, más del 30% de la energía solar generada en Colombia.

Compromiso con las comunidades

En Bogotá y Cundinamarca, donde Enel Colombia distribuye y comercializa la energía eléctrica, la compañía reafirmó su compromiso con la mejora continua de la calidad y confiabilidad del servicio.

Durante 2024 modernizó dos subestaciones Alta y Media Tensión, repotenció más de 60 km de líneas de transmisión y conectó 29,7 MW en plantas solares. Entre los proyectos más relevantes se destacan iniciativas como la Línea Techo-Veraguas y la Subestación Tren de Occidente, que atenderá la demanda eléctrica del Regiotram de Occidente, un hito en la infraestructura de transporte público.

Adicionalmente, implementó planes de mantenimiento de más de 410 subestaciones subterráneas, así como la optimización de los tiempos de respuesta ante emergencias para seguir mejorando la calidad y confiabilidad del servicio para los más de 3,9 millones de clientes en Bogotá y Cundinamarca.

Por otro lado, Enel Colombia consolidó un nuevo hito en la transición energética al finalizar el 2024 con la implementación de la primera comunidad energética en Cundinamarca, ubicada en Paratebueno, beneficiando a 21 familias y a una institución educativa; la instalación de 72 paneles solares, con una capacidad de 75 kWh diarios para cerca de 80 habitantes, permite a la comunidad reducir los costos energéticos hasta en un 50%, mientras que la colaboración con el SENA y un plan de tres años de mantenimiento y capacitación técnica aseguran la gestión autónoma del sistema.

Asimismo, la Compañía alcanzó un hito histórico al superar los 1.000 clientes de autogeneración, lo que reafirma su liderazgo en soluciones energéticas sostenibles que permiten a hogares e industrias generar su propia electricidad mediante sistemas solares. Esta tecnología permite a los usuarios reducir hasta en un 40% el valor de su factura de energía, contribuyendo a la disminución de emisiones de CO2.

A su vez, a través del programa Cundinamarca al 100%, la Compañía iluminó 1.005 hogares rurales en 2024 con una inversión de $18.236 millones, beneficiando a más de 6.900 familias en 123 municipios. Además, la compañía instaló y/o repotenció 206,2 km de redes eléctricas y 104 transformadores, avanzando hacia su meta de energizar 8.500 viviendas para 2027.

Adicionalmente, Enel Colombia desarrolló e inauguró un parque fotovoltaico en la planta de Corona en Sopó, Cundinamarca. Compuesto por 12.540 paneles solares, este sistema generará anualmente 7,32 GWh, cubriendo el 20% de la demanda energética del Parque Industrial y evitando la emisión de 1.266 toneladas de CO2, en su primer año.

Finalmente, la solidez financiera de la Compañía fue reafirmada por Fitch Ratings que confirmó las calificaciones nacionales de largo y corto plazo de Enel Colombia en “AAA (col)” con perspectiva estable y “F1+ (col)”, respectivamente, que corresponden a la más alta calidad crediticia en la escala de calificación nacional; de otro lado, afirmó la calificación internacional de crédito en “BBB”, con perspectiva estable. Esta calificación destaca la posición de Enel Colombia como filial estratégica para su matriz, el bajo apalancamiento de la compañía, su posición contractual sólida combinada con una fuerte posición de liquidez y la diversificación geográfica de sus activos.

Enel Colombia se consolidó como un actor clave en la transición energética del país durante 2024, alcanzando inversiones superiores a los 2,1 billones de pesos.

Los recursos invertidos en 2024 se destinaron para fortalecer la infraestructura eléctrica y ampliar la capacidad de generación con fuentes renovables.

Asimismo, Enel Colombia reportó sólidos resultados financieros en 2024, destacando un EBITDA consolidado de $6,1 billones y una utilidad neta de $2,4 billones, que reflejan su solidez financiera a pesar de enfrentar los retos del Fenómeno de El Niño, que impactaron negativamente la generación de energía a nivel nacional.

Al finalizar 2024, Enel Colombia se consolidó nuevamente como la segunda mayor generadora de energía en el país por capacidad instalada neta, con el 18,7% de la energía del Sistema Interconectado Nacional (SIN), y por generación alcanzando una cuota del 19,5%. Esto se traduce en 4.011 MW, de los cuales 3.097 MW corresponden a energía hídrica, 226 MW a energía térmica y 688 MW a energía solar. Además, se destacó como el principal vendedor de energía en el mercado libre, con una cuota del 19,5% entregando 4,98 TWh a 427 clientes en todo el país.

Proyectos relevantes

Enel Colombia inició en noviembre de 2024 la construcción del proyecto Solar Atlántico, ubicado en los municipios de Sabanalarga y Usiacurí, en el departamento del Atlántico. Este parque tendrá una capacidad instalada de 199,5 MWac y entregará aproximadamente 525 GWh/año al SIN, energía suficiente para abastecer a cerca de 737.000 personas.

La puesta en marcha de la construcción de los parques solares Atlántico y Guayepo III (200 MWac), cuya construcción comenzó en agosto de 2024, generará más de 1.000 empleos directos e indirectos.

Además, la Compañía inició la operación comercial del proyecto Guayepo I&II, que se posiciona como el parque solar de despacho centralizado más grande de Colombia y uno de los mayores de Suramérica, con una capacidad efectiva neta de 370 MWac. Este parque solar genera cerca de 1.030 GWh/año, suficiente para abastecer las necesidades de 1,5 millones de personas.

Con este proyecto, Enel Colombia completa cuatro parques solares, incluyendo a El Paso, La Loma y Fundación, con una capacidad instalada que alcanza cerca de los 700 MWac, más del 30% de la energía solar generada en Colombia.

Compromiso con las comunidades

En Bogotá y Cundinamarca, donde Enel Colombia distribuye y comercializa la energía eléctrica, la compañía reafirmó su compromiso con la mejora continua de la calidad y confiabilidad del servicio.

Durante 2024 modernizó dos subestaciones Alta y Media Tensión, repotenció más de 60 km de líneas de transmisión y conectó 29,7 MW en plantas solares. Entre los proyectos más relevantes se destacan iniciativas como la Línea Techo-Veraguas y la Subestación Tren de Occidente, que atenderá la demanda eléctrica del Regiotram de Occidente, un hito en la infraestructura de transporte público.

Adicionalmente, implementó planes de mantenimiento de más de 410 subestaciones subterráneas, así como la optimización de los tiempos de respuesta ante emergencias para seguir mejorando la calidad y confiabilidad del servicio para los más de 3,9 millones de clientes en Bogotá y Cundinamarca.

Por otro lado, Enel Colombia consolidó un nuevo hito en la transición energética al finalizar el 2024 con la implementación de la primera comunidad energética en Cundinamarca, ubicada en Paratebueno, beneficiando a 21 familias y a una institución educativa; la instalación de 72 paneles solares, con una capacidad de 75 kWh diarios para cerca de 80 habitantes, permite a la comunidad reducir los costos energéticos hasta en un 50%, mientras que la colaboración con el SENA y un plan de tres años de mantenimiento y capacitación técnica aseguran la gestión autónoma del sistema.

Asimismo, la Compañía alcanzó un hito histórico al superar los 1.000 clientes de autogeneración, lo que reafirma su liderazgo en soluciones energéticas sostenibles que permiten a hogares e industrias generar su propia electricidad mediante sistemas solares. Esta tecnología permite a los usuarios reducir hasta en un 40% el valor de su factura de energía, contribuyendo a la disminución de emisiones de CO2.

A su vez, a través del programa Cundinamarca al 100%, la Compañía iluminó 1.005 hogares rurales en 2024 con una inversión de $18.236 millones, beneficiando a más de 6.900 familias en 123 municipios. Además, la compañía instaló y/o repotenció 206,2 km de redes eléctricas y 104 transformadores, avanzando hacia su meta de energizar 8.500 viviendas para 2027.

Adicionalmente, Enel Colombia desarrolló e inauguró un parque fotovoltaico en la planta de Corona en Sopó, Cundinamarca. Compuesto por 12.540 paneles solares, este sistema generará anualmente 7,32 GWh, cubriendo el 20% de la demanda energética del Parque Industrial y evitando la emisión de 1.266 toneladas de CO2, en su primer año.

Finalmente, la solidez financiera de la Compañía fue reafirmada por Fitch Ratings que confirmó las calificaciones nacionales de largo y corto plazo de Enel Colombia en “AAA (col)” con perspectiva estable y “F1+ (col)”, respectivamente, que corresponden a la más alta calidad crediticia en la escala de calificación nacional; de otro lado, afirmó la calificación internacional de crédito en “BBB”, con perspectiva estable. Esta calificación destaca la posición de Enel Colombia como filial estratégica para su matriz, el bajo apalancamiento de la compañía, su posición contractual sólida combinada con una fuerte posición de liquidez y la diversificación geográfica de sus activos.

El Premio Zayed a la Sostenibilidad abrió convocatoria mundial

A través de 6 categorías: Salud, Alimentos, Energía, Agua, Acción por el Clima y Escuelas Secundarias Globales, los ganadores serán reconocidos por su impacto innovador.

El Premio Zayed a la Sostenibilidad de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), una entidad dentro de la cartera de Erth Zayed Philanthropies que ha impactado a 400 millones de personas en todo el mundo, abrió oficialmente su convocatoria de postulaciones para 2026.

En el marco de los 17 años, el premio invita a pequeñas y medianas empresas (PYMEs), organizaciones sin fines de lucro y escuelas secundarias a presentar sus proyectos en seis categorías: Salud, Alimentos, Energía, Agua, Acción por el Clima y Escuelas Secundarias Globales.

Colombia ha ganado dos veces el premio en la categoría de escuelas secundarias: La Fundación Bios Terrae – ICAM Ubaté se quedó con el galardón en 2023, y la institución educativa Livio Reginaldo Fischione, lo hizo en 2020. Además, ha sido finalista en la misma categoría en otros ciclos, como el de 2025.

En 2024 el Premio recibió 5.980 inscripciones de 156 países, lo que refleja un creciente compromiso internacional con el desarrollo sostenible.

Con el inicio del ciclo de inscripciones 2026, el Premio tiene como objetivo continuar con este impulso y aprovechar la oportunidad en el Nexus of Next, una convergencia dinámica de innovación tecnológica, ingenio humano y visión estratégica para acelerar el progreso mundial.

Comentando sobre el lanzamiento, el Dr. Sultan Ahmed Al Jaber, ,inistro de Industria y Tecnología Avanzada de los EAU y director General del Premio Zayed a la Sostenibilidad, mencionó: «El Premio Zayed a la Sostenibilidad honra la visión del Jeque Zayed de promover un desarrollo sostenible e inclusivo y humanitario. Al apoyar proyectos que aprovechan nuevas tecnologías para mejorar vidas y fomentar la prosperidad en las comunidades locales, el Premio coloca a las personas en el corazón del progreso y demuestra el papel del Nexus of Next en la aceleración del crecimiento socioeconómico a nivel mundial».

El Premio otorgará 1 millón de dólares a los ganadores de cada categoría organizacional, mientras que los de la categoría Escuelas Secundarias Globales – dividida en seis regiones del mundo – podrán recibir hasta 150.000 dólares para implementar o expandir aún más su proyecto.

Este financiamiento ya ha permitido avances tangibles y ha mejorado las condiciones de vida en áreas vulnerables alrededor del mundo, desde la expansión del acceso a la atención médica en el sudeste asiático hasta la reducción de la pobreza alimentaria en África subsahariana.

Para el ciclo 2026, los solicitantes en las categorías de Salud, Alimentos, Energía, Agua y Acción por el Clima deberán demostrar que su solución está mejorando el acceso a servicios esenciales en sus comunidades y que pueden implementar una visión a largo plazo para mejorar las condiciones de vida y laborales.

Para la categoría de Escuelas Secundarias Globales, los proyectos deben ser liderados por estudiantes y deben demostrar enfoques innovadores para abordar los desafíos de sostenibilidad.

Para fomentar la participación de un mayor número de organizaciones y escuelas secundarias, el Premio acepta inscripciones en varios idiomas, incluyendo árabe, chino, inglés, francés, ruso, español y portugués.

La evaluación de cada inscripción al Premio consiste en un proceso en tres etapas. Primero, se realiza una debida diligencia en todas las inscripciones para asegurarse de que cumplan con los criterios de evaluación: Impacto, Innovación e Inspiración. Esto permite identificar las inscripciones calificadas y seleccionar los candidatos elegibles.

A continuación, se realizan evaluaciones por un Comité de Selección compuesto por paneles de expertos internacionales independientes, específicos de cada categoría. De esta lista corta de candidatos, se eligen los finalistas, quienes luego son enviados al Jurado del Premio, que elige por unanimidad a los ganadores en las seis categorías.

Los ganadores del Premio Zayed a la Sostenibilidad serán anunciados en una ceremonia de premiación en 2026. Las inscripciones estarán abiertas hasta el 23 de junio de 2025.

Los interesados pueden presentar su solicitud a través del sitio web oficial del Premio.
Para más detalles y para enviar tu solicitud, por favor haz clic aquí.

ANIF alerta por la crisis de gas natural en el país

En su Comentario Económico del pasado 25 de febrero, el Centro de Estudios Económicos de ANIF hace una radiografía de la situación de escasez de gas que atraviesa el país y llama la atención sobre sus posibles consecuencias. A continuación el informe.

El incremento en las tarifas del servicio de gas anunciado por Vanti el pasado 5 de febrero y seguido por EPM y otras prestadoras del servicio en distintas regiones del país, es la primera consecuencia directa sobre los consumidores derivada de la crisis que atraviesa el sector, debido a riesgos en el abastecimiento. No obstante, esta no es la primera alerta que se genera al respecto.

Desde hace varios años se ha advertido sobre la disminución de las reservas probadas de petróleo y gas, mientras que la demanda se ha mantenido estable.

En mayo de 2024, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) publicó un informe sobre el estado de las reservas de hidrocarburos, en el que se evidenció una reducción del 17,75% en las reservas probadas de gas entre 2022 y 2023, que pasaron de 7,2 años a 6,1 años, con lo que mantienen una tendencia decreciente desde 2017.

A esta situación se suma un factor clave: la falta de exploración de nuevas fuentes de gas en el país. La reducción de las reservas no es un fenómeno repentino, sino el resultado de decisiones y omisiones en materia de política energética.

En los últimos años se ha reducido la inversión en exploración y se han limitado los incentivos para la perforación de nuevos pozos, lo que ha llevado a que la oferta local de gas no logre responder a la creciente demanda. Este déficit estructural ha derivadoen la necesidad de buscar fuentes externas de suministro, con las implicaciones económicas que ello conlleva.

El Gestor del Mercado de Gas Natural, de la Bolsa Mercantil de Colombia, también advirtió sobre esta situación. En su análisis de disponibilidad para 2025, publicado en octubre de 2024, señaló la imposibilidad de cubrir la demanda interna con producción propia. El informe reportó faltantes de contratación con firmeza de 36.105 MBTUD (Millones de Unidades Térmicas Británicas), lo que significa que el 4% de la demanda nacional de gas para 2025 no contaba con cobertura.

Frente a este panorama, la importación del hidrocarburo era inevitable. Si bien Colombia ha importado gas desde 2016, esta es la primera vez en 45 años que se realizan importaciones de gas natural licuado específicamente para suplir el consumo interno. Esto se refleja en la Gráfica 1, donde se observa cómo el déficit de producción (PTDVF) es y será compensado parcialmente por importaciones (CIDVF) en el horizonte cercano.

Así, producto de las importaciones, empresas como Vanti y EPM han ajustado sus tarifas debido a los mayores costos asociados a la compra de gas en mercados internacionales y al aumento en los costos de transporte dentro del país.

Vale la pena mencionar que durante las últimas décadas la expansión del acceso al gas natural ha permitido mejorar la calidad de vida de millones de familias, en especial las de menores ingresos, al brindar una fuente de energía alternativa al GLP o la leña. La crisis actual pone en riesgo estos avances, ya que el aumento en las tarifas puede dificultar el acceso a este recurso esencial para los sectores más vulnerables.

Además, el impacto no se limita al consumo residencial, sino que también afecta al tejido productivo del país. Sectores que tienen el gas como insumo clave, tales como el manufacturero, el agroindustrial y el energético, enfrentan ahora mayores costos de producción, lo que puede comprometer su operación e incluso aumentar el precio de sus consumidores finales. Esto genera un efecto en cadena que compromete la estabilidad de precios en un momento en el cual el país sigue luchando para reducir su tasa de inflación.

En este contexto, es imperativo que el país no solo reaccione con medidas paliativas como la importación, sino que adopte decisiones estructurales para garantizar la seguridad energética a largo plazo.

Si no se toman medidas oportunas en términos de exploración, desarrollo de nuevas fuentes y optimización del mercado del gas, el problema podría intensificarse en los próximos años con consecuencias aún más profundas para la economía y la sociedad en su conjunto.

ANDEG solicita expandir la infraestructura de importación de gas natural

Colombia enfrenta una creciente incertidumbre sobre el suministro de gas natural a partir del 2027.

La escasez de gas local junto a la creciente demanda para abastecer las necesidades del sector térmico y no térmico, agudizan el riesgo de desabastecimiento que afectaría la generación de electricidad, la industria, el comercio y a millones de hogares.

Por eso, la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (ANDEG) hizo un llamado a reconocer al gas natural importado (GNI) como un aliado fundamental para la seguridad energética nacional, así como la urgencia de diversificar las fuentes de suministro para asegurar un acceso constante y confiable a este recurso, esencial para el bienestar de la población y apalancar la transición energética.

Colombia cuenta con una infraestructura que permite la importación de gas, a través de la cual las plantas del grupo térmico (TEBSA, Termocandelaria y Termoflores) respaldan sus compromisos de energía firme frente a situaciones de criticidad hidrológica.

Desde la puesta en marcha de la planta en 2016, cuya capacidad máxima de regasificación es de 450 GBTUD y 170.000 m³ de almacenamiento, Colombia ha logrado avances en el abastecimiento de gas natural a través de la importación de Gas Natural Licuado (GNL) proveniente de Estados Unidos (60%) y Trinidad y Tobago (32%).

Además, ha generado beneficios económicos para el país, ya que en casi 10 años de uso del GNL en la generación térmica ha permitido ahorros superiores a 6,5 billones de pesos para el Sistema Interconectado Nacional (SIN) y una reducción de emisiones de dióxido de carbono cercana al 20%, en comparación con el uso de combustibles líquidos, lo representando un impacto positivo a nivel ambiental.

“Sin embargo, el sector enfrenta importantes retos de disponibilidad, confiabilidad e infraestructura, por lo que es crucial diversificar las fuentes de suministro y expandir los puntos de importación para garantizar la continuidad del servicio energético en Colombia; las pocas alternativas que se han planteado para garantizar suficiencia no ofrecen soluciones inmediatas ni viables para atender la creciente demanda. Además, es indispensable establecer un marco regulatorio claro y atractivo que fomente tanto la inversión, como el desarrollo del mercado de gas, facilitando que el país se inserte en el mapa internacional de GNL dentro del proceso de transición energética, lo cual es clave para fortalecer la resiliencia del sistema energético colombiano”, señaló Alejandro Castañeda, presidente de ANDEG.

El GNL ha sido un respaldo al sistema eléctrico

Desde hace casi una década Colombia importa gas natural para la generación de energía firme gracias a los incentivos establecidos en el esquema regulatorio definido por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG).

En los últimos años, el GNL ha demostrado ser una solución confiable para cubrir la demanda de gas cuando la producción local no es suficiente. Su importancia quedó evidenciada durante el reciente fenómeno de El Niño (2023-2024), cuando la baja hidrología redujo la capacidad de generación de las hidroeléctricas, aumentando la demanda de energía térmica. En ese momento, el GNL fue clave para garantizar la continuidad del suministro, cubriendo hasta el 20% de la electricidad requerida por los colombianos en 2024.

“Este antecedente refuerza la necesidad de contar con mecanismos de respaldo energético en el país. Sin embargo, en lugar de reconocer el papel estratégico del GNL, se ha cuestionado su relevancia para la seguridad energética, argumentando que genera un impacto en las tarifas de gas y electricidad. Si bien es cierto que los precios internacionales del gas pueden fluctuar, lo que realmente encarece la energía es la falta de previsión y la ausencia de decisiones oportunas y eficientes para garantizar el abastecimiento de este energético para los colombianos”, destaca Castañeda.

Finamente, el gremio afirma que asegurar un suministro confiable y competitivo de gas natural es un tema de seguridad energética nacional. La autosuficiencia es una meta deseable, pero ante la realidad actual del país, depender exclusivamente de los recursos locales sin alternativas de respaldo representa un riesgo.

Canacol Energy proporcionó su guía de inversión y ventas de gas para 2025

Canacol Energy anunció que su presupuesto de capital para 2025 se encuentra entre 143 millones y 160 millones de dólares.

LA Corporación prevé que las ventas contractuales promedio realizadas de gas y petróleo para 2025, incluyendo tiempos de inactividad, oscilarán entre 146 y 159 millones de pies cúbicos equivalentes por día (“MMcfepd”).

Los contratos en firme take-or-pay de la Corporación para 2025 promedian 111 MMcfpd, netos del tiempo de inactividad contractual. Se espera que el precio promedio de venta en boca de pozo (incluidos los volúmenes take-or-pay y los interrumpibles), neto de costos de transporte, oscile entre 7,33 dólares/Mcf y 7,65 dólares/Mcf en promedio.

Plan Corporativo de 2025

Charle Gamba, presidente y CEO de Canacol, declaró: «En 2025, la Corporación se enfocará en:

  1. Mantener y aumentar nuestra base de reservas y producción en nuestros activos principales en la Cuenca del Valle Inferior del Magdalena, maximizando el uso de la infraestructura de transporte existente;
  2. Explorar oportunidades de gas con mayor impacto en las Cuencas del Valle Inferior y Medio del Magdalena; i
  3. Sentar las bases para iniciar operaciones en Bolivia en 2026; y
  4. Continuar nuestro compromiso con la estrategia ASG”.

Para 2025, Canacol se enfocará en los siguientes objetivos:

En la Cuenca del Valle Inferior del Magdalena (VIM) planea optimizar la producción e incrementar reservas mediante la perforación de hasta 11 pozos exploratorios y 3 pozos de desarrollo, la instalación de nueva infraestructura de compresión y procesamiento según sea necesario, y la realización de trabajos de reacondicionamiento en pozos productores en los principales campos de gas.  

Los pozos de desarrollo incluyen Clarinete-11, Siku-2 y Lulo-3, los cuales ya fueron perforados con éxito y están en producción.

El plan de perforación exploratoria incluye 10 pozos de gas en la Cuenca del VIM y un pozo exploratorio de gas y condensado en la Cuenca del Valle Medio del Magdalena (VMM). Entre los pozos exploratorios más destacados en el VIM se encuentra la continuación de operaciones en Natilla-2 ST2, donde se encontró una sección de aproximadamente 550 pies TVD de areniscas y lutitas interestratificadas dentro de la Formación Porquero, con buena calidad de reservorio, que indica la presencia de gas a una presión muy alta.

Otros pozos exploratorios destacados incluyen Ramsay-1, que apunta a una gran estructura cerrada en cuatro direcciones, dentro del reservorio de areniscas CDO, ubicado cerca del campo Nelson, y que planean perforar en el segundo trimestre de 2025.

También destaca un grupo de 3 pozos exploratorios (Zamia, Borbón y Monstera), dirigidos a tres prospectos distintos dentro del reservorio CDO, ubicados cerca del campo de gas Níspero, con la perforación del primero prevista para inicios del segundo trimestre.

Mientras que un descubrimiento en Natilla requerirá aproximadamente 9 meses para entrar en producción debido a la necesidad de construir una línea de flujo de 15 kilómetros, los pozos Ramsay, Zamia, Borbón y Monstera pueden ponerse en producción rápidamente si tienen éxito, dada su proximidad a las líneas de flujo existentes.

Los 5 pozos exploratorios restantes apuntan a estructuras más pequeñas cercanas a la infraestructura existente, lo que permitirá una rápida comercialización en caso de éxito.

En los últimos años, Canacol ha consolidado una posición significativa en el VMM y, este año, planea perforar el prospecto Valiente, que apunta a una estructura somera ubicada aproximadamente a 5 kilómetros al sur del campo de gas Opón, descubierto en 1965 por Cities Services y posteriormente desarrollado por Amoco en 1997.

La perforación del pozo Valiente-1 está prevista para el cuarto trimestre y tendrá como objetivo las mismas areniscas productivas de la Formación La Paz que fueron productivas en Opón, pero a profundidades considerablemente menores.

La Corporación también continúa sus esfuerzos en relación con el proyecto exploratorio Pola, ubicado en el VMM. Pola es un prospecto que le apunta a gas en reservorios del Cretácico a profundidades cercanas a los 17.000 pies. Dado el costo del pozo relativamente alto, la Corporación evalúa sus opciones sobre cómo proceder con el proyecto.

Por su parte, en Bolivia Canacol está a la espera de la ratificación y formalización por parte del Congreso de tres contratos de exploración (Arenales, Ovai y Florida Este) y un contrato de redesarrollo del campo Tita para establecer la fecha de entrada en vigencia de los cuatro contratos.

Actualmente, Canacol se encuentra preparando la solicitud del permiso ambiental para Tita, junto con la formulación de planes de desarrollo, con el objetivo de iniciar las actividades de reactivación del campo en 2026.

Fedemaderas: Caída en descarbonización y freno de la deforestación del país

Actividades de silvicultura y extracción de madera tuvieron decrecimientos importantes en 2024 en Colombia.

La Federación Nacional de Industriales de la Madera (FEDEMADERAS) dijo que el resultado de 1,7% del crecimiento económico del país en 2024, no solo es insuficiente ante los retos sociales, sino que en su interior revela constantes decrecimientos de importantes renglones clave para la descarbonización y la lucha contra la deforestación, que parecieran poco relevantes dentro de las políticas públicas.   

Y es que a pesar del crecimiento del 8,1% en la actividad agrícola consolidada, las actividades de silvicultura y extracción de madera decrecieron en 2024 un 9,4%, la transformación de madera (productos derivados, pulpa, papel y cartón, entre otros) un 0,2% y la fabricación de muebles un 1,9%, respectivamente, lo que se suma a una tendencia constante de caída de las cifras trimestre tras trimestre, como lo ilustra la gráfica.   

“Es preocupante además que hay un crecimiento de la inversión de tan solo el 3%, reflejo de una alta incertidumbre en el entorno empresarial, que se traduce en un peso del 16,5% del PIB, insuficiente para una recuperación económica sostenible de largo plazo”, asegura Juan Miguel Vásquez, director Ejecutivo Nacional de FEDEMADERAS.

Dos despensas vitales 

La red forestal y de la madera representa la proveeduría sostenible de maderables y no maderables desde el bosque natural, pero también desde los cultivos de plantaciones forestales comerciales.

Si se tiene un eficiente y dinámico comportamiento de estas dos despensas, especialmente de los cultivos forestales, se logrará ejercer menor presión sobre el bosque natural y, por consiguiente, apoyar una mayor efectividad en la lucha contra la deforestación y las actividades ilícitas relacionadas.

Además, a través de ellos, se garantizan los nuevos proyectos de generación de energía, a partir de la dendroenergía o biomasa forestal de los bosques plantados.

“Estas cosechas en tan solo tres años han evidenciado resultados muy positivos dentro de la matriz energética nacional, logrando aportar más de 30 MW/h, que podrían beneficiar tanto a zonas sin interconexión, como el Vichada, pero también a procesos de transformación de las calderas industriales en distintas regiones del país, mejorando la competitividad industrial en sectores como la manufactura y la metalmecánica. Y aunque en volumen son aún muy pequeños, el reto es convertir estos aportes en una fuente renovable de energía, que va en sintonía con las metas sostenibles del país y del mundo”, puntualiza el director ejecutivo nacional de FEDEMADERAS. 

Cambio de política pública

Juan Miguel Vásquez sostuvo que “si Colombia decide apostar a una bioeconomía desde lo sostenible, lo renovable y lo biodegradable, debe cambiar su política pública”.

El primer cambio que se plantea desde FEDEMADERAS para 2025, es la ejecución del presupuesto vía incentivos a la reforestación comercial y a proyectos agroindustriales de base renovable.

Ya el gremio ha llamado la atención sobre la baja ejecución del presupuesto general de la Nación, que en 2024 llegó al 83%, en términos de obligaciones presupuestales, y acorde con la ejecución del presupuesto de inversión del 57%, el Ministerio de Agricultura ejecutó tan solo un 38,6%.

“Por ello, no se comprende cómo no se destinan recursos que potencialicen la reforestación comercial o devuelvan los incentivos a la industria transformadora de madera, cuyos montos bien podrían apoyar el logro de una economía basada en más de cinco millones de hectáreas, más de 500 mil empleos y la movilización de una producción interna para cubrir buena parte de los USD732 millones deficitarios de la balanza comercial del país”, sugiere Vásquez.   

Un segundo cambio consiste en señales desde lo público para recuperar condiciones de certidumbre, para inversiones nuevas y para la estabilidad jurídica de los proyectos actuales, pues ello repercute no solo en el empresario, sino además en los pequeños productores, comunidades y campesinos, que continúan viendo en la actividad forestal y de la madera, una oportunidad de vida.

El gremio confía que, en sus nuevas rondas de conversaciones con los actores nacionales y regionales responsables de la ejecución de los planes de desarrollo, se visualicen cambios que rompan la tendencia de decrecimiento económico, que fortalezca renglones económicos clave para la descarbonización y deforestación del país, como lo es la red forestal y de la madera. 

Recetando placebos

El Gobierno no ha hecho más que recetar placebos para aparentar que está gestionando la crisis energética que niega el ministro de Minas y Energía Andrés Camacho. Son varias las dosis de ellos las que se han prescrito por parte de sus más altos funcionarios. Veamos.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA

La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, siguiendo instrucciones del ministerio, expidió una Circular eliminando “el cobro de conceptos no asociados a la prestación directa de los servicios públicos domiciliarios y el cobro del impuesto de alumbrado público en la factura de servicios públicos”. 

En mi concepto, este es un sofisma de distracción, pues se trata de simular una rebaja de la tarifa, tratando de eliminar el cobro a través de la factura de energía de otros conceptos que no hacen parte de la tarifa pero sí de la factura.

Y digo que es un sofisma porque por el hecho de que no se cobren y paguen el impuesto al alumbrado público o la tasa de aseo o la tasa de seguridad con la factura de energía, el usuario lo tiene que pagar por separado.

Es más, el impuesto al alumbrado público es la Ley 352 de 2016, que establece que en su artículo 352 que se debe cobrar con el servicio de energía por ser un servicio anejo al mismo.

Además, si no se cobra a través de la factura de energía se afecta el recaudo, poniendo en aprietos a los municipios o distritos que tercerizan la prestación de dicho servicio mediante contratos que obligan a las partes, de tal suerte que tienen que responder garantizando el pago a la empresa a cargo del mismo. Y de paso, ello repercutirá en la calidad y cobertura de la prestación del servicio de alumbrado público, tan indispensable en las ciudades.

Peor que la Circular anterior de la Super es la otra que dispone que no se aplique la llamada “limitación de suministro” a las empresas que lleguen a ser intervenidas, que consiste en que cuando la empresa que comercializa la energía no le paga al generador que se la vende, este queda facultado para suspender el despacho de la misma. Por consiguiente ello puede abocar a las empresas generadoras a la iliquidez y a tener problemas de flujo de caja para atender sus propios compromisos que conlleva la administración, operación, la compra de combustibles en el caso de las centrales térmicas y el pago a proveedores. Ello puede dar lugar al tan temido efecto dominó, que puede conducir a un efecto sistémico, poniendo en riesgo el suministro de energía a los usuarios.

Medidas como estas son la peor forma de “defender” al usuario, como aduce el ministro Camacho, cuando sostiene que él está “del lado de los usuarios”. Y lo decimos porque, definitivamente, la energía más costosa es aquella con la que no se cuenta justo en el momento en que se requiere.

Esta es la peor señal para los agentes del mercado, pues atenta contra la seguridad jurídica y la confianza inversionista. Además, la Superservicios se está extralimitando en sus funciones, porque ello le compete a la CREG en lo regulatorio y a XM, que es la encargada de administrar el mercado mayorista y la operación del Sistema Interconectado Nacional (SIN).

Y mientras tanto, el Gobierno se las apaña para comprar tiempo y dilatar la respuesta al llamado desesperado de parte de los gremios que representan a las empresas comercializadoras y a las generadoras de energía para que les gire los subsidios que les deben.

No ha valido tampoco el requerimiento que le hicieron mediante un pronunciamiento conjunto la Contraloría General y la Procuraduría, advirtiéndole del riesgo de un racionamiento en la prestación del servicio.

Esa deuda, que asciende a $2,8 billones a diciembre 31 de 2024, tiene a las empresas en serios aprietos.

Varios meses después que el ministro Camacho manifestó que ya su despacho había hecho la liquidación de los subsidios y que era del resorte del Ministerio de Hacienda girarlos, el anterior ministro de Hacienda Ricardo Bonilla adujo que tenía “restricciones de caja” y que ello se lo impedía.

Más recientemente, ante la insistencia de los organismos de control, el actual ministro de Hacienda Diego Guevara se comprometió a cancelarles a las empresas la suma de $1 billón, en cómodas cuotas mensuales, entre los meses de enero y abril de este año.

Pero las empresas quedarán en las mismas, pues cada mes se causan $300.000 millones por concepto de subsidios al consumo de los estratos 1, 2 y 3, de tal suerte que de llegar a cumplir lo prometido por parte del ministro para el mes de abril la deuda acumulada con las empresas comercializadoras de energía no sólo no se habrá saldado sino que será mayor. Pasará de $2,8 billones a $3 billones.

Mientras tanto, sobre la deuda de los estratos 1, 2 y 3 con las empresas comercializadoras por concepto de la Opción Tarifaria, que asciende aproximadamente a $2,5 billones y que el propio presidente Gustavo Petro se comprometió en mayo del año pasado a que la asumiría la Nación no se ha vuelto a hablar.

Y este es el otro lastre que viene afectando la liquidez, la solvencia y el flujo de caja de las empresas comercializadoras, que amenaza con extenderse a las generadoras, causando un efecto dominó con graves repercusiones.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.  

Ecopetrol aumentó en 4% sus reservas de hidrocarburos al cierre de 2024

Las reservas probadas de hidrocarburos ascendieron a 1.893 MBPE, con lo cual logró reemplazar la producción total de 2024 y adicionar un 4%. El 89% de las reservas corresponden a campos en Colombia y el 11% restante en Estados Unidos.

Ecopetrol anunció sus reservas probadas de petróleo, condensados y gas natural (reservas 1P), incluida su participación en filiales y subsidiarias, a 31 de diciembre de 2024.

Al cierre de 2024, las reservas probadas netas del Grupo Ecopetrol fueron de 1.893 millones de barriles de petróleo equivalentes (MBPE), diez millones más frente a 2023. El índice de reemplazo de reservas fue 104%, con una vida media de reservas equivalente de 7,6 años (líquidos 7,8 años y gas 6,7 años).

Las reservas fueron determinadas y certificadas en 99,2% con base en los estándares y metodología de la US Securities and Exchange Commission (SEC), a través de tres firmas especializadas e independientes (Ryder Scott Company, DeGolyer and MacNaughton, y Gaffney, Cline & Associates), y el restante 0,8% por la Gerencia de Recursos y Reservas de Ecopetrol.

El precio utilizado para la valoración de las reservas de 2024 fue 79,7 USD por barril frente a 82,8 USD por barril en 2023.

En 2024, el Grupo Ecopetrol llevó a cabo la incorporación de 260 MBPE de reservas probadas, la más alta de los últimos 3 años, de las cuales 244,3 MBPE fueron de crudo y 15,3 MBPE de gas, con una producción total acumulada en el año de 250 MBPE, la más alta de los últimos 9 años.

Del balance total de reservas probadas, el 80% son líquidos y el 20% corresponde a gas.

Orgánicamente, se incorporaron 231 MBPE debido principalmente a gestión en la maduración de nuevos proyectos y a la ejecución e implementación de proyectos de desarrollo primario y de expansión de recobro mejorado en campos como Caño Sur, Rubiales, Castilla, Chichimene, Akacías, Pautó-Floreña, La Cira-Infantas, Apiay-Suria y Palogrande, entre otros.

Inorgánicamente, en el neto de las adquisiciones y desinversiones realizadas por Ecopetrol, durante 2024 se incorporaron 29 MBPE, dentro de los cuales se destaca el cierre exitoso de la negociación con Repsol para adquirir el 45% restante de su participación en el bloque CPO-09, ubicado en el departamento del Meta. Con esta transacción, Ecopetrol se convirtió en propietario del 100% de este activo en el Piedemonte Llanero, y adicionó 32 MBPE.

En el frente de gas, se destaca la incorporación neta de 15 MBPE provenientes de:

i) Proyectos asociados a nuevos pozos de desarrollo y la optimización de infraestructura con la reducción de presión en el Piedemonte Llanero en los campos Pauto y Floreña,

ii) El plan de ejecución de actividades en el Permian, y,

iii) La comercialidad de Arrecife, los cuales mitigaron parcialmente los impactos por irrupción de agua en los campos Cupiagua, Cusiana, Guajira y Gibraltar.

Por su parte Ecopetrol Permian incorporó 22 MBPE como resultado principalmente de las optimizaciones realizadas en las campañas de perforación en las subcuencas de Midland y Delaware, en Texas, Estados Unidos.

Alza en el precio del gas

Mucho se ha dicho en las últimas semanas sobre el alza al precio del gas natural anunciado por varios comercializadores en el país. Sin embargo, ¿Por qué subirán las tarifas? ¿Los prestadores del servicio pueden subir las tarifas?

Por: MÓNICA TORRES SIERRA*

Las tarifas del servicio de gas natural subirán en Colombia por la escasez que afronta el país.

Naturalmente, no contar con las cantidades demandadas de un producto en particular que, además, no cuenta con un sustituto inmediato, puede generar un aumento en su precio, debido al desequilibrio entre la oferta y la demanda, que conlleva a que haya una estrechez en la compra y venta del producto.

Colombia siempre ha tenido recursos gasíferos suficientes para atender la demanda y para promover un mayor consumo en los sectores residencial, industrial, y transporte. Pero, como lo mencionamos en una entrega previa (ver https://guiadelgas.com/cronica-de-un-desabastecimiento-anunciado/), desde el inicio de este siglo se ha advertido la declinación de los campos mayores que abastecen al país, por lo que la escasez actual no es una sorpresa.

Ahora, si el posible desabastecimiento no debe sorprendernos, ¿a qué se debe la disponibilidad limitada de gas natural en el país? Entre otras, a las siguientes causas:

  • Decisiones de Política Pública que desincentivan la inversión en actividades para explotación y exploración

La actividad exploratoria, además de requerir altos montos de capital, puede tomar entre 2 y 8 años para extraer el hidrocarburo y viabilizar su suministro a precios de mercado.

Por ello, la asignación de áreas a inversionistas que exploren nuestros suelos requiere reglas claras que se sostengan en el tiempo, debe ser planificada y obedecer a una política de largo plazo.

La suspensión de asignaciones de áreas en el gobierno Santos aumentó y materializó el riesgo de desabastecimiento. La suspensión del gobierno Petro agravó el riesgo de escasez en el corto plazo. Esto produjo la salida de inversionistas clave para el sector en los últimos tres años.

  • Acciones judiciales y posiciones políticas sobre actividades económicas determinadas

Los Yacimientos No Convencionales, en los que los hidrocarburos se extraen a través del método de perforación conocido como fracturación hidráulica o fracking, podrían multiplicar entre 2 y 4 veces las reservas actuales del país. Incluso, existen bloques que cuentan con permisos para su desarrollo inmediato, que podrían tener gas comercializable a precios competitivos en dos años.

Pese a que desde 2013 se definió el régimen legal y técnico para el desarrollo de estos yacimientos en el país, en 2016 se presentó una demanda para solicitar la nulidad de este régimen, lo que conllevó a que el Consejo de Estado suspendiera provisionalmente tal régimen mientras lo analizaba. El Consejo de Estado negó la nulidad en 2022.

Si bien ese régimen hoy está vigente, los seis años en el Consejo de Estado sumados a las posiciones políticas en las redes sociales de los gobernantes de este país, le han ocasionado a la industria un gran daño por el aumento del riesgo país y de inseguridad jurídica.

Nuestra falta de seriedad y enfoque como país ha afectado la toma de decisiones de inversión que son fundamentales para garantizar el autoabastecimiento de gas.

  • Resistencia a la tecnocracia e incumplimiento de obligaciones legales

No contar con equipos técnicos, preparados y con experiencia en las entidades que dirigen y ejecutan la política energética del país, que conozcan y entiendan los pormenores de la industria energética colombiana, le ha costado al país retrocesos.

La falta de nombramientos de profesionales con experiencia e independientes en la CREG, además de constituir un incumplimiento a una obligación constitucional y legal del presidente de la República, como lo advertimos en el pasado (ver https://guiadelgas.com/la-sensacion-de-escasez-de-energeticos-en-colombia/), ha ocasionado un retraso en la adaptación de la regulación del sector.

Además, el cambio en las reglas de juego para la emisión de las licencias ambientales para el desarrollo de la exploración costa afuera (como con Komodo 1) generó, entre otras cosas, una afectación en el cronograma de perforación que hizo perder la oportunidad de producir cantidades de gas relevantes para garantizar el autoabastecimiento.

  • La creencia de la abundancia de gas y la demora en tomar decisiones cruciales

Un mercado como el colombiano, que se ha estructurado con base en la creencia de la abundancia de gas, le cuesta adaptarse a la nueva realidad. La discusión sobre la incorporación de nuevas cantidades de gas importadas lleva años y seguimos sin ponernos de acuerdo.

Esto ha llevado a que la CREG tome medidas transitorias de urgencia, sin resolver temas cruciales, estructurales y de fondo.

Entonces, ¿la tarifa de gas puede o no puede subir?

Sí. Si puede.

Las tarifas de los servicios públicos se estructuran conforme a los componentes de su cadena de valor: producción, transporte, distribución y comercialización. Cada componente puede ser sometido a un régimen de libertad vigilada o libertad regulada.

En el primero las empresas fijan libremente sus taifas y en el segundo las comisiones de regulación (como la CREG) fijan la metodología para que las empresas determinen los precios. Se establece una fórmula que define la manera en la que el prestador del servicio debe calcular la tarifa, así como los aumentos permitidos y los indexadores.

Para el sector residencial, el componente de producción (G) corresponde a las compras de gas natural que hacen los comercializadores para atender mes a mes a este tipo de usuarios.

Si el gas que compra el comercializador para un mes en particular es importado, porque no consigue gas local para atender la demanda, entonces el valor del gas comprado en el exterior se traslada a la tarifa final que pagan los colombianos.

En conclusión, el aumento de las tarifas de gas son un reflejo y efecto del mercado que viene comportándose en concordancia con las señales regulatorias y políticas que recibe. Esos efectos se ven reflejados en los aumentos de la tarifa, que no están prohibidas por la regulación aplicable.

*Abogada con más de 13 años de experiencia en el sector energético. Actualmente desempeña su práctica como Counsel del área de Energía & Cambio Climático en CMS Rodríguez-Azuero.

Consejo de Estado niega suspensión de decreto que reglamenta ejecución de política minera

El Consejo de Estado negó la suspensión provisional de un decreto por medio del cual el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible estableció los criterios para delimitar, temporalmente, zonas de reserva ambiental, que serían excluidas de la explotación minera.

La Corporación estableció que, en esta etapa del proceso de nulidad que fue instaurado contra este acto administrativo, no es posible concluir que el Ministerio demandado haya violado la reserva de ley, pues lo hasta ahora evidenciado es que su actuación se ajustó a lo previsto por la legislación frente a la posibilidad de prohibir el ejercicio de la minería en áreas de importancia ecológica.

Además, agregó que, en dicho estado del proceso, no se encontraba acreditado que el acto enjuiciado hubiera modificado el artículo 47 del Decreto Ley 2811 de 1974 ni que permitiera declarar zonas de exclusión minera sin la realización de los estudios previos requeridos para tal fin.

Frente a la supuesta afectación abusiva de derechos adquiridos, la sala estableció que, para poder determinar si la norma dio lugar a semejante exceso, es menester analizar la naturaleza de los contratos de concesión minera, la clase de derechos que éstos generan y su confrontación con derechos de carácter superior y colectivo, como la protección del ambiente sano, estudio este que corresponde al fondo del asunto.

Ante el supuesto desconocimiento de la autonomía territorial que se estaría produciendo en los procesos de delimitación de estas zonas, la Sala advirtió que el decreto prevé la aplicación de las normas de ordenamiento territorial.

Como también se prevé la intervención de las demás autoridades del sistema nacional de áreas protegidas (SINA), el despacho considera que no es evidente ese supuesto desconocimiento del poder territorial.

La providencia indica que tampoco se probó que se violara el principio de participación ciudadana, por no haber introducido en la norma un procedimiento específico para las consultas que deban surtirse en los procesos de delimitación de las zonas temporalmente declaradas como protegidas. Precisó que esa intervención de la población eventualmente afectada está prevista en otras normas, que tendrían que aplicarse cada vez que se busque demarcar un área, como ocurre frente al procedimiento que, según la sala, adelantan las autoridades actualmente, con el objetivo de declarar el área de reserva temporal del Macizo de Santurbán. 

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